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miércoles, 22 de abril de 2026

Las familias en misión españolas celebran con emoción la visita del Papa a Guinea Ecuatorial

En Malabo viven tres familias del Camino Neocatecumenal. ReL charla con una de ellas.

Juan Pablo y Matilde (justo en el centro de la imagen), junto al resto de familias en misión del Camino Neocatecumenal.

Juan Pablo y Matilde (justo en el centro de la imagen), junto al resto de familias en misión del Camino Neocatecumenal.


    Los primeros misioneros católicos llegaron a Guinea Ecuatorial en 1850, y fueron los claretianos –en aquel momento era el vicariato de Fernando Poo-, entre los bubis, los fang y los criollos. 

    En circunstancias adversas –entorno geográfico hostil, problema de la lengua, enfermedades, excesiva vinculación inicial a los colonos…-, estos misioneros lograron poner los cimientos de la Iglesia católica, y de su labor educativa y sanitaria, que cuenta hoy con sus propias vocaciones nativas. 

    Dedicados a evangelizar

    Juan Pablo es de Madrid y vive junto a su mujer, Matilde, en Malabo –la antigua capital de Guinea Ecuatorial, hasta este 2026– y son una familia en misión española enviada por el Papa y perteneciente al Camino Neocatecumenal. Este martes, como trabajador de la diócesis, se encontró con León XIV durante unos minutos y cuenta a Religión en Libertad cómo fue ese momento.

    "He tenido una mezcla de emoción y otra de mirar todo este tiempo último que hemos vivido aquí, y como el Señor hace la historia. Nunca hemos sabido cuál es la razón concreta de estar en Guinea, pero Dios ha ido preparando una serie de circunstancias que me han llevado a estar trabajando en la administración de la diócesis y a encontrarme hoy con el Papa, que, realmente, siento que es el mismo Jesucristo que nos estaba esperando aquí, que viene a confirmarme que Él quiere hacer con mi vida algo especial, una misión y ponerla en función de ayudar a los demás", comenta Juan Pablo. 

    Juan Pablo y Matilde llevan cerca de dos años como misioneros en Guinea.

    Juan Pablo y Matilde llevan cerca de dos años como misioneros en Guinea.MF

    "El encuentro ha sido muy rápido, le he dicho que éramos de Madrid, que éramos del Camino Neocatecumenal y que estábamos aquí como misioneros. Él nos ha mirado y, poco más, pero ha sido suficiente", añade.

    Matilde, por su parte, relata a ReL cómo es la vida de un misionero español en este país africano. "Nuestro día a día en Guinea es bastante sencillo. Mientras mi marido va a la administración de la diócesis todas las mañanas, donde lleva las cuentas, yo hago las labores de la casa, voy a la compra, preparo la comida, etc. Y, luego, por la tarde, durante algunas épocas, tenemos catequesis, y todos los miércoles y sábados nuestras celebraciones con las demás familias que están aquí con nosotros", comenta.

    En Malabo hay dos familias españolas más, una con cinco niños y otra con siete. "Rezamos por la mañana y nos apoyamos en la oración. Hay momentos en que no es nada fácil, sobre todo por el calor y la humedad, que es muy intenso", relata esta madre de familia, que tiene a todos sus hijos y nietos en España.

    Sobre lo que esperan de la visita del Papa, la misionera comenta: "Va a ser un gran acontecimiento para este país, que es católico en su mayoría, pero que necesita una confirmación en la fe. Porque también está muy mezclado con sus tradiciones", recuerda.

    Emoción y alegría

    "Aquí la familia está un poco desestructurada. Y se necesita recibir catequesis sobre el matrimonio, sobre la paternidad, sobre la maternidad. Los guineanos están viviendo la visita del Papa con emoción y con mucha alegría. Es un pueblo alegre. Esta visita será una ayuda y un empujón para afirmarse en que es importante la familia, formar matrimonios cristianos".

    "Cuando eres misionero, a veces te sientes un poco como un pez fuera del agua. En el sentido de que no te sientes tan arropado como cuando vives en tu país. Y, supongo, que el Papa, en muchos momentos, se habrá sentido así", comenta sobre la emoción de recibir a un Papa que ha sido misionero como ellos. 

    De mayoría católica

    Con una extensión un poco inferior a Galicia, la República de Guinea Ecuatorial tiene 1.558.000 habitantes, de los cuales 1.165.000 son católicos, el 74,8% de la población. Existen 5 circunscripciones eclesiásticas y 93 parroquias. Actualmente hay 6 obispos, 227 sacerdotes, 178 religiosas, y 675 catequistas. Los seminaristas menores son 58 y los mayores 89. 

    En la dictadura de Macías, en 1975, se cerraron todos los seminarios, y los que se estaban formando tuvieron que salir fuera del país.

    "Aunque, ha sido un pueblo que nos ha acogido con los brazos abiertos. Nos ha apoyado en todo lo que hemos necesitado. Llegamos a una ciudad donde no conocíamos nada, bueno, gracias a Dios, sí conocíamos el idioma, pero donde no conoces la ciudad, y te pierdes, no sabes dónde venden nada", añade.

    Matilde le pide al Papa algo en especial. "Que rece por este pueblo, por nosotros y por las familias que han venido con nosotros. Que rece por nuestra comunidad y por nuestra misión. Yo creo que va a dejar poso, la gente está muy contenta y muy expectante", concluye la misionera. 

    Juan Cadarso, ReL

    Vea  también    El Camino Neocatecumenal
    y la Familia




    El rostro africano de León XIV

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    Al pisar suelo africano por primera vez desde que se convirtió en León XIV, el Papa descubre una nueva faceta de sí mismo que había permanecido oculta hasta ahora: pareciendo olvidar su habitual contención, se deja contagiar por el afecto y la generosidad africanos

    Como es bien sabido, el papa tiene ancestros criollos —inmigrantes en Luisiana— y quizás se podría pensar que, al pisar suelo africano, está reconectando con sus raíces. En cualquier caso, el hombre de blanco se desenvuelve con naturalidad entre la vestimenta tradicional, las danzas y la generosidad del continente africano. Pronuncia sus discursos con convicción, abandonando la discreción que antes lo caracterizaba, y realiza gestos que rompen con su habitual reserva. 

    Ni el calor húmedo ni el sol abrasador logran mermar el entusiasmo de Léon, quien ha regresado a un terreno conocido: como Prior General de los Agustinos, ha visitado con frecuencia países africanos. Es una región particularmente querida para él: "En mayo [cuando fui elegido] dije que quería que mi primer viaje fuera a África", comentó a los periodistas durante el vuelo de Roma a Argel el lunes pasado. 

    El Papa está ahí para cada ser humano, para el mundo entero. Es un buen padre. Y vemos esta efusión de amor hacia los africanos.

    "El papa León XIV no está aquí solo para los europeos", afirma el policía camerunés Thomas Armel Bikay, quien llegó a Yaundé como voluntario para organizar la misa de despedida del papa número 267. "El Papa está aquí para todos los seres humanos, para el mundo entero. Es un buen padre. Y vemos esta efusión de amor hacia los africanos", añade.

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    Una imagen en particular conmovió a la gente del país del sur de África: la de una niña pequeña con trenzas castañas que corría hacia él con la ligereza propia de la infancia, con su vestidito azul de mangas abullonadas ondeando al viento. El Papa, que estaba a punto de subir a su coche, hizo una reverencia, abrió los brazos y acogió en ellos a la niña que se había unido a él en esa inocente carrera, provocando una tierna sonrisa en todos los presentes. 

    “Vimos a esa niña en Bamenda, vimos cómo la besó. Si no fuera amor, si no fuera un papa que ama a todos, ¡no lo habría hecho!”, afirma enfáticamente Thomas Armel Bikay. “He leído sobre su trayectoria y es interesante descubrir que vino a Camerún y tuvo experiencia misionera en el Sur Global”, señala Desmond G.

    Este protestante del norte de Camerún cree que su país “realmente necesita su mensaje de paz, su forma clara y directa de hablar”. “¡Usted, Papa León, ama a África, y África lo ama a él!”, exclama con una amplia sonrisa. 

    !¡Sí, le encanta África!!, exclama la joven Ada Suzanne, quien asistió a la misa final en Yaoundé-Ville sin dudarlo un instante. !Esta es su primera visita a África, y creo que volverá!, añade, mientras el Papa continúa su largo viaje por Angola.

    Anna Kurian, Aleteia 





    El papa denuncia las condiciones de los pobres y los presos en Guinea Ecuatorial

     


    El papa León XIV llamó este miércoles a aumentar «los espacios de libertad» y a preservar «la dignidad» de los pobres y los reclusos, en su segundo día de visita a Guinea Ecuatorial, un país con desigualdades sociales colosales.

    En su décimo día de su gira por África, el pontífice estadounidense tiene una agenda frenética. Comenzó en Mongomo, bastión del clan presidencial en la frontera con Gabón, con una misa ante unos 100.000 fieles.

    Fue recibido en la basílica con un espectáculo de fuegos artificiales y un lanzamiento de globos, seguido de un baño de multitudes en papamóvil bajo los vítores de los fieles.

    Ante el presidente Teodoro Obiang Nguema, quien a sus 83 años gobierna este país hispanohablante con mano de hierro desde 1979, el papa hizo un llamamiento para «que crezcan los espacios de libertad y que se salvaguarde siempre la dignidad de la persona humana».

    – «Pienso en los más pobres» –

    «Pienso en los más pobres, en las familias en dificultad; pienso en los reclusos, a menudo obligados a vivir en condiciones preocupantes de higiene y de sanidad», denunció horas antes de visitar una prisión. 

    Un llamamiento en tono diplomático, pero aún así poco habitual en este país criticado por sus ataques a la libertad de expresión y por las condiciones miserables de los centros penitenciarios.

    En un informe de 2023, el Departamento de Estado estadounidense denunciaba casos de tortura, hacinamiento extremo y condiciones sanitarias deplorables en las cárceles de Guinea Ecuatorial.

    Por la tarde, el papa se reunirá con los reclusos de la prisión de Bata, capital económica y ciudad más grande del país, situada a orillas del golfo de Guinea.

    También conversará con familiares y jóvenes en el estadio de Bata y rendirá tributo a las víctimas de un accidente que sacudió esa ciudad costera en 2021, cuando un incendio desató una serie de explosiones en un depósito de municiones que dejó más de 100 muertos y 600 heridos.

    – «Hambre de futuro» –

    El martes el papa, también naturalizado peruano, urgió en español a Guinea Ecuatorial a ponerse «al servicio de la ley y la justicia».

    Y el miércoles insistió en que el país tiene «hambre de futuro, pero de un futuro habitado por la esperanza, que pueda generar una nueva justicia».

    El tono es más mesurado que en sus escalas previas en Argelia, Camerún y Angola, donde fustigó a los «tiranos» que saquean el mundo, condenó la «explotación» por parte de los ricos y poderosos y se enfrentó al presidente estadounidense Donald Trump después de que este último criticara el llamado del pontífice a terminar la guerra en Oriente Medio.

    León XIV ha buscado un delicado equilibrio en Guinea Ecuatorial, apoyando a los fieles sin respaldar el gobierno del jefe de Estado no monárquico que lleva más años en el poder.

    Un 80% de los dos millones de habitantes de esta antigua colonia española son católicos.

    La producción de hidrocarburos representa el 46% de la economía ecuatoguineana y más de 90% de sus exportaciones, según datos del Banco Africano de Desarrollo.

    Pero, según la oenegé Human Rights Watch, «los grandes ingresos petroleros financian estilos de vida fastuosos de la pequeña élite cercana al presidente, mientras gran parte de la población vive en la pobreza».

    Desde el inicio de su gira de 11 días por cuatro países africanos, el papa estadounidense encadena misas, discursos en francés, inglés, portugués y español, vuelos en avión y helicóptero, encuentros, ceremonias y saludos a la multitud, todo ello bajo un calor tropical sofocante. 

    A sus 70 años, Robert Francis Prevost, relativamente joven para un sumo pontífice, muestra un dinamismo que contrasta con la salud en declive de su predecesor argentino, Francisco, fallecido hace un año a los 88 años.

    «Está en plena forma, no sé cómo lo hace», declaró el martes a la AFP un miembro de su delegación. 

    El papa concluirá el jueves la gira de 18.000 kilómetros con una misa al aire libre en la capital ecuatoguineana, Malabo, antes de volver a Roma.

    cmk-gge/jhb/gv/ane/mas-erl/dbh



    Evangelio del día - Miércoles 3a. Semana de Pascua


     

    Libro de los Hechos de los Apóstoles 8,1b-8.

    Ese mismo día, se desencadenó una violenta persecución contra la Iglesia de Jerusalén. Todos, excepto los Apóstoles, se dispersaron por las regiones de Judea y Samaría.
    Unos hombres piadosos enterraron a Esteban y lo lloraron con gran pesar.
    Saulo, por su parte, perseguía a la Iglesia; iba de casa en casa y arrastraba a hombres y mujeres, llevándolos a la cárcel.
    Los que se habían dispersado iban por todas partes anunciando la Palabra.
    Felipe descendió a una ciudad de Samaría y allí predicaba a Cristo.
    Al oírlo y al ver los milagros que hacía, todos recibían unánimemente las palabras de Felipe.
    Porque los espíritus impuros, dando grandes gritos, salían de muchos que estaban poseídos, y buen número de paralíticos y lisiados quedaron curados.
    Y fue grande la alegría de aquella ciudad.


    Salmo 66(65),1-3a.4-5.6-7a.

    ¡Aclame al Señor toda la tierra!

    ¡Aclame al Señor toda la tierra!
    ¡Canten la gloria de su Nombre!
    Tribútenle una alabanza gloriosa,
    digan al Señor: «¡Qué admirables son tus obras!»

    Toda la tierra se postra ante ti,
    y canta en tu honor, en honor de tu Nombre.
    Vengan a ver las obras del Señor,
    las cosas admirables que hizo por los hombres.

    El convirtió el Mar en tierra firme,
    a pie atravesaron el Río.
    Por eso, alegrémonos en él,
    que gobierna eternamente con su fuerza.


    Evangelio según San Juan 6,35-40.

    Jesús dijo a la gente: "Yo soy el pan de Vida. El que viene a mí jamás tendrá hambre; el que cree en mí jamás tendrá sed.
    Pero ya les he dicho: ustedes me han visto y sin embargo no creen.
    Todo lo que me da el Padre viene a mí, y al que venga a mí yo no lo rechazaré,
    porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la de aquel que me envió.
    La voluntad del que me ha enviado es que yo no pierda nada de lo que él me dio, sino que lo resucite en el último día.
    Esta es la voluntad de mi Padre: que el que ve al Hijo y cree en él, tenga Vida eterna y que yo lo resucite en el último día".

    Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



    Bulle

    Santa Hildegarda de Bingen (1098-1179)
    abadesa benedictina y doctora de la Iglesia
    El Libro de las Obras Divinas, 6 (“Hildegarde de Bingen, Prophète et docteur pour le troisième millénaire”, Béatitudes, 2012), trad. sc©evangelizo.org


    Dios ha previsto desde la eternidad que vendrá hacia él

    Toda alma razonable tiene como fuente al verdadero Dios. Ella debe elegir lo que agrada a Dios y rechazar lo que a él desagrada, ya que el alma conoce en lo profundo de sí misma lo que es bueno y lo que es malo. Dios, que es único, en la energía de su corazón ha concebido una obra precisa y única y esta obra la ha multiplicado magníficamente. Porque Dios es un fuego vivo, un fuego para que respiren las almas, fuego que existe antes del comienzo, origen y tiempo de los tiempos. La voluntad de Dios penetra enteramente el mundo perecedero e inspira el término del mundo, que es la eternidad.
    El poder de Dios posee la redondez de un temperamento hecho de equilibrio, no tiene ni comienzo ni fin y posee toda la amplitud para cumplir lo que desea, sin excepción. A la perfección que permite al poder de Dios de someter todo, se une el amor, como una especie de quietud en la acción, ya que el amor cumple perfectamente la voluntad de Dios, fuente de paz. El amor reviste sin embargo diferentes aspectos, tan numerosos como las virtudes que actúan en el hombre ya que el amor es la fuente de todo bien. El hombre debe dirigir hacia ese verdadero sol todas las intenciones de su corazón.
    La presciencia de Dios se manifiesta en esa mirada de amor: amor y presciencia se acuerdan entre ellos. (…) El hombre que elige someterse al amor, ama lo que está en Dios, contempla a Dios en la pureza de la fe, no le ofrece nada mortal, sino que habita desde ahora en las alegrías celestes. Dios ha previsto desde la eternidad que vendrá hacia él.
    (EDD)

    Reflexión sobre el cuadro

    En el Evangelio de hoy, Jesús pronuncia palabras de extraordinaria ternura: “al que venga a mí no le daré la espalda”. Es una invitación abierta, que revela el corazón mismo de Cristo. No pone condiciones, todos son bienvenidos. Vengan con sus preguntas, su hambre, su búsqueda. Porque Él sabe que sólo Él puede satisfacer los anhelos más profundos del corazón humano. Acudir a él no es ser juzgado ni rechazado, sino acogido.

    Sin embargo, la primera lectura nos presenta a alguien que se mueve en la dirección opuesta: El apóstol Pablo, entonces todavía conocido como Saulo. No es indiferente a Cristo: se opone activamente a Cristo antes de su conversión. Ardiente de celo, se propone aplastar este nuevo movimiento cristiano, entrando en las casas, arrastrando a hombres y mujeres, decidido a extinguir la Iglesia en sus comienzos. Se considera defensor de Dios, pero se opone a la obra misma de Dios. Sin embargo, Cristo no le da la espalda. Al contrario, Cristo sale a su encuentro, en el camino de Damasco. Cristo interrumpe el camino de Saulo, lo perdona y lo envía a una misión asombrosa. El que pretendía destruir la Iglesia se convierte en su mayor predicador. Y con ello descubrimos algo aún más asombroso: Cristo no sólo acoge a los que acuden a él, sino que también busca a los que están lejos de él, incluso a los que se le oponen. Literalmente, está ahí para todos.

    A principios de año vi este cuadro por primera vez y me impresionó mucho. Esta primera versión de la Conversión de San Pablo de Caravaggio, conservada en la colección Odescalchi de Roma, es impresionante. Pintada sobre madera de ciprés en lugar de sobre lienzo (es la única obra de Caravaggio que se conserva sobre tabla), hacia 1600-1601, lleva todas las marcas del genio de Caravaggio: la luz dramática, la fisicidad, la sensación de que algo totalmente real está sucediendo ante nuestros ojos. Sin embargo, lo más sorprendente es lo que no se muestra. Apenas se ve el rostro de Pablo. No vemos la expresión del hombre que se convierte en el camino de Damasco. En cambio, vemos su cuerpo, desplomado, abrumado, desequilibrado, como si el encuentro con Cristo fuera algo que impactara todo su cuerpo y su ser. Quizá por eso el cuadro fue controvertido. Los espectadores esperaban claridad, un momento visible de reconocimiento. Pero Caravaggio nos ofrece algo más: misterio.

    El gesto de Pablo cubriéndose el rostro es muy fuerte. Podríamos leerlo primero como una reacción a la luz cegadora de Cristo... pero parece algo más que eso. Es un gesto profundamente humano. Es lo que hacemos cuando nos damos cuenta de algo doloroso de nosotros mismos, cuando la verdad se abre paso, cuando aflora el arrepentimiento. Nos tapamos la cara. Nos escondemos. Retrocedemos... no sólo ante la luz, sino ante lo que esa luz revela en nuestro interior. Y tal vez eso es exactamente lo que Caravaggio nos está mostrando. Este no es solo el momento en que Pablo es golpeado... es el momento en que se ve a si mismo claramente por primera vez. El hombre que había estado persiguiendo a la Iglesia se encuentra ahora cara a cara con la realidad de lo que ha hecho. Su gesto es tanto de arrepentimiento como de conmoción.

    by Padre Patrick van der Vorst

    Oración

    "Oh Padre bondadoso y santo, danos sabiduría para percibirte, diligencia para buscarte, paciencia para esperarte, ojos para contemplarte, un corazón para meditar en ti, y una vida para proclamarte, por el poder del espíritu de Jesucristo nuestro Señor. Amén."

    San Benito