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domingo, 19 de julio de 2026

10 razones por las que muchos creyentes, incluso practicantes, van bastante menos a la iglesia

La gente tiene muchas alternativas antes que ir a misa... o no. - Foto de Mateus Campos Felipe en Unsplash

La gente tiene muchas alternativas antes que ir a misa... o no. - Foto de Mateus Campos Felipe en Unsplash


    Carey Nieuwhof es un antiguo abogado norteamericano reconvertido en orador, vendedor de libros de liderazgo y "plantador de iglesias", que es como se llama en entornos protestantes evangélicos a los que ponen en marcha nuevas comunidades evangelizadoras, y los que ayudan a que se consoliden y crezcan.

    Sus libros, podcasts, vídeos y predicaciones suelen dirigirse a líderes cristianos, para hacerles crecer en fe pero también en eficacia, evitar malos hábitos, ayudarles a dar más fruto y evitar que se quemen o desanimen (por todo tipo de razones: desatender su vida familiar, o espiritual, agotarse sin sentido, etc...). Pero más allá de ese tema, es un oteador de tendencias, mira lo que sucede en el mundo de la evangelización y señala causas y posibles efectos.

    Recientemente, ha señalado "10 razones por las que los cristianos comprometidos van menos a la iglesia". Algunas causas están muy centradas en el contexto cultural norteamericano, pero ya empiezan a verse también en España y países hispanos y europeos. Otras tienen mucha relación con los ambientes específicamente protestantes, pero no tanto como parecería al principio.

    A la hora de interpretar estas razones desde un contexto católico y español, hemos de recordar la mayor diferencia: la misa dominical es obligatoria para el católico, y comete pecado grave (y necesita confesarse de ello, y no podrá comulgar si no se confiesa) quien deja de ir a misa un domingo (excepto por causas serias justificadas: el Catecismo señala el cuidar de enfermos o niños, o problemas de salud, y aún así se pide al fiel cumplir el precepto dominical rezando en casa o leyendo la Biblia o dedicando tiempo espiritual a Dios).

    En España, se declaraban "católicos practicantes" un 21% de los españoles (CIS noviembre 2019, antes de que el socialista Tezanos se hiciese con el CIS). Por comparación, en Inglaterra y Francia los cristianos adultos practicantes -de todas las denominaciones cristianas- oscilan entre el 5 y 9%.

    En el protestantismo es distinto porque acudir a la Iglesia en domingo no es obligatorio. Es muy recomendable, es una forma de alimentar la fe, de mantener lazos sociales, de ser temerosos de Dios y buenos cristianos, de escuchar la palabra, de demostrar compromiso, etc... Se "supone" que un cristiano va a la iglesia "a menudo". Va acompañado de algunas actividades sociales y de escuela dominical para los niños (catequesis de domingo) pero ir al servicio dominical en sí no es "obligatorio", no hay mentalidad de "cumplir con el precepto dominical" y quien se lo salta, por ejemplo, para salir de excursión con su familia, no peca.

    Carey Nieuwhof es un experto norteamericano en tendencias religiosas y de evangelización.

    A medida que nuestros países se instalan en la postmodernidad opulenta, con su oferta infinita de actividades alternativas, el catolicismo se beneficia de su insistencia en el precepto dominical: hace distinto el domingo, implica bastante compromiso y vertebra bastante a las comunidades.

    Dicho esto, veamos las 10 razones que hacen que la gente que cree, e incluso reza, y que ama a su parroquia o comunidad cristiana, donde ha pasado buenos momentos, pase a acudir muy poco a ella, quizá sólo media docena de veces al año. Son las razones de los creyentes, no de los incrédulos ni indiferentes, tal como las detecta Carey Nieuwhof.

    1. La gente tiene más dinero, y puede hacer más cosas

    Este es un argumento más aplicable a EEUU que a otros países. Nieuwhof señala que en EEUU y Canadá, grandes franjas de la clase media se convierten en clase media alta. Hay más gente con dinero, de esa que sin ser superricos han decidido que pueden permitirse casas más grandes, coches más caros, y todo lejos de la parroquia, sin vida de barrio. También se permiten más viajes y grandes actividades de fin de semana. O trabajan mucho para mantener todo eso. Mucha gente de clase media iba a la iglesia porque tenía la posibilidad de realizar actividades de amistad y relación que no costaban dinero. Ahora, con más dinero, tienen muchas más opciones, y muy seductoras.

    ¿Y en España? La crisis, los ERTES, la pandemia y ahora la guerra que incrementa precios no permite decir que hay "más gente que tiene dinero". Pero es cierto que entre la clase media alta, la salida al chalet, la casa de campo, la urbanización con piscina, etc... se ha convertido en una obsesión. Algunos van a la iglesia del pueblo en el fin de semana. El hecho de que haya iglesias católicas en casi cada pueblo ayuda a algunos a cumplir el precepto dominical. Pero la escasez de sacerdotes en algunas zonas lo dificulta.

    2. Obsesión por las actividades de fin de semana de los chicos

    Esto es una auténtica plaga en Estados Unidos, pero también en España. La gente no tiene muchos hijos, sólo uno o dos, pero los apunta a varios deportes de competición, y eso requiere viajar a competiciones en otras ciudades, o en la misma ciudad, muchos domingos, lo que dificulta asistir a misa. Otras veces no es deporte, sino teatro, ballet, etc... pero es el deporte el que exige jugar cada fin de semana, y cada dos semanas ir a otro barrio o ciudad. Los padres priorizan eso, empieza a saltarse la iglesia un domingo, luego otro, y al final siguen diciendo que son creyentes, van en Navidad o Semana Santa, pero ya no dedican el domingo al Señor. Esto se da en España y EEUU, entre católicos y protestantes.

    3. Más obsesión por viajar: puentes, fines de semana largos...

    Además de la escapada de fin de semana, está el puente, el otro puente, el acueducto de la "Inmaculada Constitución" en España, los viajes del Imserso... y, si hay dinero -y pocos hijos, o ya fuera de casa- la gran opción es viajar. El coronavirus lo ha detenido, pero solo por un tiempo. Y, de hecho, muchos han descubierto los placeres del turismo interior en España, país lleno de atractivos.

    Nieuwhof señala que en EEUU familias de clase media pueden ir en caravana, de camping, intercambiar casas con amigos de la otra punta del país... Eso no hace que dejen de ir a la iglesia del todo, pero sí se saltan 8 o 10 domingos más que antes, quizá concentrados en los meses de buen tiempo. Familias que quizá antes venían cada domingo, ahora aparecen solo algunos domingos de otoño e invierno, por ejemplo. En España, una familia viajera puede ser disciplinada y organizarse para ir a misa allí donde viaje. Pero requiere voluntad y planificación.

    4. Familias rotas y recompuestas (y ancianos solos)

    Una familia "recompuesta" es aquella en la que los hijos quizá viven con medio-hermanos, con la nueva pareja de la madre, o una semana en un hogar y otra semana en otro. Quizá sus padres se divorciaron, o separaron, o nunca llegaron ni a casarse. Un progenitor puede ser devoto y disciplinadamente ir a misa con su hijo... pero irá solo la mitad de los fines de semana, porque la otra mitad su otro progenitor no le lleva. Un adolescente así quizá tiene mucha fe y le gusta su grupo de catequesis juvenil, pero pasará por la parroquia, como mucho, 24 o 25 domingos al año.

    También puede suceder que la madre tenga la custodia todo el año pero como madre sola, y probablemente con una economía más que complicada, le cueste ir a la iglesia y llevar a sus hijos. Muchos inmigrantes devotos trabajan en hostelería o servicios lejos de la ciudad, y no tienen transporte, o sus turnos son en fin de semana y no pueden ir a la iglesia.

    Nieuwhof señala la paradoja: los hay que no van a la iglesia, porque tienen coche, que les permite ir de viaje. Y los hay que no van a la iglesia porque no tienen coche, y no pueden llegar desde donde viven o trabajan. En España, esto se daría especialmente entre inmigrantes pobres, trabajadores en zonas rurales, los que tienen turnos de fin de semana muy cerrados y entre personas mayores en el campo que no tomarán un autobús para ir a misa al pueblo de al lado.

    Viudos ancianos, sobre todo rurales, entrarían así en esa categoría de "familias rotas", tan pequeña que le falta la logística para ir a misa. Quizá vaya a misa varias semanas al año, si le lleva un hijo o pariente, pero ya no cada domingo.

    5. La oferta online

    Hay debate sobre si la oferta online durante los confinamientos ha hecho que los cristianos dejen de ir a la iglesia porque ya les basta con los servicios que escuchan o siguen por Internet. Faltan estudios y estadísticas al respecto.

    Desde luego, los protestantes tienen aquí un problema mayor que los católicos: el católico tiene obligación de ir a misa dominical y sólo allí puede comulgar. Aunque haya encontrado misas retransmitidas con curas y coros que prediquen y canten mejor que en su parroquia (en pocas parroquias se predica y se canta bien), sólo en la parroquia física se puede comulgar. En cambio, en entornos protestantes, muchos pueden engancharse a transmisiones online de grandes predicadores y coros o grupos de música muy buena, y decidir que irán a su iglesia sólo una vez al mes, o menos.

    Nieuwhof se limita a señalar que "cualquiera que acuda a tu iglesia tiene acceso gratis a cualquier ministerio online de cualquier iglesia. La iglesia online está aquí para quedarse, participes en ella o no".

    6. Desapareció la sensación cultural de culpa por saltarse la iglesia en domingo

    "Cuando yo era un chaval, me sentía culpable si no iba a la iglesia en domingo. El número de gente que se siente culpable por no ir a la Iglesia en domingo disminuye día a día", apunta Nieuwhof. Y añade: "Me encuentro con frecuencia con personas que aman nuestra iglesia pero que llevan meses sin venir. Si confías en la culpa como un motivador, necesitarás una nueva estrategia. (Bueno, honestamente, siempre has necesitado una nueva estrategia)".

    Desde un punto de vista católico, lo cierto es que la culpa no es un sentimiento sino una realidad: quien falta a la misa dominical sin causa justificada (enfermedad, por ejemplo) comete pecado y muy probablemente pecado mortal. Y este pensamiento ha mantenido a millones de católicos acudiendo a misas con malos sermones, mala música, liturgia mal realizada y absoluta falta de reverencia, pero que servían para cumplir el precepto dominical. Eso quizá no ha ayudado a muchos a crecer en la fe, pero sí a mantener la que tenían.

    En Inglaterra, donde la Iglesia anglicana y la católica pueden llegar a parecerse bastante en su liturgia externa, los católicos han demostrado ser mucho más practicantes a pesar de tener menos parroquias a mano. La causa es el precepto dominical.

    Sin embargo, Nieuwhof tiene razón en que la sensación de culpa por no ir a la iglesia el domingo disminuye. En los ambientes católicos, la culpa es, probablemente, de los mismos catequistas, profesores y sacerdotes, que no recuerdan a los creyentes poco practicantes que faltar a misa es pecado mortal y requiere confesión.

    Pueden hacerlo de muchas formas: pueden animar a confesarse, o a ir a misa a la parroquia de la urbanización, o del pueblo, o recordar que es un mandato importante, o predicar sobre el sabbath... pero si no lo hacen, muchos pensarán, sincera y honestamente, que ir a misa dominical es una costumbre opcional para el católico. La primera cosa que un converso o retornado debería tener clara, además de que Dios le ama y le perdonará siempre en la confesión, es que tiene obligación de ir a misa cada domingo, se sienta muy devoto o no.

    7. Cada uno es su "auto-director" espiritual

    La gente en el supermercado tiene 40 yogures distintos para elegir, y se cree muy especial. Muchos consideran que las normas son "para los demás, no para mí, que soy especial". Además, con Internet, todo el mundo cree que está "informado" para elegir su propia receta espiritual o de cualquier tipo.

    "Vivimos en una época en que ningún padre visita al médico sin antes haber buscado en Google los síntomas de la enfermedad del niño y un tratamiento recomendado. Pregúntale a cualquier médico de familia: eso les pone furiosos. Los médicos te dirán que Google no es sustituto de ir a la Facultad de Medicina. Y, ¿cuándo fue la última vez que compraste un coche sin investigarlo por completo online? En una era en que tenemos acceso a todo, más y más gente se autodirige espiritualmente", comenta Nieuwhof.

    Desde el catolicismo, uno podría responder a los que se "autodirigen espiritualmente" que para comulgar necesitan ir a la Iglesia, que es el mandato de Jesús: "Tomad y comed, que este es mi Cuerpo". Pero ellos pueden responder que les basta con hacerlo un par o tres de veces al año (este artículo trata de los que creen pero van cada vez menos a la Iglesia).

    Un avivamiento personal en la piedad eucarística, una efusión del Espíritu, una misa hermosa, puede atraerles con más asiduidad, incluso cambiar su vida por completo, pero siempre será necesario un cierto nivel de humildad y obediencia a la Iglesia (y a la Palabra de Dios) para disciplinarse en acudir semanalmente a la misa dominical.

    8. La gente no ve un beneficio directo

    "La gente encuentra tiempo para lo que más valora. Si encuentran tiempo para la iglesia, eso nos dice algo. Incluso entre los que dicen que aman la iglesia, incluso tu iglesia, si hay menos asistentes, es probable que sea porque no ven un beneficio directo. No le ven mucho valor a estar cada semana. Quizá hay un valor pero no lo ven", comenta Nieuwhof.

    De nuevo, en un entorno católico, a veces la mala catequesis es culpable de que los católicos semi-practicantes no entiendan lo que les aporta la misa espiritualmente.

    Para empezar, mucha gente no sabe que la misa borra los pecados veniales. El agua bendita protege espiritualmente. A través de las lecturas, Dios te puede hablar en persona y orientar. En las peticiones puedes rezar por tus seres queridos, eso que siempre dices que harás pero no haces. Y sólo en misa puedes comulgar, que es algo que Jesús pide.

    Por supuesto, también hay beneficios sociales y psicológicos: la música, el silencio, el contacto social, el ritual repetido, ver caras conocidas y amables... todo eso tiene beneficios.

    Hay padres poco practicantes que a partir de cierta edad deciden disciplinarse e ir cada domingo con sus hijos, para darles buen ejemplo y porque ven que une a la familia y estructura el domingo y la semana (un día especial, que no puedes intercambiar por otro). También aleja a los hijos de un ocio malo en fin de semana (pantallas, malos amigos, mera gandulería). También pueden preferir que sus hijos hagan amigos en la iglesia y no en entornos más nocivos. Pero, claro, los chicos querrán ver que sus padres son coherentes con la práctica religiosa.

    Hay razones místicas y profundas para ir a misa -además del mandato de la Santa Madre Iglesia- pero no hay por qué despreciar ni ocultar las razones prácticas y razonables.

    9. Si animas a los feligreses sólo a asistir, dejarán de asistir

    "Cuando alguien meramente va al culto, la probabilidad de que lo haga con regularidad y se implique en otras cosas eclesiales disminuirá con el tiempo. En nuestra iglesia, me doy cuenta de que la gente más implicada, la que sirve, hace donaciones, invita y participa en un grupo comunitarios, son los que acuden con más frecuencia. Como líder, valoro cada vez más el implicarse sobre el meramente asistir. Irónicamente, si valoras el acudir por encima del implicarse, tendrás cada vez menos asistentes", comenta Nieuwhof.

    En entornos católicos, esto no es del todo así. La Iglesia Católica ha animado a los católicos de misa dominical a intentar acudir a la misa diaria, y al jubilarse o conseguir un horario adecuado, muchos lo hacen. Así, hay bastantes católicos de misa diaria o casi diaria: pueden ser 5 o 20 en cada parroquia, pero sumando todas las parroquias es mucha gente. De esas personas salen quizá la mayoría de los voluntarios de Cáritas parroquial o del mantenimiento del templo. Pero también hay entornos de "implicación" sin asistir al culto: por ejemplo, cofrades que pasan por los locales parroquiales pero no van a misa.

    Además, para la Iglesia, el "sólo asistir" no es "sólo asistir": es participar del sacramento de la Eucaristía, culmen y cima de la fe. Eso tiene valor en sí.

    Sociológicamente sería interesante averiguar cuántos de los que van a misa diaria o entre semana están integrados en apostolados y servicios: probablemente la mayoría -excepto algunos muy ancianos- lo están.

    Pero puede ser cierto que si un párroco sólo ofrece la misa dominical como único servicio de la parroquia, sin cofradías, grupos devocionales, movimientos, grupos de amistad y fe, etc...-los asistentes a la misa dominical serán cada vez menos, aunque sea por defunciones sin sustitución.

    10. Un cambio cultural en masa

    En España hubo un gran cambio sobre todo en los años 90, al disminuir la práctica dominical, y a partir de 2010 al hundirse los matrimonios católicos y las confirmaciones. En Estados Unidos la sociedad se mantuvo muy religiosa hasta hace unos 10 o 15 años. Cosas que aún funcionaban en 2005 en el día a día de las iglesias hoy están en crisis.

    Nieuwhof habla de un cambio cultural "como un seísmo" y dice que los líderes de iglesia que no lo reconozcan no podrán cambiar a tiempo.

    Es la cultura online, feligreses que miran en Google mientras el pastor predica, gente acostumbrada a que le pregunten y a opinar (aunque no sepa del tema), que están dispuestos a ir a otro sitio sin sentirse culpables, que desconfían de la autoridad (y más con los escándalos de abusos), que hacen su propio mix espiritual, que no lleva monedas en el bolsillo pero quizá te hagan donaciones por Bizum, que piensan por qué deben estar en tu parroquia u homilía cuando pueden servir a cosas más grandes -o más agradables- en otro sitio...

    La misa no puede cambiar mucho, aunque las homilías pueden mejorar, también la música y los lectores y la acogida y la decoración. En las parroquias de España, casi nadie paga a un organista profesional, ni a un grupo de músicos profesionales: quizá eso deba cambiar. Muchas cosas pueden cambiar. Insistir en el "siempre lo hemos hecho así" (que en España suele significar "lo venimos haciendo así desde los años 60") no va a ayudar a mantener la feligresía en misa.

    Pablo J. Ginés, ReL

    Vea también  La nueva evangelización en el mundo entero




    Seminario Menor en Ruanda: 500 alumnos... y una superbanda de música

      En el Seminario Menor San Pío X de la diócesis de Nyundo (en Ruanda) estudian unos 500 chavales de entre 12 y 20 años. No todos acabarán siendo sacerdotes, pero sí serán cristianos maduros y comprometidos.

      Este seminario es peculiar por su banda de música con todo tipo de instrumentos de viento, una banda que ya ha cumplido 55 años. No hay ninguna similar en todo el país, excepto las de militares. Llaman a los seminaristas a apoyar con su música en todo tipo de eventos. Pero ahora hay que renovar instrumentos antiguos, y el seminario pide ayuda.

      Su director, el sacerdote Jean Bosco Nyiribakwe Matabaro, ha visitado Valencia, donde ya recibieron ayuda por las graves inundaciones de 2023.

      “Empezamos hace dos años a participar también en graduaciones de universidades y están surgiendo vocaciones por haber visto la banda y haber escuchado la música. Su interés les lleva a visitar el seminario, hablar con los seminaristas y así van naciendo nuevas vocaciones. Es una forma más de evangelización”, asegura el rector.

      Necesitan más instrumentos

      Por ahora, sólo hay instrumentos para 37 alumnos. “Todos aprenden música desde el primer curso hasta el último, seis años en total. Todos quieren formar parte de la banda, pero no tenemos suficientes instrumentos. Si tuviéramos más, muchos más podrían incorporarse", explica el rector.

      "La música que enseñamos sirve para acompañar la liturgia, pero también para despertar la fe y el ánimo de los fieles", insiste.

      Aceptan donaciones de instrumentos para la banda. "Cualquier instrumento de música, aunque sea de segunda mano, nos sirve: tubas, trompas, trompetas, bombardinos, saxofón, pianos, órganos… En Ruanda no hay dónde comprarlos. Aunque nos regalaran el dinero, tendríamos que venir a Europa para adquirirlos", advierte. Por eso, agradecen recibir los instrumentos, que tendrán larga vida, serán usados por muchas promociones de jóvenes y escuchados por multitudes.

      • Datos de contacto: Petit Séminaire Saint Pie X de Nyundo; P.O. Box 85, Gisenyi, Ruanda; Teléfono: +250 788 300 212; e-mail nyundosemin@yahoo.fr
      ReL




      Cuando la Pasionaria salvó la vida de seis monjas gracias a la cheka del Ángel Rojo

      La historia desconocida de Dolores Ibárruri, alias la Pasionaria, que escondió en la ckeka de Melchor Rodríguez a seis monjas durante la Guerra Civil.

      Dolores Ibárruri, la Pasionaria, en 1936, y Melchor Rodríguez, el Ángel Rojo, en esas fechas

      Dolores Ibárruri, la Pasionaria, en 1936, y Melchor Rodríguez, el Ángel Rojo, en esas fechas


        El escritor José Luis Olaizola, Premio Planeta, novela la apasionante historia de Melchor Rodríguez en “El anarquista indómito. La leyenda del ángel rojo” (LibrosLibres)

        Como Director General de Prisiones, Melchor Rodríguez se opuso, a riesgo de perder su vida, a los asesinatos de presos políticos que tanto Santiago Carrillo como José Cazorla, ambos del PCE, procuraban con el fin de exterminar a la llamada “la quinta columna”.

        Una historia de héroes

        Religión en Libertad entrevistó al escritor José Luis Olaizola, cuando estaba a punto de cumplir 90 años, y entonces era el escritor en activo más longevo de las letras españolas. Falleció el 2 de junio de 2025 a la edad de 97 años. Por su interés rescatamos esta entrevista.

        - ¿Quién era Melchor Rodríguez antes de estallar la guerra civil?

        - Melchor tuvo una juventud muy azarosa, ya que quedó huérfano de padre siendo adolescente, dejando a la familia- mujer y tres hijos- en la penuria. Pese a tener una gran facilidad para los estudios, sobre todo para las letras, tuvo que dejar el bachiller para ponerse a trabajar como chapista.

        »Gracias a un profesor pudo continuar estudiando y llegó a ser hombre de gran cultura, con ramalazos de poeta. Su padre le había inculcado la afición a los toros, y decidió hacerse torero con el exclusivo objetivo de traer dinero a casa. No lo hacía mal y llegó a debutar como novillero. Pero una cogida que le tuvo postrado en cama en un hospital, le hizo desistir.

        »En este oficio de chapista se dio cuenta de los abusos que padecía el obrero y comenzó a significarse en política, llegando a ser uno de los fundadores de la FAI, partido anarquista en el que Melchor veía una vía de verdadera libertad y justicia para el ser humano, pero siempre dentro de una línea pacifista. Hombre de verbo fácil era requerido para intervenir en mítines y huelgas, lo que le acarreó múltiples ingresos en prisión.

        - ¿Se decidió Melchor Rodríguez a constituir una nueva cheka en el centro de Madrid con el único propósito de salvar a amigos suyos de una muerte segura por la represión que ejercían los comunistas en el año 36?

        - Cuando comienza la guerra civil se da cuenta de los abusos que cometían los de su bando e, incluso, la degradación de la FAI, a la que se había incorporado delincuentes comunes salidos de las cárceles.

        »Se da cuenta de que amigos suyos, como los Álvarez Quintero, podían ser presa de esa vesania, y por eso decide fundar su propia Cheka con el exclusivo objeto de protegerlos.

        Con 95 años, José Luis Olaizola ha publicado 84 libros. El último,

        Con 95 años, José Luis Olaizola ha publicado 84 libros. El último, "Amores inciertos" (Libros Libres) apuesta por la novela romántica, con una profunda visión del amor basado en la fe, entrega y experiencia matrimonial de su autor.

        - ¿Es verdad que Dolores Ibárruri, alias “la Pasionaria”, le pidió a Melchor el favor de proteger en su Cheka a 6 monjas amigas suyas?

        - No es extraño que la Pasionaria quisiera salvar a unas monjas, ya que se había educado en un colegio de monjas y no le habían dejado mal recuerdo.

        »La Pasionaria había pertenecido en Vizcaya a las juventudes católicas y se había casado por la Iglesia. Es más, pese a ser comunista hay indicios de que murió en el seno del catolicismo, según resulta de documentación del padre Llanos S.J. del que era amigo.

        »El que recurriera a Melchor era lógico pues en Madrid se sabía que su cheka era una tapadera, que los mandos se la consentían por el prestigio que tenía Melchor.

        Olaizola recrea el favor que le pide Pasionaria a Melchor Rodríguez

        La escena transcurre en la oficinas de Pasionaria en un piso de Bellas Artes, cuyos bajos albergaban una cheka:

        El favor que te quiero pedir, Melchor, es un poco singular. ¿Tú tienes algo contra las monjas?

        ‒Yo nada, apenas he tenido trato con ellas‒ fue su sorprendida respuesta.

        ‒Yo sí, en Bilbao, estudié en un colegio de monjas, y había de todo, pero en general eran aceptables. Sobre todo las monjas de la caridad, a su modo procuran ayudar a los pobres.

        Se hizo un silencio.

        Melchor apreció que la que tenía enfrente no era la Pasionaria de los carteles, gritando el ¡No pasarán! sino una sencilla mujer vestida no con un mono azul, sino con un discreto vestido negro, más o menos de su edad, cuarenta y tantos años, más bien guapa, aunque no le favorecía el peinado, con el cabello muy recogido, pegado a las sienes. Y haciéndose la simpática porque le iba a pedir un favor: ¿podría dar refugio en su cheka ‒lo de cheka lo dijo con retintín‒ del palacio de Viana a seis monjas amigas suyas?

        ‒¿Cómo dices compañera? ‒se hizo repetir Melchor.

        ‒Son buena gente, algunas son de Bilbao ‒y volvió a bromear‒ ya sabes que los de Bilbao somos buena gente, aunque un poco fanfarrones, y me están complicando la vida, las tengo en un piso del barrio de Usera, pero todo es muy complicado.

        ‒¿Pero no puedes meterlas en una embajada? ‒le brindó Melchor.

        ‒En mi posición es muy delicado negociar con embajadas extrajeras, prefiero negociar contigo.

        ‒¡Ah! ¿Pero estamos negociando? ‒fingió admirarse Melchor.

        ‒Sí, una negociación que nos conviene a los dos. Si tú cuidas de mis amigas, yo cuidaré de ti.

        - En lo que de mí dependa cuidaré de que respeten tu cheka, y te facilitaré alimentos para que no sean una carga para ti. ¿Qué es lo que exiges de comida a tus «detenidos»?

        ‒Nada ‒fue su respuesta‒ el que puede aportar algo, en dinero o en especie, bien, y los que no pueden nada me las arreglo yo. Pero en tu caso me parece bien que ayudes a tus amigas, con la mantenencia, y si puedes algo más mejor. 

        Concertaron un suministro abundante de legumbres, harina, patatas y aceite, que se lo llevaban cada dos o tres días, en un coche que tenía pintada en una de sus puertas la estrella del Soviet ruso.
        - Se decía que en la cheka de Melchor Rodríguez, en el Palacio de Viana, bautizada como “Museo del Pueblo”, tenía refugiado a un religioso dominico, el padre Gafo, que todos los días celebraba la Eucaristía e, incluso, llegó a casar a unos jóvenes falangistas… ¿Era una cheka un tanto peculiar?

        - Melchor sabía que entre los refugiados había algún sacerdote, y que se celebraban misas, pero el hacía la vista gorda y ,por ejemplo, cuando se celebró una boda entre dos falangistas el procuró ausentarse del palacio.

        En

        En "El anarquista indómito", José Luis Olaizola recrea la historia de Melchor Rodríguez, alias "el ángel rojo", que siendo anarquista salvó a miles de represaliadosLibrosLibres

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        - Hasta que la República nombra Director General de Prisiones a Melchor Rodríguez, era habitual que los presos políticos calificados como “quintacolumnistas” por ser poco afectos a la dictadura del proletariado que se quería imponer, y entre los que se encontraban jóvenes de Acción católica o de congregaciones marianas, sacerdotes, religiosos, monjas, periodistas, agricultores, catedráticos, abogados, jueces, trabajadores, tenderos, empresarios… de todas las edades y condición, fueran sacados por la noche de las cárceles, y sin mediar juicio alguno, fueran fusilados en Paracuellos del Jarama o en el cementerio de Aravaca, principalmente. Con Melchor Rodríguez estas sacas nocturnas se prohíben y eso le provoca un serio enfrentamiento con Santiago Carrillo y con José Cazorla, ambos del PCE, así como con otros dirigentes de la órbita soviética, que le hace temer por su integridad. ¿Por qué Melchor se jugó la vida por salvar a opositores políticos que apenas conocía?

        - Cuando Melchor se entera de los fusilamientos de Paracuellos del Jarama, comprueba sobre el terreno las atrocidades cometidas por miembros del Partido Comunista, y decide poner fin a esas matanzas. Mueve todos los hilos a su alcance hasta que consigue ser nombrado Director General de Prisiones y lo consigue.

        »Se juega la vida, pero considera que en una guerra la vida siempre está en juego, y que vale la pena jugársela por un fin noble. Él, enemigo de las armas, y que le gustaba de vestir con traje y corbata, se viste de miliciano con pistola al cinto, dispuesto a usarla si preciso fuera.

        - ¿A cuánta gente se calcula que el “ángel rojo” salvó la vida con su decisión de prohibir las sacas nocturnas?

        - Es difícil cuantificarlos, pero pueden ser bastante más de cinco mil.

        - ¿Qué personalidades se encontraban en las cárceles que él protegía y logró rescatarles de una muerte casi segura?

        - A la hora de salvar gente no discriminaba su tendencia política. Para él todos merecían un juicio justo. Por eso salvo a falangistas como Raimundo Fernández Cuesta, o a militares de relieve como el general Carrasco Verde, o Muños Grande, sin contar a sus amigos los Álvarez Quintero, o Boby Deglané, o periodistas como Javier Martín Artajo.

        - Hay otro hecho muy relevante en la historia de Melchor Rodríguez, y es cómo se jugó la vida en la cárcel de Alcalá (Madrid) para salvar la vida de 1.200 presos, la mayoría políticos, de las iras de una muchedumbre que pedía venganza ante unos bombardeos del bando nacional en la que murieron una docena de personas, algunos niños, y heridos muchos… Melchor estuvo 11 horas en el portón principal de la entrada de la cárcel, intentando contener, megáfono en mano, a la multitud que quería “hacer justicia”… ¿Este hombre era un héroe?

        - En el incidente de Alcalá de Henares se portó como un héroe. Se enfrentó a una multitud enfurecida por unos bombardeos nacionales, y fue de las veces que estuvo dispuesto a disparar a un energúmeno que excitaba a las masas.

        »El suceso duró horas y cuando terminó los presos a los que había salvado la vida le besaban las manos agradecidos, y un falangista, Fernández Cuesta, le pidió permiso para darle un abrazo.

        - Melchor fue el último Alcalde de Madrid de la II República. ¿Ese hecho le perjudicó en la represión que sufrió a continuación?

        - Aceptó ser el Alcalde de Madrid, para que la ciudad se rindiera con orden a los vencedores, y sobre todo para evitar que los perdedores en su escapada no cometieran atrocidades con los presos políticos que seguían encerrados.

        »Fue un acto de gallardía, cuando todos huían él quedarse. Ese cargo de alcalde, aunque fuera en funciones, le significó como un alto mando de una ciudad en la que los “rojos” habían cometido muchas atrocidades, amén de oponer gran resistencia al ejército vencedor.

        - Condenado a muerte, ¿qué ocurrió para que le conmutarán esa pena?

        - Parece ser que Muñoz Grandes que había sido de la misma promoción que Franco, y le trataba de tú, le dijo que no podía mandar fusilar a quien a él le había salvado la vida.

        - ¿Cómo logra el General Muñoz Grandes sacarlo del penal de El Puerto de Santa María y devolverle la libertad?

        - Por la misma razón cuando a Muñoz Grandes le nombran Capitán General de I Región Militar, se apresura a poner en libertad a Melchor, sirviéndose de una argucia jurídica.

        - Una vez libre, ¿de qué vive?

        - Melchor, libre, no acepta ningún empleo que le ofrecen personas significadas del Régimen y se gana bastante bien la vida como Agente de Seguros. Es lógico que a tantos como había salvado la vida se hicieran un seguro con él. Aunque nunca quiso abusar de su condición de salvador.

        - ¿Es verdad que complementaba sus ingresos con colaboraciones periodísticas en el diario YA o la revista Dígame, ambas propiedad de EDICA, de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP). ¿Cómo acabó el “ángel rojo” escribiendo en la prensa católica del momento?

        - En esta última fase de su vida disfrutó mucho recurriendo a su vena literaria y poética. En “Dígame” escribía de toros, que entendía bastante y hasta consiguió escribir letrillas para los famosos músicos Padilla y Quiroga.

        - Durante el franquismo, ¿siguió Melchor con sus actividades anarquistas?

        - Nunca renegó de su condición de anarquista, lo que le costó de nuevo volver a pisar la cárcel.

        - Melchor Rodríguez se declaró toda su vida agnóstico, pero fue enterrado en tierra sagrada. ¿Murió cristiano el “ángel rojo”?

        - Su gran amigo, Serafín Álvarez Quintero, decía de Melchor que era un anarquista con el corazón cristiano. Llegó a escribir un soneto titulado “A Cristo Redentor” y en más de una ocasión se refirió a Jesús como el Divino Rebelde.

        »Y el dato más significativo es que él, en persona, fue a comprar el nicho en la Sacramental de San Justo, prueba evidente de que deseaba ser enterrado en sagrado, y no en el cementerio civil.

        Alex Rosal, ReL

        Vea también   Persecución 2018




        Ángelus del Papa León XIV comentando el Evangelio del Domingo

        PAPA LEÓN XIV

         ÁNGELUS

        Plaza de la Libertad (Castel Gandolfo)

        Domingo, 19 de julio de 2026

         

        Queridos hermanos y hermanas, ¡feliz domingo!

        Después de la parábola del sembrador, Jesús sigue hablándole a las multitudes a través de algunas imágenes: el trigo bueno y la cizaña, el grano de mostaza y la levadura en la harina (cf. Mt 13,24-43).

        Se trata de tres pequeñas parábolas que tienen como objetivo evocar la entrada del Reino de Dios en la historia, su acción en la vida de los hombres, la forma en que crece, se expande y transforma el mundo desde dentro. Con estos relatos, Jesús quiere que no caigamos en la tentación de pensar en Dios como una figura poderosa, que se impone por la fuerza, que ocupa el espacio para dominar, que llega de forma triunfal. Por el contrario, Dios prefiere la pequeñez, signo de su amor discreto, que nos deja libres para acogerlo o rechazarlo, que busca abrirse camino incluso en medio de la cizaña, que actúa de forma escondida e invisible como la semilla más pequeña de todas, que fermenta y hace crecer la masa sin hacer ruido.

        Hermanos y hermanas, con estas parábolas Jesús nos dice algo importante sobre la forma en que Dios actúa en nuestra vida y en la historia. A veces nos esperamos algo espectacular, deseamos un Dios que intervenga desde lo alto arrancando de inmediato la cizaña del mal. Nos imaginamos a un Dios fuerte y poderoso y, por desgracia, adaptamos también a esta imagen nuestra forma de ser cristianos y de ser Iglesia. En cambio, el Reino de Dios se extiende aún en medio de la cizaña y nos pide una mirada capaz de percibir el bien que brota incluso en la oscuridad del mal, sin juzgarlo todo de inmediato; viene como la más pequeña de las semillas y, por eso, exige la paciencia de saber acompañar los procesos, reconociéndolo en la pequeñez de lo cotidiano y en la sencillez de la vida ordinaria; crece de manera invisible, como la levadura en la harina, y así nos libera del desánimo y nos invita a tener confianza incluso cuando nos parece que Dios está ausente. Porque, en realidad, Él siempre nos acompaña y su amor siempre está actuando en nuestro favor.

        Este estilo de Dios debe convertirse también en la forma en que, ya sea como personas individuales o como Iglesia, vivamos la realidad que nos rodea. Estamos llamados a adoptar un estilo evangélico, sin oponernos precipitadamente con juicios arrogantes, sin querernos imponer con el poder y la fuerza, sin perder la confianza en la obra de Dios. Se trata —decía el entonces cardenal Ratzinger— de someternos a la lógica de la semilla, que no es la del éxito ni de la grandeza, sino que nos pide que nos hagamos pequeños y que sirvamos a la vida de las personas (cf. Discurso en el Jubileo de los catequistas y de los profesores de religión, 10 diciembre 2000). De este modo, nosotros mismos llegaremos a ser como una pequeña semilla del Evangelio que germina y como una levadura de amor que transforma la masa del mundo.

         Invoquemos a María Santísima, que supo acoger la semilla de la Palabra en su humildad, para que nos sostenga en nuestro camino e interceda por nosotros.

        ______________

        Después del Ángelus

         Queridos hermanos y hermanas:

        Mientras disfruto de unos días de descanso, renuevo mi saludo y mi agradecimiento a todos ustedes, habitantes de Castel Gandolfo, y doy la bienvenida con alegría a los peregrinos que llegan de todas partes del mundo.

        Seguimos observando con inquietud lo que ocurre en diversos países devastados por la guerra y la violencia. No olvidemos a quienes sufren y mueren a causa de los conflictos y, al generoso compromiso por la paz, unamos también nuestra oración constante.

        Saludo a la Comunidad Cenacolo de Madre Elvira, reunida en Saluzzo, con ocasión de la Fiesta de la Vida; al Movimiento Familias Nuevas de los Focolares reunidos por la Escuela Internacional; a los estudiantes mexicanos que participan en la APRA Summer School y al grupo de la Catholic Worldview Fellowship.

        Así mismo, quiero saludar a los jóvenes adultos miembros del Regnum Christi que participan en el Curso Internacional de Formadores. Y saludo también a quienes forman parte del The Lion Pilgrimage, acompañados por el obispo Anthony Percy, Obispo auxiliar de Sidney, Australia.

        Saludo también a las familias y a los niños de la obra de las Hermanas de la Caridad de la Asunción de Roma; a los jóvenes de la parroquia de San Salvador en Jerusalén; al Grupo juvenil de la parroquia de San Agustín de Bovolenta y a los peregrinos de la Academia Litúrgica de Rzeszów.

         ¡A todos ustedes les deseo un domingo tranquilo!




        Evangelio del día Domingo 16 A Tiempo Ordinario - ¿No seería muchísimo mejor escucharlo con la familia proclamado en la Misa Dominical presencial?


         

        San Símaco , San ReticioMás...

        Libro de la Sabiduría 12,13.16-19.

        Fuera de ti, no hay otro Dios que cuide de todos,
        a quien tengas que probar que tus juicios no son injustos;
        Porque tu fuerza es el principio de tu justicia,
        y tu dominio sobre todas las cosas te hace indulgente con todos.
        Tú muestras tu fuerza cuando alguien no cree
        en la plenitud de tu poder,
        y confundes la temeridad de aquellos que la conocen.
        Pero, como eres dueño absoluto de tu fuerza,
        juzgas con serenidad y nos gobiernas con gran indulgencia,
        porque con sólo quererlo puedes ejercer tu poder.
        Al obrar así, tú enseñaste a tu pueblo
        que el justo debe ser amigo de los hombres
        y colmaste a tus hijos de una feliz esperanza,
        porque, después del pecado, das lugar al arrepentimiento.


        Salmo 86(85),5-6.9-10.15-16a.

        Tú, Señor, eres bueno e indulgente.

        Tú, Señor, eres bueno e indulgente,
        rico en misericordia con aquellos que te invocan:
        ¡atiende, Señor, a mi plegaria,
        escucha la voz de mi súplica!

        Todas las naciones que has creado
        vendrán a postrarse delante de ti,
        y glorificarán tu Nombre, Señor,
        porque tú eres grande, Dios mío,
        y eres el único que hace maravillas.

        Pero tú, Señor, Dios compasivo y bondadoso,
        lento para enojarte, rico en amor y fidelidad,
        vuelve hacia mí tu rostro
        y ten piedad de mí.


        Carta de San Pablo a los Romanos 8,26-27.

        Hermanos:
        El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad porque no sabemos orar como es debido; pero el Espíritu intercede por nosotros con gemidos inefables.
        Y el que sondea los corazones conoce el deseo del Espíritu y sabe que su intercesión en favor de los santos está de acuerdo con la voluntad divina.


        Evangelio según San Mateo 13,24-43.

        Jesús propuso a la gente otra parábola:
        "El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo;
        pero mientras todos dormían vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue.
        Cuando creció el trigo y aparecieron las espigas, también apareció la cizaña.
        Los peones fueron a ver entonces al propietario y le dijeron: 'Señor, ¿no habías sembrado buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que ahora hay cizaña en él?'.
        El les respondió: 'Esto lo ha hecho algún enemigo'. Los peones replicaron: '¿Quieres que vayamos a arrancarla?'.
        'No, les dijo el dueño, porque al arrancar la cizaña, corren el peligro de arrancar también el trigo.
        Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces diré a los cosechadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi granero'".
        También les propuso otra parábola: "El Reino de los Cielos se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su campo.
        En realidad, esta es la más pequeña de las semillas, pero cuando crece es la más grande de las hortalizas y se convierte en un arbusto, de tal manera que los pájaros del cielo van a cobijarse en sus ramas".
        Después les dijo esta otra parábola: "El Reino de los Cielos se parece a un poco de levadura que una mujer mezcla con gran cantidad de harina, hasta que fermenta toda la masa".
        Todo esto lo decía Jesús a la muchedumbre por medio de parábolas, y no les hablaba sin parábolas,
        para que se cumpliera lo anunciado por el Profeta: Hablaré en parábolas, anunciaré cosas que estaban ocultas desde la creación del mundo.
        Entonces, dejando a la multitud, Jesús regresó a la casa; sus discípulos se acercaron y le dijeron: "Explícanos la parábola de la cizaña en el campo".
        El les respondió: "El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre;
        el campo es el mundo; la buena semilla son los que pertenecen al Reino; la cizaña son los que pertenecen al Maligno,
        y el enemigo que la siembra es el demonio; la cosecha es el fin del mundo y los cosechadores son los ángeles.
        Así como se arranca la cizaña y se la quema en el fuego, de la misma manera sucederá al fin del mundo.
        El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y estos quitarán de su Reino todos los escándalos y a los que hicieron el mal,
        y los arrojarán en el horno ardiente: allí habrá llanto y rechinar de dientes.
        Entonces los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre. ¡El que tenga oídos, que oiga!"

        Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



        Bulle

        San Juan María Vianney (1786-1859)
        presbítero, párroco de Ars
        Espíritu del Cura de Ars en sus Catecismos, en sus homilías, en sus Conversaciones


        «El buen grano y la cizaña» (Trad. ©Evangelizo.org)

        Vemos, en el Evangelio, este día mis hermanos, que el maestro del campo habiendo sembrado su grano en tierra fértil, el enemigo vino mientras dormía y sembró la cizaña. Esto quiere decir que Dios había creado el Hombre bueno y perfecto, pero que el enemigo vino y sembró el pecado. He allí la caída de Adán, terrible caída que dio la entrada al pecado en el corazón del Hombre.
        ¿Hay que arrancar la cizaña? Dirán ustedes. «No, responde el Señor, no sea que, al recoger la cizaña, arranquen a la vez el buen grano. Esperen hasta la ciega». El corazón del Hombre debe permanecer así, hasta el final, una mezcla de bien y de mal, de vicio y de virtud, de luz y de tinieblas, de buen grano y de cizaña. Dios no quiso destruir esta mezcla, rehaciendo nuestra naturaleza adónde solamente habría buen grano. Él quiere que combatamos, que trabajemos en impedir que la cizaña invada todo. El demonio viene a sembrar las tentaciones en nuestros pasos; pero con la gracia podemos vencerlo, podemos sofocar la cizaña.
        Tres cosas son absolutamente necesarias contra la tentación: la oración para iluminarnos, los sacramentos para fortificarnos, y la vigilancia para preservarnos. ¡Felices las almas que son tentadas! Es cuando el demonio prevé que un alma tiende a la unión con Dios que aumenta su rabia. 
        (EDD)

        Reflexión sobre la página del manuscrito iluminado

        En el Evangelio de hoy, hay una diferencia llamativa entre el dueño de la finca y sus siervos. Cuando la cizaña empieza a aparecer entre el trigo, los siervos quieren arrancarla de inmediato. Su instinto es crear un campo perfectamente puro sin demora. El propietario, sin embargo, responde con paciencia. Deja que el trigo y la cizaña crezcan juntos, confiando en que, en el momento de la cosecha, la separación se producirá de forma natural y el grano bueno permanecerá.

        Jesús utiliza esta imagen para enseñarnos algo sobre el Reino de Dios y sobre la Iglesia. Hasta el fin de los tiempos, la Iglesia siempre albergará tanto la santidad como la debilidad humana. Del mismo modo, cada uno de nosotros lleva en su interior tanto la gracia como la fragilidad. Nos esforzamos por parecernos cada vez más a Cristo, pero reconocemos que nuestro camino de conversión dura toda la vida y que la perfección pertenece a la eternidad más que a esta vida presente.

        El Señor se comporta con nosotros igual que el paciente propietario. No nos abandona por nuestras deficiencias, ni espera una transformación inmediata. Por el contrario, sigue cultivando lo bueno que hay en nosotros, permitiendo que madure y dé fruto. Nosotros también estamos llamados a mostrar esa misma paciencia: hacia nosotros mismos y hacia los demás. Esto no es una excusa para la complacencia, sino un humilde reconocimiento de que cada discípulo sigue siendo moldeado por la gracia de Dios. Todos somos, en el sentido más auténtico, obras en curso.

        Nuestra miniatura medieval iluminada, pintada por Pacino di Buonaguida, nos muestra un jardín en perfecta armonía. Realizada al temple y con pan de oro sobre pergamino, cada planta parece cuidadosamente ordenada, cada flor en su lugar adecuado, y ni una sola mala hierba parece perturbar la belleza de la escena. Pacino fue uno de los grandes artistas florentinos de principios del siglo XIV. Su jardín no es tanto un retrato del mundo tal y como es, sino más bien una visión del mundo tal y como Dios quiere que sea.

        Anhelamos jardines sin malas hierbas, vidas sin dificultades y comunidades sin defectos. Sin embargo, el Evangelio nos recuerda que esa perfección no pertenece a la era actual, sino a la cosecha final. La Iglesia en la tierra tampoco es aún el jardín perfecto; ni lo somos nosotros. Por ahora, el Jardinero Divino cuida pacientemente de su creación, alimentando el trigo incluso mientras crece junto a la mala hierba, hasta el día en que todas las cosas florezcan finalmente en la plenitud de su Reino.

        by Padre Patrick van der Vorst

        Oración  

        «Señor Dios, Padre nuestro, acrecienta en nosotros la disponibilidad para colaborar contigo en el anuncio y el testimonio gozoso de tu Evangelio. Concédenos la gracia de vivir con paciencia y amor en medio de las dificultades del mundo. Te lo pedimos por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.» [1, 2]