PAPA LEÓN XIV
ÁNGELUS
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Queridos hermanos y hermanas:
Al comienzo de la Semana
Santa, con nuestra oración estamos más cerca que nunca, de los cristianos
de Oriente Medio que sufren las consecuencias de un conflicto atroz y, en
muchos casos, no pueden vivir plenamente los ritos de estos días santos.
Precisamente, mientras la Iglesia contempla el misterio de la Pasión del Señor,
no podemos olvidar a quienes hoy participan de manera real en su sufrimiento.
La prueba que ellos atraviesan interpela la conciencia de todos. Elevemos
nuestra súplica al Príncipe de la paz, para que sostenga a los pueblos heridos
por la guerra y abra caminos concretos de reconciliación y paz.
Asimismo, encomiendo al Señor a todos los marineros víctimas
de la guerra: rezo por los difuntos, por los heridos y por sus familiares. ¡La
tierra, el cielo y el mar han sido creados para la vida y para la paz!
Y recemos por todos los migrantes fallecidos en el mar, en
particular por aquellos que han perdido la vida en los últimos días frente a
las costas de la isla de Creta.
¡Saludo y agradezco a todos ustedes, romanos y peregrinos,
que han participado en esta
celebración! Juntos nos dirigimos ahora a la Virgen María, confiando a su
intercesión todas nuestras súplicas. Dejémonos guiar por ella en estos días
santos, para seguir con fe y amor a Jesús, nuestro Salvador.
Con las palabras del siervo de Dios, el obispo Tonino Bello,
quisiera confiar este clamor a María Santísima, que está bajo la cruz de su
Hijo y llora también a los pies de los crucificados de hoy:
“Santa María, mujer del tercer día, danos la certeza de que,
a pesar de todo, la muerte ya no tendrá poder sobre nosotros. Que los días de
las injusticias de los pueblos están contados. Que los destellos de las guerras
se están reduciendo a luces crepusculares. Que los sufrimientos de los pobres
han llegado a sus últimos estertores. […] Y que, por fin, las lágrimas de todas
las víctimas de la violencia y el dolor pronto se secarán, como la escarcha
bajo el sol de la primavera” (cf. Maria, donna dei nostri giorni).
(vatican.va)

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