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sábado, 3 de octubre de 2026

¿Quién es la niña que León XIV bendijo en París? Detrás de la imagen hay una sorprendente historia

 Marie-Garance tiene 10 años y múltiples discapacidades. León XIV la bendijo en los Campos Elíseos y su madre vivió el momento como un regalo inesperado.

El Papa León XIV deteniendo el papamóvil para bendecir a Marie-Garance Noël, una niña con discapacidad severa.

El Papa León XIV deteniendo el papamóvil para bendecir a Marie-Garance Noël, una niña con discapacidad severa.


    Entre las innumerables imágenes que ha dejado el viaje apostólico de León XIV a Francia, una de las más difundidas tiene como protagonista a una niña de 10 años. 

    Se llama Marie-Garance Noël, tiene múltiples discapacidades y necesita cuidados permanentes. Su encuentro con el Papa en pleno corazón de París duró apenas unos segundos, pero detrás de esa fotografía se esconde una historia de fe, adopción y acogida de la vida.

    Ocurrió el sábado 26 de septiembre. León XIV recorría los Campos Elíseos camino de la Plaza de la Concordia, donde iba a celebrar la multitudinaria Misa, cuando reparó en Marie-Garance entre las personas que esperaban su paso. El Pontífice se detuvo ante ella y la bendijo.

    La escena fue captada por las cámaras y rápidamente comenzó a circular por las redes sociales hasta convertirse en una de las imágenes más emotivas de la visita papal.

    Según recoge ChurchPOP, la presencia de Marie-Garance aquel día escondía una historia familiar muy especial.

    Una niña que necesitaba una familia

    Durante sus primeros meses de vida, Marie-Garance estuvo bajo la protección del Estado francés. Sus múltiples discapacidades hacen que necesite asistencia constante, medicación y alimentación mediante una gastrostomía. 

    Su delicada salud también la ha obligado a pasar largas temporadas hospitalizada.

    En 2016, Clotilde y Nicolas Noël decidieron acogerla en su familia.

    No era la primera vez que lo hacían. El matrimonio tenía ya seis hijos biológicos cuando decidió abrir las puertas de su casa a niños con discapacidad. 

    En 2013 habían adoptado a Marie, una niña con síndrome de Down. Después llegó Marie-Garance y, años más tarde, Frédéric-Moïse, afectado por una enfermedad que afecta al cerebelo.

    Una familia numerosa cuya historia ha estado marcada por una convicción: la discapacidad no disminuye el valor de una vida.

    Clotilde Noël explicaba en una entrevista concedida a Aleteia en 2023 cómo la fe había sostenido a la familia ante las dificultades.

    «Una vez que decimos “sí” a Dios, todo sucede con naturalidad. Él nunca nos abandona», afirmaba.

    La familia de Marie-Garance Noël al completo

    La familia de Marie-Garance Noël al completo

    Unos segundos inesperados ante León XIV

    La familia no tenía previsto ningún encuentro personal con el Papa. Tampoco disponía de un acceso especial. Todo ocurrió de manera espontánea.

    Clotilde explicó posteriormente a la emisora francesa RTL que incluso había dudado sobre si intentar acercar a su hija al Pontífice. No quería ocupar el lugar de otras personas que llevaban también mucho tiempo esperando.

    Fueron precisamente quienes se encontraban a su alrededor quienes la animaron.

    Y entonces se produjo el encuentro.

    León XIV vio a Marie-Garance, se acercó a ella y la bendijo. Para su madre, aquellos pocos segundos adquirieron un significado que iba mucho más allá de su propia familia.

    «Es una hermosa respuesta para nosotros, los padres de niños con discapacidad», aseguró.

    Clotilde interpretó el gesto como un reconocimiento a tantas familias que cuidan diariamente de hijos con graves discapacidades y también a personas que, con demasiada frecuencia, pueden quedar relegadas a un segundo plano.

    Una familia volcada con la discapacidad

    La experiencia de los Noël no se ha limitado a su propio hogar.

    Dos años después de adoptar a Marie, Clotilde publicó Tombée du Nid (Caída del nido), donde contó las dificultades, los temores y también las alegrías que había supuesto acoger a una hija con discapacidad.

    De aquella experiencia nació posteriormente la asociación Tombée du Nid, dedicada a acompañar a familias que viven situaciones relacionadas con la discapacidad y a ayudar a quienes se plantean acoger a niños con necesidades especiales.

    Por eso, para los Noël, la fotografía de Marie-Garance junto a León XIV no representa únicamente un recuerdo extraordinario del viaje del Papa.

    En medio de una multitud de cientos de miles de personas, el Pontífice se detuvo durante unos segundos ante una niña especialmente vulnerable y la bendijo. 

    Un pequeño gesto que su familia ha querido interpretar como un mensaje dirigido también a tantos padres que cada día cuidan y defienden la dignidad de sus hijos con discapacidad.

    ReL

    Vea también     La discapacidad y la visión de la fe



    Especialmente para los que NO van a Misa los Domingos: Para que desubran lo que están perdiendo

     Aquí podemos ofrecerle sólo unos cuantos aspectos
    de las mil maravillas de la Santa Misa

    Los Santos dicen ...

    Los Santos dicen que la Santa Misa es el sol que ilumina toda nuestra semana.

    P. Eliécer Sálesman; Cien noticias acerca de la Santa Misa


    ¿Por qué buscar más?

    ¿Pero es que no tenemos en la Eucaristía a Jesús viviente, real y verdaderamente presente ante nosotros? ¿Por qué buscar más?

    Santa Teresa de Jesús, Doctora de la Iglesia.

    En la Eucaristía está presente el Crucificado y el Resucitado.

    En la Eucaristía está presente no sólo el Crucificado, sino también el Resucitado.

    P. Raniero Cantalamessa ofmcap, Predicador Pontificio.

    Ciudad del Vaticano, 25 febrero 2005.


    Jamás dejéis la Misa dominical.

    Que vuestra fidelidad se manifieste especialmente en la participación litúrgica dominical y festiva: jamás dejéis la Santa Misa y, si os es posible, no dejéis jamás el encuentro con Cristo en la comunión eucarística.

    San Juan Pablo II; Visita Pastoral a Velletri (Italia), 7-IX-1980

    Mientras uno oye Misa no pierde el tiempo.

    "Mientras uno oye la Santa Misa no pierde el tiempo, sino que gana mucho, por muy dilatado que el sacerdote se esté en el Santo Sacrificio de la Misa".

    San Agustín, Doctor de la Iglesia

    "Es tanto el Amor de Dios por sus criaturas, y habría de ser tanta nuestra correspondencia que, al decir la Santa Misa, deberían pararse los relojes".

    San Josemaría Escrivá; Forja, n. 436


    No hay nada tan santo, ni tan divino como el Santo Sacrificio de la Misa.

    Estamos obligados a reconocer que entre todas las obras, que los fieles han de cumplir, no hay nada tan santo, ni tan divino como este imponente Misterio de la Santa Misa.

    Concilio de Trento



    Lloremos de amor y adoración contemplando el Misterio de la Cruz.

    La Santa Misa es Cristo en la Cruz, con María y Juan a los pies de la misma y los ángeles en adoración.

    Lloremos de amor y adoración en esta contemplación.

    San Pío de Pietrelcina


    Evangelio del día sábado 26a semana del tiempo ordinario


     

    Lectura del Día

    Lectura del libro de Job 

    Job 42, 1-3. 5-6. 12-16

    Job le dijo al Señor:
    “Reconozco que lo puedes todo
    y que ninguna cosa es imposible para ti.
    Era yo el que con palabras insensatas
    empañaba la sabiduría de tus designios;
    he hablado de grandezas que no puedo comprender
    y de maravillas que superan mi inteligencia.
    Yo te conocía sólo de oídas,
    pero ahora te han visto ya mis ojos;
    por eso me retracto de mis palabras
    y me arrepiento, echándome polvo y ceniza”.

    El Señor bendijo a Job al final de su vida más que al principio: llegó a poseer catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil burras.

    Tuvo siete hijos y tres hijas; la primera se llamaba Paloma, la segunda Canela y la tercera Azabache. No había en todo el país mujeres más bellas que las hijas de Job. Su padre les asignó una parte de la herencia, al igual que a sus hermanos.

    Y Job vivió hasta los ciento cuarenta años y vio a sus hijos, a sus nietos y a sus bisnietos. Murió anciano y colmado de años.

    Evangelio del Día

    Lectura del santo evangelio según san Lucas 

    Lucas 10, 17-24

    En aquel tiempo, los setenta y dos discípulos regresaron llenos de alegría y le dijeron a Jesús: “Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre”.

    Él les contestó: “Vi a Satanás caer del cielo como el rayo. A ustedes les he dado poder para aplastar serpientes y escorpiones y para vencer toda la fuerza del enemigo, y nada les podrá hacer daño. Pero no se alegren de que los demonios se les sometan. Alégrense más bien de que sus nombres están escritos en el cielo”.

    En aquella misma hora, Jesús se llenó de júbilo en el Espíritu Santo y exclamó: “¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! ¡Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien! Todo me lo ha entregado mi Padre y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar”.

    Volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte: “Dichosos los ojos que ven lo que ustedes ven. Porque yo les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron”.

    Las palabras de los Papas

    Los evangelistas Mateo y Lucas (cf. Mt 11, 25-30 y Lc 10, 21-22) nos transmitieron una «joya» de la oración de Jesús, que se suele llamar Himno de júbilo o Himno de júbilo mesiánico. Se trata de una oración de reconocimiento y de alabanza, como hemos escuchado.  (…) Jesús se dirige a Dios llamándolo «Padre». Este término expresa la conciencia y la certeza de Jesús de ser «el Hijo», en íntima y constante comunión con él, y este es el punto central y la fuente de toda oración de Jesús. Lo vemos claramente en la última parte del Himno, que ilumina todo el texto. Jesús dice: «Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar» (Lc 10, 22). (…)  Hagámonos ahora la pregunta: ¿a quién quiere revelar el Hijo los misterios de Dios? Al comienzo del Himno Jesús expresa su alegría porque la voluntad del Padre es mantener estas cosas ocultas a los doctos y los sabios y revelarlas a los pequeños (cf. Lc 10, 21).  (…) La revelación divina no tiene lugar según la lógica terrena, para la cual son los hombres cultos y poderosos los que poseen los conocimientos importantes y los transmiten a la gente más sencilla, a los pequeños. Dios ha usado un estilo muy diferente: los destinatarios de su comunicación han sido precisamente los «pequeños». Esta es la voluntad del Padre, y el Hijo la comparte con gozo.  (Benedicto XVI - Audiencia general, 7 de diciembre de 2011)

    (vatican.va)

    Reflexión sobre el monumento a los caídos

    Hay una maravillosa sensación de alegría que impregna el Evangelio de hoy. Los setenta y dos regresan de la misión que Jesús les había encomendado, casi rebosantes de emoción. Han visto cómo su trabajo daba fruto; incluso las fuerzas del mal parecían impotentes ante ellos. Jesús comparte su alegría, y leemos esta hermosa frase: "Jesús se regocijó en el Espíritu Santo". Alegría por todas partes. A continuación, Jesús reorienta con delicadeza esa alegría. La razón más profunda de su regocijo no debería ser lo que han logrado, por muy impresionante que sea. Más bien, les dice: “Alégrense de que sus nombres estén escritos en el cielo”. Su alegría no debe tener su origen en el éxito, sino en pertenecer a Dios.

    Que nuestro nombre esté “escrito en el cielo” es una forma bíblica de decir que Dios nos conoce a todos personalmente. Nuestros nombres importan a Dios, porque nosotros le importamos a Él. Jesús les recuerda a los discípulos que su identidad no depende, en última instancia, de lo que logren, del éxito que alcancen ni siquiera de cuánto bien consigan hacer. Todas esas cosas importan, sí, pero pueden cambiar. Habrá días en que su predicación dé fruto y días en que nadie les escuche. Habrá triunfos y decepciones. Habrá días de buenas homilías y días de malas homilías. El propio Jesús acabaría pareciendo, a los ojos del mundo, que había fracasado por completo al ser crucificado. Sin embargo, bajo todas estas circunstancias cambiantes, hay algo maravillosamente constante: pertenecemos a Dios. Él conoce nuestros nombres. Están, como dice Jesús tan bellamente, ya “escritos en el cielo”.”

    Cuando Jesús nos dice que nuestros nombres están “escritos en el cielo”, a veces me pregunto cómo será esa lista. Si todos y cada uno de nuestros nombres están ahí, ¡el cielo debe de tener un registro bastante extenso! Por supuesto, Jesús no está sugiriendo que en algún lugar más allá de las nubes haya un enorme libro encuadernado en cuero con miles de millones de nombres en su interior. Pero la imagen de una lista de nombres aparentemente interminable es algo con lo que sí nos encontramos aquí en la Tierra. La vemos de forma especialmente conmovedora en los monumentos a los caídos: nombres tallados uno tras otro en piedra, a veces en tal cantidad que nos vemos obligados a acercarnos para leer tan solo uno. Detrás de cada nombre había toda una vida.

    Pocos lugares transmiten esta realidad con más fuerza que el osario de Douaumont, cerca de Verdún, en el noreste de Francia. Se alza en medio del paisaje donde se libró en 1916 la batalla de Verdún, una de las más largas y sangrientas de la Primera Guerra Mundial. Unos 300.000 soldados franceses y alemanes perdieron la vida durante los combates. Tras la guerra, los campos circundantes seguían llenos de restos humanos, muchos de los cuales ya no podían identificarse. El gran osario de Douaumont se construyó para acogerlos. Hoy en día alberga los restos de aproximadamente 130 000 soldados franceses y alemanes no identificados. Frente a él se extiende un inmenso cementerio militar con más de 16 000 tumbas individuales. En el interior del edificio, de 137 metros de longitud, hay decenas de miles de nombres inscritos en sus paredes y lápidas, en memoria de quienes murieron o desaparecieron en Verdún.

    Y quizá sea aquí donde las palabras de Jesús resultan especialmente conmovedoras. En Douaumont hay miles de nombres que sí conocemos, pero bajo el osario yacen los restos de unas 130 000 personas cuyos nombres desconocemos. La historia ha perdido sus identidades. Sus huesos quedaron mezclados en el suelo del campo de batalla, franceses y alemanes, amigos y enemigos por igual. Los llamamos los muertos “desconocidos”. Sin embargo, ninguno de ellos es desconocido para Dios. Él conoce el nombre de cada uno de estos soldados que la historia ha olvidado.

    by Padre Patrick van der Vorst

    Oración 

    Orar como el Hijo, orar como hijo de Dios:
    el Padre nuestro

    viernes, 2 de octubre de 2026

    9 pasos para vencer a la eutanasia y el suicidio asistido, aprendidos en una década de experiencia

    Peter Wolfgang, veterano activista católico contra la eutanasia en Connecticut

    Peter Wolfgang, veterano activista católico contra la eutanasia en Connecticut


      Peter Wolfgang es el director del Family Institute of Connecticut desde 2007, jurista y padre de familia, con 7 hijos. Desde esta asociación ha combatido leyes de eutanasia y suicidio asistido, que se presentan una y otra vez en este estado norteamericano. Y, con diversos aliados y estrategias, ha visto ya 9 veces como eran rechazadas, atascadas o descarriladas en el proceso. Hay gente que lleva más tiempo luchando contra la eutanasia (en Bélgica, en Holanda...) pero no con tantos éxitos. Wolfgang avisa desde el National Catholic Register de que la eutanasia y el suicidio asistido son la mayor fuerza de descristianización desde la redefinición del matrimonio, pero aún peor: corrompe la ética occidental "de formas que sólo conocemos por las sociedades más radicalmente paganas, la Roma antigua o la Alemania nazi".

      Está convencido de que por eso vale la pena buscar aliados donde se pueda y mientras se pueda. Esa ha sido su experiencia de una década de combate, año tras año, contra la eutanasia. Con éxito. Estas son sus ideas, pero ¿cuán aplicables serán en España y los países hispanos?

      1. "Primero, no te rindas"

      "No te dejes intimidar, no dejes que te coman el coco", advierte. Aunque se hayan perdido batallas, aunque aireen encuestas desanimantes, aunque haya aliados que se rinden o desesperen, el primer paso para ganar batallas es no rendirse y perseverar.

      Esto hay que recordarlo en España, donde una vez aprobada la eutanasia aún se pueden hacer muchas cosas para entorpecerla a nivel local, regional, cultural y dar pasos para volver a abolirla. En España se han comprometido a eso las asociaciones de la Asamblea por la Vida.

      Pero, para eso, hay que dedicarle gente y recursos y no rendirse. Y entender que aparecerán oportunidades y aliados insospechados. "La oposición al suicidio asistido toma muchas formas, algunas no se ven de inmediato. Es más profunda de lo que la gente piensa", advierte Wolfgang.

      2. "No sigas el eje izquierda-derecha"

      "Otros temas se tratan según las líneas ideológicas habituales, pero este es distinto", avisa Wolfgang. Al menos, por ahora. En EEUU y en Inglaterra las asociaciones de defensores de discapacitados, que suelen alinearse con la izquierda, han sido muy activas contra la eutanasia. De hecho, dice Wolfgang, "han sido nuestro recurso más fuerte". Por el contrario, en España apenas se han pronunciado, como denunció en su momento Jaime Mayor-Oreja, líder de la coalición One of Us.

      En cualquier caso, Wolfgang anima a no atascarse en viejas heridas y a no tener "enemigos para siempre". "¿Sabes esa legisladora pro-aborto que presume de infancia católica, cita teólogos disidentes y vota a favor del matrimonio gay? Puede ser tu mejor amiga en esta lucha. Yo lo he visto. Ahora es un tema de arcilla mojada. Haz nuevos amigos donde puedas, antes de que el barro se endurezca. Trabaja para asegurarte de que cuando se solidifique, sea a favor nuestro, no de nuestros adversarios".

      En España, los promotores de manifiestos contra la eutanasia lograron la adhesión de importantes figuras del socialismo de hace unas décadas (Joaquín Leguina, Francisco Vázquez, José Luis Corcuera, Mercedes Aroz, Eligio Hernández...) pero entre los socialistas "en activo" la docilidad a las directrices eutanasistas del Partido Socialista fue absoluta. También en Portugal varios diputados socialistas criticaron la eutanasia.

      • El caso de Noelia Castillo en 2026 es una de esas ocasiones que ha hecho cambiar de opinión a muchas personas que antes eran favorables a la eutanasia "en teoría" pero ahora ven que en la práctica destruye a los débiles y enfermos.

      3. "Si el manual ya no sirve, tíralo"

      Es importante saber adaptarse. En 2021, con la pandemia y las restricciones, los provida de Connecticut no pudieron repetir su principal jugada, de llevar activistas discapacitados a las comisiones y grupos de control y debate (en España, directamente, no hubo ninguna participación social ni debate). Así que los provida volvieron a una vieja táctica: manifestaciones que juntaban el tema de la eutanasia con las protestas por un proyecto abortista (contra los centros provida de embarazadas). La lucha contra el aborto lleva más años de experiencia, rodaje y militancia, y mueve más gente. "Así energizamos nuestra base de apoyos y los devolvimos a la lucha en ambos temas con vigor renovado", explica Wolfgang.

      En España, si no hubiera habido pandemia, se habría podido organizar una gran manifestación callejera, algo que en Madrid suele funcionar bien. Las asociaciones de la Asamblea por la Vida aún cuentan con ello.

      4. "Recoge el manual que has tirado, y desempólvalo"

      Wolfgang explica que cuando en 2021 los provida y más específicamente los católicos ligaron eutanasia y aborto para sacar gente a la calle, sus antiguos aliados contra el suicidio asistido protestaron y acudieron a la prensa. Y eso fue bueno, porque generó más cobertura mediática y llamó a muchos la atención al mostrar que contra el suicidio hay sectores muy diversos. Es algo muy importante, para volver a suscitar complicidades y alianzas donde se pueda.

      5. "No des por supuesto que la derecha te ayudará"

      Wolfgang lo concreta, en clave de EEUU, con la frase "no des por supuesto a los Republicanos". La derecha en muchos sitios no tiene muy claro los temas éticos y morales, y a veces, si los tiene, aún así necesita que se le recuerden.

      "También es un error enterrarlos en hostilidad sin fin por no llegar a nuestras expectativas. A la gente les gusta que les pregunten, les inviten, saber que se les aprecia". Hay que cuidar a los cercanos y darles las gracias.

      6. "Explica a los conservadores la visión general"

      A los conservadores hay que explicarles que el suicidio asistido y la eutanasia -médicos que no curan, sino que matan- van a descristianizar del todo nuestra civilización, implantando otra civilización mucho más cruel, donde el hombre ya no es algo sagrado, imagen de Dios, sino otro recurso animal para usar y tirar. "Hay razones para asociar esta práctica con la Alemania nazi. Será un infierno en la tierra, un osario para la humanidad".

      7. "Explica a los progresistas la visión general"

      A los progresistas hay que explicarles lo mismo, pero con otras palabras. Hay que recordarles que el mundo no tenía hospitales ni orfanatos para pobres antes de que Cristo enseñara que los débiles y enfermos son importantes. Toda la ética del cuidado de los pobres en Occidente emana del cristianismo. Incluso el aborto y la ideología LGTB, aunque los cristianos los combatan, se han construido -tramposamente- a partir de la cultura compasiva del cristianismo y Occidente.

      En cambio, dice Wolfgang, la eutanasia y el suicidio asistido son "un salto ontológico" que corrompe y hunde la ética Occidental y la devuelve a la crueldad de la Roma antigua y la Alemania nazi. Es la idea de que hay vidas sin valor, que el poder puede eliminar a algunos. Wolfgang admite que ya se da con el aborto, pero el aborto se esconde más, quizá porque se centra en un grupo muy limitado de "sanitarios". La eutanasia pervierte toda la sociedad, sus criterios de ahorro, cuidado, valoración... La experiencia de su asociación es que "tenemos más aliados progresistas en el tema del suicidio asistido que en ningún otro".

      8. "Explica el cuadro pequeño, desde cerca"

      No sólo hay que hablar de "civilizaciones", sino de los peligros reales y concretos para tu abuelo, para ti, cuando seas anciano. El 'derecho a matarse' en seguida se convertirá en 'el deber de matarse para ahorrar'. Leyes así ponen en peligro a las personas vulnerables. Las compañías de seguros pueden animarte a cubrir tu eutanasia, no otras opciones más caras. Tus herederos pueden presionarte. Ningún sistema de eutanasia es capaz de prevenir la coerción sutil y continuada. De hecho, al sistema NO le interesa prevenirla, sino facilitarla. La eutanasia tiene una importante lógica económica y de ahorro. Una lógica arrolladora, que enseguida se inserta en el mercado: anunciar y fomentar lo que produce beneficios.

      9. "Empieza y termina con Dios"

      Wolfgang dirige una asociación cristiana y tiene claro que los cristianos deben enraizarse en Dios. Cuando este año lograron bloquear una vez más una proposición de ley de suicidio asistido, el presidente de los obispos de Connecticut dijo "a Dios sea toda la gloria". "Nunca olvidemos que todo se lo debemos a Él", admite el veterano activista.

      (Publicado originariamente en ReL en 2021, con actualizaciones tras el caso de Noelia Castillo en 2026).

      Pablo J. Ginés, ReL

      Vea también    Cómo ser una familia provida...




      De capitán de rugby a cura, pasando por MasterChef: la historia de conversión del «Gordo Verde»

      Vive en metro y medio de contenedor en un asentamiento, tiene el Santísimo expuesto en su capilla del tamaño de un armario, y cada día construye casas modulares para familias qu e no tienen ni piso de tierra

      Juan Andrés Gordo es sacerdote desde 2007 y pertenece a la Arquidiócesis de Montevideo.

      Juan Andrés Gordo es sacerdote desde 2007 y pertenece a la Arquidiócesis de Montevideo.

      Juan Andrés Verde jugó dos mundiales juveniles de rugby con Uruguay, tenía novia y estudiaba veterinaria cuando, con 19 años, una misión le cambió la vida. Hoy es sacerdote diocesano, vive en un contenedor marítimo en un asentamiento de Montevideo, ha construido cientos de viviendas para familias sin techo y llegó a la final de MasterChef Celebrity Uruguay con un único objetivo: hablar de Dios a través de un plato de comida

      Se hace llamar «el Gordo Verde» —Verde es su apellido, gordo su complexión: 115 kilos que él mismo bromea en «se compactan». Capitán de la selección juvenil uruguaya, disputó los mundiales sub-20 de Irlanda 2007 y Japón 2009. Jugaba con dureza —"corazón rudo, bruto, áspero", le ha definido en una entrevista el sacerdote venezolano Fray Marcos en el pódcast Se BuscanRebeldes— y tenía toda una vida por delante: novia de cuatro años, estudios de veterinaria, planes de ir al Mundial de Chile.

      Juan Andrés Gordo es sacerdote desde el año 2007. Pertenece a la Arquidiócesis de Montevideo.

      Juan Andrés Gordo es sacerdote desde el año 2007. Pertenece a la Arquidiócesis de Montevideo.IGLESIA CATÓLICA DE MONTEVIDEO

      Hoy, con 36 años, es sacerdote diocesano de Montevideo, vive en un contenedor marítimo en el asentamiento Santa Eugenia y ha construido casas para más de 300 familias uruguayas a través de la fundación que él mismo puso en marcha, Cireneos, y de su programa Rancho Cero.

      Entre medias disputó la final de MasterChef Celebrity Uruguay, un plato de polenta convertido en catequesis y una pregunta que le hizo su novia poco antes de morir en accidente: "Gordo, ¿y tú nunca pensaste en ser sacerdote?".

      «Eres autosuficiente»: el golpe que lo cambió todo

      Verde se crió, según cuenta él mismo, en una familia católica "no habitual" en el Uruguay laico. Pero llegó un momento, siendo joven, en que sintió que la fe que le habían transmitido sus padres, sus catequistas, su abuela, no terminaba de ser suya: "¿Quién es Jesús para mí?", se preguntaba, "porque para mí no es nadie".

      Con esa duda a cuestas fue a hablar con un sacerdote, un poco "subidito", según reconoce entre risas. Y recibió una respuesta que describe como "mortal": "Lo que pasa es que vos sos un gordito autosuficiente, que en la medida en que estés lleno de tus seguridades, nunca va a haber lugar para Dios en tu corazón". Tenía entonces 19 o 20 años, y aquella frase le obligó a hacer inventario de todas aquellas seguridades: familia, novia, dinero, rugby.

      El golpe de gracia llegó poco después, en una misión de la obra salesiana de Don Bosco en el Paiva, en pleno campo uruguayo, acompañando a hijos de las personas que trabajaban en el campo. Lejos de todas sus seguridades, dice, Jesús "dejó de ser algo en mi vida para ser alguien". Fue el año más pleno de su vida hasta entonces, y esa plenitud —no un sermón, no un rayo del cielo— fue lo que terminó llevándole al seminario.

      La pregunta de Jimena

      Hay un nombre que Juan Andrés pronuncia con especial cuidado: Jimena, su novia durante casi cuatro años. Fue ella quien, un día cualquiera, le lanzó la pregunta que él dice que ya le habían hecho otras personas, pero que salido de su boca sonó muy fuerte: "Gordo, ¿y tú nunca pensaste en ser sacerdote?".

      Poco después, Jimena falleció en un accidente. No rehúye la herida ni la envuelve en un lazo fácil: habla de dudas, de "el misterio del dolor". Pero también de gratitud. "Estoy convencido de que no habría padre Gordo Verde si no hubiera sido por la novia que el Señor puso en su momento en mi camino", resume. Entró en el seminario, dice, con una excusa casi pragmática: "por lo menos me voy a sacar la duda".

      El postre de Juan Pablo II: así predicó desde MasterChef

      Antes de convertirse en sacerdote de barrio, Verde ya era conocido en Uruguay por su trabajo en zonas humildes de Montevideo. Fue precisamente para visibilizar la pobreza de esos barrios —familias enteras “viviendo en latas”, con suelo de tierra y techo de chapa— por lo que aceptó participar en MasterChef Celebrity Uruguay, después de haber rechazado varias invitaciones anteriores, y así poder dar un altavoz a esas familias.

      "Yo no sé cocinar, pero estoy dispuesto a aprender para lograr que estas familias tengan un techo digno y darles visibilidad", cuenta que pensó al entrar.

      Llegó hasta la final. Y allí perdió, algo que hoy define sin rodeos: "Fue lo mejor que me pudo haber pasado. Yo creo que gané perdiendo". En sus últimos tres platos —los más vistos de toda la temporada televisiva uruguaya— pudo colar el mensaje que de verdad le importaba. 

      Un vitel toné navideño para hablar de que no existe la familia perfecta. Una polenta —"puede estar en la casa más acomodada y en la casa más humilde"— para hablar de que la Palabra de Dios tiene que llegar a todos los corazones por igual. Y de postre, la papiesca cremosca, el dulce favorito de Juan Pablo II, para hablar de la llamada universal a la santidad.

      Terminado el programa, salió del plató como perdedor oficial de MasterChef, pero con una caravana de vecinos del barrio esperándole a caballo y en moto.

      Un contenedor de metro y medio, con capilla incluida

      Ese barrio, hoy, es su casa. Vive desde hace cuatro años en un contenedor marítimo de metro y medio por dos metros y medio en el asentamiento Santa Eugenia, adonde se trasladó tras un desalojo judicial que amenazaba a la comunidad con la que trabajaba. Antes de entrar en su cuarto tiene una capillita del mismo tamaño con el Santísimo expuesto: "no preciso más nada para levantarme, para irme a dormir", dice.

      De ahí nació Cireneos —en homenaje a Simón de Cirene, el hombre al que obligaron a cargar la cruz de Cristo— y su programa estrella, Rancho Cero: viviendas modulares de dos dormitorios, baño y cocina para sustituir las chabolas donde malviven cientos de familias uruguayas.

      Juan Andrés el día de su ordenación sacerdotal, rodeado de familia y amigos.

      Juan Andrés el día de su ordenación sacerdotal, rodeado de familia y amigos.

      Solo en su barrio se han levantado más de cien de esos hogares-contenedor; en todo el país, el programa ya ha llegado a unas 300 familias, con la ayuda ocasional de rostros conocidos —el exfutbolista Carles Puyol visitó el barrio y hoy hay allí una cancha de fútbol sintético en su honor—.

      Verde cuenta con naturalidad las pequeñas escenas que, dice, le siguen sosteniendo la fe: Brenda, una niña de nueve años que llegó corriendo el día que estrenó su primer inodoro; o Julieta, que salió de la ducha gritando "mamá, se incendia", asustada por un vapor de agua que jamás había visto. "Son realidades que increíblemente existen también en Uruguay", advierte, "y a veces lo más fácil es no querer mirar".

      «Hasta el cielo no paramos»

      El lema sacerdotal que ha elegido resume bien su recorrido: "El Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido" (Lucas 19, 10). Y si tuviera que dejar una única frase escrita en el cielo, dice, sería esta, que repite como estribillo: "Hasta el cielo, no paramos".

      Del rugby internacional a un contenedor de chapa en un barrio pobre de Montevideo, pasando por una final de televisión que perdió a propósito para ganar algo más grande: la historia del Gordo Verde es la de un hombre que decidió, como recuerda él mismo citando a Lucas 5, dejarlo todo y seguirle.

      ReL

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