Entradas populares

domingo, 26 de abril de 2026

El Papa: El Buen Pastor no viene a robarnos nada, al contrario, multiplica la vida

 

Este IV Domingo de Pascua, Domingo del Buen Pastor, el Papa León XIV dirigió la oración mariana del Regina Caeli desde la ventana del Palacio Apostólico. En su alocución previa dijo que, “Jesús, el Buen Pastor nos conoce, nos llama por nuestro nombre, nos guía y, como hace un pastor con sus ovejas, viene a buscarnos cuando estamos perdidos y venda nuestras heridas cuando estamos enfermos”.

“Hoy el Evangelio nos invita a confiar en el Señor: Él no viene a robarnos nada; al contrario, es el Buen Pastor, que multiplica la vida y nos la ofrece en abundancia”, este fue el aliento del Papa León XIV en su alocución previa a la oración mariana del Regina Caeli de este 26 de abril, Domingo del Buen Pastor, Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, desde la ventana del Palacio Apostólico.

Jesús es el Buen Pastor

Al comentar el Evangelio de este IV Domingo de Pascua, el Santo Padre indicó que, el texto bíblico nos presenta las palabras de Jesús, que se compara con un pastor y luego con la puerta del redil. Al referirse a Jesús como pastor, el Pontífice afirmó que, hay un contraste entre el pastor y el ladrón; y más adelante, de modo aún más claro dice: «El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir. Pero yo he venido para que las ovejas tengan Vida, y la tengan en abundancia».

“La diferencia es clara: el pastor tiene un vínculo especial con sus ovejas y, por lo tanto, puede entrar por la puerta del redil; si alguien, en cambio, necesita saltar la cerca, entonces sin duda es un ladrón que quiere robar las ovejas”.

Jesús está unido a nosotros por una relación de amistad

Asimismo, el Obispo de Roma señalo que, Jesús nos dice que está unido a nosotros por una relación de amistad: nos conoce, nos llama por nuestro nombre, nos guía y, como hace un pastor con sus ovejas, viene a buscarnos cuando estamos perdidos y venda nuestras heridas cuando estamos enfermos.

“Jesús no viene como un ladrón para robarnos la vida y la libertad, sino para guiarnos por el camino correcto. No viene a secuestrar ni a engañar nuestra conciencia, sino a iluminarla con la luz de su sabiduría. No viene como si fuera a contaminar nuestras alegrías terrenales, sino a abrirlas a una felicidad más plena y duradera. Quienes confían en Él no tienen nada que temer; Él no menosprecia nuestra vida, sino que viene a dárnosla en abundancia”.

El Papa: Que todo uso de la energía atómica esté al servicio de la vida y la paz

26/04/2026

El Papa: Que todo uso de la energía atómica esté al servicio de la vida y la paz

Este 26 de abril, Domingo del Buen Pastor, después de rezar la oración del Regina Caeli, el Papa León recordó que hoy se conmemora el 40.º aniversario del trágico accidente de ...

Estamos invitados a vigilar nuestros corazones

En este sentido, el Santo Padre recordó que, estamos invitados a reflexionar y, sobre todo, a vigilar nuestros corazones y nuestras vidas, porque quienes entran en ellos pueden multiplicar la alegría o, como un ladrón, pueden robárnosla.

“Los ‘ladrones’ pueden adoptar muchos rostros: son aquellos que, a pesar de las apariencias, coartan nuestra libertad o no respetan nuestra dignidad; son creencias y prejuicios que nos impiden tener una visión clara de los demás y de la vida; son ideas erróneas que pueden llevarnos a tomar decisiones negativas; son estilos de vida superficiales o consumistas que nos vacían interiormente y nos impulsan a vivir siempre fuera de nosotros mismos. Y no olvidemos tampoco a esos “ladrones” que, saqueando los recursos de la tierra, librando guerras sangrientas o alimentando el mal en cualquiera de sus formas, no hacen más que arrebatarnos a todos la posibilidad de un futuro de paz y serenidad”.

Jesús es el Buen Pastor

Antes de encomendarnos a la protección de la Virgen María, el Papa León XIV indicó que, hoy el Evangelio nos invita a confiar en el Señor: Él no viene a robarnos nada; al contrario, es el Buen Pastor, que multiplica la vida y nos la ofrece en abundancia. Y propuso las siguientes preguntas:

“¿Quién queremos que guíe nuestras vidas? ¿Quiénes son los “ladrones” que han intentado entrar en nuestro interior? ¿Lo han logrado, o hemos podido rechazarlos?”.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano


Evangelio del día - ¿No sería muchísimo mejor escucharlo con la familia proclamado en la Santa Misa Dominical presencial?

 


Libro de los Hechos de los Apóstoles 2,14.36-41.

El día de Pentecostés, Pedro poniéndose de pie con los Once, levantó la voz y dijo: "Hombres de Judea y todos los que habitan en Jerusalén, presten atención, porque voy a explicarles lo que ha sucedido.
Por eso, todo el pueblo de Israel debe reconocer que a ese Jesús que ustedes crucificaron, Dios lo ha hecho Señor y Mesías".
Al oír estas cosas, todos se conmovieron profundamente, y dijeron a Pedro y a los otros Apóstoles: "Hermanos, ¿qué debemos hacer?".
Pedro les respondió: "Conviértanse y háganse bautizar en el nombre de Jesucristo para que les sean perdonados los pecados, y así recibirán el don del Espíritu Santo.
Porque la promesa ha sido hecha a ustedes y a sus hijos, y a todos aquellos que están lejos: a cuantos el Señor, nuestro Dios, quiera llamar".
Y con muchos otros argumentos les daba testimonio y los exhortaba a que se pusieran a salvo de esta generación perversa.
Los que recibieron su palabra se hicieron bautizar; y ese día se unieron a ellos alrededor de tres mil.


Salmo 23(22),1-3a.3b-4.5.6.

El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.

El Señor es mi pastor,
nada me puede faltar.
El me hace descansar en verdes praderas,
me conduce a las aguas tranquilas
y repara mis fuerzas.

Me guía por el recto sendero,
Aunque cruce por oscuras quebradas,
no temeré ningún mal,
porque Tú estás conmigo:

tu vara y tu bastón me infunden confianza.
Tú preparas ante mí una mesa,
frente a mis enemigos;
unges con óleo mi cabeza

y mi copa rebosa.
Tu bondad y tu gracia me acompañan
a lo largo de mi vida;
y habitaré en la Casa del Señor,

por muy largo tiempo.


Epístola I de San Pedro 2,20-25.

En efecto, ¿qué gloria habría en soportar el castigo por una falta que se ha cometido? Pero si a pesar de hacer el bien, ustedes soportan el sufrimiento, esto sí es una gracia delante de Dios.
A esto han sido llamados, porque también Cristo padeció por ustedes, y les dejó un ejemplo a fin de que sigan sus huellas.
El no cometió pecado y nadie pudo encontrar una mentira en su boca.
Cuando era insultado, no devolvía el insulto, y mientras padecía no profería amenazas; al contrario, confiaba su causa al que juzga rectamente.
El llevó sobre la cruz nuestros pecados, cargándolos en su cuerpo, a fin de que, muertos al pecado, vivamos para la justicia. Gracias a sus llagas, ustedes fueron curados.
Porque antes andaban como ovejas perdidas, pero ahora han vuelto al Pastor y Guardián de ustedes.


Evangelio según San Juan 10,1-10.

Jesús dijo a los fariseos: "Les aseguro que el que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, sino por otro lado, es un ladrón y un asaltante.
El que entra por la puerta es el pastor de las ovejas.
El guardián le abre y las ovejas escuchan su voz. El llama a cada una por su nombre y las hace salir.
Cuando las ha sacado a todas, va delante de ellas y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz.
Nunca seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen su voz".
Jesús les hizo esta comparación, pero ellos no comprendieron lo que les quería decir.
Entonces Jesús prosiguió: "Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas.
Todos aquellos que han venido antes de mí son ladrones y asaltantes, pero las ovejas no los han escuchado.
Yo soy la puerta. El que entra por mí se salvará; podrá entrar y salir, y encontrará su alimento.
El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir. Pero yo he venido para que las ovejas tengan Vida, y la tengan en abundancia."

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



Bulle

Guillermo de San Teodorico (c. 1085-1148)
monje benedictino y después cisterciense
Oraciones meditativas, VI, 6-10


«Amén,amén,Yo dije: Yo soy la puerta de las ovejas»

No sólo a Juan, el discípulo amado, le has mostrado la puerta abierta del cielo (Ap 4,1). Públicamente has dicho a todos...: «Yo soy la puerta: si alguien entra por mí se salvará».
Tú, por lo tanto, eres la puerta... ¿Pero si vemos la puerta abierta en el cielo, nosotros que estamos en la tierra, para quién será, si nosotros no podemos subir allí? Pablo responde: «Aquel que sube, es el mismo que bajó» (Efesios 4,10). ¿Quién es? El Amor. En efecto, Señor, amor que está en nosotros se eleva hacia Ti allí, porque el amor que hay en Ti ha descendido a nosotros hasta aquí abajo. Porque tú nos has amado has bajado a nuestro lado; amándote nosotros subiremos cerca de tuyo.
Como tú mismo has dicho: "Yo soy la puerta", por ti mismo yo te pido, ábrenos tú mismo, para mostrarnos más claramente, el lugar dónde tu eres la puerta ... ya hemos dicho que ese lugar, es el cielo; el Padre vive allí, de quien decimos: "El Señor tiene su trono en el cielo" (Efesios 10.4). Por eso «Nadie viene al padre si no por ti» (Jn 14,6), que eres la puerta... Por lo tanto, nosotros tendemos, aspiramos a Ti. Responde, por favor: «¿Maestro, dónde vives? » (Jn 1,38) Contestas: «Estoy en el Padre y el Padre está en mí» (Jn 14,11). También: «En este día, reconoceréis que estoy en mi Padre, que vosotros estáis en mí y yo en vosotros" (Jn 14,20) ... Entonces tu morada es el Padre, y Tú eres la del padre. Pero esto no es suficiente, porque también nosotros moramos contigo y Tú en nosotros.
(EDD)

Reflexión sobre el cuadro

En el Evangelio de hoy, Jesús dice: “Yo soy la puerta o las ovejas”. Él es la puerta. Solemos pensar en una puerta como algo fijo, sólido, inmóvil, que da acceso a lo que hay más allá. Y, en cierto sentido, eso es lo que ocurre con Cristo. Él es constante, eterno, inmutable, la entrada que no se mueve ni se desvanece. Pero el Evangelio nos ofrece algo más rico. Esta puerta no es fría ni estática, porque el que es la puerta es también el pastor. Jesucristo se mantiene firme, y sin embargo también se mueve, se mueve con nosotros, camina a nuestro lado, y también va delante de nosotros, nos llama por nuestro nombre y nos conduce hacia adelante.

Por eso, nuestra relación con Él nunca es estática. Es dinámica, viva, siempre en desarrollo. La puerta sigue siendo la misma, pero el viaje a través de ella nunca es igual dos veces. Él nos lleva de un campo a otro, de un pasto a otro, siempre más profundo, siempre más rico, siempre con más hierba y flores. Lo que significaba seguirle ayer no es lo mismo que lo que significa hoy. Siempre hay más verde por delante, más espacio para crecer, más gracia que recibir.

En esta suave pintura pastoral de Eugène Joseph Verboeckhoven, el pastor se encuentra al borde de una tormenta, acercando a su rebaño junto a una cruz de piedra. Las ovejas se apiñan a su alrededor, presintiendo el peligro, mientras se ciernen negros nubarrones y empieza a llover. Hay movimiento por todas partes: el cielo está lleno de tensión, el paisaje cambia, la luz oscila entre la sombra y el resplandor. Y sin embargo, en el centro, hay una dirección: el pastor y la cruz.

Y esto es exactamente lo que Cristo hace por nosotros. Él es el pastor que nos hace avanzar, sobre todo cuando el cielo se oscurece. No nos deja expuestos; nos reúne, nos mueve, nos lleva de un lugar a otro. A veces ni siquiera vemos adónde nos lleva... sólo que nos arrastra a un lugar nuevo. Pero, como las ovejas de este cuadro, no debemos quedarnos quietos. Estamos destinados a seguir a Cristo y a movernos constantemente con Él.

by Padre Patrick van der Vorst

Oración

"Señor Jesús, hoy reconozco que eres la puerta de la vida eterna y la verdad. Te abro la puerta de mi corazón y de mi hogar, invitándote a entrar y hacer de mí lo que Tú quieras.
Te pido que, con tu preciosa sangre, selles cada entrada y salida de mi vida, mis caminos y mis decisiones. Guía mis pasos con tu sabiduría, y sé la luz que ilumina mi caminar diario.
Jesús, confío en que eres mi refugio y mi protector, por eso te pido que derribes cualquier barrera que me impida encontrar tu voluntad. Confío en tu amor y abro mi vida a tu bendición. Amén."


sábado, 25 de abril de 2026

León XIV en Guinea, resumen en imágenes: 6 vídeos breves llenos de color

 


León XIV con la imagen de Nuestra Señora de Bisila en Malabo, al final de su viaje por África

El Papa León XIV ha terminado su periplo africano que durante 11 días le ha llevado por Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. En este país, el único de África donde gran parte de la población habla español, ha predicado en esta lengua, en la que se siente cómodo, improvisando mensajes y bendiciones.

En Guinea gobierna desde 1979 Teodoro Obiang, considerado uno de los dictadores más veteranos del mundo, si no el que más. Pero con el descubrimiento de petróleo en sus aguas, el país tiene acceso a valiosos recursos. Con todo, la mitad de su población aún vive bajo la línea de pobreza nacional, según el Banco Mundial.

Por eso, muchos mensajes del Papa sobre que se "trabaje al servicio del bien común y no de intereses particulares, superando las desigualdades entre privilegiados y desfavorecidos" son entendidas como críticas a la corrupción y el nepotismo, y que cuando habla de "que crezcan los espacios de libertad y que se salvaguarde siempre la dignidad de la persona humana" se entiende como animar a dar pasos a más espacios de democracia y participación y libertad de expresión.

"Son muchas las riquezas naturales que el Creador les ha dado; los exhorto a cooperar para que puedan ser una bendición para todos", dijo el pontífice en otro momento de su homilía en Mongomo, la ciudad natal de Teodoro Obiang.

Vale la pena resumir el viaje a Guinea Ecuatorial en 5 vídeos breves que recogen el entusiasmo de los ecuatoguineanos y la especificidad del lugar.

1. El Papa León XIV es recibido con un rosario de globos en Guinea Ecuatorial [2 min.]

La alegría de los fieles al recibir al Papa León en Guinea, siempre jugando con el color y, en este caso, un homenaje a la oración mariana por excelencia, el Rosario.

2. En la Universidad, los anhelos de los jóvenes [2 min.]

En la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial los jóvenes se mostraban alegres pero explicaban a VaticanNews que tienen anhelos de trabajo, de "oportunidades", palabra que repetían.

3. En la cárcel, con cantos, pero hablando de libertad [2 min.]

En la cárcel de Bata hay unos 650 internos; recibieron al Papa con cánticos y coreografía ordenada, pero acabaron proclamando "libertad", incluso bajo la lluvia (la versión larga, de media hora, está aquí).

4. Antes de la misa en Mongomo, la alegría de los fieles [3 min.]

Los feligreses explican desde dónde han llegado y lo que sienten esperando que empiece la misa papal.

Misa final en Malabo [3 min 20s]

5. Misa final en Malabo [3 min 20s]

La misa en Malabo, en el estadio con 30.000 fieles, tuvo sabor de broche final y despedida. Un despliegue de celebración y predicación.

6. Despedida en el aeropuerto: soldados y uniformes [1 min 30s]

Guardia de honor para el Papa al subir al avión, con Obiang, autoridades y muchos militares de distintas unidades y uniformes. Y el avión que se eleva, tras 11 días de periplo africano.

Para vivir mejor la Misa: 5 oraciones para rezar en silencio en el momento de la consagración

 


La consagración es el momento central de la Misa, cuando el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Estas poderosas oraciones pueden ayudarte a vivir ese instante con mayor profundidad.

La conversa católica Jessica Weaver compartió en su cuenta de Instagram Sacred Heart Blog una reflexión que invita a redescubrir este momento clave. Según explica, en cada Misa hay un instante en el que todo parece detenerse: “cuando el sacerdote eleva la Hostia consagrada después de decir ‘Este es mi Cuerpo...’”.

“En ese instante, el Cielo toca la tierra. Jesús se hace verdaderamente presente —Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad— sobre el altar”.

Se trata de un momento de adoración y silencio, pero también de encuentro interior. En lo profundo del corazón, podemos dirigirle a Jesús oraciones sencillas que expresen fe, amor y entrega:

1) “Señor mío y Dios mío”

Estas fueron las palabras de Santo Tomás Apóstol al reconocer a Cristo resucitado. Decirlas expresa una fe profunda en la Presencia Real de Jesús en la Eucaristía.

2) “Jesús, te amo. Te adoro. Creo en Ti. Confío en Ti”

Un acto sencillo pero completo de adoración y entrega. Alegra el Corazón de Jesús.

3) “Señor, ten misericordia de mí, que soy un pecador”

Con humildad, reconocemos nuestra necesidad de su misericordia y gracia en este momento sagrado.

4) Ofrece una intención personal

Es un momento hermoso para repetir en tu interior tu oración más profunda: por sanación, conversión, paz o acción de gracias.

5) Une tu corazón al de María

Di: “Jesús, te adoro con el Corazón de María”. Ella nos enseña a amarlo perfectamente.

Weaver recuerda que la consagración es el punto culminante de la Misa, por lo que no deberíamos dejarla pasar en medio de la distracción.

“Úsalo como una puerta hacia una profunda comunión con Jesús. La próxima vez que veas la Hostia elevada, deja que tu corazón se eleve con ella”, concluyó.

Vivamos cada vez mejor la Misa.

Harumi Suzuki, churchpop

Vea también  La Santa Misa, Fuente y Cumbre de la Vida Cristiana