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miércoles, 26 de agosto de 2026

Audiencia General del Papa León XIV

 

LEÓN XIV

AUDIENCIA GENERAL

Basílica de San Pedro
Miércoles, 26 de agosto de 2026
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Catequesis - Los Documentos del Concilio Vaticano II III. Constitución Sacrosanctum Concilium 8. Las motivaciones de la reforma litúrgica

Queridos hermanos y hermanas:

En esta última catequesis sobre la Constitución Sacrosanctum Concilium, deseo reflexionar hoy sobre las razones por las cuales los Padres conciliares quisieron promover una reforma de la liturgia. Es iluminadora, en este sentido, la tercera carta desde el Concilio que el cardenal Giovanni Battista Montini, entonces arzobispo de Milán, envió el 28 de octubre de 1962 a los fieles de su propia diócesis. La liturgia —escribía— «es expresión sincera tanto de lo divino como de lo humano. Es lenguaje. Es vehículo de enseñanza divina, por un lado, es voz de coloquio con Dios. Está claro que ella no puede renunciar a su función didáctica, y no puede no ofrecer a la fe y a la piedad la posibilidad de expresarse con espontánea inteligibilidad». [1] Motivado por estas convicciones, el futuro papa san Pablo VI afirmaba que los fieles «no pueden ni deben permanecer mudos y pasivos. Su presencia material no puede conciliarse con su ausencia espiritual». [2]

Es evidente la consonancia de estas declaraciones con aquellas que aparecerán en el n. 48 de la Constitución conciliar: «la Iglesia, con solícito cuidado, procura que los cristianos no asistan a este misterio de fe como extraños y mudos espectadores, sino que comprendiéndolo bien a través de los ritos y oraciones, participen conscientes, piadosa y activamente en la acción sagrada, sean instruidos con la palabra de Dios, se fortalezcan en la mesa del Cuerpo del Señor, den gracias a Dios, aprendan a ofrecerse a sí mismos al ofrecer la hostia inmaculada no sólo por manos del sacerdote, sino juntamente con él, se perfeccionen día a día por Cristo mediador en la unión con Dios y entre sí». Se percibe en estas palabras una renovada conciencia del valor de la liturgia. A través de las acciones rituales de la Iglesia, mientras se realiza el memorial de la obra de la salvación, se da la posibilidad de vivir la verdadera relación con Dios, entrando en contacto con el evento salvífico. Puesto que los gestos, las palabras de la sagrada liturgia son decisivos para realizar esta experiencia, la participación de los fieles no puede ser pasiva.

La reforma conciliar, al poner en el centro lo que constituye el corazón de la experiencia eclesial, quiso hacer resplandecer la liturgia como «la primera fuente de la vida divina que se nos comunica» [3]. De tal convicción nació la exigencia de hacer más accesible a todos los fieles la riqueza de los textos bíblicos y de las oraciones, y de hacer más lineal el ordenamiento celebrativo respecto al previsto en los libros litúrgicos entonces vigentes.

La liturgia, en efecto, al ser una realidad viva, siempre ha estado sujeta a lo largo de los siglos a desarrollos y cambios. El magisterio ha adaptado sus formas a las exigencias de las diversas épocas. No sorprende entonces que también el Concilio Vaticano II, con el máximo respeto por el patrimonio de la tradición, y precisamente con el fin de hacerlo más accesible, haya considerado necesaria una revisión de los libros litúrgicos.

El objetivo que los padres tenían en el corazón se explicita en el n.21 de la Constitución Sacrosanctum Concilium: «Para que en la sagrada Liturgia el pueblo cristiano obtenga con mayor seguridad gracias abundantes, la santa madre Iglesia desea realizar una esmerada reforma general de la misma Liturgia. Porque la Liturgia consta de una parte que es inmutable por ser la institución divina, y de otras partes sujetas a cambio, que en el decurso del tiempo pueden o incluso deben variar, si en ellas se han introducido elementos que no responden bien a la naturaleza íntima de la misma Liturgia o han llegado a ser menos apropiados. En esta reforma, los textos y los ritos se han de ordenar de manera que expresen con mayor claridad las cosas santas que significan y, en lo posible, el pueblo cristiano pueda comprenderlas fácilmente y participar en ellas por medio de una celebración plena, activa y comunitaria». Se remonta a la Encíclica Mediator Dei del papa Pío XII la distinción, en la liturgia, entre elementos divinos, inmutables, y elementos humanos, que en cambio «pueden sufrir diversas modificaciones, aprobadas por la sagrada Jerarquía asistida por el Espíritu Santo, de acuerdo con las necesidades de los tiempos, de las cosas y de las almas» (Acta Apostolicae Sedis 39, 1947, 541-542).

Por lo demás, el deseo de una “reforma general” no nacía de improviso, sino que se había manifestado en la acción de los papas que se sucedieron desde el inicio del siglo XX, en sintonía con las demandas del Movimiento litúrgico. La afirmación de la necesidad de que los fieles no asistieran a las celebraciones «como extraños o mudos espectadores» ya había sido retomada por la Constitución apostólica Divini Cultus de papa Pío XI. Además, se pueden recordar las intervenciones de Pío XII sobre el ordenamiento de los ritos de la Semana Santa, los cuales reubicó en las horas correspondientes a los acontecimientos pascuales, después de que durante siglos se hubieran anticipado a las horas de la mañana. Tampoco se debe olvidar que san Juan XXIII consideró necesaria una simplificación de las rúbricas del Breviario y del Misal, aprobándola con el Motu proprio Rubricarum instructum, del 25 julio de 1960, en el cual remitía al anunciado Concilio Ecuménico la propuesta de los principios fundamentales para una reforma de la liturgia.

La reforma litúrgica promovida por el Concilio Vaticano II se sitúa, por lo tanto, en la línea de la tradición viva de la Iglesia. Su correcta comprensión permite también rechazar los abusos che se han verificado en algunos sectores de la Iglesia en la etapa postconciliar, y que lamentablemente a veces todavía hoy se verifican, absolutizando o comprendiendo mal algunos de los principios que estaban en la base de la misma reforma.

A este respecto, vale la pena recordar cómo la Constitución conciliar afirma que «Las acciones litúrgicas no son acciones privadas, sino celebraciones de la Iglesia, que es "sacramento de unidad", es decir, pueblo santo congregado y ordenado bajo la dirección de los Obispos.
Por eso pertenecen a todo el cuerpo de la Iglesia, influyen en él y lo manifiestan» (Sacrosanctum Concilium n. 26).

Es, por lo tanto, responsabilidad primordial de los pastores, de los obispos, pero también de cada sacerdote de manera individual, custodiar y promover una liturgia que, en el respeto de las normas litúrgicas, resplandezca por su noble sencillez (cfr. n. 34) y manifieste así a la Iglesia una, santa, católica y apostólica. Una liturgia de este tipo será también un vehículo fundamental de evangelización, el instrumento de gracia a través del cual, como enseña el Concilio, podremos aprender a ofrecernos a nosotros mismos y, por la mediación de Cristo, seremos perfeccionados en la unidad con Dios y entre nosotros (cfr. n. 48).
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[1] G. B. Montini, «Terza lettera dal Concilio», Rivista Diocesana Milanese 51 (1962) 921-923: 922.

[2] Ibid.

[3] Solemne Clausura de la II Sesión del Concilio, Alocución del Santo Padre Pablo VI (4 de diciembre de 1963).

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Saludos

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Hoy celebramos la memoria de santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars, religiosa española, patrona de la ancianidad. Por su intercesión, pidamos al Señor que bendiga a todos los ancianos, así como a las personas que los cuidan y acompañan. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.
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Resumen leído en español por el Santo Padre

Queridos hermanos y hermanas:

En esta última catequesis sobre la Constitución Sacrosanctum Concilium, reflexionamos acerca de las razones que motivaron a los Padres conciliares para promover una reforma litúrgica. En primer lugar, ellos constataron la necesidad de una participación más consciente y activa de los fieles en la liturgia. Por eso, un ejemplo concreto fue proponer la revisión de los libros litúrgicos entonces vigentes, para adaptarlos mejor al presente, teniendo en cuenta con el máximo respeto las tradiciones del pasado.

Este deseo de una reforma general no surgió de manera repentina en el Concilio Vaticano II, sino que ya venía manifestándose en la acción de los Papas de inicios del siglo XX, en sintonía con el Movimiento litúrgico. De dicha reforma se derivaron condiciones favorables para una mejor comprensión de la acción litúrgica y para una celebración más fructuosa de la Eucaristía y de los otros sacramentos.



Evangelio del día Miércoles 21a. Semana TO

 


Santa María Jesús Crucificado Baouardy , Beato Ceferino NamuncuráMás...

Segunda Carta de San Pablo a los Tesalonicenses 3,6-10.16-18.

Les ordenamos, hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo, que se aparten de todo hermano que lleve una vida ociosa, contrariamente a la enseñanza que recibieron de nosotros.
Porque ustedes ya saben cómo deben seguir nuestro ejemplo. Cuando estábamos entre ustedes, no vivíamos como holgazanes,
y nadie nos regalaba el pan que comíamos. Al contrario, trabajábamos duramente, día y noche, hasta cansarnos, con tal de no ser una carga para ninguno de ustedes.
Aunque teníamos el derecho de proceder de otra manera, queríamos darles un ejemplo para imitar.
En aquella ocasión les impusimos esta regla: el que no quiera trabajar, que no coma.
Que el Señor de la paz les conceda la paz, siempre y en toda forma. El Señor esté con todos ustedes.
El saludo es de mi puño y letra. Esta es la señal característica de todas mis cartas: así escribo yo, Pablo.
La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con todos ustedes.


Salmo 128(127),1-2.4-5.

¡Feliz el que teme al Señor
y sigue sus caminos!
Comerás del fruto de tu trabajo,

serás feliz y todo te irá bien.
¡Así será bendecido
el hombre que teme al Señor!

¡Que el Señor te bendiga desde Sión
todos los días de tu vida:
que contemples la paz de Jerusalén.


Evangelio según San Mateo 23,27-32.

¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que parecen sepulcros blanqueados: hermosos por fuera, pero por dentro llenos de huesos de muertos y de podredumbre!
Así también son ustedes: por fuera parecen justos delante de los hombres, pero por dentro están llenos de hipocresía y de iniquidad.
¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que construyen los sepulcros de los profetas y adornan las tumbas de los justos,
diciendo: 'Si hubiéramos vivido en el tiempo de nuestros padres, no nos hubiéramos unido a ellos para derramar la sangre de los profetas'!
De esa manera atestiguan contra ustedes mismos que son hijos de los que mataron a los profetas.
¡Colmen entonces la medida de sus padres!


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.


Bulle

San Bernardo (1091-1153)
monje cisterciense y doctor de la Iglesia
2º sermón para el primer día de Cuaresma, 5 (PL 183, 172-174)


«Oh Dios, crea en mí un corazón puro»

«Rasgad vuestros corazones, dice el profeta, y no vuestras vestiduras». ¿Quién de entre vosotros tiene la voluntad particularmente apegada a no ceder, a entestarse? Que rasgue su corazón con la espada del Espíritu que es la Palabra de Dios. Que lo rasgue y lo reduzca a polvo porque nadie puede convertirse al Señor si no es con un corazón roto... Escucha a un hombre según el corazón de Dios: «Mi corazón está firme, Dios mío, mi corazón está firme». Está firme tanto para la adversidad como para la prosperidad, se mantiene firme tanto para las cosas humildes como para las más elevadas, está firme y a punto para todo lo que tú ordenarás... «Mi corazón está firme, Dios mío, mi corazón está firme». ¿Quién está a punto, como David, tanto para salir como para entrar y andar según la voluntad del Rey?
(Referencias bíblicas : Jl 2,13; Ef 6,17; Sal 50,19; Sal 56,8; 2 Sam 5,2)
(EDD)

Reflexión sobre el díptico

En el Evangelio de ayer, Jesús habló de limpiar el interior de la copa en lugar de limitarse a pulir el exterior. Hoy vuelve sobre el mismo tema, pero con palabras aún más contundentes. Compara a los líderes religiosos con “tumbas blanqueadas”: hermosas e inmaculadas por fuera, pero llenas de muerte por dentro. Son palabras duras. Su preocupación no es la belleza exterior en sí misma, sino el peligro de centrarnos tanto en las apariencias que descuidemos nuestros corazones. A lo largo de toda la Escritura, el corazón es el lugar donde Dios se encuentra con nosotros y, por eso, es ahí donde debemos centrarnos.

Estas palabras tienen un gran impacto en nuestra época. Nunca antes la imagen había sido tan importante. Las redes sociales han creado una cultura en la que a menudo se juzga a las personas por el número de seguidores que tienen, en lugar de por la profundidad de su carácter. El sector mundial de los influencers es ahora enorme, lo que demuestra el gran valor que nuestra sociedad otorga a la visibilidad, la popularidad y la imagen. Hay que reconocer que a todos nos impresionan y seducen fácilmente las fotografías retocadas, los estilos de vida cuidadosamente elaborados y el éxito público de las celebridades. Sin embargo, Dios ve más allá de todo eso. Él mira más allá de nuestros logros y se fija directamente en nuestros corazones. La invitación del Evangelio de hoy es sencilla, pero supone un reto: dedica al menos tanto tiempo a cuidar de tu alma como al que dedicas a cuidar de tu imagen.

La obra de hoy es de Andy Warhol, uno de los artistas que mejor comprendió la cultura de la fama, casi mejor que nadie. En la década de 1960, quedó fascinado por la forma en que la sociedad moderna crea, celebra y consume a las personas famosas. Es famosa su frase: “En el futuro, todo el mundo será mundialmente famoso durante quince minutos”. Esas palabras, pronunciadas décadas antes de la llegada de Internet y las redes sociales, parecen extraordinariamente proféticas. Hoy en día, millones de personas luchan por conseguir esos “quince minutos” de reconocimiento a través de la televisión, YouTube, Instagram o TikTok. Warhol vio que la fama se había convertido en algo que se fabricaba, al igual que los productos que salían de las cadenas de montaje de las fábricas.

Sus retratos de Marilyn Monroe de 1962 son quizás el ejemplo más claro de ello. Warhol repitió una y otra vez la misma fotografía de Marilyn, utilizando colores vivos, casi artificiales. Al principio, las imágenes repetidas ensalzan su glamour y su belleza. Sin embargo, cuanto más las miramos, más la repetición va vaciando el retrato de su individualidad. Marilyn deja de ser una persona para convertirse más bien en un icono, un producto, una imagen. Warhol creó estas obras poco después de la trágica muerte de Marilyn en 1962, recordándonos cómo el mundo puede admirar una imagen pública sin llegar a ver a la persona real que hay detrás de ella.

Jesús nos pide que hagamos exactamente lo contrario. Él nunca juzgó a las personas por su imagen pública o su reputación. Siempre miró más allá de las apariencias y vio el corazón humano. El Evangelio de hoy nos invita a hacer lo mismo. Detrás de cada rostro famoso, de cada fotografía retocada y de cada imagen cuidadosamente elaborada hay una persona amada por Dios, con esperanzas, miedos, alegrías y heridas.

by Padre Patrick van der Vorst

Oración

«Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea,
pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.

A ti, celestial princesa,
Virgen Sagrada María,
yo te ofrezco en este día
alma, vida y corazón.

Mírame con compasión,
no me dejes, Madre mía.
Amén.» [1]


¿Para qué sirve esta oración?

  • Paz mental: Ayuda a calmar los pensamientos y buscar limpieza en las intenciones del día a día.
  • Consagración: Permite entregar el corazón y los sentidos a la protección de la Virgen María.

martes, 25 de agosto de 2026

El sacerdote que ha visto cientos de posesiones alerta: «Muchos van a gurús buscando sanación»

James Manjackal, experto en sanación y liberación, advierte del auge del yoga, el reiki y los gurús, y pide recuperar la fuerza de los sacramentos.

Padre James Manjackal

Padre James Manjackal


    El padre James Manjackal (www.jmanjackal.net) es uno de los predicadores más populares de la Renovación Carismática Católica, especialmente por su fuerte denuncia contra la Nueva Era y a las supersticiones de estilo orientalista. Nació en 1946 en Cheruvally (Kerala, al sur de la India) y fue ordenado sacerdote en 1973, en la congregación de los fransalianos (Misioneros de San Francisco de Sales, www.msfstoday.org), fundada en Francia en el siglo XIX, con gran presencia en la India.

    Durante décadas el padre Manjackal ha recorrido los más diversos países con retiros de sanación y evangelización. En la India es muy conocido por haber fundado en 1989 el activísimo centro de retiros de la Renovación Carismática Charis Bhavan (www.charisbhavan.org), que dirigió durante los 6 primeros años. Con la caída del Muro de Berlín, ha podido predicar el Evangelio en los países de Europa Oriental, donde ha encontrado durante tres décadas una población muy herida por el comunismo y las espiritualidades orientalistas y la Nueva Era.

    A su paso por Madrid, en el centro de retiros de los agustinos en la población de Guadarrama, le hemos entrevistado para ReL acerca de la Nueva Era y el mundo sobrenatural.

    Le preguntamos primero por el debate acerca de los laicos que hacen "palabras de mando" o "órdenes" a enfermedades. En esta práctica, hay laicos que dicen: "espíritu de parálisis" o "espíritu de cojera, vete en el nombre de Jesús, te lo ordeno en el nombre de Jesús"... Hay quien dice que esta práctica es como hablar con espíritus y no debería realizarse, que deben limitarse a hablar con Dios pidiendo sanación. Otros dicen que deberían realizarla solo sacerdotes. Ya consultamos el tema con el padre Gareth Leyshon (léalo aquí). La postura del Padre Manjackal es similar.

    - Padre Manjackal, ¿cuál es su postura al respecto de las "órdenes" o "palabras de mando" dirigidas al "espíritu de tal enfermedad", que practican algunos laicos?

    - Hay una diferencia entre hablar de "espíritus de enfermedades" y "espíritus malignos". El cristianismo enseña que las cosas que pasan en el mundo dependen de dos espíritus. El bueno es el que llamamos Espíritu Santo, que es Dios. El malo es Satanás. Así, en 1 Juan 5, 19 leemos: "El mundo entero está bajo el maligno. Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero". Sí, el espíritu del mal puede causar enfermedades y una persona que sufra bajo este espíritu puede estar físicamente enfermo por su acción. En esos casos, un cristiano laico, ungido por el Espíritu Santo, puede, en oración, en nombre de Jesús, ordenar al espíritu de enfermedad que se vaya. Lo que un laico no puede hacer (excepto por encargo expreso del obispo) es realizar el ritual del exorcismo, que es para casos de posesión, cuando el demonio tiene una dominación total, muy fuerte de la persona.

    - ¿Ha conocido muchos casos de posesión?

    - Sí, muchos casos de posesión y de liberación, pero no tanto en la India como en Europa. En la India los obispos son bastante reacios a estos temas, casi ninguno tiene exorcistas designados en las diócesis. El padre Rufus Pereira, de la Renovación Carismática, era el único conocido allí, y ya murió. La gente con problemas de liberación de lo maligno acude a grupos carismáticos, y allí rezan por ellos con oraciones de liberación y los obispos no objetan. Si se encuentra un caso que parece de verdadera posesión, el obispo designa un exorcista para el caso. Tanto en India como en Europa hay muchos obispos que, por desgracia, no creen en el demonio ni los exorcismos.

    - ¿Dice que ha visto más posesiones en Europa que en India?

    - Sí, cientos de casos en Croacia, Polonia, Bosnia, en general en el Este de Europa... También bastantes en Francia. En Austria conocí 3 o 4 casos, uno en Alemania. En general, tiene que ver con la falta de recurso a los sacramentos y la extensión de prácticas de new age, de esoterismo, de satanismo y de masonería. Todas esas cosas atraen lo demoníaco.

    - ¿Qué piensa del reiki y de esas prácticas de new age que se presentan como sanadoras?

    - En la Iglesia hoy nos encontramos en exorcismos con que el demonio, al ser detectado y expulsado, dice de si mismo "me llamo reiki" o "me llamo Sai Baba" o... dan nombres de gurús de nueva era. Quieren decir que ellos, los demonios, han podido actuar en la víctima porque ella se relacionó con esas prácticas o gurús. La realidad es que hay gente con poderes ocultos que curan de verdad, al menos al principio. El enfermo empieza a sentirse bien y se engancha a ese ambiente. Luego empezarán a sentir éxtasis, sentirse "renacer", etc... Todo son trucos del Maligno, que como dice la escritura puede disfrazarse de ángel de luz. Si una curación viene de Dios también deberíamos ver crecer su vida de fe y de sacramentos. Dicho esto, es verdad que existen algunas personas con un poder dado por Dios para sanar.

    - ¿Cómo definiría de forma sencilla la "new age" o "nueva era"?

    - Son unas prácticas que prometen que encontrarás a Dios en ti mismo, que de hecho tú mismo llegarás a ser, con estas prácticas, un dios. 

    En realidad, eso te aleja del verdadero Dios, porque creerás que ya no le necesitas y no le rezarás ni te tratarás con Él.

    - Hay bautizados, incluso católicos creyentes, que van a retiros de meditación a sitios budistas, con prácticas budistas... ellos no buscan hacer un culto o adoración, sino sólo practicar una cierta relajación, concentración...

    - Un católico no puede hacer eso, ir a sitios sagrados de otras religiones ni realizar prácticas sagradas de otras religiones. El cristiano sigue a Jesucristo como único Señor. No puede ir a Buda, a Shiva o a cualquiera de los 3 millones de dioses hindúes a buscar nada, aunque luego además vaya a misa o rece el rosario. Eso va contra el primer mandamiento: "No tendrás otros dioses junto a mí".

    - ¿Por qué la gente va a sanadores y curanderos de new age, o paganos, y no a los cristianos?

    - Porque los sacerdotes no están dando la sanación que está en los sacramentos. La confesión es muy sanadora, la misa es sanadora... pero los sacerdotes hoy no dan eso.

    - De todas las supersticiones o prácticas new age, ¿cuál le parece la peor?

    - Sin duda el yoga, en mi opinión. El 75% de la población de Europa Oriental ha participado alguna vez en una práctica de yoga.

    - Pero muchas personas no hacen yoga como algo religioso, sino como simple gimnasia...

    - El yoga tiene 11 niveles o pasos que buscan unir a la persona con la divinidad, pero no con el Dios cristiano, sino con la divinidad hindú. Y el primer paso es el kada yoga, que se presenta como gimnasia, unos ejercicios. Pero está integrado en todo el sistema de yoga y lleva a los demás pasos. El hinduismo dice que con el yoga y sus pasos podrás llegar a ser un dios tú mismo. Eso te aleja del Dios verdadero. Es algo sagrado, es un culto religioso pagano. En la India, como en Occidente, siempre existió la simple gimnasia, que está bien y es sana y lícita. Pues haz gimnasia, pero no hagas yoga. La gimnasia es gimnasia, y el yoga es yoga.

    - ¿Alguna otra práctica preocupante que se esté divulgando?

    - La homeopatía: es mala ciencia, es falsa, no cura, sólo es placebo, no es medicina real... Pero, además de estafar, hay casos en los que en el agua se puede ocultar poder maligno, con prácticas ocultistas, para dañar y enganchar a las personas. Sea por ocultismo o por no ser medicina real, debemos rechazar la homeopatía.

    - ¿Qué debe hacer una persona que se haya involucrado en estas prácticas para protegerse de sus consecuencias?

    - Primero, renunciar a todo lo new age, a sus libros, casetes, perfumes, estatuillas, objetos... Renunciar a ellos, destruirlos, sacarlos de casa. Mientras no hagas eso, seguirás incumpliendo el Primer Mandamiento: "amarás a Dios sobre todas las cosas". Después, es necesario acudir a una oración de liberación, a ser posible con la oración de un sacerdote. En tercer lugar, hay que confesarse y acudir a la vida de sacramentos, a la misa. En cuarto lugar, tener oración personal cada día. Y, finalmente, nunca, nunca, volver a ese mundo de la new age y lo oculto.

    - ¿Qué le parecen los escándalos que se conocen hoy de clérigos involucrados en abusos sexuales y otros clérigos que lo ocultaban o minimizaban?

    - Creo que es lo que el profeta Oseas describía en su capítulo 5: un espíritu de adulterio. La esposa, consagrada al Esposo, le traiciona y adultera. Aquí son los clérigos, consagrados a Dios, volcados en la homosexualidad, la inmoralidad sexual... El primer mandamiento y el sexto van muy ligados: el sexo descontrolado y la idolatría tienen un lazo. Yo creo que la ola de abusos apareció hace unos 50 o 60 años, al igual que la ola de New Age y de esoterismo. Ese espíritu de adulterio, que yo digo, quitó al mismo tiempo la conexión con Dios y la conexión con una buena moral sexual, de vida íntegra.

    - ¿Una relación entre new age y los abusos sexuales?

    - Muchos sacerdotes y obispos se han metido en estas cosas esotéricas y accedieron, con el adulterio espiritual, a la inmoralidad sexual.

    - ¿Pero usted conoce a esos clérigos, tiene pruebas, los ha visto haciendo new age?

    - Seguro que algunos casos podrías verlos hasta en Internet. En realidad, la New Age se presenta como una oferta espiritual más, compatible con el cristianismo, pero saben que no puede ser. Insisten en que la era de Piscis, del Pez cristiano, se acaba y la de Acuarius, con sus ideales fluidos, nada firmes, debe sustituirla.

    - ¿La New Age pretende sustituir al cristianismo?

    - Sí, ellos necesitan destruir al cristianismo, con su Dios único, su religión única y su moral cristiana tan firme. Pero no lo tiene fácil, porque el cristianismo cuenta con Cristo, que no es un concepto sino una persona, que ha muerto por nosotros, es nuestro Salvador y no se dejará absorber. El cristiano debe equiparse con sus valores, la moral cristiana. En todo el mundo la gente respeta al catolicismo sus valores éticos: no al divorcio, no al aborto, no a la eutanasia, esos valores... hasta los paganos admiran estos valores y debemos conservarlos. Como sacerdote y predicador digo, en India, en Europa Occidental o en Europa Oriental, que el cristianismo es la luz del mundo y sal de la tierra.

    Pablo J. Ginés, ReL

    Vea también     Fe cristiana y Demonología (Congregación para la Doctrina de la Fe)




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    Evangelio del día Martes 21a. Semana TO

     


    Santa María Troncatti , San Luis IXMás...

    Segunda Carta de San Pablo a los Tesalonicenses 2,1-3a.14-17.

    Acerca de la Venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, les rogamos, hermanos,
    que no se dejen perturbar fácilmente ni se alarmen, sea por anuncios proféticos, o por palabras o cartas atribuidas a nosotros, que hacen creer que el Día del Señor ya ha llegado.
    Que nadie los engañe de ninguna manera. Porque antes tiene que venir la apostasía y manifestarse el hombre impío, el Ser condenado a la perdición,
    El los llamó, por medio de nuestro Evangelio, para que posean la gloria de nuestro Señor Jesucristo.
    Por lo tanto, hermanos, manténganse firmes y conserven fielmente las tradiciones que aprendieron de nosotros, sea oralmente o por carta.
    Que nuestro Señor Jesucristo y Dios, nuestro Padre, que nos amó y nos dio gratuitamente un consuelo eterno y una feliz esperanza,
    los reconforte y fortalezca en toda obra y en toda palabra buena.


    Salmo 96(95),10.11-12a.12b-13.

    Digan entre las naciones: «El Señor reina!
    El mundo está firme y no vacilará.
    El Señor juzgará a los pueblos con rectitud.»
    Alégrese el cielo y exulte la tierra,

    resuene el mar y todo lo que hay en él;
    regocíjese el campo con todos sus frutos,
    griten de gozo los árboles del bosque.
    Griten de gozo delante del Señor,

    porque él viene a gobernar la tierra:
    Él gobernará al mundo con justicia,
    y a los pueblos con su verdad.


    Evangelio según San Mateo 23,23-26.

    ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que pagan el diezmo de la menta, del hinojo y del comino, y descuidan lo esencial de la Ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad! Hay que practicar esto, sin descuidar aquello.
    ¡Guías ciegos, que filtran el mosquito y se tragan el camello!
    ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que limpian por fuera la copa y el plato, mientras que por dentro están llenos de codicia y desenfreno!
    ¡Fariseo ciego! Limpia primero la copa por dentro, y así también quedará limpia por fuera.


    Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



    Bulle

    Catecismo de la Iglesia Católica
    § 1455-1458


    “Purifica primero el interior de tu alma”

    La confesión de los pecados (acusación), incluso desde un punto de vista simplemente humano, nos libera y facilita nuestra reconciliación con los demás. Por la confesión, el hombre se enfrenta a los pecados de que se siente culpable; asume su responsabilidad y, por ello, se abre de nuevo a Dios y a la comunión de la Iglesia con el fin de hacer posible un nuevo futuro. La confesión de los pecados hecha al sacerdote constituye una parte esencial del sacramento de la Penitencia... “Cuando los fieles de Cristo se esfuerzan por confesar todos los pecados que recuerdan, no se puede dudar que están presentando ante la misericordia divina para su perdón todos los pecados que han cometido... Porque si el enfermo se avergüenza de descubrir su llaga al médico, la medicina no cura lo que ignora" (Concilio de Trento: DS 1680; cf San Jerónimo, Commentarius in Ecclesiasten 10, 11).
    Según el mandamiento de la Iglesia "todo fiel llegado a la edad del uso de razón debe confesar, al menos una vez la año, fielmente sus pecados graves"... Sin ser estrictamente necesaria, la confesión de los pecados veniales, sin embargo, se recomienda vivamente por la Iglesia (cf Concilio de Trento: DS 1680; CIC 988, §2). En efecto, la confesión habitual de los pecados veniales ayuda a formar la conciencia, a luchar contra las malas inclinaciones, a dejarse curar por Cristo, a progresar en la vida del Espíritu. Cuando se recibe con frecuencia, mediante este sacramento, el don de la misericordia del Padre, el creyente se ve impulsado a ser él también misericordioso (cf Lc 6,36)... “Cuando empiezas a detestar lo que hiciste, entonces empiezan tus buenas obras buenas, porque repruebas las tuyas malas... Practicas la verdad y vienes a la luz” (San Agustín; Jn 12, 13).
    (EDD)

    Reflexión sobre el vaso y el platillo de porcelana

    Jesús solía utilizar objetos cotidianos para enseñarnos verdades espirituales. Hablaba de semillas, lámparas, redes de pesca, monedas, pan, viñedos y, en el Evangelio de hoy, de una sencilla taza y un plato. Todo el mundo sabe que, si una taza está sucia por dentro, da igual lo reluciente que parezca por fuera. Lo que realmente importa es lo que hay dentro. Jesús utiliza esta imagen tan familiar para interpelar a los líderes religiosos de su época, que se esmeraban en parecer bien vestidos y santos ante los demás, pero descuidaban lo que ocurría en sus corazones. Se preocupaban por las apariencias externas, mientras que el orgullo, la codicia y el interés propio permanecían ocultos en su interior. ¡La verdadera santidad siempre comienza por dentro! Una vez que el interior crece, eso se hará visible en el exterior… Un corazón lleno del amor de Dios, en última instancia, siempre se verá reflejado en el exterior.

    Es fácil dedicar tiempo a pulir el ‘exterior’ de nuestras vidas: nuestra reputación, nuestros logros o la imagen que proyectamos al mundo. Sin embargo, Dios siempre mira primero al corazón. Nos invita a dejar que Él nos purifique desde dentro, eliminando con delicadeza todo aquello que nos aleja de Él: el resentimiento, los celos, el egoísmo, el miedo o la falta de perdón. El sacramento de la confesión nos ayuda mucho en esto. Cuando el interior se transforma, el exterior le sigue de forma natural. Nuestras palabras se vuelven más amables, nuestras acciones más generosas y nuestras vidas más auténticas. La santidad no consiste en parecer perfectos. Consiste en permitir que Cristo nos renueve desde dentro hacia fuera, para que toda nuestra vida se convierta en un reflejo de su amor.

    Nuestra preciosa taza y platillo de porcelana nos recuerdan que las tazas y los platos siempre han sido algo más que simples objetos domésticos. Este elegante juego se fabricó en la famosa fábrica de porcelana de Meissen, en Alemania, a principios del siglo XVIII, y formaba parte de un lujoso servicio de té y chocolate que Augusto el Fuerte, elector de Sajonia —bajo cuyo patrocinio se fundó la fábrica de Meissen—, obsequió como regalo diplomático al rey Víctor Amadeo II de Cerdeña. Fue diseñado para impresionar a su propietario y a sus invitados, reflejando la mejor artesanía de su época.

    Sin embargo, Jesús nos invita a mirar más allá de esa belleza exterior. Por muy valiosas que sean una taza o un plato, su verdadero propósito no es ser admirados en una estantería, sino estar lo suficientemente limpios como para servir a los demás.

    by Padre Patrick van der Vorst

    Oración

    ¡Salve María!
    Oh Santísima Madre de Dios y mi Madre, fortaleza de los débiles y refugio de los pecadores, llegará el momento en que tendré que pasar por las circunstancias por donde el demonio más me tienta.
    Tengo horror a la impureza, porque sé cuanto es opuesta a vuestro espíritu y contraria a la esclavitud a Vos, en la cual deseo ser perfecto.
    Ayúdame -os lo pido- por intercesión de San Luis Gonzaga, modelo admirable de pureza, a no ofenderte en esta ocasión, para que yo pueda desde ahora ofrecerte mi resistencia a la tentación: resistencia que deseo oponer al enemigo infernal, ahora y para siempre.
    Yo os imploro que todos los días de mi vida, transcurran en la práctica eximia de la virtud angélica de la pureza. Así sea.
    Plinio Correa de Oliveira (Heraldos del Evangelio en Argentina)