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sábado, 14 de marzo de 2026

El efecto transformador de la Eucaristía en las personas

Eucharystia, sposób jej przyjmowania i wiara - badania w USA

No es propio de la Eucaristía hacer que las personas sientan un cambio físico. Pero su efecto espiritual se refleja en aquellos que se acercan con fe a Jesús

A los católicos se nos ha enseñado que Cristo está en la Eucaristía y que se nos da en alimento con sus dos naturalezas: cuerpo, sangre, alma y divinidad. Pero quizá no estemos del todo conscientes de esta tremenda realidad, o peor aún, hay quienes no lo creen y piensan que se trata solamente de un símbolo, ignorando el efecto espiritual que transforma la vida de quien se acerca a tan maravillosa comida.

Los milagros eucarísticos

Ante esta verdad, debemos reconocer que Dios nos ama tanto que no deja de darnos muestras de su existencia y del cumplimento de sus promesas. Jesús dijo claramente "El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día" (Jn 6, 54).

Y para dejar por sentado que no es una alegoría, desde el siglo VIII se han presentado en el mundo varios milagros eucarísticos, es decir, la sagrada Hostia y el vino consagrados se convierten en carne y sangre visibles para los ojos humanos. Quienes los han estudiado han sido científicos de reconocida reputación a quienes se les han entregado las muestras "a ciegas" ya que ellos no saben de donde provienen.

Por los resultados, muchos de ellos se han convertido. Tal es el caso del doctor Ricardo Castañón Gómez, científico exateo y hoy conferencista que divulga sus estudios para que el mundo crea que Jesús, el Señor, cumple cabalmente en cada Misa lo que prometió hace más de dos mil años.

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Dr. Ricardo Castañón

La transformación de quien admite esta verdad

En una reciente conferencia, el Doctor Castañón compartió una impresionante experiencia: Después de un evento, mientras firmaba sus libros, un hombre corpulento y de gran estatura se le acercó porque deseaba hablar con él. La petición, hecha con voz fuerte y grave, extrañó al científico por la urgencia con la que exigía su atención.

El individuo, sin tardanza, lo quería lejos de la gente. El Doctor dijo que se levantó de su asiento porque vio su actitud amenazante y lo siguió a un pasillo.

Una vez a solas, el hombre lo tomó por el cuello y acercó su cara a la de él -en ese momento, el Dr. Ricardo creyó que lo ahocaría - sin embargo, solo quería abrazarlo y tocar su frente con la suya. Entonces ocurrió algo inesperado: comenzó a llorar. Y en voz baja, como si se tratara de una confesión, le dijo:

"Desde que lo escuché el año pasado he dejado de matar" porque era sicario profesional.

"Esa es la unción poderosa". Agregó el Doctor.

No necesitamos ver la carne y la sangre de Cristo. Nos basta su palabra. Acudamos sin tardanza a la Eucaristía y dejémonos transformar por el Señor que se nos da en alimento para que alcancemos la vida eterna.

Mónica Muñoz, Aleteia

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Minami, japonesa de 8 años, de Kojimachi, explica con dulzura por qué se quiere bautizar

La pequeña Minami, para elegir nombre cristiano, duda entre dos santas jóvenes y francesas

Minami es una niña de 8 años de Tolkio, interesada en Jesús hace tiempo, que se bautiza en la Pascua de 2026

Minami es una niña de 8 años de Tolkio, interesada en Jesús hace tiempo, que se bautiza en la Pascua de 2026UCANEWS


    Minami Kimura es una niña japonesa de 8 años que se va a bautizar esta Vigilia Pascual en Tokio, en la parroquia de Kojimachi.

    Su deseo de bautizarse sorprendió a sus padres, que no son católicos. La niña va a una escuela primaria católica, Shirayuri Gakuen. Allí conviven niños cristianos con niños que no lo son. Les explican elementos del catolicismo y las historias de la Biblia. Pero es muy infrecuente que los niños no cristianos expresen un deseo de ser bautizados.

    Minami era distinta porque le gustaba mucho leer y le atraían los temas religiosos. Cuando algo que lee le interesa, lo investiga con entusiasmo.

    Por ejemplo, supo la historia de Helen Keller (ciega y sorda) y de su maestra, Ana Sullivan; le fascinó y se puso a estudiar el alfabeto braille para ciegos (la historia se popularizó en los años 60 con la premiada película El milagro de Ana Sullivan, que ganó 2 Oscar).

    "Jesús es como miembro de mi familia"

    Ella dice que al poco de llegar a la guardería católica con 3 años ya sintió que "Jesús era como un miembro de mi familia". El sacerdote jesuita Kiyoshi Shibata, que es quien prepara a la niña para bautizarse, constata que “Minami ha tenido la historia de Jesús en su corazón desde el jardín de infantes”.

    Las clases de religión en la escuela primaria profundizaron su conocimiento de Dios. Las conversaciones sobre la existencia de Dios y la vida de Jesús la llevaron a la convicción de acercarse a Dios.

    Y así en mayo declaró que quería bautizarse. "Quiero bautizarme porque me acercará más a Dios”, dice, levantando las manos, expresando su deseo de llegar a Él.

    De Dios, ella destaca que "Él no se enorgullece cuando la gente le alaba o le agradece". Y le gusta "la forma de ser de Jesús".

    La madre aprende de la hija

    La decisión de Minami impulsó a su madre Maiko a estudiar el cristianismo y “profundizar mi comprensión” del Dios cristiano, explica la madre. Y ha decidido bautizarse junto con su hija.

    A la madre le gusta que el día en la escuela empieza y termina con una oración, y que a los niños se les enseña a estar agradecidos por todo. También que Jesús es nuestro amigo. "Mi hija ha asimilado con naturalidad la enseñanza de que "Jesús es nuestro amigo", y siento que se ha convertido en la base de su fe", detalla.

    Una vez, cuando en la familia hablaban sobre fantasmas, la niña dijo: "Los fantasmas no dan miedo. No existen. Dios no crearía tales fantasmas". A Maiko le asombró. "Nunca he oído hablar de un niño que no tenga miedo a los fantasmas", explica a Asami Ohmoto, en UCANews.

    Minami aún duda sobre qué nombre católico, de santa, va a tomar al bautizarse. Le gustan Juana de Arco, por ser firme y directa, y Teresa de Lisieux

    ReL

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    La Cuaresma como camino hacia…¿la felicidad? ¡Sí! 3 puntos para entenderlo


     

    La Cuaresma nos brinda muchas oportunidades de acercarnos a Dios y por lo tanto ¡de ser felices! El Obispo de Orihuela-Alicante, Mons. José Ignacio Munilla, en su libro "Dios te quiere feliz", comenta 10 parámetros —según su parecer— necesarios para la auténtica felicidad, esa que solo podemos vivir de la mano de Cristo.

    Para el obispo, la vocación que tenemos todos a la santidad (que recibimos de Dios y está inscrita en nuestro ADN espiritual) encaja perfectamente con nuestro deseo de felicidad.

    Tres de esos parámetros son la tríada espiritual que la Iglesia nos invita a vivir de modo especial en la Cuaresma: oración, ayuno y limosna.

    1. Necesidad del ayuno

    Para nuestra santidad y para realizar nuestro anhelo de felicidad, es importante nuestra fortaleza interior. Hoy se habla mucho de resiliencia, pero esa fortaleza necesita de la apertura al sacrificio y mortificación, que muchas veces es importante para poder crecer y madurar humana y cristianamente.

    Sin embargo, la cultura en la que vivimos nos estimula a ser flojos, blanditos… como una "margarina". Estamos acostumbrándonos cada vez más a la ley del mínimo esfuerzo. Llenos de caprichos que nos alejan de una virtud tan importante como la templanza, condición indispensable para la vida espiritual.

    El ayuno al que nos invita la Iglesia tiene todo que ver con la renuncia para que nuestro ego no se haga la centralidad de nuestra vida. Lo cual no significa que no podamos tener momentos de disfrute o gozo. Por supuesto que podemos tenerlos, pero también es necesaria la renuncia para que cuando esos momentos de alegría y placer lleguen, los sepamos valorar.

    2. Coherencia de vida

    Ahora, nuestro esfuerzo espiritual no puede encerrarse en nosotros mismos. Sabemos que para la vida cristiana es esencial la preocupación por el prójimo. Estar atento a las necesidades de los demás, compadecerse y ayudar al otro. Por lo tanto, no se trata solamente de ayunar, sino de entregarnos generosamente a los demás.

    Esa limosna es la donación que hacemos de nosotros mismos a los demás. No se trata solo de caridad, sino de una empatía social, una preocupación por el bien común. Una lucha por las leyes naturales, que no se vean atropelladas por leyes civiles que contradigan la naturaleza de las cosas. Debemos cuidar la sociedad, luchar por un mundo más justo y más compasivo.

    3. Importancia de la oración

    La vida de fe, es imposible sin la oración. Si no tenemos los espacios para conectar con Dios nuestra fe se convierte en algo abstracto. Necesitamos conectarnos con Dios, establecer lazos profundos de relación personal con Él.

    Esto nos debe quedar claro, ¡no hay felicidad sin intimidad con Dios! A veces hablamos mucho de Cristo, pero no tenemos una relación viva con Él.

    Es muy distinto hablar de..., a relacionarnos y tener cercanía con Él. Que triste sería llegar a nuestro juicio personal, estar frente a Jesús, y no percibirlo como nuestro amigo.

    Ojalá estas reflexiones ayuden a que vivamos mejor esta Cuaresma y nos preparemos cada vez más para el misterio central y la razón de ser de nuestra vida cristiana.

    Pidámosle a Dios que nos ayude a rezar, a crecer en nuestro ayuno y a esforzarnos por brindar la limosna a cuantos necesitan nuestro amor.

    Pablo Perazzo, churchpop

    Vea también     Vivir la Cuaresma cada día (de los 40)...


    Especialmente para los que NO van a Misa los Domingos: Para que descubran lo que están perdiendo

     Aquí podemos ofrecerle sólo unos cuantos aspectos
    de las mil maravillas de la Santa Misa

    La Eucaristía es fuente de fuerza, valor, paciencia y alegría.

    Para soportar los agobios, las pruebas, las penas comunes que ninguna familia, por bien organizada que esté, puede rehuir, se necesita fuerza todos los días. La Eucaristía es fuente de fuerza, de valor, de paciencia, y amable alegría que difunde en las almas propicias, les hace sentir una serenidad que es el más valioso tesoro de la vida de familia.


    SS Pío XII
    Audiencia general
    Miércoles 7 de junio de 1939


    La Santa Misa nos preserva de muy grandes males.

    Todos los días en que uno oiga devotamente la Santa Misa podrá esperar fundadamente verse libre o preservado de muy grandes males y peligros del alma y cuerpo.

    San Gregorio Magno,
    Papa y Doctor de la Iglesia


    Todos los días...

    La Santa Misa, por la misericordia infinita de Dios con los hombres, nos la regala Él todos los días. Todos los días asistimos al milagro más trascendente de la historia. Todos los días asistimos al milagro más colosal de la historia. Todos los días presenciamos el acto de donación de Dios a las criaturas más profundo, más fuerte de la historia.

    Sierva de Dios Teresa María de Jesús Ortega, op

    Un sacerdote con poderes de Dios.

    El momento de la transubstanciación es esa hora en que se produce el Fiat Creador; en que un sacerdote, con poderes de Dios, con poderes de Cristo, realiza el más maravilloso de los milagros.

    Sierva de Dios Teresa María de Jesús Ortega, op

    Los hombres que reciben a Cristo se transforman en Él.

    Con el Sacrificio de Cristo nace una nueva raza, raza que será Cristo en la tierra hasta el fin del mundo. Los hombres que reciben a Cristo se transforman en Él.

    San Alberto Hurtado

    La Eucaristía es el Crucifijo Vivo.

    La Eucaristía es el Crucifijo Vivo. Crucifijo y Eucaristía son inseparables.

    San Antonio Maria Zaccaria


    Dios no ve al mundo sino a través de Cristo.

    Dios no ve al mundo sino a través de Cristo. La Eucaristía es el medio para unirnos a Él, es la colocación a nuestro alcance de todos los beneficios de la encarnación redentora. Toda la obra de Cristo se perpetúa en el mundo por la Eucaristía; mediante Ella desciende la vida a las almas y eleva las almas hasta Dios.

    San Alberto Hurtado