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jueves, 5 de noviembre de 2026

Ideas para vivir el Día de Muertos con niños


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Este 02 de noviembre, día de los fieles difuntos, la tradición mexicana de cada año se muestra con gran esplendor. Aquí algunas actividades para realizar con tus hijos


El Día de Muertos es una de las celebraciones más vibrantes y entrañables de nuestra cultura, donde la memoria se transforma en fiesta, y el recuerdo en color. Para los niños, esta fecha representa una oportunidad única para acercarse a sus raíces desde la alegría, la creatividad y el afecto. 

Involucrarlos en los preparativos es la mejor manera de mantener vivo el legado familiar; por ello, en este artículo te compartimos actividades significativas para celebrar el valor de recordar a quienes dejaron huella en nuestro hogar.

1Calaveritas literarias

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Escribir calaveritas ha sido una tradición que desde tiempo atrás nos recuerda de manera poética la muerte con humor, sátira e ironía durante este día. En algunas escuelas todavía se realiza esta dinámica y hasta se hacen concursos, pero también puedes dedicar un momento a escribir algunas con tus hijos. Busca inspiración en Internet y lee con ellos algunas calaveritas infantiles. 

2Los alimentos tradicionales

Sin duda, una de las tradiciones más características y deliciosas de esta celebración mexicana es el pan de muerto, el cual representa la fraternidad, el afecto y el ciclo de la vida y la muerte.

Este 02 de noviembre puedes compartir la mesa con tu familia y hacer partícipes a los más pequeños con un delicioso pan de muerto acompañado de una buena taza de chocolate caliente. Acude a tu panadería favorita y selecciona el pan de tu preferencia.  Para aquellos que se encuentran fuera del país, pueden hacerlo con esta receta paso a paso.

3El altar de muertos

Otra de las más grandes características de esta celebración es el altar de muertos. Involucra a tus hijos en la elaboración del altar, que pueden montar en algún espacio de su casa. 

Coloquen los símbolos importantes que conforman al altar: los platillos que le gustaban a tu ser querido, veladoras, flores de cempasúchil, papel picado y un crucifijo. Muchos de estos elementos se pueden encontrar en papelerías o en bazares de temporada.

También pueden recorrer las calles o plazas de la ciudad donde hay altares que pueden visitar.

Un altar de muertos con sentido católico: oración y memoria

Un altar de muertos con sentido católico: oración y memoria

Lea el artículo

4Ofrece un momento de oración o misa

Sabemos que ir a misa con niños pequeños puede ser algo complicado, así que si no pueden ir, te recomendamos dedicar un momento de oración con ellos y pedir por algún familiar que ha partido a la Casa del Padre explicándoles la importancia de pedir por ellos. 

5Visitar a los difuntos

Realiza una visita al cementerio o a la Iglesia en la que estén depositados sus restos. Visitarlos también es una forma de tenerlos presentes, recordando su memoria. Pueden adornar su tumba o cripta con flores y veladoras mientras comparten recuerdos sobre ellos.

6Ver una película con ellos

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Por la tarde, pueden ver una películavque represente y explique esta hermosa tradición mexicana a los más pequeños. Estas son algunas de nuestras recomendaciones para ese día: 

Coco en (Disney +)

El libro de la Vida (Disney +) 

Día de Muertos (Netflix) 

Hasta los Huesos (YouTube)

7Pintacaritas

También se acostumbra que los niños y adultos se maquillen de catrinas o de calaveritas, por lo que puedes maquillar a tus hijos e incluir adornos de flores, diamantina y colores vibrantes.

Karen  Hutch, Aleteia

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Evangelio del día jueves 31a semana del tiempo ordinario


 

San Zacarías  Isabel , Santo Domingo MâuMás...

Carta de San Pablo a los Filipenses 3,3-8a.

Porque los verdaderos circuncisos somos nosotros, los que ofrecemos un culto inspirado en el Espíritu de Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, en lugar de poner nuestra confianza en la carne, aunque yo también tengo motivos para poner mi confianza en ella.
Si alguien cree que puede confiar en la carne, yo puedo hacerlo con mayor razón;
circuncidado al octavo día; de la raza de Israel y de la tribu de Benjamín; hebreo, hijo de hebreos; en cuanto a la Ley, un fariseo;
por el ardor de mi celo, perseguidor de la Iglesia; y en lo que se refiere a la justicia que procede de la Ley, de una conducta irreprochable.
Pero todo lo que hasta ahora consideraba una ganancia, lo tengo por pérdida, a causa de Cristo.
Más aún, todo me parece una desventaja comparado con el inapreciable conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Por él he sacrificado todas las cosas, a las que considero como desperdicio, con tal de ganar a Cristo.


Salmo 105(104),2-3.4-5.6-7.

Canten al Señor con instrumentos musicales,
pregonen todas sus maravillas!
¡Gloríense en su santo Nombre,
alégrense los que buscan al Señor!

¡Recurran al Señor y a su poder,
busquen constantemente su rostro!
recuerden las maravillas que él obró,
sus portentos y los juicios de su boca!

Descendientes de Abraham, su servidor,
hijos de Jacob, su elegido:
el Señor es nuestro Dios,
en toda la tierra rigen sus decretos.


Evangelio según San Lucas 15,1-10.

Todos los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharlo.
Los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: "Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos".
Jesús les dijo entonces esta parábola:
"Si alguien tiene cien ovejas y pierde una, ¿no deja acaso las noventa y nueve en el campo y va a buscar la que se había perdido, hasta encontrarla?
Y cuando la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegría,
y al llegar a su casa llama a sus amigos y vecinos, y les dice: "Alégrense conmigo, porque encontré la oveja que se me había perdido".
Les aseguro que, de la misma manera, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta, que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse".
Y les dijo también: "Si una mujer tiene diez dracmas y pierde una, ¿no enciende acaso la lámpara, barre la casa y busca con cuidado hasta encontrarla?
Y cuando la encuentra, llama a sus amigas y vecinas, y les dice: "Alégrense conmigo, porque encontré la dracma que se me había perdido".
Les aseguro que, de la misma manera, se alegran los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierte".

(EDD)

Reflexión sobre el cuadro

La mayoría de nosotros conocemos la frustración que supone perder algo valioso, como un anillo, un teléfono, un bolso, las llaves del coche… Volvemos sobre nuestros pasos, miramos varias veces en el mismo sitio y nos cuesta estar tranquilos hasta que lo encontramos. El esfuerzo que hacemos dice mucho de lo mucho que valoramos lo que hemos perdido. En el Evangelio de hoy, Jesús cuenta dos historias sobre esa determinación: un pastor busca una oveja perdida y una mujer enciende una lámpara y barre su casa para encontrar una moneda perdida. Ambas búsquedas terminan en una celebración. Su alegría es demasiado grande como para guardársela para sí mismos, así que llaman a sus amigos y vecinos para compartir la noticia.

Jesús cuenta estas parábolas porque los fariseos y los escribas se quejan de las personas a las que acoge en su mesa. Ellos ven a pecadores cuya compañía conviene evitar; Jesús ve a personas a las que merece la pena buscar y traer a casa. Tanto el pastor como la mujer nos ayudan a comprender su amor paciente y buscador. Incluso cuando nos hemos alejado mucho de Dios, seguimos siendo preciosos para él. Nunca estamos perdidos.

El artista argentino Jorge Cocco, en 'La oveja perdida', dota a este amor inquieto de una forma visual impactante. El pastor yace tendido sobre una cornisa rocosa, estirando el brazo hacia una oveja que se encuentra atrapada más abajo. A su alrededor, el paisaje se fragmenta en formas angulares, con escarpadas paredes rocosas y un abismo oscuro bajo el animal. Los tonos ocres, marrones y verdes apagados confieren a la escena una quietud agreste, mientras que la ropa clara del pastor y la oveja blanca dirigen nuestra atención hacia el rescate. Las formas geométricas de Cocco hacen que el terreno parezca difícil de atravesar; el cuerpo extendido del pastor muestra el esfuerzo que está realizando para alcanzar a esta criatura vulnerable.

Hay algo profundamente reconfortante en ese gesto. A veces podemos llegar a pensar que debemos poner nuestras vidas completamente en orden antes de acercarnos a Dios. Sin embargo, aquí el pastor se adentra precisamente en el lugar donde la oveja se ha quedado atascada. Quizá reconozcamos algo de nuestra propia situación: un hábito que nos cuesta cambiar, una relación que hemos dañado o un alejamiento de Dios que apenas sabemos cómo explicar. El Evangelio de hoy nos anima a confiar en el amor que ya se extiende hacia nosotros. ¡Estar perdidos no significa que hayamos dejado de ser amados!

by Padre Patrick van der Vorst

Oración

Ven, Jesús, a buscarme,
busca a la oveja perdida.
Ven, pastor.
Deja las noventa y nueve
y busca la que se ha perdido.
Ven hacia mí.
Estoy lejos.
Me amenaza la batida de los lobos.
Búscame,
encuéntrame,
acógeme,
llévame.
Puedes encontrar al que buscas,
tomarlo en brazos
y llevarlo.
Ven y llévame
sobre tus huellas.
Ven Tú mismo.
Habrá liberación en la tierra
y alegría en el cielo.

(Publicación de Parroquia San José Obrero de José C. Paz - Comunidades.)


miércoles, 4 de noviembre de 2026

¿Por qué León XIV fue misionero en Perú?


Del 11 al 16 de noviembre, León XIV volverá a pisar suelo peruano, su país de adopción, tras haber vivido allí unos veinte años. Son numerosas las razones por las que este fraile agustino, oriundo de Chicago, fue enviado a la nación andina en tres ocasiones. La primera reside en la larga historia de su orden religiosa.

Descubierta en 1492 por los occidentales, América se convirtió rápidamente en un vasto campo de evangelización. Tras la conquista española, se recurrió a las órdenes religiosas: los franciscanos (1502) y los dominicos (1510) fueron los primeros en emprender la conversión de la población local. En 1533, llegaron también los primeros frailes agustinos con la bendición de la corona española.

Se beneficiaron del "patrocinio real", que guió y financió la expansión misionera en este nuevo continente. Finalmente, se establecieron en Lima, Perú, en 1551. Los misioneros agustinos fundaron conventos que ejercieron una influencia espiritual y cultural en todo el país.

Para predicar con eficacia, los misioneros agustinos aprendieron lenguas locales como el quechua. Este fue un legado al que Robert Francis Prevost se mantendría fiel siglos después, ya que, según se cuenta, el hombre que se convertiría en el 267.º Papa de la Iglesia Católica era capaz de pronunciar algunas palabras en esta lengua indígena americana.

En la segunda mitad del siglo XVIII, la provincia peruana de la Orden de San Agustín contaba con 22 conventos. Sin embargo, este fervor misionero disminuyó, lo que llevó a la partida de la orden. No fue hasta el siglo XX que los frailes agustinos se restablecieron en el país andino. Esta vez, respondieron no al llamado de la corona española, sino al del Papa.

Llamamiento del Papa para enviar misioneros a Sudamérica

En la encíclica Fidei Donum, publicada en 1957, el Papa Pío XII animó a los obispos europeos y norteamericanos a enviar a algunos de sus sacerdotes en misiones a África y Latinoamérica. Unos años más tarde, el Papa Juan XXIII pidió específicamente a las órdenes religiosas y congregaciones de Norteamérica que enviaran hermanos y hermanas a Sudamérica.

La provincia agustina de Chicago eligió entonces Perú como su territorio misional. Se le asignó la zona de Chulucanas, en el norte del país. En aquel entonces, era una prelatura, un territorio eclesiástico que aspiraba a convertirse en diócesis independiente.

Fue en este momento histórico cuando el joven fraile agustino Robert Francis Prevost fue llamado por primera vez al Perú por su orden. Con treinta años y ordenado sacerdote recientemente, este oriundo de Chicago había obtenido una licenciatura en derecho canónico, la ley de la Iglesia. En 1985, fue enviado como canciller a la prelatura de Chulucanas con la misión principal de preparar este territorio eclesiástico para su transformación en diócesis.

Permaneció allí poco más de un año antes de regresar a Estados Unidos para completar su doctorado en derecho canónico. La diócesis de Chulucanas fue finalmente erigida a finales de 1988, poco después del regreso del hermano Robert Francis Prevost a Perú, esta vez a Trujillo.

Para asegurar la viabilidad a largo plazo de su presencia en Perú, la provincia centro-occidental de los frailes agustinos decidió establecer una casa de formación en esta importante ciudad del noroeste del país, en la costa del Pacífico. Allí se formarían las vocaciones locales. Los superiores agustinos recurrieron entonces por segunda vez al hermano Robert Francis Prevost. A pesar de su corta edad, el fraile nacido en Chicago tenía muchas ventajas: ya conocía el país y, además, había ejercido como director de vocaciones y supervisor de formación de su provincia durante su breve regreso a Estados Unidos.

Dejó Trujillo diez años después, en 1999, pero su historia con Perú no había terminado. En 2014, fue llamado por tercera y última vez a servir en el país andino. Esta vez, no fue la Orden Agustina quien lo llamó, sino el Papa Francisco. Gracias a su amplia experiencia al frente de los frailes agustinos entre 2001 y 2013 y a su conocimiento de Perú, Robert Francis Prevost fue ordenado obispo y recibió el título de Administrador Apostólico de la Diócesis de Chiclayo, a 200 km al norte de Trujillo. Recibió oficialmente el título de Obispo de Chiclayo al año siguiente.

I.Media, Aleteia

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Evangelio del día - miércoles 31a semana del tiempo ordinario


San Carlos Borromeo , Beata Cleila MerloniMás...

Carta de San Pablo a los Filipenses 2,12-18.

Queridos míos, ustedes que siempre me han obedecido, trabajen por su salvación con temor y temblor, no solamente cuando estoy entre ustedes, sino mucho más ahora que estoy ausente.
Porque Dios es el que produce en ustedes el querer y el hacer, conforme a su designio de amor.
Procedan en todo sin murmuraciones ni discusiones:
así serán irreprochables y puros, hijos de Dios sin mancha, en medio de una generación extraviada y pervertida, dentro de la cual ustedes brillan como haces de luz en el mundo,
mostrándole la Palabra de Vida. De esa manera, el Día de Cristo yo podré gloriarme de no haber trabajado ni sufrido en vano.
Y aunque mi sangre debiera derramarse como libación sobre el sacrificio y la ofrenda sagrada, que es la fe de ustedes, yo me siento dichoso y comparto su alegría.
También ustedes siéntanse dichosos y alégrense conmigo.


Salmo 27(26),1.4.13-14.

El Señor es mi luz y mi salvación.

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es el baluarte de mi vida,
¿ante quién temblaré?

Una sola cosa he pedido al Señor,
y esto es lo que quiero:
vivir en la Casa del Señor
todos los días de mi vida,
para gozar de la dulzura del Señor
y contemplar su Templo.

Yo creo que contemplaré la bondad del Señor
en la tierra de los vivientes.
Espera en el Señor y sé fuerte;
ten valor y espera en el Señor.


Evangelio según San Lucas 14,25-33.

Junto con Jesús iba un gran gentío, y él, dándose vuelta, les dijo:
"Cualquiera que venga a mí y no me ame más que a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a su propia vida, no puede ser mi discípulo.
El que no carga con su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo.
¿Quién de ustedes, si quiere edificar una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, para ver si tiene con qué terminarla?
No sea que una vez puestos los cimientos, no pueda acabar y todos los que lo vean se rían de él, diciendo:
'Este comenzó a edificar y no pudo terminar'.
¿Y qué rey, cuando sale en campaña contra otro, no se sienta antes a considerar si con diez mil hombres puede enfrentar al que viene contra él con veinte mil?
Por el contrario, mientras el otro rey está todavía lejos, envía una embajada para negociar la paz.
De la misma manera, cualquiera de ustedes que no renuncie a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo."

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



Bulle

Isaac de Stella (¿-c. 1171)
monje cisterciense
Sermón 12 (SC 130), trad. sc©evangelizo.org


“El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga” (Mt 16,24)

Feliz el alma, hermanos muy queridos, que pueda seguir en todo al Señor Jesús … “donde quiera que vaya” (Apo 14,4). En el reposo de la contemplación, el alma sube pasiblemente ocupada en contemplar que “él es Dios” (Sal 45,11). Ella desciende en el ejercicio de la caridad, siguiéndolo hasta llegar al servicio, a amar la pobreza y soportar hambre, sed, fatiga, trabajo, llantos, con la oración y, finalmente, la Pasión. Porque Cristo vino obedeciendo hasta la muerte, para servir y no para ser servido, no para dar oro o plata sino su enseñanza y su ayuda a la multitud, entregando su vida por todos (cf. Mt 10,45) …
Que este sea, hermanos, el modelo de sus vidas, tal es la regla de una santa conducta. Con Cristo, por el pensamiento y el deseo, vivir en la patria eterna. Por Cristo, no rechazar ningún servicio de la caridad durante este duro exilio terrestre. Siguiendo a Cristo que sube hacia el Padre, dejarse simplificar, unificar en el reposo de la meditación. Siguiendo a Cristo que baja hacia nuestro hermano, dejarse compartir, dividir “hacerse todo a todo” (cf. 1Cor 9,22). No desdeñar nada de lo que concierne a Cristo, no ocuparse de nada que no sea para Cristo. Tener sed sólo de él, mirar a él sólo donde está Cristo solo. Ponerse con gusto al servicio de todos, dónde su presencia es múltiple (cf. Mt 25,35).
(EDD)

Reflexión sobre el fresco

Hoy celebramos a San Carlos Borromeo (1538-1584), arzobispo de Milán y cardenal. Junto con San Ignacio de Loyola y San Felipe Neri, fue una figura clave de la Contrarreforma, trabajando para hacer frente a los desafíos planteados por la Reforma protestante. Como parte de esta misión, Carlos encabezó importantes reformas dentro de la Iglesia católica, incluida la creación de seminarios dedicados a la educación y formación de sacerdotes. Su profundo aprecio por las artes le llevó a utilizar la belleza como una poderosa herramienta de evangelización, en respuesta contra la Reforma.

La Reforma, sobre todo en sus ramas más radicales, se alejó del uso del arte religioso. Los reformadores protestantes, como Martín Lutero y especialmente Juan Calvino, criticaban el énfasis de la Iglesia católica en las imágenes religiosas y la veneración de los santos. Creían que tales prácticas podían conducir a la idolatría y distraer del culto directo a Dios. Como resultado, muchas iglesias protestantes eliminaron el arte religioso de sus espacios, despojando sus interiores de pinturas, estatuas y otra iconografía que era común en el culto católico. Este cambio fue especialmente evidente en las regiones calvinistas, donde la iconoclasia (la destrucción deliberada de imágenes religiosas) se generalizó, ya que buscaban purificar la iglesia de cualquier percepción de mal uso de las imágenes.

En respuesta a ello, la Iglesia católica, en el marco de la Contrarreforma, no solo mantuvo el uso del arte religioso, sino que potenció su importancia. El Concilio de Trento (1545-1563) reafirmó el valor del arte sacro como medio para inspirar la devoción y educar a los fieles. Carlos Borromeo fue uno de los principales impulsores de la visión del arte como una poderosa herramienta para promover la fe, y contribuyó al nacimiento de toda la era del arte barroco. Sin embargo, insistió en que el arte sacro debía ser claro, emotivo y teológicamente sólido. El arte, sí, podía conmover el corazón, pero, en última instancia, también debía instruir la mente. Sus escritos y directrices pastorales animaban a los artistas a crear obras que, en última instancia, llevaran al espectador a la oración. El arte que conduce a la oración: ese era el propósito.

Al levantar la vista hacia la cúpula de la Karlskirche de Viena, vemos a San Carlos Borromeo presentando ante Dios el sufrimiento del mundo. Pintado por Johann Michael Rottmayr, este magnífico fresco representa al santo intercediendo ante la Santísima Trinidad, con la Virgen María apoyando su oración. El tema de la obra tiene una conexión especialmente conmovedora con el propio edificio: el emperador Carlos VI encargó la construcción de la iglesia tras la devastadora plaga que asoló Viena en 1713. El fresco otorga a esa súplica colectiva de ayuda un lugar en los cielos, convirtiendo el techo en una visión de la oración que trasciende los límites de la vida terrenal. Hay algo reconfortante en ello: Carlos aparece en la gloria celestial, pero sigue preocupado por quienes aún sufren en la tierra. Nos ofrece una hermosa forma de comprender la comunión de los santos, que siguen velando por nosotros.

by Padre Patrick van der Vorst

Oración

Luego Jesús dijo a Sus discípulos: "Si alguno de ustedes quiere ser Mi seguidor, debe renunciar a su propio camino, tomar su cruz, y seguirme." – Mateo 16:24 NVI 


Señor, dame la fortaleza para seguirte. Admito que es más fácil hacer mi propio camino que seguirte. Sin embargo, continuamente estoy tentado a seguir mi camino en lugar del Tuyo. Guíame a mirarte a Ti y confiar que Tu camino siempre es mejor que el mío. Seguirte requiere gran sacrificio; ayúdame a recordar que siempre vale la pena. Amén. 

 



martes, 3 de noviembre de 2026

Gana para tus Fieles Difuntos una indulgencia plenaria

 


La Iglesia ha concedido la posibilidad de ganar la indulgencia plenaria por los Fieles Difuntos desde el 1 hasta el 8 de noviembre, aprovechemos la oportunidad


Siempre que se acerca el 2 de noviembre surge una pregunta: ¿Cómo obtener la indulgencia plenaria en el Día de Todos los Difuntos para las almas del purgatorio? Y pensamos especialmente en nuestro seres queridos que han fallecido.

La Iglesia tradicionalmente concede a los católicos la oportunidad de obtener una indulgencia plenaria para las almas del purgatorio con motivo del Día de Todos los Difuntos.

Las condiciones para obtenerlo son:

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1Condiciones generales de todas las indulgencias:

  1. Confesarse, porque para recibir cualquier indulgencia plenaria, ya sea para uno mismo o para las almas del purgatorio, es imprescindible estar en gracia y desapegado de todo pecado.
  2. Recibir la Sagrada Comunión.
  3. Orar por el Santo Padre y sus intenciones de oración (Padre nuestro, Ave María y Credo).

Para qué sirven las indulgencias y cómo se obtienen

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2Condiciones específicas de la indulgencia con motivo del Día de Todos los Difuntos:

  1. En el período del 1 al 8 de noviembre, visitar un cementerio y rezar por los difuntos, aunque solo sea mentalmente.
  2. Visita piadosamente una iglesia u oratorio y recitar allí el Padre Nuestro y el Credo.
  3. Importante: las personas enfermas, ancianos y personas con legítimas restricciones o imposibilidad de realizar estas visitas presenciales pueden unirse espiritualmente con otros creyentes, ofreciendo sus respectivas oraciones en el mismo lugar donde se encuentren.

Shutterstock I patat

Oraciones para rezar por nuestros difuntos

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3Oraciones sugeridas

Cada creyente puede decir las oraciones de su elección, pero para quienes lo deseen, presentamos las siguientes sugerencias:

"Padre Eterno, te ofrezco la Preciosísima Sangre de Tu Divino Hijo Jesús, en unión con todas las Misas que hoy se celebran en todo el mundo; por todas las almas santas del purgatorio, por los pecadores de todo el mundo, por los pecadores de toda la Iglesia, por los de mi propia casa y mis vecinos. Amén".

"Dales, Señor, el descanso eterno, y que brille para ellos la luz perpetua. Que descanse en paz. Así sea" (tres veces).

La Iglesia también recomienda el rezo de las Laudes y Vísperas del Oficio de Difuntos, el santo rosario, la coronilla de la Divina Misericordia o la lectura meditada de pasajes del Evangelio propios de la liturgia de los fieles difuntos.

La tradición también anima a los católicos a realizar una obra de misericordia, ofreciendo a Dios los dolores y dificultades de la propia vida.

Francisco Vêneto, Aleteia

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