Entradas populares

sábado, 26 de septiembre de 2026

León XIV responde en la UNESCO a la pregunta que ninguna IA sabe contestar

Reflexionó acerca de lo que hace verdaderamente humano la hombre.

El Papa León visitó la sede de la UNESCO en una de sus primeras paradas en su viaje a Francia.

El Papa León visitó la sede de la UNESCO en una de sus primeras paradas en su viaje a Francia.EWTN/Aciprensa.


León XIV pronunció este viernes en la sede de la UNESCO en París un discurso articulado en torno a una pregunta que, según dijo, «reclama con urgencia una respuesta»: ¿qué significa ser humano? Era la primera vez que un Papa intervenía ante la organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura desde que lo hiciera Juan Pablo II en 1980. 

En la primera jornada de su viaje apostólico a Francia, el Pontífice denunció la paradoja de una época que llama «inteligentes» a las máquinas mientras mide a las personas por lo que producen. También pidió a la comunidad internacional una protección especial para niños y jóvenes en la era digital.

Cuarenta y seis años después

La visita, por invitación del director general, Khaled El-Enany, llega en un momento delicado para la institución, que arrastra una grave crisis presupuestaria tras la salida de Estados Unidos en 2025. Llega también en vísperas de un aniversario: en 2027 se cumplirán 75 años de la presencia de la Santa Sede en la UNESCO, donde mantiene una misión de observación permanente desde 1952.

El Papa habló en francés y en inglés, y fue el único discurso bilingüe de todo el viaje. Arrancó recogiendo el testigo de su predecesor polaco, que en aquella misma sala recordó que “genus humanum arte et ratione vivit”, es decir, que el hombre vive una vida verdaderamente humana gracias a la cultura. 

A partir de ahí, invitó a los presentes a ver la UNESCO “no solo como una organización internacional ilustre, sino también como un lugar donde la humanidad reflexiona sobre sí misma, sobre su historia y sobre su futuro”.

Además, quiso que los presentes reflexionaran sobre la cuestión de ser de todo su trabajo en esta institución: «Ninguna educación es completa si no habla de la cuestión del sentido».

Hijos, pobres y libres

El corazón del discurso fue una respuesta en tres tiempos a la gran pregunta. El primero: «Antes que nada, la persona humana es alguien que es concebido y nace. Por eso, ser humano significa, en primer lugar, ser hijo. Ninguno de nosotros eligió serlo». De ahí extrae algo que, advirtió, no es solo biológico sino ético: si todos somos hijos, todos somos hermanos.

Oscar Cantú es obispo de San José (California) desde 2018, cuando el Papa Francisco le nombró.

USA - Edición Hispana

El obispo de Silicon Valley avisa de los riesgos de la IA: «Está en juego la humanidad misma»

El segundo: «Todos nacemos desnudos y necesitados. Somos pobres de nacimiento, necesitados de pan y de palabras, de cuidados y de afecto». Olvidarlo tiene consecuencias. La vida deja entonces de entenderse como un don y pasa a verse como una mercancía, un producto que explotar.

El tercero es la libertad, cuya belleza, dijo el Papa, «tiene un nombre: justicia». Cuando esa libertad degenera en arbitrariedad o sed de poder, llega lo peor: «la más terrible de las “obras humanas” es la guerra, porque entonces la propia ciencia se pone al servicio de una voluntad inhumana de destruir y de matar».

León XIV rescató entonces la frase más célebre de la Constitución de la UNESCO, escrita tras la Segunda Guerra Mundial: «Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz». 

Recordó que la humanidad aprendió entonces, a un precio altísimo, que «el progreso científico, separado de la sabiduría, puede convertirse en un arma de destrucción». Añadió que la cultura sometida a la ideología degenera en propaganda, y que la educación que abandona la verdad acaba siendo «un instrumento para manipular las conciencias».

La paradoja de las máquinas «inteligentes»

El pasaje sobre la tecnología fue, probablemente, el más afilado. «Mientras se atribuye “inteligencia” a sistemas computacionales, nos cuesta reconocer la dignidad inalienable de las personas humanas, cuyas vidas se juzgan según el criterio de la eficiencia y, cuando ya no se consideran productivas, son rechazadas y descartadas», afirmó.

Frente a esa lógica, el Papa defendió una dignidad que no depende de las capacidades ni se pierde con la enfermedad, «ni siquiera ante la muerte». 

Sobre la inteligencia artificial fue claro: estos sistemas «pueden correlacionar datos», pero no responder a las preguntas sobre el sentido de la vida. «Y sin embargo, los seres humanos no pueden vivir sin sentido. El sentido es el oxígeno de la mente». Dicho de otro modo, la IA sabe dónde está cada dato, pero no sabe para qué está nadie.

Vinculó también la verdad con la justicia social. Sin ella, dijo, el lenguaje queda a merced de la violencia y del capricho de los poderosos. Los que mandan invocan la ley «cuando sirve a sus intereses» y la ignoran «cuando los limita», tratando la justicia «como si fuera una mercancía que se compra y se vende». Y pidió expresamente proteger a niños y jóvenes, porque en la era digital «su vulnerabilidad nunca debe convertirse en una oportunidad de explotación».

Babel o Pentecostés

Para cerrar el diagnóstico, León XIV recurrió a dos imágenes bíblicas. En primer lugar, y como recordó en su primera encíclica Magnifica humanitas, Babel representa la unidad impuesta por la dominación, y la historia enseña que «muchos imperios se han deleitado en su poder antes de ser consumidos por él y derrumbarse como una torre». 

Esa tentación, advirtió, reaparece hoy en una globalización sin fraternidad, en formas «rapaces» de neocolonialismo, en imposiciones ideológicas y en los «contactos sin vínculos» que reducen la vida a comercio.

La alternativa es la plaza de Pentecostés, donde cada uno escuchó el mensaje en su propia lengua. «La comunión no suprime en modo alguno la diversidad», subrayó. «No es la dominación de Babel, sino la paz de Pentecostés, lo que hace posible esa comunión entre todos los pueblos».

También dejó una vara de medir para todos los discursos sobre dignidad humana: el cuidado de los últimos. Mencionó a los niños «en el seno de sus madres y en los diversos escenarios de guerra», a las personas con discapacidad, a los ancianos, a los migrantes y refugiados, y a todos los excluidos «con arrogancia» por improductivos. Por eso, concluyó, la crisis ecológica actual es en el fondo una crisis antropológica.

León XIV recibió a Macron en abril de 2026 en el marco de la preparación del viaje apostólico a Francia

Vaticano

Siete claves para entender el viaje de León XIV a Francia

Una virtud rara: la confianza

En la parte final, de nuevo en francés, el Papa no esquivó la crisis del multilateralismo. Las instituciones internacionales, reconoció, atraviesan una crisis de eficacia, sobre todo cuando el diálogo se ve como un freno o como una forma de hipocresía. Su receta fue promover «una virtud tan rara como deseada: la confianza», sin caer en un optimismo ingenuo. «Cada niño que nace trae esperanza», recordó.

Reivindicó también el papel «culturalmente necesario e insustituible» de las religiones, que ayudan a la humanidad a buscar un destino que no es la muerte: «No estamos en camino hacia la nada». Sus últimas palabras fueron para los jóvenes, que son, dijo, quienes observan con más atención lo que hacen los adultos.

En una casa acostumbrada a catalogar patrimonios de la humanidad, León XIV vino a recordar cuál es el primero de todos: la humanidad misma.




La regla para volver a disfrutar juntos como pareja

pareja-matrimonio

¿Cuál es la regla para mantener la conexión con el paso de los años como matrimonio? Basta con dedicar tiempo a tres aspectos importantes en pareja

Si buscas la regla perfecta para tener un matrimonio unido y que día tras día se vaya fortaleciendo, entonces es momento de hacer un ejercicio que los retornará a lo que los enamoró en un principio. 

La regla de 3+3+3

pareja-regla-juntos-ejercicio

PeopleImages | Shutterstock

El especialista en matrimonio y presidente de la asociación Edu Familia, Tomás Melendo, compartió una técnica que ha funcionado con las parejas que ha guiado a lo largo del tiempo y que además, señala que es muy sencillo y necesario llevar a la práctica.

En uno de sus textos habla de "volver a enamorar" al cónyuge cada día, planteando que la boda no es el punto final, sino el comienzo de una construcción que requiere atención cotidiana. El especialista hace énfasis en que no se trata solamente de recordar por qué te enamoraste, sino de aprender a reconocer por qué sigues eligiendo amar a esa persona hoy.

Esta técnica ayudará a que ambos recuerden por qué decidieron hacer una vida juntos y está conformada por tres sencillos pasos, de los cuales traerás a tu mente lo siguiente: 

1tres aspectos que te enamoraron de tu cónyuge

Al inicio de la relación, ¿qué fue lo que más te gustó de tu pareja? Anoten su respuesta en una hoja y traigan a su mente las primeras citas, así como aquella vez que se hicieron novios. Con el paso de los años podemos pasar por alto o hacer rutina aquellas cualidades que vimos en nuestro cónyuge. 

2Tres aspectos actuales

Describan tres aspectos que les guste del otro en la actualidad, puede ser sobre su personalidad, su físico o talentos. Describan qué la hace ser única y especial.

3Tres momentos felices

pareja

En esta parte, el ejercicio consiste en escribir y compartir tres momentos que recuerdan haber vivido juntos y que hayan sido significativos para ustedes, pueden incluso ver si coinciden con los mismos momentos o recordar aquello que habían olvidado pero que en su momento representó mucho para ambos. 

Un tip de oro

4Seguir construyendo 

En Aleteia queremos compartirte un paso extra que puedes añadir a este ejercicio: platiquen sobre una cosa que quieran seguir construyendo juntos, cada uno puede proponer una distinta para que, después, planeen cómo pueden lograrlo. 

De esta manera, seguirán creciendo juntos como pareja. La finalidad del ejercicio es ver la relación, no únicamente con nostalgia, sino también como una oportunidad para descubrir la evolución de la pareja. 

A veces no necesitamos conocer nuevamente a nuestra pareja, sino volver a mirarla. Detrás de la persona con quien hoy compartimos cuentas, hijos, horarios y pendientes sigue estando aquella persona que un día nos llamó la atención, que nos hizo reír y con quien comenzamos a construir una historia.

El ejercicio 3+3+3 puede ser una pequeña pausa para recordarlo y, quizá, para descubrir que todavía hay mucho que agradecer y mucho que seguir construyendo juntos.

Karen Hutch, Aleteia

Vea también     Vivir y gozar el matrimonio

Especialmente para los que NO van a Misa los Domingos: Para que descubran cuánto están perdiendo

 Aquí podemos ofrecerle sólo unos cuantos aspectos
de las mil maravillas de la Santa Misa

Cuando no puedo asistir a la Santa Misa...

Cuando no puedo asistir a la Santa Misa, adoro el Cuerpo de Cristo con los ojos del espíritu en la oración, lo mismo que le adoro cuando le veo en la Santa Misa.

San Francisco de Asís


"¡La Santa Misa es la manera más perfecta de hacer oración!"

San Pablo VI

"La Santa Misa es la oración perfecta y no puede ser sustituida. Toda otra oración encuentra su origen y cima en la Santa Misa".

Padre Jordi Rivero


La oración unida con ese divino sacrificio de la Misa.

La oración, unida con ese divino sacrificio de la Misa, tiene una fuerza indecible; de modo que por este medio abunda el alma de celestiales favores como apoyada sobre su Amado.

San Francisco de Sales


Sagrada Eucaristía contiene todo el bien espiritual de la Iglesia.

Los demás sacramentos, como también todos los ministerios eclesiales y las obras de apostolado, están unidos a la Eucaristía y a ella se ordenan. La sagrada Eucaristía, en efecto, contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, es decir, a Cristo mismo, nuestra Pascua y Pan de Vida, que da la vida a los hombres por medio del Espíritu Santo. Así los hombres son invitados y llevados a ofrecerse a sí mismos, sus trabajos y todas las cosas creadas junto con Cristo.

Decreto, Presbyterorum Ordinis, n. 5


¡Cuerpo y Sangre, Pan y Vino!

Reconoced en el pan lo que colgó del madero, y en el cáliz lo que manó del costado.

San Agustín; Sermón 228





Para participar de la Eucaristía...

A nadie le es lícito participar de la Eucaristía sino al que crea que son verdad las cosas que enseñamos, y se haya lavado en aquel baño que da el perdón de los pecados y la nueva vida, y lleve una vida tal como Cristo enseñó.

San Justino


La Santa Misa y la entrega personal.

Para meditar sobre la unidad que existe entre el Sacrificio de la Cruz y la Santa Misa, fijemos nuestra atención en la oblación interior que Cristo hace de sí mismo, con una total entrega y sumisión amorosa a su Padre.

La Santa Misa y el Sacrificio de la Cruz son el mismo y único sacrificio, aunque estén separados en el tiempo; se vuelve a hacer presente, no las circunstancias dolorosas y cruentas del Calvario, sino la total sumisión amorosa de Nuestro Señor a la voluntad del Padre.

Ese ofrecimiento interno de sí mismo es idéntico en el Calvario y en la Misa: es la oblación de Cristo. Es el mismo Sacerdote, la misma Víctima, la misma oblación y sumisión a la voluntad de Dios Padre; cambia la manifestación externa de esta misma entrega: en el Calvario, a través de la Pasión y Muerte de Jesús; en la Misa, por la separación sacramental, no cruenta, del Cuerpo y de la Sangre de Cristo mediante la transustanciación del pan y del vino.

Meditación de "Hablar con Dios"; Cuaresma 4ª semana, jueves


Los nombres del Banquete del Señor: F. Santa y Divina Liturgia, Santos Misterios.

F. Santa y Divina Liturgia, Santos Misterios:

En la celebración eucarística se unen la Iglesia celeste y terrestre en una única fiesta. Puesto que los dones eucarísticos en los que Cristo está presente son, por así decir, lo más santo en este mundo, son llamados también Santísimo Sacramento.

YouCat, n. 212


Los nombres del Banquete del Señor: E. Memorial de la Pasión, Muerte y Resurrección.

E. Memorial de la Pasión, Muerte y Resurrección:

En la Eucaristía la comunidad no se celebra a sí misma, sino que descubre y celebra siempre de nuevo la presencia del paso salvador de Cristo a través de la pasión y la muerte hasta la vida.

YouCat, n. 212


Los nombres del Banquete del Señor: D. Asamblea Eucrística.

D. Asamblea Eucarística:

La celebración del Banquete del Señor es también una asamblea de "Acción de Gracias", en la que le Iglesia encuentra su expresión visible.

YouCat, n. 212


Los nombres del Banquete del Señor: C. Fracción del Pan.

C. Fracción del Pan:

La "Fracción del Pan" era un antiguo rito del banquete judío, que Jesús utilizó en la Última Cena para expresar su entrega "por nosotros" (Rom 8,32). En la "Fraccción del Pan" lo reconocieron los discípulos después de la Resurrección. La comunidad primitiva llamaba "Fracción del Pan" a sus asambleas eucarísticas.

YouCat, n. 212

Los nombres del Banquete del Señor: B. Banquete del Señor.

B. Banquete del Señor:

Cada celebración eucarística es aún hoy el mismo banquete que celebró Jesús con sus discípulos, y al mismo tiempo la anticipación del banquete que el Señor celebrará con los redimidos al final de los tiempos. No somos nosotros los hombres los que hacemos la celebración, es el Señor quien convoca a ella y está presente en ella de un modo misterioso.

YouCat, n. 212

Los nombres del Banquete del Señor: A. Santo Sacrificio de la Misa.

A. Santo Sacrificio, Santa Misa, Sacrificio de la Misa:

El único sacrificio de Cristo, que completa y supera todos los sacrificios, se hace presente en la Eucaristía. La Iglesia y los creyentes se incluyen a sí mismos, con su entrega, en el sacrificio de Cristo. La palabra misa viene de la frase de despedida (al final de la Santa Misa) en latín, Ite missa est, ¡Id, sois enviados!

YouCat, n. 212


Apostolado de la Santa Misa Diaria
http://www.sancta-missa-cotidiana.org
correo@sancta-missa-cotidiana.org

Evangelio del día sábado 15a semana del tiempo ordinario - Memoria de san Cosme y san Damián

 


Santos Cosme y Damián , Beato Gaspar StanggassingerMás...

Libro de Eclesiastés 11,9-10.12,1-8.

Alégrate, muchacho, mientras eres joven, y que tu corazón sea feliz en tus años juveniles. Sigue los impulsos de tu corazón y lo que es un incentivo para tus ojos; pero ten presente que por todo eso Dios te llamará a juicio.
Aparta de tu corazón la tristeza y aleja de tu carne el dolor, porque la juventud y la aurora de la vida pasan fugazmente.
Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que lleguen los días penosos y vengan los años en los que dirás: "No encuentro en ellos ningún placer";
antes que se oscurezcan el sol y la luz, la luna y las estrellas, y vuelvan las nubes cargadas de lluvia.
En aquel día temblarán los guardianes de la casa y se encorvarán los hombres vigorosos; se detendrán las moledoras, que ya serán pocas, y se oscurecerán las que miran por las ventanas;
se cerrarán las puertas de la calle, mientras declina el ruido del molino; cesará el canto de los pájaros y enmudecerán las que entonan canciones.
Entonces se temerán las cuestas empinadas y los terrores acecharán por el camino. El almendro estará florecido, se pondrá pesada la langosta y la alcaparra perderá su eficacia. Porque el hombre se va a su morada eterna, mientras las plañideras rondan por la calle.
Sí, acuérdate de él antes que se corte la hebra de plata y se quiebre la ampolla de oro, antes que se haga pedazos el cántaro en la fuente y se rompa la cuerda del aljibe;
antes que el polvo vuelva a la tierra, como lo que es, y el aliento vuelva a Dios, porque es él quien lo dio.
¡Vanidad, pura vanidad!, dice Cohélet. ¡Nada más que vanidad!


Salmo 90(89),3-4.5-6.12-13.14.17.

Tú haces que los hombres vuelvan al polvo,
con sólo decirles: “Vuelvan, seres humanos”.
Porque mil años son ante tus ojos
como el día de ayer, que ya pasó,
como una vigilia de la noche.

Tú los arrebatas, y son como un sueño,
como la hierba que brota de mañana:
por la mañana brota y florece,
y por la tarde se seca y se marchita.

Enséñanos a calcular nuestros años,
para que nuestro corazón alcance la sabiduría.
¡Vuélvete, Señor! ¿Hasta cuándo...?
Ten compasión de tus servidores.

Sácianos en seguida con tu amor,
y cantaremos felices toda nuestra vida.
Que descienda hasta nosotros
la bondad del Señor;
que el Señor, nuestro Dios,

haga prosperar la obra de nuestras manos.


Evangelio según San Lucas 9,43b-45.

Mientras todos se admiraban por las cosas que hacía, Jesús dijo a sus discípulos:
"Escuchen bien esto que les digo: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres".
Pero ellos no entendían estas palabras: su sentido les estaba velado de manera que no podían comprenderlas, y temían interrogar a Jesús acerca de esto.

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



Bulle

San Gregorio Magno (c. 540-604)
papa y doctor de la Iglesia
Morales sobre Job, Libro XIII (SC 212 (Morales sur Job, Cerf, 1974), trad. sc©evangelizo.org


Recibir y anunciar la pasión de nuestro Redentor

Sin la mínima iniquidad en sí mismo, ya que “no cometió pecado y nadie pudo encontrar una mentira en su boca” (1 Pe 2,22), el Señor ha sufrido y soportó el sufrimiento de la cruz para nuestra redención. Sólo él, es el único en el mundo que hace subir oraciones puras hacia el Padre. Aún en medio del sufrimiento de su pasión, ha rezado por sus persecutores, diciendo “Padre, perdónalos, no saben lo que hacen” (Lc 23,24). ¿Qué podemos decir, qué podemos imaginar más alto que acordar la misericordia de la intercesión a los mismos responsables del sufrimiento que soporta? (…)
“Tierra, no cubras mi sangre, que no haya un lugar de descanso para mi clamor” (Jb 16,18) Esta tierra, lo sabemos, no esconde la sangre de nuestro Redentor. Porque recibiendo el valor de su redención, cada pecador lo confiesa, lo alaba y se preocupa de hacerlo conocer a su prójimo. La tierra no se ha cubierto de su sangre porque la Iglesia ya ha predicado el misterio de la Redención en todo el mundo. (…)
Si queremos que el sacramento de la pasión del Señor no permanezca en nosotros en vano, debemos imitar y anunciar a otros el Dios que veneramos. Su grito permanecerá escondido en nosotros si nuestra boca se calla acerca de lo que nuestra alma cree. Para que su grito no permanezca escondido en nosotros, debemos dar a conocer a los que nos rodean, por todos los medios, el misterio de nuestra regeneración.
(EDD)

Reflexión sobre el cuadro

Hoy celebramos la memoria de los santos Cosme y Damián, hermanos gemelos y médicos de Arabia que se hicieron famosos no sólo por su habilidad médica, sino también por su radical testimonio cristiano. Ofrecían sus curaciones gratuitamente, sin aceptar nunca pago alguno, lo que les valió el título de anargyroi en griego. La palabra griega “Anargyroi” (ἀνάργυροι) cobra un significado especial cuando se descompone en sus partes. “An-” (ἀν-) significa “sin”, mientras que “argyros” (ἄργυρος) significa «plata» y, por extensión, dinero, ya que la plata se utilizaba habitualmente como moneda. Así pues, «anargyroi» significa literalmente «los que carecen de plata» o «los que no cobran honorarios». Su generosidad a la hora de ejercer la medicina atrajo a muchos hacia la fe cristiana. En el arte cristiano, suelen representarse sosteniendo frascos de ungüentos, instrumentos médicos o, a veces, incluso un bisturí, símbolos de su papel como sanadores tanto del cuerpo como del alma.

Cosme y Damián sufrieron mucho durante las persecuciones del emperador Diocleciano (303-311 d. C.), una de las campañas más feroces para reprimir el cristianismo en el Imperio Romano. Soportaron repetidos intentos de ejecución: fueron apedreados, quemados e incluso ahogados, pero sobrevivieron milagrosamente a cada uno de ellos hasta que finalmente fueron decapitados. Su valentía y firmeza se convirtieron en un poderoso testimonio de la fuerza de su fe. Como siempre atribuían sus curaciones a la gracia de Cristo y no a su propia habilidad, se convirtieron en una amenaza para las autoridades romanas, que temían la propagación del cristianismo. Su martirio les aseguró un lugar como intercesores muy queridos, especialmente para los médicos, los farmacéuticos y los enfermos. La devoción hacia ellos se extendió ampliamente tanto por Oriente como por Occidente, con magníficas iglesias dedicadas en su honor, incluida la famosa basílica del Foro Romano, que aún hoy se puede visitar (una de mis iglesias favoritas de Roma).

En nuestro retablo español, vemos a los santos Cosme y Damián, representados apareciendo en una visión, ataviados con las lujosas túnicas de los médicos eruditos, mientras realizan el famoso milagro del trasplante de pierna. La historia está recogida en la Legenda Aurea (La Leyenda Dorada) de Jacobo de Vorágine, recopilada hacia 1275. Según el relato, un sacristán de la basílica romana dedicada a los santos en el Foro Romano padecía una enfermedad que le consumía la carne de la pierna izquierda. Una noche soñó que los dos santos médicos se le aparecían, le extirpaban la extremidad enferma y la sustituían por la pierna de un hombre africano recientemente fallecido y enterrado en las cercanías. Al despertar, descubrió que, efectivamente, la pierna enferma había sido sustituida y que ahora tenía una pierna negra y sana.

Este extraordinario milagro se convirtió en uno de los episodios más populares de la leyenda de los santos y se representó a menudo en el arte. El retablo de Burgos, pintado por el anónimo Maestro de los Balbases (llamado así por un retablo que creó para la iglesia de San Esteban de esa ciudad), probablemente se encontraba originalmente en la iglesia de los santos Cosme y Damián de Burgos, en el norte de España.

by Padre Patrick van der Vorst

Oración y Meditación

El Amor de Dios hecho Corazón humano
cambia nuestro corazón


viernes, 25 de septiembre de 2026

El celibato, en los boxes

En la carretera de la vida el joven ha de saber detenerse a reflexionar sobre la virtud y lo mejor

En la carretera de la vida el joven ha de saber detenerse a reflexionar sobre la virtud y lo mejor


    Es bien conocido que últimamente, en Occidente, el celibato no está en sus mejores momentos, atraviesa un importante declive y no se ve su fundamento trascendente y, consecuentemente, su necesidad.

    La religiosidad de los jóvenes está creciendo, al menos en manifestaciones públicas. Pero esos mismos jóvenes no se plantean el celibato y las vocaciones al sacerdocio son demasiado escasas para realizar el relevo generacional. Lo mismo ocurre en las órdenes religiosas tradicionales, tanto masculinas como femeninas. Aunque existen afortunadas excepciones.

    A primera vista parece que son las nuevas circunstancias sociales las causantes de esta anomalía. Una de estas “circunstancias”, que justificarían bastante esta situación es la revolución sexual comenzada en los años 60 y que ha llevado a la hipersexualización de la sociedad. 

    Otra podría ser la decadencia de la familia como cooperadora en la transmisión de la vida, que lleva a la oscuridad demográfica.

    Otros lo atribuyen a la globalización, la técnica y al bienestar, como fenómeno social imparable, etc.

    Un análisis que ponga las causas de esta sequía sólo en la paganización de la sociedad es un análisis equivocado e irresponsable. Si así fuese, serían causas externas las culpables de esta situación y nosotros sólo podríamos lamentarlo.

    Ciertamente concurren muchas causas, no siendo la menor el interés del maligno en incrementarlas. Pero para resolver un problema es necesario hacer un diagnóstico certero. 

    Si miramos a aquellos primeros seguidores del Crucificado, estaríamos de acuerdo en que tenían muchas razones para estar quejándose de lo mal que estaba la sociedad. ¡Qué poco beneficio social les traía esa “secta” que, a los ojos de esa sociedad, era una locura y un sinsentido!

    No es la sociedad la que ha cambiado, sino nosotros los que no hemos sido fieles, porque la sociedad siempre está cambiando, pero es la sal quién la da el sabor, y si la sal se vuelve insípida…

    El pecado de origen trajo la confusión para no conocernos como somos y creernos que somos autosuficientes: como dioses. Pero esto ha existido siempre desde Adán y los pecados capitales nos han acompañado también siempre. Entonces ¿hay algo más?

    Una mirada a la juventud actual nos muestra una juventud preocupada por la casa común, generosa en la prestación de su tiempo hacia los más desheredados, muy educada en el trato y con un gran acceso a la información. 

     Lo cierto es que han nacido en una sociedad pagana y que para muchos de ellos la única referencia trascendente está en sus abuelos o sencillamente no la tienen. 

    Su problema no es de generosidad, sino de miedo. 

    El miedo más grande es a vivir, a afrontar la vida como un riesgo no controlable. La persona, según el filósofo Leonardo Polo, es un ser que necesita de su “réplica” para existir. Según este autor, el hombre es un ser en busca de su réplica. Necesita del otro para entenderse y crecer, pero sobre todo es el miedo a conocerse el que impone la parálisis y si no se conoce a sí mismo, ¿cómo va a encontrar su réplica?   

    Si desde su más tierna infancia su relación ha sido con las cosas: móviles, redes sociales, mascotas, etc. y ha observado al universo como un lugar donde el “yo” puede poseer todo y vivir mejor, entonces siempre tendrá miedo al futuro, porque en realidad, no poseemos el futuro y sólo tenemos pasado, siendo este, a veces, tan pesado como una losa. 

    En definitiva, no saben relacionarse con el universo ni con su Creador. Al universo lo explotan para sí y al Creador lo ignoran.

    Los movimientos juveniles, asociaciones, parroquias, clubes, etc., utilizan el único lenguaje que pueden aprender rápidamente: el lenguaje del sentimiento. En su mayoría los jóvenes están huérfanos de aceptación y cualquier signo en este sentido es muy bien recibido. Y esa puede ser la trampa, porque pueden quedarse en eso, pero no trascender a conocer y amar en libertad a Quién es su “réplica” personal.

    Los jóvenes piden aceptación personal y se les ofrece amistad. Un paso muy importante, pero no suficiente porque, según Polo, la amistad sólo se puede dar entre intimidades personales, y esto exige conocerse como uno es. 

    Para esto no sirven las redes sociales, ni los influencers, ni los consejos, sino sólo el conocimiento personal, aquel que requiere interioridad y crecimiento en virtudes, que es la única forma de crecer.

    Y ¿qué se les enseña? Un crecimiento en la esencia, en el “yo” autónomo, en un voluntarismo auto suficiente y en un sentimentalismo que fomenta la autocompasión.  Y eso es un fraude.

    La percepción de la vocación al celibato apostólico la ven deformada: es una merma y en esta percepción juega un papel importante el no considerarlo como una llamada personal, sino como un estado, tal como se ha considerado históricamente también al matrimonio.

    No podemos resignarnos a lo que se puede y debe cambiar. Todos somos cómplices de no mostrar la belleza de la virtud, aquello que nos hace crecer, aunque no tengamos nada. 

    Como decía Teresa de Jesús: Quien a Dios tiene, nada le falta.

    Los católicos hemos construido sólidos edificios de lo espiritual, pero ya Benedicto XVI nos advirtió que la Iglesia de los próximos tiempos será de minorías muy activas, de aquellos que se jueguen la vida, todos los días, por vivir en virtud y por educar en virtud: vivir sin paracaídas. Sólo Dios basta.

    Domingo Aguilera Pascual, ReL

    Vea también    ¿Cómo debe comportarse la mujer con los Consagrados?





    El hábito diario que sustentaba la santidad de Fulton Sheen

     SHEEN

    Si quieres imitar la extraordinaria vida de santidad de Fulton Sheen, deberías plantearte adoptar este importante hábito diario.


    Amenudo, cuando admiramos a alguien y nos inspira su forma de vida, queremos averiguar qué hizo de forma diferente, por ejemplo, qué hábito diario tenía.

    Como cuando un niño quiere ser como una estrella del fútbol en concreto, es probable que intente averiguar qué tipo de preparación siguió ese jugador para alcanzar el éxito en el campo de fútbol.

    Del mismo modo, cuando examinamos las vidas de los santos, podemos descubrir diversas prácticas que les ayudaron a alcanzar las cimas de la santidad durante su vida en la tierra.

    Un héroe al que muchos han admirado a lo largo de los años es el arzobispo Fulton Sheen, un evangelizador extraordinario que vivió constantemente unido a Jesucristo y a su Madre.

    Al investigar su vida para descubrir qué fue lo que impulsó su ministerio, resulta evidente qué hábito diario le proporcionaba un impulso espiritual cada día.

    Hora santa eucarística diaria

    El arzobispo Fulton Sheen era un hombre muy ocupado, que no solo dirigía un popular apostolado mediático, sino que también era obispo auxiliar de la arquidiócesis de Nueva York antes de ser nombrado obispo de la diócesis de Rochester, Nueva York. Recibía invitaciones para dar charlas por todo Estados Unidos y solía viajar con frecuencia para ofrecer orientación espiritual a todo tipo de personas.

    Basta con decir que le habría resultado muy fácil dejar de lado su vida de oración diaria, considerándola algo para lo que no tenía tiempo.

    Sin embargo, Fulton Sheen sabía que, para ser un sacerdote y obispo fiel que pastoreara a su rebaño, necesitaba pasar tiempo en silencio y soledad con Jesús.

    De hecho, el día de su ordenación tomó la resolución de dar prioridad a la hora santa eucarística. Escribió en Tesoro en vasijas de barro:

    "También me propuse pasar cada día una hora santa ininterrumpida en presencia de nuestro Señor en el Santísimo Sacramento".

    Para un obispo tan ocupado y un conferenciante tan popular como Fulton Sheen, esto no era una tarea fácil. Admite que le resultaba difícil, pero se mantuvo fiel a ello, independientemente de lo que surgiera en su agenda:

    "La Hora Santa. ¿Es difícil? A veces parecía serlo; podía suponer tener que renunciar a un compromiso social o levantarse una hora antes, pero, en general, nunca ha sido una carga, sino solo una alegría".

    Beatificación de Fulton Sheen: todo lo que hay que saber

    Beatificación de Fulton Sheen: todo lo que hay que saber

    Lea el artículo

    Aprovecha todo tu tiempo con Dios

    A continuación, habló de tener que levantarse tan temprano como a las 3:00 de la madrugada para celebrar una Hora Santa:

    "Recuerdo una Hora Santa difícil que tuve cuando tomé un tren de Jerusalén a El Cairo. El tren salía a las cuatro de la madrugada; eso significaba levantarse muy temprano. En otra ocasión, en Chicago, le pedí permiso a un párroco para entrar en su iglesia a celebrar una Hora Santa sobre las siete de la tarde, ya que la iglesia estaba cerrada con llave. Él se olvidó de que me había dejado entrar, y estuve allí unas dos horas intentando encontrar una forma de escapar. Al final, salté por una ventanilla y aterricé en el sótano de carbón. Esto asustó a la ama de llaves, que finalmente acudió en mi ayuda…

    Al principio de mi sacerdocio, solía dedicar la Hora Santa durante el día o por la tarde. A medida que pasaban los años y cada vez tenía más trabajo, pasé a dedicarla a primera hora de la mañana, normalmente antes de la Santa Misa".

    Si admiras a Fulton Sheen y quieres imitar de alguna manera su ejemplo de santidad, plantéate dedicar una hora santa cada día para pasar un rato de calidad con Dios. Sheen sabía que, para poder entregarse a los demás, necesitaba llenarse de Dios cada mañana.

    Philip Kosloski, Aleteia

    Vea también     Si no fuera católico...