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sábado, 3 de septiembre de 2022

Especialmente para los que NO suelen ir a Misa los Domingos: Para que vean lo que están perdiendo

 

Aquí podemos ofrecer sólo unos pocos aspectos
de las mil maravillas de la Santa Misa
Ofrécete a ti mismo en sacrificio y comulga en el pensamiento.

En la soledad de los desiertos, en la obscuridad de las prisiones, vuélvete hacia todos los altares del mundo en los que Cristo se ofrece en sacrificio: ofrécete a ti mismo en sacrificio y comulga en el pensamiento. Tu corazón rebosará de valor y de consuelo.

Siervo de Dios Cardenal F. X. Nguyen van Thuan
Mil y un pasos en camino de la Esperanza

La Santa Misa es el acto de religión más sagrado.

Sepan, oh cristianos, que la Misa es el acto de religión más sagrado. No pueden hacer otra cosa para glorificar más a Dios, ni para mayor provecho de su alma, que asistir a Misa devotamente y tan a menudo como sea posible.

San Pedro Julián Eymard


La Eucaristía produce una transformación progresiva.

La Eucaristía produce una transformación progresiva en el cristiano. Es el Sol de las familias y de las Comunidades.

Santo Tomás de Aquino

Fueron las Misas más bellas de mi vida.

Cuando me encarcelaron en 1975 --recordó el prelado vietnamita--, me vino una pregunta angustiosa: "¿Podré celebrar la Eucaristía?"

No podré expresar nunca mi alegría: celebré cada día la Santa Misa con tres gotas de vino y una de agua en la palma de la mano. Cada día pude arrodillarme ante la Cruz con Jesús, beber con él su cáliz más amargo. Cada día, al recitar la consagración, confirmé con todo mi corazón y con toda mi alma un nuevo pacto, un pacto eterno entre Jesús y yo, a través de su sangre mezclada con la mía. Fueron las Misas más bellas de mi vida. . .

Siervo de Dios Cardenal F. X. Nguyen van Thuan
Testigos de la esperanza

Delicioso Manjar.

Cuando la abeja ha recogido el rocío del cielo y el néctar de las flores más dulce de la tierra, se apresura a su colmena. De la misma forma, el sacerdote, habiendo del altar al Hijo de Dios (que es como el rocío del cielo y verdadero hijo de María, flor de nuestra humanidad), te lo da como manjar delicioso.

San Francisco de Sales

El hombre debería temblar.

El hombre debería temblar, el mundo debería vibrar, el Cielo entero debería conmoverse profundamente cuando el Hijo de Dios aparece sobre el altar en las manos del sacerdote.

San Francisco de Asís

Tres eternidades.

Para ofrecer bien el Santo Sacrificio se necesitarían tres eternidades: una para prepararla, otra para celebrarla y una tercera para dar gracias.

San Juan Eudes






















Evangelio del día

Evangelio según San Lucas 6,1-5.

Un sábado, en que Jesús atravesaba unos sembrados, sus discípulos arrancaban espigas y, frotándolas entre las manos, las comían.
Algunos fariseos les dijeron: "¿Por qué ustedes hacen lo que no está permitido en sábado?".
Jesús les respondió: "¿Ni siquiera han leído lo que hizo David cuando él y sus compañeros tuvieron hambre,
cómo entró en la Casa de Dios y, tomando los panes de la ofrenda, que sólo pueden comer los sacerdotes, comió él y dio de comer a sus compañeros?".
Después les dijo: "El hijo del hombre es dueño del sábado".


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



Bulle

Catecismo de la Iglesia Católica
§ 1166-1167 (trad. © copyright Libreria Editrice Vaticana)


“El hijo del hombre es dueño del sábado”

"La Iglesia, desde la tradición apostólica que tiene su origen en el mismo día de la resurrección de Cristo, celebra el misterio pascual cada ocho días, en el día que se llama con razón 'día del Señor' o domingo" (SC 106). El día de la Resurrección de Cristo es a la vez el "primer día de la semana" (Jn 20,1), memorial del primer día de la creación, y el "octavo día" en que Cristo, tras su "reposo" del gran Sabbat, inaugura el Día "que hace el Señor" (Sal 118, 24), el "día que no conoce ocaso" (cf. Maitines de Pascua del rito bizantino»). El "banquete del Señor" (1Co 11,20) es su centro, porque es aquí donde toda la comunidad de los fieles encuentra al Señor resucitado que los invita a su banquete (cf Jn 21,12; Lc 24,30):
«El día del Señor, el día de la Resurrección, el día de los cristianos, es nuestro día. Por eso es llamado día del Señor: porque es en este día cuando el Señor subió victorioso junto al Padre. Si los paganos lo llaman día del sol, también lo hacemos con gusto; porque hoy ha amanecido la luz del mundo, hoy ha aparecido el sol de justicia cuyos rayos traen la salvación» (San Jerónimo; Ma 3,20).
El domingo es el día por excelencia de la asamblea litúrgica, en que los fieles "deben reunirse para, escuchando la Palabra de Dios y participando en la Eucaristía, recordar la pasión, la resurrección y la gloria del Señor Jesús y dar gracias a Dios, que los hizo renacer a la esperanza viva por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos» (SC 106; 1P 1,3): «Cuando meditamos, [oh Cristo], las maravillas que fueron realizadas en este día del domingo de tu santa y gloriosa Resurrección, decimos: Bendito es el día del domingo, porque en él tuvo comienzo la Creación [...] la salvación del mundo [...] la renovación del género humano [...] en él el cielo y la tierra se regocijaron [...]. Bendito es el día del domingo, porque en él fueron abiertas las puertas del paraíso para que Adán y todos los desterrados entren en él sin temor» (Fanqîth, Breviarium iuxta ritum Ecclesiae Antiochenae Syrorum).

Oración

Señor, Dios eterno, alegres te cantamos, a ti nuestra alabanza, a ti, Padre del cielo, te aclama la creación.

Postrados ante ti, los ángeles te adoran y cantan sin cesar: Santo, santo, santo es el Señor, Dios del universo; llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.

A ti, Señor, te alaba el coro celestial de los apóstoles, la multitud de los profetas te enaltece, y el ejército glorioso de los mártires te aclama.

A ti la Iglesia santa, por todos los confines extendida, con júbilo te adora y canta tu grandeza: Padre infinitamente santo, Hijo eterno, unigénito de Dios, Santo Espíritu de amor y de consuelo.

Oh Cristo, tú eres el Rey de la gloria, tú el Hijo y Palabra del Padre, tú el Rey de toda la creación. Tú para salvar al hombre, tomaste la condición de esclavo en el seno de una virgen.

Destruiste la muerte y abriste a los creyentes las puertas de la gloria. Tú vives ahora, inmortal y glorioso, en el reino del Padre. Tú vendrás algún día, como juez universal.

Muéstrate, pues, amigo y defensor de los hombres que salvaste. Y recíbelos por siempre allá en tu reino, con tus santos y elegidos.

Salva a tu pueblo, Señor, y bendice a tu heredad. Sé su pastor, y guíalos por siempre. Día tras día te bendeciremos y alabaremos tu nombre por siempre jamás.

Dígnate, Señor, guardarnos de pecado en este día. Ten piedad de nosotros, Señor, ten piedad de nosotros. Que tú misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti. A ti, Señor, me acojo, no quede yo nunca defraudado.

Amén.

Tomado del libro Oremos viviendo el amor y la misericordia de Dios No 3

(oblatos.com)



































viernes, 2 de septiembre de 2022

9 útiles lecciones que se pueden sacar de la sonada conversión al catolicismo del actor Shia LaBeouf

Rodaba una película donde interpretaba al Padre Pío
y convivió con una comunidad capuchina


Shia Labeouf se había planteado el suicidio y arrastraba numerosos problemas
hasta que encontró a Dios en la Iglesia.

Hace unos días el mundo católico recibió la gran noticia de la conversión del conocido actor Shia LaBeouf, que ha participado en películas como Indiana Jones y la Calavera de Cristal o Transformers. Lo anunciaba en una conversación con el obispo Barron y mientras está rodando una película sobre el Padre Pío, santo que ha influido enormemente en este camino de fe.

De hecho, Shia ha estado conviviendo largamente con una comunidad de capuchinos en Italia para preparar su papel para empaparse del estilo de vida del santo. Esa convivencia ha sido decisiva en su transformación.

El actor había estado apartado de la actividad profesional debido a numerosos problemas personales. Ha tenido serios dificultades con el alcohol y la Justicia, y ha tenido episodios de estrés postraumático. Incluso llegó a plantearse el suicidio. Y entonces apareció Dios.

El sacerdote Roger Landry, que pertenece a la Diócesis de Fall River (Massachusetts) y ha sido designado por los obispos de EEUU como “predicador eucarístico nacional”, explica en el National Catholic Register nueve lecciones que se pueden sacar de la conversión de este artista.

“Hay mucho que podemos aprender de su historia de conversión, especialmente los elementos que Dios usó para sacarlo de una vida infernal que él mismo describe, de ser ‘muy bueno atacando al catolicismo porque me hacía sentir superior’ a ser lo suficientemente humilde para arrepentirse, creer en y vivir el Evangelio”, comenta el padre Landry.

Shia Labeouf, interpretando al Padre Pío

Shia Labeouf, interpretando al Padre Pío para la película que ha cambiado su vida.

Por lo conocido que es por millones de personas que han visto sus películas y también por el descenso a los infiernos que vivió LaBeouf, este sacerdote cree que es bueno para la Iglesia saber qué lo atrajo y podría atraer a otros.

En primer lugar, Landry afirma que Shia LaBeouf fue atraído por la forma en que la vida católica es una "inmersión total". Implica razón, voluntad y sentimientos. Buscó la integridad y, para su sorpresa, la descubrió en la vida católica.

En segundo lugar, el actor anhelaba un sentido de conexión y lo encontró con los capuchinos. Su fraternidad acogedora, realista y sincera lo atrajo totalmente

El tercer punto fue el hecho de cómo quedó cautivado con la Misa, especialmente la tradicional en latín, que tuvo que aprender para prepararse su papel del Padre Pío. Para él, asistir a ella le hacía sentir que se le estaba compartiendo “un secreto”. Lo envolvió con un sentido de la realidad de Dios y lo sagrado.

En cuarto lugar, Shia LaBeouf confesó que uno de los elementos que más le conmovieron fue el ver cómo grandes conversos le habían precedido en este camino. Él mismo habló del impacto que le generaron las figuras de San Agustín y San Francisco de Asís , pero principalmente del hermano capuchino Jim Townsend, un estafador que asesinó a su esposa embarazada y pasó 20 años en prisión, pero que se convirtió y terminó pasando 39 años como capuchino.  Vio que si con todo lo que Townsend había hecho la Iglesia lo recibió, también había esperanza para él. 

La quinta lección está relacionada con la oración. Al actor hubo que enseñarle a rezar porque antes lo veía como “memorizar las palabras de otra persona”. Pero cuando un fraile capuchino y el propio obispo Barron le explicaron cómo manejar la tranquilidad y pasar del silencio a pensamientos y obras de amor, todo empezó a encajar.

En sexto lugar cabe destacar que LaBeouf anhelaba en este proceso encontrarse con un Jesús masculino.  “Mi opinión de Cristo en este punto es que lo sentía casi como si estuviera leyendo sobre un budista, un [hombre] muy suave, frágil, que todo lo ama, que todo lo escucha, sin ferocidad ni romance”. Esa impresión se vio reforzada por el "arte que había visto", que presentaba representaciones de Jesús "muy suaves y más feminizadas". Leyendo el Evangelio, guiado por la fuerte influencia de un capuchino, llegó a comprender la diferencia entre debilidad y mansedumbre, y a captar cómo la mansedumbre, como Jesús demostró a lo largo de su vida, es cumbre de fortaleza.

Shia Labeouf con el obispo Barron

Shia Labeouf con el obispo Barron

La séptima lección es el descubrimiento de un “propósito” en la vida, lo que vio que los católicos llamarían vocación.  Un capuchino le enseñó que el discernimiento pasa por descubrir los talentos que Dios le ha dado y determinar cómo podía usarlos para ayudar a los demás. LaBeouf pensó que su único talento era "sangrar frente a la gente", algo que aparece en varias de sus películas. ¡Eventualmente comprendió cuán apropiado era ese conjunto de habilidades para representar al estigmatizado más famoso del mundo moderno!

En octavo lugar, el actor tuvo que aprender el significado redentor del sufrimiento. Pensó que el sufrimiento que había soportado y causado hasta entonces era “inútil”. Un capuchino lo ayudó a ver cómo “el sufrimiento es en realidad un regalo”, una comprensión que llevó a LaBeouf incluso a agradecer a la mujer que lo había acusado de abuso sexual, quien dijo que “le salvó la vida”, a través de la vergüenza que tuvo que soportar como resultado de sus acusaciones y el dolor que él había causado.

Todas estas lecciones se integraron, y este es el noveno y último punto, en el Padre Pío, a quien LaBeouf llegó a conocer como “uno de los santos más respetados y amados que jamás haya honrado la tierra”. Sumergirse en su vida en medio de sus compañeros capuchinos, tratando de imitar la forma en que celebraba la Misa, oraba, buscaba y dispensaba la misericordia de Dios, lidiaba con el sufrimiento y el rechazo, oraba desde el amanecer hasta el anochecer, desafiaba varonilmente a otros a la santidad y vivió su vocación capuchina con inmensa fe, esperanza y caridad— ha sido para LaBeouf una tremenda escuela que, asimismo, “me salvó la vida”.

ReL

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Esposo va a un monasterio para descansar y se convierte

 

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"De repente, me di cuenta de que la Iglesia Católica había existido durante 2000 años y que era mi ancla"

Marc siempre ha preferido una vida materialmente austera, aunque rica en posibilidades. Arraigado en la zona rural francesa de Cantal desde 2012, todavía viaja por Francia para realizar los espectáculos de sombras chinescas en los que ha trabajado durante 17 años, a veces con la ayuda de su esposa, Sophie, y sus cinco hijos de 12 a 17 años.

Tras el nacimiento de su segundo hijo, la pareja —ingenieros de formación pero apasionados del teatro— decidió romper con las costumbres consumistas y vivir de sus sueños: los espectáculos en directo.

Olvídese de planes de carrera y libros de contabilidad para realizar un seguimiento de los ahorros; para ellos, la vida sería arte, inventiva, viajes por carretera… y pagar las facturas con dificultad a fin de mes. Crearon su compañía de teatro familiar itinerante en 2007 y viajaron por Francia durante tres años en una caravana. Disfrutaron la unión como pareja y su vida familiar fue alegre y colorida. 

Nómadas «out of the box» 

¿Y dónde estaba Dios en todo esto? Estaba allí, al fondo, una sombra discreta entre las demás.

Marc creció en una familia protestante, mientras asistía regularmente a la Iglesia Católica dentro de los SUF (Scouts Unitarios de Francia) o a través de su círculo social, hasta los 30 años. “Mi práctica religiosa estaba llena de formalismo”, recuerda. “Pero no me di cuenta hasta mucho después: no sabía que podíamos tener una relación [con Dios]”.

Cuando conoció a Sophie en 2001, se desprendió de todo, por lo que no pensó en casarse en la Iglesia. “Acudimos al alcalde” para una boda civil “después del nacimiento de nuestro tercer hijo, una forma de oficializar nuestra estructura familiar”, recuerda.

Fue la llegada de los gemelos en 2010 lo que hizo sonar el toque de difuntos de una vida errante y sin preocupaciones. Marc estaba agotado y sentía la necesidad de recuperar fuerzas y dar un paso atrás. Oyó hablar del Priorato de Murat, no lejos de Saint-Flour (Cantal), donde reside una comunidad de Hermanos de San Juan:

“No estaba particularmente en busca de espiritualidad, solo necesitaba recuperarme en paz y tranquilidad… Una vez allí, fue por pura cortesía que elegí asistir a los servicios”.

Una certeza pacífica

Entonces, ¿qué pasó durante esta corta estancia?

“Nada espectacular”, admite. “Fue una combinación de eventos que me abrió el corazón. La calidad de la acogida y la presencia de los religiosos, su sentido de servicio, las lecturas que me recomendaron… De repente me di cuenta de que la Iglesia católica tenía 2.000 años y que era mi ancla. Yo, protestante, me sentí como en casa, seguro de que a partir de entonces tenía que vivir mi fe a diario, sin importar lo que pensara mi familia”.

Su determinación sorprendió a su esposa, que anteriormente había sido bastante indiferente a la espiritualidad. Ella no se interpuso en el camino. Tres meses después, accedió a ir a Misa a Murat, y fragmentos de oraciones que había recitado de niña volvieron a la superficie. 

“Para ella fue más intenso que para mí: lloró a mares y sintió de repente el amor de Dios por ella”.

En retrospectiva, Marc reconoce que su forma de vida anterior a la conversión era muy parecida a los valores cristianos, por lo que hubo más continuidad que ruptura. Aún así, este renacimiento se tradujo concretamente en decisiones importantes: matrimonio en la Iglesia, bautismo de los niños, regreso a la práctica religiosa regular.

“Y luego, estructuró a nuestra familia, a la que le faltaba un poco de marco. Con el pretexto de confiar en la vida, nos creíamos los capitanes de la nave. Nos dejamos llevar, pero sin guía. Hoy sabemos que hay un guía incomparable al que tratamos de escuchar: Cristo”.

Raphaëlle Coquebert,Aleteia 

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Evangelio del día


 

Evangelio según San Lucas 5,33-39.

En aquel tiempo, los escribas y los fariseos dijeron a Jesús: "Los discípulos de Juan ayunan frecuentemente y hacen oración, lo mismo que los discípulos de los fariseos; en cambio, los tuyos comen y beben".
Jesús les contestó: "¿Ustedes pretenden hacer ayunar a los amigos del esposo mientras él está con ellos?
Llegará el momento en que el esposo les será quitado; entonces tendrán que ayunar".
Les hizo además esta comparación: "Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo para remendar uno viejo, porque se romperá el nuevo, y el pedazo sacado a este no quedará bien en el vestido viejo.
Tampoco se pone vino nuevo en odres viejos, porque hará reventar los odres; entonces el vino se derramará y los odres ya no servirán más.
¡A vino nuevo, odres nuevos!
Nadie, después de haber gustado el vino viejo, quiere vino nuevo, porque dice: El añejo es mejor".


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.


Bulle

San Bernardo (1091-1153)
monje cisterciense y doctor de la Iglesia
Sermón sobre el Cantar de los Cantares, nº 83


«El Esposo está con ellos»

     Entre todos los movimientos del alma, sus sentimientos y afectos, el amor es el único que permite a la criatura responder a su Creador, si no de igual a igual, por lo menos de semejante a semejante... El amor del Esposo, o mejor dicho, el Esposo que es Amor no pide otra cosa sino amor recíproco y fidelidad. Que le sea posible a la esposa devolver amor por amor. ¿Cómo no amará siendo esposa y esposa del Amor? ¿Cómo no será amado el Amor? Ella pues, tiene razón al renunciar a cualquier otro afecto para poder consagrarse totalmente al amor, puesto que se le da la posibilidad de corresponder al Amor con un amor recíproco.
     Pero, aunque ella se fundiera toda entera en amor ¿qué sería esto comparado con el torrente de amor eterno que brota de la misma fuente? La oleada que fluye de la que ama no es tan abundante como la que fluye del Amor, la del alma como la del Verbo, la de la esposa como la del Esposo, la de la criatura como la del Creador; la abundancia no es la misma la de la fuente que la del que viene a beber... Así pues, ¿los suspiros de la esposa, su amoroso fervor, su espera llena de confianza, todo ello será en vano porque en la carrera no puede rivalizar con el campeón (Sl 18,6), ni ser tan dulce como la misma miel, ni tan tierna como el cordero, ni tan blanca como el lirio, luminosa como el sol, e igual en amor a aquel que es el Amor? No. Porque si bien es verdad que la criatura, en la medida en que es inferior al Creador, ama menos que él, puede amarle con todo su ser, y nada falta allí donde hay totalidad...
     Este es el amor puro y desinteresado, el amor más delicado, tan apacible como sincero, mutuo, íntimo, fuerte, que une a los dos amantes no en una sola carne sino en un solo espíritu, de manera que ya no son dos sino uno solo, según dice san Pablo: «El que se une al Señor es un espíritu con él» (1C 6,17). (EDD)

Oración

Señor hoy entrego ante tu  presencia mi corazón, reconozco que eres la luz de mi camino, en nombre de Jesús activo el resplandor de tu gloria sobre mí, te pido Padre amado que comiences a llenar mi corazón de tu amor.

Oro Señor para poder  sentir el amor divino  de tu esencia en mi vida, en este momento pongo en tus manos mi futuro, y que el amor impregne mi corazón con el amor  único y perfecto.

Quiero aprender amar conforme a tu corazón Padre amado, que mi vida sea el reflejo de tu luz, y mi camino este sellado por el amor que has diseñado desde el principio para que mi vida este afirmada en tu esencia pura y perfecta de tu amor incondicional para que sea correspondido según tu perfecta y buena voluntad.

Entrego mis pensamientos, mis emociones, mis sentidos a tu disposición para que obres en ellos, y sean transformados en el poder de tu palabra para amar bajo el diseño del reino.

Declaro que mis días son sellados por el amor que emana del cielo, para comenzar a impartirlo a mi alrededor como un@ verader@ hij@ de Dios.

Padre amado te pido en nombre de mi Señor Jesús que me enseñes el amor verdadero que viene del reino, en este momento te pido que quites de mi toda estructura que me aleja del amor verdadero, todo velo de tiniebla que me aleja, y me causan sentimientos incorrectos, en este momento te pido que arraigues todo lo que no te pertenece.

Dios amado y eterno libérame de sentimientos de odio, resentimiento, amargura, falta de perdón, para poder amar como tus amas.

Dios amado, el amor es el principio vital de la luz, quiero tener esa hermosa luz sobre mi vida, para entender los misterios de tu corazón, y manifestarlos como lo hizo mi Señor Jesús.  

Enséñame Señor. Enséñame la misericordia que nace del amor de tu gloria, para poder consolar los corazones que están faltos de esta luz hermosa y transformadora que viene del cielo, gracias Señor porque sé que esta oración está llegando a los oídos de tu corazón, tienes los tesoros de la sabiduría y te pido en nombre de Jesús que me llenes de la sabiduría que es la llave para amar al prójimo.

Quiero ser cada día como tu Señor, amar conforme a tus principios, muéstrame como alcanzar el amor celestial, y poder manifestarlo en lo terrenal, como lo hizo nuestro Señor Jesús, quita todo obstáculo de las tinieblas que puedan ensuciar mi corazón de odio, y maldad, quita mi toda estructura de egoísmo, quita todas las barreras que nos aíslan los unos de los otros.

  Quita de mi toda tiniebla que este cubriendo mi corazón y no permite ver las necesidades de otros y sólo las mías, esta tiniebla me aleja de tu amor, y me llena de egoísmo, quiero ser libre para amar como tu amas Señor amado.

Quiero estar libre de todo aquello que me pueda alejar de la luz de tu amor. Padre celestial en nombre de Jesús te pido que me cubras con tu manto de amor, y que el Sspíritu Santo me dirija y me muestre el amor en su manifestación celestial en todos mis caminos.

Señor te pido que hagas mi carácter más como el tuyo, en nombre de Jesús, que esta oración para el amor sea respondida bajo tu poder, en fe te doy gracias Señor porque sé que veré la manifestación del amor de tu gloria en todo mi ser.

En el poderoso nombre de Jesús amén, y amén

(nuestrodios.com)






















jueves, 1 de septiembre de 2022

El cristianismo desaparece en occidente ¿Qué hacemos?

 


¿Crisis eclesial? ¿Qué hacemos? Hay Esperanza.

La pregunta no es nada sencilla de contestar. En occidente, el cristianismo está perdiendo fuerza día tras día. No me refiero a fuerza política, ya que significa dar más importancia al Cesar que a Dios. Los templos están cada día más vacíos. El acceso a los sacramentos no tiene atractivo y en el mejor de los casos, tiene un sentido principalmente cultural. Las catequesis son una actividad que se remonta a los primeros siglos del cristianismo, pero a partir del Concilio Vaticano II se convierten en una herramienta de cristianización de quienes quieren acercarse a la Iglesia. Se crean itinerarios asociados a los sacramentos y se imparten desde las parroquias y estructuras eclesiales locales.

Las catequesis siempre han buscado transmitir conocimientos de la fe y generar un entorno de cultura cristiano donde se pueda avanzar espiritualmente. Pero las catequesis han tenido otras diversas funciones, algunas muy interesantes. Por ejemplo podemos ver cómo se planteaban las catequesis en el siglo IV leyendo un texto corto e interesante: Procatequesis de San Cirilo de Jerusalén. Tomemos el punto número diez de esta pre-catequesis:

Persevera en las catequesis: Aunque nuestra oratoria posterior será más amplia, que tu ánimo no decaiga nunca. Pues recibirás armas contra los poderes enemigos; recibirás armas contra los herejes, los judíos, los samaritanos y los gentiles. Tienes múltiples enemigos: recibe dardos múltiples, pues contra muchos habrás de luchar; has de aprender como vencer al griego, como luchar contra el hereje, contra el judío y contra el samaritano . Las armas están preparadas, y está plenamente dispuesta la espada del Espíritu. Las manos deben luchar valerosamente para combatir la batalla del Señor, para vencer a las potestades que se oponen, para que permanezcas invicto de todas las asechanzas de los herejes. (San Cirilo de Jerusalén. Procatequesis, o palabras previas a las catequesis, 10)

En este texto habla de armas, de forma figurada. No son armas para dañar, sino talentos que nos permitan afrontar los peligros que acechan en el día a día de todos nosotros. 

Habla de cuatro clases de enemigos representan maneras diferentes de oponerse religiosamente o ideológicamente a la verdad del Evangelio. El “griego”  es quien sólo ve el sentido racional de todo e intenta atar a Dios mismo a la limitada lógica humana. El “hereje” es quien suplanta a Dios por cualquier tipo de ídolo o confiere al ser humano capacidades mágicas que le permiten “ser como Dios”. El “judío” es quien ve la fe como una realidad socio-cultural que les hace sentirse como elegidos. Esperan un mesías político que les libere. El “samaritano” es quien adapta la Revelación y promesas de Dios, a su realidad identitaria-cultural, al igual que los judíos, no reconocen al Mesías.

La espada del Espíritu, puede parecernos algo fuera de tono en este siglo XXI. No se trata de una herramienta de guerra que busque dañar a nadie. Es parte de la armadura espiritual con la que San Pablo busca que estemos preparados para luchar eficazmente contra el maligno (Efesios 6:13).

¿Cuál es la batalla del Señor? Lo podemos ver claramente si repasamos el Apocalipsis de San Juan. Leamos los mensajes a las siete Iglesias. En cada una de ellas aparece un “frente de batalla” que no es más que aquello en que traicionamos lo que Dios nos ha encomendado. También hay una promesa para quien venciera en cada una de esas batalla:

En el caso de Tiatira se echa en cara que permitan que doctrinas no cristianas seduzcan a los fieles y que se incite a comer cosas sacrificadas a los ídolos. A quien venza se le promete que le dará autoridad sobre las naciones, y las regirá con vara de rectitud y justicia.

Otro ejemplo, la Iglesia de Éfeso: El Ángel reprende a la Iglesia porque: “... has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras". Quien venza en esta batalla tiene la siguiente promesa: “... le daré de comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios".

Las batallas que se presentan son batallas interiores a cada uno de nosotros y también, a la propia Iglesia. Estas son las batallas que nos señala el Señor. Si leemos todos los mensajes a las Iglesias, nos daremos cuenta que son tan actuales, que parecen sacados de ayer mismo.

Hace un mes, aproximadamente, mi trabajo me llevó a visitar un país del este de Europa: Montenegro. Allí tuve la oportunidad de hablar con una compañera y amiga, sobre la pérdida de sentido a la que nos está llevando el “status quo” socio-político. Esta compañera me recriminaba, con amabilidad, que no diera una batalla más directa en mi entorno de influencia. Tenía razón, puedo negarlo. No tiendo a tomar la “espada” y dar mandobles socio-culturales a todo lo que se mueve. ¿Por qué? Le comentaba que quienes blanden la espada con formas más o menos violentas, son “cauterizados” rápidamente por la sociedad. Algunos conozco que han terminado quemados y cansados, porque no consiguen nada dando mandobles dialécticos. A este cansancio se une la tensión que genera una pléyade de fans enfervorizados, que desgastan más que ayudan.

Cristo mismo nos indicó: “Mirad, yo os envío como ovejas en medio de lobos; por tanto, sed astutos como las serpientes e inocentes como las palomas” (Mt 10, 16). Las hordas de fans son un gran problema. No lo digo yo, leamos otro pasaje del Evangelio: “La gente entonces, al ver la señal que Jesús había hecho, decía: Verdaderamente este es el Profeta que había de venir al mundo. Por lo que Jesús, dándose cuenta de que iban a venir y llevárselo por la fuerza para hacerle rey, se retiró otra vez al monte Él solo.” (Jn 6, 14-15).

Ser astuto como serpiente conlleva saber plantar la Semilla del Reino sin hacer grandes signos ni espectáculos. La Semilla se siembra con cuidado, lanzándola con astucia en cada momento de nuestra vida. Se puede sembrar de forma que nadie se llegue a dar cuenta directa, pero sienta que lo que le dices les llena con una Luz especial. Una Luz que da esperanza, porque llena de sentido. No hace falta que la Luz aparezca de inmediato. Cada semilla, dependiendo de la tierra y el cuidado, tardará más o menos. Sólo Dios sabe. ¿Y la “espada del Espíritu”? Precisamente la espada es la que paraliza a los cuatro enemigos y te permite seguir adelante lanzando la Semilla.

Yo a esto le llamo Nueva Evangelización. Lo hago porque busca devolver al “amor primero” a quien están buscando un camino que ha sido borrado por la sociedad actual. El cristianismo desaparece en occidente ¿Qué hacemos? Tengo una certeza que me sigue dando fuerzas para seguir adelante: si todos los católicos nos dedicáramos a lanzar estas Semillas del Reino, todo sería muy diferente en esta sociedad, en la Iglesia y en nosotros mismos. Dios dirá, que es quien manda.

Vea también  9 campos de evangelización
para los laicos católicos


































Evangelio del día

 

Evangelio según San Lucas 5,1-11.

En una oportunidad, la multitud se amontonaba alrededor de Jesús para escuchar la Palabra de Dios, y él estaba de pie a la orilla del lago de Genesaret.
Desde allí vio dos barcas junto a la orilla del lago; los pescadores habían bajado y estaban limpiando las redes.
Jesús subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que se apartara un poco de la orilla; después se sentó, y enseñaba a la multitud desde la barca.
Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: "Navega mar adentro, y echen las redes".
Simón le respondió: "Maestro, hemos trabajado la noche entera y no hemos sacado nada, pero si tú lo dices, echaré las redes".
Así lo hicieron, y sacaron tal cantidad de peces, que las redes estaban a punto de romperse.
Entonces hicieron señas a los compañeros de la otra barca para que fueran a ayudarlos. Ellos acudieron, y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían.
Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús y le dijo: "Aléjate de mí, Señor, porque soy un pecador".
El temor se había apoderado de él y de los que lo acompañaban, por la cantidad de peces que habían recogido;
y lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: "No temas, de ahora en adelante serás pescador de hombres".
Ellos atracaron las barcas a la orilla y, abandonándolo todo, lo siguieron.


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



Bulle

San Máximo de Turín (¿-c. 420)
obispo
Sermón 39, atribuido


«De ahora en adelante serás pescador de hombres»

Cuando el Señor, sentado en la barca, dice a Pedro: «Avanza mar adentro, y soltad las redes para pescar», no le aconseja tanto tirar los instrumentos de pesca en la profundidad de las aguas, como propagar en el fondo de los corazones las palabras de la predicación. Este abismo de los corazones lo ha penetrado san Pablo lanzando la palabra que dice: «¡Oh abismo de riqueza, sabiduría y ciencia de Dios!» (Rm 11,33) [...] Así como los pliegues de la red arrastra hasta la nave los peces que ha cogido, el seno de la fe conduce hacia el reposo a todos los hombres que ella reúne.
Para hacer comprender siempre mejor que el Señor hablaba de la pesca espiritual, Pedro dice: «Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos cogido nada, pero porque tú lo dices, echaré las redes» [...] El Verbo, la Palabra de Dios, es el Señor nuestro Salvador. [...] Puesto que Pedro lanza su red según el Verbo, propaga su elocuencia según Cristo. Despliega las redes tejidas según las prescripciones de su maestro; en nombre del Señor lanza unas palabras más claras y más eficaces que permiten salvar, no a criaturas irracionales, sino a hombres.
«Hemos estado bregando, dice, toda la noche y no hemos cogido nada.» Sí, Pedro había estado trabajando toda la noche [...]; cuando ha brillado la luz del Salvador, las tinieblas se han disipado y su fe le ha permitido distinguir, en lo más profundo de las aguas, lo que sus ojos no podían ver. Pedro, efectivamente, ha estado sufriendo toda la noche, hasta que el día, que es Cristo, viene en su ayuda. Eso es lo que ha hecho que apóstol Pablo pueda decir: «La noche está avanzada, el día ha llegado» (Rm 13,12). (EDD)

Oración

Señor Jesús, así como Tu llamaste los primeros discípulos para hacerles pescadores de hombres, haz que Tu sublime invitación continúe resonando: ¡Vengan a Mi, síganme!

Da a los jóvenes, hombres y mujeres, la gracia de responder prontamente a la llamada. Apoya a tus obispos, sacerdotes y a los consagrados en su trabajo apostólico.

Concede perseverancia a nuestros seminaristas y a todos aquellos que llevan hacia adelante los ideales de una vida totalmente consagrada a Tu servicio.

Despierta en nuestra comunidad un entusiasmo misionero. Señor, ENVÍA TRABAJADORES A TU COSECHA y no permitas que la humanidad se pierda por escasez de pastores, misioneros y gente dedicada a la causa de Tu Evangelio.

Virgen María, Madre de la Iglesia, modelo de toda vocación, ayúdanos a decir Sí, al Señor que nos llama a cooperar en el plan divino de salvación.


Amén.

(catholic.net)