Entradas populares

viernes, 16 de octubre de 2026

El santo al que acudes cuando ya no queda nada: la oración a san Judas Tadeo para casos desesperados

Durante siglos casi nadie le rezaba porque se llamaba como el traidor. Hoy miles de personas hacen cola el 28 de cada mes para pedirle lo imposible, y hasta un hospital infantil famoso en todo el mundo nació de una promesa que le hizo un actor arruinado.

La fiesta de san Judas Tadeo se celebra cada año el 28 de octubre.

La fiesta de san Judas Tadeo se celebra cada año el 28 de octubre.

Hay santos para casi todo. Tradicionalmente se le suele pedir a san Antonio un buen marido o una buena mujer con la que formar un matrimonio, a santa Mónica por el camino seguro para los hijos, o a san Antón por los animales.

 Sin embargo hay situaciones desesperadas: un hijo que no vuelve, un diagnóstico que no mejora, un trabajo que no llega después de cien entrevistas. Para estos casos límite suele recurrirse a la intercesión de san Judas Tadeo, que no Judas Iscariote, el que entregó a Jesús a su Pasión.

La Iglesia celebra su fiesta el 28 de octubre, junto a san Simón, y en buena parte de Hispanoamérica su devoción es una marea.

Judas Tadeo fue uno de los Doce, pariente del Señor según la tradición y autor de la breve carta que lleva su nombre en el Nuevo Testamento. Pero compartía nombre con Iscariote, y durante siglos muchos fieles prefirieron no invocarlo para no equivocarse de Judas. 

La piedad popular le dio la vuelta a la confusión: si era el apóstol al que nadie acudía, sería el último recurso cuando todo lo demás hubiera fallado. Y el último recurso acabó siendo el primero.

Su imagen lo cuenta casi todo. En el pecho lleva un medallón con el rostro de Cristo y sobre la cabeza, una pequeña llama, recuerdo de Pentecostés. En la mano, el hacha o la alabarda con la que, según la tradición, fue martirizado. Sus reliquias, junto con las de san Simón, se veneran en la basílica de San Pedro, bajo el altar de san José.

Siete dólares y una promesa

La anécdota más famosa sobre su intercesión no tiene nada de medieval. En los años treinta, un joven cómico libanés-estadounidense llamado Danny Thomas malvivía en Detroit con su mujer embarazada y sin trabajo. 

Según contó él mismo muchas veces, entró en una iglesia, dejó en el cepillo los últimos siete dólares que tenía y le hizo una promesa a san Judas: «Muéstrame mi camino en la vida y te construiré un santuario». Poco después le llegó un contrato. Con los años se convirtió en una estrella de la televisión estadounidense.

Cumplió su palabra. En 1962 abrió en Memphis el St. Jude Children's Research Hospital, hoy uno de los centros de referencia mundial contra el cáncer infantil. El santuario que prometió no fue de mármol: está lleno de niños que han sobrevivido.

La oración

Esta es una de las oraciones más extendidas para pedir su intercesión:

«Apóstol gloriosísimo de Nuestro Señor Jesucristo, aclamado por los fieles con el dulce título de abogado de los casos desesperados, hazme sentir tu poderosa intercesión aliviando la gravísima necesidad en que me encuentro. Por el estrecho parentesco que te une a Nuestro Señor Jesucristo, por las privaciones y fatigas que por Él sufriste, por el heroico martirio que aceptaste gustoso por su amor, obtenme del Dios de las misericordias y de su Madre santísima la gracia que con ilimitada confianza te pido (hágase aquí la petición), seguro de que me la obtendrás siempre que convenga a la gloria de Dios y al bien de mi alma. Amén».

Glorioso apóstol san Judas Tadeo, ruega por nosotros (tres veces).

Merece la pena fijarse en el final, que es la parte más honrada de la oración: «siempre que convenga a la gloria de Dios y al bien de mi alma». San Judas no es una máquina expendedora de milagros. Es un amigo de Jesús que acompaña al que está al borde del abismo, y a veces el milagro consiste en no caer.

En México, cada día 28 la iglesia de San Hipólito, en el centro de la capital, se llena de devotos con imágenes del santo bajo el brazo. Muchos vienen a pedir. Otros, a dar las gracias. Y esos suelen ser los que más tiempo se quedan.

ReL

Vea también  Había pedido... y Dios no me esuchó pero me ha dado cosas mejores





Recemos por la recuperación del Papa León XIV



El Papa León XIV pide nuestras oraciones en su recuperación

El Papa León XIV, que se recupera en Roma de una operación de cáncer de pulmón, envió una petición de oraciones a los participantes en una conferencia del Vaticano.

“Como saben, no he podido estar entre ustedes durante estos días”, escribió el Papa León XIV en su mensaje del 14 de Octubre a sacerdotes y laicos.

 

“Les agradezco sinceramente sus oraciones y el trabajo que han realizado juntos. Compartir sus experiencias y escuchar con atención es, sin duda, un don para toda la Iglesia”.

 

El mensaje del Papa fue leído al concluir la conferencia “10 años después de Amoris Laetitia : Proclamando el Evangelio con las familias hoy”, un encuentro que examinó el legado de la exhortación apostólica y cómo fortalecer la participación de la familia en la misión de la Iglesia.

 

“Encomendando a cada uno de ustedes a la protección de la Sagrada Familia de Nazaret, les pido, por favor, que recen por mí, como yo rezo por ustedes”, escribió.

El Papa animó a los participantes a llevar las conclusiones del encuentro a sus conferencias episcopales y diócesis, a seguir proclamando el Evangelio a las familias y a garantizar que estas sigan participando activamente en la vida y la misión de las iglesias locales.

EWTN




Evangelio del día viernes 28a semana del tiempo ordinario

 


San José Gabriel del Rosario Brochero -- , Santa Margarita María AlacoqueMás...

Carta de San Pablo a los Efesios 1,11-14.

Hermanos:
En Cristo hemos sido constituidos herederos, y destinados de antemano -según el previo designio del que realiza todas las cosas conforme a su voluntad-
a ser aquellos que han puesto su esperanza en Cristo, para alabanza de su gloria.
En él, ustedes, los que escucharon la Palabra de al verdad, la Buena Noticia de la salvación, y creyeron en ella, también han sido marcados con un sello por el Espíritu Santo prometido.
Ese Espíritu es el anticipo de nuestra herencia y prepara la redención del pueblo que Dios adquirió para sí, para alabanza de su gloria.


Salmo 33(32),1-2.4-5.12-13.

Aclamen, justos, al Señor:
es propio de los buenos alabarlo.
Alaben al Señor con la cítara,
toquen en su honor el arpa de diez cuerdas.

Porque la palabra del Señor es recta
y él obra siempre con lealtad;
él ama la justicia y el derecho,
y la tierra está llena de su amor.

¡Feliz la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se eligió como herencia!
El Señor observa desde el cielo
y contempla a todos los hombres.


Evangelio según San Lucas 12,1-7.

Se reunieron miles de personas, hasta el punto de atropellarse unos a otros. Jesús comenzó a decir, dirigiéndose primero a sus discípulos: "Cuídense de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía.
No hay nada oculto que no deba ser revelado, ni nada secreto que no deba ser conocido.
Por eso, todo lo que ustedes han dicho en la oscuridad, será escuchado en pleno día; y lo que han hablado al oído, en las habitaciones más ocultas, será proclamado desde lo alto de las casas.
A ustedes, mis amigos, les digo: No teman a los que matan el cuerpo y después no pueden hacer nada más.
Yo les indicaré a quién deben temer: teman a aquel que, después de matar, tiene el poder de arrojar a la Gehena. Sí, les repito, teman a ese.
¿No se venden acaso cinco pájaros por dos monedas? Sin embargo, Dios no olvida a ninguno de ellos.
Ustedes tienen contados todos sus cabellos: no teman, porque valen más que muchos pájaros."

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



Bulle

San Juan Eudes (1601-1680)
presbítero, predicador, fundador de institutos religiosos
“El Reino de Jesús”, 2ª parte, Obras completas l922, tomo 1, pag. 238


“Hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis.”

Nuestro amantísimo Salvador nos asegura en muchos lugares de la Sagrada Escritura que él está constantemente cuidando de nosotros y tiene su mirada puesta sobre nuestras vidas; él mismo nos lleva y nos llevará siempre en su corazón, en su pecho y en sus entrañas...
Tengamos cuidado de no apoyarnos nunca, ni en el poder o el favor de nuestros amigos, ni en nuestros bienes, ni en nuestro espíritu, ni en nuestro saber, ni en nuestras fuerzas, ni en nuestros buenos deseos y propósitos, ni en nuestra oración, ni siquiera en la confianza que podemos tener en Dios, ni en los medios humanos, ni en cosa alguna creada, sino únicamente en la sola misericordia de Dios. No quiero decir que no hayamos de servirnos de todas estas cosas, y hacer de nuestra parte todo lo que esté en nuestro poder para vencer los vicios, para ejercitarnos en la virtud y para llevar y cumplir las tareas que Dios nos ha confiado y cumplir con las obligaciones que derivan de nuestro estado. Pero debemos renunciar a todo apoyo y confianza que podamos tener en las cosas mencionadas, y fiarnos de la pura bondad de Nuestro Señor. De manera que debemos esforzarnos tanto y trabajar según nuestras fuerzas, como si nada esperáramos de Dios; y no obstante, no debemos apoyarnos en nuestro trabajo y cuidado, sino, como si no hiciéramos nada, esperar todo únicamente de la misericordia de Dios.
(EDD)


Reflexión sobre el tapiz de Millefleurs

Aunque la lectura del Evangelio de hoy es un tanto aleccionadora y aborda de nuevo la hipocresía que Jesús condena con tanta dureza, también hay en ella una gran belleza. Jesús nos está diciendo a cada uno de nosotros lo profundamente significativos e importantes que somos para Dios. Si cada pequeño gorrión es importante a los ojos de Dios, entonces nosotros somos ciertamente importantes y significativos para él.

Dios no nos necesita. No necesita nada ni a nadie. Dios es totalmente autosuficiente. Pero ahí radica el valor más profundo de su amor por nosotros: nos creó por puro amor, no por necesidad. Eso no significa que creara a hombres y mujeres porque se sintiera solo allá arriba, en el Cielo, y quisiera compañía. No. Pero, nosotros sí que lo necesitamos, y nosotros dependemos de él. ¿Y cómo sabemos, en última instancia, que nos ama? Porque envió a su Hijo, que dio su propia vida por nosotros… Esa es la esencia de nuestra fe, tal y como se plasma en la lectura de hoy.

No sabemos por qué Dios nos creó a cada uno de nosotros. Lo único que sabemos es que cada uno de nosotros es un hilo entretejido en un tapiz creado por Dios. Solo Él puede ver el cuadro completo. Por eso, el objeto de hoy es un tapiz flamenco del siglo XVI, con gorriones, pájaros, animales y flores, en el que cada uno de los hilos desempeña su papel para crear la imagen completa.

Los tapices Millefleur (mille-fleurs en francés, que significa literalmente "mil flores") son tapices que representan muchas flores y plantas pequeñas, normalmente sobre un fondo verde. Estos tapices se fabricaron durante la Baja Edad Media y el Renacimiento, entre 1400 y 1550. En nuestros tapices vemos animales comunes como ciervos y conejos, así como criaturas exóticas como el león, el leopardo y el unicornio. Son simbólicos y decorativos. El unicornio, por ejemplo, representa a la Virgen María (símbolo de pureza y gracia, que sólo podía ser captada por una virgen). Los tres macizos de rosales forman un triángulo, en alusión a la Trinidad, mientras que el sabueso ladrador (abajo a la izquierda) y el halcón salvaje (arriba a la derecha) representan al Diablo que intenta causar estragos.

by Padre Patrick van der Vorst


ORACIÓN PARA DAR GRACIAS A DIOS POR SU AMOR Y SU BONDAD.
Amado Dios, hoy me presento ante Ti, no para pedirte algo, sino para darte gracias porque que eres un Dios bueno y bondadoso. Me regalas la vida, me das talentos y virtudes y día tras día llenas mi vida de hermosas bendiciones.
Señor, hoy te doy gracias por mi cuerpo, por el agua que tomo, por los alimentos, por la ropa que me viste y por todo lo que Tú me das.
Gracias por mis seres queridos, por mis amigos, mis vecinos, mis compañeros de trabajo, y también gracias por mis enemigos; te pido que a ellos les enseñes que el perdón es un acto de amor para uno mismo.
Gracias Dios por todas las cosas maravillosas que llegan a mi vida, gracias a Ti porque Tú todo lo puedes, gracias por despojar de la desesperanza y las tristezas, sanándome desde lo más profundo de mi alma.
Gracias también por proteger a las personas que amo y caminar con ellas, llevándolas por sendas de amor y bienestar.
Amado Dios, te doy las gracias por este día y te agradezco a cada instante porque eres un Dios lleno de amor, gracia, e infinita bondad. Por favor mantenme siempre seguro, aléjame de todo peligro, líbrame de todo mal, protégeme de los enemigos y de las tentaciones, pues yo estoy dispuesto a dar todo de mí para poder ser útil a Ti y a tu obra. Señor, Tú siempre estarás en mi vida y mi corazón.
Permíteme estar alerta ante todo mal que se me presente y enséñame a escucharte siempre, pues tus sabios consejos son el norte que mi vida necesita.
Y así como por tantos años me has colmado de bendiciones, espero poder seguir contando con tu presencia divina.
Mi vida es para honrarte a Ti Señor. Concédeme la dicha de servirte y seguir dando testimonio de tu bondad al mundo. Esta es mi oración de agradecimiento, y aunque nace desde lo más profundo de mi corazón, las palabras no bastan para demostrarte mi amor y mi fidelidad, AMÉN 🙏🌿✨
(oracionmilagrosa.com)

Vea también   Testimonios de Fe y Conversión


jueves, 15 de octubre de 2026

10 grandes aportaciones espirituales de Santa Teresa de Jesús a la Iglesia y al camino de santidad

 

Santa Teresa, una de las grandes místicas y doctora de la Iglesia

Santa Teresa, una de las grandes místicas y doctora de la Iglesia


    El 15 de octubre la Iglesia celebra la fiesta de una de las grandes santas de la Iglesia y también de España. Se trata de Santa Teresa de Ávila, reformadora del Carmelo, mística y autora de grandes tratados de espiritualidad.

    Apenas 15 días separan su fiesta de la de otra gran santa religiosa, Santa Teresita de Lisieux, también carmelita. ¿Qué tienen en común ambas además de ser mujeres santas y religiosas? Las dos son Doctoras de la Iglesia, honor que comparten sólo otras dos mujeres, Santa Catalina de Siena y Santa Hildegarda de Bingen.

    Las dos Teresas fueron grandes contemplativas, y sobre todo grandes amantes de Cristo… y ambas tienen mucho que enseñar al pueblo de Dios y al mundo entero.

    El padre Ed Broom, oblato de María Inmaculada y autor prolífico de temas devocionales y de evangelización, rinde homenaje a Santa Teresa de Jesús en Catholic Exchange destacando diez de sus grandes contribuciones a la Iglesia y a todo católico como un modelo de santidad.

    1. Oración

    Una de las señas de identidad clave de las alturas espirituales de Santa Teresa de Ávila es la importancia de la oración. Una de las lecciones que nos deja es precisamente la perseverancia en la oración. "Debemos tener la determinación decidida de nunca dejar de orar”, dijo la santa española.

    Jesús enseñó esta verdad de suma importancia en la parábola de la insistente viuda y el juez. Esta viuda, debido a su obstinada y tenaz insistencia, finalmente ganó la ayuda de este juez de corazón frío. (Lucas 18: 1-8). Santa Teresa insiste en que nunca hay que rendirse en la oración. Una analogía: lo que el aire es para los pulmones, también lo es la oración para el alma. Los pulmones sanos necesitan aire puro y constante; el alma sana debe respirar constantemente a través de la oración: ¡el oxígeno del alma!

    2. Definición de oración

    Santo Tomás de Aquino ofrece un consejo sencillo pero muy sólido: define el tema antes de empezar a hablar de él. Al hacer esto se puede evitar mucha confusión. Santa Teresa de Jesús da una de las mejores definiciones clásicas de oración en la historia del catolicismo. "La oración no es más que pasar mucho tiempo a solas con la persona que sé que me ama". “¿Un breve resumen? ¡Dos amigos se aman! Jesús mismo llamó amigos a los apóstoles, ¡así que tú estás llamado a ser amigo de Jesús!”, explica el padre Broom.

    3. Amor por Jesús

    Santa Teresa ofrece una pista para el crecimiento de la oración. Esta doctora de la Iglesia dijo que encontró muchas gracias meditando sobre la humanidad de Jesús. Pasar tiempo con Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre y entablar un coloquio con Él es un camino seguro para crecer en la oración. “¡Inténtalo!”, pide este sacerdote oblato.

    San Ignacio de Loyola, en los Ejercicios Espirituales, insiste en pedir esta gracia: “Conocimiento íntimo de Jesús para que lo amemos más ardientemente y lo sigamos más de cerca”.

    4. Amor por Jesús en sus sufrimientos

    Parece ser un denominador común en muchos santos —la llamada a contemplar el amor de Jesús a través de su dolorosa Pasión— Padre Pío, Santa Catalina de Siena, Santa Faustina y Teresa de Ávila. Teresa tuvo una experiencia mística del Ecce Homo. Ella vio a Jesús con Su Cabeza coronada y esto la movió a un mayor amor por Jesús.

    5. Espíritu Santo: el divino maestro en oración

    En una ocasión la santa estaba realmente luchando con la oración y habló con un sacerdote jesuita para pedirle consejo sobre cómo superar su lucha. Su consejo fue simple y directo, ¡pero cambió su vida! El sacerdote insistió en rezar al Espíritu Santo. A partir de ese momento, siguiendo este gran consejo de confiar en el Espíritu Santo, la vida de oración de Teresa mejoró notablemente.

    San Pablo a los Romanos reitera el mismo punto: “De la misma manera, también el Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad; porque no sabemos orar como conviene, pero el Espíritu mismo intercede con gemidos inefables ”. (Romanos 8:26). Por ello, el religioso oblato aconseja dejarse guiar por el mejor de todos los maestros, el Maestro Interior de la oración, el Espíritu Santo.

    6. Dirección espiritual

    Para lograr un crecimiento constante en la vida espiritual hay que tener alguna forma de dirección espiritual. Todo el mundo puede experimentar la ceguera espiritual. El diablo puede disfrazarse o camuflarse como ángel de luz. Y cuanto más alto se escala en la vida espiritual más sutiles son las tácticas y las seducciones del diablo, “que nos busca como un león rugiente listo para devorarnos” (I Pedro 5: 8-9).

    Junto a San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús emprendió la reforma del Carmelo

    Durante el transcurso de su vida, Santa Teresa de Ávila recurrió a varios directores espirituales y algunos de ellos son ahora santos canonizados: San Juan de la Cruz (carmelita), San Francisco de Borja (jesuita), San Pedro de Alcántara (franciscano), y, finalmente, Jerónimo Gracián, un conocido erudito y teólogo dominico. “Es cierto que todos no podemos tener tres santos canonizados y un brillante teólogo dominico para guiarnos, pero todos podemos y debemos encontrar alguna forma de dirección espiritual periódica”, afirma Ed Broom.

    7. Conversión y reforma

    Un hito importante en la vida de Santa Teresa de Ávila fue todo el concepto de conversión o reforma. Con San Juan de la Cruz ella fue el principal instrumento que Dios eligió para reformar la Orden Carmelita. Sin embargo, Teresa era muy consciente de esta verdad: para convertir a los demás se debe comenzar por uno mismo, ¡en esto trabajó durante todo el curso de su vida en la tierra!

    8. Obras maestras espirituales: sus escritos

    Sin duda una de las mayores contribuciones a la Iglesia y al mundo en general son los escritos u obras maestras espirituales de Santa Teresa de Ávila. Uno de sus temas básicos es el de la importancia de la oración y el esfuerzo por profundizar cada vez más en la oración hasta llegar a la Unión Mística con Jesús.

    Cualquiera que se tome en serio su vida de oración debería conocer los escritos de Teresa y dedicar algún tiempo a leer algunos de ellos. ¿Cuáles son sus clásicos? Aquí están: Vida de la Madre Teresa de Jesús, Camino de la Perfección, Las moradas del Castillo Interior o Fundaciones, Además de estos textos también escribió muchas cartas inspiradoras. “¿Quieres convertirte en santo? ¡Lee y bebe de los escritos de los santos, especialmente de los Doctores de la Iglesia!”, recomienda el padre Broom.

    9. La cruz como puente al cielo

    Jesús dijo: "Cualquiera que quiera ser mi seguidor debe negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirme". Otro denominador común en la vida de los santos es la realidad de la cruz. San Luis Grignion de Montfort bendeciría así a sus amigos: "¡Que Dios los bendiga y les dé muchas cruces pequeñas!"

    Santa Teresa vivió con un amigo constante: la cruz de Jesús. Su salud siempre fue muy frágil; casi muere cuando era muy joven. Además, para que Santa Teresa de Ávila llevara a cabo la Reforma del Carmelo sufrió constantes ataques y persecuciones por parte de muchas monjas del convento que preferían un estilo de vida más cómodo, de sacerdotes (carmelitas) y de otros eclesiásticos. En lugar de desanimarse confiaba aún más en el Señor con gozo.

    10. Nuestra Señora y San José

    Durante el transcurso de su vida religiosa, Santa Teresa de Ávila amó a la Santísima Virgen María, como es común en la vida de los santos. El título de su devoción mariana específica era Nuestra Señora del Monte Carmelo. Una forma de mostrar este amor a la Virgen es llevar el Escapulario del Carmen..

    Además, Santa Teresa de Ávila cultivó un amor tierno y filial por San José. Atribuyó su recuperación de una enfermedad que casi acaba con su vida a la poderosa intercesión de San José. Además, a cada nuevo convento que ella estableció le dio el nombre de San José.

    “Que la gran mujer Doctora de la Iglesia, Doctora en oración, Santa Teresa de Ávila, sea una inspiración constante para ti en tu propia peregrinación espiritual al cielo. ¡Que ella os anime a orar más y con mayor profundidad, a llegar a una conversión más profunda de corazón, y finalmente amar a Jesús en el centro y manantial mismo de vuestra vida!”, exhorta el padre Ed Broom.

    J.L./ReL

    Vea también    Santa Teresa explica la oración mental



    El hermano mayor de León XIV también tiene cáncer: la doble prueba que golpea a los Prevost

    Louis es el mayor de los tres hermanos Prevost y creció junto a John y Robert, el actual León XIV, en Dolton, una localidad situada al sur de Chicago.

    La coincidencia de los problemas de salud de ambos hermanos ha llamado la atención de numerosos medios estadounidenses e internacionales.

    La coincidencia de los problemas de salud de ambos hermanos ha llamado la atención de numerosos medios estadounidenses e internacionales.


      La familia del Papa León XIV atraviesa días especialmente difíciles. Mientras el Pontífice se recupera en el Hospital Gemelli de Roma tras una intervención por un cáncer de pulmón, se ha conocido que su hermano mayor, Louis Prevost, también combate desde hace años una enfermedad oncológica. 

      La información ha sido confirmada por Deborah Prevost, esposa de Louis, en declaraciones a la cadena estadounidense CBS News.

      Meses muy duros

      La noticia ha generado una especial oleada de solidaridad hacia la familia del primer Papa nacido en Estados Unidos, al coincidir con los momentos de incertidumbre que rodean la evolución médica del Santo Padre.

      Según explicó Deborah Prevost, su marido padece mieloma múltiple, un tipo de cáncer que afecta a las células plasmáticas de la médula ósea. 

      Los dos hermanos se funden en un abrazo en el Vaticano.

      Los dos hermanos se funden en un abrazo en el Vaticano.archivo

      Aunque había logrado mantener la enfermedad bajo control durante varios años, perdió la remisión hace aproximadamente tres meses y actualmente participa en un ensayo clínico en un hospital cercano a su residencia en Florida.

      "Seguimos rezando y mantenemos el ánimo por los dos", afirmó la esposa de Louis, en referencia tanto a su marido como a León XIV, que continúa recuperándose de una intervención considerada exitosa por los médicos del Hospital Gemelli.

      Deborah no quiso ofrecer detalles sobre el estadio concreto de la enfermedad de su esposo, aunque reconoció que los últimos meses han sido especialmente complicados para la familia. También expresó su deseo de que el cáncer detectado al Pontífice haya sido identificado en una fase muy temprana, lo que podría favorecer su recuperación.

      La historia clínica de Louis Prevost se remonta a 2017, año en el que fue diagnosticado de mieloma múltiple. Dos años más tarde se sometió a un tratamiento que combinó terapia con células madre y la participación en un ensayo experimental. Aquella estrategia permitió reducir significativamente la presencia de la enfermedad y mantenerla bajo control durante varios años.

      Sin embargo, la recaída registrada recientemente ha obligado a los especialistas a buscar nuevas opciones terapéuticas. Pese a ello, la familia mantiene una actitud de esperanza y confianza en los avances médicos que están permitiendo mejorar la supervivencia de muchos pacientes con este tipo de cáncer.

      El mieloma múltiple es una enfermedad poco frecuente si se compara con otros tumores. Afecta a las células plasmáticas, responsables de producir anticuerpos para el sistema inmunitario. Aunque puede aparecer a cualquier edad, la mayoría de los diagnósticos se produce en personas mayores de 65 años.

      La coincidencia de los problemas de salud de ambos hermanos ha llamado la atención de numerosos medios estadounidenses e internacionales. Louis es el mayor de los tres hermanos Prevost y creció junto a John y Robert, el actual León XIV, en Dolton, una localidad situada al sur de Chicago.

      Desde la elección de Robert Prevost como sucesor de San Pedro el 8 de mayo de 2025, Louis había concedido varias entrevistas en las que recordaba la infancia del nuevo Papa. 

      En una de ellas afirmó que la familia percibía desde muy temprano que su hermano tenía una vocación especial. Según relató, el futuro Pontífice solía jugar a celebrar misa y mostraba un interés singular por la vida sacerdotal cuando apenas era un niño.

      Mientras tanto, la atención mundial continúa centrada en la evolución de León XIV. El pasado domingo, durante el rezo del Ángelus, el Papa reveló que los médicos habían detectado un pequeño nódulo pulmonar localizado. Dos días después fue intervenido quirúrgicamente en Roma.

      La operación, que duró alrededor de hora y media, permitió extirpar el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica mínimamente invasiva. Los análisis realizados durante la cirugía confirmaron que se trataba de un adenocarcinoma pulmonar, una de las formas más frecuentes de cáncer de pulmón.

      El Vaticano ha informado de que la intervención se desarrolló sin complicaciones y ha suspendido la agenda pública del Pontífice hasta el 20 de octubre para facilitar su recuperación. Sin embargo, por el momento no se han dado a conocer detalles sobre el estadio exacto del tumor ni sobre posibles tratamientos complementarios.

      Así, la familia Prevost afronta una circunstancia excepcional en la que dos de sus miembros libran simultáneamente una dura batalla contra el cáncer. Una situación que ha despertado las oraciones de millones de católicos y que añade una dimensión profundamente humana al pontificado de León XIV.

      ReL

      Vea también    El Perú se prepara para la visita del Papa...





      Evangelio del día jueves 28a semana del tiempo ordinario - Memoria de Santa Teresa de Avila


       

      Santa Teresa de Ávila , Beata Ángela FolignoMás...

      Carta de San Pablo a los Efesios 1,1-10.

      Pablo, Apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, saluda a los santos que creen en Cristo Jesús.
      Llegue a ustedes la gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.
      Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo con toda clase de bienes espirituales en el cielo,
      y nos ha elegido en él, antes de la creación del mundo, para que fuéramos santos e irreprochables en su presencia, por el amor.
      El nos predestinó a ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad,
      para alabanza de la gloria de su gracia, que nos dio en su Hijo muy querido.
      En él hemos sido redimidos por su sangre y hemos recibido el perdón de los pecados, según la riqueza de su gracia,
      que Dios derramó sobre nosotros, dándonos toda sabiduría y entendimiento.
      El nos hizo conocer el misterio de su voluntad, conforme al designio misericordioso que estableció de antemano en Cristo,
      para que se cumpliera en la plenitud de los tiempos: reunir todas las cosas, las del cielo y las de la tierra, bajo un solo jefe, que es Cristo.


      Salmo 98(97),1.2-3ab.3cd-4.5-6.

      ¡Canten al Señor un canto nuevo!

      Canten al Señor un canto nuevo,
      porque él hizo maravillas:
      su mano derecha y su santo brazo
      le obtuvieron la victoria.

      El Señor manifestó su victoria,
      reveló su justicia a los ojos de las naciones:
      se acordó de su amor y su fidelidad
      en favor del pueblo de Israel.

      Los confines de la tierra han contemplado
      el triunfo de nuestro Dios.
      Aclame al Señor toda la tierra,
      prorrumpan en cantos jubilosos.

      Canten al Señor con el arpa
      y al son de instrumentos musicales;
      con clarines y sonidos de trompeta
      aclamen al Señor, que es Rey.


      Evangelio según San Lucas 11,47-54.

      Dijo el Señor:
      «¡Ay de ustedes, que construyen los sepulcros de los profetas, a quienes sus mismos padres han matado!
      Así se convierten en testigos y aprueban los actos de sus padres: ellos los mataron y ustedes les construyen sepulcros.
      Por eso la Sabiduría de Dios ha dicho: Yo les enviaré profetas y apóstoles: matarán y perseguirán a muchos de ellos.
      Así se pedirá cuenta a esta generación de la sangre de todos los profetas, que ha sido derramada desde la creación del mundo:
      desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que fue asesinado entre el altar y el santuario. Sí, les aseguro que a esta generación se le pedirá cuenta de todo esto.
      ¡Ay de ustedes, doctores de la Ley, porque se han apoderado de la llave de la ciencia! No han entrado ustedes, y a los que quieren entrar, se lo impiden.»
      Cuando Jesús salió de allí, los escribas y los fariseos comenzaron a acosarlo, exigiéndole respuesta sobre muchas cosas
      y tendiéndole trampas para sorprenderlo en alguna afirmación.

      Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



      Bulle

      Severiano de Gabala (?-c. 408)
      obispo en Siria
      Homilía sobre Caín y Abel


      «Aspersión purificadora de una sangre que habla mejor que la de Abel» (Hb 12,24)

      Caín y Abel, aparentemente honraban a Dios con un culto idéntico, pero, de hecho, presentaban sus ofrendas con unas disposiciones completamente distintas. Las del mayor sólo tenía la apariencia de don, las del más joven, por el contrario, eran testimonio de su reverencia y piedad. Es de ahí que nacieron los sentimientos de envidia..., y Abel fue asesinado (Gn 4,3s)...
      Encuentro en Abel la imagen de Cristo. Ciertamente, el Salvador es el justo por excelencia..., pero entre todos los hombres de la antigua alianza, Abel es el príncipe de la justicia... Por otra parte, el mismo Salvador puso a Abel el primero en la línea de los justos cuando dijo a los judíos: «Os digo que a esta generación se le pedirá cuenta de la sangre de los profetas derramada desde la creación del mundo; desde la sangre de Abel hasta la de Zacarías, que pereció entre el altar y el santuario»...
      Admirable cosa: porque combatió el primero en favor de la justicia, Abel tiene el honor de sufrir el primero a causa de la piedad. Verdaderamente es la prefiguración de Cristo que murió a causa de la verdad. La sangre de Abel anunciaba la sangre de Cristo: clamaba desde la tierra (Gn 4,10) ; también clama la sangre del Señor. Pero la sangre de Abel era una súplica, la sangre de Cristo es la reconciliación del mundo... Por eso el apóstol Pablo recordando a uno y otro, confiesa la superioridad de la sangre de Cristo. Escribe: «Os habéis acercado al monte Sión, ciudad del Dios vivo, a la asamblea de innumerables ángeles, a la congregación de los primogénitos inscritos en el cielo, a Dios, juez de todos, a las almas de los justos que han llegado a su destino y a la aspersión purificadora de una sangre que habla mejor que la de Abel» (He 12,22-24)... Si, esta sangre habla, suplica en favor de los pecadores, intercede por el mundo. La sangre de Cristo es verdaderamente la purificación del mundo; la sangre de Cristo, es la redención de los hombres.   
      (EDD)

      Reflexión sobre la página grabada del libro

      Hoy celebramos la vida de Santa Teresa de Ávila (1515-1582), uno de los grandes gigantes de la Iglesia. Para entender su lugar en la historia, es útil recordar el mundo en el que nació: sólo dos décadas después de que Colón abriera el hemisferio occidental a Europa, y sólo dos años antes de que Martín Lutero pusiera en marcha la Reforma protestante. Vivió un siglo de agitación y renovación, incluido el Concilio de Trento, que concluyó menos de veinte años antes de su muerte. En este turbulento contexto, Teresa destacó como un faro espiritual cuya influencia se ha extendido mucho más allá de su tiempo.

      En un mundo moldeado en gran medida por los hombres, Teresa trazó su propio camino. Desafió la oposición de su padre para entrar en la Orden Carmelita y se convirtió en una mujer de extraordinarios contrastes: sabia pero práctica, intelectual pero con los pies en la tierra, mística pero llena de energía para la reforma. Fue una contemplativa que también se arremangó para renovar su Orden. Sus escritos, especialmente Camino de perfección y El castillo interior, siguen siendo tesoros de la espiritualidad cristiana. En 1970 fue declarada Doctora de la Iglesia -la primera mujer en recibir ese título-, aunque en realidad ya había sido reconocida desde hacía tiempo como maestra que guiaba los corazones y las mentes de los fieles.

      El Castillo interior de Santa Teresa (escrito en 1577) es quizá su mayor obra maestra espiritual. En ella describe el alma como un magnífico castillo de cristal, dentro del cual hay siete mansiones o moradas. Cada mansión representa una etapa en el viaje del alma hacia Dios, comenzando con las habitaciones exteriores de la conversión y la oración, moviéndose gradualmente hacia el interior a través de la purificación, el desapego y una intimidad más profunda, hasta llegar a la cámara más interior donde el alma disfruta de la unión mística con Cristo. Teresa subraya que el camino no está reservado sólo a los místicos: todo cristiano está llamado a entrar en este "castillo interior", mediante la oración, la humildad y la perseverancia. En el fondo, el Castillo interior es una invitación a descubrir que Dios no está lejos, sino que habita ya en el centro de nuestro ser, esperando que nos acerquemos a Él cada día más.

      Nuestro grabado procede de la obra “Representaciones de la Verdad Vestida”, de fray Juan de Roxas (1679). En él se representa de forma simbólica la visión de Teresa sobre el Castillo Interior. Vemos el castillo elevándose en siete niveles, cada uno de los cuales representa una de las «mansiones» del alma. Las fachadas se inclinan suavemente, sugiriendo tanto el ascenso como el camino cada vez más estrecho y centrado hacia Dios. En la base, aparece la propia Santa Teresa con un libro en la mano, enseñando y guiando al espectador a lo largo del viaje. El alma está representada como una paloma que entra por la puerta del castillo y avanza con paso firme hacia el radiante Sol divino situado en su centro —la imagen de Dios que habita en su interior—. Fuera de los muros, las bestias salvajes y las alimañas simbolizan los vicios y las tentaciones que acosan al alma desde el exterior, pero que no pueden penetrar en el castillo propiamente dicho. Las inscripciones situadas junto a cada puerta indican las virtudes necesarias para pasar de una morada a la siguiente. Se trata de una imagen a la vez teológica y práctica: toda la vida espiritual se muestra como una peregrinación hacia el interior, guiada por las enseñanzas de Teresa, desde los muros exteriores de la conversión hasta la unión más íntima con Dios.

      by Padre Patrick van der Vorst

      Oración

      Oh, Santa Teresa, Virgen seráfica, querida esposa de Tu Señor Crucificado, tú, quien en la tierra ardió con un amor tan intenso

      hacia tu Dios y mi Dios, y ahora iluminas como una llama resplandeciente en el paraíso, obtén para mí también, te lo ruego, un destello de ese mismo fuego ardiente

      y santo que me ayude a olvidar el mundo, las cosas creadas,

      aún yo mismo, porque tu ardiente deseo era verle adorado

      por todos los hombres.

      Concédeme que todos mis pensamientos, deseos y afectos

      sean dirigidos siempre a hacer la voluntad de Dios,

      la Bondad suprema, aun estando en gozo o en dolor,

      porque Él es digno de ser amado y obedecido por siempre.

      Obtén para 

      mí esta gracia, tú que eres tan poderosa con Dios,

      que yo me llene de fuego, como tú, con el santo amor de Dios.

      Amén.

      (San Alfonso de Ligorio)