El Papa León XIV hace un balance
absolutamente positivo de los tres días que acaba de pasar en Camerún, país que
«representa el corazón de África en muchos aspectos: anglófono y francófono,
con unas 250 lenguas locales y una gran variedad de etnias». En vuelo hacia
Angola, tercera etapa del viaje apostólico por África, el Papa —pocos minutos
después del despegue— se dirige a los periodistas que le acompañan para
agradecerles el trabajo realizado («Espero que hayan pasado una buena estancia
en Camerún»), pero también para aclarar algunas cuestiones relativas a la
interpretación dada a sus palabras de estos días.
Narrativa
inexacta
«Se ha difundido cierta narrativa,
no del todo exacta, debido a la situación política creada cuando, el primer día
del viaje, el presidente de los Estados Unidos hizo algunas declaraciones sobre
mí», explica el Papa León, en referencia a las acusaciones que Trump le había
dirigido a principios de semana y sobre las que el propio Pontífice había
intervenido en el vuelo de ida a Roma. Pero mientras que el presidente de EE.
UU. —y también el vicepresidente JD Vance— continuó en los días siguientes con
comentarios contra el Santo Padre, para el Papa el asunto ya se había cerrado
desde el primer día. De ahí la nota a los periodistas.
«Gran parte de lo que se ha escrito
desde entonces no es más que un comentario sobre otro comentario, en un intento
de interpretar lo que se dijo», subraya León XIV. Un ejemplo es el importante
discurso pronunciado en el Encuentro de oración por la paz, el 16 de abril. Ese
discurso, explica el Pontífice, «se había preparado dos semanas antes, mucho
antes de que el presidente comentara sobre mí y sobre el mensaje de paz que
estoy promoviendo. Sin embargo, se interpretó como si estuviera tratando de
debatir de nuevo con el presidente, algo que no me interesa en absoluto».
Construir la
paz y el diálogo entre las religiones
Al igual que en la ida, el Papa
León vuelve a reiterar cuál es su misión: «Vengo a África principalmente como
pastor, como jefe de la Iglesia católica, para estar con todos los católicos
africanos, para celebrar con ellos, para animarlos y acompañarlos». La visita
tiene también otras dimensiones y el Papa cita en este sentido el «excelente
encuentro» que mantuvo con un grupo de imanes en la Nunciatura de Yaundé,
necesario para «seguir promoviendo, como ya estamos haciendo en otros lugares y
como lo ha hecho el Papa Francisco durante su pontificado, el diálogo, la
promoción de la fraternidad, la comprensión, la aceptación y la construcción de
la paz con personas de todas las confesiones». El Papa se muestra también
satisfecho por el encuentro de ayer en la Universidad Católica de África
Central, donde bendijo un «precioso» monumento con el mapa de África y San
Agustín en el centro: «Este monumento expresa parte de lo que representa esta
Iglesia».
Proclamar el
Evangelio
El Papa, en su saludo, aborda
también el tema candente de la «distribución desigual de la riqueza» que se
observa en toda África. Camerún, en particular, dice, «es un país rico en
oportunidades, pero también difícil».
Ahora Angola, un camino que
continúa: «Sigamos proclamando el mensaje del Evangelio», afirma el Papa,
destacando la belleza de ser cristianos, lo que significa «seguir a Cristo,
promover la fraternidad, confiar en el Señor, pero también buscar formas de promover
la justicia en nuestro mundo. Promover la paz en nuestro mundo».
El
agradecimiento a Camerún
A través del único periodista
camerunés presente en el vuelo papal, Charles Ebune, de Cameroon Radio
Television (CRTV), el Papa León XIV envía su gratitud a todo el pueblo de
Camerún «por la maravillosa acogida, el gran entusiasmo y la alegría de la gente.
¡Ha sido absolutamente fantástico!». «Extraordinario», según el Papa, también
el hecho de que, «a través de este entusiasmo compartido», muchas personas
hayan descubierto «lo maravilloso que es ser seguidores de Jesucristo y
celebrar juntos nuestra fe». «Estoy muy feliz de haber vivido esta
experiencia», dice León.
«Nos vemos en
Angola»
Por último, otro agradecimiento y
un saludo a los cerca de 70 periodistas presentes en el avión: «Estoy muy
contento de saludaros a todos y de daros las gracias por el trabajo que estáis
realizando. Espero que el Señor siga bendiciéndonos a todos en este viaje. ¡Nos
vemos en Angola!».
(vatican.va)
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