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miércoles, 19 de agosto de 2026

Estas son las 10 frases de la Biblia que más comparte la gente: hay una que arrasa sobre todas

Millones de usuarios comparten versículos desde el móvil: triunfan los mensajes de ánimo, fortaleza y esperanza. Y hay un claro vencedor.

Los mensajes por el móvil se han convertido en una manera de comunicar también el aspecto espiritual..

Los mensajes por el móvil se han convertido en una manera de comunicar también el aspecto espiritual..


    YouVersion (www.bible.com/es) es una aplicación sobre la Biblia para dispositivos móviles que se ha instalado ya 123 millones de veces en tablets, iPhones, iPad, Blackberrys y otros aparatos portátiles de comunicación en todo el mundo. Ilustra en qué medida las nuevas tecnologías se integran en la vida cristiana y de oración.

    Con motivo del balance anual de 2013 (año en que la aplicación se ha instalado 49 millones de veces y sus usuarios han compartido y reenviado 68 millones de versículos) la plataforma ha elaborado una serie de listas con las frases y capítulos bíblicos que tienen más "éxito".

    Los 10 versículos más compartidos

    Una cosa es marcar digitalmente los versículos que a uno le sirven, extrañan o edifican, y otra distinta es enviarlos a conocidos.

    La estadística muestra que casi todos los versículos en el ránking de "los más compartidos" son frases de ánimo, exhortación, consuelo y coraje, con un par de excepciones curiosas: el más compartido es el Salmo 118,24, una frase de celebración y victoria, y en séptima posición encontramos el famoso "Maridos, amad a vuestras mujeres" de San Pablo. (En cambio, la petición paralela de "esposas, someteos a vuestros maridos", parece no se reenvía mucho).

    Y así los más compartidos son

    1. Este es el día que hizo el Señor: alegrémonos y regocijémonos en él. (Salmos, 118: 24)

    2. Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte a su debido tiempo. (Pd. 5, 6)

    3. No temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra. (Is. 41, 10)

    4. Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. (Mt. 7, 7)

    5. Los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas; se remontarán con alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán (Is. 40, 31)

    6. No tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino Uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado. (Heb. 4, 15)

    7. Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra. (Ef. 5, 25-26)

    8. Te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Yahvé tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas (Js. 1, 9)

    9. No nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio (2. Tim. 1, 7)

    10. El Señor es mi roca, mi baluarte y mi libertador; mi Dios, mi roca en quien me refugio; mi escudo y el cuerno de mi salvación, mi altura inexpugnable. (Salmos 18, 2)

    Los 5 versículos más populares

    La tabla de los más populares se refiere a los más marcados, votados, usados... Es un criterio distinto, pero de nuevo nos encontramos con versículos de superación, de ánimo y esfuerzo, a veces de consuelo en el esfuerzo.

    Esta es la lista de los 5 más populares:

    1. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece (Fil. 4, 13)

    2. Pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas; se remontarán con alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán (Is. 40, 31)

    3. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino y el poder y la gloria para siempre jamás. Amén. (Mt. 6, 13)

    4. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Yahvé tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas (Js. 1, 9)

    5. Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias (Fil. 4, 6)

    Capítulos más leídos

    Y los 5 capítulos más leídos (o, quizá en realidad, más estudiados, los que requieren una lectura sosegada) por los usuarios son estos:

    1. Romanos 8 (sobre la idea de que la carne mata, el espíritu da vida, con Dios somos más que vencedores)

    2. Romanos 12 (indicaciones para la vida cristiana: "renovad vuestra mente, conoced a Dios, aborreced lo malo...")

    3. Mateo 5 (las Bienaventuranzas)

    4. Juan 4 (Jesús y la samaritana junto al pozo)

    5. Hebreos 12 ("Una nube de testigos nos contempla", "Dios nos trata como hijos", "nuestro Dios es un fuego consumidor").

    YouVersion permite elegir entre cientos de versiones de la Biblia, compararlas de dos en dos, resaltar con colores los versículos, compartirlos, crear notas e incluso suscribirse a los planes de lectura.

    A modo de resumen de estas estadísticas, hay un "versículo del año" que es el que mayor puntuación conjunta ha logrado en las categorías de "favoritos", "compartidos" y marcados.

    Y el "vencedor final" es este:

    «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece» (Fil. 4, 13)

    Resultados de cristianos "maduros"

    La aplicación recoge lo que hacen sus usuarios con ella, que son -por definición- personas de fe y vida cristiana, que buscan apoyo en la Palabra para perseverar. Tiene un elemento "práctico" y cotidiano muy claro.

    Debido a eso, no consiguen subir mucho en el ránking los versículos e ideas que se usan más en ambientes menos formados en la vida bíblica o los que se usan para evangelizar personas alejadas de la fe, para suscitar un primer enamoramiento de Dios (el kerigma, "Dios te ama", el hijo pródigo, etc...)

    ReL

    Vea también    Comentarios Bíblicos: La Palabra explicada y rumiada




    Polonia dice «no» al matrimonio gay: dos decisiones en pocas semanas desafían la presión europea

     El presidente apela a la Constitución para impedir un «cuasi matrimonio» y el alto tribunal bloquea la inscripción de bodas homosexuales celebradas fuera.

    El presidente polaco, Karol Nawrocki

    El presidente polaco, Karol Nawrocki

    Polonia ha vivido en pocas semanas dos importantes decisiones sobre el reconocimiento jurídico de las parejas del mismo sexo. El presidente de la República, Karol Nawrocki, vetó en julio una ley que permitía formalizar legalmente las uniones de personas no casadas, incluidas las parejas homosexuales. 

    Poco después, el Tribunal Constitucional declaró inconstitucional una reforma administrativa destinada a facilitar la inscripción en Polonia de matrimonios entre personas del mismo sexo celebrados en el extranjero.

    Las dos decisiones tienen un denominador común: el artículo 18 de la Constitución polaca, que establece una protección específica del matrimonio como unión entre un hombre y una mujer.

    Nawrocki fue especialmente explícito al justificar su veto. El presidente aseguró que no respaldará ninguna fórmula que pueda convertirse en una institución jurídica alternativa al matrimonio.

    «Como guardián de la Constitución, no puedo aceptar una solución que conduzca a la pérdida del estatus especial del matrimonio», explicó al anunciar su decisión.

    La primera ley para formalizar parejas homosexuales

    La norma había sido aprobada por el Sejm, la Cámara Baja polaca, el pasado 29 de mayo y posteriormente recibió el visto bueno del Senado sin modificaciones. Se trataba de la primera legislación aprobada por el Parlamento polaco que permitía formalizar jurídicamente las parejas del mismo sexo.

    La fórmula elegida evitaba utilizar las expresiones «matrimonio» o incluso «pareja de hecho». La ley creaba el denominado «estatus de persona más cercana en una relación» y un «contrato de convivencia».

    Dos adultos podían formalizar el acuerdo ante notario y registrarlo posteriormente en el Registro Civil. La legislación regulaba cuestiones como las relaciones patrimoniales, determinadas obligaciones económicas, el derecho a la vivienda, el acceso a información médica o los derechos relacionados con el entierro de la pareja.

    El proyecto había sido impulsado por el Gobierno de Donald Tusk y pretendía dar cobertura jurídica tanto a parejas heterosexuales no casadas como a parejas homosexuales.

    Para el presidente, sin embargo, la fórmula podía terminar configurando una institución paralela al matrimonio.

    Nawrocki: ningún «cuasi matrimonio»

    El 17 de julio, Nawrocki se negó formalmente a firmar tanto la ley principal como sus disposiciones de desarrollo y las devolvió al Parlamento.

    «Siempre he subrayado que nada que sea un cuasi matrimonio puede contar con mi apoyo», afirmó el mandatario.

    Su argumento central se encuentra en el artículo 18 de la Constitución, que sitúa bajo la protección de la República de Polonia «el matrimonio como unión entre una mujer y un hombre».

    Desde la Presidencia se insistió además en que Nawrocki no permitirá que se utilicen nuevas figuras legales para sortear la protección constitucional otorgada al matrimonio.

    La decisión provocó inmediatamente las críticas del Gobierno.

    El primer ministro, Donald Tusk, y varios miembros de su coalición acusaron al presidente de perjudicar a millones de ciudadanos que viven en parejas no matrimoniales. El Ejecutivo defendió que la norma solucionaba problemas cotidianos relacionados, entre otros asuntos, con información sanitaria, patrimonio o gestiones administrativas.

    Superar ahora el veto presidencial requeriría una mayoría de tres quintos del Parlamento, una barrera especialmente difícil para la actual coalición gubernamental.

    El Constitucional interviene

    Al choque entre Nawrocki y el Gobierno se añadió pocos días después una decisión del Tribunal Constitucional.

    El 28 de julio, el máximo intérprete de la Constitución polaca declaró inconstitucional un reglamento gubernamental que facilitaba la transcripción al Registro Civil polaco de certificados de matrimonio entre personas del mismo sexo celebrados en otros países.

    La sentencia fue adoptada por unanimidad.

    El recurso había sido presentado por el partido conservador Ley y Justicia (PiS), que consideraba que el nuevo procedimiento vulneraba igualmente el artículo 18 de la Constitución.

    El resultado deja de nuevo en una situación jurídicamente compleja a las parejas homosexuales que se hayan casado legalmente en otro país y pretendan registrar ese matrimonio en Polonia.

    La batalla llega desde Europa

    El conflicto polaco se enmarca además en un debate mucho más amplio dentro de la Unión Europea sobre hasta dónde alcanza la competencia comunitaria en el reconocimiento de matrimonios celebrados en otros Estados miembros.

    Precisamente por ello, las decisiones de Nawrocki y del Constitucional abren un nuevo frente entre las instituciones polacas partidarias de preservar la definición constitucional del matrimonio y quienes defienden una adaptación de la legislación nacional a los criterios europeos sobre reconocimiento de parejas homosexuales.

    Por el momento, Nawrocki ha dejado clara cuál será su línea durante la Presidencia: no firmará una legislación que, a su juicio, convierta las uniones civiles en una institución equivalente o paralela al matrimonio.

    Una posición que sitúa el artículo 18 de la Constitución polaca en el centro de una batalla política y jurídica que está lejos de haber terminado.

    ReL

    Vea también      Testimonios de (ex)homosexuales y (ex)lesbianas porque viven según la voluntad de Dios





    Audiencia general del Papa León XIV

     


    LEÓN XIV

    AUDIENCIA GENERAL

    Basílica de San Pedro
    Miércoles, 19 de agosto de 2026

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    Catequesis

    Queridos hermanos y hermanas,

    el sexto capítulo de la Constitución Sacrosanctum Concilium (SC) del Concilio Vaticano II está dedicado a la música sagrada. Este afirma: «La tradición musical de la Iglesia universal constituye un tesoro de valor inestimable, que sobresale entre las demás expresiones artísticas, principalmente porque el canto sagrado, unido a las palabras, constituye una parte necesaria o integral de la Liturgia solemne» (SC, 112) y precisa: «La música sacra, por consiguiente, será tanto más santa cuanto más íntimamente esté unida a la acción litúrgica, ya sea expresando con mayor delicadeza la oración o fomentando la unanimidad, ya sea enriqueciendo la mayor solemnidad los ritos sagrados» (ibid.).

    Aquí encontramos el núcleo de la enseñanza conciliar, que confirma y profundiza en la función ministerial de la música en la liturgia, ya resaltado por San Pio X en el Motu Proprio Inter sollicitudines (22 de noviembre de 1903). De hecho, la música forma parte de la acción litúrgica, y no es un mero adorno de la celebración. En la liturgia, cantar y tocar significa rezar, sintonizando el propio corazón con el de las hermanas y los hermanos y con Dios, en la participación activa en el misterio celebrado. Precisamente la música expresa la dimensión afectiva de la oración, como afirma San Agustín: «Cantare amantis est», es decir «cantar es proprio de quien ama» (Sermo 336,1). Esto es muy importante, porque ayuda en abrir el corazón a la acción de Dios en la gracia y en dejarse moldear por ella. 

    El canto, además, favorece la comunión. Por medio de la sinfonía de las voces contribuye a unir los ánimos, superando las diferencias entre las personas y reuniendo todos en la alabanza a Dios. Así se convierte en una epifanía de la Iglesia, manifestación tangible de la comunión que pertenece a su naturaleza.

    De la profunda relevancia teológica del canto sacro, como parte integrante de la acción litúrgica, derivan algunas exigencias. La primera es que, más allá de las modas o de las sensibilidades particulares de los autores, debe responder en todos los niveles a lo que resulta más adecuado para el momento de la celebración. Además, la forma, especialmente en su aspecto melódico, debe ser a la vez noble y sencilla, de alta calidad musical y fácil de ejecutar, sobretodo cuando está destinada a ser cantada por toda la asamblea (cf. SC, 121).

    Por la misma razón, el Concilio recomienda que los textos también sean adecuados, profundos y, al mismo tiempo, simples de comprender, inspirados principalmente en la Sagrada Escritura, en los libros litúrgicos y en la Tradición espiritual de la Iglesia. Sobre esto hay que velar, para que se mantenga viva y para que crezca la dinámica expresada en el antiguo principio “lex orandi lex credendi”, es decir, la ley de la oración es también la ley de la fe.

    Sacrosanctum Concilium dedica mucho espacio al tema de la participación activa de los fieles (cf. n. 114). Esta «se ha de comprender […] partiendo de una mayor toma de conciencia del misterio que se celebra y de su relación con la vida cotidiana» (Benedicto XVI, Exhort. ap. Sacramentum caritatis, 52) en un «espíritu de conversión continua que ha de caracterizar la vida de cada fiel» (ibid. 55). En cuanto a la manera concreta con la que esta se puede realizar por medio del rol específico de la música sagrada, la Constitución ofrece una respuesta clara: «se fomentarán las aclamaciones del pueblo, las respuestas, la salmodia, las antífonas, los cantos» y «un silencio sagrado» (SC, 30), y exhorta a cada uno, ministro o simple fiel, a desempeñar «todo y sólo aquello que le corresponde por la naturaleza de la acción y las normas litúrgicas» (SC, 28) en el equilibrio armonioso entre los distintos ministerios, las diversas intervenciones y los momentos de silencio.

    El Concilio concede además gran importancia al canto gregoriano, sin excluir de la celebración otros géneros de música sagrada. Se presta también especial atención al órgano (cfr. SC, 120), mientras que se admite el uso de otros instrumentos «siempre que sean aptos o puedan adaptarse al uso sagrado, convengan a la dignidad del templo y contribuyan realmente a la edificación de los fieles» (SC, 120).

    Un tema muy importante para la reforma conciliar es el de la inculturación, también en el ámbito de la música sacra. Se subraya, en particular, en relación con las tradiciones musicales de las diferentes culturas, la importancia de tenerlas muy en cuenta, como parte de la vida religiosa y social de las personas. Por ello, se recomienda, por un lado, poner en práctica en todos una adecuada «educación del sentido religioso» (SC, 119) y, por el otro, «dentro de lo posible […] puedan promover la música tradicional de su pueblo, tanto en las escuelas como en las acciones sagradas» (ibid.).      

    En el contexto litúrgico, se reconoce una función especial a la schola cantorum, instrumento pastoral cuya promoción se recomienda, con la misión de «velar por la ejecución exacta de las partes que le corresponden, según los distintos géneros de canto, y favorecer la participación activa de los fieles en el canto» (S. CONGR. DE LOS RITOS, Instrucción Musicam sacram, 19).

    Con este fin, el compositor de música sacra debe conocer y preservar el patrimonio musical de la Iglesia, dejándose inspirar por él para dar vida a nuevas composiciones al servicio de la liturgia, respetando la sensibilidad contemporánea y las diferentes tradiciones culturales, de modo que «purificar el culto de impropiedades de estilo, de formas de expresión descuidadas, de músicas y textos desaliñados, y poco acordes con la grandeza del acto que se celebra, para asegurar dignidad y bondad de formas a la música litúrgica» ( S. JUAN PABLO II, Quirógrafo sobre la música sagrada, 22 de noviembre de 2003, 3).

    Por todas estas razones, los Padres conciliares recomiendan fomentar la formación y la práctica de la música sacra «en los seminarios, en los noviciados de religiosos de ambos sexos y en las casas de estudios, así como también en los demás institutos y escuelas católicas» (SC, 115) y garantizar a los músicos y cantantes una sólida formación litúrgica (cf. ibid.).

    Queridos hermanos y hermanas, los Padres de la Iglesia concedieron gran importancia al canto litúrgico, símbolo de la comunión eclesial. Por eso podemos concluir con estas hermosas palabras de San Ignacio de Antioquí: «Que cada uno de vosotros también se convierta en coro, a fin de que, en la armonía de vuestra concordia, toméis el tono de Dios en la unidad, cantéis a una sola voz por Jesucristo al Padre, a fin de que os escuche y que os reconozca, por vuestras buenas obras, como los miembros de su Hijo» (Carta a los Efesios, 4,2).

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    Saludos

    Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Los invito a reflexionar sobre el canto litúrgico como símbolo de la comunión eclesial, pidiéndole al Señor que nos ayude a vivir en armonía y concordia, como un único coro, cuyas melodías y buenas obras glorifican y alaban al Padre por medio de Jesucristo. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.

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    Resumen leído en español por el Santo Padre

    Queridos hermanos y hermanas:

    En esta catequesis reflexionamos sobre el sexto capítulo de la Constitución Sacrosanctum Concilium, dedicado a la música sacra. El Concilio Vaticano II confirma y profundiza en la función ministerial de la música en la liturgia, enseñando que no es un mero adorno de la celebración, sino que forma parte de la acción litúrgica.

    Cantar, en la liturgia, significa rezar, ya que las voces y los corazones de los hermanos y hermanas sintonizan entre ellos y con Dios, en la participación activa del misterio celebrado. Además, la música expresa la dimensión afectiva de la oración. Como afirma san Agustín: “Cantar es propio del que ama”, y esa disposición ayuda a abrir el corazón a Dios y a dejarse modelar por Él.

    El documento destaca también la importancia de la formación litúrgica en los seminarios, noviciados y escuelas católicas, así como de asegurar dicha preparación a todas las personas que se dedican a realizar este valioso servicio.

    (vatican.va)



    Evangelio del día Miércoles 20a. Semana TO


     

    San Juan Eudes , Beato Gregorio Martos MuñozMás...

    Libro de Ezequiel 34,1-11.

    La palabra del Señor me llegó en estos términos:
    ¡Profetiza, hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel! Tú dirás a esos pastores: Así habla el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿Acaso los pastores no deben apacentar el rebaño?
    Pero ustedes se alimentan con la leche, se visten con la lana, sacrifican a las ovejas más gordas, y no apacientan el rebaño.
    No han fortalecido a la oveja débil, no han curado a la enferma, no han vendado a la herida, no han hecho volver a la descarriada, ni han buscado a la que estaba perdida. Al contrario, las han dominado con rigor y crueldad.
    Ellas se han dispersado por falta de pastor, y se han convertido en presa de todas las bestias salvajes. Mis ovejas se han dispersado,
    y andan errantes por todas las montañas y por todas las colinas elevadas. ¡Mis ovejas están dispersas por toda la tierra, y nadie se ocupa de ellas ni trata de buscarlas!
    Por eso, pastores, oigan la palabra del Señor.
    Lo juro por mi vida -oráculo del Señor-: Porque mis ovejas han sido expuestas a la depredación y se han convertido en presa de todas las fieras salvajes por falta de pastor; porque mis pastores no cuidan a mis ovejas; porque ellos se apacientan a sí mismos, y no a mis ovejas;
    por eso, pastores, escuchen la palabra del Señor:
    Así habla el Señor: Aquí estoy yo contra los pastores. Yo buscaré a mis ovejas para quitárselas de sus manos, y no les dejaré apacentar mi rebaño. Así los pastores no se apacentarán más a sí mismos. Arrancaré a las ovejas de su boca, y nunca más ellas serán su presa.
    Porque así habla el Señor: ¡Aquí estoy yo! Yo mismo voy a buscar mi rebaño y me ocuparé de él.


    Salmo 23(22),1-3a.3b-4.5.6.

    El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.

    El Señor es mi pastor,
    nada me puede faltar.
    El me hace descansar en verdes praderas,
    me conduce a las aguas tranquilas
    y repara mis fuerzas.

    Me guía por el recto sendero,
    Aunque cruce por oscuras quebradas,
    no temeré ningún mal,
    porque Tú estás conmigo:

    tu vara y tu bastón me infunden confianza.
    Tú preparas ante mí una mesa,
    frente a mis enemigos;
    unges con óleo mi cabeza

    y mi copa rebosa.
    Tu bondad y tu gracia me acompañan
    a lo largo de mi vida;
    y habitaré en la Casa del Señor,

    por muy largo tiempo.


    Evangelio según San Mateo 20,1-16a.

    porque el Reino de los Cielos se parece a un propietario que salió muy de madrugada a contratar obreros para trabajar en su viña.
    Trató con ellos un denario por día y los envío a su viña.
    Volvió a salir a media mañana y, al ver a otros desocupados en la plaza,
    les dijo: 'Vayan ustedes también a mi viña y les pagaré lo que sea justo'.
    Y ellos fueron. Volvió a salir al mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo.
    Al caer la tarde salió de nuevo y, encontrando todavía a otros, les dijo: '¿Cómo se han quedado todo el día aquí, sin hacer nada?'.
    Ellos les respondieron: 'Nadie nos ha contratado'. Entonces les dijo: 'Vayan también ustedes a mi viña'.
    Al terminar el día, el propietario llamó a su mayordomo y le dijo: 'Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando por los últimos y terminando por los primeros'.
    Fueron entonces los que habían llegado al caer la tarde y recibieron cada uno un denario.
    Llegaron después los primeros, creyendo que iban a recibir algo más, pero recibieron igualmente un denario.
    Y al recibirlo, protestaban contra el propietario,
    diciendo: 'Estos últimos trabajaron nada más que una hora, y tú les das lo mismo que a nosotros, que hemos soportado el peso del trabajo y el calor durante toda la jornada'.
    El propietario respondió a uno de ellos: 'Amigo, no soy injusto contigo, ¿acaso no habíamos tratado en un denario?
    Toma lo que es tuyo y vete. Quiero dar a este que llega último lo mismo que a ti.
    ¿No tengo derecho a disponer de mis bienes como me parece? ¿Por qué tomas a mal que yo sea bueno?'.
    Así, los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos».


    Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

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    Bulle

    Autor anónimo
    siglo IX, Italia
    Homilía para la Septuagésima, 4-7; SC 161, pag 173


    “Id también vosotros a mi viña.”

    Queridos míos, perseverad en las buenas obras que habéis comenzado.... Hombres desdichados sirven a un rey terreno con peligro de sus vidas y mediante enormes dificultades para un beneficio pasajero. ¿Por qué no serviréis vosotros al rey del cielo para obtener la bienaventuranza del Reino? Ya que, por la fe, el Señor os ha llamado a su viña, es decir, a la unidad de la Iglesia santa ¡vivid, comportaos de tal manera que, gracias a la generosidad de Dios, recibáis la moneda de plata que es la felicidad del Reino de los cielos.
    Que nadie desespere a causa de la gravedad de sus pecados. No diga: numerosos son los pecados que he cometido hasta la vejez y extrema vejez, ya no podré obtener el perdón, sobre todo porque no es que yo haya dejado de pecar sino que los pecados me han abandonado a mí. Que este tal no desespere para nada de la misericordia divina, porque unos son llamados a la viña de Dios a la primera hora, otros a la tercera, otros a la sexta, otros a la novena, otros a la postrera. Es decir: unos son conducidos al servicio de Dios en la infancia, otros en la adolescencia, otros en la juventud, otros en la vejez, otros en la extrema vejez.
    Que nadie, pues, sea cual fuera su edad, desespere si quiere convertirse a Dios...Trabajad fielmente en la viña de la Iglesia para recibir el salario de felicidad eterna y reinar con Cristo por los siglos de los siglos.  
    (EDD)

    Reflexión sobre el cuadro

    Todos tenemos un fuerte sentido de la justicia. Cuando sentimos que se nos ha tratado injustamente, eso puede provocarnos una profunda frustración. Del mismo modo, cuando somos testigos de injusticias en el mundo, nuestro instinto nos lleva a querer que se corrijan. Quizá sea este deseo natural de justicia lo que convierte al Evangelio de hoy en una de las parábolas más desafiantes de Jesús. A primera vista, la historia de los jornaleros de la viña puede parecer injusta. Es fácil simpatizar con aquellos que trabajaron todo el día y se sintieron agraviados cuando los que solo habían trabajado una hora recibieron exactamente el mismo salario. No es justo.

    Sin embargo, el núcleo de la parábola no tiene que ver con la justicia tal y como solemos entenderla. El terrateniente no engaña a los trabajadores que comenzaron al amanecer; les paga exactamente lo que les había prometido. Lo que sorprende a todos no es su justicia, sino su generosidad. Jesús nos invita a reconocer que los caminos de Dios no pueden medirse con nuestros cálculos humanos. ¡Su misericordia y generosidad desbordan los límites de lo que creemos que las personas se merecen!

    Esto resulta a la vez reconfortante y nos hace sentir humildes. Ninguno de nosotros puede ganarse el amor de Dios solo con nuestros logros, ni reclamar una mayor parte de Su gracia por nuestros esfuerzos. Todo lo que recibimos de Él es, en última instancia, un regalo. Tanto si hemos seguido a Cristo toda la vida como si nos hemos vuelto hacia Él recientemente, nos presentamos ante Dios no como personas que se han ganado una recompensa, sino como hijos amados que han recibido mucho más de lo que merecemos.

    A primera vista, la obra de Ron Stenberg titulada «Two Auld Wifies, Dundee», pintada en 1982, parece una sencilla escena en la que dos personas mayores charlan en un banco de una zona comercial. Sin embargo, el cuadro nos recuerda que las apariencias pueden ser muy engañosas. Años después de su creación, se identificó a los personajes como una madre, Janet, y su querido hijo, Alexander, que padecía graves dificultades de aprendizaje. Todos los viernes ella se reunía con él en el centro de Dundee, donde se sentaban juntos, hablaban y disfrutaban tranquilamente de la compañía del otro. El cuadro refleja maravillosamente el Evangelio de hoy. Al igual que los jornaleros de la viña, nos sentimos tentados a juzgar por las apariencias externas y según nuestros propios criterios. Instintivamente evaluamos, comparamos y sacamos conclusiones sobre personas o sectores de la sociedad que no conocemos. Sin embargo, Jesús nos pide que miremos con los ojos de Dios en lugar de con los nuestros.

    El final de esta historia es aún más extraordinario. Janet, la humilde mujer que aparece a la izquierda de nuestro cuadro, había sido a menudo incomprendida y marginada por los demás. En silencio, acumuló un patrimonio considerable y, tras su muerte, lo legó para crear una fundación benéfica en beneficio de los habitantes de Dundee. La mujer que había recibido tan poca generosidad por parte de la sociedad respondió a su vez con una generosidad asombrosa. Su vida refleja en cierto modo la del terrateniente de la parábola de Jesús: una generosidad que no se calcula, ni se mide, ni se merece, sino que se ofrece libremente.

    by Padre Patrick van der Vorst

    Oración

    Esta plegaria ayuda a entregar el control y descansar en la guía divina: [1]
    • Padre mío, me abandono a ti.
    • Haz de mí lo que quieras.
    • Lo que hagas de mí, te lo agradezco.
    • Lo acepto todo con tal de que tu voluntad se haga en mí.
    • Pongo mi alma en tus manos por amor. [1]
    Claves para la aceptación
    • Silenciar la queja: Evitar la desesperación ante los cambios inesperados de planes.
    • Buscar paz interior: Recordar que los caminos de Dios buscan el bien mayor.
    • Confianza plena: Entregar la propia voluntad con la certeza de su cuidado. [1, 2, 3, 4, 5]