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domingo, 3 de mayo de 2026

Predicaba contra los católicos a la salida de misa… un libro le hizo cambiar

Sergio Gil Nebro predicó contra la Iglesia durante años, pero un libro desmontó sus prejuicios; cuenta por qué dejó el protestantismo y es católico.

Sergio Gil Nebro y Evelien Louws.

Sergio Gil Nebro y Evelien Louws.


    Sergio Gil Nebro nunca imaginó que acabaría siendo católico. Educado en el protestantismo y con fuerte rechazo hacia Roma, llegó a predicar contra la Iglesia católica durante años en Cuenca. 

    Sin embargo, la lectura de un libro y un proceso interior profundo desmontaron sus certezas, provocando una conversión que le costó amistades, estabilidad económica y su propia identidad profesional.

    Todo ello lo cuenta en Tocados por Dios (Edibesa), escrito junto con su mujer Evelien Louws.

    Religión en Libertad le entrevista:

    - Dices en el libro que lo último que hubieras deseado en esta vida era hacerte católico…

    - Antes de nada, agradezco esta oportunidad de poder dar testimonio de Cristo y de su Iglesia a través de esta entrevista, y contar un poco lo que el Señor ha hecho en nuestras vidas, y continúa haciendo.

    Sí, es cierto lo que dices. El hacerme católico, no sólo es lo último que yo hubiera deseado, sino que jamás lo habría esperado. Es más, creía que mi deber moral era combatir el catolicismo, y esto pensaba además que lo hacía porque el Señor me lo había pedido.

    Ahora bien, para que se pueda entender mejor lo que trato de explicar, no es que yo considerara que lo que debía hacer en mi vida en primer lugar era combatir la fe católica, sino predicar el evangelio, ya que mi esposa Evelien y yo, además de ser cristianos protestantes, éramos misioneros dentro de la llamada Iglesia Reformada. 

    Y puesto que yo fui educado en la fe protestante y en cierto grado de anticatolicismo, pensé que mi deber a la hora de predicar el evangelio, era no sólo predicar lo que consideraba que eran las verdades de la Reforma Protestante (Sola Fide, Sola Scriptura), sino denunciar lo que yo creía que eran los errores de Roma: idolatría, supersticiones, y un paganismo disfrazado de cristianismo, o cristianismo paganizado, creía yo. Por lo tanto, haber yo deseado en un pasado hacerme católico, ¡jamás!

    - Y que el inicio de la conversión, tanto tuya como la de tu esposa, fue la lectura de un libro con título “Roma dulce Hogar” que escribieron Scott Hahn (quien fue pastor presbiteriano) y su esposa Kimberly.

    - Ciertamente, el testimonio de este matrimonio católico que fueron también protestantes como nosotros, y además él pastor, nos cautivó desde el principio, o al menos, nos quitó la venda del prejuicio; ya que, como dijo el venerable arzobispo Fulton Sheen: "No hay más de 100 personas en el mundo que odien a la Iglesia Católica, pero sí hay millones que odian lo que ellos creen que es la Iglesia Católica". 

    Es decir, lo que yo conocía de la Iglesia Católica no era lo que realmente es ni lo que verdaderamente cree y proclama como revelado por Dios, sino lo que lamentablemente los “maestros” protestantes me habían enseñado de ella. 

    Es cierto que Evelien no fue educada en ese anticatolicismo, pues en Holanda, la Iglesia Reformada, conserva al menos cierto grado de tradición, e incluso citan a menudo a san Agustín, y a otros.

    Pero lo que es en España, el mundo protestante parece ser que sólo se pone de acuerdo en que la Iglesia Católica está equivocada. Así que, contestando a la pregunta, nos sorprendió mucho cómo Scott Hahn y su esposa Kimberly, pudieron encontrar en la Iglesia Católica y en sus dogmas tanta belleza, especialmente en la Sagrada Eucaristía, y en la devoción a nuestra Madre, la Santísima Virgen María.

    - Entonces, eras predicador protestante en Cuenca, y querías enseñar a esos “pobres católicos romanos” que estaban tan equivocados...

    - A menudo los misioneros protestantes en España se centran más en la conversión de los católicos al protestantismo, que en la conversión de los ateos al cristianismo. Y en esto, yo no era una excepción. De hecho, estuve unos diez años predicando al aire libre en una plaza, junto a una Parroquia en Cuenca, esperando a que los feligreses salieran de la Misa para darles el sermón. 

    Nos habían enseñado que la Misa Papista (así la llaman muchos protestantes), era un sacrilegio, un verdadero acto de idolatría, que pretendía sacrificar una y otra vez a Cristo, quien murió en la cruz, de una vez y para siempre. 

    Estas falsas enseñanzas protestantes acerca de la Misa y la Sagrada Eucaristía yo las creía precisamente por causa de mi ignorancia, de mi orgullo, y de ese anticatolicismo que me habían inyectado como un veneno. Pero lo que verdaderamente significa la Misa de la Santa Madre Iglesia, es el Cielo en la tierra, una actualización del único y suficiente sacrificio de Cristo en la cruz, y no una repetición del mismo. 

    Pero ahí me encontraba yo, en aquella plaza, fuera de la Iglesia católica, luchando como Don Quijote de la Mancha, contra aquellos molinos de viento, pensando que eran gigantes.

    Tocados por Dios (Edibesa) el libro de Sergio Gil Nebro y Evelien Louws

    Tocados por Dios (Edibesa) el libro de Sergio Gil Nebro y Evelien LouwsReligión en Libertad

    - ¿Qué era lo que más os separaba doctrinalmente de la Iglesia Católica?

    - Como indiqué anteriormente, la Sola Fide y la Sola Scriptura. Es decir, el dogma protestante de la Sola Fe y Solo la Escritura. Y digo dogma protestante, porque eso es lo que es, ni más ni menos, una creencia que no tiene precedentes, que nunca se había creído antes; es decir, un “novum teológico”, una novedad.

    Si tuviéramos que resumir como católicos, por qué dejamos de creer en esas doctrinas protestantes, diríamos sencillamente, porque no son bíblicas, ni las creyeron los Padres de la Iglesia

    En las Sagradas Escrituras encontramos algo muy diferente: “Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe” (Santiago 2:24). Y si tuviéramos que hablar de Sólo las Escrituras como máxima autoridad, aunque todas estas cosas puedan sonar muy bien, nuevamente, no es bíblico creer tal cosa. Los católicos creemos, como enseña la Biblia, en las Sagradas Escrituras, la Tradición Apostólica, y el Magisterio. Y esto es muy fácil de probar. 

    Para muestra, un botón. Yo daré en esta ocasión, tres botones.

    • 2 Timoteo 3:16 nos habla de las Escrituras: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia”.
    • 2 Tesalonicenses 2:15, nos habla de la Tradición Apostólica: “Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra”.
    • Efesios 4:11-12 nos habla del Magisterio: “Y él mismo (Cristo), constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo”.

    Mucho más se podría decir. Esto es un resumen de algunas de las diferencias principales entre catolicismo y protestantismo.

    - En el libro mencionáis que “cuando todos sus argumentos (de Scott y Kimberly Hahn) fueron puestos delante de nosotros, ya no había razón para seguir siendo protestantes”. Pero tú eras predicador y vivíais, en parte, del apoyo económico de alguna organización protestante. ¿Cómo planteasteis a los responsables de vuestra misión que ibais a haceros católicos?

    - Estamos hablando de principios del 2022. Fue una etapa muy difícil para nosotros, sobre todo para mí, a nivel emocional, pues estaba sufriendo una crisis de identidad, y a punto de cometer “suicidio profesional”, como también indicaba Scott Hahn

    ¿Era verdaderamente cristiano? ¿Cómo Dios pudo haberme tenido “engañado” durante tantos años en el protestantismo? ¿No será que estoy a punto de arrojarme a un pozo, y sin darme cuenta? Vivimos unos dos años muy complicados, a nivel espiritual y emocional. Pero no sólo eso. Aunque es cierto que Evelien es profesora de inglés, parte del apoyo económico que recibíamos, era por mi labor como predicador y evangelizador en la ciudad de Cuenca. 

    Así que no sólo estábamos a punto de perder amigos, y de que hubiese serias tensiones a nivel de familiares cercanos, sino que nos retiraron la ayuda económica, y esto porque nosotros mismo lo pedimos por causa de nuestra conciencia, a pesar de necesitar dicho sustento. 

    Aún conservo aquella carta, y a pesar de todo lo que acarreó, no nos podemos arrepentir, pues leemos en la Palabra de Dios: “Yo honraré a los que me honran” (1 Samuel 2:30).

    - ¿Qué supuso ese paso desde el punto de vista familiar y laboral?

    - Pues como indiqué anteriormente, supuso que perderíamos amigos, que otros familiares desconfiaran de nosotros creándose cierto distanciamiento, que algunos pensaran que habíamos perdido la razón, y que yo perdiera tanto mi trabajo como el sustento que recibíamos

    Pero me quedaba la esperanza de que pronto encontraría trabajo. No fue así, de hecho, mientras escribo, han pasado ya cuatro años desde aquel “suicidio profesional”, y parece ser que mi currículum como predicador evangélico, (ya que dediqué muchos años a ello) no es valorado por las empresas. 

    Así que hoy me dedico principalmente a las labores del hogar, al cuidado de nuestros hijos, a la evangelización y apologética católica a través de mi canal de YouTube, donde realizo entrevistas, hay testimonios, y otros temas de interés general. 

    • El canal YouTube de Sergio está abierto a quien desee colaborar voluntariamente para su continuidad y la de este apostolado. 
    - ¿Con qué argumentos convencerías a un protestante de que la Iglesia católica es la verdadera?

    - Si fuera tan sencillo como eso, cualquier debate que un protestante viera en YouTube entre un católico y un protestante, sería suficiente. El problema, como indiqué en un vídeo en mi canal, es mucho más complejo. Me atrevería a decir que el principal problema que tienen los evangélicos para no poder aceptar el catolicismo, podría ser emocional, así como espiritual

    Y claro está, el prejuicio es también uno de los principales obstáculos.

    En nuestro libro traté de resumirlo de esta forma, usando la lógica, pero nuevamente, no por ello se van a hacer católicos. “Si Cristo fundó muchas iglesias y creyendo todas doctrinas opuestas, esas iglesias son necesariamente falsas y Cristo no podría ser Dios. Si Cristo no fundó ninguna iglesia, todas serían igualmente falsas, sea Cristo Dios, o no lo sea. Pero si verdaderamente Cristo es Dios, y fundó una sola Iglesia, esa Iglesia es verdadera y todo verdadero cristiano debería querer pertenecer a ella, sea cuál esta sea, te guste más o te guste menos. Y puesto que Cristo es Dios, y sólo hay una Iglesia que ha perdurado por dos mil años, el asunto está más que resuelto. Yo soy católico, porque Dios mismo así lo quiere”.

    No obstante, como decía, cualquier hermano protestante puede leer esta frase y quedarse tan pancho. No por ello va a correr hacia la Iglesia católica. En definitiva, sólo Dios puede obrar en nuestra mente y corazón para que aceptemos la plenitud de la verdad que se encuentra solamente en la Iglesia que Cristo fundó. Y de esta forma lo hizo con nosotros, y con tantos otros.

    - Ya estáis en casa, pero ahora os queda sentiros como en casa…

    - Y después de dos años ya como católicos, esto va ocurriendo poco a poco. Es cierto que como comentamos en nuestro libro, una cosa es aceptar y creer todo lo que la Iglesia declara como revelación divina, y otra muy distinta es que cada dogma, práctica y devoción vaya bajando cada vez más a nuestro corazón, hasta que este comience a arder con mayores certezas y con una experiencia más viva y verdadera. 

    Hay que tener en cuenta que, después de toda nuestra vida como protestantes y con cierto grado de anticatolicismo, no todo puede cambiar en un solo día, ni siquiera en dos años. Pero creo que vamos avanzando, por lo que agradecemos vuestras oraciones.

    ReL

    Vea también    Se convirtieron a la Iglesia católica porque investigaron la doctrina de la Iglesia primitiva




    El combate contra Satanás, según un SEAL, un piloto y un cura: «Supera a cualquier guerra mundial»

    El expiloto de helicópteros de combate, Dan Schneider, el SEAL retirado, Jason Henderson y el sacerdote Chris Alar abordan las bases del combate espiritual. 

    El expiloto de helicópteros de combate, Dan Schneider, el SEAL retirado, Jason Henderson y el sacerdote Chris Alar.

    El expiloto de helicópteros de combate, Dan Schneider, el SEAL retirado, Jason Henderson y el sacerdote Chris Alar.


      Cada vez resuenan con mayor intensidad las voces de quienes perciben que el incremento de la maldad en el mundo visible se debe a una batalla espiritual que se recrudece. Los últimos en hacerlo saben lo que implica el combate y la guerra. Entrevistados por National Catholic Register, el expiloto de helicópteros de combate, Dan Schneider, y el SEAL retirado, Jason Henderson, acaban de aportar a este debate su amplia experiencia militar. 

      Schneider, también profesor de Teología en la Universidad Franciscana de Steubenville y veterano de la Guerra del Golfo, comienza su conversación explicando por qué el endemoniado de Gerasa afirmaba llamarse “Legión”. En tiempos de Cristo, cuenta, la legión romana estaba compuesta por unos 6.000 soldados de infantería, pero nosotros hablamos de una lucha espiritual. Una anécdota que no solo emplea para introducir el combate espiritual, sino también para afirmar que, al enfrentar la tentación, “estamos librando una batalla mayor que cualquier guerra mundial”.

      Por su parte, Henderson coincide en la necesidad de contar con la gracia y de creer en los fundamentos de la fe cristiana para poder llevarla a término, convencido de que “Dios solo nos pone a prueba en situaciones que podemos afrontar”.

      “Solo tenemos que tener fe en que estaremos a la altura de las circunstancias. Nuestros santos y exorcistas ya han hecho todo el trabajo. Solo necesitamos aplicar sus tácticas, técnicas y procedimientos a nuestras propias vidas”, explica.

      ¿Qué puede más, el exorcismo o la confesión?

      La primera de ellas es precisamente vivir constantemente en estado de gracia. No hacerlo, advierte, equivaldría a dejar a nuestras familias indefensas y vulnerables.

      Por su parte, Schneider señala la importancia de que los católicos reconozcan que esta batalla no solo es inevitable, sino que además tiene lugar en cada momento. Por ello, invita a plantearse una pregunta: ¿Cuáles son las reglas del juego y cómo podemos luchar de forma segura y eficaz como católicos, con las herramientas y armas que Dios nos ha dado?

      La experiencia de Schneider dista mucho de limitarse solo al ámbito militar. También es autor de varias publicaciones especializadas, como El método Liber Christo: un manual práctico para el combate espiritual, Los pecados del padre y Preguntas y respuestas sobre la guerra espiritual: para sacerdotes y laicos.

      Como autor especializado y también colaborador del exorcista Chad Ripperger, él mismo responde invitando a los fieles a basar sus vidas en la verdad, la ortodoxia y en la forma de vivir y pensar correctas. “Debemos comprender y vivir correctamente la enseñanza de la Iglesia. Para la lucha espiritual, es fundamental ver, vivir y practicar lo que la Iglesia enseña”, sentencia.

      En la misma conversación con National Catholic Register, el sacerdote y colaborador de EWTN, Chris Alar, incide en que la confesión tiene una importancia crucial -incluso desconocida- a la hora de enfrentar los ataques espirituales, en muchos casos mayor que el propio exorcismo. “La confesión es un sacramento. El exorcismo es solo un sacramental”, explica.

      Oración, ayuno y Santa Misa, "cruciales"

      Según Henderson, esa vida acorde a la doctrina y práctica de la Iglesia implica el hábito de contrarrestar los siete pecados capitales con las siete grandes virtudes. Especialmente el orgullo, siendo más servidor que egoísta.

      Schneider coincide en que la vida de virtud, y especialmente de la humildad y la oración, son claves en la batalla espiritual. También la confesión y una vida dedicada a la penitencia, el sacrificio, la oración y el ayuno.

      Estos dos últimos son, a su juicio, “fundamentales”.

      “Debemos empezar a conectar con nuestro cuerpo. Son nuestro armamento espiritual, nuestras armas defensivas para el combate. Son las armas ancestrales. Luchamos contra un enemigo ancestral, y para ello, las mejores armas son las ancestrales”, comenta.

      El padre Alar coincide en el hincapié e importancia sobre el ayuno al romper el dominio de la carne sobre el espíritu o expulsar incluso a los peores demonios. Sin embargo, agrega que la oración más importante en esta lucha es la Santa Misa.

      Como una ametralladora contra el diablo

      En último término, los tres entrevistados coinciden en referirse a la devoción mariana, a San José o a San Miguel Arcángel como un arma “absolutamente crucial” en la contienda.

      El padre Alar lo explica así desde la teología: “Él [Satanás] sabe que Dios es Dios, que es una criatura y que Dios tiene el poder absoluto y puede vencerlo. Pero perder contra esta joven judía elegida por Dios… su humildad es más de lo que su orgullo puede soportar. Por eso Satanás, en su orgullo, teme a María más que a Dios. Y huye a la primera señal de su presencia. No se enfrenta a María. Sabe que será derrotado”.

      Tras muchos años en el ejército, Schneider sabe bien la importancia que tiene la identificación del soldado en toda batalla. Y, en el caso de la batalla espiritual, la del soldado y de las armas son también cruciales. Por ello, destaca la importancia del rosario como un “arma ofensiva” contra el demonio que “todo católico debería rezar al menos una vez al día”, mientras que el escapulario también funciona como placa de identificación de todo soldado.

      En la guerra espiritual, concluye el padre Alar, “cada vez que rezas el Avemaría es como si disparases al diablo. Entonces, es como si el rosario fuese una ametralladora”. 

      ReL

      Vea también     Realidad y Existencia del Diablo




      Regina Caeli del Papa León XIV comentando el Evangelio del día

       

      PAPA LEÓN XIV

      REGINA CAELI

      Plaza de San Pedro
      Domingo, 3 de mayo de 2026

      Queridos hermanos y hermanas, ¡feliz domingo!

      Como la Iglesia primitiva, en el tiempo pascual volvemos a escuchar palabras de Jesús que despliegan su pleno significado a la luz de su pasión, muerte y resurrección. Lo que los discípulos antes no entendían o les provocaba turbación, ahora vuelve a su memoria, les hace arder el corazón y les da esperanza.

      El Evangelio proclamado este domingo nos introduce en el diálogo del Maestro con los suyos durante la última cena. En particular, escuchamos una promesa que nos involucra ya desde ahora en el misterio de su resurrección. Jesús dice: «Cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde yo esté, estén también ustedes» (Jn 14,3). Los apóstoles descubren así que en Dios hay lugar para cada uno. Dos de ellos lo habían experimentado durante su primer encuentro con Jesús, en el río Jordán, cuando Él se había dado cuenta de que lo seguían y los había invitado a quedarse esa tarde en su casa (cf. Jn 1,39). También ahora, frente a la muerte, Jesús habla de una casa, esta vez muy grande: es la casa del Padre suyo y Padre nuestro, donde hay lugar para todos. El Hijo se describe como el siervo que prepara las habitaciones, para que cada hermano y hermana, al llegar, encuentre lista la suya y se sienta desde siempre esperado y finalmente encontrado.

      Queridos hermanos, en el viejo mundo todavía estamos en camino, lo que atrae la atención son los lugares exclusivos, las experiencias al alcance de unos pocos, el privilegio de entrar donde ningún otro puede hacerlo. En cambio, en el mundo nuevo donde el Resucitado nos lleva, lo más valioso está al alcance de todos. Pero no por eso pierde atracción. Al contrario, lo que está abierto a todos ahora causa alegría; la gratitud toma el puesto de la competición; la acogida elimina la exclusión; la abundancia ya no genera desigualdad. Sobre todo, nadie se confunde con otro, nadie está perdido. La muerte amenaza con borrar el nombre y la memoria, pero en Dios cada uno es finalmente uno mismo. En verdad, este es el lugar que buscamos toda la vida, en ocasiones dispuestos a todo con tal de lograr un poco de atención y de reconocimiento.

      “Tengan fe”, nos dice Jesús. ¡Este es el secreto! «Crean en Dios y crean también en mí» (Jn 14,1). Precisamente esta fe libera nuestro corazón de la ansiedad por tener y obtener, del engaño de tener que correr tras un puesto de prestigio para valer algo. Cada uno posee ya un valor infinito en el misterio de Dios, que es la verdadera realidad. Amándonos los unos a los otros como Jesús nos ha amado, nos damos esta certeza. Es el mandamiento nuevo: anticipamos así el cielo en la tierra, revelamos a todos que la fraternidad y la paz son nuestro destino. De hecho, en el amor, en medio de una multitud de hermanos, cada uno descubre que es único.

      Recemos pues a María Santísima, Madre de la Iglesia, para que toda comunidad cristiana sea una casa abierta a todos y atenta a cada uno.

      __________________________

      Palabras después del Regina Coeli

      Queridos hermanos y hermanas:

      Ha comenzado el mes de mayo. En toda la Iglesia se renueva la alegría de encontrarse en el nombre de María nuestra Madre, especialmente para rezar juntos el Rosario. Se revive la experiencia de esos días, entre la Ascensión de Jesús y Pentecostés, cuando los discípulos estaban en el Cenáculo invocando al Espíritu Santo; María Santísima estaba en medio de ellos y su corazón custodiaba el fuego que animaba la oración de todos. Les confío mis intenciones, en particular por la comunión en la Iglesia y la paz en el mundo.

      Hoy se celebra el Día Mundial de la Libertad de Prensa, patrocinado por la UNESCO. Lamentablemente, este derecho se viola con frecuencia, a veces de manera flagrante y otras de forma encubierta. Recordemos a los numerosos periodistas y reporteros víctimas de las guerras y la violencia.

      Saludo con afecto a todos ustedes, fieles de Roma y peregrinos venidos de numerosos países.

      Doy la bienvenida a los docentes —religiosas y laicos— de las Escuelas de las Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones; como también a los fieles de Madrid y Granada, de Mineápolis y de Malasia; y a los peruanos que, en Roma, forman la Asociación “Virgen de Chapi de Arequipa”.

      Saludo a la Asociación “Meter”, que desde hace treinta años se compromete por defender a los menores de la plaga de los abusos, implicando a la comunidad eclesial y a la comunidad civil, educando en la cercanía a las víctimas y en la prevención. ¡Gracias por su servicio!

      Me alegra acoger a los fieles de Padua, al “Grupo de jóvenes Valdaso” y al “Punto Jóvenes” de la Comunidad Camiliana de Piossasco, a la Acción Católica del Vicariato de Noale, a los jóvenes de Verolanuova y Cadignano, al Coro juvenil de Coredo-Predaia y a los estudiantes del Liceo Fardella – Ximenes de Trapani.

      ¡A todos les deseo un feliz domingo!

      (vatican.va)

      Veamos también el siguiente comentario


      Reflexión sobre el cuadro

      Hay algo bastante injusto en la forma en que la historia ha recordado al apóstol Tomás. Se le ha tachado de “el incrédulo”, como si ese momento definiera todo su discipulado. Sin embargo, no se habla de la misma manera de 'Pedro el negador' ni de 'Judas el traidor'. La llamada ’duda“ de Tomás no era cinismo o rechazo... era honestidad. Simplemente no sabía lo que estaba pasando después de la Resurrección y por eso se limitó a hacer preguntas. Creo que probablemente nosotros habríamos hecho lo mismo. Quería entender. Y al hacerlo, dio voz a lo que tantos otros quizá pensaban pero no se atrevían a decir.

      En el Evangelio de Juan de hoy, volvemos a encontrarnos con Tomás, no en la duda, sino en la claridad de la pregunta: “Señor, no sabemos adónde vas. ¿Cómo podemos saber el camino?”. Es una pregunta profundamente humana, de nuevo directa, sincera, inquisitiva. Y porque Tomás se lo pregunta, Jesús le da una de las revelaciones teológicas más profundas de toda la Escritura: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. Sin la pregunta de Tomás, nunca habríamos recibido estas palabras de la misma manera. Su pregunta abre la puerta a uno de los mayores tesoros teológicos de la Iglesia: que no podemos conocer a Dios a menos que conozcamos a Jesús. Tal vez, entonces, en lugar de Tomás el Dudoso, podríamos verlo como Tomás el Buscador... el que nos recuerda que la fe a menudo no comienza con la certeza, sino con el valor de preguntar.

      En nuestro cuadro de Georges de La Tour, Santo Tomás aparece sosteniendo dos poderosos símbolos de su identidad. En una mano sostiene un libro, que representa el Evangelio en el que se narra su historia, el lugar donde se conservan sus preguntas y su camino de fe. En la otra, sostiene una lanza, recordando la tradición de que fue martirizado en la India, atravesado por lanzas por su testimonio de Cristo. La lanza recuerda también la que atravesó el costado de Cristo en la Cruz, creando un profundo vínculo visual entre el sufrimiento del discípulo y el de su Maestro. De La Tour, conocido por su uso dramático de la luz y la sombra, despoja a la escena de toda distracción, centrándose en cambio en la profundidad interior y el silencio. De este modo, nos invita a ver a Tomás no sólo como un escéptico, sino como un hombre formado por las Escrituras, marcado por el sacrificio y, en última instancia, uno de los primeros misioneros de la Iglesia.

      by Padre Patrick van der Vorst


      (Un Minuto) para leer el Evangelio del día - ¿No sería muchísimo mejor esucharlo con la familia proclamado en la Santa Misa Dominical presencial?


      Libro de los Hechos de los Apóstoles 6,1-7.

      En aquellos días, como el número de discípulos aumentaba, los helenistas comenzaron a murmurar contra los hebreos porque se desatendía a sus viudas en la distribución diaria de los alimentos.
      Entonces los Doce convocaron a todos los discípulos y les dijeron: "No es justo que descuidemos el ministerio de la Palabra de Dios para ocuparnos de servir las mesas.
      Es preferible, hermanos, que busquen entre ustedes a siete hombres de buena fama, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, y nosotros les encargaremos esta tarea.
      De esa manera, podremos dedicarnos a la oración y al ministerio de la Palabra".
      La asamblea aprobó esta propuesta y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe y a Prócoro, a Nicanor y a Timón, a Pármenas y a Nicolás, prosélito de Antioquía.
      Los presentaron a los Apóstoles, y estos, después de orar, les impusieron las manos.
      Así la Palabra de Dios se extendía cada vez más, el número de discípulos aumentaba considerablemente en Jerusalén y muchos sacerdotes abrazaban la fe.


      Salmo 33(32),1-2.4-5.18-19.

      Señor, que descienda tu amor sobre nosotros

      Aclamen, justos, al Señor:
      es propio de los buenos alabarlo.
      Alaben al Señor con la cítara,
      toquen en su honor el arpa de diez cuerdas.

      Porque la palabra del Señor es recta
      y él obra siempre con lealtad;
      él ama la justicia y el derecho,
      y la tierra está llena de su amor.

      Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles,
      sobre los que esperan en su misericordia,
      para librar sus vidas de la muerte
      y sustentarlos en el tiempo de indigencia.


      Epístola I de San Pedro 2,4-9.

      Queridos hermanos:
      Al acercarse a él, la piedra viva, rechazada por los hombres pero elegida y preciosa a los ojos de Dios,
      también ustedes, a manera de piedras vivas, son edificados como una casa espiritual, para ejercer un sacerdocio santo y ofrecer sacrificios espirituales, agradables a Dios por Jesucristo.
      Porque dice la Escritura: Yo pongo en Sión una piedra angular, elegida y preciosa: el que deposita su confianza en ella, no será confundido.
      Por lo tanto, a ustedes, los que creen, les corresponde el honor. En cambio, para los incrédulos, la piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular:
      piedra de tropiezo y roca de escándalo. Ellos tropiezan porque no creen en la Palabra: esa es la suerte que les está reservada.
      Ustedes, en cambio, son una raza elegida, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo adquirido para anunciar las maravillas de aquel que los llamó de las tinieblas a su admirable luz.


      Evangelio según San Juan 14,1-12.

      Jesús dijo a sus discípulos:
      "No se inquieten. Crean en Dios y crean también en mí.
      En la Casa de mi Padre hay muchas habitaciones; si no fuera así, se lo habría dicho a ustedes. Yo voy a prepararles un lugar.
      Y cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde yo esté, estén también ustedes.
      Ya conocen el camino del lugar adonde voy".
      Tomás le dijo: "Señor, no sabemos adónde vas. ¿Cómo vamos a conocer el camino?".
      Jesús le respondió: "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí."
      Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto".
      Felipe le dijo: "Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta".
      Jesús le respondió: "Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen? El que me ha visto, ha visto al Padre. ¿Como dices: 'Muéstranos al Padre'?
      ¿No crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que digo no son mías: el Padre que habita en mí es el que hace las obras.
      Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Créanlo, al menos, por las obras.
      Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que yo hago, y aún mayores, porque yo me voy al Padre."

      Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



      Bulle

      Beato María-Eugenio del Niño Jesús (1894-1967)
      carmelita, fundador de Nuestra Señora de Vida
      Quiero ver a Dios. El Buen Jesús (Je veux voir Dieu, Carmel, 1949), trad. sc©evangelizo.org


      Entrar en el seno de la Trinidad

      Durante su vida pública Nuestro Señor revela y explica progresivamente su mediación. “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”, dice (Jn14,6). (…) Hijo de Dios, a la vez engendrado eternamente como Verbo del Padre y pronunciado en el tiempo como Verbo encarnado. Jesús es la luz increada -Dios- y toda la luz que Dios ha querido manifestar al mundo, vida que está en el seno de la Trinidad y vida que Dios quiere llevar a las almas. En Él están todos los tesoros de la sabiduría y de la gracia, que recibimos de su plenitud. (…)
      Nuestra gracia es filial, esto es esencial. Hemos recibido un espíritu filial “que nos hace llamar a Dios “Abba”, Padre” (Rom 8,15) ... (..). El Padre tiene sólo un Hijo, su Verbo. El ritmo eterno de la vida en el seno de la Trinidad santa es inamovible. Dios Padre por el conocimiento que tiene de sí mismo, engendra al Verbo que lo expresa. El Padre y el Hijo por un soplo común de amor engendran al Espíritu Santo. Siglos y eternidad no cambiaron nada a ese movimiento. ¿Cómo podemos entrar y participar, como lo pide nuestra vocación sobrenatural?
      El Verbo se ha encarnado, ha tomado una humanidad a la que ha entrenado, feliz cautiva, en el seno de esta gloria que el Verbo tenía antes que el mundo fuera. Con esta humanidad santa de Cristo, el Verbo entrena a todos los hombres que se dejan tomar por su gracia. Cristo total, bajo la paternidad eternamente fecunda del Padre de luz y misericordia y con el soplo de amor del Espíritu Santo. Espíritu del Padre y del Hijo que deviene Espíritu de la Iglesia, de nosotros.
      (EDD)

      Oración

      Padre nuestro...

      sábado, 2 de mayo de 2026

      ¿Conoces las fases del amor en una relación de pareja?

      pareja - casarme - controversia

      Toda relación está conformada por fases del amor durante el noviazgo, cada una tiene su sentido y propósito en la relación de pareja. ¿Las conoces todas?

      El proceso de una relación es tan increíble que toda persona debe conocerlo para poder vivir cada una de las etapas del amor en una relación; al final, el amor es una de las experiencias más profundas y transformadoras que una persona puede vivir. 

      En un noviazgo, el amor se manifiesta de formas diversas: desde la pasión arrolladora de los primeros encuentros hasta la complicidad y el respeto mutuo que se van forjando con el tiempo. Aquí las fases que lleva una relación romántica y cómo el amor se va transformando a través de cada una de ellas:

      1El enamoramiento

      pareja

      Normalmente, esta etapa consta de seis meses, aunque suele variar entre las parejas. Durante la fase de enamoramiento podemos encontrar varios puntos interesantes tales como: 

      Atracción: física, intelectual y emocional. ¡Aquí empieza todo! Involucra una fascinación por la apariencia, el comportamiento, o las cualidades de la otra persona. La dopamina, que es conocida por ser una hormona de la felicidad, comienza a segregarse en gran cantidad y genera bienestar. Es la fase de las mariposas en el estómago.

      Idealización: se tiende a ver al otro como casi perfecto, idealizando sus cualidades y minimizando sus efectos. Es una etapa donde las emociones son muy intensas y se tiende a proyectar deseos, sueños y expectativas sobre la otra persona.

      La luna de miel: Todo es "color de rosa" ambos muestran su mejor cara y se pasan por alto los defectos del otro. 

      2cOMPROMISO

      Al pasar los meses, la fase del enamoramiento concluye, dando paso a esta etapa. Aquí las hormonas bajan, por lo que se empieza a ver a la relación de forma más racional.

      Se alcanza una mayor estabilidad y, luego de reconocer que la otra persona no es perfecta, ambos se eligen con virtudes y defectos, con el firme deseo y compromiso de desarrollar su mejor versión juntos. 

      3Desilusión

      couple

      Durante esta fase se empieza a hacer conciencia de los defectos del otro y se deja de idealizar, por lo que para muchos suele ser una etapa decisiva, ya que algunos deciden terminar con la relación. Sin embargo, no todo es tan feo como parece, pues con ello llega también una estabilidad emocional en la pareja. 

      Precisamente porque hay una mayor confianza, llegan los desacuerdos y discusiones, pues ya no se dejan pasar los detalles que nos desagradan, como se hacía antes.

      Esta es una gran oportunidad para potenciar la comunicación y reforzar el diálogo; para pasar tiempo de calidad, conocer las necesidades de ambos y amar por medio de los lenguajes del amor de cada uno.

      4Amor real

      Después de llevar a práctica los consejos anteriores y enfrentar los desacuerdos y desilusiones, llega el momento en que ambos conocen sus temperamentos y cómo relacionarse entre ambos. De modo que, ante una discusión, se dan cuenta de que no son uno contra el otro, sino ambos contra el problema. 

      5Transformación

      Aunque se requiere de mucho esfuerzo y oración para llegar a esta etapa, la pareja logra tener una convivencia sana, edificante y de felicidad.

      La pareja comienza a plantearse un proyecto de vida juntos, el cual los invita a dar el siguiente paso: el matrimonio, para continuar transformándose, sin bajar la guardia.

      Karen Hutch, Aleteia

      Vea también     Cincuenta maneras para amar a tu pareja