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domingo, 18 de octubre de 2026

Deberes con Dios y con la sociedad; el evangelio comentado por el obispo Alemany Grau

Domingo XXIX del tiempo ordinario Ciclo A

«Pues dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios».

«Pues dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios».

17.10.2026 | 14:18

Actualizado:

La humanidad siempre estará como dividida entre las obligaciones sociales y los deberes espirituales para con Dios.

De hecho, no hay contradicción entre ambos principios éticos y sociales, como nos muestra la liturgia de hoy.

Isaías

Con sus muchas limitaciones todo ser humano tiene que descubrir sus obligaciones para con Dios, movido por la fe y la gratitud; porque Él es el único dueño de la historia:

«Así dice el Señor a su Ungido, a Ciro: …Yo soy el Señor y no hay otro; fuera de mí, no hay dios. Te pongo insignia, aunque no me conoces, para que sepan de Oriente y Occidente que no hay otro fuera de mí».

En este rey ungido descubrimos al Verbo encarnado, del que habla esa profecía.

Salmo 95

Es una invitación a aclamar a Dios por encima de todo:

«Porque es grande el Señor, muy digno de alabanza».

Frente a la divinidad del Dios verdadero, «los dioses de los gentiles son apariencia, mientras que el Señor ha hecho el cielo…».

Frente a este único Dios verdadero no hay nada ni nadie a quien alabar:

«Postraos ante el Señor en el atrio sagrado, tiemble en su presencia la tierra toda; decid a los pueblos: “El Señor es rey, él gobierna a los pueblos rectamente».

San Pablo

En su Carta a los Tesalonicenses el apóstol enseña que ante Dios Padre es preciso recordar continuamente que hay que vivir en acción de gracias:

«Siempre damos gracias a Dios por todos vosotros y los tenemos presentes en nuestras oraciones».

De esta manera, también Pablo insiste en el tributo de adoración que debemos cultivar con respecto a nuestro Dios único y verdadero.

Verso aleluyático

Son unas palabras de san Pablo que expresan cómo deben vivir los seguidores de Cristo: como luces que dan la verdadera razón para vivir: «Brilláis como lumbreras del mundo mostrando una razón para vivir».

Esto debe ser un cristiano, una luz («Ustedes son la luz del mundo») que con su vida manifiesta la verdadera razón de existir en este mundo.

Evangelio

Siempre con el fin de tentar a Jesús, un buen día los fariseos le hacen una pregunta para poder acusarlo ante los tribunales y, después de halagarlo con muchas alabanzas, le lanzan la pregunta:

«¿Es lícito pagar impuesto al César o no?»

La sabia respuesta de Jesús a esta pregunta, con que quieren comprometerle, pone las cosas en su sitio:

Primero, hay que dar culto a Dios porque es el dueño de la creación, honrándole con una conducta íntegra.

En segundo lugar, ha que cumplirse con los deberes y obligaciones, porque se utilizan muchas «cosas» necesarias para la convivencia humana.

Queda, pues, claro la doble obligación de toda persona:

A Dios el culto como autor de la naturaleza humana, y tributo a los seres humanos, por la cantidad de servicios que utilizamos en la vida ordinaria.

No olvidemos que nadie debería justificar la evasión de impuestos como un sistema para ganar dinero ilícitamente.

¿Procuras en tu vida dar culto a Dios como le es debido?; sin olvidar la obligación que tenemos con la sociedad en la que vivimos y de la que también somos responsables.

Reflexión Homilética

Escucha aquí la Reflexión

Evangelio y Homilía breve

DOMINGO XXIX T. ORDINARIO. «Pagadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios».

Evangelio y Homilía breve

SÁBADO XXVIII T ORDINARIO. « El Espíritu Santo os enseñará en aquel momento lo que tenéis que decir».
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Dedicó 60 años de su vida a llevar a Cristo a África y Asia: a los 88 años recibe un homenaje

Ángel Becerril dedicó seis décadas a anunciar a Cristo en Zimbabue y Tailandia. Ahora, la Iglesia reconoce su fidelidad y entrega misionera.

De izquierda a derecha: José María Calderon, director de Obras Misionales Pontificias, Mons. Mikel Garciaandía, Obispo de Palencia, José Luis Pérez, periodista de TRECE, Luis Manuel Moral, director de Misiones Salesianas, y sentado en la silla de ruedas Ángel Becerril, misionero palentino de 88 años.

De izquierda a derecha: José María Calderon, director de Obras Misionales Pontificias, Mons. Mikel Garciaandía, Obispo de Palencia, José Luis Pérez, periodista de TRECE, Luis Manuel Moral, director de Misiones Salesianas, y sentado en la silla de ruedas Ángel Becerril, misionero palentino de 88 años


    Más de 60 años anunciando el Evangelio en algunos de los lugares más alejados de España. Una vida entera dedicada a llevar a Jesucristo a quienes todavía no lo conocen. Esa es la historia del sacerdote palentino Ángel Becerril, que acaba de recibir el Premio Beata Paulina Jaricot de Obras Misionales Pontificias (OMP), en reconocimiento a su extraordinaria trayectoria misionera.

    El galardón se ha entregado coincidiendo con el centenario del Domund, que se celebra este domingo 18 de octubre, y pretende poner en valor una virtud que no siempre recibe reconocimiento público: la fidelidad.

    «Él no ha hecho grandes cosas conocidas, pero ha entregado seis décadas de su vida a la misión», explicó José María Calderón, director nacional de OMP. «La fidelidad a la misión merece ser premiada».

    De Palencia a Zimbabue y Tailandia

    Nacido en 1938 en Cozuelos de Ojeda (Palencia), Becerril descubrió muy pronto su vocación misionera y encontró en el Instituto Español de Misiones Extranjeras (IEME) el camino para hacerla realidad.

    Su vida transcurrió entre dos continentes. Primero evangelizó durante décadas en Zimbabue, en África, y posteriormente continuó su misión en Tailandia, en Asia.

    Al recoger el premio, visiblemente emocionado, quiso agradecer el acompañamiento recibido durante todos esos años.

    «El IEME me construyó, me hizo misionero, me envió, me acompañó durante 60 años en África y en Tailandia», recordó.

    También tuvo palabras de agradecimiento para su diócesis de origen, Palencia, que siempre le ha acompañado y acogido.

    Actualmente, debido a su avanzada edad y sus limitaciones físicas, vive en una residencia de su provincia natal.

    «Si este momento ayuda a alguien a ser generoso para Dios y la misión, seré feliz de haber puesto mi granito de arena», afirmó.

    «Tenemos gentiles entre nosotros»

    Durante la ceremonia, el obispo de Palencia, monseñor Mikel Garciandía, lanzó una advertencia sobre la situación religiosa de España.

    «Tenemos gentiles entre nosotros», aseguró, al recordar que también nuestro país necesita ser evangelizado.

    El prelado señaló que, aunque España debe continuar enviando misioneros a otros continentes, también necesita acoger a quienes llegan desde otros países para anunciar el Evangelio.

    «La única manera de ser católicos hoy es siendo discípulos y siendo misioneros», subrayó.

    Los salesianos, también premiados

    La quinta edición de los premios OMP reconoció igualmente a Misiones Salesianas, que recibió el Premio Beato Paolo Manna coincidiendo con el 150 aniversario de la llegada de los primeros misioneros salesianos a Argentina.

    Durante este siglo y medio, más de 10.000 salesianos han participado en la misión. Actualmente, la congregación está presente en 138 países y cuenta con más de 500 misioneros en activo.

    Su director, Luis Manuel Moral, recordó que los misioneros afrontan situaciones especialmente difíciles, pero cuentan con el acompañamiento de Dios y de la Virgen Auxiliadora.

    Cien años del Domund

    Los premios llegan en vísperas de una celebración histórica: el centenario del Domund, la Jornada Mundial de las Misiones.

    José María Calderón recordó que los galardones son, en cierto modo, «injustos», porque todos los misioneros merecerían recibirlos.

    «Los misioneros no son hombres y mujeres de una ONG, son hombres y mujeres de fe que van a llevar a Jesucristo a donde Jesucristo no es conocido y amado», afirmó.

    Una definición que resume perfectamente los 60 años de entrega silenciosa de Ángel Becerril.

    ReL

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    Evangelio del día Domingo 29a del Tiempo ordinario - ¿Acaso no sería muchísimo mejor escucharlo con la familia proclamado en la Santa Misa Dominical presencial?


     

    San Pedro de Alcántara , San Lucas ApòstolMás...

    Libro de Isaías 45,1.4-6.

    Así habla el Señor a su ungido,
    a Ciro, a quien tomé de la mano derecha,
    para someter ante él a las naciones
    y desarmar a los reyes
    para abrir ante él las puertas de las ciudades,
    de manera que no puedan cerrarse.
    Por amor a Jacob, mi servidor,
    y a Israel, mi elegido,
    yo te llamé por tu nombre,
    te di un título insigne,
    sin que tú me conocieras.
    Yo soy el Señor, y no hay otro,
    no hay ningún Dios fuera de mí.
    Yo te hice empuñar las armas,
    sin que tú me conocieras,
    para que se conozca,
    desde el Oriente y el Occidente,
    que no hay nada fuera de mí.
    Yo soy el Señor, y no hay otro.


    Salmo 96(95),1.3.4-5.7-8.9-10a.10c.

    Aclamen la gloria y el poder del Señor.

    Canten al Señor un canto nuevo,
    cante al Señor toda la tierra;
    Anuncien su gloria entre las naciones,
    y sus maravillas entre los pueblos.

    Porque el Señor es grande
    y muy digno de alabanza,
    más temible que todos los dioses.
    Los dioses de los pueblos

    no son más que apariencia,
    pero el Señor hizo el cielo.
    Aclamen al Señor, familias de los pueblos,
    aclamen la gloria y el poder del Señor;

    aclamen la gloria del nombre del Señor.
    Entren en sus atrios trayendo una ofrenda.
    adoren al Señor al manifestarse su santidad:
    ¡que toda la tierra tiemble ante él!

    Digan entre las naciones: “¡El Señor reina!
    El Señor juzgará a los pueblos con rectitud”.


    Primera Carta de San Pablo a los Tesalonicenses 1,1-5b.

    Pablo, Silvano y Timoteo saludan a la Iglesia de Tesalónica, que está unida a Dios Padre y al Señor Jesucristo. Llegue a ustedes la gracia y la paz.
    Siempre damos gracias a Dios por todos ustedes, cuando los recordamos en nuestras oraciones,
    y sin cesar tenemos presente delante de Dios, nuestro Padre, cómo ustedes han manifestado su fe con obras, su amor con fatigas y su esperanza en nuestro Señor Jesucristo con una firme constancia.
    Sabemos, hermanos amados por Dios, que ustedes han sido elegidos.
    Porque la Buena Noticia que les hemos anunciado llegó hasta ustedes, no solamente con palabras, sino acompañada de poder, de la acción del Espíritu Santo y de toda clase de dones.


    Evangelio según San Mateo 22,15-21.

    Los fariseos se reunieron entonces para sorprender a Jesús en alguna de sus afirmaciones.
    Y le enviaron a varios discípulos con unos herodianos, para decirle: "Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas con toda fidelidad el camino de Dios, sin tener en cuenta la condición de las personas, porque tú no te fijas en la categoría de nadie.
    Dinos qué te parece: ¿Está permitido pagar el impuesto al César o no?".
    Pero Jesús, conociendo su malicia, les dijo: "Hipócritas, ¿por qué me tienden una trampa?
    Muéstrenme la moneda con que pagan el impuesto". Ellos le presentaron un denario.
    Y él les preguntó: "¿De quién es esta figura y esta inscripción?".
    Le respondieron: "Del César". Jesús les dijo: "Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios".

    Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



    Bulle

    Santa Catalina de Siena (1347-1380)
    terciaria dominica, doctora de la Iglesia, copatrona de Europa
    Diálogos, c. 13


    «¿De quién es esta imagen?» : Dios, al hacerse hombre, restaura en nosotros

    Amor Eterno..., te pido como una gracia que, en nombre de la caridad eterna que te ha movido a crear al hombre según tu imagen y semejanza (Gn 1,26), tengas misericordia de tu pueblo... Tu has hecho esto, oh Trinidad eterna, tan sólo porqué querías hacer participar al hombre de Ti mismo. Por eso le has dado la memoria, para que se acuerde de todos tus beneficios y así, oh Padre eterno, le haces partícipe de tu poder. Por eso le has dado la inteligencia, para que pueda comprender tu bondad y así participar de la sabiduría de tu Hijo único. Por eso les has dado la voluntad, para que pueda amar lo que ve y conoce de tu verdad, y así participe del amor de  tu Espíritu Santo. ¿Quién te ha movido a que dieras tan gran dignidad al hombre? El amor inagotable con el cual has mirado en ti mismo a tu criatura...
    [Pero] a causa del pecado, el hombre ha perdido esta dignidad... Entonces tú, movido por este mismo fuego con el cual nos habías creado..., nos has dado el Verbo, tu Hijo único... Él ha llevado a cabo tu voluntad, Padre eterno, cuando lo has revestido de nuestra humanidad, a imagen y semejanza de nuestra naturaleza. ¡Oh abismo de caridad! ¿Cuál es el corazón que pueda quedarse retirado y no ceder a tu amor viendo al Altísimo unirse a la bajeza de nuestra humanidad?  Somos tu imagen, tú la nuestra por esta unión que tu has consumado en el hombre velando tu divinidad con el barro de Adán (Gn 2,7)... ¿Qué es lo que te ha movido a hacer esto? ¡El amor! Tú, oh Dios, te has hecho hombre, y el hombre ha llegado a ser Dios. Por este amor indecible, te lo pido, ten misericordia de tus criaturas. 
    (EDD)

    Reflexión sobre el grabado

    Una moneda se convierte en el centro de un enfrentamiento en el Evangelio de hoy. Cuando le preguntan si hay que pagar impuestos al César, Jesús se enfrenta a una trampa cuidadosamente preparada: cualquiera de las dos respuestas podría poner en su contra tanto al pueblo como a las autoridades romanas. Pide ver la moneda que se utiliza para pagar el impuesto y llama la atención sobre el retrato y la inscripción que lleva. “Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios”. Su respuesta desvía el debate de la lealtad política hacia una cuestión mucho más profunda.

    Para quienes reflexionamos sobre las imágenes, la moneda ofrece un contraste sorprendente. Sí, lleva el retrato de César. Pero eso es todo. Sin embargo, cada persona lleva la imagen de Dios. Algo mucho más precioso. El retrato del emperador marca la moneda; la imagen de Dios habla de nuestra identidad más profunda. Ningún poder político puede, en última instancia, reclamar la devoción que le corresponde a nuestro Creador. Por eso, Jesús nos deja algo más que una respuesta sobre los impuestos. Nos invita a reflexionar sobre lo que hacemos con la vida que Dios nos ha confiado y nos pregunta qué huella dejamos en la sociedad. Nuestro tiempo, nuestros dones y nuestra capacidad de amar llevan todos su huella.

    Rembrandt van Rijn, famoso por sus pinturas, fue también uno de los mejores grabadores de la historia del arte. Su dominio de la línea grabada le permitió transmitir la misma profundidad emocional y sensibilidad hacia la luz que admiramos en sus lienzos. Los trazos finos y grabados, las sombras densas y las zonas de papel sin tocar transmiten la luz. El grabado era en aquella época un campo de experimentación constante para Rembrandt: a menudo volvía a sus planchas de cobre, modificándolas entre una impresión y otra para desarrollar sus posibilidades expresivas.

    En «El tributo», realizada hacia 1635, Rembrandt reúne a un grupo de figuras muy apiñadas en torno a Jesús dentro de un escenario arquitectónico. Sus cuerpos superpuestos y sus variados tocados confieren al encuentro un carácter inmediato y humano; parece como si estuviéramos allí, entre quienes escuchan la conversación. Las zonas de denso sombreado cruzado contrastan con los pasajes más claros, guiando nuestra atención a través de la reunión. Con apenas diez centímetros de ancho, el aguafuerte es, en definitiva, una pequeña escena íntima. Podemos apreciar cómo Rembrandt consigue transmitir una comprensión profundamente humana de sus personajes en sus grabados. En una pequeña hoja de papel, era capaz de captar la vulnerabilidad de un rostro envejecido o la intensidad espiritual de un encuentro evangélico.

    Los coleccionistas de grabados de Rembrandt valoran especialmente las diferencias entre cada una de las impresiones de un mismo grabado: Rembrandt experimentaba con distintos tipos de papel, variaba la aplicación de la tinta y reelaboraba sus planchas, lo que confería a los grabados de un mismo tema un carácter muy propio y resultados diferentes. La rareza y la calidad de la impresión pueden hacer que algunos ejemplares excepcionales alcancen un gran valor. En diciembre de 2025, su retrato «Arnout Tholinx, inspector» alcanzó un precio de 3,1 millones de libras en Christie’s, estableciendo un récord mundial de subasta para un grabado de Rembrandt y para cualquier grabado de un maestro antiguo.

    by Padre Patrick van der Vorst

    Oración

    (Dejémonos guiar por Catalina de Siena - arriba)

    sábado, 17 de octubre de 2026

    Algo está cambiando en Noruega: el sorprendente renacimiento del catolicismo en un país secularizado

    El obispo Erik Varden habla de una nueva primavera para la Iglesia en Noruega, donde crece la búsqueda de Dios y conviven católicos de 130 países.

    El P. Mathias Ledum procesiona hacia las ruinas del monasterio benedictino el 5 de julio.

    El P. Mathias Ledum procesiona hacia las ruinas del monasterio benedictino el 5 de julio.


      En un país de tradición protestante y marcado por la secularización, la Iglesia católica está experimentando lo que algunos consideran un inesperado despertar espiritual. Así lo asegura Erik Varden, obispo de Trondheim y monje cisterciense, que habla abiertamente de una nueva primavera para el catolicismo noruego.

      «Estamos viviendo un tiempo de primavera», afirma el prelado en una entrevista concedida a Aleteia, realizada por la periodista Mathilde de Robien. Una conversación en la que aborda su conversión, el crecimiento de la comunidad católica y la importancia de recuperar la vida interior en una sociedad dominada por el ruido y la exposición pública.

      El obispo trapense Erik Varden explica la Navidad desde la perspectiva de San José.

      El obispo trapense Erik Varden explica la Navidad desde la perspectiva de San José.Bishop Erik Varden (captura).

      «Estamos presenciando verdaderamente la gracia en acción»

      Varden no oculta su entusiasmo ante lo que está sucediendo en Noruega. «En este momento hay muchas gracias, muchos desafíos y también muchas responsabilidades. Estamos presenciando verdaderamente la gracia en acción», explica.

      Según el obispo, cada vez encuentra más personas que buscan sinceramente respuestas a las grandes preguntas de la existencia.

      «Muchas personas buscan con diligencia, fervor y sinceridad la verdad, la comunión y la vida verdadera», señala.

      Durante siglos, el catolicismo permaneció prácticamente ausente de la vida pública noruega. Tras la Reforma protestante, su presencia fue muy limitada y no comenzó a recuperarse hasta el siglo XIX.

      Sin embargo, Varden considera que la situación ha cambiado profundamente.

      «El catolicismo, que durante mucho tiempo permaneció muy marginal en la estructura de la sociedad, ya no es tan marginal», sostiene.

      Para el obispo, la Iglesia debe asumir ahora una responsabilidad mayor en la sociedad, contribuyendo a orientarla y sostenerla desde la fe.

      Una Iglesia con católicos de 130 países

      Una de las características más llamativas del catolicismo noruego es su extraordinaria diversidad.

      «En Trondheim tenemos católicos de 130 países diferentes», explica Varden.

      La inmigración ha desempeñado un papel fundamental en la configuración de estas comunidades, que reúnen a fieles de numerosas nacionalidades, culturas y tradiciones.

      Esta diversidad presenta dificultades, reconoce el obispo, pero constituye también una enorme riqueza espiritual.

      Lejos de entender el catolicismo como una identidad exclusivamente nacional, Varden considera que esta realidad permite experimentar de manera especialmente intensa la universalidad de la Iglesia.

      Se trata, explica, de construir una auténtica comunión entre personas de procedencias muy distintas, unidas por una misma fe.

      Una conversión que comenzó escuchando música

      La trayectoria personal del obispo ayuda a comprender su visión del despertar religioso.

      Nacido en una familia cristiana poco practicante, atravesó durante su adolescencia una etapa de alejamiento de la fe.

      Pero a los 14 o 15 años comenzó a preguntarse por el sentido de la existencia. Una experiencia inesperada, relacionada con la música, desencadenó su búsqueda espiritual.

      Aquella vivencia le hizo comprender que existía una realidad que trascendía su propia comprensión.

      «Esta otra realidad era una presencia que tenía un nombre. Así que me propuse encontrar ese nombre», recuerda.

      Su búsqueda le condujo a la Biblia, a Jesucristo y finalmente a la Iglesia católica, a la que se incorporó en 1993. En 2002 ingresó en la vida monástica trapense.

      El secreto del renacimiento espiritual: aprender a escuchar

      Varden acaba de publicar dos libros dedicados a la importancia de la vida oculta y la interioridad.

      Frente a una sociedad obsesionada con exhibirlo todo, reivindica el silencio como espacio privilegiado para encontrarse con Dios.

      «Cultivar la vida interior no significa aislarse de los demás», advierte.

      El obispo insiste en que la voz de Dios no se descubre mediante la agitación, sino aprendiendo a escuchar.

      «El Espíritu prefiere hablar en silencio; posee una paciencia asombrosa», explica.

      «Debemos aprender, o reaprender, a escuchar, a esperar y a consentir la acción de Dios en nuestras vidas, renunciando al deseo profundamente arraigado en todos nosotros de considerarnos Dios. Esta es la tendencia a querer moldear nuestras vidas, nuestro futuro y nuestras comunidades a nuestra propia imagen, en lugar de recibir la imagen que el Creador nos concibió para nuestro bien y nuestra felicidad».

      Por eso propone recuperar la lectura de las Escrituras, la vida sacramental y la comunión eclesial como caminos para reconocer la acción divina.

      Una propuesta que conecta con esa primavera católica que, según Varden, comienza a florecer en Noruega: una Iglesia diversa, que recupera presencia social y en la que numerosas personas vuelven a buscar a Dios.

      ReL

      Vea también    Testimonios de fe y de conversión