Entradas populares

Mostrando entradas con la etiqueta Científicos católicos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Científicos católicos. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de mayo de 2026

¿Son compatibles la fe, Dios y la ciencia? El libro de Mariano Urdiales, ahora gratis en PDF

Mariano Urdiales, en este libro, repasa sondeos sobre creencias de los científicos y desmantela prejuicios: ciencia y fe son compatibles, Dios es razonable.

Un hombre, una mujer y el misterio del cielo estrellado y la grandeza de la Creación que suscita asombro y preguntas

Un hombre, una mujer y el misterio del cielo estrellado y la grandeza de la Creación que suscita asombro y preguntasKarlis Pormalis

Mariano Urdiales Viedma es un médico patólogo de Úbeda, ya jubilado, que conocen los lectores de ReligionEnLibertad por sus artículos en ReL, siempre bien argumentados y documentados, sobre fe y razón y sobre las razones que hacen plausible y atractivo el cristianismo.

En verano de 2024 publicó su libro ¿Son compatibles la fe, Dios y la ciencia? Creo que sí.

Ahora lo pone gratis en formato PDF a disposición de los lectores de ReligionEnLibertad.

El libro tiene algo más de 200 páginas y está dedicado a sus parientes jóvenes, "para que no se dejen seducir por el relativismo y las medias verdades".

Ciencia y fe: perspectivas complementarias

El prólogo, del catedrático emérito de Medicina Preventiva Joaquín Fernández-Crehuet, explica que para Urdiales "la ciencia y la fe pueden ofrecer perspectivas complementarias: la ciencia, desentrañando los misterios del universo físico, y la fe, proporcionando un contexto más amplio para interpretar estos descubrimientos en el marco de preguntas más profundas sobre el significado y el propósito". El libro anima a "conversaciones abiertas y respetuosas que reconozcan el valor y las limitaciones inherentes de ambos enfoques".

Portada del libro ¿Son compatibles la fe, Dios y la Ciencia? Creo que Sí, de Mariano Urdiales

Portada del libro ¿Son compatibles la fe, Dios y la Ciencia? Creo que Sí, de Mariano Urdialescedida portada

La primera parte habla de la ciencia, el cientifismo, la objetividad, la verdad, las leyes de la lógica, tipos de razonamiento (deductivo, inductivo, abductivo) y las causas, inteligentes o no.

También reflexiona sobre las matemáticas y el "consenso" en ciencia.

Una segunda parte habla sobre la fe como "inferencia razonable", una fe que "no va contra la lógica". Distingue entre fe y fideísmo y entre duda y escepticismo.

Una tercera parte, de 50 páginas, nos presenta a numerosos científicos e intelectuales creyentes.

Se detiene especialmente en los casos de Galileo, Friedmann y Einstein, y detalla 5 estudios sobre creencias de los científicos, y un repaso a la de los Premios Nobel.

Después repasa la historia de los supuestos "conflictos" entre ciencia y religión y plantea algunas preguntas importantes. ¿Por qué el universo parece ordenado, lógico y entendible? ¿Hay que elegir entre Dios y ciencia? ¿La ciencia empírica es la única vía hacia la verdad? ¿Se excluyen el ser racional y ser creyente?

Para Urdiales, Dios no compite con la ciencia ni la ciencia compite con Dios.

Desmontar prejuicios sobre creyentes analfabetos

El autor es claro en su intención: "Mi objetivo básico es intentar desmontar esa opinión muy extendida y que creo no se ajusta a la verdad, consistente en considerar a los creyentes como personas de mentalidad anticuada, poco informados o analfabetos funcionales, supersticiosos, sin objetividad y nada científicos".

Por eso presta mucha atención a las estadísticas sobre científicos.

"Si consideras seriamente la hipótesis de Dios, es una evidencia fuerte, es una realidad, que un gran número de personas aparentemente bien equilibradas, informadas, racionales, de ética indudable e inteligentes han creído y creen en Él y transforman sus vidas por esa razón. El conocido historiador de la ciencia Frederick B. Burnham ha escrito recientemente que la comunidad científica actual está preparada para aceptar la idea de que Dios creó el universo, una hipótesis más respetable hoy, que en cualquier momento de los últimos cien años", detalla el texto. (Burnham murió en 2019).

Hacia el final del libro, proclama: "La ciencia está ligada a la materia, pero defender que sólo existe lo material es ilógico, irracional y anticientífico, no se puede probar en el laboratorio, es una interpretación reduccionista de la realidad, que es falsa".

Y añade: "Somos algo más que nuestros componentes químicos, sabemos que el altruismo, la bondad, la verdad, la belleza o el amor, son reales y no son materiales".

  • Puedes descargar a continuación ¿Son compatibles la fe, Dios y la ciencia? Creo que sí de Mariano Urdiales Viedma:


Pablo J. Ginés, ReL

Vea también     Fe y Ciencia frente a frente



domingo, 29 de octubre de 2023

Carmen Hernández, neocatecumenal: la túnica del Apocalipsis, ciencia y fe, química y catequesis


Miembros del Camino Neocatecumenal con túnicas blanca en la Noche de Pascua

Acaba de publicarse en español el libro Símbolos Judeocristianos entre Ciencia y Fe: Reflexiones con Carmen Hernández, escrito por Giorgio Ricci. 

La Sierva de Dios María del Carmen Hernández Barrera –en adelante Carmen- fue junto con Francisco José Gómez Argüello Wirtz –en adelante Kiko- cofundadora de la realidad eclesial llamada Camino Neocatecumenal , que comenzó su andadura en las barracas de Palomeras Altas de Madrid allá por 1964, de un modo absolutamente providencial y alejado de planes preconcebidos, inspirado por la Virgen María , y que ha resultado ser una iniciación cristiana reconocida por la Iglesia como instrumento válido para la formación católica en los tiempos actuales, tanto en su modalidad de catecumenado prebautismal como postbautismal, y de la cual Dios se ha servido para llevar a las parroquias de la Iglesia universal la renovación del Concilia Vaticano II.

El libro de Ricci es bastante original, no sólo porque presenta una faceta de Carmen poco conocida, sino porque además lo hace de un modo novedoso y en un lenguaje eminentemente divulgativo: va dirigido al gran público, alejándose de un tono científico tan sólo reservado para especialistas.

Portada del libro de Giorgio Ricci Símbolos Judeocristianos entre ciencia y fe, sobre Carmen Hernández

Símbolos judeocristianos entre ciencia y fe, libro de Giorgio Ricci sobre Carmen Hernández.

Giorgio Ricci es un científico católico que tiene la experiencia de que ciencia y fe son perfectamente compatibles en su persona, algo que ya de por sí resulta interesante por ir en contra del imperante discurso laicista que pretende convencernos de todo lo contrario. Como reza el aserto latino: contra factum non valet argumentum. Licenciado (1969-1974) y doctor en Ciencias Químicas por la Universidad de La Sapienza de Roma (fundada en 1303 por el Papa Bonifacio VIII) desarrolló su actividad científico-docente durante 37 años como profesor titular de bioquímica en el Departamento de Ciencia y Tecnología Química de la Universidad de Tor Vergata (Roma), llegando a publicar durante su carrera más de 150 artículos científicos de impacto internacional, sobre los estudios de estructura y función de enzimas que fue llevando a cabo.

Giorgio Ricci nació en el seno de una familia católica practicante, como el mismo cuenta en la entrevista realizada por Medjugorje Italia TV. 

Fue en 1969 cuando conoció a la Sierva de Dios, como él mismo señala en el libro, porque ella impartió las catequesis iniciales del Camino Neocatecumenal en su parroquia romana, Santa Francesca Cabrini, acompañada de Kiko y el presbítero boloñés Francesco Cuppini, y se incorporó a la comunidad naciente, lo cual supuso un cambio muy importante en su vida, una de cuyas principales consecuencias fue hacer la iniciación cristiana según este carisma, formando junto con Cristina Cremona una familia cristiana que Dios ha bendecido con 10 hijos.

La química y el símbolo de la túnica blanca

Como el propio autor cuenta en el libro, fue en el año 1998, en una celebración de la Eucaristía en la que estaban presentes Kiko y Carmen, cuando tras proclamarse el Evangelio de la Transfiguración del Señor, ocurrió lo siguiente:

"En una Eucaristía celebrada en la cripta de la parroquia de los Mártires Canadienses en Roma, allá por 1998, Kiko y Carmen estuvieron presentes junto con las primeras cuatro comunidades de Roma, incluida la mía – la primera de Santa Francesca Cabrini – y se proclamó el evangelio de la Transfiguración. Fue entonces cuando, en una breve resonancia, hice mención de lo que la física podría decir nuevamente sobre el símbolo de la túnica blanca, que se da a niños y adultos después del bautismo. Carmen quedó muy impresionada y me invitó a investigar más a fondo las posibles innovaciones que la ciencia podría revelar hoy. Así fue como comencé a trabajar en ello, comenzando por lo que la propia Biblia nos dice sobre este símbolo. Me di cuenta de que la túnica blanca aparece con especial relevancia en el Apocalipsis, connotando las inmensas filas de los elegidos".

De este modo se inició una relación con Carmen más estrecha que la habitual de catequista a catecúmeno, que se da de manera habitual en esta realidad eclesial, y que en el caso de la Sierva de Dios, el cardenal Paul Josef Cordes, siendo Presidente Emérito del Pontificio Consejo Cor Unum, no dudó en calificar de ‘dirección espiritual’, en la presentación de la obra de la Sierva de Dios titulada Diarios 1979-1981.

La Sierva de Dios Carmen Hernández

El arcoíris y otras simbologías

Fue a partir de 1998 cuando Carmen fue solicitando la ayuda de Giorgio para avanzar en esta dirección, incorporando a su predicación la riqueza de los avances de la ciencia moderna aplicados a los distintos símbolos de la espiritualidad católica. Así lo indica el autor en la obra refiriéndose a uno de los símbolos incluidos en ella, el arco iris:

"Pero vayamos a lo que más nos interesaba saber a Carmen y a mí, a saber, el arcoíris como símbolo en la espiritualidad judeocristiana y los posibles enriquecimientos que pueden derivarse de la ciencia moderna. Hay que decir enseguida que el arcoíris aparece pocas veces en la Sagrada Escritura, pero ciertamente con un formidable valor simbólico. De hecho, en el Génesis leemos que después del gran diluvio, cuando las nubes dejaron de derramar agua sobre la tierra [...]"

De este modo y comenzando por la luz, el autor va desgranando uno por uno los principales símbolos de nuestra espiritualidad sobre los cuales Carmen se iba interesando, combinando en los relatos la Revelación presentada en las Sagradas Escrituras con el magisterio de la Iglesia y en ocasiones el resultado final de todo el proceso en la predicación de la Sierva de Dios. Así hablaba Carmen en cierta ocasión:

Kiko y yo pasaremos, como pasa todo, como pasan todas las congregaciones, pero la Iglesia no; la Iglesia no pasa con su pila bautismal de renovación y con el sol de la resurrección hacia el que camina la historia. Hoy estamos navegando por la Tierra, la Tierra no es estacionaria. El universo está en un viaje maravilloso hacia la luz: la física de hoy dice que estamos caminando hacia la luz y la lectura de hoy me emociona: «Tú eres Pedro». ¿Y sabes lo que sucede seis días después de este evangelio en Cesarea de Filipo, donde este evangelio se realiza? ¡La Transfiguración!"

Al tema del arco iris le sigue el sol, la anticoncepción, el aborto, la sal, la levadura, el vacío, el universo, la célula

Pero sin duda alguna, sobre toda la simbología comentada, prevalece lo relacionado con la luz, hasta el punto que se presenta como anexo la transcripción de la intervención que Kiko y Carmen llevaron a cabo el 29 de julio de 2002 en el Encuentro Vocacional de Midland, realizado en la XVII Jornada Mundial de la Juventud llevada a cabo en Toronto , una auténtica obra maestra de síntesis kerigmático-catequética y conciliación ciencia-fe sobre la luz.

Especial mención merecen las palabras de Ricci en relación a la comunión vivida entre Kiko, el P. Mario y la Sierva de Dios sobre este tipo de catequesis que tanto han fomentado en el Camino Neocatecumenal la conciliación ciencia-fe como parte de la predicación inspirada:

"Un agradecimiento muy especial va para Kiko y el padre Mario, que siempre han acogido con interés y favor todas las profundizaciones científicas que Carmen quería. No fue casualidad que para celebrar el 50. aniversario de la fundación del Camino Neocatecumenal en Roma, Kiko y Mario hayan querido firmemente la sede del Campus de la Universidad de Tor Vergata, mi universidad, no solo por el recuerdo de la fantástica JMJ del 2000 con San Juan Pablo II, sino también por el vínculo simbólico que unía a Carmen al mundo de la ciencia".

El mismo rector, el profesor Giuseppe Novelli, en su saludo de bienvenida, recordó el asombro y la admiración de Carmen por el universo que nos rodea:

≪Me han dicho que la cofundadora del Camino Neocatecumenal, Carmen Hernández, fue una gran admiradora de la ciencia. Ella era licenciada en químicas y en su catequesis había una constante referencia a la física, la química, la astronomía [...] encontrando una fantástica fusión entre ciencia y fe. En su habitación se vislumbraba una reproducción de nuestro universo. Todo esto hace de este encuentro entre la universidad y el Camino Neocatecumenal, en presencia del Santo Padre, un momento de especial relevancia y crecimiento espiritual para todos≫.

Carmen fue investigadora en Israel

También Carmen fue de algún modo una científica católica, no sólo porque se licenció en Ciencias Químicas, sino porque llegó a trabajar como tal en uno de los más importantes centros de investigación del estado de Israel, el Technion Institute, cuyos científicos han sido galardonados en varias ocasiones con el Premio Nobel, como cuenta su biógrafo, el Dr. Aquilino Cayuela en su magnífico libro publicado por la BAC Carmen Hernández. Notas biográficas .

Abundando en el mismo sentido, el Dr. Francesco Voltaggio señala en su obra Todas mis fuentes están en ti  que en dicho centro Carmen fue contratada para llevar a cabo tareas de investigación científica en un proyecto internacional dedicado precisamente a radiaciones solares, directamente relacionado por tanto con la luz y su transformación en energía química, tema sobre el cual podría haber hecho la tesis doctoral muy bien pagada, lo que le habría llevado a ser una auténtica pionera de la química-física tanto española como mundial, pero ya tenía en su corazón el fuego ardiente de su radical vocación misionera, que Dios le regaló a los diez años en la Capilla del Espíritu Santo en la Catedral de Tudela –donde viviendo con su familia cursó sus estudios primarios- y que le llevó a considerar todo pérdida con tal de ganar a Cristo, vocación que finalmente se expresaría en su totalidad tras conocer a Kiko en Madrid y fundar juntos el Camino Neocatecumenal.

Tumba de la Sierva de Dios Carmen Hernández en el seminario Redemptoris Mater de Madrid

Tumba de la Sierva de Dios Carmen Hernández en el seminario Redemptoris Mater de Madrid.

Estamos ante un libro más que recomendable en el que, en tono divulgativo y dirigido al gran público, ciencia y fe se dan la mano tanto en el autor, Giorgio Ricci, como en el contenido, como en quien al fin y a la postre es su principal protagonista, la Sierva de Dios Carmen Hernández. Un regalo excelente y asequible a cualquier bolsillo frente a las fechas que se avecinan, y en un momento en el que la conciliación ciencia-fe está en auge.

Como señala el autor:

≪La ciencia es sin duda una gran lupa que nos permite ver hoy lo que los hombres veían confusamente hace solo unos años o no veíamos en absoluto. En este sentido, la ciencia es una poderosa ayuda para la fe y la Revelación. La simbología judeocristiana, a la luz de los conocimientos científicos actuales, revela un escenario sorprendente que nos permite tener una mayor claridad incluso en los problemas éticos más candentes que sacuden al mundo contemporáneo≫.

Alfonso V. Carrascosa / ReL

Vea también     Líneas Teológicas Fundamentales
del Camino Neocatecumenal


































lunes, 9 de octubre de 2023

Si hay extraterrestres, ¿hay que evangelizarlos? Un repaso católico por Enrique Solano, astrofísico


El astrofísico Enrique Solano habla de la posibilidad de que surja vida
y vida inteligente en mundos lejanos al nuestro

Hay extraterrestres? ¿Podrían encontrarse? ¿Necesitarían ser evangelizados? Sobre este tema, ¿la astrofísica moderna tiene datos distintos a los de hace unas décadas?

Este es el tipo de preguntas creativas que se hacen en la Sociedad de Científicos Católicos, tanto a nivel internacional, como en la sección española, la cual cuenta con un año de vida y más de cien asociados ya.

Enrique Solano Márquez, presidente de la Sociedad en España, astrofísico del Observatorio Virtual Español (del Centro de Astrobiología del CSIC) planteó este tema clásico y apasionante en el II Encuentro de Científicos Católicos, que tuvo lugar en septiembre en la Universidad Francisco de Vitoria.

Objetos que desaparecen y hallazgos que asombran

Lo primero que estableció es que hay datos nuevos y datos que cambian. Por ejemplo, hay en el espacio muchos objetos que se veían (y se fotografiaron) hace unas décadas, pero que hoy han desaparecido. "Hay unos 5.000 objetos que no sabemos muy bien qué eran. Salían en mapas del cielo de los años 50, y hoy ya no. En astronomía hay muchos objetos que pegan 'petardazos' y aumentan de brillo, luego ya no se ven. O eran errores de los instrumentos de hace décadas, y los instrumentos actuales, más eficaces, no los tienen. O simplemente son fenómenos que aún no conocemos", explicó Solano. Citó un estudio suyo sobre esto (Discovering vanishing objects in POSS I Red Images), como ejemplo de que en el cosmos hay cosas nuevas para ver, y cosas viejas que desaparecen o se reinterpretan, o siguen siendo misteriosas.

Otra novedad con respecto a los años 70 u 80, cuando ver OVNIs estaba de moda, es que ahora todo el mundo tiene móvil con cámara. ¿No debería haber hoy más 'avistamientos' de OVNIs? Lo curioso es que ver OVNIs (o declararlo) es cosa de europeos, norteamericanos y australianos; en cambio, en India, China y otros países, nadie declara verlos.

Si hubiera razas extraterrestres inteligentes deberían venir de muy lejos (no hay en nuestro sistema solar) y por eso deberían estar muy avanzados técnicamente.

El astrofísico Enrique Solano habla de los descubrimientos sobre planetas lejos de nuestro sistema solar

El astrofísico Enrique Solano habla de los descubrimientos sobre planetas lejos de nuestro sistema solar en el II Congreso de Científicos Católicos de España.

Deberían vivir en planetas adecuados para la vida, pero ¿hay muchos de esos planetas?

"En los últimos 30 años los astrónomos han encontrado muchos planetas y sistemas solares. Resulta que casi nunca se parecen a nuestro sistema. Hay muchas cosas raras que han sorprendido a los astrónomos. Por ejemplo, resulta que un 30% de los planetas que descubrimos son megaplanetas, enormes", señala el astrofísico.

"Un planeta con vida necesitaría agua. Bien, es una molécula bastante común en el universo. El planeta debe estar a cierta distancia de habitabilidad de su sol: ni muy cerca, para no quemarse, ni muy lejos, para no helarse. Puede haber bastantes de estos. En las nubes moleculares vemos aminoácidos. Podemos suponer que la química orgánica quizá es bastante común en el universo. También encontramos en la naturaleza microorganismos en lugares extremos, y bichos como los tardígrados, muy resistentes. Quizá hay vida sencilla en océanos subterráneos de otros planetas", aventura Solano.

El Observatorio Vaticano se plantea el tema

Señaló que hay trabajos del Observatorio Vaticano buscando estrellas candidatas a acoger vida, y han publicado algunos cálculos sobre posibles civilizaciones (por ejemplo, de 2020, de José Gabriel Funes, sacerdote jesuita y astrónomo que durante 9 años fue presidente del Observatorio Vaticano ("Monte Carlo estimation of the probability of causal contacts between communicating civilisations").

La vida unicelular no parece demasiado difícil de encontrar, dijo Solano, pero el paso a la vida inteligente es otra cosa: requiere muchísimo tiempo y extrañas transiciones. "Un estudio calculó que la posibilidad de que seamos la única civilización de esta galaxia es del 99,6%. Pero aunque hubiera otra, ¿cómo contactaríamos? Tenemos 133 estrellas en un radio de 50 años luz: si nos enviaran mensajes lumínicos tardarían 50 años en llegar, suponiendo que supiéramos reconocerlos".

Y está la paradoja de Fermi: si existen esas civilizaciones, ¿cómo no hemos contactado aún? ¿Puede ser que desaparezcan antes de desarrollar la tecnología adecuada? ¿O se esconden? ¿O deberíamos escondernos nosotros de ellas?

Enrique Solano habla de exoplanetas en el II Congreso de la Asociación de Científicos Católicos

Enrique Solano habla de exoplanetas en el II Congreso de la Asociación de Científicos Católicos.

Algunos aspectos desde la tradición cristiana

En la tradición cristiana antigua, la idea de seres corporales en otros planetas (aunque quizá con cuerpos de sustancias extrañas) no ha espantado a los pensadores. Santo Tomás de Aquino comentó que además de los ángeles (buenos y malos) y de los humanos, la Escritura da margen para otras "substancias espirituales" (seres inteligentes).

Nicolás de Cusa, erudito cardenal del s.XV, sospechaba que podía haber criaturas en la región del sol, que serían de gran intelecto, y "más espirituales que los habitantes de la luna". (Cusa, por otra parte y respecto a otro tema, negaba que los demonios pudieran tomar formas físicas, de animales y otro tipo, ni mantener relaciones sexuales con seres humanos, al carecer de corporalidad).

La Biblia no habla de extraterrestres, pero, dice Solano, "por lo mismo que el manual de un electrodoméstico no habla de otros temas: la Biblia es un manual para ir al Cielo. Cuando nos habla de los ángeles, queda claro que ellos son seres espirituales que adquieren conocimiento de forma distinta a la nuestra, y ya está". El tema de la hipotética vida inteligente no es un tema necesario para la salvación de los hombres y por eso Dios no ha querido ponerlo en la Biblia.

Si hubiera extraterrestres, ¿hay que evangelizarlos?

Recientemente, la NASA contactó a sacerdotes y teólogos (no solo católicos) para hipotetizar cómo deberíamos tratar a una raza extraterrestre si se la encontrara. La Universidad de Cambridge publicó las respuestas en el libro Astrobiology and Christian Doctrine en julio de 2023. 

"A mí me parece un ejemplo interesante de colaboración entre ciencia y fe en un tema de frontera", señala Solano. El libro viene a considerar que los extraterrestres serían "unidades racionales de cuerpo y alma", por lo que tendrían dignidad individual y deberían ser tratados como iguales. (Aunque los escritores de ciencia ficción pueden imaginar muchas variantes: ¿mentes colmena?, ¿corales inteligentes?, ¿de verdad serían "individuales" y no colectividades?, ¿cuán corporal sería ese cuerpo?).

Jesús, al despedirse de sus amigos, les dejó instrucciones muy importantes: "Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la Creación". Pero, ¿qué es "el mundo entero"? Primero, incluir, los judíos y samaritanos; luego, los gentiles, hasta Finisterre. Luego, los pueblos de América, y de islas y países lejanos, por extraños que parezcan.

Pero, por otra parte, el novelista y apologista C.S. Lewis plantea que a lo mejor ellos nunca han caído, viven sin pecar en armonía con Dios, y no necesitan salvación como la nuestra (tema de su novela 'Más allá del planeta silencioso').

Eifelheim y Más Allá del Planeta Silencioso, novelas clásicas sobre extraterrestres y fe cristiana

Eifelheim y Más Allá del Planeta Silencioso, novelas clásicas, inteligentes y serias sobre extraterrestres (ficticios) y fe cristiana.

¿El Hijo podría encarnarse en otras razas inteligentes?

si necesitan salvación, ¿debe ser a través de la Encarnación de Cristo, de sus sacramentos? ¿O Dios querría salvarles de otra manera? ¿Podría el Hijo encarnarse en otras carnes, en cuerpos muy extraños y distintos a los que tenemos, para ser uno de ellos, como es uno de nosotros?

¿O no haría falta, igual que Cristo el judío es uno para galaicos, quechuas, maoríes o esquimales? ¿Aporta información 1 Col 15-20: "que todas las cosas se reconciliaran en Él y para Él, todo lo que hay en el cielo y en la tierra"?

"Lo que sí sabemos es que Dios es muy bueno, y que si esas razas necesitan salvarse, Dios tendrá mecanismos para salvarlas. Como a los jornaleros, a cada uno sabe el Dueño como darles su jornal", apunta Enrique Solano.

Por último, ¿vale la pena pensar en estos temas? El astrónomo jesuita Guy Consolmagno dice que "pensar sobre aliens es una buena forma de saber lo que significa ser humano", igual que nos ayuda también plantearnos la diferencia entre nuestra inteligencia y la de máquinas cada vez más sagaces. Si encontráramos razas extraterrestres (como cuando encontramos razas animales asombrosas en el mar o las selvas) nos ayudaría a saber más de Dios.

Proyecto Hail Mary, Eifelheim, Cixin Liu... y San Jerónimo

En el turno de palabras tras la exposición, se plantearon varias novelas recomendables, como Proyecto Hail Mary, el tercer libro de Andy Weir (autor de El Marciano, de gran éxito como novela y en el cine), con mucha ciencia seria y bien explicada; Eifelheim, de 2006, del católico Michael F. Flynn, sobre unos extraterrestres de cuerpos insectoides, que naufragan en un pueblo medieval y se llevan bien con el párroco y se interesan por la fe; o la trilogía de los Tres Cuerpos, de Cixin Liu, sobre un universo de recursos escasos y civilizaciones que desconfían y se esconden unas de otras para no ser detectadas.

También se recordó que en la vida de San Pablo Primer Ermitaño (escrita por San Jerónimo), un fauno ("un hombrecillo pequeño, con la nariz chata y cuernos en la frente, y la última parte de su cuerpo terminaba en pies de cabra") acude ante San Antonio del Desierto a pedirle que acuda a evangelizar a su gente en territorio salvaje, negando ser demonios, sino un tipo peculiar de "hombres", algo que Jerónimo acepta sin escándalo (Velázquez pintó esa escena en su cuadro sobre San Pablo el Primer Ermitaño).

Los interesados en la Sociedad de Científicos Católicos pueden visitar su web aquí.

Pablo J. Ginés, ReL

Vea también    La ciencia y la fe












miércoles, 31 de mayo de 2023

El Papa propone las tres fuerzas de Matteo Ricci para evangelizar: amistad, cultura y vida ejemplar


El Papa pone al jesuita italiano Matteo Ricci, misionero en China en el siglo XVI,
como ejemplo de celo apostólico

En la catequesis de la audiencia pública de este miércoles, el Papa Francisco ha continuado con su ciclo de grandes misioneros, ejemplos de celo apostólico que él propone. Si el 17 de mayo presentaba al jesuita español San Francisco Javier como "el mayor misionero de todos los tiempos", y en otra ocasión exploró la figura de San Pablo,  esta vez se ha centrado en otro misionero jesuita en Extremo Oriente, el italiano Mateo Ricci, que logró difundir el cristianismo en la corte china en el s.XVI y aún hoy es respetado por las autoridades chinas.

En diciembre, el Papa Francisco reconoció las virtudes en grado heroico de Matteo Ricci, que es ya Venerable para la Iglesia, y sólo requiere de que se le atribuya un milagro para ser proclamado beato.

Se da la circunstancia de que el Papa Francisco, siendo un joven jesuita, pidió ser enviado como misionero a Asia, pero por razones de salud sus superiores no lo consideraron adecuado.

Los méritos de Matteo Ricci

"Matteo Ricci, después de estudiar en los colegios jesuitas y de haber entrado él mismo en la Compañía de Jesús, entusiasmado por los informes de los misioneros que escuchaba y entusiasmado, como muchos otros jóvenes que lo escucharon, pidió ser enviado a las misiones del Lejano Oriente. Después del intento de Francisco Javier, otros veinticinco jesuitas habían intentado sin éxito entrar en China".

"Pero Ricci y uno de sus hermanos se prepararon muy bien, estudiando cuidadosamente el idioma y las costumbres chinas, y finalmente lograron establecerse en el sur del país. Le costó 18 años, con cuatro paradas en cuatro ciudades diferentes, antes de llegar a Pequín, que era el centro. Con perseverancia y paciencia, animado por una fe inquebrantable, Matteo Ricci supo superar las dificultades, los peligros, la desconfianza y la oposición", detalló el Papa.

Primera fuerza de Ricci: la amistad

"Siempre siguió el camino del diálogo y la amistad con todas las personas que encontraba, y esto le abrió muchas puertas para anunciar la fe cristiana. Su primer trabajo en idioma chino fue un tratado sobre la amistad, que tuvo una gran resonancia", destacó el Papa.

Segunda fuerza de Ricci: estar abierto a la cultura

En China Ricci vio que vestirse de "religioso" (de bonzo) no era útil para evangelizar, pero vistiéndose de intelectual (de sabio taoísta) podía acceder a la corte y ser respetado y escuchado. Puso el cristianismo en diálogo con la tradición confuciana. "Este misionero supo inculturar la fe cristiana en diálogo, como los antiguos Padres con la cultura griega", detalla el Papa.

"Su excelente preparación científica despertó el interés y la admiración de hombres cultos, comenzando por su famoso globo terráqueo, el mapa de todo el mundo entonces conocido, con los diferentes continentes, que revela a los chinos por primera vez una realidad fuera de China mucho más amplia de lo que jamás habían pensado. Les hace ver que el mundo es más grande que China, y lo entendieron, porque eran inteligentes. Pero también los conocimientos matemáticos y astronómicos de Ricci y sus seguidores misioneros contribuyeron a un encuentro fecundo entre la cultura y la ciencia de Occidente y Oriente, que vivirá entonces uno de sus momentos más felices, en el signo del diálogo y la amistad. De hecho, el trabajo de Matteo Ricci nunca habría sido posible sin la colaboración de sus grandes amigos chinos, como el famoso "Doctor Paolo", añade Francisco, refiriéndose a Pablo Xu Guangqi, matemático, astrónomo, traductor, cuya familia fue la primera en bautizarse en Shanghai".

Escultura de Pablo Xu y Matteo Ricci en la tumba del sabio chino en Shangai

Estatua de Matteo Ricci junto a su amigo Pablo Xu Guangqi en la tumba del sabio chino en Xujiahui,  en Shanghai.

Tercera fuerza de Ricci: vida ejemplar

"La credibilidad adquirida a través del diálogo científico le dio autoridad para proponer la verdad de la fe y la moral cristianas, de las que habla en profundidad en sus principales obras chinas", detalla el Papa.

"Estos misioneros oraban. Iban a predicar, se movían, hacían movimientos políticos, de todo... pero rezaban. Es la oración la que alimenta la vida misionera, una vida de caridad, de ayuda a los demás, humilde, con total desinterés por los honores y las riquezas, lo que llevó a muchos de sus discípulos y amigos chinos a acoger la fe católica. Porque veían a un hombre tan inteligente, tan sabio, tan listo – en el buen sentido de la palabra-para llevar adelante las cosas, y así creyendo que decían: "Pero lo que predica es verdad porque lo dice una personalidad que da testimonio: da testimonio con su propia vida de lo que anuncia". Esta es la consistencia de los evangelizadores".

"Si tu vida no es coherente con lo que profesas, no sirve de nada. Lo que atrae a la gente es el testimonio de coherencia: los cristianos estamos llamados a vivir lo que decimos, y no pretender vivir como cristianos,sino como mundanos", insistió el Papa.

Matteo Ricci murió en Pekín en 1610, a la edad de 57 años. "Es grande, sí, porque fue un gran científico, es grande porque fue valiente, es grande porque escribió muchos libros, pero sobre todo es grande porque ha sido coherente con su vocación, coherente con ese deseo de seguir a Jesucristo. Hermanos y hermanas, hoy nosotros, cada uno de nosotros, nos preguntamos interiormente: "¿Soy coherente, o soy un poco regular?".

Mensaje en español

En su resumen de la catequesis, pronunciado en español, destacó dos recursos de Ricci: "por un lado, una actitud de amistad hacia todos, unida a una ejemplaridad de vida que causaba admiración; por otro, una vastísima cultura que era reconocida por sus contemporáneos, y que además supo conjugar con un estudio de los clásicos confucionistas, presentando así el mensaje cristiano perfectamente inculturado".

Y añadió: "Pidamos al Señor que nos dé la humildad de sabernos acercar a los demás con esa actitud de amistad, respeto y conocimiento de su cultura y sus valores. Que sepamos acoger todo lo bueno que hay en ellos, como Jesús al encarnarse, para hacernos capaces de hablar su lenguaje. Que no dudemos en ofrecerles todo lo bueno que tenemos, para dar prueba del Amor que nos mueve. Que tengamos la fuerza de vivir con coherencia la fe que profesamos, para transmitir el Evangelio del reino sin imposiciones ni proselitismos".

Oración a la Virgen y recuerdo por Ucrania

Al final de la audiencia general, el Papa Francisco saludó a un grupo de jóvenes originarios de Ucrania y de Rusia, que viven en Italia, presentes en la Plaza de San Pedro con la asociación Rondine Ciudadela de la Paz (https://rondine.org), con sede en un pueblecito de Toscana donde cada año conviven jóvenes de muchos países. "Viniendo de Ucrania y de Rusia y de otros países en guerra, han decidido no ser enemigos, sino vivir como hermanos. Que su ejemplo suscite intenciones de paz en quienes tienen responsabilidades políticas", exhortó el Papa.

Finalizando mayo, el mes de María, el Pontífice encomendó a la Virgen a los que sufren por la guerra y exhortó a "rezar más" por la martirizada Ucrania que "tanto sufre". "Hoy, último día del mes de mayo, la Iglesia celebra la Visitación de María a su prima Isabel, por la que es proclamada 'Bienaventurada' porque creyó en la palabra del Señor. Mírenla e imploren de ella el don de una fe cada vez más valiente", exhortó el Pontífice.

En el vídeo, el dramaturgo Luis de Tavira alaba a Matteo Ricci, sobre quien ha estrenado una obra de teatro recientemente en México.

G. de A., ReL