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domingo, 8 de noviembre de 2026

Alejandro Bo, la Gata de Schrödinger, González-Hurtado: ¿Jesús es Dios?




    Rocío Vidal Menacho es conocida en redes como "la Gata de Schrödinger" y tiene un canal en YouTube que define como "divulgación de la ciencia desde una perspectiva escéptica y con un toque de humor".

    Alejandro Bo, desde su canal Cristianismo Relevante, detecta que el escepticismo de Rocío es, desde hace un tiempo, es bastante menos beligerante con el cristianismo y sus críticas son más delimitadas.

    Desde hace un par de años Rocío ha empezado a estudiar Filosofía. Alejandro detecta que eso la está ayudando a matizar más sus posturas.

    La Gata ha publicado un video valorando el relevante libro de José Carlos González-Hurtado titulado Las evidencias de que Jesús es Dios. Es un libro completo y muy interesante de 360 páginas de apologética sobre Jesús. 

    Sus tres últimas secciones hablan de "Evidencias históricas" (milagros, resurrección), "Profecías" ("¿cuáles son las probabilidades de que se cumpla...?") y "Evidencias científicas" (arqueología, Sábana Santa).

    Rocío se centra más en estas partes, en concreto en las debilidades de argumentar desde profecías y los milagros eucarísticos.

    Alejandro Bo da parte de razón a Rocío: para temas históricos y de ciencia hay que pedirle rigor a todos, y más a los creyentes.

    Alejandro valora que Rocío no duda de la existencia histórica de Jesucristo, e incluso de que los Evangelios den información de utilidad sobre Él. ¡Eso ya es mucho en un Internet lleno de indocumentados y negacionistas radicales! 

    Pero Bo cree que hay quien critica a los Evangelios pidiéndole un nivel de probación que no se pide en ningún otro ámbito de Historia.

    Decir "no se puede usar el evangelio a favor de la veracidad de la vida de Cristo porque los escribieron cristianos", ¿es sensato?

    Alejandro y Rocío coinciden en cierto disgusto por la rotundidad del estilo de González-Hurtado en algunos fragmentos.

    Y Rocío plantea que la crítica a la psicología del ateísmo (los ateos tenían mala relación con su padre terrenal y no soportan que les hablen de un Dios Padre celestial) no se apoya en ningún estudio ni análisis. ¿Otro tema para investigar?

    Por último, Rocío se manifiesta sinceramente intrigada por la Sábana Santa de Turín; también Alejandro. Ella no admite conclusiones rápidas pero él recuerda que ni siquiera hoy, con nuestra tecnología, sabemos como reproducir ese objeto. ¿Cómo llegó a existir?

    Da la sensación de que Rocío se va abriendo poco a poco a la dimensión misteriosa del Cristianismo, pero también a la social: en un vídeo sobre el gurú de emprendimiento Llados, ella acude a las Bienaventuranzas (en el minuto 25), a la visión de Jesús sobre las riquezas, lo verdaderamente valioso.

    ¿Estamos asistiendo a un proceso cada vez más serio de exploración de la fe desde las enseñanzas de Jesús? Alejandro anima a orar por Rocío.

    Pablo J. Ginés, ReL

    Vea también    Cien razones para creer

    El cardenal Chomali, a los políticos: «La política necesita recobrar su alma, que es el servicio»

    «La política no existe para satisfacer aspiraciones personales ni para perpetuar a determinados grupos en el poder. Existe para procurar el bien de toda la sociedad».

    El 26 de octubre, el cardenal Fernando Chomali presentó en Santiago de Chile, una carta pastoral dirigida a los políticos para reclamar una política centrada en el bien común y el servicio,

    El 26 de octubre, el cardenal Fernando Chomali presentó en Santiago de Chile, una carta pastoral dirigida a los políticos para reclamar una política centrada en el bien común y el servicio,


      La política atraviesa una profunda crisis de confianza, pero ¿es posible recuperar su sentido más noble: el servicio al bien común? 

      El cardenal arzobispo de Santiago de Chile, Fernando Chomali, aborda esta cuestión en una entrevista concedida a Religión en Libertad tras hacer pública una carta dirigida a los políticos, en la que les recuerda que el poder no puede convertirse en un fin en sí mismo ni quedar sometido a los intereses partidistas. 

      Con una mirada exigente, pero también esperanzada, Chomali reflexiona sobre la corrupción, la polarización, la desinformación y el alejamiento de los jóvenes de la vida pública. 

      Su mensaje va más allá de la coyuntura chilena: reclama una política con altura moral, capaz de dialogar, proteger la dignidad humana y no olvidar nunca a quién debe servir. Porque, como insiste el cardenal, la política necesita recuperar su alma, y esa alma es el servicio.

      La crisis de confianza

      - En su carta, usted advierte sobre la pérdida de confianza en las instituciones políticas, agravada por la corrupción, las promesas incumplidas y los enfrentamientos. ¿Qué deberían cambiar los políticos para recuperar la confianza de los ciudadanos?

      - Lo primero es comprender que la confianza no se exige, se gana. Y se gana con hechos, con coherencia de vida, con honestidad y con una verdadera disposición a servir. La ciudadanía está cansada de las promesas que no se cumplen, de los enfrentamientos permanentes y de los casos de corrupción que tanto daño hacen a nuestra democracia.

      Creo que los políticos tienen que volver a mirar a las personas a los ojos, escuchar sus necesidades y comprender que detrás de cada decisión hay familias, trabajadores, adultos mayores y jóvenes que esperan respuestas. La política no puede transformarse en un espacio de privilegios personales ni de disputas interminables.

      También debemos reconocer y valorar a tantos servidores públicos que realizan su labor con enorme generosidad y compromiso. No todos son iguales, y sería muy injusto desconocerlo.

      La política como servicio

      - Usted presenta la política como una vocación de servicio orientada al bien común, por encima de los intereses particulares. ¿Cómo conseguir que los políticos antepongan el bien común a los intereses de su partido?

      - Creo que es fundamental recuperar el sentido profundo de la vocación política. Quien decide dedicar su vida al servicio público tiene que comprender que está asumiendo una responsabilidad que lo trasciende. La política no existe para satisfacer aspiraciones personales ni para perpetuar a determinados grupos en el poder. Existe para procurar el bien de toda la sociedad.

      Santo Tomás de Aquino definía la política como una ciencia arquitectónica. Me parece una expresión muy interesante, porque nos recuerda que gobernar exige mucho más que responder a las urgencias del momento. Supone tener una visión de conjunto, comprender cómo se relacionan la economía, la educación, la salud, la cultura y las distintas dimensiones de la vida social. Ninguna de ellas puede abordarse de manera aislada.

      En ese escenario, los partidos políticos son fundamentales para la democracia. Tienen ideas, principios y proyectos legítimos que defender. Pero ningún partido puede pretender representar por sí solo todas las necesidades de un país. Por eso, cuando el bien común lo exige, hay que tener la grandeza de dialogar, ceder y alcanzar acuerdos. Son cruciales en esa arquitectura.

      Desde la tradición cristiana entendemos que el poder encuentra su verdadera grandeza en el servicio. Jesús nos enseña que quien quiera ser el primero debe hacerse servidor de los demás. Esa enseñanza tiene una enorme vigencia también en la vida pública.

      La polarización y el diálogo

      - En su reflexión, usted defiende la búsqueda de una «verdad sinfónica», que permita escuchar distintas voces sin convertir al adversario en un enemigo. ¿Cómo recuperar el diálogo cuando la confrontación política da réditos electorales?

      - Tenemos que convencernos de que pensar distinto no nos convierte en enemigos. Esa es una condición esencial para la vida democrática. Podemos tener diferencias profundas, incluso irreconciliables en determinadas materias, pero eso nunca puede justificar la descalificación, la agresión o la falta de respeto.

      La verdad es sinfónica porque se enriquece con distintas voces. Nadie tiene toda la razón y todos tenemos algo que aprender de los demás. Dialogar no significa renunciar a las propias convicciones, sino tener la madurez y la humildad para escuchar argumentos diferentes.

      Me preocupa que la confrontación se haya convertido, en ocasiones, en una estrategia para obtener adhesiones. Puede entregar resultados inmediatos, pero a largo plazo deteriora la convivencia y debilita las instituciones.

      Chile tiene una hermosa tradición de entendimiento que debemos cuidar. Tal como lo cito en la carta, el cardenal Raúl Silva Henríquez - gran defensor de la democracia- nos recordaba que nuestro país tiene vocación de entendimiento y no de enfrentamiento. Creo que esa convicción sigue siendo plenamente válida.

      Las redes sociales y la desinformación

      - La difusión de falsedades y el uso de bots pueden manipular el debate público y deteriorar la convivencia democrática. ¿Cómo combatir la desinformación sin limitar la libertad de expresión?

      - La libertad de expresión es un valor fundamental de toda sociedad democrática y debemos protegerla. Y aquí hay que tener un cuidado especial, porque no podemos confundir el derecho a expresar nuestras opiniones con la posibilidad de difundir deliberadamente mentiras o destruir la honra de las personas.

      Las redes sociales son herramientas extraordinarias: permiten comunicarnos, conocer distintas realidades y acercar las autoridades a la ciudadanía. Me parece especialmente grave que se recurra a mecanismos tecnológicos, como las redes de bots, para instalar falsedades o distorsionar la conversación pública. Son prácticas que lesionan la confianza y empobrecen nuestra democracia.

      La respuesta debe estar en la educación, la responsabilidad personal, la transparencia y el respeto a las normas democráticas. Necesitamos formar ciudadanos capaces de distinguir entre información y manipulación, y exigir una conducta especialmente responsable a quienes ejercen cargos públicos.

      Antes de publicar debemos verificar; antes de acusar, informarnos; y cuando nos equivocamos, tener la humildad de rectificar. La tecnología debe estar al servicio de la verdad y del encuentro humano, no de la división.

      La dignidad humana y los más vulnerables

      - Usted insiste en que la dignidad de toda persona debe ocupar un lugar central en la vida política, especialmente cuando se trata de quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad. ¿Cómo garantizar que su protección prevalezca sobre los intereses económicos o electorales?

      - Una sociedad revela su verdadera grandeza en la manera en que trata a quienes se encuentran en situaciones de mayor fragilidad. El talante de una sociedad se mide a partir de cómo tratan a los más vulnerables. Esa es una convicción muy profunda de la Doctrina Social de la Iglesia y también un principio que puede ser compartido por creyentes y no creyentes.

      La dignidad humana no depende de la condición económica, del origen, de la edad, de las capacidades ni de las circunstancias de una persona. Es inherente a cada ser humano y, por lo tanto, debe orientar todas nuestras decisiones.

      Por eso insisto tanto en que la política debe mirar especialmente a quienes viven en la pobreza, a los adultos mayores que están solos, a los enfermos, a quienes no encuentran trabajo, a los migrantes y a tantas personas que sienten que la sociedad se ha olvidado de ellas. También debemos proteger la vida humana en todas sus etapas, desde la concepción hasta su término natural. Esto exige políticas públicas serias, responsables, sostenibles y evaluables, que permitan responder a necesidades reales y no solamente a intereses electorales de corto plazo.

      La economía es importante, por supuesto. Pero nunca podemos olvidar que la economía debe estar al servicio de las personas y no las personas al servicio de la economía.

      Aristóteles decía algo muy hermoso: “procurar el bien de una persona es deseable, pero conseguirlo para todo un pueblo es todavía más noble”. Esa reflexión, que tiene más de dos mil años, conserva una vigencia extraordinaria.

      Los jóvenes y la política

      - La distancia de muchos jóvenes respecto a los partidos plantea un desafío para el futuro democrático. Además, las nuevas generaciones observan la coherencia entre lo que los adultos dicen y lo que hacen. ¿Qué deberían hacer los políticos para que los jóvenes vuelvan a confiar y se impliquen en la vida pública?

      - Los jóvenes tienen una sensibilidad muy especial frente a la incoherencia. Observan lo que hacemos mucho más de lo que escuchan lo que decimos. Por eso, quienes tenemos responsabilidades públicas debemos comprender que también somos educadores a través de nuestro testimonio.

      ¿Cómo podemos pedirles a los jóvenes que dialoguen, que respeten a los demás y que rechacen la violencia si ven que los adultos, especialmente quienes ejercen liderazgo político, se agreden y descalifican permanentemente? Creo que debemos volver a mostrarles la belleza de la política. La política bien entendida es una vocación extraordinaria, porque permite transformar realidades, construir justicia y contribuir al bienestar de millones de personas.

      También es fundamental abrirles espacios reales de participación. No basta con invitarlos a escuchar. Hay que darles la oportunidad de proponer, decidir y asumir responsabilidades. Y, por supuesto, responder a sus preocupaciones concretas: el trabajo, la vivienda, la educación y las posibilidades de construir un proyecto de vida.

      Yo quisiera animar a los jóvenes a que se interesen por la vida pública, participen en sus comunidades y también se incorporen a los partidos políticos para renovarlos desde dentro.

      España y el bien común

      -Aunque su carta se dirige a la realidad chilena, sus reflexiones sobre el diálogo, la responsabilidad pública y el bien común también invitan a pensar en España, donde persisten la polarización y dificultades como el acceso a la vivienda y el empleo juvenil. ¿Qué acuerdos deberían ser prioritarios para que los intereses de las próximas generaciones estén por encima de la lucha partidista?

      - No me corresponde intervenir en las decisiones políticas, pero creo que existen principios que son universales y que pueden iluminar la vida pública de cualquier país.

      Uno de ellos es que la política tiene la responsabilidad de mirar más allá de las próximas elecciones. Los grandes desafíos de una sociedad requieren acuerdos amplios y una visión de largo plazo. No podemos hipotecar el futuro de las nuevas generaciones por obtener beneficios políticos inmediatos.

      El acceso a una vivienda digna, las oportunidades de empleo para los jóvenes, la educación de calidad, la protección de las familias y el cuidado de los más vulnerables son materias que merecen una preocupación permanente y un esfuerzo compartido.

      España, al igual que Chile, posee una rica historia, tradiciones e instituciones que pueden contribuir a fortalecer una cultura del encuentro. Creo que es importante valorar ese patrimonio y recordar que las diferencias políticas no pueden hacernos olvidar aquello que compartimos como sociedad.

      - A lo largo de su carta, usted invita a recuperar el sentido ético de la política y su vocación de servicio. ¿Qué mensaje dirigiría a los políticos y a los jóvenes que han dejado de confiar en ellos para reconstruir esa relación?

      - A los políticos les diría que nunca olviden por qué decidieron dedicarse al servicio público. Repito: público. Que no olviden que un grupo de personas depositaron su confianza en ellos. Hay familias que esperan soluciones, jóvenes que buscan oportunidades y tantos hombres y mujeres que trabajan silenciosamente para sacar adelante a sus hogares. A ellos, los deben recordar siempre.

      A los jóvenes les diría que no pierdan la esperanza. Que no permitan que las malas prácticas de algunos los alejen de la posibilidad de contribuir al futuro de sus países. Que se formen, que participen, que expresen sus ideas y que se atrevan a asumir responsabilidades.

      La política es una vocación noble y merece ser ejercida con honestidad, preparación, generosidad y una profunda conciencia de responsabilidad. El poder es pasajero, pero el bien que podemos hacer a los demás puede perdurar por generaciones.

      La política necesita recuperar su alma, y esa alma es el servicio. Servir, y lo reitero, tal como nos enseñó Cristo.

      Aquí pueden leer integra la carta:  https://www.uc.cl/site/assets/files/27316/carta_a_los_politicos.pdf


      Matilde Latorre, ReL




      El alemán Bätzing pide cuentas al Papa, y Santiago Martín responde



        El obispo alemán de Limburgo, Georg Bätzing, uno de los líderes del sector más liberal de la Iglesia, que fue hasta hace poco presidente de los obispos alemanes, ha usado la web de su diócesis para hablar del tema de los abusos en la Iglesia universal y decir que no basta con considerar los abusos un "problema humano", que decir eso es "insuficiente y altamente problemático en sus posibles consecuencias".

        Desde su web, Bätzing pide al Papa que establezca las "causas sistémicas de la violencia sexualizada".

        Santiago Martín señala el desconcierto: "Esto es una exigencia por parte de un obispo para que el Papa responda públicamente a esta pregunta".

        Bätzing tiene sospechosos de favorecer el abuso: "Cita el clericalismo, las relaciones de poder asiméstricas, la exaltación sacra de la autoridad sacerdotal, formas problemáticas de desarrollo de la personalidad y maduración psicosexual, así como un enfoque tabú sobre la sexualidad y la orientación sexual".

        Santiago Martín piensa que según Bätzing, "si hubiera sacerdotes abiertamente homosexuales dentro de la iglesia, no dice practicantes, bueno, pero dice abiertamente homosexuales, pues ya no habría abusos".

        El sacerdote periodista recuerda que entre el 60 y el 80% de las víctimas de abusos del clero son varones abusados por varones. (Los datos de España y Francia refuerzan el 80%).

        Además, la inmensa mayoría de abusos en la sociedad alemana (y europea) no se dan en entornos clericales, sino en las familias y otros entornos laicales. Por eso se dice que es un problema humano, muy extendido, y no tiene sentido ligarlo a la estructura específica de la Iglesia Católica.

        Martín recuerda y da los detalles de casos complicidad con abusos de los que se han acusado a Bätzing mismo.

        "De forma que un señor que pertenece al sistema, es obispo, y que está acusado de ser tolerante con los abusos o por lo menos de mirar hacia otra parte, dice que la Iglesia tiene que reconocer que hay causas sistémicas en su estructura y que el Papa debe pedir perdón por ello", protesta Martín.

        Para el sacerdote periodista, a Bätzing solo le interesa su hoja de ruta: dar más poder a los laicos asalariados o militantes en el organigrama eclesial (quitándoselo a los clérigos) y admitir clero abiertamente homosexual.

        "¿Por qué en víspera de un viaje papal, Bätzing sale con estas acusaciones y con esta exigencia inaudita al Papa?", se plantea.

        Y sucede justo cuando el obispo Wilmer, actual presidente de lo obispos alemanes, se reunía con representantes de los obispos europeos. Wilmer ha intentado convencer a sus colegas europeos (Polonia y otros países del norte de Europa miran a Alemania con inquietud) de que Alemania no romperá la unidad y que todo lo hará en coordinación con Roma.

        Así, parece que en Alemania hay dos líneas, una más rupturista, la de Bätzing, que busca crear alboroto, y otra más moderada. 

        "Hay un cisma dentro del cisma alemán, es decir, que hay un sector del episcopado alemán que no está por separarse de la Iglesia", dice Martín, recordando que los más liberales apostaban por Oberbeck, obispo de Essen, y se sorprendieron cuando salió elegido Wilmer. [15 min 27 seg]

        Pablo J. Ginés, ReL

        Vea también     Testimonios de (ex)homosexuales felices....

        Especialmente para los que NO suelen ir a Misa los Domingos. No se olviden: Junto con Jesús les està esperando el Espíritu Santo junto con Dios Padre

         Aquí podemos ofrecerle sólo algunas aspectos
        de las mil maravillas de la Santa Misa

        Muchas almas salen del Purgatorio y vuelan al cielo.

        Por cada Santa Misa que se dice, muchas almas salen del Purgatorio y vuelan al cielo.

        San Jerónimo
        Doctor de la Iglesia



        El más poderoso sufragio a las almas del Purgatorio.

        La Santa Misa procura el más poderoso sufragio a las almas del Purgatorio. La que más apacigua la encendida cólera de Dios en contra de los pecadores y la que proporciona a los hombres en la tierra mayor cúmulo de bienes.

        San Alfonso María de Ligorio
        Doctor de la Iglesia
        La Misa Atropellada

        Una sola Santa Misa en vida.

        Una sola Santa Misa ofrecida y oída en vida con devoción, por el bien propio, puede valer más que mil Misas celebradas por la misma intención, después de la muerte.

        San Anselmo
        Doctor de la Iglesia


        La Santa Misa por los difuntos.

        Quien por los difuntos oye la Santa Misa y ora, por sí mismo trabaja.

        San Agustín
        Doctor de la Iglesia

        Ni un solo día dejaríamos de ir a la Santa Misa.

        ¡Ah! Si las almas del Purgatorio pudieran volver a este mundo, ¡qué no harían por asistir a una sola Misa! Si pudierais vosotros mismos comprender su excelencia, sus ventajas y sus frutos, ni un solo día querríais pasar sin participar en ella.

        San Pedro Julián Eymard
        Obras Eucarísticas




        La Santa Misa y las almas del Purgatorio.

        Cuando se celebra la Santa Misa por un alma del Purgatorio, aquel fuego tan abrasador suspende su acción, y el alma cesa de sufrir todo el tiempo que dura la celebración del Santo Sacrificio.

        San Jerónimo
        Doctor de la Iglesia


        Una sola Santa Misa en vida.

        Una sola Misa ofrecida y oída en vida con devoción, por el bien propio, puede valer más que mil Misas celebradas por la misma intención, después de la muerte.

        San Anselmo, Doctor de la Iglesia


        Evangelio del día: Domingo 43a semana del tiempo ordinario - ¿No sería muchísimo mejor escucharlo con la familia proclamado en la Santa Misa Dominical de Precepto, El Espíritu Santa les espera de manera especialmente fructificante.


         


        San Dusdedit , San Gregorio EinsiedelnMás...

        Libro de la Sabiduría 6,12-16.

        La Sabiduría es luminosa y nunca pierde su brillo: se deja contemplar fácilmente por los que la aman y encontrar por los que la buscan.
        Ella se anticipa a darse a conocer a los que la desean.
        El que madruga para buscarla no se fatigará, porque la encontrará sentada a su puerta.
        Meditar en ella es la perfección de la prudencia, y el que se desvela por su causa pronto quedará libre de inquietudes.
        La Sabiduría busca por todas partes a los que son dignos de ella, se les aparece con benevolencia en los caminos y les sale al encuentro en todos sus pensamientos.


        Salmo 63(62),2.3-4.5-6.7-8.

        Señor, tú eres mi Dios,
        yo te busco ardientemente;
        mi alma tiene sed de ti,
        por ti suspira mi carne
        como tierra sedienta, reseca y sin agua.
        Sí, yo te contemplé en el Santuario

        para ver tu poder y tu gloria.
        Porque tu amor vale más que la vida,
        mis labios te alabarán.
        Así te bendeciré mientras viva
        y alzaré mis manos en tu Nombre.
        Mi alma quedará saciada

        como con un manjar delicioso,
        y mi boca te alabará
        con júbilo en los labios.
        Mientras me acuerdo de ti en mi lecho
        y en las horas de la noche medito en ti,
        Veo que has sido mi ayuda

        y soy feliz a la sombra de tus alas.


        Primera Carta de San Pablo a los Tesalonicenses 4,13-18.

        No queremos, hermanos, que vivan en la ignorancia acerca de los que ya han muerto, para que no estén tristes como los otros, que no tienen esperanza.
        Porque nosotros creemos que Jesús murió y resucitó: de la misma manera, Dios llevará con Jesús a los que murieron con él.
        Queremos decirles algo, fundados en la Palabra del Señor: los que vivamos, los que quedemos cuando venga el Señor, no precederemos a los que hayan muerto.
        Porque a la señal dada por la voz del Arcángel y al toque de la trompeta de Dios, el mismo Señor descenderá del cielo. Entonces, primero resucitarán los que murieron en Cristo.
        Después nosotros, los que aún vivamos, los que quedemos, seremos llevados con ellos al cielo, sobre las nubes, al encuentro de Cristo, y así permaneceremos con el Señor para siempre.
        Consuélense mutuamente con estos pensamientos.


        Evangelio según San Mateo 25,1-13.

        Por eso, el Reino de los Cielos será semejante a diez jóvenes que fueron con sus lámparas al encuentro del esposo.
        Cinco de ellas eran necias y cinco, prudentes.
        Las necias tomaron sus lámparas, pero sin proveerse de aceite,
        mientras que las prudentes tomaron sus lámparas y también llenaron de aceite sus frascos.
        Como el esposo se hacía esperar, les entró sueño a todas y se quedaron dormidas.
        Pero a medianoche se oyó un grito: 'Ya viene el esposo, salgan a su encuentro'.
        Entonces las jóvenes se despertaron y prepararon sus lámparas.
        Las necias dijeron a las prudentes: '¿Podrían darnos un poco de aceite, porque nuestras lámparas se apagan?'.
        Pero estas les respondieron: 'No va a alcanzar para todas. Es mejor que vayan a comprarlo al mercado'.
        Mientras tanto, llegó el esposo: las que estaban preparadas entraron con él en la sala nupcial y se cerró la puerta.
        Después llegaron las otras jóvenes y dijeron: 'Señor, señor, ábrenos',
        pero él respondió: 'Les aseguro que no las conozco'.
        Estén prevenidos, porque no saben el día ni la hora.


        Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

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        Bulle

        Santa Gertrudis de Helfta (1256-1301)
        monja benedictina
        Ejercicios Espirituales VII (SC 127. Œuvres spirituelles, Cerf, 1967), trad. sc©evangelizo.org


        ¡Despierta en ti a mi espíritu adormecido!

        Oh Amor, estable, fuerte y siempre victorioso, que tu obrar me enseñe a amar a Jesús con constancia invencible y a servirlo con inquebrantable perseverancia. Despiértame, sacúdame, con el fin que esté siempre listo cuando el Señor llegará, en la primera o segunda vigilia. Que yo no esté aletargado ni adormecido cuando una fuerte voz se escuche a medianoche, sino que bajo tu impulso y tu guía, entre dignamente a las Bodas con el Cordero. Entonces, por gracia, haz que mi lámpara se encuentre plena del aceite de la caridad (Mt 25,4), plena del fuego del amor, plena de la luz espléndida de las obras producto de una fe viva, con el fin que yo pueda poseer las delicias de la vida eterna.
        Mi dulcísimo Jesús, Esposo muy amado, despierta ahora en ti a mi espíritu adormecido, en tu muerte, otórgame una vida vivida sólo para ti. Otórgame una existencia que responda dignamente al precio de tu sangre. Dame un espíritu que te guste, un corazón que te sienta, un alma que comprenda tu voluntad, una virtud que cumpla tus deseos, la estabilidad para perseverar contigo. Y, por gracia, a la hora de mi muerte, ábreme sin tardar la puerta de tu bondadoso corazón. Que por ti merite penetrar sin obstáculos en la cámara nupcial de tu vivo amor, en la que gozaré de ti y te tendré a ti, verdadera alegría de mi corazón. Amen
        (EDD)

        Reflexión sobre la lámpara de aceite

        Solemos dar por hecho que la novia llega un poco tarde a su boda. Pero en el Evangelio de hoy, ¡es el novio quien hace esperar a todo el mundo! No podemos estar del todo seguros de cómo se desarrollaba exactamente la ceremonia nupcial en tiempos de Jesús. Parece que era costumbre que el novio se dirigiera primero a la casa de la novia a primera hora de la tarde (a menudo cuando ya había anochecido) y que luego se llevara a su novia, en procesión, a su propia casa para celebrar un banquete. Aunque no podemos reconstruir con certeza todos los detalles de estas costumbres, las jóvenes de la parábola desempeñan un papel importante: encabezar la procesión con sus lámparas y, luego, dar la bienvenida al novio en su propia casa cuando llegara la comitiva. Necesitaban mucho aceite para mantener encendidas sus lámparas durante toda la ceremonia. Sus lámparas habrían aportado tanto luz práctica como un resplandor festivo a la oscuridad. Podemos imaginar la emoción a medida que se acercaban aquellas llamas, anunciando que la celebración estaba a punto de comenzar. Pero una llama necesita combustible, y cinco de las mujeres no han traído ninguna reserva de aceite. Están preparadas para una boda que se desarrolla según lo previsto; pero no están preparadas para la larga espera.

        El novio representa a Cristo, cuya llegada esperan sus seguidores. Es una imagen preciosa en la que vale la pena detenerse: Jesús describe nuestro encuentro con él a través de la alegría y la cercanía de una boda. Él viene para atraernos a la comunión con él. Sin embargo, la demora es importante. La fe conlleva momentos en los que Dios parece distante, las oraciones parecen no ser escuchadas y nuestro entusiasmo inicial empieza a desvanecerse. Curiosamente, las diez mujeres se quedan dormidas durante la larga espera. La diferencia entre ellas radica en la preparación que han llevado a cabo. Jesús sabe que nos cansamos. Su pregunta es si estamos cuidando la relación que nos sostendrá durante la espera.

        Jesús no nos da una definición precisa del aceite, pero podemos ver en él el alimento constante de una vida orientada hacia Dios: la oración, la bondad, el perdón y el hábito silencioso de hacer lo correcto. Estos elementos mantienen viva la llama cuando los sentimientos por sí solos ya no pueden sostenerla. Los demás pueden animarnos, pero no pueden vivir esa relación en nuestro lugar. La puerta cerrada de nuestra lectura confiere a la historia su carácter urgente: no podemos seguir posponiendo nuestra respuesta a Dios. ¡Hoy es una oportunidad para rezar, para hacer las paces, para ofrecer bondad y abrir de par en par la puerta!

        Nuestra pequeña lámpara de aceite de arcilla se fabricó en el norte de África en el siglo IV. Es pequeña y cabe en la palma de la mano. Aunque data de varios siglos después de Jesús, forma parte de la misma larga tradición de lámparas de aceite utilizadas en todo el Mediterráneo antiguo. Además, encierra una historia bíblica: su decoración representa al rey Nabucodonosor entronizado, un busto del rey erigido sobre una columna y a los tres jóvenes, Sadrac, Mesac y Abednego, que se negaron a adorar su imagen de oro. Así, un objeto cotidiano del hogar se convierte en un recordatorio de la fidelidad ante la adversidad. Podemos imaginar cómo el hecho de encender una lámpara como esta podría haber llevado esa historia a la rutina cotidiana de un hogar. Sí, el arte ya se utilizaba para contar la historia de la Salvación.

        Estas lámparas funcionaban de forma muy sencilla. Se vertía aceite, normalmente aceite de oliva, a través de un orificio de llenado en el cuerpo hueco (los dos orificios de la parte superior). Una mecha hecha de fibras vegetales descansaba en el aceite, con un extremo que sobresalía por una abertura en la boquilla. La mecha absorbía el aceite y lo conducía de forma constante hacia la llama. Para mantener la luz encendida era necesario reponer el combustible y cuidar la mecha. Estas lámparas eran pequeñas, portátiles, ideales para procesiones, y por eso se quedaban sin aceite rápidamente. Por muy cuidadosamente fabricada o bellamente decorada que estuviera una lámpara, no puede cumplir su propósito sin combustible. También nuestra fe necesita alimento si queremos llevar la luz de Cristo a las vidas que nos rodean.

        by Padre Patrick van der Vorst

        Oración

        (La de santa Gertrudis-más arriba)