martes, 23 de agosto de 2016

Educar adolescentes no es tan distinto a criar bebés

Todo se reduce a 5 preguntas básicas

Educar adolescentes no es tan distinto a criar bebés

Sherry Antonetti, aleteia
Cuando mis hijos eran aún pequeños, cuando empezaban a dar sus primeros pasos, entendí los parámetros básicos de la comunicación.

Incluso si admitimos que todo comportamiento es un acto comunicativo, para los niños de esta edad, de uno a tres años, sus mensajes se reducen a cinco cuestiones básicas.

¿Hambre/Sed? ¿Suciedad? ¿Cansancio? ¿Enfermedad/Dolor? ¿Aburrimiento?

Si vais revisando estas cinco opciones, siempre descubrirás qué es lo que está disgustando al niño, o lo que le ha puesto triste y/o poco social (la conjunción suele ser “y” más que “o”). Y así se soluciona el problema.

Con los adolescentes, todo comportamiento sigue siendo un acto comunicativo. Y aunque las cinco cuestiones anteriores no lo abarcan completamente todo en este grupo de edad… tampoco van muy desencaminadas.

Igual que con los niños pequeños, un adolescente silencioso puede ser un signo de alarma. Es una señal para iniciar la investigación.

¿Hambre/Sed? Esto casi no se aplica como duda para los adolescentes, porque la respuesta casi siempre es sí. La cuestión es entonces: ¿tienen bastante hambre o sed como para consumir lo que tú ofreces? ¿Es la única comida que hay en la casa? No se la comerán. ¿Es la comida por la que has trabajado tanto para poder servirla? No se la comerán. ¿Es alguna comida que guardabas para ti? Dala por perdida.

¿Cansancio? Sí. Los horarios de siestas vienen más impuestos por los adolescentes que por los niños pequeños. La elección de las horas de sueño (ya de noche), no obstante, parece ser la misma para los dos grupos de edad, con el mismo lema tácito: “¡Ya dormiré cuando esté muerto!”. ¿Se os ocurre proponer que guarden los aparatos electrónicos para facilitar el sueño? Qué ideas tan locas tenéis.

¿Suciedad/Pulcritud? He aquí una constante lucha de extremos. Un adolescente puede considerar la ducha como un anatema, mientras que otro cree que lavar el pelo dos veces al día es la mejorinterpretación de las instrucciones “enjabone, aclare, repita”. Eso para la higiene corporal, pero en el caso de los adolescentes se aplica la misma norma a la ropa. Usan ropa sucia (que por cierto podrían lavar ellos mismos, que ya son mayorcitos y mayorcitas) para comunicar: quiero más ropa, necesito más ropa. Podemos ir a comprar ropa ya porque no tengo nada más que ponerme.

¿Enfermedad/Dolor? Cuidado aquí, porque ya llevan viviendo en este planeta entre 12 y 19 años, pero su capacidad para identificar en sí mismos una enfermedad todavía sigue un poco atrofiada. Yo utilizo el mismo tratamiento que con los niños pequeños. Tirita si hay herida, un paracetamol, tomar la temperatura y darles un zumo bien fresquito. Independientemente de la afección, recibiréis un “gracias mamá/papá” si de verdad están enfermos y un “¿me puedes traer una cocacolamejor que el zumo?” si no lo están. De una forma u otra, os enteraréis de qué les pasa.

¿Aburrimiento? Con los adolescentes la respuesta es “siempre”. Y no hay mucho que puedas hacer como padre o madre para curar este mal porque, sea lo que sea lo que propongas ─tirarte en tirolina entre rascacielos, tiroteos láser sobre tiburones, hacer surf en la luna comiendo pizza─, cualquier cosa por fantástica que parezca, por virtud de la procedencia de la sugerencia, es “un rollo”. Así que, como ya estáis condenados de antemano, apuntad bien alto: sugiere que lean un libro o que jueguen con sus hermanos; recomienda que ayuden con las tareas de la casa o que se pongan al día con los deberes de las vacaciones. 

Elabora una lista de lugares donde podrían ofrecerse como voluntarios o incluso una solicitud de trabajo formal. Os lo prometo, si os ponéis en modo adulto adultísimo, los adolescentes se dispersarán por miedo a que les peguéis vuestros piojos de adultos y ya veréis como no volverán a poner esa lúgubre cara de angustia frustrada cuando dicen “es que no tengo nada que hacer…”; tendrán demasiado miedo de que los pongáis a ayudar al vecino a barrer el portal o a leer cuentos a los parvulitos en la biblioteca local.

Las cinco cuestiones básicas todavía sirven, lo cual me lleva a pensar que en realidad los adolescentes no son tan diferentes de los niños pequeños, sino que como padres de adolescentes no tenemos los mismos grupos de apoyo que como padres primerizos.

Necesitamos un ‘Club de Re-Mamá’ o un ‘Grupo de padres: nivel avanzado’, es decir, algún grupo de padres que se reúna en una cafetería o en un bar y que permita a los “viejos” intercambiar consejos, compartir historias y brindar porque estos años de pavo adolescente pasen rápido.

Tenemos que saber que no estamos solos en esta batalla para comprender a estos seres humanos no tan racionales, aunque más altos que nosotros, a los que queremos tanto.

Hay una cosa más que dificulta el criar a una personita pasada su primera década de vida: las preguntas incontestables.

Es cierto que los niños pequeños también hacen preguntas sin respuesta, pero normalmente a los pequeños los puedes distraer fácilmente con otra cosa.

Los adolescentes consiguen plantear preguntas insondables y esperan respuesta: ¿Por qué no me ha llamado? ¿Por qué me contestó así? ¿Qué pasa si no le gusto a nadie? ¿Qué debería hacer? ¿Por qué me pasan estas cosas?

Aunque pensándolo bien, por muy difíciles que puedan ser las preguntas, las respuestas quizás sean siempre las mismas: abrazos, oraciones, helado… y una promesa de que mañana será otro día y que siempre habrá motivos para la esperanza.

Más información y ayuda y Convivir con un adolescente y no morir en el intento

Logra así que tus hijos tomen responsabilidades en el hogar

Tareas para todos y tácticas para que se impliquen

Logra así que tus hijos tomen responsabilidades en el hogar

Aunque tradicionalmente la mamá es el ‘alma’ del hogar, es cada vez más común que ella pase pocas horas del día en casa por compromisos de trabajo o de otra índole. Es por esto que para que un hogar sea mantenido eficientemente, es preciso la colaboración de papá e hijos.

Cuando en un hogar se siente la participación de cada miembro de la familia, se respira también un ambiente de mayor unión familiar. Y es que cada miembro del grupo, por joven que sea, puede aportar su grano de arena para ayudar en las tareas que a diario hay que realizar en casa.

Las responsabilidades en el hogar para cada miembro de la familia no solo facilitan la vida de los padres. También están ligadas a la educación de virtudes como la responsabilidad, la autonomía y la autoestima.

Los chicos, por ende, se sienten miembros activos de su familia y saben que de ellos depende en parte el buen funcionamiento de su hogar.

Consejo familiar
Debido al trabajo de los padres, a los horarios de los colegios y otras actividades, es buena idea convocar a todos los miembros de la familia a una reunión periódica para analizar cuáles son las tareas necesarias para que el hogar marche eficientemente y cómo distribuirlas equitativamente.

En dicho consejo familiar, es importante que los chicos participen en la enumeración de las tareas que debe realizarse a diario, semanal o mensualmente, pues su iniciativa (en vez de una lista elaborada por papá y mamá) es fundamental para el éxito del plan.

También se deben elaborar planes de rotación para algunos trabajos un poco más tediosos como lavar los platos después de la comida o sacar la bolsa de la basura.

Logra así que tus hijos tomen responsabilidades en el hogar


Tareas para todos
Estos son algunas de las labores que se pueden compartir entre hijos y padres, las cuales harán la vida mucho más fácil para todos en casa:
  • Antes de salir para el colegio o el trabajo, cada miembro de familia dejará su cama tendida y el cuarto en orden. Si los más pequeños aún no saben tender la cama, pueden dejar las sábanas en orden para quien la tienda.
  • Puede haber un plan de rotación para la hora de la cena así: Quien pone la mesa para comer durante una semana, ayudará a mamá o a papá con el lavado y secado de los platos a la siguiente, turnándose con los otros hermanos.
  • Picar los vegetales para la comida.
  • Limpieza de los basureros de toda la casa.
  • Tomar nota sobre detalles de mantenimiento y asegurarse de que estos sean efectuados ya sea por ellos mismos, o por papá y mamá. Tal es el caso de: reemplazo de bombillos dañados, manchas en las paredes, grifos con goteras, etc.
  • Si hay una mascota, cuidar que tenga comida y bebida y que el lugar donde permanece se mantenga limpio. Si se tiene un perro, llevarlo de paseo diariamente.
  • Cortar el césped (si lo hay) o regar las plantas de interior.
  • Los más pequeños pueden tener tareas como revisar que el gas y los fogones de electricidad estén apagados antes de irse a la cama; estar pendiente de que no queden luces prendidas en las habitaciones si no se necesitan.
Artículo originalmente publicado por lafamilia.info

lunes, 22 de agosto de 2016

El banco dominical o cómo evitar préstamos abusivos

La unidad crediticia de una parroquia de EE.UU.: créditos de poco monto y una tasa de interés de 8 por ciento anual.


El banco dominical o cómo evitar préstamos abusivos

Jaime Septién, aleteia
Muchas iniciativas, inspiradas en el pensamiento social de la Iglesia católica, surgieron y siguen surgiendo en Estados Unidos, sin que obtengan el beneficio de aparecer en los grandes medios de comunicación, concentrados en el sensacionalismo y la noticia “que sangra”. Pero eso no obsta para que existan y puedan ser reproducidas.

Tal es el caso de la parroquia de Santa Ana, en Arlington (Virginia, Estados Unidos), que está decidida, desde 1949, a apoyar a los fieles en sus necesidades de crédito.

Una de cada cinco familias católicas en Estados Unidos admite haber tomado un crédito comercial abusivo. Ante ese hecho, la Unión Federal de Crédito de Santa Ana ha dicho “basta”.

La unidad crediticia funciona con un pequeño grupo de voluntarios y dos empleados de tiempo parcial. Con una salvedad: también trabaja los domingos, después de las misas de la mañana y del mediodía.
El aval de los créditos no son propiedades o un historial crediticio limpio, sino la fidelidad a la parroquia.

Los feligreses son los dueños del organismo financiero cuya única misión es proveer de una alternativa a los fieles de la parroquia frente a los altos intereses cobrados por las tarjetas de crédito o de los prestamistas usureros.

En general, los créditos son de poco monto y con una tasa de interés de 8 por ciento anual.

La Unión de Crédito sigue todas las regulaciones federales en la materia, a la manera de las grandes uniones como USAA o Navy Federal, pero con personal mayormente voluntario.

Situada en el salón de calderas de la Iglesia, tiene 300.000 dólares en activos, no ofrece tarjetas de crédito o débito ni cuentas de cheques.

Actualmente tiene 180 miembros, todos parroquianos de Santa Ana, quienes obtienen un dividendo competitivo (cerca del uno por ciento mensual) en cuentas de ahorros aseguradas federalmente.

Pero el corazón de la misión es otorgar préstamos personales dirigidos a personas que, de lo contrario, podrían convertirse en víctimas de prestamistas con intereses de 100 y hasta 500 por ciento.

Santa Ana podría parecer la única en su tipo en Estados Unidos, pero no es así. Influidas por la EncíclicaRerum Novarum del Papa León XIII, muchas parroquias en la Unión Americana han abierto sus propias opciones de crédito y ahorro.

De hecho, la primera Unión de Crédito fue el Banco de Santa María, fundada en 1908 por Pierre Hevey, un sacerdote franco-canadiense en Manchester, New Hampshire.

En la actualidad, solamente quedan 100 uniones de crédito en las parroquias de Estados Unidos, aunque llegaron a ser 1.224 en 1960.

La de Santa Ana no es la mayor, pero indudablemente es un modelo que toda parroquia podría seguir, para sacar del agujero creditico en el que muchos depredadores, institucionales o no, meten a los fieles en dificultades.

Con información de The Catholic Herald (Arlington, VA)

Cuando la muerte hace nacer vida: Una misión surgida del dolor de una familia

Mitchell empaquetó las pertenencias de su familia en 12 maletas y se dirigió a la zona más pobre de Costa Rica

Cuando la muerte hace nacer vida: Una misión surgida del dolor de una familia

Judy Landrieu Klein, aleteia
“Fui a la jungla pensando que iba a estar de duelo, pero Dios me trajo aquí para curar”, fue lo que me dijo Colleen C. Mitchell, escritora y misionera a tiempo completo, sentada en una banqueta de mi cocina mirándome mientras preparaba un étouffée típico de la cocina cajún de Luisiana.

Mitchell y yo nos conocimos hacía sólo una semana, durante una feria católica en Chicago, pero cuando supe que era originaria de Nueva Orleans y que vendría a nuestra ciudad natal la semana siguiente, insistí en que nos viéramos de nuevo.

Durante nuestra visita, Mitchell compartió abiertamente conmigo su historia de angustia y dolor, una historia que condujo a su familia hasta un bosque nuboso de Costa Rica para trabajar como misioneros, cuidando de las necesidades espirituales y físicas del pueblo indígena cabécar.

Su travesía hacia la jungla comenzó en 2009, cuando Mitchell, su marido Greg y sus seis hijos todavía vivían una vida normal y feliz como familia católica defensora de la educación en el hogar.

Durante lo que Mitchell denominó “un día perfecto de clases en el hogar”, la tragedia les golpeó repentinamente cuando descubrió que su hijo de tres meses, Bryce, no respondía a los estímulos en su cuna. Síndrome de muerte súbita del lactante.

En un corto periodo de tiempo, la pareja perdió cuatro bebés más debido a abortos naturales, lo que dejó a Mitchell hecha trizas e irremediablemente cambiada a causa de los múltiples disgustos y el consiguiente dolor que fustigaba sus vidas.

Poco después de la muerte de Bryce, Greg encontró la inspiración para establecer una organización sin ánimo de lucro en nombre de Bryce con el propósito de compartir el Evangelio.

“No puedo decir que me opusiera a la idea”, escribía Colleen en el exquisito libro que surgió de su dolor, titulado Who Does He Say You AreWomen Transformed by Christ in the Gospels [Quién dice Él que eres tú: mujeres transformadas por Cristo en los Evangelios].

“Pero no podía entender el sentido lógico de entregar tu corazón a los demás cuando estás sosteniendo sus pedazos ensangrentados entre las manos”.

Aún vacilantes sobre cómo podían ayudar a los demás cuando guardaban tanto dolor para sí mismos, Mitchell ofreció a Dios y a Greg un tímido sí, dando a luz de esta forma a la asociación St. Bryce Missions.

Poco después, Greg viajó a Costa Rica por trabajo y volvió a casa con una visión del futuro familiar que su esposa nunca habría imaginado:mudarse todos al cerro Chirripó, el pico más alto de Costa Rica, para predicar a los pueblos indígenas no evangelizados que vivían allí en una reserva administrada por el Gobierno.

Así, dando un salto de fe radical, Mitchell guardó las pertenencias familiares y los artículos de primera necesidad en 12 maletas y se embarcaron “a ciegas en un viaje de redención” hacia la zona más pobre de Costa Rica, con un futuro incierto ante ellos.

Tres semanas después del comienzo de su nueva vida en lo remoto de la jungla, la tragedia les azotó de nuevo con la muerte de la madre de Greg, lo que supuso la partida del marido durante tres semanas fuera de Costa Rica.

“Fue entonces —en un momento sentada, con el corazón roto, aislada y sola en la jungla con mis chicos, sin coche, sin hablar español, alejada de todos y todo aquello que conocía— cuando me di cuenta de que tenía que conocer a Dios de una forma nueva”.

Mitchell pasó largos días sentada junto a un río con su Biblia y su diario, meditando sobre las historias del poder sanador y transformador de Cristo en el Evangelio, mientras sus hijos jugaban en las claras aguas del río.

Allí, la doliente madre empezó a escuchar a Cristo hablando vida de nuevo en su corazón; allí empezó a reclamar la visión que Dios tenía para ella y dio cuenta en su diario de las “tiernas misericordias” que el Señor le concedía en sus oraciones.

Los escritos de ese mismo diario terminarían dando forma a los capítulos de su último y hermoso libro.

“Empecé a reconocer que incluso con todos los destrozos y las fisuras que habían provocado en mí los últimos años, yo seguía siendo hermosa y amada para Él, y tenía un propósito. Él quería usarme”, escribió. Y no tardó mucho en darse cuenta de cuál era ese propósito.

Mitchell empezó a notar que la sanidad básica era inaccesible para las mujeres cabécar, lo que forzaba a las embarazadas a recorrer hasta 16 kilómetros a pie, habiendo roto aguas, para poder llegar a un hospital donde dar a luz a sus bebés de forma segura.

Reflexionando sobre cómo podría ayudar, trazó un plan en su mente para encontrar e involucrar a una institución de organización ya existente para solucionar el problema dehacer más accesible la sanidad a estas pobres mujeres. Una vez más, Dios la sorprendía con una solución insospechada.

“Un día, mientras rezaba, escuché a Dios decir: ‘Usa lo que  tienes para cubrir esta necesidad’”, me dijo Mitchell mientras yo la escuchaba con asombro. “Tienes un coche, una casa, una forma de llevar a estas personas al hospital. Comparte con ellas lo que te he dado”.

Y Mitchell dijo que sí.

Justo al día siguiente, Mitchell y su marido encontraron a una mujer cabécar con un bebé extremadamente enfermo que ya había caminado ocho horas bajo una intensa lluvia para encontrar asistencia médica.

La recogieron, la llevaron al hospital y permanecieron junto a ella para asegurarse de que recibía los cuidados que necesitaba. Además le dieron su número de teléfono en caso de que no tuviera forma de volver a casa una vez el bebé recibiera el alta del hospital.

La mujer llamó a la pareja al día siguiente y terminó por quedarse en la casa de los Mitchell durante una semana, hasta que el bebé estuvo lo bastante estable como para volver a su hogar.

Tras este primer encuentro, la familia Mitchell hizo correr la voz de que estaban dispuestos a ayudar a otros, así que empezaron a aparecer más mujeres.

Con el crecer de esta afluencia, la familia decidió mudarse a una casa más grande cerca del hospital, donde alojan a 25 mujeres además de a los siete miembros de la familia.

Así nace el centro St. Francis Emmaus, un ministerio desde el hogar que es sólo una de las varias iniciativas que St. Bryce Missions está liderando para llegar con el Evangelio a los que residen en las periferias de la sociedad.

Hasta la fecha, más de 700 mujeres cabécares han cruzado sus puertas para recibir comida, cobijo, educación sanitaria y apoyo y consejo para cuidados sanitarios dentro del sistema médico estatal, además de recibir también el amor y los cuidados de la familia Mitchell al completo, incluyendo a los cinco hijos que aún estudian en el hogar y que participan en las tareas de St. Bryce Missions.

El “sí” que los Mitchell dieron a Dios ha dado a luz a la curación dentro de la desesperanza, ha creado gracia dentro del dolor, para ellos mismos y para tantos otros.

Sus esfuerzos no sólo han estimulado una caída del 50% en la tasa de mortalidad infantil entre las personas a las que ayudan, sino que también ha traído a familias enteras, de una parte del mundo a menudo olvidada, la oportunidad de encontrar a Cristo.

Ha sido sorprendente - e inspirador - ver a muchos atletas que no esconden sus creencias. Aquí unos cuantos

Ha sido sorprendente - e inspirador - ver a muchos atletas que no esconden sus creencias. Aquí unos cuantos

Atletas olímpicos que no tienen miedo de mostrar su fe

Philip Kosloski, aleteia
Los atletas olímpicos tienen la oportunidad única, cada cuatro años, de inspirar al mundo con su fuerza física, sus refinados movimientos y su resistencia mental. Muchos olímpicos de este año han añadido otro atributo digno de imitación: su fuerte fe cristiana.
Ha sido sorprendente ver tanto los artículos de fondo y las entrevistas centradas en la práctica personal religiosa de uno u otra atleta, como también el testimonio por boca de muchos atletas ofrecidos en la televisión nacional.
Nos mostraron que con su duro esfuerzo por disciplinar sus cuerpos para conseguir una medalla de oro no habían desatendido la nutrición de sus almas con alimento espiritual.
Aquí presentamos a diez atletas que han destacado este año por sus creencias religiosas y que no han temido dar testimonio de su fe ante los demás.

Laurence Griffiths/Getty Images
Laurence Griffiths/Getty Images

David Boudia y Steele Johnson – Después de ganar la medalla de plata en salto de plataforma de 10 metros sincronizado masculino, Boudia afirmó en una entrevista: “Había una enorme presión. La he sentido… Es como una crisis de identidad. Cuando mi mente está en esto [en el salto], y pienso que eso es lo que me define, mi mente se vuelve loca. Pero ambos sabemos que nuestra identidad está en Cristo y damos gracias por esta oportunidad de poder saltar ante Brasil y ante los Estados Unidos. Ha sido un momento muy emocionante para nosotros”. Boudia escribió sobre su viaje personal de fe en su último libro: Greater Than Gold: From Olympic Heartbreak to Ultimate Redemption [Mayor que el oro: del sufrimiento olímpico a la redención definitiva].

Simone Manuel / AFP PHOTO / GABRIEL BOUYS
Simone Manuel / AFP PHOTO / GABRIEL BOUYS

Simone Manuel – Inmediatamente después de los agotadores 100 metros libres, esta nadadora fue entrevistada por la NBC y dijo,luchando por contener las lágrimas: “Sólo puedo decir que es todo por gloria de Dios, sin duda estos cuatro últimos años han sido un viaje largo… y para mí es una gran bendición tener la medalla de oro”. Manuel no teme usar las redes sociales para compartir sus convicciones cristianas, haciendo referencia a Filipenses 4, 13 en su Twitter y en su bios de Instagram y escribiendo a sus seguidores: “¡Para gloria de Dios! ¡Dios es fantástico! Me siento tremendamente bendecida”.

Brianna Rollins. Angelos Zymaras / AZSPORTSIMAGES / SOOC
Brianna Rollins. Angelos Zymaras / AZSPORTSIMAGES / SOOC

Brianna Rollins – Después de arrasar en los 100 metros vallas para Estados Unidos, Rollins declaró a los reporteros de la NBC: “Sólo dejé que Dios fuera primero y continué dejando que Él me guiara en cada vuelta (…) Esta mañana formamos un círculo de oración y simplemente permitimos que Su presencia viniera a nosotras. [Rezamos por que Dios] nos ayudara para venir aquí y seguir glorificándole y haciendo lo mejor que sabemos hacer; y eso hemos hecho”. Su perfil de Twitter es reflejo de su sólida fe, donde afirma abiertamente: “Quiero romper récords mundiales y ganar medallas de oro, pero también quiero que me conozcan como la atleta que glorificó a Dios alcanzando mi mayor potencial”.

Usain Bolt / AFP PHOTO / FRANCK FIFE
Usain Bolt / AFP PHOTO / FRANCK FIFE

Usain Bolt – Conocido como ‘el hombre más rápido del mundo’, Bolt es menos de hablar y más de mostrar expresiones de su fe. Rutinariamente se santigua antes de cada competición y lleva con orgullo una medalla milagrosa en su cuello. Además, la Agencia Católica de Información ACI informó de que “Bolt ha recibido una invitación para estar en el Vaticano y dar una conferencia sobre libertad religiosa”. El artículo menciona también que, “como católico, es conocido por hacer la señal de la cruz antes de cada una de las competencias en las que participa”. Su segundo nombre es, además, San Leo, informan.

Abbey D'agostino / AFP PHOTO / PEDRO UGARTE
Abbey D'agostino / AFP PHOTO / PEDRO UGARTE

Abbey D’Agostino – Después de chocar contra una de sus compañeras corredoras durante la eliminatoria de 5.000 metros el martes, la corredora estadounidense Abbey D’Agostino se volvió para ayudar a una rival a levantarse y terminar la carrera. En relación al suceso, comentó: “Aunque mis acciones fueron instintivas en aquel momento, la única forma que puedo explicarlo racionalmente es que Dios preparó mi corazón para responder así (…). Durante todo este tiempo aquí, Él me dejó claro que esta experiencia en Río iba a ser para mí algo más que mi rendimiento en la carrera; y en el momento que Nikki se puso de pie, supe que se trataba de eso”.

Missy Franklin /  Michael Kappeler/dpa
Missy Franklin / Michael Kappeler/dpa

Missy Franklin – Aunque ha tenido unas Olimpiadas decepcionantes, la fe de Franklin le ayudó a ver el lado positivo de las cosas. Anteriormente había hablado a los periodistas de su fe: “Mi experiencia [en el instituto jesuita] Regis Jesuit ha supuesto un impacto total en mi vida espiritual, en muchísimos aspectos. Estoy considerando convertirme al catolicismo; actualmente soy protestante (…). Al entrar en el Regis Jesuit, mi fe no era un aspecto muy importante en mi vida. Tras ir a mis primeras clases de teología, mis primeras misas, mis primeros retiros, empecé a darme cuenta de lo importante que Dios es en mi vida y de cuánto lo amo y lo necesito”.

Katie Ledecky / Alexander Vilf/Sputnik
Katie Ledecky / Alexander Vilf/Sputnik

Katie Ledecky – Una superestrella en la piscina, Ledecky ganó cinco medallas en Río, entre ellas cuatro oros. Antes de ir a Río, explicó a los periodistas cómo reza antes de cada carrera: “Sí, digo una oración –o dos– antes de cualquier carrera. El Ave María es una oración preciosa y en mi caso, me relaja”. Atribuye a su educación católica su éxito tanto en la piscina como en la vida.

Simone Biles Photo: Lukas Schulze/dpa
Simone Biles Photo: Lukas Schulze/dpa

Simone Biles – El mundo quedó cautivado con Simone Biles y sus intervenciones no decepcionaron a nadie: ganó cuatro medallas de oro y una de bronce. En una entrevista antes de los Juegos Olímpicos, la revista Us pidió a Biles que vaciara su bolsa de deporte esperando encontrar la fórmula secreta de su éxito. Aunque la mayor parte del contenido no era nada fuera de lo común, el periodista notó que un rosario cayó de la bolsa. Biles explicó: “Mi madre, Nellie, me dio un rosario en la iglesia. No lo uso para rezar antes de una competición. Rezo normalmente para mí, pero lo guardo ahí por si acaso”.

Michael Phelps . Photo: Michael Kappeler/dpa
Michael Phelps . Photo: Michael Kappeler/dpa

Michael Phelps  Sin duda un hombre cambiado, Phelps siguió dominando la piscina en las que podrían haber sido sus últimas Olimpiadas.Durante los últimos dos años, Phelps se libró de su fachada de inmadurez y ha empezado el camino de reclamar su vida para Cristo. Phelps sufrió un cambio con el libro Una vida con propósito, de Rick Warren, un regalo del antiguo jugador de fútbol americano Ray Lewis, de los Baltimore Ravens. No sólo lo leyó, sino que empezó a compartirlo con sus compañeros pacientes de la clínica de rehabilitación, ganando así el mote de ‘Mike el Predicador’.
Las Olimpiadas de este año nos han mostrado el excepcional lado espiritual de estos increíbles atletas y esperemos que sirvan de inspiración para que muchos jóvenes se apliquen en la carrera hacia esa imperecedera y eterna corona.

domingo, 21 de agosto de 2016

Una web eficaz para combatir la adicción al porno (hecha por alguien que sabe de lo que habla)

Nofap.com recibe casi un millón de visitas al mes: “No soy más que un chico que era adicto al porno en internet”
No a la pornografía

Nota: Compartimos este mensaje para que vean que también los que no creen en Dios luchan contra la pornografía.

Alexander Rhodes se sentó en la hierba y miró hacia el río Allegheny. Estábamos en un lugar tranquilo en las afueras de Pittsburgh, donde habíamos planeado pasar la noche acampando.

“Lo que hay que tener en cuenta es que no soy un buen empresario”, dijo. “No soy más que un chico que era adicto al porno en internet”.

Hace algunos años, Rhodes, de 26 años, fundó un sitio web para ayudar a otras personas que sufren el mismo problema. Tiene cerca de un millón de visitas al mes, dijo, y genera los ingresos necesarios para cubrir los gastos.

Rhodes, quien creció en el oeste de Pensilvania y trabajó en Google hasta hace poco, quiere que su sitio sea más grande. Con la ayuda de su padre y otros familiares, está transformando parte de una iglesia abandonada en una base de operacionespara su empresa.

“Podría mirar al pasado y arrepentirme de lo que le sucedió a mi crecimiento personal por culpa de mi adicción a la pornografía”, dijo. “Podría voltear al pasado y decir: ‘Vaya, era un perdedor y, si nunca hubiera visto porno, mi vida sería mucho mejor’.Quizá sea cierto pero, al mismo tiempo, haber tenido esa adicción y ser tan mediocre me hace una persona excepcionalmente calificada para ayudar a la humanidad”.
En los últimos años, Rhodes ha surgido como vocero contra una “enfermedad” que la medicina convencional no ha reconocido de forma oficial. Pero su nuevo estatus parece incomodarle.

Rhodes fue cuidadoso con cada palabra y pidió que algunas cosas quedaran fuera de este reportaje. No confirmó si tenía una relación con alguien y solo dijo que, desde 2013, cuando dejó la pornografía “para siempre”, ha sido capaz de tener relaciones significativas con las mujeres.

Su experiencia, de alguna manera, es también la historia de la era digital. Su padre era programador, y él estuvo expuesto a la tecnología digital desde que era niño. Pasó del Game Boy de Nintendo al Nintendo 64 y de allí a la PlayStation de Sony.

A los 11 años dio clic por accidente en un anuncio y se encontró con una imagen que simulaba una violación. Cuando llegó a la adolescencia, también internet había cambiado: Rhodes se volvió adicto a la pornografía en alta definición que podía encontrar fácilmente. Para la época de la universidad se masturbaba hasta 14 veces al día mientras veía pornografía, dijo.

“A veces decía: ‘Bueno, debo tomarme unos días para recuperarme físicamente de esto’, y ni siquiera podía durar un día sin hacerlo”, contó.

La posible adicción a la pornografía que sufría Rhodes no ayudó en la relación con su primera novia. La conoció durante su segundo año en la Universidad de Pittsburgh y fue su primera oportunidad real de sostener una relación íntima con una persona, pero lo arruinó todo.

“No creo que todo se haya debido a la pornografía en internet”, dijo. “Pero puedo decirte que mi vida sexual no iba muy bien. Tuve disfunción eréctil inducida por la pornografía —era una forma muy leve y la verdad es que me autodiagnostiqué, porque los médicos no diagnostican ese trastorno—, pero solo era capaz de mantener una erección si pensaba en pornografía. Esa era la única forma en que podía hacerlo”.

Alexander Rhodes

Tiempo de cambiar

En 2011, Rhodes se sentía perdido y comenzó a buscar ayuda. Creó un foro de discusión en Reddit sobre cómo evitar masturbarse y mirar porno. Se dio cuenta de que no estaba solo y comenzó su propio sitio poco tiempo después.

Cuando salió de la universidad siguió construyendo la página mientras trabajaba como contratista para Google; se especializaba en el análisis de información.

Dijo que su sueldo era bueno y pudo invertir una buena cantidad en su sitio web (llamado NoFap.com, ya que fap es un término coloquial para decir “masturbación” en inglés). Sin embargo, seguía practicando el vicio que intentaba combatir. Tuvo que tener otra relación fallida para darse por vencido del todo.

“Creo que dependía de la pornografía porque me servía como una suerte de muleta emocional”, dijo.“Si algo malo pasaba, recurría a la pornografía porque siempre estaba ahí”.

“Sabía que no era bueno para mí”, afirmó. “Pero también me di cuenta de que afectaba a las mujeres con las que me involucraba; ese fue el momento en el que dije: ‘Necesito dejar esto atrás. Está distorsionando mi sexualidad hasta tal punto que puede ser perjudicial o, como mínimo, algo desagradable para las personas con las que me relaciono”.

Rhodes empezó a creer que tenía una misión más grande que su trabajo de análisis de datos en Google. “No fue una decisión fácil”, dijo, refiriéndose al momento en que renunció. “Pero al final era lo mejor para la humanidad”.

El sitio web sirve de refugio digital para los hombres que buscan escapar de la pornografía.

Tiene publicidad de algunos tipos de software que bloquean los sitios pornográficos y de programas en línea que promueven la idea de alejarse de la pornografía y la masturbación.

También tiene foros de discusión e incluye testimonios de hombres que comparten sus historias de éxito y fracaso.

Además, la página web ayuda a los visitantes a que contacten “compañeros de rendición de cuentas” que sirvan como padrinos —de forma similar lo que hace Alcohólicos Anónimos— para ayudarlos a tomar el camino correcto.

El sitio genera ingresos a través de suscripciones y de publicidad, dijo Rhodes.

Para fortalecer el proyecto, Rhodes tuvo que “salir del closet” como una suerte de vocero. Después de que en 2013 apareciera en un artículo sobre hombres que habían dejado de masturbarse en una revista neoyorquina, le dijo a su madre lo que estaba pasando. Luego lo contactaron para más entrevistas.

Aunque su familia sigue apoyándolo, hay límites. Cuando le mostró a su madre un artículo reciente de la revista Time en el que lo citaron, expresó, en broma: “No debería estar leyendo estas cosas acerca de mi hijo”, dijo Rhodes al recordar la reacción de su madre.

La confesión

El primer día que visité a Rhodes subimos las escaleras de la antigua Iglesia de Saint Clement en Tarentum, Pensilvania. La estructura, construida en 1906, había sido abandonada hacía tiempo; sus bancos, confesionarios y la escuela anexa se caían a pedazos y estaban llenos de polvo.

Su padre, Phillip Rhodes, había comprado el complejo por 50.000 dólares en una subasta. Aunque es probable que en la iglesia se instalen también otros negocios, el joven Rhodes cree que en estas instalaciones hay un futuro para él y su empresa.

Se sentó de un lado del confesionario y yo en el otro. “Dime cuándo fue la última vez que viste pornografía”, le dije en broma.

A pesar de la locación, Rhodes se ha mantenido alejado de la gente religiosa, en especial de los evangelistas que quieren trabajar con él, aunque una ayuda de ese tipo podría financiar su trabajo.

“Tengo puntos de vista que no coinciden con los de ellos”, dijo Rhodes. “Estoy a favor del sexo. No soy una persona religiosa. No soy alguien que apoye la religión. Aunque no estoy en contra de la religión, no la apoyo. Además, creo firme y totalmente en el sexo antes del matrimonio”. (Nota: Está comprobado que los que no han tenido sexo antes del matrimonio se divorcian muchísimo menos, pues la castidad es importante para el matrimonio)

Rhodes dijo que ha soportado la ira de quienes están en el otro extremo del espectro ideológico. La gente ha intentado hackear los servidores del sitio, y sus foros han sido bombardeados con imágenes pornográficas, comentó.

Su padre ha recibido pornografía en su correo, señaló Rhodes, y él mismo ha sido amenazado de muerte.

“Solo es algo con lo que debes lidiar y dejar que las autoridades le den seguimiento, si es necesario”, dijo.

Pronto la temperatura bajó muchísimo, lo que hizo que fuera una noche terrible para dormir a pesar de la carpa y la bolsa para dormir, supuestamente aislante, que había comprado en una tienda de Target.

A la mañana siguiente Rhodes se sentó cerca de las cenizas de la fogata que hicimos la noche anterior, con su laptop sobre las rodillas. Pronto nos iríamos del campamento improvisado y nos dirigiríamos a la ciudad, a la “civilización”.

Sin embargo, tenía que asistir a un seminario web para otra organización que lucha contra la adicción a la pornografía.

Durante la charla, habló más de la necesidad de cuidarse, física y emocionalmente, que de la pornografía. Explicó la importancia de desarrollar buenos hábitos y rutinas para cambiar nuestra vida en general.

Cuando un trabajador del sector salud le preguntó sobre el cansancio, que él creía que a veces lo llevaba a ver pornografía, Rhodes le dijo al hombre que debía preocuparse por su salud.

“Es como si estuvieras en un avión”, dijo Rhodes. “Cuando dicen: ‘Tienes que ponerte la máscara de oxígeno antes de ayudar a los demás con la suya’, es porque te desmayarás si intentas ponerle la máscara a los demás. Tienes que asegurarte de que estás en equilibrio para ayudar a otras personas, para ayudar al mundo de una mejor manera”.

Artículo publicado originalmente por ForumLibertas.com