Trabajó con huérfanos, creó una congregación para atender niñas pobres...pero aún es poco popular en el fútbol.

San Luigi Scrosoppi, oratoriano, fundador de las Hermanas de la Providencia y desde 2010 santo patrono del fútbol
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El 22 de agosto de 2010 un clérigo del siglo XIX fue proclamado santo patrono de los futbolistas, con la idea de incentivar las virtudes cristianas en el deporte, incluyendo la lealtad, el compromiso, la solidaridad, el respeto y el trabajo en equipo.
Pero, por el momento, incluso muchos católicos devotos amigos del fútbol desconocen de quién se trata. Fue el fundador de las Hermanas de la Providencia, pero fuera de ese entorno y su ciudad de Udine no es muy conocido.
Hablamos de San Luigi Scrosoppi (1804-1884) un sacerdote italiano de la congregación de los oratorianos, que como el fundador de esta comunidad apreciaba el buen humor, los juegos y el trato alegre con niños y jóvenes.
Cuando ya el el siglo XXI se buscó un santo patrono para el fútbol, se pensó en él por su amor por los jóvenes, su dedicación educativa, su espíritu alegre, su paciencia y su capacidad para trabajar por el bien común.
San Luigi Scrosoppi dedicó su vida a los huérfanos y a la educación de los jóvenes y fue canonizado por San Juan Pablo II en 2001.
Atendiendo huérfanos en tiempos de pobreza y epidemia
Luigi Scrosoppi nació el 4 de agosto de 1804 en Udine, al norte de Italia, en el seno de una familia profundamente cristiana. Desde los 12 años ingresó al seminario diocesano y fue ordenado sacerdote en 1827. Antes habían sido ordenados sacerdotes sus hermanos Carlos y Juan Bautista.
Su ministerio se desarrolló en una época marcada por la pobreza, las epidemias y las consecuencias de los conflictos que golpeaban la región de Friuli. Ante esta realidad, decidió dedicar gran parte de sus esfuerzos a la atención de niños y, especialmente, de niñas huérfanas y abandonadas.
Junto con sacerdotes, maestros y jóvenes voluntarios fundó la Casa de los Huérfanos, una obra sostenida gracias a la caridad y a una profunda confianza en la Providencia divina. Allí las niñas recibían educación académica y formación para el trabajo, aprendiendo lectura, escritura, aritmética, costura y bordado.
“La providencia de Dios, que prepara las mentes y los corazones para emprender su obra, fue el único fundamento de este Instituto… esa amorosa y tierna Providencia que nunca abandona a quienes confían en Él", escribió.
De esta experiencia surgió posteriormente la Congregación de las Hermanas de la Providencia, hoy presentes en 14 países, incluyendo tres de lengua española: Uruguay, Bolivia y Argentina. Países donde, por cierto, es grande la afición al fútbol.
Una espiritualidad de alegría y humildad
Aunque en un primer momento se sintió atraído por la espiritualidad franciscana (que también es humilde, alegre y un poco juguetona) Scrosoppi finalmente entró en 1846 en la Congregación del Oratorio, al estilo indicado por San Felipe Neri: alegría, humildad y cercanía pastoral, con sacerdotes que viven juntos en comunidades sin votos.
Rechazaba la vanidad y la búsqueda de protagonismo (algo que en el fútbol también tiene sus ventajas) mientras dedicaba sus energías a acompañar a los pobres, a los huérfanos y a los jóvenes en formación.
Vivió durante las guerras que unificaron Italia, a menudo con fuertes corrientes anticlericales. Una de ellas cerró su Casa de los Huérfanos y la comunidad oratoriana de Udine. Pero él nunca abandonó a quienes dependían de él y continuó trabajando por los necesitados. Falleció el 3 de abril de 1884 rodeado del cariño y la gratitud de la población de la gente de Udine.
Buscando santo patrono para el fútbol
Ya en el siglo XXI el empresario austriaco, Manfred Pesek, junto con un grupo de especialistas, y con el apoyo del obispo Andrea Bruno (obispo de Udine) y el obispo Alois Schwarz (entonces obispo de Gurk, Austria) y de la sección ‘Iglesia y Deporte’ dentro del Consejo Pontificio para los Laicos, comenzaron una iniciativa para elegir un patrono para los futbolistas y aficionados a este deporte. Entre los criterios para elegirlo, debían articularse virtudes específicas que se cultivan en el futbol, sumado a un ministerio especial con los niños.
Scrosoppi fue proclamado en 2010 santo patrono de los futbolistas.
En 2020, en Milton, una ciudad de 120.000 habitantes en Ontario (Canadá), se creó el Scrosoppi Football Club, en honor al santo, que en años posteriores ha tenido buenos resultados tanto en su categoría masculina como femenina, subiendo a categorías superiores y ganando algunos torneos canadienses.
El 5 de diciembre de 2025 se inauguró una estatua de tamaño natural de San Luigi Scrosoppi en la Iglesia de San Valentino, cerca del Estadio Olímpico de Roma, con una ceremonia presidida por Rino Fisichella, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización. Su fiesta se celebra cada 7 de octubre.
ReL
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