
En su mensaje para la 63.ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, que se celebrará el 26 de abril de 2026, León XIV anima al «descubrimiento interior del don de Dios». Este texto, dado a conocer el 25 de marzo de 2026, invita a "aprender a detenerse" y "a crear espacios de silencio interior para poder escuchar la voz de Jesucristo".
Para descubrir su vocación, el pontífice invita a recorrer "el camino de la belleza" siguiendo a Jesús, quien se define como un "pastor hermoso" si nos remitimos al texto griego del Evangelio según san Juan (Jn 10, 11). Esta belleza de Cristo no es solo estética, sino que requiere "contemplación e interioridad".
Citando como ejemplo a su maestro espiritual, san Agustín, el papa número 267 llama a "cuidar de la intimidad como espacio de relación con Jesús". Se trata de un medio para experimentar "la belleza y la bondad de Dios en la propia vida".
La vocación "nunca es una imposición ni un esquema preestablecido al que basta con adherirse, sino un proyecto de amor y de felicidad", que se construye "en la oración y el silencio". Es del "cuidado de la interioridad" de donde "es urgente partir en la pastoral vocacional", asegura el Papa. "Solo si nuestros entornos irradian una fe viva, una oración constante y un acompañamiento fraternal, podrá florecer y madurar la llamada de Dios", afirma León XIV.
Saber aprender a detenerse
El Papa insiste en la importancia del conocimiento mutuo: "Aprendamos a conocernos mejor a nosotros mismos y a conocer más de cerca a Dios, que nos ha llamado". "Él ha concebido para cada uno un camino único de santidad y servicio", explica León XIV.
El Papa subraya que este conocimiento mutuo no es «un saber intelectual abstracto», sino «un encuentro personal que transforma la vida». Este debe construirse «a pesar del ruido, a veces ensordecedor, del mundo». Por eso hay que «aprender a detenerse, a construir espacios de silencio interior para poder escuchar la voz de Jesucristo», aconseja León XIV.
"¡Queridos jóvenes, escuchad esta voz!", insiste el Papa. "Deteneos, pues, para la adoración eucarística, meditad "asiduamente la Palabra de Dios para vivirla cada día, participad activa y plenamente en la vida sacramental y eclesial», exhorta.
Es "en la intimidad propia de la amistad" donde los jóvenes podrán conocer a Dios, explica León XIV. "Cada vocación es un don inmenso para la Iglesia y para quien la acoge con alegría", escribe el sucesor de Pedro.
Un regalo recibido que hay que conservar
"Del conocimiento nace la confianza", prosigue. Así, el Papa invita a ofrecer "una confianza y una entrega continuas al Señor". Para ilustrar su pensamiento, León XIV cita a san José, quien confía "incluso cuando todo a su alrededor parece ser solo oscuridad y negatividad, cuando las cosas parecen ir en una dirección opuesta a la prevista".
Según el Papa, es necesario cultivar una "confianza firme y estable" en Dios, con la certeza de que "no nos abandona en los momentos más oscuros". Es gracias a esta "luz" que "podemos ver madurar nuestra vocación".
La vocación no es "un objetivo estático", sino "un proceso dinámico de maduración", subraya León XIV. Se invita a los católicos a dar una "respuesta cada vez más plena" a la llamada de Dios, asegura.
«La vocación no es, por tanto, una posesión inmediata, algo que se “da” de una vez por todas», advierte el pontífice peruano-estadounidense. Este "don recibido" debe "preservarse", pero sobre todo "alimentarse de una relación cotidiana con Dios", insiste.
Creada por Pablo VI en 1964, la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones se celebra cada año el cuarto domingo de Pascua, durante el "Domingo del Buen Pastor". Este año, su tema es: "Si conocieras el don de Dios" (Jn 4, 10).
I.Media, Aleteia
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