Entradas populares

jueves, 5 de noviembre de 2026

El obispo español Romero, auxiliar en Nueva York: «La santidad es descubrir que somos hijos de Dios»

"No basta con identificarse como católico: hay que acompañar a las personas para que comprendan la fe, profundicen en ella y la incorporen a su vida".

Monseñor Luis Miguel Romero Fernández, obispo auxiliar de Rockville Centre, en el saludo de los obispos al Santo Padre, en la Audiencia General del 7 de octubre de 2026

Monseñor Luis Miguel Romero Fernández, obispo auxiliar de Rockville Centre, en el saludo de los obispos al Santo Padre, en la Audiencia General del 7 de octubre de 2026Vatican Media

La conversación con monseñor Luis Miguel Romero Fernández comenzó con una broma. Durante una cena previa al XI Diplomado de la Escuela de Líderes Católicos, celebrado en Roma, el obispo me preguntó si sabía qué profesión se parecía más a la de un obispo. Su respuesta, cuando me lo reveló, fue tan inesperada como gráfica: la de bombero. Una conversación que comenzaba de una manera tan singular merecía una entrevista, que concedió a Religión en Libertad para hablar de su vocación misionera, su trayectoria internacional y los desafíos de la Iglesia en Estados Unidos.

La imagen resume una tarea en la que siempre hay algo que atender y alguien a quien acompañar. Días después, durante un trayecto en autobús hacia Asís, hablamos de su vocación, de su experiencia misionera en América Latina y Asia y de su labor actual en una comunidad hispana de Nueva York.

La misión como disponibilidad

- ¿Qué ha dado unidad a su trayectoria por distintos países y responsabilidades?

- La misión. Uno aprende que no se trata tanto de hacer aquello que más le gusta o encaja con sus planes, sino de responder a lo que se necesita. La misión implica disponibilidad, apertura y confianza. Eso no significa que todo sea fácil ni que uno tenga siempre las respuestas, sino estar dispuesto a ponerse al servicio de aquello que se le encomienda.

- ¿Qué papel ha desempeñado el carisma Idente en su manera de entender la fe?

- A veces me preguntan si sigo siendo idente ahora que soy obispo. Y mi respuesta es que sí. Una nueva responsabilidad no hace desaparecer aquello que ha configurado tu vida espiritual. La misión puede cambiar, pero hay una identidad profunda que permanece. La santidad no puede quedarse en un ideal teórico: consiste en descubrir que somos hijos de Dios y vivir desde esa relación en la vida cotidiana.

América Latina: fe y realidad social

- En Bolivia trabajó en la universidad y también en una parroquia de una zona desfavorecida. ¿Qué le enseñó aquella experiencia?

- Me permitió ver dos mundos que convivían: el universitario, con sus debates intelectuales, y el de las personas que vivían en condiciones de gran dificultad. La colecta mensual de aquella parroquia rondaba los 300 euros. Esa cercanía te obliga a preguntarte qué significa realmente el compromiso de la Iglesia con la sociedad.

- ¿Encontró distancia entre la doctrina social de la Iglesia y su conocimiento efectivo?

- Recuerdo que Cáritas me pidió que hablara sobre la doctrina social de la Iglesia. Empecé a escribir en la pizarra sus principales documentos y referencias, y me sorprendió comprobar que muchas personas no los conocían. La Iglesia dispone de una reflexión muy importante sobre la justicia y la dignidad humana, pero el desafío es que llegue a las personas y se traduzca en la práctica.

América Latina vivía entonces fuertes tensiones ideológicas y sociales. Para mí era importante que el trabajo intelectual no quedara separado de la misión. En la Universidad Católica Boliviana organizamos encuentros de pastoral con estudiantes y responsables de distintas sensibilidades políticas. La universidad puede ser un espacio de confrontación, pero también de diálogo y búsqueda compartida.

La universidad católica

- Después de Bolivia y Chile, le encomendaron impulsar una universidad católica en Ecuador. ¿Qué buscaba aquella transformación?

- Cuando llegué, no había profesores con doctorado. Con el tiempo, según recuerdo, la cifra llegó a rondar los trescientos. Pero lo importante no era acumular títulos, sino construir una comunidad académica capaz de investigar, formar estudiantes y contribuir al progreso del país. Muchos docentes compaginaban su trabajo profesional con la formación académica y, poco a poco, la universidad consolidó un equipo estable y una mayor proyección científica.

- ¿Son compatibles la excelencia académica y la identidad católica?

- No deberían entenderse como realidades opuestas. Una universidad tiene que formar personas, investigar y contribuir al desarrollo de la sociedad. En una universidad católica se suma la responsabilidad de integrar la formación académica con una visión de la persona y un compromiso social. El reto es desarrollar ambas dimensiones con rigor intelectual y apertura al diálogo.

La Iglesia hispana en Estados Unidos

- Después de doce años en Ecuador, pasó por la India y llegó a Rockville Centre, en Nueva York. ¿Qué encontró allí?

- La India me permitió conocer de cerca otra realidad religiosa y comprender mejor la dimensión universal de la fe. Después fui enviado a Rockville Centre para abrir una segunda parroquia de la Institución vinculada al ministerio hispano. Algunos la llamaban en broma la «catedral hispana». Durante el fin de semana podían pasar por ella unas cuatro mil personas. La comunidad era fundamentalmente centroamericana, especialmente salvadoreña, aunque también había fieles de otros países hispanoamericanos.

- ¿Cuáles son sus prioridades pastorales en esa comunidad?

- Una es fortalecer la fraternidad a través de los movimientos eclesiales y los grupos parroquiales. Es importante que las personas no se limiten a asistir a una celebración, sino que encuentren una comunidad que las acompañe. La otra prioridad es la formación de los jóvenes. La formación de líderes no consiste únicamente en transmitir conocimientos, sino en preparar personas capaces de servir, asumir responsabilidades y comprometerse con los demás.

Cultura, moral y compromiso

- ¿Qué desafíos culturales observa en la Iglesia estadounidense?

- Creo que habría que estudiar más la influencia del protestantismo cultural en determinados valores y formas de entender la sociedad. También me parece importante la relación entre legalidad y moralidad. A veces se actúa como si aquello que es legal fuera necesariamente moral. Pero no son lo mismo: que algo esté permitido por la ley no significa que sea bueno desde el punto de vista ético. La dignidad humana y los principios morales deben servir también para examinar críticamente las leyes y las estructuras sociales.

- ¿Qué le preocupa de la relación entre identidad católica y convicciones personales?

- Hay cifras que invitan a reflexionar sobre la distancia entre la identidad católica y determinadas posiciones sobre el aborto. Es importante verificar los datos concretos, pero la pregunta de fondo es cómo influye realmente la fe en las convicciones y decisiones de los fieles. No basta con identificarse como católico: hay que acompañar a las personas para que comprendan la fe, profundicen en ella y la incorporen a su vida.

- ¿Qué fortalezas destacaría de la Iglesia estadounidense?

- Tiene dificultades culturales y pastorales, pero también una gran capacidad para organizar proyectos de gran alcance. Mantener un hospital, por ejemplo, exige afrontar cuestiones sociales, políticas, económicas y legales complejas. En nuestra diócesis tenemos cinco hospitales. También se movilizan recursos importantes para proyectos de ayuda social. Hay que mirar esta realidad en toda su complejidad.

Un encuentro con el Papa León XIV

- Durante su estancia en Roma pudo saludar brevemente al Papa. ¿Cómo fue el encuentro?

- Fue un saludo breve, pero entrañable. Tuve la oportunidad de agradecerle su vida y, de manera especial, su encíclica Magnifica Humanitas, que es una fuente de inspiración para la Academia Internacional de Líderes Católicos. Hablamos de la doctrina social de la Iglesia, muy vinculada a la formación que promovemos. También pude contarle que estaba en la diócesis de Rockville Centre con la comunidad hispana.

- ¿Qué importancia tiene la comunidad hispana para el futuro de la Iglesia en Estados Unidos?

- Es una parte fundamental de la vida eclesial estadounidense. Comprenderla, acompañarla y favorecer su integración son tareas esenciales para el presente y el futuro de la Iglesia.

  • Desde una parroquia humilde de Bolivia hasta una comunidad hispana multitudinaria en Nueva York, la trayectoria de monseñor Romero Fernández está marcada por una misma preocupación: que la fe no quede separada de la vida. Al comienzo de nuestra conversación, la comparación entre un obispo y un bombero nos hizo sonreír. Al final, también sirve para describir la disponibilidad que exige la misión: atender lo que llega, aunque no siempre coincida con los propios planes. Para él, esa disposición nace de una convicción espiritual: la santidad consiste en descubrirse hijo de Dios y vivir desde esa relación.

Vea también      John Smith, rodeado de su familiares y del equipo médico que le trató.

Matilde Latorre de Silva,

Periodista ReL

El fenómeno de Boulaur: una abadía a reventar que ha vuelto a la esencia monástica de la Edad Media

Las cistercienses de Boulaur viven una primavera vocacional que comenzó con la ayuda de una joven ahora en proceso de beatificación / Fotos: Abadía de Boulaur

Las cistercienses de Boulaur viven una primavera vocacional que comenzó con la ayuda de una joven ahora en proceso de beatificación /



    Las cistercienses de la Abadía de Boulaur están experimentando una verdadera cosecha de vocaciones y un florecimiento espiritual que irradia luz en la región de la Occitania francesa. Y no hace tanto tiempo, hace poco más de 40 años, esta comunidad estuvo a punto de ser cerrada por falta de religiosas.

    Entonces eran cinco. Ahora superan la treintena en esta abadía, pues han debido también extenderse ya a otro monasterio, y cada año no falta al menos una vocación: la media de edad en estos momentos supera por poco los 40 años.

    ¿Qué pasó para que se produjera este gran cambio? Estas religiosas cistercienses han vuelto a la esencia y han recuperado el gran dinamismo de la vida monástica de la Edad Media adaptándolo al siglo XXI. Y sus frutos son visibles. La regla no ha cambiado, pues su día a día sigue anclado en el ora et labora, pero lo han aplicado con radicalidad y autenticidad.

    Cuidan animales y cultivan la tierra de tal manera que han construido un gran granero que llegó a viralizarse a través de un vídeo. Los bueyes han sido sustituidos por tractores, pero su duro trabajo les ha dado enormes frutos, y no necesariamente económicos. Su autenticidad ha atraído a numerosos peregrinos, entre ellos, chicas jóvenes que han querido adoptar este tipo de vida.

    De hecho, tras el granero estas monjas de Boulaur se han embarcado en otro enorme proyecto: lo llaman el “Ecotono”, que en la naturaleza corresponde a una zona de transición entre dos ecosistemas diferentes. El nombre tiene un sentido claro, pues pretende ser una zona de encuentro entre la vida monástica y el mundo exterior. Es un lugar para conocer lo que hacen y viven las religiosas, y donde los laicos que acuden tienen la posibilidad de experimentar las virtudes de este tipo de vida entregada a Dios.

    Si se ha destacado el duro trabajo y la apuesta por la acogida y el testimonio como fuente del florecimiento de la comunidad, nada de esto podría haberse logrado sin el pilar en el que se cimienta todo: la intensa vida de oración. Y además la apuesta que realizaron en junio de 1981 cuando la abadía estuvo a punto de echar el cierre.

    La intercesión de la joven Claire de Castelbajac

    Las cistercienses fueron expulsadas de la abadía de Boulaur en 1901 y pudieron regresar en 1949. Tres décadas después sólo quedaban cinco religiosas. Entonces el abad general de la orden les pidió a estas monjas que rezaran a una joven, la hoy sierva de Dios Claire de Castelbajac, que vivía a apenas a 25 kilómetros de la abadía y que había fallecido con tan sólo 21 años en 1975 debido a una meningoencefalitis.

    Su muerte era todavía muy reciente, pero su profunda vida de fe era conocida en la zona. Y pronto se extendió su fama de santidad. Incluso su madre escribió un libro sobre ella. Fue entonces cuando el abad general realizó esta visita a la comunidad donde se debía decidir qué hacer con la abadía.

    La madre superiora le ofreció la lectura del libro sobre la vida de Claire. Al principio al abad no le entusiasmó mucho la idea de leer la vida de una nueva figura piadosa, como la que se le ofrecía normalmente en cada uno de los monasterios que debía visitar.

    Pero por la noche decidió leerlo y quedó impresionado con la vida y la fe de esta joven vecina de la abadía. A la mañana siguiente, acudió a la superiora y le dijo que estaba convencido de que Claire era santa y que podía ser canonizada. Por ello, pidió una señal para poder abrir este proceso de beatificación. Y dada la terrible situación de Boulaur les instó a pedir por su intercesión la llegada de cinco vocaciones ese año. Esto era algo prácticamente imposible, pues lejos de recibir nuevas monjas sólo había disminuido su número.

    Las monjas no creían que fuera posible, pero obedecieron y rezaron por intercesión de esta joven para que se cumpliera ese signo. Y de manera sorprendente ese año ingresaron cinco nuevas monjas en la abadía.

    Desde entonces la comunidad recuperó un nuevo impulso que no se ha debilitado nunca. Cada año ha llegado al menos una vocación y en estos últimos años incluso seis y siete, lo que ha obligado a la comunidad a extenderse a otro monasterio.

    Precisamente, la gracia de las “5 vocaciones” estuvo en el origen de la apertura del procedimiento para su posible beatificación. Por tanto, el vínculo entre Claire y Boulaur es ahora importante y es a la comunidad a la que se le ha confiado la postulación de la Causa.

    En 2004, el arzobispo de Auch pidió a las hermanas que recibieran el cuerpo de Claire de Castelbajac para que reposara en la iglesia de la abadía. Allí los numerosos peregrinos que acudían a rezar ante su tumba también podrían ser acogidos por estas cistercienses, por lo que además podían conocer esta entregada vida monástica.

    ¿Cuál es el secreto del éxito de estas monjas?

    Voviendo al presente, la realidad es que es una comunidad vital y alegre. “¿Las claves de nuestro éxito?”, se pregunta sor Anne, mano derecha de la abadesa. “Si tuviéramos la receta la compartiríamos con todas las comunidades, porque lo que cuenta es la llamada del Señor”, contaba a Famille Chretienne.

    Por su parte, la abadesa, la Madre Emmanuelle confirmaba que “es la intimidad de cada alma con el Señor, el misterio de la llamada que es ante todo una respuesta a Cristo. Sin embargo, si indudablemente el Señor tiene la primacía en la vocación de una persona, la comunidad aún puede reclamar su parte”. Y entonces deja entrever este éxito: “¿Quizás el respeto por una tradición recibida como patrimonio, la porosidad de una valla abierta al mundo a través del trabajo así como un apoyo a medida a cada una?”.

    El nuevo “ecotono” que preparan es un nuevo reto para estas monjas. Como cistercienses, las monjas de Boulaur tienen la particularidad de cultivar la tierra además de su vida de oración, fieles al lema de la regla de San Benito y esto atrae a visitantes e incluso periodistas.

    “Nuestros productos suelen llamar la atención a primera vista, pero esperamos que los visitantes puedan ir más lejos y también descubrir al Señor al venir a la abadía, porque Él es la razón de ser de este lugar”, explica la hermana Anne al semanario católico francés.

    Todo el desafío de este “ecotono” es desarrollar un fuerte vínculo con el mundo exterior preservando la vida monástica de las hermanas. "Es un equilibrio sutil", afirma la religiosa, que añade que “para garantizar una acogida de calidad, la abadía debe ser ante todo un lugar de oración, paz y vida comunitaria para las hermanas detrás de la valla”. No se trata de "abrir todo el monasterio sin barreras, sino de hacer accesible y didáctico lo que puede ser".

    Este florecimiento vocacional “es una gracia hermosa para nosotras en una época en la que faltan vocaciones en todas partes, pero también supone responsabilidad porque debemos cuidar de todas estas mujeres, sus necesidades primarias, la atención médica y la jubilación”, recordaba en otra ocasión sor Anne al National Catholic Register.

    Una nueva mirada a la Edad Media desde el siglo XXI

    Las 45 hectáreas que estas monjas cultivan, las decenas de vacas y terneros que cuidan, los cerdos y otros animales, y los alimentos que elaboran con estos productos son su sustento, pero también la forma de relacionarse con Dios, y curiosamente un foco de atracción para jóvenes que llegan llenas de ruido y buscan un lugar como éste.

    Las monjas, las postulantes, pero también aquellas personas que deciden pasar unos días en la comunidad trabajan duramente, pues la dimensión espiritual no es la única. La actividad ayuda pues –como asegura sor Blandine- así uno está “al servicio de todos por el bien de todos” y después de un duro día de trabajo que para para las distintas llamadas a la oración siente –añade esta monja- que “al entregarme físicamente me estaba entregando por completo”.

    De este modo, confirma que las monjas siempre han trabajado la tierra, no sólo para asegurar su subsistencia sino para unir también a la comunidad. Desde la fundación de la orden el trabajo ha sido un pilar de la vida monástica.

    Estas cistercienses sienten que no han inventado nada en este exitoso proceso de mantenimiento de la comunidad. Se han abrazado a la tradición de su orden y aunque mirando el futuro se han inspirado, principalmente con el proyecto de la gran granja, en la Edad de Oro de los cistercienses de los siglos XII y XIII.

    Durante la Edad Media el monaquismo vivió su gran momento en Europa, donde se fundaron miles de monasterios. La agricultura, el comercio y hasta el transporte se beneficiaron de ello. “Queremos permanecer fieles a esta dinámica, que impactó la economía del siglo XII, con los medios del siglo XXI: no tendremos carretas de bueyes como en la antigüedad, pero nuestros amigos estadounidenses ciertamente estarán orgullosos de nuestro tractor John Deere”, añadió esta monja.

    (Artículo publicado originariamente en ReL el 27 de octubre de 2021)

    Javier Lozano / ReL




    10 grandes aportaciones espirituales de Santa Teresa de Jesús a la Iglesia y al camino de santidad

     

    Santa Teresa, una de las grandes místicas y doctora de la Iglesia

    Santa Teresa, una de las grandes místicas y doctora de la Iglesia


      El 15 de octubre la Iglesia celebra la fiesta de una de las grandes santas de la Iglesia y también de España. Se trata de Santa Teresa de Ávila, reformadora del Carmelo, mística y autora de grandes tratados de espiritualidad.

      Apenas 15 días separan su fiesta de la de otra gran santa religiosa, Santa Teresita de Lisieux, también carmelita. ¿Qué tienen en común ambas además de ser mujeres santas y religiosas? Las dos son Doctoras de la Iglesia, honor que comparten sólo otras dos mujeres, Santa Catalina de Siena y Santa Hildegarda de Bingen.

      Las dos Teresas fueron grandes contemplativas, y sobre todo grandes amantes de Cristo… y ambas tienen mucho que enseñar al pueblo de Dios y al mundo entero.

      El padre Ed Broom, oblato de María Inmaculada y autor prolífico de temas devocionales y de evangelización, rinde homenaje a Santa Teresa de Jesús en Catholic Exchange destacando diez de sus grandes contribuciones a la Iglesia y a todo católico como un modelo de santidad.

      1. Oración

      Una de las señas de identidad clave de las alturas espirituales de Santa Teresa de Ávila es la importancia de la oración. Una de las lecciones que nos deja es precisamente la perseverancia en la oración. "Debemos tener la determinación decidida de nunca dejar de orar”, dijo la santa española.

      Jesús enseñó esta verdad de suma importancia en la parábola de la insistente viuda y el juez. Esta viuda, debido a su obstinada y tenaz insistencia, finalmente ganó la ayuda de este juez de corazón frío. (Lucas 18: 1-8). Santa Teresa insiste en que nunca hay que rendirse en la oración. Una analogía: lo que el aire es para los pulmones, también lo es la oración para el alma. Los pulmones sanos necesitan aire puro y constante; el alma sana debe respirar constantemente a través de la oración: ¡el oxígeno del alma!

      2. Definición de oración

      Santo Tomás de Aquino ofrece un consejo sencillo pero muy sólido: define el tema antes de empezar a hablar de él. Al hacer esto se puede evitar mucha confusión. Santa Teresa de Jesús da una de las mejores definiciones clásicas de oración en la historia del catolicismo. "La oración no es más que pasar mucho tiempo a solas con la persona que sé que me ama". “¿Un breve resumen? ¡Dos amigos se aman! Jesús mismo llamó amigos a los apóstoles, ¡así que tú estás llamado a ser amigo de Jesús!”, explica el padre Broom.

      3. Amor por Jesús

      Santa Teresa ofrece una pista para el crecimiento de la oración. Esta doctora de la Iglesia dijo que encontró muchas gracias meditando sobre la humanidad de Jesús. Pasar tiempo con Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre y entablar un coloquio con Él es un camino seguro para crecer en la oración. “¡Inténtalo!”, pide este sacerdote oblato.

      San Ignacio de Loyola, en los Ejercicios Espirituales, insiste en pedir esta gracia: “Conocimiento íntimo de Jesús para que lo amemos más ardientemente y lo sigamos más de cerca”.

      4. Amor por Jesús en sus sufrimientos

      Parece ser un denominador común en muchos santos —la llamada a contemplar el amor de Jesús a través de su dolorosa Pasión— Padre Pío, Santa Catalina de Siena, Santa Faustina y Teresa de Ávila. Teresa tuvo una experiencia mística del Ecce Homo. Ella vio a Jesús con Su Cabeza coronada y esto la movió a un mayor amor por Jesús.

      5. Espíritu Santo: el divino maestro en oración

      En una ocasión la santa estaba realmente luchando con la oración y habló con un sacerdote jesuita para pedirle consejo sobre cómo superar su lucha. Su consejo fue simple y directo, ¡pero cambió su vida! El sacerdote insistió en rezar al Espíritu Santo. A partir de ese momento, siguiendo este gran consejo de confiar en el Espíritu Santo, la vida de oración de Teresa mejoró notablemente.

      San Pablo a los Romanos reitera el mismo punto: “De la misma manera, también el Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad; porque no sabemos orar como conviene, pero el Espíritu mismo intercede con gemidos inefables ”. (Romanos 8:26). Por ello, el religioso oblato aconseja dejarse guiar por el mejor de todos los maestros, el Maestro Interior de la oración, el Espíritu Santo.

      6. Dirección espiritual

      Para lograr un crecimiento constante en la vida espiritual hay que tener alguna forma de dirección espiritual. Todo el mundo puede experimentar la ceguera espiritual. El diablo puede disfrazarse o camuflarse como ángel de luz. Y cuanto más alto se escala en la vida espiritual más sutiles son las tácticas y las seducciones del diablo, “que nos busca como un león rugiente listo para devorarnos” (I Pedro 5: 8-9).

      Junto a San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús emprendió la reforma del Carmelo

      Durante el transcurso de su vida, Santa Teresa de Ávila recurrió a varios directores espirituales y algunos de ellos son ahora santos canonizados: San Juan de la Cruz (carmelita), San Francisco de Borja (jesuita), San Pedro de Alcántara (franciscano), y, finalmente, Jerónimo Gracián, un conocido erudito y teólogo dominico. “Es cierto que todos no podemos tener tres santos canonizados y un brillante teólogo dominico para guiarnos, pero todos podemos y debemos encontrar alguna forma de dirección espiritual periódica”, afirma Ed Broom.

      7. Conversión y reforma

      Un hito importante en la vida de Santa Teresa de Ávila fue todo el concepto de conversión o reforma. Con San Juan de la Cruz ella fue el principal instrumento que Dios eligió para reformar la Orden Carmelita. Sin embargo, Teresa era muy consciente de esta verdad: para convertir a los demás se debe comenzar por uno mismo, ¡en esto trabajó durante todo el curso de su vida en la tierra!

      8. Obras maestras espirituales: sus escritos

      Sin duda una de las mayores contribuciones a la Iglesia y al mundo en general son los escritos u obras maestras espirituales de Santa Teresa de Ávila. Uno de sus temas básicos es el de la importancia de la oración y el esfuerzo por profundizar cada vez más en la oración hasta llegar a la Unión Mística con Jesús.

      Cualquiera que se tome en serio su vida de oración debería conocer los escritos de Teresa y dedicar algún tiempo a leer algunos de ellos. ¿Cuáles son sus clásicos? Aquí están: Vida de la Madre Teresa de Jesús, Camino de la Perfección, Las moradas del Castillo Interior o Fundaciones, Además de estos textos también escribió muchas cartas inspiradoras. “¿Quieres convertirte en santo? ¡Lee y bebe de los escritos de los santos, especialmente de los Doctores de la Iglesia!”, recomienda el padre Broom.

      9. La cruz como puente al cielo

      Jesús dijo: "Cualquiera que quiera ser mi seguidor debe negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirme". Otro denominador común en la vida de los santos es la realidad de la cruz. San Luis Grignion de Montfort bendeciría así a sus amigos: "¡Que Dios los bendiga y les dé muchas cruces pequeñas!"

      Santa Teresa vivió con un amigo constante: la cruz de Jesús. Su salud siempre fue muy frágil; casi muere cuando era muy joven. Además, para que Santa Teresa de Ávila llevara a cabo la Reforma del Carmelo sufrió constantes ataques y persecuciones por parte de muchas monjas del convento que preferían un estilo de vida más cómodo, de sacerdotes (carmelitas) y de otros eclesiásticos. En lugar de desanimarse confiaba aún más en el Señor con gozo.

      10. Nuestra Señora y San José

      Durante el transcurso de su vida religiosa, Santa Teresa de Ávila amó a la Santísima Virgen María, como es común en la vida de los santos. El título de su devoción mariana específica era Nuestra Señora del Monte Carmelo. Una forma de mostrar este amor a la Virgen es llevar el Escapulario del Carmen..

      Además, Santa Teresa de Ávila cultivó un amor tierno y filial por San José. Atribuyó su recuperación de una enfermedad que casi acaba con su vida a la poderosa intercesión de San José. Además, a cada nuevo convento que ella estableció le dio el nombre de San José.

      “Que la gran mujer Doctora de la Iglesia, Doctora en oración, Santa Teresa de Ávila, sea una inspiración constante para ti en tu propia peregrinación espiritual al cielo. ¡Que ella os anime a orar más y con mayor profundidad, a llegar a una conversión más profunda de corazón, y finalmente amar a Jesús en el centro y manantial mismo de vuestra vida!”, exhorta el padre Ed Broom.

      J.L./ReL

      Vea también   ...Oraciones y Meditaciones de diversos siglos...

      Santa Teresa: Camino de Perfección




      Ideas para vivir el Día de Muertos con niños


      día-de-muertos

      Este 02 de noviembre, día de los fieles difuntos, la tradición mexicana de cada año se muestra con gran esplendor. Aquí algunas actividades para realizar con tus hijos


      El Día de Muertos es una de las celebraciones más vibrantes y entrañables de nuestra cultura, donde la memoria se transforma en fiesta, y el recuerdo en color. Para los niños, esta fecha representa una oportunidad única para acercarse a sus raíces desde la alegría, la creatividad y el afecto. 

      Involucrarlos en los preparativos es la mejor manera de mantener vivo el legado familiar; por ello, en este artículo te compartimos actividades significativas para celebrar el valor de recordar a quienes dejaron huella en nuestro hogar.

      1Calaveritas literarias

      niños-leyendo

      Escribir calaveritas ha sido una tradición que desde tiempo atrás nos recuerda de manera poética la muerte con humor, sátira e ironía durante este día. En algunas escuelas todavía se realiza esta dinámica y hasta se hacen concursos, pero también puedes dedicar un momento a escribir algunas con tus hijos. Busca inspiración en Internet y lee con ellos algunas calaveritas infantiles. 

      2Los alimentos tradicionales

      Sin duda, una de las tradiciones más características y deliciosas de esta celebración mexicana es el pan de muerto, el cual representa la fraternidad, el afecto y el ciclo de la vida y la muerte.

      Este 02 de noviembre puedes compartir la mesa con tu familia y hacer partícipes a los más pequeños con un delicioso pan de muerto acompañado de una buena taza de chocolate caliente. Acude a tu panadería favorita y selecciona el pan de tu preferencia.  Para aquellos que se encuentran fuera del país, pueden hacerlo con esta receta paso a paso.

      3El altar de muertos

      Otra de las más grandes características de esta celebración es el altar de muertos. Involucra a tus hijos en la elaboración del altar, que pueden montar en algún espacio de su casa. 

      Coloquen los símbolos importantes que conforman al altar: los platillos que le gustaban a tu ser querido, veladoras, flores de cempasúchil, papel picado y un crucifijo. Muchos de estos elementos se pueden encontrar en papelerías o en bazares de temporada.

      También pueden recorrer las calles o plazas de la ciudad donde hay altares que pueden visitar.

      Un altar de muertos con sentido católico: oración y memoria

      Un altar de muertos con sentido católico: oración y memoria

      Lea el artículo

      4Ofrece un momento de oración o misa

      Sabemos que ir a misa con niños pequeños puede ser algo complicado, así que si no pueden ir, te recomendamos dedicar un momento de oración con ellos y pedir por algún familiar que ha partido a la Casa del Padre explicándoles la importancia de pedir por ellos. 

      5Visitar a los difuntos

      Realiza una visita al cementerio o a la Iglesia en la que estén depositados sus restos. Visitarlos también es una forma de tenerlos presentes, recordando su memoria. Pueden adornar su tumba o cripta con flores y veladoras mientras comparten recuerdos sobre ellos.

      6Ver una película con ellos

      Coco-película

      Por la tarde, pueden ver una películavque represente y explique esta hermosa tradición mexicana a los más pequeños. Estas son algunas de nuestras recomendaciones para ese día: 

      Coco en (Disney +)

      El libro de la Vida (Disney +) 

      Día de Muertos (Netflix) 

      Hasta los Huesos (YouTube)

      7Pintacaritas

      También se acostumbra que los niños y adultos se maquillen de catrinas o de calaveritas, por lo que puedes maquillar a tus hijos e incluir adornos de flores, diamantina y colores vibrantes.

      Karen  Hutch, Aleteia

      Vea también    Conmemoración de Todos los Difuntos