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martes, 1 de septiembre de 2026

Poseída, una voz ordenaba que le dieran palizas por las noches: «Le pedí llorando que me perdonara»

 Itzel es una joven mexicana que cuenta su experiencia con las fuerzas del mal

La joven mexicana sufrió una posesión en 2021, gracias al Santuario de Guadalupe pudo sanar y encontrarse con Dios.

La joven mexicana sufrió una posesión en 2021, gracias al Santuario de Guadalupe pudo sanar y encontrarse con Dios.


    Itzel era una joven mexicana que acababa de terminar sus estudios con notas excelentes, había hecho, incluso, un master. Sin embargo, cuando llamaba a las puertas de las empresas, nadie le daba trabajo. En ese ambiente de frustración decidió acudir a hacerse una limpia a un lugar donde hacían wicca (disciplina vinculada con la brujería y el esoterismo).

    A partir de ahí, todo se torció. En el establecimiento le hablaron maravillas de esta práctica en la que están presentes elementos de la naturaleza, hadas… A Itzel le gustó tanto lo que ahí se hacía, que quiso quedarse a aprender. El portal mexicano Desde la Fe ha contado recientemente su impresionante testimonio.

    Algo entró en ella

    Poco después de que la joven empezara a conocer más de fondo la wicca, empezó a dedicarse a ella a tiempo completo. Cobraba por leer oráculos, hacia sanaciones, limpias y demás. Económicamente comenzó a irle muy bien. Había encontrado el trabajo y los ingresos que estaba buscando.

    Itzel se dedicaría a esta práctica durante más de seis años. Hasta que a finales de agosto de 2021, una madrugada, mientras dormía, sintió que algo se le metía de pronto en el cuerpo. Se levantó, fue a ver a su madre, se lo contó, peo ahí quedó la cosa.

    Al día siguiente, Itzel habló con su padre y le dijo que se sentía muy mal, le explicó lo que había pasado durante la madrugada. Su padre no entendía nada, pero creía a su hija, por el estado en el que esta se encontraba. La llevó a una persona que se dedicaba a cosas esotéricas, quien les dio una respuesta tajante: "La chica tiene una posesión demoniaca".

    «Prefiero la luz»

    La joven no creyó a esa persona, pero por la noche, estando despierta, su situación empeoró, y empezó a escuchar una voz. Perdió el control de su cuerpo, le daban una especie de ataques epilépticos y arrojaba un vómito blanco y espumoso por la boca.

    La voz le decía: «¿Quieres una casa? ¿Quieres un coche? ¿Te gustaría tener mucho dinero?». Itzel, muy asustada, le respondió que no. La voz, entonces, le volvió a preguntar: «¿Quieres lo que te ofrezco, o prefieres la luz?». Itzel, que era completamente ajena a las cosas de la Iglesia, le contestó que prefería la luz. La respuesta de Itzel (en maya quiere decir «lucero del atardecer») no iba a agradar a la voz. La situación se complicó un poco más.

    Aquella misma noche, Itzel iba a sentir una auténtica tortura, recibiría patadas por todo el cuerpo. "Deduzco que eran varios los que me pateaban, porque la orden que la voz dio fue: '¡Péguenla'", comenta la joven. Tras aquella paliza su cuerpo se llenó de moratones. Itzel, atemorizada, tiró todas sus cosas de la wicca: calderos, cartas y todo lo que había comprado.

    En las manos de María

    Pero, en las siguientes noches, las agresiones iban a ser más violentas. "Sentía que me quemaban, violaban y crucificaban. Las órdenes que daba aquella voz decían: 'Quemen al pececito'", asegura la joven. Itzel cuenta que su madre llegó un día a escuchar esa misma voz.

    Itzel recuerda dos noches especialmente difíciles. En una de ellas se puso a rezar, y cuando giró la cabeza vio que había una sombra con cuernos. Cerró los ojos, respiró hondo, volvió a mirar y vio que los cuernos eran como los de uno de los dioses que participaban en la wicca.

    En la segunda noche, iba a sentir que la ahorcaban y, mientras eso ocurría, la voz le dijo: "Te voy a matar ahora". "Pero, esa vez, yo misma le ordené: 'Sí, mátame'. Me giré para ver un cuadro de la Virgen, que mi madre tenía colgado en la pared, y le dije a Ella: 'Me pongo en tus manos, virgencita. Si voy a morir ahora, está bien; pero que sea en tus manos'. Y la agresión comenzó a remitir", relata Itzel.

    «¿Para qué le rezas?»

    La joven vivía muy cerca del Santuario de la Virgen de Guadalupe, por lo que un día decidió acudir a allí. "Me dirigí inmediatamente a Capuchinas (uno de los templos del complejo), pero no pude estar y me salí. Estuve caminando, no podía permanecer en ningún lado. Decidí, entonces, ir por el Jardín de las Bienaventuranzas, y me coloqué frente a la estatua de Cristo Rey. Me arrodillé, me puse a llorar y le dije que me ayudara, que me perdonara", comenta.

    A los pies de Cristo Rey era el único lugar donde Itzel se sentía segura. Sin embargo, estando allí arrodillada, volvió a oír la voz, que le decía: "Tú ya estás del lado del infierno, ¿para qué le rezas a Él?". Así que la joven le pidió con más fuerza: "¡Ayúdame, por favor!".

    A raíz de aquello, los días siguientes se le pusieron los ojos como si tuviera hepatitis, pero en lugar de amarillo, en rojo. Su padre, preocupado, fue de un lado a otro tratando de conseguir ayuda. Todo era inútil, hasta que le hablaron de un sacerdote que estaba allí mismo, en el complejo de Guadalupe.

    «No consigo nada»

    Pero, para entonces, Itzel ya no podía dormir, no comía, y la voz le seguía diciendo todo el tiempo "majaderías". Su padre decidió citarle con el sacerdote que le habían recomendado. La joven acudió y le contó todo lo que le ocurría. "Mientras hablaba con el padre comencé a retorcerme y a vomitar blanco. Así que él me derivó a un exorcista", explica Itzel.

    Cuando la joven se encontró con el segundo sacerdote, este empezó a hacerle preguntas sobre su vida. "Mientras le hablaba de la wicca, el padre corrió hacia a mí y comenzó a rezar. De pronto, ya no supe nada de mí. Cuando reaccioné, me estaba retorciendo", confiesa. El sacerdote siguió rezando y comenzó a calmarse.

    Desde aquel momento, la joven acude regularmente a encontrarse con el sacerdote. "Recuerdo en una ocasión, que iba de camino a verlo, escuché nuevamente la voz, que decía: 'Estoy siempre peleando con esta y no consigo nada'". Aunque siguieron las agresiones por algún tiempo, poco a poco comenzaron a desaparecer.

    "Ahora voy a la iglesia todos los domingos, rezo diariamente el Rosario y la coronilla de la Divina misericordia… Mi vida es como un renacer", comenta. Itzel, a día de hoy, llora de emoción muchas veces al recordar aquellos momentos en el que la imagen de la Virgen, y de su hijo, le salvaron la vida.

    ReL

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    León XIV destaca «la noble misión de defender la soberanía de la Patria» y proteger a los ciudadanos

    El Papa recibió el lunes a la delegación del Ordinariato Militar de Portugal.

    El Pontífice dedicó también palabras de gratitud a los capellanes del Ordinariato Militar.

    El Pontífice dedicó también palabras de gratitud a los capellanes del Ordinariato Militar.

    En un encuentro solemne celebrado en la Sala del Consistorio del Vaticano, el Papa León XIV recibió el lunes a la delegación del Ordinariato Militar de Portugal, con motivo de la conmemoración de los sesenta años de la institución de su Vicariato. 

    La visita recordó también los veinticinco años transcurridos desde la designación de su primer obispo, un hito que consolidó la presencia pastoral de la Iglesia en el ámbito castrense portugués.

    El Pontífice dirigió un mensaje de afecto a todos los miembros de la Armada, el Ejército, la Fuerza Aérea, la Guardia Nacional Republicana y las Fuerzas de Seguridad Pública. 

    "Cada día, a cada uno de vosotros os es confiada la noble misión de defender la soberanía de la Patria y el Estado de Derecho, custodiando la seguridad de vuestros conciudadanos y protegiéndolos de las injusticias", afirmó.

    El Papa se reunió con militares portugueses.

    El Papa se reunió con militares portugueses.Vatican mEDIA

    León XIV subrayó que esta tarea exige una fortaleza espiritual profunda, recordando las palabras de San Pablo a los Efesios: "Manteneos firmes, ceñidos con el cinturón de la verdad y revestidos con la coraza de la justicia".

    El ejemplo del centurión

    El Papa evocó el pasaje evangélico del centurión de Cafarnaúm, que reconoció con humildad su necesidad de ayuda: "Señor, no soy digno de que entres en mi casa; basta que lo digas de palabra y mi criado quedará sano". 

    A partir de este texto, el Pontífice destacó cómo la disciplina militar y la fe pueden convivir en armonía. "La obediencia, la disciplina, la renuncia, la lealtad, el compañerismo, la dedicación, la responsabilidad y el coraje" fueron valores que, según León XIV, aquel centurión encarnaba junto con la humildad de reconocer la dependencia de Dios.

    El Papa añadió una reflexión aplicable a cualquier persona con responsabilidades públicas: "El ser humano, por mucha responsabilidad que tenga, por mucho poder que ejerza, por muy irreprochable que sea, está siempre hambriento de infinito y sediento de eternidad".

    Uno de los momentos más emotivos del encuentro fue el homenaje a dos jóvenes militares portugueses fallecidos trágicamente el pasado viernes. León XIV destacó la heroicidad de su gesto final: "Perdieron la vida mientras, generosamente, como el buen samaritano, se detuvieron a lo largo del camino para prestar ayuda".

    El Pontífice dedicó también palabras de gratitud a los capellanes del Ordinariato Militar, recordándoles que la Iglesia les confía el crecimiento espiritual de los militares y policías. "Acoged a todos, escuchadlos, iluminadlos con la sabiduría de la Palabra de Dios", pidió, subrayando que su testimonio actúa como "bálsamo que consuela y da esperanza".

    La peregrinación, encabezada por el arzobispo Francisco Cerro, incluyó también familiares, voluntarios y personas con discapacidad intelectual, en un gesto que reflejó la dimensión inclusiva de la Iglesia. El Papa insistió en que la vocación militar, cuando se vive con fe y entrega, se convierte en un servicio de amor a la nación y a la humanidad.

    Con este encuentro, León XIV reafirmó la importancia del Ordinariato Militar de Portugal como puente entre la vida castrense y la vida espiritual, recordando que la defensa de la patria y la búsqueda de Dios pueden caminar juntas.

    ReL

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    Oración universal por el Cuidado de la Creación

     

    Crédito: Sagusirfan46 | Shutterstock

    La propuesta por el Papa León XIV para rezar por el Cuidado de la Creación se ha extendido al mundo, y, concretamente en México comenzará el 1 de septiembre


    Del 1 de septiembre al 4 de octubre de 2026, día de San Francisco de Asís, la Iglesia de México celebrará el Tiempo de la Creación, uniéndose a la "Iglesia universal para escuchar con el corazón “el clamor de la tierra y el clamor de los pobres”, menciona en un comunicado Mons. Juan Manuel González Sandoval, Responsable de la Dimensión Episcopal del Cuidado Integral de la Creación.

    Esta celebración se da en el marco de la XI Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación.

    El obispo invita a iniciar el itinerario el "martes 1 de septiembre con la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación" y a celebrar activa y solemnemente con toda la comunidad el "Día de la Creación" agendada para el domingo 6 de septiembre, "integrando oraciones, plegarias compartidas y signos litúrgicos en las celebraciones eucarísticas".

    Cuidar las aguas

    El lema de esta jornada es "Inmersión en el agua viva" (Ez 47, 9). Cabe recordar que la intención de oración del Papa León XIV para septiembre es "por el cuidado del agua", por eso el obispo retoma que "este año la visión del profeta Ezequiel nos recuerda cómo las aguas que brotan del santuario renuevan, purifican y sanan todo a su paso".

    Destaca que "el agua no es una mercancía ni un recurso desechable; es un don sagrado del Creador, fuente primordial de vida, reconciliación y encuentro fraterno".

    Monseñor González Sandoval enfatiza que "Cuidar nuestras cuencas, ríos, humedales, playas y manantiales es una expresión tangible de fe, justicia y caridad hacia las generaciones presentes y futuras", y para ello han preparado un subsidio con el que se busca lograr una verdadera incidencia en sus comunidades y que su oración "se traduzca en obras vivas y testimonio profético".

    En el mensaje se agrega, además de los subsidios, la oración universal que sugieren realizar en todas las parroquias, capillas y rectorías durante la Misa dominical de 6 de septiembre:

    Oración Universal

    Creador y Redentor nuestro, al acercarnos a ti en esta Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, abre nuestros corazones y nuestras mentes para proclamarla verdad, la paz y la justicia.

    Elevemos nuestra oración y digamos:

    R. Alabado seas por todos, Señor.

    1. Por la Iglesia y sus pastores, especialmente el Papa LeónXIV y nuestros obispos,
    para que sigan anunciando con valentía la urgencia de cuidar la Casa Común y
    motiven a los fieles a asumir este compromiso evangélico.

    R. Alabado seas por todos, Señor.

    2. Por quienes sufren las consecuencias del cambio climático, en especial los
    pobres y desplazados, para que encuentren solidaridad y se promuevan políticas
    justas que protejan la vida y la dignidad humana.

    R. Alabado seas por todos, Señor.

    3. Por todos los que trabajan por la ciencia, la educación y la comunicación, para
    que con responsabilidad despierten conciencia ecológica y acciones en favor del
    bien común.

    R. Alabado seas por todos, Señor.

    4. Por todos a los que les arrebataron la vida o sufren de persecución por defender
    su territorio y los bienes de la creación, para que sean recompensados por
    arriesgar la vida recordándonos que la tierra también es pobre entre los pobres.
    R. Alabado seas por todos, Señor.

    5. Por nosotros, reunidos en oración, para que vivamos con sencillez y sepamos
    custodiar nuestra casa común, evitando la explotación, el consumismo y el daño
    que amenazan la vida.

    R. Alabado seas por todos, Señor.

    Oración conclusiva

    Dios Creador, que nos confiaste la obra de tus manos, escucha nuestra súplica y ayúdanos a ser custodios fieles de la vida. Por Jesucristo nuestro Señor.

    R. Amén.

    Mónica Muñoz, Aleteia

     Aprovechamos para ofrecer también el cántico de S. Francisco

     Altísimo y omnipotente buen Señor,

    tuyas son las alabanzas,
    la gloria y el honor y toda bendición.

    A ti solo, Altísimo, te convienen
    y ningún hombre es digno de nombrarte.

    Alabado seas, mi Señor,
    en todas tus criaturas,
    especialmente en el Señor hermano sol,
    por quien nos das el día y nos iluminas.

    Y es bello y radiante con gran esplendor,
    de ti, Altísimo, lleva significación.

    Alabado seas, mi Señor,
    por la hermana luna y las estrellas,
    en el cielo las formaste claras y preciosas y bellas.

    Alabado seas, mi Señor, por el hermano viento
    y por el aire y la nube y el cielo sereno y todo tiempo,
    por todos ellos a tus criaturas das sustento.

    Alabado seas, mi Señor, por el hermano fuego,
    por el cual iluminas la noche,
    y es bello y alegre y vigoroso y fuerte.

    Alabado seas, mi Señor,
    por la hermana nuestra madre tierra,
    la cual nos sostiene y gobierna
    y produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas.

    Alabado seas, mi Señor,
    por aquellos que perdonan por tu amor,
    y sufren enfermedad y tribulación;
    bienaventurados los que las sufran en paz,

    porque de ti, Altísimo, coronados serán.
    Alabado seas, mi Señor,
    por nuestra hermana muerte corporal,
    de la cual ningún hombre viviente puede escapar.

    Ay de aquellos que mueran
    en pecado mortal.

    Bienaventurados a los que encontrará
    en tu santísima voluntad
    porque la muerte segunda no les hará mal.

    Alaben y bendigan a mi Señor
    y denle gracias y sírvanle con gran humildad.



    Evangelio del día Martes 22a. Semana TO


     

    Carta I de San Pablo a los Corintios 2,10b-16.

    Hermanos:
    El Espíritu lo penetra todo, hasta lo más íntimo de Dios.
    ¿Quién puede conocer lo más íntimo del hombre, sino el espíritu del mismo hombre? De la misma manera, nadie conoce los secretos de Dios, sino el Espíritu de Dios.
    Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que reconozcamos los dones gratuitos que Dios nos ha dado.
    Nosotros no hablamos de estas cosas con palabras aprendidas de la sabiduría humana, sino con el lenguaje que el Espíritu de Dios nos ha enseñado, expresando en términos espirituales las realidades del Espíritu.
    El hombre puramente natural no valora lo que viene del Espíritu de Dios: es una locura para él y no lo puede entender, porque para juzgarlo necesita del Espíritu.
    El hombre espiritual, en cambio, todo lo juzga, y no puede ser juzgado por nadie.
    Porque ¿quién penetró en el pensamiento del Señor, para poder enseñarle? Pero nosotros tenemos el pensamiento de Cristo.


    Salmo 145(144),8-9.10-11.12-13ab.13cd-14.

    El Señor es bondadoso y compasivo,
    lento para enojarse y de gran misericordia;
    el Señor es bueno con todos
    y tiene compasión de todas sus criaturas.

    Que todas tus obras te den gracias, Señor,
    y tus fieles te bendigan;
    que anuncien la gloria de tu reino
    y proclamen tu poder.

    Así manifestarán a los hombres tu fuerza
    y el glorioso esplendor de tu reino:
    tu reino es un reino eterno,
    y tu dominio permanece para siempre.

    El Señor es fiel en todas sus palabras
    y bondadoso en todas sus acciones.
    El Señor sostiene a los que caen
    y endereza a los que están encorvados.


    Evangelio según San Lucas 4,31-37.

    Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y enseñaba los sábados.
    Y todos estaban asombrados de su enseñanza, porque hablaba con autoridad.
    En la sinagoga había un hombre que estaba poseído por el espíritu de un demonio impuro; y comenzó a gritar con fuerza;
    "¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios".
    Pero Jesús lo increpó, diciendo: "Cállate y sal de este hombre". El demonio salió de él, arrojándolo al suelo en medio de todos, sin hacerle ningún daño.
    El temor se apoderó de todos, y se decían unos a otros: "¿Qué tiene su palabra? ¡Manda con autoridad y poder a los espíritus impuros, y ellos salen!".
    Y su fama se extendía por todas partes en aquella región.

    Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

    Bulle

    San Juan Casiano (c. 360-435)
    fundador de la Abadía de Marsella
    Sobre los principados (SC 54. Conférences VIII-XVII, Cerf, 1958), trad. sc©evangelizo.org


    ¡Qué la caridad y el temor de Dios nos guarden al abrigo!

    Sólo Dios puede ser llamado padre de los espíritus, ya que los ha hecho, cuando lo ha querido. Los hombres únicamente tienen derecho al título de padres de nuestra carne. El diablo, en tanto que criatura espiritual, angélica, y buena en el origen, no tuvo otro padre que Dios, que le dio la existencia. Pero él se llenó de orgullo y dijo en su corazón “Me elevaré hasta la cima de las nubes y seré semejante al Altísimo” (cf. Is 14,13). Entonces se transformó en mentiroso y “no permaneció en la verdad” (cf. Jn 8,44). Más aún, sacando la mentira de su propio fondo, no se transformó sólo en el mentiroso sino también en padre de la mentira. Eso se ve bien cuando prometiendo al hombre la divinidad “Ustedes serán como dioses” (Gn3,5), no permanece en la verdad. Más aún, deviene homicida desde el comienzo cuando introduce a Adán en la condición mortal y, siendo además instigador del crimen, hace perecer a Abel por la mano de su hermano. (…)
    Recemos al Señor para perseverar en el temor de Dios y la caridad, sin desfallecer. Ellos nos harán sabios en todo y guardarán siempre al abrigo de los golpes del demonio. Con tales guardianes, es imposible caer en las trampas de la muerte. Esa es precisamente la diferencia que separa los perfectos de los imperfectos. En los perfectos, la caridad -enraizada profundamente- lleva a un maduro desarrollo, a una inquebrantable constancia y al firme permanecer en la santidad. En tanto que, en los imperfectos, la santidad es menos sólida y se enfría fácilmente, permitiendo ser atrapado con frecuencia en las redes del pecado. 
    (EDD)

    Reflexión sobre el cuadro

    En el Evangelio de hoy, Jesús se encuentra con un hombre cuya vida se ha visto profundamente trastornada. Está poseído por un espíritu impuro y reacciona ante Jesús con gran hostilidad. Le grita, le desafía e intenta mantenerlo a distancia. Grita: '¡Ja! ¿Qué tienes que ver con nosotros, Jesús de Nazaret?‘. Palabras agresivas. Cuando nos enfrentamos a tal agresividad, nuestro instinto suele ser o bien defendernos o bien alejarnos. Respondemos con nuestra propia ira o nos alejamos de lo que nos parece amenazante. Jesús no hace ninguna de las dos cosas. Primero calma la situación, ordenando: 'Cállate“, y luego, con tranquila autoridad, libera al hombre del mal que se ha apoderado de él.

    Jesús nunca se deja arrastrar a la hostilidad, ni abandona a quienes están heridos o abatidos. No responde a la agresión con agresión, ni se limita a dar la espalda. En cambio, ve más allá del comportamiento exterior y percibe la necesidad más profunda que hay en el interior. Sabía que el hombre que tenía ante sí anhelaba la paz, aunque no pudiera expresarlo. Entonces, Jesús restaura esa paz con compasión y autoridad. Jesús sabe lo que nos falta en nuestras propias vidas y obra con delicadeza para sanarnos y restaurarnos. Quiere traernos paz. Y así, podremos compartir a su vez esa paz con los demás.

    A lo largo de los siglos, los pintores han representado a menudo la agresión y la hostilidad. El cuadro de Jean-Léon Gérôme Pollice Verso, Pintado en 1872, captura un momento cargado de agresividad descarnada. Un gladiador victorioso se yergue sobre su oponente derrotado, a la espera del veredicto de la multitud. Los espectadores, arrastrados por la emoción del espectáculo, extienden los brazos exigiendo la muerte. Gérôme plasma no solo el drama de la arena, sino también la psicología de la multitud. El juicio individual desaparece, sustituido por una oleada de emoción colectiva. En cuestión de instantes, miles de personas se dejan llevar por el mismo grito de violencia, lo que ilustra la facilidad con la que los seres humanos pueden dejarse arrastrar por la ira y la emoción del momento.

    El cuadro contrasta de forma llamativa con el Evangelio de hoy. La multitud en el anfiteatro romano clama por la muerte, mientras que Jesús pronuncia palabras que traen paz. No responde a la hostilidad con mayor hostilidad, sino con sanación. Mientras que la multitud se deleita en la condena, Cristo busca la reconciliación. El cuadro de Gérôme nos recuerda lo rápido que nuestras emociones pueden tomar el control y lo fácil que es convertirnos en parte de una multitud que juzga, condena o excluye. El Evangelio nos invita a resistir esa tentación y, en su lugar, a imitar a Cristo, cuya autoridad siempre se ejerce con misericordia y compasión.

    by Padre Patrick van der Vorst

    Oración

    "Con tu ayuda, Señor, quiero la dulzura
    a través de los encuentros y contratiempos diarios.

    Tan pronto como me dé cuenta de que la ira se enciende en mí,
    reuniré mis fuerzas -no violentamente, sino con dulzura
    y buscaré restablecer mi corazón en la paz.

    Sabiendo que no puedo hacer nada solo,
    me ocuparé de invocarte para que me ayudes.

    Enséñame a ser dulce con todos,
    incluso con quienes me ofenden o se oponen a mí,
    e incluso conmigo mismo,
    para que no me derrumbe por mis defectos.

    Cuando caiga a pesar de mis esfuerzos,
    me levantaré dulcemente y diré:
    "vamos, pobre corazón mío, levantémonos
    y dejemos para siempre este hoyo,
    recurramos a la misericordia de Dios,
    que nos ayudará.

    Amén".

    (San Francisco de Sales)