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martes, 23 de junio de 2026

¿Cómo se reza el acto de acto de contrición para confesarse?

confesión, reconciliación, penitencia

Antes de confesarse es necesario hacer un minucioso examen de conciencia y realizar un acto de contrición. Reza esta oración para prepararte

Tal vez parezca sencillo, pero no todos saben con certeza cómo deben rezar la oración del acto de contrición para poder acercarse al sacramento de la Reconciliación. Porque si bien, confesarse es difícil - obviamente, para nadie es sencillo porque debemos enfrentar nuestros pecados - hay que hacerlo con humildad y confianza, porque el que así reza, Dios lo mira con infinito amor y misericordia.

Por eso, para que tengas a la mano la oración, aquí te la dejamos:

Acto de contrición

Señor mío Jesucristo,
Dios y hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío;
por ser Tú quien eres, Bondad infinita
y porque te amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberte ofendido;
también me pesa porque puedes castigarme
con las penas del infierno.
Ayudado de tu divina Gracia,
propongo firmemente nunca más pecar,
confesarme y cumplir la penitencia
que me fuera impuesta.
Amén

Mónica Muñoz, Aleteia

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Lucía Etxebarria, a los católicos: «Habrán quedado fascinados con el Papa... y en comunión con Dios»

La escritora alaba la liturgia de las celebraciones durante la visita de León XIV a España.

"Para la Iglesia católica, la liturgia es fundamental porque no es solo un recuerdo histórico", escribe Lucia.


    La conocida escritora Lucía Etxebarria ha elogiado la visita del Papa a España. Lo ha hecho en un tuit, que compartimos íntegro un poco más adelante.

    Lucía Etxebarria nació en 1966 y ganó fama con sus libros, premios y capacidad polemista. Consiguió el Premio Nadal de 1998, el Premio Primavera de Novela de 2001, el Premio Planeta de 2004 y el Premio Barcarola de Poesía de 2004. Recientemente se ha interesado por la Psicología y la neurociencia. 

    Ella, que ha escrito mucho sobre feminismo, ha plantado cara al feminismo de ideología de género y a la Ley Trans en España, lo que le ha supuesto muchos ataques desde la izquierda de género y el activismo woke.

    A continuación, compartimos íntegro el tuit de Lucía.

    ***

    Lo del Papa en Barcelona

    Toda esta corte de seguidores maravillados, absolutamente entusiasmados con lo que sucedió  en Barcelona, nos confirma algo: la liturgia es absolutamente esencial en la Iglesia católica. De hecho, yo siempre he dicho que, si la Iglesia católica hubiera continuado con la misa tridentina en latín y sin que el oficiante se dirigiera a los fieles, todavía tendría hoy más seguidores. El misterio y la representación sublime de lo sagrado venden.

    Para la Iglesia católica, la liturgia es fundamental porque no es solo un recuerdo histórico. Funciona como una representación teatral que simboliza un encuentro vivo y una actualización del misterio de Cristo. Es una metáfora, una representación para hacer accesibles realidades divinas y abstractas, utilizando el simbolismo, la arquitectura, la música y los gestos físicos para involucrar a toda la persona.

    La importancia de esta dimensión escénica, representativa y teatralizada radica en varios pilares clave. Los ritos, signos y símbolos no son meras dramatizaciones teatrales. Se utilizan como vehículos metafóricos para que, en la cabeza de quien lo vea, se haga presente la pasión, muerte y resurrección de Cristo en el "hoy" del creyente.

    Desde la antigüedad, la representación litúrgica ha servido para instruir. A través de las lecturas, el año litúrgico, los colores de las casullas, las vestimentas del oficiante, de los monaguillos y, muchas veces, de quienes van a ver la representación; mediante el espectáculo de luces; mediante toda una representación teatralizada muy bien organizada, se comunica la historia de la salvación de forma visual y sensitiva, accesible para todos, independientemente del nivel cultural de quien asiste al acto. Es una experiencia inclusiva que está pensada para que todo el que la vea y la experimente la entienda. No pretende ser elitista ni dirigirse solo a un público muy culto.

    Se trata de una experiencia sensorial y corporal. La Iglesia enseña que los humanos también oran con el cuerpo. El incienso, las posturas (arrodillarse, ponerse de pie), las procesiones y el canto son expresiones teatrales y representativas que ayudan a elevar la mente y el corazón hacia lo trascendente, pero también consiguen que se entre en un estado de trance mediante el control de la respiración (el canto) y los movimientos. Por no hablar de que el incienso reacciona con el oxígeno y es fácil entrar en una especie de hipoxia.

    La eucaristía es fuente y culmen. Se define como la cumbre a la que tiende la actividad de la Iglesia y la fuente de donde mana toda su fuerza. Todos los sacramentos se celebran litúrgicamente para mantener y renovar la comunión de los fieles con Cristo y entre ellos.

    Si usted es creyente, habrá salido fascinado porque habrá entrado en comunión con Dios y, si usted no lo es, le habrá fascinado igual. Habrá quedado conmovido como habría quedado conmovido ante un ballet bien ejecutado o una ópera bien interpretada.

    ReL

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    El Papa: La felicidad no proviene de las redes sociales, sino del encuentro con Dios

     

    En su mensaje en video con motivo del 50.º aniversario de las Steubenville Summer Youth Conferences, el Papa invita a redescubrir el legado de San Francisco de Asís. La verdadera paz es un don de Dios para compartir con el mundo, mientras que la alegría perfecta no se encuentra en bienes materiales ni en el uso excesivo del teléfono, sino en una relación viva con Cristo. Nos anima a seguir nuestra vocación con confianza.

    Convertirse en instrumentos de paz, «llevándola a nuestras familias, nuestras comunidades, nuestros países y al mundo entero». Este es el mandato que León XIV confió a los jóvenes reunidos en diversos lugares de Estados Unidos para las "Steubenville Summer Youth Conferences" (Conferencias Juveniles de Verano de Steubenville). En el quincuagésimo aniversario del evento, patrocinado por la Universidad Franciscana de Steubenville, Ohio, y el octavo centenario de la muerte de San Francisco, el Papa optó por abrir el video mensaje, transmitido en inglés, esta noche, 19 de junio, con una reflexión sobre el Poverello de Asís.

    Sería oportuno reflexionar sobre el mensaje que San Francisco podría transmitir a los jóvenes de hoy”, dice el Pontífice, imaginando que “podría hablarnos de muchas cosas, pero especialmente de la paz auténtica y la alegría perfecta”, temas que fueron “una parte importante” de su vida.

    Paz auténtica

    Cualquiera que se hubiera encontrado con San Francisco en las calles de Asís en el siglo XIII habría visto a un hombre con una sonrisa "serena y amorosa" pronunciando el saludo " Paz y bondad ", expresando "uno de los deseos que tenía en su corazón".

    Nosotros también podemos preguntarnos: ¿Deseo la verdadera paz para aquellos con quienes entro en contacto? ¿Trato a los demás de una manera que les brinde paz?

    «No siempre es fácil», reconoce el Papa y, a veces, nuestro comportamiento genera, incluso en quienes amamos, «frustración y conflicto en lugar de paz». Sin embargo, conviene recordar que San Francisco logró «sembrar» la paz «no por sus propios esfuerzos, sino porque poseía en sí mismo la fuente de la verdadera paz». La paz, reitera, es «un don de Dios», que podemos utilizar como instrumentos en todos los ámbitos de la vida. El Papa invita a los jóvenes a «aprovechar los momentos de silencio durante esta conferencia para descubrir la paz de Cristo».

    Una alegría sorprendente

    El obispo de Roma profundiza entonces en otro rasgo característico de San Francisco, junto con la paz auténtica: la alegría perfecta.

    San Francisco también era conocido por su particular alegría. Se regocijaba en la belleza de la creación, en la infinita bondad y misericordia de Dios, y en la conversión de los pecadores.

    Sin embargo, la "alegría perfecta", tal como la entendía el "Poverello", "podría sorprender", continúa el Papa, relatando que una tarde de invierno, al regresar a Asís, el santo le contó al hermano León, uno de los primeros miembros de la Orden Franciscana, una serie de cosas "aparentemente 'buenas' pero que no conducen a la alegría perfecta". Cuando su hermano le preguntó "dónde se puede encontrar la alegría perfecta", Francisco "describió una situación trágica que implicaba sufrir frío, hambre y rechazo —lo contrario de lo que uno esperaría— y, luego, añadió que esas dificultades se aceptaban con paciencia, sin quejarse y con amor a Dios".

    ¿Es realmente posible experimentar alegría en circunstancias tan difíciles? Solo es posible si nuestra vida se fundamenta en nuestra relación con Dios como Padre amoroso.

    Lejos de las redes sociales y la superficialidad

    En efecto, el Papa aclara que la alegría de la que hablaba San Francisco «no se encuentra en los dispositivos electrónicos, pasando horas frente a una pantalla o navegando sin cesar por las redes sociales a diario». De hecho, estas son actividades que «desperdician un tiempo precioso», que podría utilizarse «para momentos de oración silenciosa, cultivar amistades auténticas, pasar tiempo de calidad con la familia, aprender más sobre la fe, estudiar o practicar deportes».

    Al mismo tiempo, la alegría «nunca debe buscarse mediante el consumo de drogas, el abuso del alcohol, la promiscuidad, las relaciones superficiales, la obsesión con nuestra imagen ni ningún otro tipo de comportamiento dañino». Y, sorprendentemente, añade el Pontífice, «ni siquiera se puede encontrar en bienes como la riqueza, la belleza, la fama o la salud, porque un día dejaremos todo esto atrás».

    Solo el amor de Dios puede darnos una alegría verdadera y perfecta. Si estamos profundamente convencidos de que Dios nos cuida como a sus hijos amados, no nos confundiremos ni nos desanimaremos, ni siquiera en las situaciones difíciles.

    El secreto de la felicidad

    León XIV insiste entonces en la importancia de ser conscientes del amor de Dios y revela a los jóvenes el "secreto" para afrontar las circunstancias difíciles "con una sonrisa": "Si cultivan una relación de confianza con él, mediante la oración regular, mediante la recepción de los sacramentos, si se abandonan en sus manos, entonces la ansiedad, la tristeza y la soledad desaparecerán a medida que su gracia los llene y su amor inflame su corazón".

    El mensaje de San Francisco —y el mío— es sencillo: la verdadera paz y la alegría perfecta son dones de Dios que recibimos cuando nos abrimos a él y confiamos en su poder para transformarnos.

    No temas al llamado

    A cambio de tan gran amor, es posible entregarse, porque se necesitan misioneros que lleven la Palabra a quienes no la conocen, "hombres y mujeres santos que den vida a familias católicas amorosas", "sacerdotes que sean padres espirituales y ministros de los sacramentos", así como religiosos y religiosas que sean testigos de la "verdadera alegría".

    El Papa animó entonces a cada persona a seguir su propia vocación, sin apartarse por miedo y hablando de ello con alguien de confianza.

    Finalmente, la encomienda a Nuestra Señora, la bendición y el deseo de vivir días "llenos del amor de Cristo" con otros jóvenes "que deseen entregarle sus vidas totalmente y, al hacerlo, encontrar la verdadera felicidad".

    Lorena Leonardi – Ciudad del Vaticano


    Evangelio del día Martes 12a. Semana TO

    Segundo Libro de los Reyes 19,9b-11.14-21.31-35a.36.

    El había oído, en efecto, que el rey se había retirado de Laquis, al recibir la noticia de que Tirjacá, rey de Cus, se había puesto en campaña para combatirlo. Senaquerib envió de nuevo mensajeros a Ezequías para decirle:
    "Hablen así a Ezequías, rey de Judá: Que no te engañe tu Dios, en quien confías, haciéndote pensar que Jerusalén no será entregada en manos del rey de Asiria.
    Tú has oído, seguramente, lo que hicieron los reyes de Asiria a todos los países, al consagrarlos al exterminio total. ¿Y tú te vas a librar?
    Ezequías tomó la carta de la mano de los mensajeros y la leyó. Después subió a la Casa del Señor, la desplegó delante del Señor
    y oró, diciendo: "Señor de los ejércitos, Dios de Israel, que tienes tu trono sobre los querubines: tú solo eres el Dios de todos los reinos de la tierra, tú has hecho el cielo y la tierra.
    Inclina tu oído, Señor, y escucha; abre tus ojos, Señor, y mira. Escucha las palabras que Senaquerib ha mandado decir, para insultar al Dios viviente.
    Es verdad, Señor, que los reyes de Asiria han arrasado todas las naciones y sus territorios.
    Ellos han arrojado sus dioses al fuego, porque no son dioses, sino obra de las manos del hombre, nada más que madera y piedra. Por eso los hicieron desaparecer.
    Pero ahora, Señor, Dios nuestro, ¡sálvanos de su mano, y que todos los reinos de la tierra reconozcan que tú solo, Señor, eres Dios!".
    Isaías, hijo de Amós, mandó a decir a Ezequías: "Así habla el Señor, Dios de Israel: Tú me has dirigido una súplica acerca de Senaquerib, rey de Asiria, y yo la he escuchado.
    Esta es la palabra que el Señor ha pronunciado contra él: Te desprecia, se burla de ti, la virgen hija de Sión; a tus espaldas mueve la cabeza la hija de Jerusalén.
    Porque de Jerusalén saldrá un resto, y del monte Sión, algunos sobrevivientes. El celo del Señor de los ejércitos hará todo esto.
    Por eso, así habla el Señor acerca del rey de Asiria: El no entrará en esta ciudad, ni le lanzará una flecha; no la enfrentará con el escudo, ni levantará contra ella un terraplén.
    Se volverá por el mismo camino, sin entrar en esta ciudad -oráculo del Señor-.
    Yo protegeré a esta ciudad para salvarla, por mi honor y el de David, mi servidor".
    Aquella misma noche, el Angel del Señor salió e hirió en el campamento de los asirios a ciento ochenta y cinco mil hombres. Y cuando los demás se levantaron por la mañana, vieron que todos eran cadáveres, que estaban muertos.
    Entonces Senaquerib, rey de Asiria, levantó el campamento, emprendió el regreso y se quedó en Nínive.


    Salmo 48(47),2-3a.3b-4.10-11.

    El Señor afianzó para siempre su Ciudad.

    El Señor es grande y digno de alabanza,
    en la Ciudad de nuestro Dios.
    Su santa Montaña, la altura más hermosa,
    es la alegría de toda la tierra.

    el Señor se manifestó como un baluarte
    en medio de sus palacios.
    Nosotros evocamos tu misericordia
    en medio de tu Templo, Señor.

    Tu alabanza, lo mismo que tu nombre,
    llega hasta los confines de la tierra.
    Tu derecha está llena de justicia.


    Evangelio según San Mateo 7,6.12-14.

    No den las cosas sagradas a los perros, ni arrojen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra ustedes para destrozarlos.
    Todo lo que deseen que los demás hagan por ustedes, háganlo por ellos: en esto consiste la Ley y los Profetas.
    Entren por la puerta estrecha, porque es ancha la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que van por allí.
    Pero es angosta la puerta y estrecho el camino que lleva a la Vida, y son pocos los que lo encuentran.

    Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



    Bulle

    San Nersés Shnorhalí (1102-1173)
    patriarca armenio
    Jesús, Hijo Único del Padre, II (SC 203. Jésus Fils Unique du Père, Cerf, 1973), trad. sc©evangelizo.org


    ¡Condúceme por el camino recto y estrecho!

    He caminado sobre el boulevard terrestre
    De la vía grande y espaciosa,
    En la morada de la perdición,
    En la que muchos siguen esta vía.
    Dirige mis pasos sobre el sendero estrecho,
    Alíviame del peso de los pecados,
    Para que yo puedo con el pequeño grupo
    Volar ligero en la nube, al cielo.
    Hazme entrar por Ti, sublime Puerta,
    Condúceme a tu Padre celestial
    Por el camino recto y estrecho,
    Gracias a una conducta derecha y divina.
    Pero Tú que sobre los malvados ingratos
    Y sobre los justos, los hombres de bien,
    Igualmente esparces el rocío de la lluvia
    Y la luz del sol naciente.
    Sobre mí también, malvado, muerto por el pecado,
    Sobre mí, ingrato hacia tu benevolencia,
    ¡Esparce el rocío de tu Gracia
    Y la Luz espiritual!
    (EDD)

    Reflexión sobre el cuadro

    En el Evangelio de hoy, Jesús nos presenta dos caminos, dos direcciones, dos formas de vida fundamentalmente diferentes. Uno de los caminos es ancho, cómodo y fácil de recorrer, y atrae a las multitudes simplemente porque nos exige muy poco. El otro camino es estrecho y exigente, requiere esfuerzo, sacrificio y perseverancia. Esta imagen de los “dos caminos” ya estaba profundamente arraigada tanto en el Antiguo Testamento como en la sabiduría del mundo antiguo. A Pitágoras, por ejemplo, se le atribuye tradicionalmente la frase: “Elige siempre el camino que te parezca mejor, por difícil que sea; la costumbre pronto lo hará fácil”. Incluso los filósofos paganos reconocían que el camino que conduce a la sabiduría y a la virtud rara vez es el más fácil.

    Sin embargo, Jesús confiere a esta antigua imagen una profundidad totalmente nueva, ya que Él mismo se convierte en la puerta estrecha y el camino difícil. Seguir a Cristo no consiste simplemente en admirar sus enseñanzas desde la distancia, sino en moldear nuestras vidas según ellas. A lo largo del Sermón de la Montaña, Jesús nos presenta una visión extraordinariamente elevada de la vida humana: el perdón en lugar de la venganza, la humildad en lugar del orgullo, la pureza de corazón en lugar de las apariencias externas, el amor incluso hacia los enemigos. Siempre existe la tentación de pensar que tales enseñanzas son solo para santos, monjes, místicos o personas excepcionalmente santas. Pero Jesús nunca las presenta como algo opcional. Él nos habla a todos.

    El cuadro de Jan Christiaensz Micker ilustra de forma impactante las palabras de Cristo sobre el camino estrecho y el camino ancho. Micker pintó al menos cinco versiones de este tema, lo que da una idea de la gran resonancia que tuvo en el siglo XVII. La composición se divide prácticamente en dos paisajes espirituales. A la izquierda vemos el camino estrecho de la virtud: empinado, sinuoso y difícil. Solo un pequeño número de viajeros lo elige. Algunos suben lentamente la cuesta, otros se detienen a orar, algunos llevan una cruz, pero todos avanzan hacia la luz lejana del cielo que brilla en la cima. La puerta es pequeña y de aspecto casi modesto, pero más allá de ella se encuentra el resplandor, la paz y la vida eterna.

    Por el contrario, el lado derecho rebosa movimiento, distracciones y ruido. Aquí el camino es ancho, llano y fácil de recorrer. Las multitudes se adentran alegremente por una enorme puerta abierta. Suena la música, la gente festeja, baila y se divierte, aparentemente sin ninguna preocupación. Sin embargo, hay algo inquietante en la escena. El camino parece no llevar a ningún sitio significativo. En la lejanía, la luz se desvanece en lugar de aumentar, y la atmósfera se vuelve espiritualmente vacía. Micker no condena la alegría ni la celebración en sí mismas, sino que advierte de lo fácil que es que una vida centrada únicamente en el placer se aleje poco a poco de Dios sin siquiera darse cuenta.

    Resultan especialmente conmovedores los niños que aparecen en primer plano llevando pequeñas cruces. Se encuentran al inicio del camino, simbolizando el momento en que comienza la vida de cada cristiano. Cada uno de ellos debe elegir qué camino seguirá. Las cruces que llevan nos recuerdan que el discipulado comienza pronto y que toda persona bautizada está llamada a tomar su cruz y seguir a Cristo. Los niños aún están eligiendo qué camino tomar. En muchos sentidos, nos representan a todos. Cada día, de nuevo, nos encontramos ante estos dos caminos: uno fácil y concurrido, el otro exigente pero lleno de luz.

    by Padre Patrick van der Vorst


    Oración

    (Recemos la de San Nersés)