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sábado, 5 de septiembre de 2026

Cuando rezamos y Dios parece no responder: el poder de los salmos

Los Salmos tienen una respuesta sorprendente. Ese libro que la tradición de Israel llamó "Tehilim", alabanzas, está lleno de gritos, preguntas, cansancio y sensación de abandono. Y sin embargo, justamente desde ahí nace la alabanza más profunda.

ReL

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durante un mes




¿Tienes un problema urgente? Prueba con la «novena voladora» a la Virgen que creó la Madre Teresa

La Madre Teresa fue declarada santa por el Papa Francisco el 4 de septiembre de 2016

La Madre Teresa fue declarada santa por el Papa Francisco el 4 de septiembre de 2016


    La vida de Santa Teresa de Calcuta, aunque siempre será recordada como la Madre Teresa, fue una entrega total a Cristo, al que veía en los últimos de los últimos, en los abandonados del mundo que nadie quería. Y fue la Providencia la que fue marcando su camino hasta crear una obra que ella nunca hubiera podido imaginar antes de decir “sí” a Dios.El día a día de la Madre Teresa no estuvo exento de grandes sufrimientos, así como también de pequeños contratiempos. Pero para afrontar la gran cantidad de problemas que se le presentaban con frecuencia y además de manera urgente ideó una solución en la que la Virgen María tuvo mucho que ver.

    Ya daba por hecha la ayuda del cielo

    Se trataba de la “novena voladora” o “novena de emergencia”, y que la santa de las Misioneras de la Caridad utilizaba cuando necesitaba que un problema o contratiempo se solucionara inmediatamente y para el que no podía dedicar nueve días de una novena tradicional.

    Este rezo promovido por la Madre Teresa y que ahora es muy utilizado en toda su congregación consistía en recitar diez “memorares” de forma rápida y con el propósito en mente.

    Leo Maasburg,consejero espiritual de Madre Teresa, con misioneras de la Caridad

    Leo Maasburg, que fue consejero espiritual de la Madre Teresa, conversa con unas misioneras de la Caridad

    Monseñor Leo Maasburg, amigo y consejero espiritual de la santa, explica en el libro La Madre Teresa de Calcuta: un retrato personal que ella siempre rezaba diez “memorares” y no nueve como cabría esperar de una novena porque “daba la colaboración de los cielos por sentado, por lo que siempre añadía un décimo memorares de inmediato en acción de gracias por el favor recibido”.

    Para cosas muy graves y asuntos menos urgentes

    Esta oración fue una respuesta al ritmo de vida que llevaba la santa y a que muchos problemas no podían esperar. La “novena voladora”, relata Maasburg, fue utilizada por la Madre Teresa “constantemente, ya fuera para pedir la curación de un niño enfermo, antes de conversaciones importantes o cuando desaparecían los pasaportes; también para solicitar la ayuda celestial cuando el combustible se estaba acabando durante una misión nocturna y el destino estaba aún lejano…”.

    Según indica el consejero espiritual de la santa de Calcuta, esta oración tenía “una cosa en común con las novenas de nueve días e incluso de nueve meses: la confianza abogando por la ayuda divina, como hicieron los apóstoles durante nueve días junto con ‘María, la madre de Jesús, y las mujeres’ a la espera de la ayuda prometida por el Espíritu Santo”.

    María como “mediadora de todas las gracias”

    Tal y como recoge el National Catholic of Register, el padre Brian Kolodiejchuk, postulador de la causa de canonización de la Madre Teresa, contaba que la santa enseñaba que esta novena “expresa de manera efectiva su confianza en el poder de la intercesión de María como mediadora de todas las gracias”.

    Según dijo, esta oración “fluye desde el amor y la confianza que tenía en María; era una forma sencilla de presentarle sus peticiones. La rápida respuesta que recibía era su inspiración para recurrir a la Madre del Cielo cada vez con mayor confianza a través de las palabras del Memorares”.

    Este sacerdote puso un ejemplo concreto de esta “novena voladora” para cosas concretas y no demasiado graves, pero en las que la Virgen intercede.

    Madre Teresa de Calcuta con niños

    Un ejemplo concreto

    Tal y como recuerda, la Madre Teresa contó en una ocasión: “En Roma, durante el Año Santo de 1984, el Papa iba a celebrar misa al aire libre, y se reunió una multitud. Estaba lloviendo a cántaros, así que les dije a las hermanas: ‘digamos una novena voladora de nueve memorares a Nuestra Señora en acción de gracias a Dios por el hermoso clima’. Cuando llevábamos dos comenzó a llover más. Dijimos la tercera… la sexta… el séptimo… y en el octavo todos los paraguas se estaban cerrando, y cuando terminamos el noveno encontramos que ya todos estaban cerrados”.

    Y como este ejemplo hay miles, unos con la Madre Teresa como testigo, otros muchos a través de las propias misioneras de la Caridad, que la rezan ya sea para conseguir comida o para salir de un atasco. Pero también se han producido gracias extraordinarias en personas que han conocido esta “novena voladora” y la han utilizado.

    Así es la “novena voladora”

    Esta es la oración para realizar esta “novena de emergencia” que utilizaba la Madre Teresa:

    Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio y reclamando Vuestro Socorro, haya sido desamparado por Vos.

    Animado por esta confianza, a Vos acudo, oh Madre, Virgen de las Vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vos.

    Oh madre de Dios, no desechéis mis súplicas ante la necesidad, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén”.

    (Publicado originariamente en Cari Filii)

    Vea también   Diez breves anécdotas que retratan a la Madre Teresa



    Especialmente para los que NO van a Misa los Domingos: para que descubran lo que están perdiendo

     Aquí podemos ofrecer sólo unos cuantos aspectos
    de las mil maravillas de la Santa Misa

    Habiendo amado a los suyos, los amó hasta el fin.

    El Señor, habiendo amado a los suyos, los amó hasta el fin. Sabiendo que había llegado la hora de partir de este mundo para retornar a su Padre, en el transcurso de una cena, les lavó los pies y les dio el mandamiento del amor. Para dejarles una prenda de este amor, para no alejarse nunca de los suyos y hacerles partícipes de su Pascua, instituyó la Eucaristía como memorial de su muerte y de su resurrección y ordenó a sus apóstoles celebrarlo hasta su retorno, "constituyéndoles entonces sacerdotes del Nuevo Testamento".

    Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1337

    Los soldados de Cristo se han de armar de una fe incorrupta.

    No creamos que lo que ahora viene es lo mismo que lo pasado: se acerca un combate más fuerte y más cruel, para el que los soldados de Cristo se han de armar de una fe incorrupta y de un valor vigoroso, pensando que para eso beben cada día el cáliz de la Sangre de Cristo, para que también ellos puedan verter por Cristo su sangre.

    Armemos pues la mano derecha con la espada del espíritu, para que rechace con valentía los sacrificios funestos, se acuerde de la Eucaristía y abrace al Señor con la misma mano que recibe su Cuerpo, y que después ha de recibir el premio de las coronas celestiales.

    San Cipirano; Carta 58, 1y9: BCG 255, 246, 254-255

    La Eucaristía es como la zarza ardiendo que no se consume.

    Realmente el misterio eucarístico es como la zarza ardiendo (Ex 3,2), que no se consume, con lo que se cumple la promesa del Señor: "He aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo ( Mt 28,20).

    P. Guillermo Pons; La Eucaristía en los textos de los Padres de la Iglesia.

    ¿Cuál es la importancia de la Eucaristía para la Iglesia?

    La celebración de la Eucaristía es el centro de la comunidad cristiana. En ella la Iglesia se convierte en Iglesia.

    No somos Iglesia porque colaboramos a su sostenimiento, porque nos llevamos bien unos con otros o porque casualmente hayamos caído en una comunidad, sino porque en la Eucaristía recibimos el Cuerpo de Cristo y continuamente somos transformados en el Cuerpo de Cristo.

    YouCat, n. 211


    "Un solo acto de culto"

    La liturgia de la Palabra y la liturgia Eucarística constituyen juntas "un solo acto de culto"; en efecto, la mesa preparada para nosotros en la Eucaristía es a la vez la de la Palabra de Dios y la del Cuerpo del Señor.

    He aquí el mismo dinamismo del banquete pascual de Jesús resucitado con sus discípulos: en el camino les explicaba las Escrituras, luego, sentándose a la mesa con ellos, "tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio".

    Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1346-1347.

    Evangelio del día Sábado 22a. Semana TO

     


    Ssnts  Madre Teresa de Calcuta , Beato Florencio Dumontet de CardaillacMás...

    Carta I de San Pablo a los Corintios 4,6b-15.

    Hermanos:
    Yo les puse mi ejemplo y el de Apolo, a fin de que aprendan de nosotros el refrán: "No vayamos más allá de lo que está escrito", y así nadie tome partido orgullosamente en favor de uno contra otro.
    En efecto, ¿con qué derecho te distingues de los demás? ¿Y qué tienes que no hayas recibido? Y si lo has recibido, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?
    ¡Será que ustedes ya están satisfechos! ¡Será que se han enriquecido o que se han convertido en reyes, sin necesidad de nosotros! ¡Ojalá que así fuera, para que nosotros pudiéramos reinar con ustedes!
    Pienso que a nosotros, los Apóstoles, Dios nos ha puesto en el último lugar, como condenados a muerte, ya que hemos llegado a ser un espectáculo para el mundo, para los ángeles y los hombres.
    Nosotros somos tenidos por necios, a causa de Cristo, y en cambio, ustedes son sensatos en Cristo. Nosotros somos débiles, y ustedes, fuertes. Ustedes gozan de prestigio, y nosotros somos despreciados.
    Hasta ahora sufrimos hambre, sed y frío. Somos maltratados y vivimos errantes.
    Nos agotamos, trabajando con nuestras manos.
    Nos insultan y deseamos el bien. Padecemos persecución y la soportamos. Nos calumnian y consolamos a los demás. Hemos llegado a ser como la basura del mundo, objeto de desprecio para todos hasta el día de hoy.
    No les escribo estas cosas para avergonzarlos, sino para reprenderlos como a hijos muy queridos.
    Porque, aunque tengan diez mil preceptores en Cristo, no tienen muchos padres: soy yo el que los ha engendrado en Cristo Jesús, mediante la predicación de la Buena Noticia.


    Salmo 145(144),17-18.19-20.21.

    El Señor es justo en todos sus caminos
    y bondadoso en todas sus acciones;
    está cerca de aquellos que lo invocan,
    de aquellos que lo invocan de verdad;

    El Señor cumple los deseos de sus fieles,
    escucha su clamor y les da la salvación;
    el Señor protege a todos sus amigos
    y destruye a los malvados.

    Mi boca proclamará la alabanza del Señor:
    que todos los vivientes bendigan su santo Nombre,
    desde ahora y para siempre.


    Evangelio según San Lucas 6,1-5.

    Un sábado, en que Jesús atravesaba unos sembrados, sus discípulos arrancaban espigas y, frotándolas entre las manos, las comían.
    Algunos fariseos les dijeron: "¿Por qué ustedes hacen lo que no está permitido en sábado?".
    Jesús les respondió: "¿Ni siquiera han leído lo que hizo David cuando él y sus compañeros tuvieron hambre,
    cómo entró en la Casa de Dios y, tomando los panes de la ofrenda, que sólo pueden comer los sacerdotes, comió él y dio de comer a sus compañeros?".
    Después les dijo: "El hijo del hombre es dueño del sábado".

    Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



    Bulle

    San Agustín (354-430)
    obispo de Hipona (África del Norte), doctor de la Iglesia
    Sobre el Génesis en sentido literal, IV, 13-14


    Entrar en el descanso de Dios

         «Y vio Dios todo lo que había hecho: y era muy bueno... Y descansó el día séptimo de todo el trabajo que había hecho» (Gn 1,31-2,2). Vemos que las obras de Dios son buenas, y si nuestras obras son también buenas después veremos su descanso. La observancia del sábado es un signo de este descanso que Dios prescribió al pueblo hebreo. Pero lo practicaban de una manera tan material que incriminaban a nuestro Señor al ver que, entonces, el Señor obraba nuestra salvación. Eso les valió esta respuesta perfectamente justa: «Mi Padre sigue actuando y yo también actúo» (Jn 5,17), no tan solo gobernando toda la creación juntamente con él, sino realizando nuestra salvación.
    Pero cuando la gracia ha sido revelada, a los fieles se les ha quitado la observancia del sábado que tan solo consistía en el descanso de un día. Mientras que, ahora por la gracia, el cristiano observa un descanso perpetuo si todo lo que hace de bueno lo hace con la esperanza del descanso que ha de venir y si no se gloría de sus buenas obras como si fueran un bien propio y no algo recibido. Actuando así y recibiendo y contemplando el sacramento del bautismo como un sábado, es decir, como el descanso del Señor en su sepulcro (Rm 6,4) descansa de sus obras antiguas, anda por los caminos de una vida nueva y reconoce que Dios obra en él: Dios que, al mismo tiempo actúa en él y gobierna sus criaturas como es debido, y descansa en cuanto que en él se halla la tranquilidad eterna.
    Dios ni se canso creando ni descansa al cesar la creación; sino que a través del lenguaje de la Santa Escritura ha querido inspirarnos el deseo de su descanso... Ha querido santificar este día... como si, aún para él que no se fatiga actuando, el descanso tuviera más valor que la acción. Es esto lo que nos enseña el Evangelio cuando el Salvador dice que María, al sentarse y descansar a sus pies para escuchar su palabra, escogió una parte mejor que la de Marta, aunque ésta se apresurara a hacer buenas obras en vista del servicio (Lc 10,39s).
    (EDD)

    Reflexión sobre la acuarela

    Hoy celebramos la memoria de Santa Teresa de Calcuta, más conocida en el mundo entero como Madre Teresa. Nacida en 1910 en Skopje (actual Macedonia del Norte), ingresó de joven en las Hermanas de Loreto, en Irlanda, y pronto se trasladó a la India, donde enseñó en una escuela femenina de Calcuta. En 1946, durante un viaje en tren, experimentó lo que más tarde describió como una "llamada dentro de otra llamada": la profunda convicción de que Jesús le pedía que abandonara la seguridad de su convento y se dedicara a servir a los más pobres entre los pobres. Con nada más que un sencillo sari blanco y un corazón lleno de fe, empezó a recorrer las calles de Calcuta, atendiendo a enfermos, abandonados y moribundos.

    Con el tiempo, otras personas se unieron a ella y se fundaron las Misioneras de la Caridad, que se convirtieron en una orden mundial dedicada a servir a los pobres, los enfermos y los vulnerables. La Madre Teresa se convirtió en un símbolo mundial de la compasión, no por sus grandes discursos ni por sus majestuosos edificios, sino por su cercanía radical hacia aquellos a quienes la sociedad había dejado de lado. Curaba heridas, recogía de las calles a los moribundos y recordaba a los olvidados que eran hijos amados de Dios. Para ella, cada persona que sufría era “Jesús con un disfraz angustioso”, como ella misma solía decir. Su vida fue un testimonio vivo de que la santidad no se encuentra en hacer cosas extraordinarias, sino en hacer cosas ordinarias con amor extraordinario a la gente corriente.

    La acuarela del artista estadounidense John Alan Warford es hermosa en su sencillez: una escena tierna e íntima en la que la Madre Teresa cuida con delicadeza las heridas de una persona enferma. Mientras preparaba la entrada de hoy para «Arte cristiano», eché un vistazo a la página web de la orden de la Madre Teresa, y es una página preciosa que recoge algunas citas maravillosas de la santa: https://missionariesofcharity.org/

    Rezamos por toda la maravillosa labor que realizan.

    Santa Teresa, ruega por nosotros.

    by Padre Patrick van der Vorst

    Oración

    Oración inspirada por Fratelli Tutti, nro. 64, 67, 70

     

    Señor Jesus,

    Tú nos enseñas en tu parábola (del buen samaritano) que hay dos clases de personas:
    - los que se inclinan para ayudar y los que miran para otro lado.
    ¿Qué tipo de personas seremos?

    Decimos: "Sí, Señor, te amaré y amaré a mi prójimo".
    Pero luego preguntamos:
    El migrante ... ¿es mi prójimo?
    Los pobres ... ¿son mis prójimos?
    Víctimas de la guerra en el mundo ... ¿son prójimos?
    El que se enfrenta al racismo… ¿es mi prójimo?
    Los discapacitados o los ancianos ... ¿son mis prójimos?

    Tú nos recuerdas: sí. Todos somos vecinos.

    Muéstranos cómo amar, Señor.
    Que abramos nuestros ojos.
    Que salgamos de nuestro cómodo aislamiento.
    Que podamos construir un mundo de compasión y dignidad.

    Señor Jesús, tú que fuiste el prójimo de todos,
    Ayúdanos a perseverar en el amor.
    Ayúdanos a restaurar la dignidad al sufrimiento.
    Ayúdanos a construir una sociedad basada no en la exclusión, sino en la comunidad.

    Amén.

     (usccb)

    viernes, 4 de septiembre de 2026

    Sacerdotes: desmontando tópicos sobre nosotros

    Entre nosotros siempre encontrarás algún escándalo para echarnos a todos por tierra, pero también miles de hombres entregados que te desmontarán los tópicos.

    Sacerdote católico

    Sacerdote católico


      El caldo cultural en el que vivimos ha presentado a muchos una caricatura de los sacerdotes: aislado, anticuado, sospechoso, avariciosos, fríos, comodones. Una imagen repetida tantas veces que muchos no la cuestionan.  Pero detrás de esa caricatura hay hombres reales, entregados y heridos, que casi nadie se molesta en mirar de frente. Vamos a desmontar diez tópicos.

      1. “Son hombres que no supieron qué hacer con su vida”.

      Realidad: Los sacerdotes renunciamos a proyectos concretos como tener una familia, estudiar cierta carrera o vivir en su sitio concreto, por una llamada. Esto exige mucho discernimiento, no decisiones aleatorias.

      2. “Viven aislados del mundo real”.

      Realidad: Vivimos en cualquier lugar, estamos en los barrios, en los pueblecitos, en las grandes ciudades. Estamos acostumbrados a escuchar y acompañar sufrimientos todos los días de nuestra vida.

      3. “El celibato los vuelve fríos

      y reprimidos”.

      Realidad: Se confunde celibato con ausencia de afecto. El celibato es nuestra elección personal, al ordenarnos lo acogemos. El celibato madurado y bien vivido es una forma de amar sin desorden, lo necesitamos para poder mostrar el amor de Dios a cada persona.

      4. “Son figuras de poder y opresión”.

      Realidad: El clericalismo existe y hay que denunciarlo. Pero nuestro verdadero poder es el servicio. En la mayoría de sacerdotes encontrarás hombres buenos y serviciales que se agotan cada día llevando sobre los hombros sus parroquias.

      5. “Los jóvenes no quieren

      ser sacerdotes”.

      Realidad: Hay datos incómodos para la narrativa fácil: en medio de una cultura de la comodidad y de tantos años construyéndose el mundo al margen de Dios, sigue habiendo jóvenes que responden a la llamada y lo dejan todo por una entrega radical al Señor como sacerdotes.

      6. “Son anticuados y están desconectados de la vida real”.

      Realidad: Somos hijos de nuestro tiempo, sufrimos las mismas dificultades de la gente de hoy. Cada día hacemos de nuestra vida un puente entre el Evangelio y las preguntas más actuales para dar respuestas concretas a quien se acerca a pedirnos ayuda.

      7. “Todos esconden algo,

      tienen dobles vidas”.

      Realidad: El escándalo de un solo sacerdote hace muchísimo daño. Es terrible. No hay que justificarlo. Pero la culpa de unos pocos no puede convertirse en sentencia sobre miles de hombres que entregamos nuestra vida entera sin reservas cada día.

      8. “Viven muy bien”.

      Realidad: Tenemos los suficiente para vivir de una manera normal que nos permita estar con fuerzas para desempeñar nuestra misión.

      Muchos dan lo poco que ahorran cada mes para ayudar a personas que no tienen nada. Si crees que tan bien vivimos: ¿por qué tú no te haces sacerdote?

      9. “No pegan palo al agua”.

      Realidad: Muchos imaginan que lo único que hacemos en el día es celebrar una Misa. Precisamente uno de nuestros grandes peligros es el bournout. Gestionamos catequesis, Cáritas, mantenimiento de templos, visitas a enfermos y disponibilidad casi ininterrumpida. Muchas veces no tenemos un día libre fijo.

      10. “No entienden el sufrimiento porque no lo viven”.

      Realidad: Todos los sacerdotes tenemos nuestro sufrimiento personal. Además escuchamos tanto dolor ajeno que la mayoría de nosotros vivimos con mucho desgaste emocional silencioso. Necesitamos cuidar mucho nuestra vida de oración y cultivar relaciones de amistad sanas para no dejar que estos nos lleve por delante.

      Es más fácil vivir en los tópicos y caricaturas que se hacen de nosotros porque un sacerdote real —herido, libre y entregado— es una pregunta incómoda para las vidas instaladas en el confort.

      Entre nosotros siempre encontrarás algún escándalo para echarnos a todos por tierra, pero también miles de hombres entregados que te desmontarán los tópicos. No busques la excepción. Busca al que tienes más cerca y pregúntale por su vida. Y reza por nosotros. Que seamos lo que somos y vivamos según esto que somos.

      Francisco Javier Bronchalo, ReL

      Vea  también    El Sacerdote en la Iglesia católica
      y su Misión




      Plantó su puesto de confesiones en la feria de ganado del condado... y la acogida fue sorprendente

      Más de la mitad de los visitantes fueron estudiantes de secundaria y universitarios.

      "Mientras extendía las manos para la absolución, veía a la gente pasar y observar con emoción", explica.


        La feria anual del condado de Washington, Missouri (EE.UU), con casi un siglo de tradición, se convirtió este año en escenario de un gesto insólito: un confesionario instalado en medio de las atracciones, los conciertos y las exposiciones de ganado

        La iniciativa, impulsada por el padre Ryan Truss, párroco asociado en Nuestra Señora de Lourdes y San Juan Bautista-Gildehaus, resultó ser un éxito inesperado, especialmente entre los jóvenes. Aleteia cuenta su historia.

        Un puesto sencillo

        El padre Truss confesó que la idea nació como una broma el año pasado, cuando alguien le comentó que hacía mucho tiempo que no se confesaba. "Pensé que quizá el Espíritu Santo me estaba inspirando", relató. 

        Con el apoyo de otros sacerdotes locales, el proyecto se materializó en un puesto sencillo pero llamativo: una imagen de la Divina Misericordia de 2,4 metros presidía el espacio, acompañado de rosarios, estampas y sacramentales ofrecidos por feligreses voluntarios.

        El confesionario improvisado, con luces rojas y verdes para indicar disponibilidad.

        El confesionario improvisado, con luces rojas y verdes para indicar disponibilidad.Fr. Ryan Truss

        El ambiente festivo no fue un obstáculo. De hecho, el padre Truss perdió la voz en algún momento por tener que elevarla sobre la música de los conciertos nocturnos, precisamente cuando más personas acudían al confesionario. 

        "Mientras extendía las manos para la absolución, veía a la gente pasar y observar con emoción. Quizás Dios use esa mirada para que más personas regresen a Él", explicó.

        Más de la mitad de los visitantes del puesto fueron estudiantes de secundaria y universitarios. Muchos llegaron invitados por amigos y aprovecharon la ocasión para recibir el sacramento de la Reconciliación. 

        "Fue un éxito rotundo, mucho mayor de lo que jamás hubiera imaginado", aseguró el padre Truss. La experiencia demostró que, incluso en un entorno poco convencional, los jóvenes buscan espacios de encuentro con Dios.

        El confesionario improvisado, con luces rojas y verdes para indicar disponibilidad, se convirtió en un símbolo de cercanía y creatividad pastoral. La feria, que suele ser un lugar de ocio y comercio, se transformó también en un espacio de gracia. 

        "Aunque no hayan recibido el sacramento en ese mismo momento, espero que les haya recordado el amor y la misericordia de Dios", añadió el sacerdote.

        La iniciativa de Washington muestra cómo la Iglesia puede salir al encuentro de las personas en los lugares más inesperados. En un tiempo en que muchos jóvenes se alejan de la práctica religiosa, un confesionario en la feria se convirtió en puente hacia la fe.

        ReL 

        Vea también    Razones para confesarse







        Evangelio del día Viernes 22a. Semana TO

         



        Beato Juan Pablo I , San Marcelo TréverisMás...

        Carta I de San Pablo a los Corintios 4,1-5.

        Hermanos:
        Los hombres deben considerarnos simplemente como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios.
        Ahora bien, lo que se pide a un administrador es que sea fiel.
        En cuanto a mí, poco me importa que me juzguen ustedes o un tribunal humano; ni siquiera yo mismo me juzgo.
        Es verdad que mi conciencia nada me reprocha, pero no por eso estoy justificado: mi juez es el Señor.
        Por eso, no hagan juicios prematuros. Dejen que venga el Señor: él sacará a la luz lo que está oculto en las tinieblas y manifestará las intenciones secretas de los corazones. Entonces, cada uno recibirá de Dios la alabanza que le corresponda.


        Salmo 37(36),3-4.5-6.27-28.39-40.

        Confía en el Señor y practica el bien;
        habita en la tierra y vive tranquilo:
        que el Señor sea tu único deleite,
        y él colmará los deseos de tu corazón.
        Encomienda tu suerte al Señor,
        confía en él, y él hará su obra;

        hará brillar tu justicia como el sol
        y tu derecho, como la luz del mediodía.
        Aléjate del mal, practica el bien,
        y siempre tendrás una morada,
        porque el Señor ama la justicia
        y nunca abandona a sus fieles.

        Los impíos serán aniquilados
        y su descendencia quedará extirpada,
        La salvación de los justos viene del Señor,
        él es su refugio en el momento del peligro;
        el Señor los ayuda y los libera,
        los salva porque confiaron en él.


        Evangelio según San Lucas 5,33-39.

        En aquel tiempo, los escribas y los fariseos dijeron a Jesús: "Los discípulos de Juan ayunan frecuentemente y hacen oración, lo mismo que los discípulos de los fariseos; en cambio, los tuyos comen y beben".
        Jesús les contestó: "¿Ustedes pretenden hacer ayunar a los amigos del esposo mientras él está con ellos?
        Llegará el momento en que el esposo les será quitado; entonces tendrán que ayunar".
        Les hizo además esta comparación: "Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo para remendar uno viejo, porque se romperá el nuevo, y el pedazo sacado a este no quedará bien en el vestido viejo.
        Tampoco se pone vino nuevo en odres viejos, porque hará reventar los odres; entonces el vino se derramará y los odres ya no servirán más.
        ¡A vino nuevo, odres nuevos!
        Nadie, después de haber gustado el vino viejo, quiere vino nuevo, porque dice: El añejo es mejor".

        Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



        Bulle

        San Pascasio Radbert (¿- c. 849)
        monje benedictino
        Comentario sobre el evangelio de Mateos, 10,22


        “...y llegarán a ser una sola carne. Gran misterio éste, que yo relaciono con la unión de Cristo y de la Iglesia.” (Ef 5,31)

        Una unión extraña y extraordinaria se realizó cuando “el Verbo se hizo carne” en el seno de la Virgen y “habitó entre nosotros” (Jn 1,14). Así como todos los elegidos son resucitados en Cristo cuando él resucitó, así en él se han celebrado unas bodas: La Iglesia ha sido unida a un Esposo por los lazos del matrimonio cuando el Hombre-Dios recibió en plenitud los dones del Espíritu Santo y cuando toda la divinidad ha venido a habitar en un cuerpo semejante al nuestro... Cristo se hizo hombre por el Espíritu Santo y, “como un esposo que sale de su alcoba” (Sal 18,6) sale del seno de la Virgen que hizo de alcoba nupcial. Pero la Iglesia, renaciendo del agua y del Espíritu se convierte en un solo cuerpo en Cristo, de manera que “son una sola carne” (Mt 19,5), lo que, relacionado con Cristo y la Iglesia “es un gran misterio” (cf Ef, 5,31)
        Este matrimonio dura desde la encarnación de Cristo hasta el momento en que Cristo volverá y que todos los ritos de la unión nupcial se habrán cumplido. Entonces, los que están preparados y habrán cumplido las condiciones de esta unión tan sublime, entrarán con él, llenos de reverencia, en la sala de las bodas eternas (Mt 25,10. En espera, la Esposa prometida a Cristo camino hacia su Esposo, guardando fielmente la alianza con él en la fe y la ternura hasta que él vuelva.
        (EDD)

        Reflexión sobre la iluminación medieval

        San Cuthbert (h. 634-687) fue uno de los grandes santos del cristianismo primitivo en Gran Bretaña. Nacido en Northumbria, ingresó en el monasterio de Melrose tras tener una visión en la que veía a San Aidan siendo llevado al cielo. Cuthbert se hizo famoso por su profunda vida de oración y su notable cercanía con la gente corriente. Como monje y, más tarde, prior de Lindisfarne, recorrió las remotas aldeas del norte de Inglaterra, predicando el Evangelio, cuidando de los enfermos y llevando ánimo a comunidades a las que, a menudo, a otros misioneros les resultaba difícil llegar.

        Sin embargo, Cuthbert sentía cada vez más el deseo de la soledad. Finalmente, se retiró a la diminuta isla de Inner Farne, donde vivió como ermitaño, dedicándose a la oración y la contemplación. Más tarde, aunque de mala gana, le convencieron para que se convirtiera en obispo de Lindisfarne, en el año 684, pero su ministerio episcopal fue breve. Murió en el año 687 y fue enterrado en Lindisfarne; sus restos fueron trasladados posteriormente por la comunidad durante las revueltas vikingas y acabaron descansando en la catedral de Durham. Según la biografía del santo escrita por Beda, cuando se abrió el sarcófago de Cuthbert once años después de su muerte, se comprobó que su cuerpo se había conservado perfectamente, sin signos de descomposición. Este milagro contribuyó a que Cuthbert se convirtiera, poco a poco, en el santo más popular del norte.

        Nuestra miniatura de un manuscrito del siglo XII procede de una copia de la «Vida de San Cuthbert», del Venerable Beda, que actualmente se conserva en la Biblioteca Británica. Beda narra cómo la comunidad de Cuthbert necesitaba un trozo grande de madera para utilizarlo como viga del techo. Cuthbert ordenó a los hermanos que rezaran y confiaran en que Dios les proporcionaría lo que necesitaban. Poco después, la marea arrastró hasta la orilla precisamente un trozo de madera como ese. La miniatura capta ese momento maravillosamente sencillo: algo tan cotidiano como un trozo de madera arrastrado por el mar se convierte en un signo de la providencia divina.

        Es una historia encantadora, pero también nos revela algo importante sobre la espiritualidad de Cuthbert. Él consideraba que la propia creación pertenecía a Dios. El mar, la tierra, los animales y los seres humanos formaban parte de un único orden creado, mantenido unido por el cuidado de Dios. Por lo tanto, el manuscrito es algo más que una historia de milagros medieval. Nos invita a adoptar la forma atenta que tenía Cuthbert de mirar el mundo: confiando en que Dios a veces puede responder a nuestras oraciones a través de las cosas más comunes, como la madera.

        by Padre Patrick van der Vorst

        Oración 

        «Señor Jesús, fuente de toda vida y alegría, vengo hoy ante Ti con el corazón abierto. Te doy gracias por el regalo de tu presencia y por el gozo inmenso que brota al saber que estás conmigo en cada instante. [1]
        Dame la gracia de darme cuenta de tu presencia y de valorarla con la alegría de quien se siente amado por Ti. Cuando la tristeza o el cansancio quieran nublar mi día, recuérdame que en tu presencia hay plenitud de gozo. [1, 2]
        Llena mi corazón de tu paz, haz que mi sonrisa refleje tu amor y permíteme contagiar esta alegría a todos los que me rodean. Amén».