Entradas populares

martes, 14 de abril de 2026

León XIV visitó la casa de las dos mártires agustinas españolas asesinadas en 1994

Fue un encuentro privado con sus compañeras de orden religiosa: «Su presencia aquí significa mucho», les dijo.

León XIV, con las agustinas de Bab el Oued, a las que hizo una visita particular entre sus actos públicos.

León XIV, con las agustinas de Bab el Oued, a las que hizo una visita particular entre sus actos públicos.


    Un lugar especial en la visita de León XIV a Argelia ha sido la casa de las Misioneras Agustinas en el pueblo de Bab El Oued, donde ellas ofrecen en su Centro de Acogida y Amistad apoyo escolar para niños, cursos de idiomas y talleres artesanos para mujeres.

    Fue un encuentro privado entre dos de los actos públicos celebrados por el Papa, su visita a una mezquita y su encuentro con la comunidad católica argelina en la basílica de Nuestra Señora de África.

    Las hermanas recordaban bien a su compañero de orden, que las visitó en 2004 y 2009 cuando era prior general de los agustinos: su talante cordial y su cercanía, aunque persona de pocas palabras.

    En este lugar, en 1994, vivían tres agustinas españolas. Dos de ellas fueron asesinadas por terroristas islamistas: son las beatas mártires Esther Paniagua y Caridad Álvarez Martín Alonso. Como superior de los agustinos, Robert Prevost ya estuvo antes en este lugar. Al volver como Pontífice, quiere que se conozca su historia. Las dos españolas forman parte de los 19 mártires beatificados en 2018 en la ciudad argelina de Orán.

    La hermana Lourdes Miguélez, compañera de las dos agustinas españolas asesinadas, tuvo este lunes unas palabras ante el Papa, y luego él se dirigió a ellas recordando la historia de aquel martirio.

    León XIV destacó que los 19 mártires de Argelia son "una presencia preciosa en esta tierra" que le ha permitido "descubrir una dimensión inscrita en el corazón de lo que debería ser la vida agustiniana en el mundo: dar testimonio, martirio". 

    Luego, hablando con las religiosas, el Papa enfatizó el "don" de San Agustín "en esta parte del mundo" y "la promoción del respeto a la dignidad de cada persona". 

    "Es posible vivir en paz, valorando las diferencias", señaló, y dio las gracias a las monjas y las animó a seguir adelante, recordando que la fiesta de los 19 mártires de Argelia se celebra el 8 de mayo, día de su elección como Papa.

    Las españolas mártires de Bab El Oued

    Las agustinas llegaron en 1978. Era una de sus tres comunidades, no lejos de la iglesia de Notre Dame d'Afrique. Las Misioneras Agustinas son una congregación fundada en España en 1890, misioneras que trabajan a través de la educación y la asistencia social y sanitaria. Hoy son unas 400 en más de 15 países.

    Esther cuidaba a niños enfermos y discapacitados y profundizaba en la cultura árabe y la religión musulmana. Caridad se dedicaba especialmente a los ancianos y a los pobres. Su compañera era Lourdes Miguélez, misionera enfermera que trabajaba en hospitales.

    Estalló la guerra civil en 1992, enfrentando a facciones islámicas contra el gobierno. Los islamistas del GIA mataron a miles de civiles: imanes, intelectuales, artistas, periodistas, mujeres, niños... El terrorismo del GIA y grupos similares causó 150.000 asesinatos de 1992 a 2002.

    En octubre de 1993, el GIA ordenó que todos los extranjeros dejaran el país. Las misioneras agustinas decidieron quedarse.

    La hermana Esther dijo a sus compañeras: "El modelo perfecto es Jesús: sufrió, tuvo que superar dificultades y fue vencido en la cruz, de donde brota la fuente de la vida. Nadie puede quitarnos la vida porque ya se la hemos entregado. Nada nos sucederá porque estamos en manos de Dios... e incluso si algo nos ocurriera, permaneceremos en sus manos".

    Las misioneras agustinas Esther y Caridad son beatas mártires, asesinadas en Argelia por islamistas del GIA en 1994

    Las misioneras agustinas Esther y Caridad son beatas mártires, asesinadas en Argelia por islamistas del GIA en 1994

    La hermana Cari escribió: "Estoy abierta a lo que Dios y mis superiores quieran de mí. [La Virgen] María se mantuvo abierta a la voluntad de Dios; en este momento, quiero mantener esta actitud ante Dios".

    También su compañera Lourdes se manifestó: "Quiero permanecer fiel a Cristo y al pueblo argelino, que me ha ayudado a vivir mi vocación con mayor compromiso y plenitud. Soy misionera y monja agustina en la tierra de nuestro padre, San Agustín, y quiero permanecerle fiel ahora y siempre. Quiero vivir como Cristo me pide: amar a mis enemigos y hacer el bien a quienes nos maldicen".

    Martirio y fruto

    El 23 de octubre de 1994, cuando salían de casa para ir a misa en una capilla cercana, Esther, de 45 años, y Cari, de 61, fueron asesinadas, tiroteadas con armas de fuego. Lourdes y la superiora provincial, María-Jesús Rodríguez, se encontraban en el barrio, habían salido antes, y oyeron los disparos.

    Tras el asesinato, se cerró la casa durante diez años, pero en 2005 las misioneras volvieron. María Jesús Rodríguez escribió un libro sobre sus compañeras mártires y habló de ellas con VaticanNews, a través de Amparo Latre y Fray Alfonso Dávila, en la Casa Madre de las agustinas misioneras en Madrid. Allí reposan los restos de Caridad y Esther y hay fotos de ellas por doquier.

    María Jesús Rodríguez recuerda que Caridad había hecho sus votos perpetuos, en Hipona, la ciudad de san Agustín. Era alegre, servicial y atenta a los detalles. "Sostenía la casa, cocinaba, acogía, escuchaba…", explica. "Cada viernes preparaba un té con pastas para los ancianos del barrio". "Esther era más interior. Muy centrada en la fe, muy arraigada en la Palabra", recuerda la veterana misionera.

    Ser compañeras de camino, escuchar, permanecer...

    Ambas sabían que los religiosos estaban en el punto de mira de los terroristas. "Decidieron quedarse para ser compañeras de camino del pueblo argelino. Acompañar. Escuchar. Permanecer". María Jesús era la superior en esos días. "Fue un tiempo de mucha oración, mucho silencio y mucha comunicación. Cada hermana tenía que decidir en libertad". Dice que Caridad se apoyó en Abraham —“sal de tu tierra”— y en el “sí” de María. Esther, en Ezequiel y en la cruz. Caridad dijo: "¿Somos misioneras solo cuando todo va bien?" Y pocas horas después era mártir.

    "Nunca íbamos las tres juntas. Era una norma de seguridad", explica María Jesús. Ella y Lourdes estaban cerca y oyeron los dos disparos.

    Ambas fueron trasladadas con vida. Esther murió poco después. Caridad falleció horas más tarde en el hospital militar.

    Pasados los años, María Jesús asegura: "Sus vidas han dado mucho fruto": "Nos han hecho replantearnos la misión, qué significa seguir a Jesús en cualquier circunstancia".

    Una comunidad para acoger y acompañar

    En 2026 la casa de Bab El Oued está llena de niños, todos musulmanes, en su mayoría argelinos y subsaharianos. Varios voluntarios les ayudan con los estudios. Cada día pasan por allí unas 150 personas.

    León XIV saludó a las voluntarias, algunas musulmanas, que colaboran en el centro con las agustinas.

    León XIV saludó a las voluntarias, algunas musulmanas, que colaboran en el centro con las agustinas.VATICAN NEWS.

    Algunas mujeres que frecuentan el centro, varias musulmanas, también se reunieron con León XIV y le obsequiaron con un rosario con un medallón que representa a las hermanas Ester y Caridad y una estola con el emblema agustino en un lado y la inscripción árabe Dios es amor en el otro.

    El Centro que pervive

    La hermana Lourdes sigue en Bab El Oued. De sus 77 años, ha vivido 53 en Argelia. Dirige el Centro con su compañera, la hermana Julie Loudusamy, de origen indio, quien lleva 22 años en Argelia. Les acompaña la hermana Joyce Mukangala, keniana que lleva dos años en el país, aunque ella vive en Notre Dame d'Afrique y es voluntaria en la planta de pediatría del Hospital Maillot.

    Las religiosas tienen fotos de las visitas del padre Robert Prevost de 2004 y 2009, cuando era Prior General de los agustinos. La capilla donde oraron los mártires se conservó con pocos cambios. Ahí reza el Papa León con las religiosas agustinas.

    Mujeres del taller de joyería entregan al Papa un pequeño rosario, con una medalla que representa a las hermanas Esther y Cari, y una estola con el emblema agustino, el libro y el corazón atravesado por una flecha, que simboliza la conversión de Agustín. La estola lleva la frase «Dios es amor» escrita en árabe.

    ReL


    No hay comentarios:

    Publicar un comentario