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lunes, 26 de octubre de 2026

Su padre dejó el alcohol tras un retiro espiritual: dos años después él entró en el seminario

Lo que para el padre Byron parecía una emoción pasajera se convirtió, con el paso de las semanas, en una transformación muy profunda.

Su formación culminó con la ordenación sacerdotal en 2016. Desde entonces desarrolla su ministerio dentro de la comunidad religiosa Communio Sanctorum, de carácter misionero y contemplativo.

Su formación culminó con la ordenación sacerdotal en 2016. Desde entonces desarrolla su ministerio dentro de la comunidad religiosa Communio Sanctorum, de carácter misionero y contemplativo.


    El padre Byron Cadmen tenía apenas 16 años cuando presenció algo que, hasta entonces, creía imposible. Su padre, marcado durante años por el alcoholismo, regresó de un retiro espiritual convertido en una persona distinta. 

    Aquel cambio, que transformó la vida familiar y restauró una relación rota, acabaría conduciendo al joven ecuatoriano al seminario y, años después, al sacerdocio.

    Atravesado por el sufrimiento

    Hoy, conocido en las redes sociales como "Un sacerdote millennial", Byron suele compartir contenidos de evangelización con cientos de miles de seguidores. Sin embargo, detrás de esa labor existe una historia personal atravesada por el sufrimiento, la reconciliación y un encuentro inesperado con Dios.

    Durante una reciente entrevista, el sacerdote recordó cómo fueron los años más difíciles de su infancia. La separación de sus padres dejó a la familia en una situación complicada, mientras su padre se sumergía en una vida marcada por el alcohol y la inestabilidad.

    Aquella situación provocó escenas que todavía conserva en la memoria. En más de una ocasión tuvo que acudir a recoger a su padre después de que hubiera bebido demasiado. Incluso aprendió a conducir antes de tiempo porque necesitaba llevar el vehículo de vuelta a casa cuando su progenitor no estaba en condiciones de hacerlo.

    Su padre se había ido deteriorando progresivamente. El joven Byron veía a un hombre distante, incapaz de ejercer plenamente como padre y atrapado en una espiral que parecía no tener salida.

    Sin embargo, todo comenzó a cambiar cuando aquel hombre decidió participar en un retiro espiritual. La familia acudió a recibirlo al finalizar la experiencia. Byron recuerda que acudió sin entusiasmo y convencido de que nada había cambiado realmente.

    Pero ya en aquel primer encuentro percibió algo distinto. Su padre se mostraba alegre, cercano y sereno. Lo que parecía una emoción pasajera se convirtió, con el paso de las semanas, en una transformación profunda.

    Los días pasaron sin que volviera a beber. Después llegaron los meses. Lo que antes había sido una sucesión de intentos fallidos por abandonar el alcohol se convirtió en una decisión firme que parecía sostenerse en algo más profundo que la mera fuerza de voluntad.

    Puedes ver la charla completa en este enlace.

    La transformación no se limitó a abandonar la bebida. Byron vio reaparecer a un padre que creía perdido. Volvieron los abrazos, las conversaciones y los gestos de cariño. La autoridad, que durante años había brillado por su ausencia, regresó de una forma nueva, construida sobre el afecto y el ejemplo.

    Aquella recuperación de la relación fue tan evidente que, cuando su padre le pidió participar también en un retiro espiritual, decidió aceptar. En circunstancias normales se habría negado. Sin embargo, el cambio que había presenciado era demasiado grande para ignorarlo.

    Entró en aquel encuentro sin expectativas y con cierto escepticismo. No esperaba vivir nada extraordinario. Pero durante esos días experimentó lo que él mismo describe como un encuentro personal con Dios.

    Aquella experiencia marcaría su futuro. Dos años después ingresó en el seminario diocesano de Santo Domingo, en Ecuador, convencido de que Dios le llamaba a consagrar su vida completamente al servicio de la Iglesia.

    Su formación culminó con la ordenación sacerdotal en 2016. Desde entonces desarrolla su ministerio dentro de la comunidad religiosa Communio Sanctorum, de carácter misionero y contemplativo.

    En paralelo, ha encontrado en internet un espacio privilegiado para anunciar el Evangelio. A través de YouTube y otras plataformas digitales comparte reflexiones, testimonios y contenidos formativos que siguen cientos de miles de personas, especialmente jóvenes.

    ReL

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    domingo, 25 de octubre de 2026

    Un fraile revoluciona la catequesis infantil con ovejas, barcos, pizzas y búsquedas del tesoro

    Los pequeños participan en búsquedas de tesoros por el monasterio para descubrir que el auténtico tesoro del Evangelio no se encuentra en los bienes materiales.

    Este año, la catequesis se desarrolla en torno a un nuevo escenario: un corral lleno de ovejas.

    Este año, la catequesis se desarrolla en torno a un nuevo escenario: un corral lleno de ovejas.


      ¿Se puede enseñar el Evangelio a un niño utilizando una barca de pescadores, un corral lleno de ovejas, una pizza o una búsqueda del tesoro? En un monasterio franciscano de Polonia están convencidos de que sí. Y los resultados parecen darles la razón: decenas de niños participan cada mes en unas catequesis que apuestan por la experiencia antes que por la teoría.

      Mientras muchas parroquias buscan fórmulas para atraer a las nuevas generaciones, el monasterio franciscano de Kobylin, en Polonia, ha encontrado un camino singular. Allí, el padre franciscano Masseo Senczek ha desarrollado un proyecto catequético que transforma los relatos bíblicos en experiencias tangibles para los más pequeños.

      La propuesta nació cuando los religiosos comprobaron que la enseñanza religiosa escolar se reducía a una única hora semanal. Lejos de resignarse, decidieron ofrecer una formación complementaria dentro del monasterio que ayudara a los niños a profundizar en la fe de una forma más cercana y participativa. Misyjne cuenta esta iniciativa.

      El resultado son unas catequesis que se alejan de los formatos tradicionales y que convierten el jardín monástico en un auténtico escenario evangélico.

      Un pozo para hablar de la samaritana

      Inspirándose en el encuentro de Jesús con la mujer samaritana, los frailes construyeron un pequeño pozo del que los niños extraían materiales relacionados con la catequesis del día. A través de objetos, juegos y dinámicas participativas, los pequeños descubrían el significado del Evangelio y profundizaban en cuestiones relacionadas con la Iglesia y la vida cristiana.

      La propuesta nació cuando los religiosos comprobaron que la enseñanza religiosa escolar se reducía a una única hora semanal.

      La propuesta nació cuando los religiosos comprobaron que la enseñanza religiosa escolar se reducía a una única hora semanal.misyjne

      Lo que comenzó con un grupo reducido de participantes fue creciendo con el paso de los meses hasta convertirse en una de las iniciativas más populares del monasterio.

      Una barca para navegar con los apóstoles

      La segunda edición trasladó la catequesis a una gran maqueta de barco construida junto al estanque del monasterio.

      Bajo el lema "Echad vuestras redes", cada encuentro giró en torno a la figura de uno de los apóstoles. Los niños conocían sus historias mientras reflexionaban sobre aspectos muy concretos de la vida cotidiana.

      La figura de Mateo sirvió para hablar de aquellos obstáculos que alejan de Dios. Natanael permitió explicar la importancia de la Palabra de Dios y la búsqueda interior. Tomás abrió la puerta a reflexionar sobre la verdad y las dudas.

      Según el religioso, cada personaje se convirtió en una herramienta para acercar cuestiones espirituales complejas al lenguaje y la experiencia de los niños.

      Ovejas para descubrir el amor de Dios

      Este año, la catequesis se desarrolla en torno a un nuevo escenario: un corral lleno de ovejas.

      Los pequeños pueden acercarse a los animales mientras escuchan la parábola de la oveja perdida. El objetivo principal es transmitir una idea sencilla: Dios busca a cada persona porque la ama.

      La iniciativa ha despertado un interés creciente entre las familias. En algunas sesiones han llegado a reunirse alrededor de sesenta niños, una cifra que ha sorprendido incluso a los propios organizadores.

      Además, los encuentros están acompañados por vídeos elaborados con inteligencia artificial en los que personajes como una oveja llamada Rosa y su pastor presentan las temáticas de las siguientes catequesis.

      Cuando la catequesis acaba en una pizzería

      Durante las vacaciones, los franciscanos organizan jornadas especiales inspiradas en las parábolas del Reino de Dios. En una de ellas, los niños preparan masa y cocinan pizzas para comprender cómo la levadura transforma la harina, una imagen utilizada por Jesús para hablar del crecimiento de la fe.

      En otra actividad siembran semillas de mostaza en pequeños recipientes que después llevan a casa para observar su desarrollo, aprendiendo así el valor de la paciencia.

      También participan en búsquedas de tesoros escondidos por el monasterio para descubrir que el auténtico tesoro del Evangelio no se encuentra en bienes materiales, sino en valores como la paz, la justicia y el amor.

      Bicicletas, códigos QR y Pascua

      Entre las actividades más llamativas figura una gran búsqueda del tesoro pascual. Los participantes se dividen en equipos, recorren distintos lugares en bicicleta y utilizan códigos QR para ir descubriendo pruebas y mensajes relacionados con la Resurrección de Cristo.

      Cada parada les permite profundizar en aspectos de la fe cristiana hasta llegar a un gran tesoro final que simboliza la presencia de Jesús resucitado.

      La jornada concluye con un ágape comunitario en el que participan niños, familias y voluntarios.

      La implicación de los padres

      Uno de los aspectos que más destacan los responsables del proyecto es el creciente protagonismo de los padres.

      Las reuniones comienzan con la Eucaristía y finalizan con momentos de convivencia compartida. Lo que empezó siendo una iniciativa organizada exclusivamente por los frailes ha ido incorporando cada vez más colaboración familiar.

      Algunos padres elaboran postres, otros ayudan en la logística de los encuentros y muchos permanecen escuchando las actividades desde los alrededores de los espacios donde se desarrollan las catequesis.

      Para el franciscano, esta participación resulta fundamental porque considera que los padres continúan siendo los primeros educadores en la fe.

      Más allá de la Primera Comunión

      La filosofía de estas iniciativas parte de una convicción sencilla: la formación cristiana no debería limitarse únicamente a la preparación para la Primera Comunión.

      Por ello, el monasterio organiza también campamentos, encuentros deportivos, actividades de convivencia y grupos de formación continuada para niños y adolescentes.

      Detrás de todas estas propuestas existe un mismo objetivo: ayudar a los menores a descubrir que la parroquia no es únicamente un lugar donde asistir a misa, sino una comunidad donde establecer relaciones, crear amistad y encontrar un espacio de crecimiento personal y espiritual.

      ReL

      Vea también      Pastoral de la Infancia


      sábado, 24 de octubre de 2026

      Una avispa, un crucifijo y varios infartos: los cinco curas que han muerto celebrando misa en 2026

      Uno de los casos más sorprendentes ocurrió en Eslovenia, donde una simple picadura de avispa acabó provocando una tragedia.

      Un gran crucifijo situado detrás del altar se desprendió y le golpeó en la cabeza mientras celebraba la misa.

      Un gran crucifijo situado detrás del altar se desprendió y le golpeó en la cabeza mientras celebraba la misa.


        La repentina muerte del sacerdote ecuatoriano Patricio Alfredo Sánchez Molinari, fallecido el pasado 17 de octubre después de que un gran crucifijo se desprendiera de la pared y cayera sobre él mientras celebraba la Eucaristía en Guayaquil, ha conmocionado a católicos de todo el mundo. El suceso, además, fue retransmitido en directo a través de internet, lo que multiplicó su impacto.

        Sin embargo, el caso de Ecuador no ha sido el único. A lo largo de 2026 varias comunidades católicas han tenido que enfrentarse a una circunstancia tan excepcional como dolorosa: la muerte de sacerdotes en pleno ejercicio de su ministerio, mientras celebraban la misa.

        Uno de los casos más sorprendentes ocurrió en Eslovenia, donde una simple picadura de avispa acabó provocando una tragedia.

        Una avispa acabó con la vida de un sacerdote durante la misa

        El 14 de junio, el sacerdote esloveno Robert Emeršič, de 51 años, falleció mientras celebraba la Eucaristía en Planica tras sufrir una grave reacción alérgica a la picadura de una avispa.

        El sacerdote Robert Emeršič.

        El sacerdote Robert Emeršič. archivo

        La noticia causó una enorme conmoción en la archidiócesis de Maribor. El sacerdote acababa de cumplir 51 años y era conocido por su dedicación pastoral y su implicación en las parroquias de San José Obrero de Rače y Santa Ana de Fram.

        Los fieles destacaron especialmente su amor por la liturgia, su cercanía y su participación en el canto litúrgico. En los mensajes de despedida recordaron también su carácter directo y sincero, valorado por muchos de los feligreses que le trataron durante años.

        Un crucifijo se desplomó sobre el altar en Ecuador

        El sacerdote redentorista Patricio Alfredo Sánchez Molinari, párroco de la iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de Guayaquil, murió cuando un gran crucifijo de madera situado detrás del altar se desprendió y le golpeó en la cabeza mientras celebraba la misa.

        Originario de Cuenca, había profesado como redentorista en el año 2000 y recibido la ordenación sacerdotal en 2005. Durante su ministerio trabajó en diversas comunidades ecuatorianas, incluidas zonas rurales de difícil acceso.

        Desde 2023 estaba al frente de la parroquia del Perpetuo Socorro, donde impulsó especialmente la adoración eucarística.

        Un sacerdote nigeriano murió mientras predicaba la homilía

        El 31 de diciembre de 2025, durante una celebración que litúrgicamente ya se consideraba dentro del nuevo año, el sacerdote nigeriano Stephen Chukwuma se desplomó mientras pronunciaba la homilía en la iglesia de San Juan Bautista de Boji-Boji Agbor, en la diócesis de Issele-Uku.

        El sacerdote nigeriano Stephen Chukwuma.

        El sacerdote nigeriano Stephen Chukwuma.archivo

        Tenía 63 años y era una figura muy conocida en su diócesis, no solo por su labor sacerdotal sino también por su formación jurídica y su responsabilidad en distintos organismos pastorales.

        Los asistentes observaron con estupor cómo el sacerdote caía repentinamente durante la predicación, en uno de los momentos centrales de la celebración.

        Falleció tras distribuir la comunión en Austria

        Otro de los casos que impactó a Europa tuvo lugar el 1 de febrero en la localidad austríaca de Wiesmath.

        El párroco Raimund Beisteiner, de 59 años, acababa de distribuir la comunión cuando se desplomó delante de los fieles congregados en la iglesia.

        El austriaco Raimund Beisteiner.

        El austriaco Raimund Beisteiner.archivo

        Los equipos de emergencia acudieron rápidamente al lugar, pero no pudieron salvarle la vida.

        Su muerte generó una profunda respuesta de la comunidad local. Esa misma noche numerosos fieles, sacerdotes y responsables eclesiales se reunieron en oración en el templo parroquial para encomendar a quien había sido su pastor durante años.

        Un infarto fulminante durante la homilía en Italia

        La quinta tragedia ocurrió el 21 de agosto en la región italiana de Molise.

        El sacerdote camerunés Aloys Ghislain Mewoli Mbala, de 47 años, sufrió un infarto repentino mientras pronunciaba una homilía en la iglesia de Santa Maria Assunta de Sant'Angelo Limosano.

        Aloys Ghislain Mewoli Mbala.

        Aloys Ghislain Mewoli Mbala.archivo

        Los servicios sanitarios intentaron reanimarlo durante un largo periodo de tiempo, pero finalmente no pudieron evitar su fallecimiento.

        Antes de llegar a Italia había desarrollado una intensa labor social y educativa en Camerún, donde fundó proyectos dirigidos a niños y jóvenes. En la archidiócesis italiana de Campobasso-Bojano ejercía como párroco, rector de santuario y vicario judicial.

        ReL

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        miércoles, 21 de octubre de 2026

        Envido6, los seis hermanos católicos que arrasan en TikTok con 40 millones de visitas

        Una canción improvisada en familia los hizo virales. Los hermanos Caño triunfan con su música, su alegría y una fe que no esconden ante las críticas.

        Los seis hermanos de la familia Caño que ahora ya son grupo musical: Envido6

        Los seis hermanos de la familia Caño que ahora ya son grupo musical

        Todo comenzó una noche de verano, en el porche de una casa familiar de Madrid. Seis hermanos, una guitarra, unas palmas y una canción que todos conocían. Alguien sacó el móvil, grabó la escena y la compartió en las redes sociales. Nadie podía imaginar lo que estaba a punto de suceder.

        Aquellos seis jóvenes son Natalia, David, Álvaro, Javi, Miki y Pepe Caño, integrantes de Envido6, el grupo musical que se ha convertido en uno de los fenómenos virales de TikTok.

        Su interpretación de Dama y Vagabundo, del grupo Bromas Aparte, ha acumulado decenas de millones de visualizaciones y ha convertido a esta familia madrileña en una auténtica sensación de internet.

        Pero detrás de su éxito musical hay algo que también ha llamado la atención: son seis hermanos de una familia católica que transmiten una alegría y una complicidad poco habituales en las redes sociales.

        Una familia unida por la música

        Los seis hermanos tienen entre 18 y 26 años. Tres estudian y los otros tres trabajan. Cada uno tiene sus propios intereses y proyectos, pero todos comparten una pasión que les ha acompañado desde pequeños: la música.

        «Seis hermanos, una sola voz», es el lema con el que se presentan.

        En una entrevista concedida a El Mundo, los jóvenes reconocen que nunca imaginaron semejante repercusión.

        «Este salto a la fama lo hemos vivido con sorpresa inicial, pero también con mucha calma. Lo estamos disfrutando», explican.

        Su éxito no parece responder a una sofisticada campaña de marketing. La espontaneidad, las risas y la alegría de una familia cantando juntos han conseguido conectar con millones de personas.

        «La clave del éxito es la alegría de disfrutar», aseguran.

        Su fe católica también ha provocado críticas

        La popularidad ha traído consigo comentarios sobre su estilo de vida, su posición social y sus creencias religiosas.

        Los hermanos Caño no ocultan su catolicismo, aunque tampoco quieren que su identidad quede reducida a una etiqueta.

        «No nos gustan las etiquetas. Una etiqueta no define a una persona», responden ante las críticas recibidas.

        Su manera de afrontar la polémica ha sido continuar haciendo lo que más les gusta: cantar juntos y disfrutar de la música.

        En una reciente entrevista en MegaStarFM, de la cadena COPE, los jóvenes mostraron precisamente esa unión familiar que les ha hecho populares.

        La emisora destacó que detrás del fenómeno viral hay una familia que ha crecido compartiendo canciones y que ha convertido la música en una forma de estar juntos.

        De cantar en casa a preparar su primera canción

        Lo que comenzó como una grabación doméstica se está convirtiendo en un proyecto musical profesional.

        Los hermanos ya cuentan con representante, han superado los tres millones de escuchas en Spotify y han participado en diferentes encuentros y entrevistas.

        Ahora preparan su primera canción propia como grupo, con la intención de demostrar que su éxito no se limita a un vídeo viral.

        «Esto ha sido solo el inicio. Pretendemos que en el futuro se nos conozca por mucho más», aseguran.

        De momento, Envido6 ha conseguido algo que no resulta sencillo en el universo de las redes sociales: que millones de personas se interesen por seis hermanos que cantan juntos, disfrutan de su familia y no esconden sus convicciones.

        Una historia que comenzó con una guitarra en un porche madrileño y que ahora podría convertirse en una prometedora carrera musical.

        ReL

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