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martes, 20 de octubre de 2026

El adiós al padre Patricio Sánchez «en el mismo lugar» donde le cayó la cruz en plena misa

Este sacerdote redentorista murió el pasado 17 de octubre durante una misa transmitida en directo en Guayaquil (Ecuador) un día después de su aniversario sacerdotal y lo acontecido conmocionó al mundo.

Una misa en memoria del padre Patricio Sánchez Molinari, quien murió en plena misa tras caerle una cruz

Una misa en memoria del padre Patricio Sánchez Molinari, quien murió en plena misa tras caerle una cruz


    «Patricio vivió haciendo el bien y murió entregando todo», expresó el obispo auxiliar de Guayaquil, John Kwamevi Cudjoe.

    Las palabras del obispo fueron pronunciadas este domingo 18 de octubre durante una eucaristía en memoria de Patricio Sánchez Molinari, un sacerdote perteneciente a la Congregación del Santísimo Redentor cuya muerte generó profundo impacto a nivel internacional.

    Es que la forma en que falleció el pasado sábado 17 de octubre fue lo que generó mayor consternación, pues sucedió tras caerle una pesada cruz de madera ubicada detrás del altar y durante una misa que estaba siendo trasmitida en directo en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (Sánchez Molinari era el párroco).

    «Un hombre sencillo»

    Esta misa de despedida del padre Patricio transcurrió en la misma iglesia donde falleció y su féretro reposó frente al mismo altar donde un día antes esa enorme cruz se desprendiera de la pared provocándole la muerte.

    Según recuerdan medios locales como El Universo de Guayaquil, el último adiós estuvo cargado de emotividad y alrededor del féretro estaban los mismos feligreses y religiosos que durante tantos años escucharon sus misas.

    Fue el propio obispo auxiliar de Guayaquil el encargado de recordar que Sánchez, de 52 años, un día antes de su muerte (el 16 de octubre) había celebrado 15 años de vida sacerdotal. También destacó que Sánchez dedicó más de dos décadas de vida religiosa y que su predicación se hacía «con la fuerza del Espíritu Santo», reproduce El Universo de Guayaquil.

    El obispo también señaló que más allá de los diversos comentarios generados en redes sociales con respecto a la forma que falleció este sacerdote, el llamado es a vivir su partida desde el humanismo y recordarlo «un hombre sencillo y amante de la eucaristía, que murió celebrándola».

    Por su parte, fueron los propios fieles quienes se encargaron de destacar de alguna manera esas características del padre Patricio y añadir que hizo mucho por la parroquia y que su palabra -tal cual continúa El Unvierso de Guayaquil- «salvó a muchas personas»

    Mientras las misas para darle un último adiós continuaban en las últimas horas, el propio arzobispo de Guayaquil, el cardenal Luis Cabrera, ofreció un mensaje de condolencias y la propia Archidiócesis de Guayaquil difundió el siguiente mensaje:

    «Agradecemos todos los mensajes de condolencias desde diferentes partes del mundo y especialmente, sus oraciones por el eterno descanso del alma del Padre Patricio Sánchez».La vida y la muerte, sus últimas palabras

    «Queridos hermanos, un día, todos los que estamos aquí también vamos a morir», pronunció el padre Sánchez (nacido en la localidad ecuatoriana de Cuenca en 1973) durante la homilía poco antes de morir.

    Mientras aún persistían dudas sobre por qué se desprendió la cruz de madera que estaba detrás del altar, estas palabras cobraron gran notoriedad -no solo porque se hicieron virales a través de las redes y reproducidas en medios de comunicación-, sino por la profunda reflexión que hizo sobre la vida y la muerte poco antes de morir, además de un mensaje que también hacía referencia al tiempo de calidad que las personas dedican a sus hijos, pareja y otros seres queridos.

    Una congregación misionera

    La Congregación del Santísimo Redentor a la que pertenecía Sánchez Molinari es un instituto religioso misionero fundada en Italia por san Alfonso María de Ligorio en 1732 con el fin de atender a los «campesinos y pastores olvidados», tal cual recuerda la propia web de la congregación.

    Proclamado Doctor de la Iglesia en 1871, además de patrono de confesores y moralistas, De Ligorio también se ha destacado por ser un escritor incansable.

    Con presencia en Hispanoamérica, Sánchez Molinari pertenecía a la Provincia Andino Caribeña (Colombia, Ecuador y Venezuela). Entre su carisma se destaca aquello de «ser apóstoles de fe robusta, esperanza alegre y ardiente caridad», algo que perfectamente -en base a testimonios de quienes lo conocieron- se podía confirmar en el padre Patricio.

    Curiosamente, la muerte de este sacerdote que conmocionó a todos se dio también en el marco de la celebración de los 100 años de la Jornada Mundial de las Misiones (Domund), instancia que hace recordar la labor de los misioneros en todo el mundo. En efecto, algo Sánchez Molinari conocía de primera mano debido a su vínculo con una congregación misionera.

    Pablo Cesio, ReL

    Vea también    El acontecimiento 




    Evangelio del día martes 29a semana del tiempo ordinario


     

    Santa María Bertila Boscardin , Beato Jacobo StrepaMás...

    Carta de San Pablo a los Efesios 2,12-22.

    Hermanos:
    Antes ustedes no tenían a Cristo y estaban excluidos de la comunidad de Israel, ajenos a las alianzas de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.
    Pero ahora, en Cristo Jesús, ustedes, los que antes estaban lejos, han sido acercados por la sangre de Cristo.
    Porque Cristo es nuestra paz; él ha unido a los dos pueblos en uno solo, derribando el muro de enemistad que los separaba,
    y aboliendo en su propia carne la Ley con sus mandamientos y prescripciones. Así creó con los dos pueblos un solo Hombre nuevo en su propia persona, restableciendo la paz,
    y los reconcilió con Dios en un solo Cuerpo, por medio de la cruz, destruyendo la enemistad en su persona.
    Y él vino a proclamar la Buena Noticia de la paz, paz para ustedes, que estaban lejos, paz también para aquellos que estaban cerca.
    Porque por medio de Cristo, todos sin distinción tenemos acceso al Padre, en un mismo Espíritu.
    Por lo tanto, ustedes ya no son extranjeros ni huéspedes, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios.
    Ustedes están edificados sobre los apóstoles y los profetas, que son los cimientos, mientras que la piedra angular es el mismo Jesucristo.
    En él, todo el edificio, bien trabado, va creciendo para constituir un templo santo en el Señor.
    En él, también ustedes son incorporados al edificio, para llegar a ser una morada de Dios en el Espíritu.

    Salmo 85(84),9ab-10.11-12.13-14.

    Muéstranos, Señor, tu misericordia, y danos tu salvación.

    Voy a proclamar lo que dice el Señor:
    el Señor promete la paz,
    Su salvación está muy cerca de sus fieles,
    y la Gloria habitará en nuestra tierra.

    El Amor y la Verdad se encontrarán,
    la Justicia y la Paz se abrazarán;
    la Verdad brotará de la tierra
    y la Justicia mirará desde el cielo.

    El mismo Señor nos dará sus bienes
    y nuestra tierra producirá sus frutos.
    La Justicia irá delante de él,
    y la Paz, sobre la huella de sus pasos.

    Evangelio según San Lucas 12,35-38.

    Jesús dijo a sus discípulos: "Estén preparados, ceñidos y con las lámparas encendidas.
    Sean como los hombres que esperan el regreso de su señor, que fue a una boda, para abrirle apenas llegue y llame a la puerta.
    ¡Felices los servidores a quienes el señor encuentra velando a su llegada! Les aseguro que él mismo recogerá su túnica, los hará sentar a la mesa y se pondrá a servirlo.
    ¡Felices ellos, si el señor llega a medianoche o antes del alba y los encuentra así!"

    Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

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    Bulle

    Juan Taulero (c. 1300-1361)
    dominico en Estrasburgo
    Sermón 77, para la fiesta de un Confesor (Cerf, 1991), trad. sc©evangelizo.org


    “Estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada” (Mt 24,44)

    Estas palabras significan que ustedes tienen que estar despiertos y vigilantes, ya que no saben el tiempo en que el Señor vendrá para las bodas… Cuando un sentimiento de orgullo, autocomplacencia o voluntad propia entra en el hombre, enseguida el enemigo ahí está y le saca la bolsa preciosa de todas sus buenas obras. ¡Hijos míos! Cuánta gente verán que han hecho grandes obras y adquirieron gran renombre, pero la presunción los ha desprovisto de todo. Estarán detrás de otros hombres, pobres, simples, que nadie tiene en cuenta, debido a su exterior o a la falta de obras. Porque se abajaron con humildad, serán ubicados antes que otros. Velen entonces con un alma vigilante y con sus ojos abiertos verán la pura verdad. (…)
    Estén prevenidos, ceñidos con el hábito de servicio y con las lámparas encendidas. Hay tres elementos a notar. Primero, que deben estar ceñidos como alguien que se ata con una cuerda para conducirlo contra su voluntad, o como un caballo con bridas (…), ya que el placer de los sentidos debe refrenarse. Segundo: deben llevar en sus manos lámparas encendidas, es decir plenas de obras de amor. (…) Tercero, deben esperar al Señor cuando volverá de las bodas. El Señor los establecerá sobre todos sus bienes, se pondrá un delantal y los servirá. Estas bodas se sitúan en el lugar más íntimo del alma, en su profundidad, en dónde se encuentra su imagen más pura. ¡Qué contacto íntimo del alma con Dios y de Dios con ella en esa profundidad, y qué obra maravillosa realiza Dios! ¡Qué regocijo y qué alegría encuentra! Va más allá de todo sentimiento y de toda inteligencia…

    Comentarios

    Efesios 2,12-22: Él es nuestra paz: Ha hecho de los dos pueblos una sola cosa. Gentiles y judíos son uno en Cristo, y Él es la piedra angular de la Iglesia. Escribe San Ireneo: 

    «Allí donde está la Iglesia, está el Espíritu de Dios; y allí donde está el Espíritu de Dios, allí está la Iglesia y toda la gracia» (Contra las herejías 3,24).

     Y San Agustín dice:

    «Estos dos pueblos, cual paredes que traen distinta dirección, estaban muy lejos el uno del otro, hasta que fueron conducidos a la piedra angular: Cristo, como ángulo; en Él quedan unidos entre sí» (Sermón 331,1). Y también:

    «Si Cristo es la Cabeza de la Iglesia, el Espíritu Santo es su alma. Lo que el alma es en nuestro cuerpo, es el Espíritu Santo en el Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia» (Sermón 187). Y en otra ocasión:

    «La Iglesia vacilará si su fundamento vacila; pero ¿podrá vacilar Cristo? Mientras Cristo no vacile, la Iglesia no flaqueará jamás hasta el fin de los tiempos» (Comentario al Salmo 103).

    –Con el Salmo 84 decimos: «Dios anuncia la paz a su pueblo. Voy a escuchar lo que dice el Señor: Dios anuncia la paz a su pueblo y a sus amigos. La salvación está ya cerca de sus fieles y la gloria habitará en nuestra tierra. La misericordia y la fidelidad se encuentran, la justicia y la paz se besan; la fidelidad brota de la tierra y la justicia mira desde el cielo. El Señor nos dará la lluvia, y nuestra tierra dará su fruto. La justicia marchará ante él, la salvación seguirá sus pasos».

    –Lucas 12,35-38: Dichosos nosotros si el Señor, cuando vuelva, nos encuentra en vela. No sabemos la hora justa de ese momento. El  cristiano, al igual que el padre de familia avisado o que el buen servidor, no debe dejarse vencer por el sueño, debe velar, es decir, estar en guardia y apercibido para recibir al Señor. La vigilancia caracteriza por tanto la actitud del discípulo que espera y aguarda el retorno de Jesucristo; consiste ante todo en mantenerse en estado de alerta espiritual, y por lo mismo exige el despego de los placeres y de los bienes terrestres. Como es imprevisible la hora de la parusía, hay que estar preparados para el caso en que se haga esperar. Esta vigilancia ha de ejercerse día tras día en la lucha contra el Maligno; por eso hay que orar y ser sobrios. Dichosos los que están siempre dispuestos a recibir la venida del Señor.

    Reflexión sobre el aldabón

    Un golpe en la puerta nos interrumpe. Antes de saber quién está ahí, nos detenemos: ¿es alguien a quien anhelamos ver, un compañero que necesita charlar un momento, un visitante inesperado o una noticia que preferiríamos no recibir? Una puerta cerrada y un golpe nos hacen preguntarnos quién estará al otro lado. En el Evangelio de hoy, Jesús da a esa incertidumbre un significado lleno de esperanza. Los siervos esperan a que su señor regrese de una boda. Tienen las lámparas encendidas; están listos para abrir en cuanto llame a la puerta.

    Lo que ocurre a continuación es extraordinario. Al encontrar a sus siervos despiertos, el señor los sienta a la mesa y comienza a servirles él mismo. Aquel a quien han estado esperando para darle la bienvenida los convierte ahora en sus invitados de honor. Se trata de un giro completo respecto a lo esperado. Su llegada trae consigo la asombrosa generosidad de un Señor que se deleita en cuidar de los que le pertenecen. Más allá de la puerta se encuentra verdaderamente aquel que nos ama. Pero su llamada a la puerta no debería sorprendernos. Podemos prepararnos. Podemos prepararnos para su llegada en los encuentros cotidianos de cada día. Alguien nos pide un poco de nuestro tiempo, necesita que le escuchemos o espera en silencio que nos fijemos en él. Todas esas interrupciones son invitaciones a prepararnos para la venida de Cristo.

    Los aldabones existen desde hace muchísimos años. No sabemos exactamente quién inventó el primero, ni cuándo, pero se conservan ejemplos del mundo antiguo que se remontan a la época de la Grecia clásica. Muchos de los primeros ejemplares presentan una cabeza de león con un anillo metálico colgando de la boca, un diseño que todavía hoy vemos en las puertas de entrada. A lo largo de los siglos, los artesanos se volvieron más atrevidos. Junto a los sencillos anillos de hierro aparecieron rostros de animales y elaboradas figuras de bronce, convirtiendo un objeto cotidiano en una pequeña obra de arte. Antes incluso de entrar en una casa, su aldaba ya te daba una pequeña idea de lo que te esperaba en su interior. Nuestro aldaba de bronce, maravillosamente elaborada, se fabricó en Venecia a finales del siglo XVI. En su centro se alza una pequeña figura vestida al estilo clásico, enmarcada por dos fantásticas criaturas marinas. Sus largos cuerpos se curvan hacia abajo hasta llegar a unas grandes cabezas con la boca abierta y aletas ondulantes.

    Hoy en día, por supuesto, lo más habitual es pulsar un timbre eléctrico. ¡Incluso puede que nos encontremos hablando con una cámara, mientras que la persona que responde ni siquiera está cerca de la casa! El antiguo picaporte se ha convertido ahora en un mero elemento decorativo, aunque sigue habiendo algo bastante satisfactorio en levantar una pesada palanca de latón y dejarla caer. Por mucho que haya cambiado todo, el mensaje sigue siendo sencillo: hay alguien aquí, esperando a que le abramos la puerta. Y eso nos lleva de vuelta al Evangelio de hoy: Cristo viene a nuestro encuentro. Llama a la puerta… ¿y estamos preparados para dejarle entrar?

    by Padre Patrick van der Vorst



    Esperando que venga el Señor

    Oración

    (... venga a nosotros tu reino...)

    lunes, 19 de octubre de 2026

    El cambio de la oración del «Ave María» a lo largo de los siglos

    La oración del "Ave María" ha ido evolucionando con el tiempo y no siempre se rezaba de la misma forma en que se reza actualmente en la Iglesia católica


    La Iglesia católica cuenta con dos oraciones que se han convertido en elementos fundamentales en la vida de los católicos de todo el mundo. Estas dos oraciones se enseñan a los niños desde la más tierna infancia y siguen formando parte de su vida espiritual hasta el final de sus días.

    Esas dos oraciones son el "Padre Nuestro" y el "Ave María".

    Mientras que el "Padre Nuestro", que nos transmitió Jesús, no ha cambiado mucho en los últimos 2.000 años, el "Ave María", por el contrario, ha evolucionado y se ha transformado.

    La oración comenzó siendo breve y, desde entonces, se ha ampliado hasta convertirse en lo que conocemos hoy en día.

    Dos versículos de la Biblia

    En el Evangelio de Lucas encontramos los dos versículos principales que conforman la oración "Ave María", tan frecuentemente utilizada. La primera parte de la oración se deriva de la Anunciación, cuando el ángel Gabriel saludó a María diciendo: "¡Dios te salve, llena de gracia, el Señor está contigo!" (Lucas 1, 28)

    La siguiente parte de la oración se toma de la Visitación, cuando Isabel saludó a María con las palabras: "¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!" (Lucas 1, 42).

    Los cristianos no unieron estos dos versículos hasta, como muy pronto, el siglo XI. La Enciclopedia Católica explica que:

    "De hecho, hay pocos o ningún indicio de que el Ave María fuera una fórmula devocional aceptada antes de alrededor del año 1050". Todo apunta a que tuvo su origen en ciertos versículos y responsorios que aparecían en el Pequeño Oficio o Cursus de la Santísima Virgen, que precisamente en aquella época estaba ganando popularidad entre las órdenes monásticas. Dos manuscritos anglosajones del Museo Británico, uno de los cuales podría datar del año 1030, muestran que las palabras "Ave María", etc. y "benedicta tu in mulieribus et benedictus fructus ventris tui" aparecían en casi todas las partes del Cursus, y aunque no podemos estar seguros de que estas frases se unieran inicialmente para formar una sola oración, hay pruebas concluyentes de que esto llegó a suceder poco tiempo después".

    Al principio, la oración se conocía como el Saludo a la Santísima Virgen y consistía únicamente en los dos versos unidos.

    Ruega por nosotros, los pecadores

    No fue hasta mucho más tarde cuando se añadió la segunda parte de la oración, dedicada a las peticiones (la parte del "Santa María"). Durante varios siglos, la oración terminaba simplemente con "… bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Amén", aunque a veces se incluían peticiones añadidas posteriormente.

    Hay algunos grupos que aún mantienen esta tradición, añadiendo diversas peticiones o versículos tras la primera parte del "Ave María", centrándose a menudo en el misterio del rosario que se está rezando.

    La oración oficial del "Ave María" (tal y como la conocemos hoy en día) no se completó hasta después de la publicación del Catecismo del Concilio de Trento, y la oración se incluyó posteriormente en el Breviario Romano de 1568. En el Catecismo de Trento se menciona la oración, a la que todavía se hace referencia como la "Saludación Angelical".

    El "Ave María" es una oración que ha ido evolucionando de forma orgánica a lo largo de los siglos y se ha convertido en un elemento fundamental de la espiritualidad católica.

    Philip Kosloski, Alteia

    Vea también    La Virgen María Madre de Dios y Madre nuestra



    Las desconocidas oraciones que José Antonio escribió antes de morir: su diálogo íntimo con Dios

    Las oraciones personales de José Antonio Primo de Rivera antes de su ejecución revelan una faceta espiritual y desconocida del fundador de Falange.

    José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange

    José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange


      Como complemento a las sucesivas ediciones de su obra La pasión de José Antonio, la editorial Plaza & Janés acaba de publicar un impactante libro-documento de José María Zavala titulado La maleta de José Antonio. 

      En él se fotografían los diversos objetos que contenía la maleta de piel de vaca donde José Antonio Primo de Rivera conservó sus efectos personales desde su detención en marzo de 1936, tras el triunfo del Frente Popular, hasta su fusilamiento el 20 de noviembre de ese mismo año en la prisión de Alicante.

      Entre esos objetos destaca un cuaderno cuadriculado de bolsillo que él tituló Librito de Oraciones. Año 1936, donde de su puño y letra fue escribiendo diversas preces como recordatorio para su meditación espiritual.

      Algunas de ellas, como las que anota Para el final del Santo Rosario, son las habituales de los devocionarios publicados, que copió de memoria probablemente porque no tuvo uno a mano.

      Una imagen de José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange

      Una imagen de José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange

      Pero junto a esas hay jaculatorias e intenciones que revelan sus convicciones más íntimas en las semanas previas a su asesinato: a San José pidiéndole una buena muerte, al ángel de la guarda y "al santo bendito de nuestro nombre", por "la conversión de pecadores, infieles y herejes a nuestra Santa Religión", por los enfermos y agonizantes, por el alma de los familiares difuntos o "por las almas del purgatorio en general".

      Tras los actos de fe, esperanza y caridad hacia la Santísima Trinidad, escritos a lápiz, figuran unas jaculatorias muy personales:

      "- Jesús Crucificado, perdón para España.

      - Jesús Crucificado, perdón para tus perseguidores.

      - Jesús Crucificado, ocupa todo mi corazón.

      - Jesús Crucificado, hacerme mortificado y penitente.

      - Jesús Crucificado, darme verdadero dolor de mis pecados y salvar a España".

      Y añade: "Cruzada de reparación y honor al Santo Crucifijo. Hágase a diario".

      Diario inédito de José Antonio Primo de Rivera

      Diario inédito de José Antonio Primo de Rivera

      El cuaderno se remata con un "ofrecimiento al Señor": "Estas oraciones para pedir el triunfo de la Religión y la confusión de sus enemigos y la unión de todos los católicos".

      Carmelo López-Arias, ReL

      Vea también   ...¿Cómo prepararse a la oración?





      Misionero polaco: siéntanse orgullosos de ser católicos

       

      Misionero seglar en México

      Un misionero polaco, Dominik Kustra, cuenta su experiencia viviendo en distintos países para compartir la Palabra de Dios, incluso en sitios peligrosos


      Dominik Kustra ha sido misionero seglar por veintiséis años. De origen polaco, colabora con la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada, y desde hace ocho años vive en Tlaquepaque, Jalisco, México, dedicado a compartir la Palabra de Dios mediante su testimonio y trabajando con diferentes comunidades cristianas que ha visitado alrededor del mundo.

      Comunicólogo de profesión, también es teólogo y pedagogo. Pero - en sus palabras -lo que mejor lo define es ser misionero. Actualmente realiza el programa "Noche de los Testigos" para Radio María, y graba programas para EWTN y el canal ESNE, El Sembrador.

      La valiosa libertad religiosa

      Misionero polaco

      Mónica Muñoz

      Para él es una gracia de Dios que en México aún se puedan realizar eventos religiosos en espacios públicos, sin que nadie lo impida.

      Ante más de tres mil participantes en un rosario misionero, celebrado en Celaya, Guanajuato -ciudad con alto nivel de riesgo debido a los cárteles del narcotráfico que pelean por el control del territorio-, compartió una experiencia vivida en Nigeria, el país más peligroso del mundo para los cristianos.

      Dominik contó que visitaron una parroquia para entrar a la Misa de las 7:00 am. pensando que asistiría poca gente; sin embargo, a los pocos minutos, el enorme templo -con capacidad para unas 2 mil 500 personas - estaba lleno.

      Hacía cuatro semanas que los terroristas islámicos habían explotado un auto, justamente cuando las familias entraban a Misa, dejando cuatro muertos y más de cien heridos. Sin embargo, este hecho no amedrentó a los fieles. Junto a las tumbas de los fallecidos, una mujer le dijo: "Hermano, aquí ni las bombas nos pueden separar del amor de Dios porque es mucho más grande que la violencia".

      Luego, en la Misa de las once, en una capilla de la misma parroquia, un hombre mayor se sentó a su lado. Durante la homilía se quedó dormido. "Era algo tierno", comentó Dominik.

      Le tomaron una foto y después de la celebración mostró la imagen al párroco, que, riendo dijo, "no es por mi homilía, ¿verdad?". El sacerdote les confió que el señor vivía en una aldea y que para ir a la Misa de las 11 se levantaba a las cuatro de la mañana para iniciar su caminata de cinco horas por desierto y montaña. Desde hace 13 años asiste sin falta a Misa.

      La misión es para todos

      Dominik Kustra

      Por eso es una fortuna tener la libertad de acudir a la Iglesia sin tener que enfrentar persecuciones. Y en cuanto a la misión, Dominik dice que todos los cristianos tienen la oportunidad de realizarla en donde viven.

      Pero ciertamente, hay congregaciones religiosas que requieren voluntarios para ir a lugares específicos, como Chiapas y el Nayar, donde los jóvenes pueden hacer labores de ayuda muy valiosas. El requisito es ser mayor de edad y tener deseo de ir a apoyar.

      Otra hermosa experiencia que recuerda con cariño fue la de una mujer de 55 años que quería acompañarlos a una misión en Nicaragua, pero que sentía que no tenía preparación académica suficiente para ser útil. Sin embargo, sabía cocinar muy bien. Se convirtió en la "mamá misionera" porque acudían con ella todas las jóvenes a platicar y pedirle consejo "ella hizo mejor su labor que todos nosotros", dice sonriente.

      Orgullosos de ser católicos

      Por último, Dominik considera que la situación de México es privilegiada, pues si tuviéramos las mismas dificultades que en esos países, donde podría costarles la vida manifestar su fe en público, quizá nadie iría a Misa.

      Por eso pidió orar todos los días por los misioneros y los hermanos perseguidos, para que tengan fuerza de perseverar en la fe y afrontar las dificultades diarias.

      Y para los que vivimos en libertad, pidió que valoremos y apreciemos lo que tenemos.

      "Siéntanse orgullosos de ser católicos y creer en Jesucristo, porque la fe no debería avergonzarnos en ningún lugar" enfatizó. "Seamos auténticos testigos de Jesucristo con nuestra vida cotidiana".

      Mónica Muñoz, Aleteia

      Vea también      Testimonios de fe y conversión


      León XIV reaparece ante 15.000 fieles y revela qué le ha enseñado su enfermedad

      Ante 15.000 fieles en San Pedro, el Papa agradece las oraciones recibidas, anuncia su regreso gradual a la actividad y pide vivir sin hipocresía.

      El Papa León XIV saluda a los fieles durante el rezo del Ángelus en el Vaticano.

      El Papa León XIV saluda a los fieles durante el rezo del Ángelus en el Vaticano.

        El Papa León XIV ha reaparecido este domingo 18 de octubre en la ventana del Palacio Apostólico para dirigir el rezo del Ángelus, apenas un día después de recibir el alta hospitalaria tras su operación de cáncer de pulmón. 

        Ante unos 15.000 fieles congregados en la Plaza de San Pedro, el Pontífice ha lanzado un mensaje contra la hipocresía, las ambiciones egoístas y los intereses injustos, invitando a los cristianos a vivir con autenticidad y libertad.

        Su aparición, la primera intervención pública desde la operación del pasado martes, fue recibida con numerosos aplausos y muestras de cariño de los peregrinos, que habían seguido con preocupación su evolución médica.

        «Libres de malas ambiciones e intereses injustos»

        En su reflexión sobre el Evangelio de Mateo, León XIV se detuvo en una de las enseñanzas más conocidas de Jesús: «Devuelvan al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios».

        El Papa recordó que estas palabras fueron pronunciadas cuando los fariseos intentaban tender una trampa a Jesús, preguntándole si era lícito pagar impuestos al emperador romano.

        La respuesta de Cristo, explicó, no solo evitó la trampa, sino que desenmascaró la hipocresía de quienes pretendían acusarlo.

        «En Jesús contemplamos a un Dios que no teme a la historia, sino que, por el contrario, viene a vivir en ella», señaló el Pontífice.

        Y añadió una advertencia sobre las tentaciones del poder y los intereses personales: «Su Reino no elimina los cargos ni las responsabilidades humanas. Sin embargo, nos pide que vivamos sin concesiones, libres de malas ambiciones e intereses injustos, anteponiendo ante todo el Reino de Dios y su justicia».

        León XIV insistió en que el verdadero cristiano debe actuar con sinceridad, sin dejarse condicionar por el miedo o las apariencias.

        «Ser sinceros, sin temor ni hipocresía, libres para hacer el bien», resumió.

        «Retomaré gradualmente mis actividades»

        Tras el rezo del Ángelus, el Santo Padre dedicó unas palabras a quienes habían seguido con preocupación su hospitalización.

        «Esta experiencia me ha hecho sentir una cercanía especial con todos aquellos que están pasando por una enfermedad y experimentando problemas de salud», confesó.

        También agradeció las numerosas oraciones recibidas durante los últimos días y el trabajo de los profesionales sanitarios del Hospital Gemelli.

        «Tras haber superado esta delicada etapa, como ya sabéis, retomaré gradualmente mis actividades, siempre con la ayuda de Dios y vuestras oraciones», anunció.

        El Pontífice había abandonado el hospital el sábado 17 de octubre, después de que los cirujanos le extirparan el lóbulo inferior del pulmón derecho, donde se había detectado un tumor maligno.

        Según sus médicos, la recuperación está evolucionando favorablemente y no existen, por el momento, impedimentos clínicos para que pueda realizar su viaje apostólico a Uruguay, Argentina y Perú, previsto del 6 al 17 de noviembre.

        Por ahora, León XIV permanecerá en el Vaticano, donde continuará su recuperación antes de retomar progresivamente su agenda habitual.

        Francisco Segarra, ReL


        Evangelio del día lunes 29a semana del tiempo ordinario



        San Joel Profeta , San Pablo de la CruzMás...

        Carta de San Pablo a los Efesios 2,1-10.

        Hermanos:
        Ustedes estaban muertos a causa de las faltas y pecados
        que cometían, cuando vivían conforme al criterio de este mundo, según el Príncipe que domina en el espacio, el mismo Espíritu que sigue actuando en aquellos que se rebelan.
        Todos nosotros también nos comportábamos así en otro tiempo, viviendo conforme a nuestros deseos carnales y satisfaciendo las apetencias de la carne y nuestras malas inclinaciones, de manera que por nuestra condición estábamos condenados a la ira, igual que los demás.
        Pero Dios, que es rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó,
        precisamente cuando estábamos muertos a causa de nuestros pecados, nos hizo revivir con Cristo -¡ustedes han sido salvados gratuitamente!-
        y con Cristo Jesús nos resucitó y nos hizo reinar con él en el cielo.
        Así, Dios ha querido demostrar a los tiempos futuros la inmensa riqueza de su gracia por el amor que nos tiene en Cristo Jesús.
        Porque ustedes han sido salvados por su gracia, mediante la fe. Esto no proviene de ustedes, sino que es un don de Dios;
        y no es el resultado de las obras, para que nadie se gloríe.
        Nosotros somos creación suya: fuimos creados en Cristo Jesús, a fin de realizar aquellas buenas obras, que Dios preparó de antemano para que las practicáramos.


        Salmo 100(99),2.3.4.5.

        Acuérdate de mí, Señor, por el amor que tienes a tu pueblo.

        Sirvan al Señor con alegría,
        lleguen hasta él con cantos jubilosos.

        Reconozcan que el Señor es Dios:
        él nos hizo y a él pertenecemos;
        somos su pueblo y ovejas de su rebaño.

        Entren por sus puertas dando gracias,
        entren en sus atrios con himnos de alabanza,
        alaben al Señor y bendigan su Nombre.

        ¡Qué bueno es el Señor!
        Su misericordia permanece para siempre,
        y su fidelidad por todas las generaciones.


        Evangelio según San Lucas 12,13-21.

        En aquel tiempo:
        Uno de la multitud le dijo: "Maestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia".
        Jesús le respondió: "Amigo, ¿quién me ha constituido juez o árbitro entre ustedes?".
        Después les dijo: "Cuídense de toda avaricia, porque aún en medio de la abundancia, la vida de un hombre no está asegurada por sus riquezas".
        Les dijo entonces una parábola: "Había un hombre rico, cuyas tierras habían producido mucho,
        y se preguntaba a sí mismo: '¿Qué voy a hacer? No tengo dónde guardar mi cosecha'.
        Después pensó: 'Voy a hacer esto: demoleré mis graneros, construiré otros más grandes y amontonaré allí todo mi trigo y mis bienes,
        y diré a mi alma: Alma mía, tienes bienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe y date buena vida'.
        Pero Dios le dijo: 'Insensato, esta misma noche vas a morir. ¿Y para quién será lo que has amontonado?'.
        Esto es lo que sucede al que acumula riquezas para sí, y no es rico a los ojos de Dios".


        Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

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        Bulle

        Santa Hildegarda de Bingen (1098-1179)
        abadesa benedictina y doctora de la Iglesia
        El Libro de las Obras Divinas, 6 (“Hildegarde de Bingen, Prophète et docteur pour le troisième millénaire”, Béatitudes, 2012), trad. sc©evangelizo.org


        Me regocijan los bienes del Señor, en él está mi confianza

        [Santa Hildegarde presenta una visión en la que vicios y virtudes se responden unos a otros.]
        -Avaricia: “No soy tonta… tomo todo, junto todo en mí y más junto, más poseo. Es mejor que posea todo lo que necesito, que suplicar a otros. No es una falta obtener lo que ha acumulado alguien que tiene más de lo necesario. Cuando tenga todo lo que quiero, no tendré más la preocupación de pedir algo a los otros. Cuando vea en mi posesión todo lo que he querido, estaré satisfecho de todo lo que quiero. Entonces no temeré a nadie y viviré feliz, no tendrá más necesidad de limosnas. Porque en mi dureza tengo un saber astuto: reclamo todo para mí, así nadie me puede engañar. ¿Qué riesgo corro ante amenazas? Nadie puede hacerme daño. No soy ladrona ni brigante, pero tomo todo lo que deseo, gracias a mi habilidad.
        -Contentamiento: “¡Engaño de enemigo! Rápida como un lobo para el robo, devoras como un buitre. Vives en la dureza y en todo olvidas a Dios, porque no tienes confianza en él. Eres dura, ruda y sin piedad, no quieres al otro. Tomas tu sustancia de lo que pertenece a otros, ya que nada te alcanza. A mí, al contrario, todos los bienes de Dios me contentan, me colman, me alegran, ya que en él pongo mi confianza. Abrazo al sol, porque es mi alegría, la luna, porque la amo, y lo que hacen crecer me alcanza, ¿por qué desear más de lo que necesito? Soy misericordioso con todos, soy manso y generoso con todos. Participo al festín del Rey, ya que soy hijo de rey”.
        (EDD)

        Reflexión sobre el cuadro

        A muchos de nosotros nos cuesta desprendernos de las cosas. Los armarios se llenan, las estanterías se van abarrotando y los objetos que guardamos “por si acaso” van invadiendo poco a poco nuestros hogares. El coleccionismo comparte en parte este impulso de reunir y conservar, pero también puede ser una afición maravillosa. Apreciar pinturas, esculturas, libros o cerámicas es valorar algunas de las cosas más extraordinarias que han creado las manos humanas. Una colección puede alimentar la curiosidad, salvaguardar la belleza y hacer las delicias de los demás. Sin embargo, como todo placer terrenal, hay que abordarla con discernimiento. Siempre existe la posibilidad de que el disfrute de lo que tenemos dé paso a un deseo inquieto de tener más.

        El hombre rico del Evangelio de hoy nos muestra adónde puede llevarnos ese deseo. Ante una cosecha abundante, solo piensa en ampliar sus almacenes. La abundancia que le rodea nunca le lleva a tener en cuenta las necesidades de los demás. Sus graneros estarán llenos, pero su mundo se ha vuelto terriblemente pequeño: todo gira en torno a él mismo. Jesús nos invita a examinar nuestra propia relación con los bienes materiales. ¿Somos capaces de disfrutarlos con gratitud, compartirlos generosamente y desprendernos de ellos cuando sea necesario? ¿O hemos empezado a depender de ellos en busca de una seguridad que no pueden proporcionarnos?

        La obra de Johann Zoffany titulada «Charles Townley y sus amigos en su biblioteca de Park Street, Westminster», pintada en 1782, ofrece un escenario fascinante para estas cuestiones. Townley aparece sentado a la derecha en un sillón de terciopelo rojo, acompañado de tres amigos y rodeado de esculturas clásicas. Zoffany reúne en esta única estancia obras que, en realidad, estaban repartidas por toda la casa, creando así una concentración imaginaria de los tesoros del coleccionista. El cuadro celebra la fascinación por la Antigüedad griega y romana que animó el coleccionismo del siglo XVIII… o incluso el acaparamiento, ya que el interior parece bastante abarrotado.

        No hace falta que veamos a Townley como otra versión del hombre rico de la parábola. La presencia de sus amigos sugiere que una colección puede convertirse en fuente de conversación, aprendizaje y placer compartido. Sin embargo, la mera abundancia de objetos invita a la reflexión: ¿cómo hacemos hueco a las personas entre las cosas que atesoramos? Las personas siempre deberían importarnos más que las posesiones. Así que la pregunta, si te gusta coleccionar cosas, quizá no sea simplemente qué o cuánto hemos coleccionado,.... sino en qué nos ha convertido nuestra afición por coleccionar...

        by Padre Patrick van der Vorst

        Oración

        Señor y Dios mío, fuente de todo bien, te presento mi corazón en este día. Reconozco que los bienes de la tierra son una bendición, pero también conozco el peligro de que las riquezas esclavicen mi alma y me aparten de ti.
        Por eso te pido:
        • Sálvame de la codicia: No permitas que mi felicidad o mi seguridad dependan del dinero.
        • Dame un corazón generoso: Que vea la abundancia como una oportunidad para ayudar al necesitado y no para acumular con egoísmo.
        • Concédeme la gracia del desapego: Ayúdame a recordar que nada de este mundo es eterno y que mi mayor tesoro eres Tú.
        • Manténme humilde: Que el éxito material nunca me haga olvidar que todo lo que tengo te pertenece y viene de tu bondad.

        Señor, que mis manos estén abiertas tanto para recibir tus bendiciones como para compartirlas, y que mi alma nunca pierda de vista el Reino de los Cielos. Amén.