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martes, 14 de abril de 2026

El dato sobre San José que siempre pasó desapercibido (y lo cambia todo)

Raúl Mir revela el lado más humano y silencioso de san José en una novela que convierte lo cotidiano en una experiencia espiritual profunda.

Raúl Mir con una imagen de san José

Raúl Mir con una imagen de san JoséRaúl Mir

Raúl Mir ha publicado recientemente su novela El pozo de la promesa. Cartas de la samaritana de Sicar (Mensajero) y es asiduo conferenciante sobre desarrollo humano sostenible y temas relacionados con la fe católica y la cultura. 

Coincidiendo con el mes dedicado a san José presenta en esta entrevista concedida a Carlos Vilches para Religión en Libertad su novela El evangelio secreto de José de Nazaret (San Pablo).

– ¿Qué te ha motivado a escribir esta novela?

- En primer lugar tengo una gran devoción a san José desde mi infancia. Siempre me ha impresionado que su figura tan decisiva para la historia de la salvación aparezca en los evangelios casi en penumbra. San José acompaña a Jesús y a María de manera discreta, silenciosa, casi como si su presencia fuera invisible, y sin embargo sostiene la Sagrada Familia en obediencia absoluta a Dios. Sentí la necesidad de iluminar esa sombra, de darle voz a través de la meditación, la contemplación y la imaginación espiritual. Quise explorar no solo sus acciones, sino también sus pensamientos, sus miedos, sus decisiones y, sobre todo, su entrega absoluta a la voluntad de Dios. Este proyecto fue un intento de acercarme a la humanidad y santidad de José, para que los lectores puedan conocer al hombre que “protegió el misterio de Dios en la tierra” desde su intimidad más profunda.

– El título es sugerente: ¿qué significa ese “evangelio secreto”?

- No se trata de un evangelio nuevo ni hay revelaciones inéditas, todo lo que aparece en el libro se encuentra en el evangelio pero leído desde los ojos de san José. Lo llamo “secreto” porque su vida es silenciosa, escondida, casi como si se deslizara entre las páginas de la vida de la humanidad sin dejar rastro; sin embargo, ese silencio custodia un tesoro espiritual que no siempre descubrimos. José nos enseña que la santidad no siempre necesita reconocimiento, que el verdadero valor a menudo se encuentra en la fidelidad callada, en la obediencia cotidiana y en el amor discreto. 

Este “evangelio secreto” es, entonces, una invitación a descubrir la grandeza de lo pequeño y la profundidad de lo silencioso de este gran hombre.

Portada del libro El Evangelio secreto de José de Nazaret

Portada del libro El Evangelio secreto de José de NazaretSan Pablo

– ¿Cómo fue el proceso de investigación y de oración, si la hubo, que dio forma a la obra?

- El proceso fue doble: riguroso y espiritual al mismo tiempo. Me apoyé en los textos bíblicos, en los escritos de los padres de la Iglesia, en las encíclicas papales y en la rica tradición espiritual que rodea a san José, pero más allá de todo ello, lo que dio efectivamente verdadera forma a la obra fue la oración. He pasado horas contemplando a José en las escenas evangélicas, imaginando su corazón y su fe, tratando de sentir lo que él pudo haber sentido ante cada acontecimiento extraordinario de su vida junto a Jesús y María.

– La Biblia no recoge palabras de san José, su figura se nos presenta en silencio. ¿Cómo interpretas este silencio?

- El silencio de José no es un vacío ni una ausencia, sino una escucha radical y profunda. Cada gesto suyo, cada decisión tomada en la intimidad de la familia de Nazaret, refleja una comunicación constante con Dios. 

Su vida fue una respuesta al Verbo encarnado; no necesitaba palabras porque su obediencia, su cuidado y su entrega eran elocuentes por sí mismos. Este silencio nos invita a reflexionar sobre la importancia de escuchar antes de hablar, de permitir que nuestra vida hable más que nuestras palabras. En un mundo saturado de ruido y opiniones, José nos recuerda que el poder transformador del silencio no consiste en callar por temor, sino en callar para dar espacio a Dios y al bien que podemos hacer en nuestro entorno.

– En la novela ¡Cómo logras que la minuciosidad de las escenas de la vida de San José —la madera entre sus manos, la oración en la sinagoga, el nacimiento de Jesús, la adoración de los Magos de Oriente— transforme lo cotidiano en una revelación íntima y casi sagrada?

- La minuciosidad no ha nacido del afán de enumerar estos hechos sino del deseo de escuchar lo que la mirada de san José guarda de todas estas escenas. Como el libro está narrado en primer persona, es José quien relata su vida. Cada escena —el nacimiento, la búsqueda de un casa en Belén, el viaje a Egipto, un sábado en la sinagoga, la pérdida de Jesús en el templo, el trabajo de Jesús en la carpintería familiar— no son solo episodios, sino icono vivo de una historia tallada con manos humanas pero con un destino divino; y José, siempre discreto, permanece como la sombra fiel que protege la luz sin reclamarla para sí. 

Esta minuciosidad descriptiva de tantos detalles que a veces pasan desapercibidos es una forma de oración: cada detalle es una cuenta del rosario que se desliza entre los dedos de san José. Y así, lo cotidiano —una mesa tallada, un pan compartido, una sombra al atardecer— desde su narración se vuelve epifanía.

– En un tiempo de crisis de paternidad, ¿qué puede aportar san José como modelo de padre?

José muestra que la paternidad es, sobre todo, presencia. Y esa presencia se construye cada día con el tiempo compartido los hijos, con su formación espiritual, con el acompañamiento del misterio que es cada hijo. 

Además san José amó a Jesús sin imponerse y lo sostuvo sin apropiárselo. Ese estilo de paternidad humilde y firme es urgente hoy.

– ¿Cómo traducir hoy esa humildad y silencio en la vida cotidiana?

Se puede vivir esa humildad con gestos simples y concretos: trabajar con honestidad, cumplir nuestras responsabilidades sin buscar reconocimiento, cuidar con dedicación a la familia y a los amigos, y estar presentes más que ocuparnos de impresionar. Escuchar más que opinar, sostener a los demás sin figurar, ayudar sin alardear. 

También implica aceptar que no siempre seremos vistos ni comprendidos, pero que nuestro esfuerzo discreto puede tener un impacto profundo. Practicar el silencio de José es aprender a ser fiel en lo cotidiano, a cultivar la paciencia y la ternura en lo pequeño, confiando en que Dios ve y valora lo que nosotros hacemos con amor y discreción.

– San José vivió en precariedad: huida, trabajo manual, vida escondida… ¿qué mensaje tiene para tantas familias que pasan dificultades?

Que Dios no abandona nunca en la fragilidad. Que la fa fe no elimina los problemas, pero los hace fecundos. José conoció el miedo y la incertidumbre, pero su confianza le abrió muchos caminos.

– ¿Cómo puede ayudar su figura a reconciliar la vida de fe con la vida laboral?

- Mostrando que el trabajo es oración cuando se hace con amor. Él convirtió la carpintería en taller de santidad. La fe se encarna en lo cotidiano y que cuando el trabajo se realiza con fe acaba convirtiéndose en un pequeño altar.

– ¿Qué actitudes concretas de san José pueden ser semillas de renovación espiritual en el mundo que vivimos?

- Escucha atenta, disponibilidad inmediata a la voluntad de Dios, fidelidad en lo pequeño y ternura en las relaciones.

– ¿Cuál crees que es el “secreto” más profundo de san José?

- Que la santidad no consiste en grandes gestas, sino en la fidelidad silenciosa de cada día.

– Si san José hablara al mundo actual, ¿qué mensaje esencial nos dejaría?

- Diría: “No tengas miedo de confiar en Dios y cuidar lo que se te ha confiado, aunque nadie te aplauda ni te lo reconozca”.

– ¿Qué esperas que el lector se lleve al terminar esta novela?

- Un deseo de mirar más a José, conocerlo, aprender de él e imitar su fe sencilla y profunda.

ReL

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El bajo en pleno Manhattan convertido en imán espiritual para los jóvenes: «Es algo extraordinario»

El Centro Católico de la Universidad de Nueva York se ha vuelto un foco de conversiones.

El Centro Católico también organiza charlas con ponentes de los campos de interés de los estudiantes.

El Centro Católico también organiza charlas con ponentes de los campos de interés de los estudiantes.NC

Greenwich Village, en Manhattan, Nueva York (EE.UU), podría parecer un lugar extraño para ser un foco de conversiones, pero eso es exactamente lo que está ocurriendo gracias al Centro Católico de la Universidad de Nueva York.

El centro está registrando un número récord de conversos a la fe, y desempeña ya un papel clave en un resurgimiento del catolicismo en varias parroquias de Manhattan. National Catholic Register cuenta este fenómeno.

Un espacio acogedor

El Centro Católico, ubicado en la planta baja de un edificio de la Universidad de Nueva York (NYU), fue inaugurado por la Archidiócesis de Nueva York en 2013 y está dirigido por los frailes dominicos. Ofrece a los estudiantes un espacio acogedor para estudiar y pasar tiempo con amigos

Pero es más que un espacio acogedor. Para muchos, es una puerta de entrada (o, para algunos estudiantes, un regreso) a la Iglesia Católica. El dominico Cassian Derbes, director del Centro, afirma que el número de personas que acuden a su centro con el deseo de convertirse al catolicismo es "extraordinario".

Esta pasada Semana Santa, unos 15 estudiantes del Centro Católico fueron recibidos en la Iglesia Católica. Como promedio, unos dos estudiantes por semana se ponen en contacto para preguntar sobre la posibilidad de convertirse al catolicismo.

Los domingos, los estudiantes suelen acudir a la cercana iglesia de San José.

Los domingos, los estudiantes suelen acudir a la cercana iglesia de San José.NCR

Los dominicos del Centro se esfuerzan por estar disponibles para los estudiantes. El padre Derbes comenta que, a menudo, la persona alejada de la fe regresa ese mismo día a la misa de las cinco de la tarde y se convierte en un feligrés habitual en un plazo de seis meses.

Lily McKenna es una de las estudiantes que siguió ese camino. Esta joven de 20 años, estudiante de tercer curso de la Universidad de Nueva York y originaria de Texas, es una asidua del Centro Católico desde su regreso a la Iglesia el año pasado. Se encontraba "sumida en la desesperación", cuando una amiga la invitó a misa, aceptó la invitación sin dudarlo.

"Un par de meses después recibí la confirmación, y aquí estoy, viniendo todos los días", dice. McKenna ahora es miembro del Instituto Tomista, un apostolado de los dominicos que ofrece conferencias en campus universitarios sobre temas contemporáneos desde la perspectiva de la fe y la razón.

El Centro Católico también organiza charlas con ponentes de los campos de interés de los estudiantes, como la banca, las finanzas, el teatro y las artes. Se hacen debates sobre cuestiones éticas relacionadas con la IA, o de temas como: "¿Es ético ser rico?".

Los domingos, los estudiantes suelen acudir a la cercana iglesia de San José, con 88 personas bautizadas esta Pascua y misas con aforo completo. Muchos de los eventos se suelen organizar siguiendo el calendario litúrgico. El Miércoles de Ceniza, los estudiantes prepararon una sopa para sus compañeros y, el Jueves Santo, los dominicos acompañaron a los estudiantes en una procesión eucarística por el barrio.

El padre Derbes comenta que, entre los estudiantes que acuden, hay bastantes que no fueron criados en ninguna religión. Recuerda a un estudiante que, tras ser bautizado, "nunca volvió a pisar una iglesia", entró en el Centro Católico y preguntó: "Quiero recibir la Eucaristía: ¿Qué necesito?".

El dominico Vincent Bernhard, quien a sus 30 años no parece mucho mayor que los estudiantes, comenta que él cree que lo que impulsa este resurgimiento es la convicción de la Generación Z de que debe haber algo más en la vida que perseguir el éxito.

"Las generaciones mayores les han inculcado a los estudiantes la idea de que si tienen éxito todo el tiempo, si hacen lo que quieren, si diseñan su propia vida, si encuentran el mayor placer posible... eso les hará felices", dice.

"Y ellos se dan cuenta de que no son felices ni se sienten realizados. De hecho, les perjudica", continua. "Hay mucha ansiedad y mucha desesperanza", dice el padre Bernhard. "Creo que están encontrando el único lugar donde nos hemos mantenido fieles a la verdad", añade, "y ese es la Iglesia Católica". 

ReL

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León XIV visitó la casa de las dos mártires agustinas españolas asesinadas en 1994

Fue un encuentro privado con sus compañeras de orden religiosa: «Su presencia aquí significa mucho», les dijo.

León XIV, con las agustinas de Bab el Oued, a las que hizo una visita particular entre sus actos públicos.

León XIV, con las agustinas de Bab el Oued, a las que hizo una visita particular entre sus actos públicos.


    Un lugar especial en la visita de León XIV a Argelia ha sido la casa de las Misioneras Agustinas en el pueblo de Bab El Oued, donde ellas ofrecen en su Centro de Acogida y Amistad apoyo escolar para niños, cursos de idiomas y talleres artesanos para mujeres.

    Fue un encuentro privado entre dos de los actos públicos celebrados por el Papa, su visita a una mezquita y su encuentro con la comunidad católica argelina en la basílica de Nuestra Señora de África.

    Las hermanas recordaban bien a su compañero de orden, que las visitó en 2004 y 2009 cuando era prior general de los agustinos: su talante cordial y su cercanía, aunque persona de pocas palabras.

    En este lugar, en 1994, vivían tres agustinas españolas. Dos de ellas fueron asesinadas por terroristas islamistas: son las beatas mártires Esther Paniagua y Caridad Álvarez Martín Alonso. Como superior de los agustinos, Robert Prevost ya estuvo antes en este lugar. Al volver como Pontífice, quiere que se conozca su historia. Las dos españolas forman parte de los 19 mártires beatificados en 2018 en la ciudad argelina de Orán.

    La hermana Lourdes Miguélez, compañera de las dos agustinas españolas asesinadas, tuvo este lunes unas palabras ante el Papa, y luego él se dirigió a ellas recordando la historia de aquel martirio.

    León XIV destacó que los 19 mártires de Argelia son "una presencia preciosa en esta tierra" que le ha permitido "descubrir una dimensión inscrita en el corazón de lo que debería ser la vida agustiniana en el mundo: dar testimonio, martirio". 

    Luego, hablando con las religiosas, el Papa enfatizó el "don" de San Agustín "en esta parte del mundo" y "la promoción del respeto a la dignidad de cada persona". 

    "Es posible vivir en paz, valorando las diferencias", señaló, y dio las gracias a las monjas y las animó a seguir adelante, recordando que la fiesta de los 19 mártires de Argelia se celebra el 8 de mayo, día de su elección como Papa.

    Las españolas mártires de Bab El Oued

    Las agustinas llegaron en 1978. Era una de sus tres comunidades, no lejos de la iglesia de Notre Dame d'Afrique. Las Misioneras Agustinas son una congregación fundada en España en 1890, misioneras que trabajan a través de la educación y la asistencia social y sanitaria. Hoy son unas 400 en más de 15 países.

    Esther cuidaba a niños enfermos y discapacitados y profundizaba en la cultura árabe y la religión musulmana. Caridad se dedicaba especialmente a los ancianos y a los pobres. Su compañera era Lourdes Miguélez, misionera enfermera que trabajaba en hospitales.

    Estalló la guerra civil en 1992, enfrentando a facciones islámicas contra el gobierno. Los islamistas del GIA mataron a miles de civiles: imanes, intelectuales, artistas, periodistas, mujeres, niños... El terrorismo del GIA y grupos similares causó 150.000 asesinatos de 1992 a 2002.

    En octubre de 1993, el GIA ordenó que todos los extranjeros dejaran el país. Las misioneras agustinas decidieron quedarse.

    La hermana Esther dijo a sus compañeras: "El modelo perfecto es Jesús: sufrió, tuvo que superar dificultades y fue vencido en la cruz, de donde brota la fuente de la vida. Nadie puede quitarnos la vida porque ya se la hemos entregado. Nada nos sucederá porque estamos en manos de Dios... e incluso si algo nos ocurriera, permaneceremos en sus manos".

    Las misioneras agustinas Esther y Caridad son beatas mártires, asesinadas en Argelia por islamistas del GIA en 1994

    Las misioneras agustinas Esther y Caridad son beatas mártires, asesinadas en Argelia por islamistas del GIA en 1994

    La hermana Cari escribió: "Estoy abierta a lo que Dios y mis superiores quieran de mí. [La Virgen] María se mantuvo abierta a la voluntad de Dios; en este momento, quiero mantener esta actitud ante Dios".

    También su compañera Lourdes se manifestó: "Quiero permanecer fiel a Cristo y al pueblo argelino, que me ha ayudado a vivir mi vocación con mayor compromiso y plenitud. Soy misionera y monja agustina en la tierra de nuestro padre, San Agustín, y quiero permanecerle fiel ahora y siempre. Quiero vivir como Cristo me pide: amar a mis enemigos y hacer el bien a quienes nos maldicen".

    Martirio y fruto

    El 23 de octubre de 1994, cuando salían de casa para ir a misa en una capilla cercana, Esther, de 45 años, y Cari, de 61, fueron asesinadas, tiroteadas con armas de fuego. Lourdes y la superiora provincial, María-Jesús Rodríguez, se encontraban en el barrio, habían salido antes, y oyeron los disparos.

    Tras el asesinato, se cerró la casa durante diez años, pero en 2005 las misioneras volvieron. María Jesús Rodríguez escribió un libro sobre sus compañeras mártires y habló de ellas con VaticanNews, a través de Amparo Latre y Fray Alfonso Dávila, en la Casa Madre de las agustinas misioneras en Madrid. Allí reposan los restos de Caridad y Esther y hay fotos de ellas por doquier.

    María Jesús Rodríguez recuerda que Caridad había hecho sus votos perpetuos, en Hipona, la ciudad de san Agustín. Era alegre, servicial y atenta a los detalles. "Sostenía la casa, cocinaba, acogía, escuchaba…", explica. "Cada viernes preparaba un té con pastas para los ancianos del barrio". "Esther era más interior. Muy centrada en la fe, muy arraigada en la Palabra", recuerda la veterana misionera.

    Ser compañeras de camino, escuchar, permanecer...

    Ambas sabían que los religiosos estaban en el punto de mira de los terroristas. "Decidieron quedarse para ser compañeras de camino del pueblo argelino. Acompañar. Escuchar. Permanecer". María Jesús era la superior en esos días. "Fue un tiempo de mucha oración, mucho silencio y mucha comunicación. Cada hermana tenía que decidir en libertad". Dice que Caridad se apoyó en Abraham —“sal de tu tierra”— y en el “sí” de María. Esther, en Ezequiel y en la cruz. Caridad dijo: "¿Somos misioneras solo cuando todo va bien?" Y pocas horas después era mártir.

    "Nunca íbamos las tres juntas. Era una norma de seguridad", explica María Jesús. Ella y Lourdes estaban cerca y oyeron los dos disparos.

    Ambas fueron trasladadas con vida. Esther murió poco después. Caridad falleció horas más tarde en el hospital militar.

    Pasados los años, María Jesús asegura: "Sus vidas han dado mucho fruto": "Nos han hecho replantearnos la misión, qué significa seguir a Jesús en cualquier circunstancia".

    Una comunidad para acoger y acompañar

    En 2026 la casa de Bab El Oued está llena de niños, todos musulmanes, en su mayoría argelinos y subsaharianos. Varios voluntarios les ayudan con los estudios. Cada día pasan por allí unas 150 personas.

    León XIV saludó a las voluntarias, algunas musulmanas, que colaboran en el centro con las agustinas.

    León XIV saludó a las voluntarias, algunas musulmanas, que colaboran en el centro con las agustinas.VATICAN NEWS.

    Algunas mujeres que frecuentan el centro, varias musulmanas, también se reunieron con León XIV y le obsequiaron con un rosario con un medallón que representa a las hermanas Ester y Caridad y una estola con el emblema agustino en un lado y la inscripción árabe Dios es amor en el otro.

    El Centro que pervive

    La hermana Lourdes sigue en Bab El Oued. De sus 77 años, ha vivido 53 en Argelia. Dirige el Centro con su compañera, la hermana Julie Loudusamy, de origen indio, quien lleva 22 años en Argelia. Les acompaña la hermana Joyce Mukangala, keniana que lleva dos años en el país, aunque ella vive en Notre Dame d'Afrique y es voluntaria en la planta de pediatría del Hospital Maillot.

    Las religiosas tienen fotos de las visitas del padre Robert Prevost de 2004 y 2009, cuando era Prior General de los agustinos. La capilla donde oraron los mártires se conservó con pocos cambios. Ahí reza el Papa León con las religiosas agustinas.

    Mujeres del taller de joyería entregan al Papa un pequeño rosario, con una medalla que representa a las hermanas Esther y Cari, y una estola con el emblema agustino, el libro y el corazón atravesado por una flecha, que simboliza la conversión de Agustín. La estola lleva la frase «Dios es amor» escrita en árabe.

    ReL


    Trump contra el Papa: reaccionan Munilla, Santiago Martín, Barron, obispos, políticos...

    La extraña perorata de Trump contra el Papa León es criticada por muchos... pero pocos son políticos republicanos, por ahora.

    La insólita perorata de Trump contra León XIV ha provocado muchos comentarios, pero no muchos entre políticos republicanos

    La insólita perorata de Trump contra León XIV ha provocado muchos comentarios, pero no muchos entre políticos republicanos

    Ha sido insólito y noticia mundial: el presidente de Estados Unidos en su red social llamaba por escrito "débil" al Papa, que además es norteamericano, y le acusa de ser "terrible" en temas de política internacional, además de "liberal". Todo horas antes de que el Papa se reuniera en avión con 70 periodistas de todo el mundo al empezar su viaje de varios días a África.

    El Papa comentó el tema por insistencia de los periodistas en el avión papal, diciendo que él no iba a entrar en un debate con Donald Trump pero que debe hablar contra las guerras.

    Pero muchas personas más ha reaccionado.

    Obispo Munilla: "Fíjate el cabreo que le ha enganchado Donald Trump"

    En su programa de audio Sexto Continente, lo ha comentado con detalle José Ignacio Munilla, obispo de Alicante. Lo considera una reacción a la oración por la paz que convocó el Papa el sábado.

    "Tú fíjate si el rosario tiene fuerza, fíjate el cabreo que le ha enganchado Donald Trump. Basta una pizca de fe", ha comentado.

    Munilla lo relaciona con Juan Pablo II que ya habló contra las guerras de EEUU en Irak, que llevaron a desestabilizar toda la región y al surgimiento del poder yihadista de ISIS. Juan Pablo II había dicho que él "vivió la Segunda Guerra Mundial y sobrevivió" y que quería explicar a los jóvenes que la guerra es algo terrible, que debe evitarse al máximo. Y León XIV en 2026 dijo, refiriéndose a Juan Pablo II: "Esta tarde hago mío su llamamiento tan actual."

    "Yo creo que esto es lo que le ha puesto nervioso a Donald Trump, que el Papa León recuerda lo que pasó con la guerra de Irak y recuerda que San Juan Pablo II se mojó a tope", considera Munilla, recordando que el mismo movimiento MAGA en EEUU considera que meterse en Irak fue un gran error.

    Munilla también habla de "la droga del poder, la droga de pretender ser el dueño del mundo, que es muy seductora. Ahora vuelta de nuevo el burro al trigo, como dice el refrán español". Y eso, añade, "que el Papa ha tenido la delicadeza de no nombrar nunca ni a Estados Unidos ni a Trump. Pero, claro, el otro se ha dado por aludido". El obispo de Alicante aprovecha para profundizar en los mensajes de paz del Papa del sábado.

    Santiago Martín: "No se veía algo así desde Napoleón"

    El popular sacerdote y periodista Santiago Martín ha comentado en un vídeo el incidente, añadiendo la reacción del Papa en el avión, cuando el Pontífice ha dicho que no le tiene "miedo" a la "administración Trump" y que él anuncia el Evangelio.

    "No se había visto una cosa igual desde que Napoleón ocupó Roma y se llevó prisionero al Papa Pío VI y lo tuvo durante 5 años en una prisión porque el Papa se negó a apoyarle en el bloqueo a Inglaterra", considera Santiago Martín.

    "Un ataque frontal, un ataque diciendo estas cosas de un Papa, es algo insólito, sorprendente, escandaloso, injurioso, no solamente para la persona del Santo Padre, sino para todos los católicos. Y además, como ha dicho el presidente de los obispos norteamericanos, es mentira. Jamás el Papa ha dicho que esté de acuerdo en que Irán tenga un arma nuclear. Nunca ha mencionado este tema. Lo único que el Papa ha dicho una y otra vez es que hay que dialogar. Pero, ¿qué quieren que haga un Papa? ¿Que bendiga las bombas? Un Papa tiene que abogar siempre por la paz".

    También Santiago Martín recuerda el precedente de la oposición de Juan Pablo II a las guerras en Irak. Los católicos esperan que un Papa abogue por la paz, ha añadido. León lo ha dicho, no es un político, es un hombre de Dios y tiene que abogar por la paz.

    Luego Santiago Martín pregunta si JD Vance y Marco Rubio, "el vicepresidente y el secretario de Estado, que son católicos", "¿no se sienten ofendidos por las palabras de Trump contra su líder espiritual?" Y considera que muchos católicos que votaron a Trump se habrán sentido "tristes y ofendidos". Sospecha que no volverán a votar a Trump ni a "un partido que queda muy herido".

    "En nombre mío, en nombre de los Franciscanos de María, quiero expresarle al Papa León mi apoyo, nuestro apoyo, mi oración. Sé que entra dentro de su trabajo cargar con la cruz. Esta es una cruz que desde luego, de ningún modo tenía que cargarla en sus espaldas. Más que nunca. Hoy quiero decir y pido a los católicos que lo digamos. Rezamos por el Papa y gritamos ¡viva el Papa!", finaliza el sacerdote periodista.

    Pantallazo del post en TruthSocial en el que Donald Trump arremete contra el Papa llamándole débil

    Pantallazo del post en TruthSocial en el que Donald Trump arremete contra el Papa llamándole débil@REALDONALDTRUMP

    Robert Barron: "Comentarios inapropiados, faltos de respeto"

    El obispo Robert Barron, de la diócesis de Winona-Rochester (Minnesota), muy mediático y gran comunicador, calificó el ataque de Trump como “irrespetuoso”. Barron, quien forma parte de la Comisión de Libertad Religiosa del presidente, afirmó en X que los comentarios fueron “totalmente inapropiados y faltos de respeto” y añadió: “Creo que el presidente le debe una disculpa al Papa”.

    Es prerrogativa del Papa articular la doctrina católica y los principios que rigen la vida moral. En cuanto a la aplicación concreta de esos principios, las personas de buena voluntad pueden —y de hecho— discrepar”, dijo Barron. Animó a los funcionarios católicos cercanos a Trump a organizar un encuentro con representantes del Vaticano “para que pueda darse un diálogo real”, señalando que “esto es muy preferible a las declaraciones en redes sociales”.

    Otros obispos de EEUU: Golka, Burbidge, Rodríguez, Fisher....

    El arzobispo de Denver (Colorado), James Robert Golka, considera que el lenguaje de Trump "no es aceptable", "no muestra el debido respeto al sucesor de Pedro y no sirven al bien común. El papel de León es pastoral, no político. En los momentos de desacuerdo, debemos hablar con caridad y buscar un diálogo que construya, no que desgarre".

    El obispo Michael Burbidge, de Arlington (Virginia), que cada año acoge y participa con muchos manifestantes en los eventos de la Marcha por la Vida y las oraciones previas, escribió: "Junto con el arzobispo Paul Coakley, presidente de la USCCB, y mis hermanos obispos, me sentí desalentado por los recientes comentarios del presidente Trump sobre el Papa León XIV y la Iglesia. Rezo para que se restablezcan plenamente la civilidad y el respeto, y para que, con la gracia de Dios, trabajemos juntos por la paz y la armonía entre todos los pueblos". Burbidge ya tuvo que criticar con detalle a Trump cuando el magnate promovía la inmoral industria del vientre de alquiler.

    El obispo Manuel de Jesús Rodríguez, de Palm Beach (Florida), publicó en X: “La diócesis se mantiene firme con nuestro Santo Padre y rechaza enérgicamente los ataques irrespetuosos y violentos que Donald J. Trump ha dirigido contra él”.

    El obispo Michael Fisher, de Buffalo (Nueva York), señaló: “Esto no se trata de política, sino de la causa misma de la humanidad”.

    Analistas y políticos

    Ashley McGuire, de The Catholic Association, afirmó en un comunicado: “La Iglesia Católica no encaja en categorías políticas estadounidenses. Siempre priorizará la protección de la vida inocente en todas sus etapas, así como la causa de los pobres y marginados. Insultar al Papa —y a todos los católicos por extensión— con la esperanza de someter a la Iglesia a agendas políticas es desalentador y contraproducente”. Y añade: "Rezamos para que el presidente Trump se disculpe con el Papa León".

    El senador Mark Kelly escribió en X que le parece “aborrecible que el presidente de Estados Unidos ataque públicamente al sucesor de San Pedro”.

    El líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, afirmó que Trump “atacó vergonzosamente” al Papa.

    El gobernador de California, Gavin Newsom, también del Partido Demócrata, escribió: “¿Les parece bien ahora que su líder ataque directamente al Papa?”

    El legislador republicano Lukas Schubert cuestionó la afirmación de Trump de que el Papa es “liberal”. Es de los pocos republicanos que ha comentado el asunto en una primera fase.

    Donald Trump, tras un post arremetiendo contra el Papa León XIV, difunde una imagen en la que se presenta él como sanador-salvador admirado

    Donald Trump, tras un post arremetiendo contra el Papa León XIV,
    difunde una imagen en la que se presenta él como sanador-salvador admirado

    El dibujito del Trump "sanador"

    Otros entraron a comentar la imagen generada por inteligencia artificial en Truth Social en la que parecía representarse como un sanador divino de enfermos.

    El filósofo católico Edward Feser considera que estos mensajes muestran “cómo la esclavitud al pecado del orgullo hace a un hombre no apto para la presidencia”.

    Matt Fradd, conductor de la popular tertulia católica “Pints With Aquinas”, instó a los católicos a rezar un rosario “por Donald Trump y todos los blasfemos”.

    La congresista Shontel Brown criticó la imagen señalando: “No hay palabras suficientes para condenar lo incorrecto que es esto”.

    El P. Robert Sirico, fundador del Acton Institute, señaló que el Papa tiene "el derecho y el deber" de hablar sobre guerra, paz y dignidad humana. Agregó que el mensaje de Trump no fortalece la posición moral de Estados Unidos, sino que “simplemente alimenta la división”. Luego matizó que los católicos pueden, efectivamente, discrepar con el Papa en temas técnicos o prudenciales, como la política exterior o la forma de combatir el crimen.

    ReL

    Vea también    Respuestas a los ataques principales
    de las sectas