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jueves, 30 de julio de 2026

Hadjadj, Maider Errasti, Ernesto Castro... conversos novatos y veteranos se abren en El Escorial

Vieron la película «Converso», de David Arratibel, y lo contrastaron con su experiencia. ¿Hay superioridad moral?

Fabrice Hadjadj habla y Maider Errasti y David Arratibel escuchan atentos en el Observatorio de lo Invisible de 2026, en El Escorial

Fabrice Hadjadj habla y Maider Errasti y David Arratibel escuchan atentos en el Observatorio de lo Invisible de 2026, en El Escoriallupe de la vallina, Observatorio de lo Invisible


    David Arratibel contempló hace unos años, con asombro, como su hermana, su madre y otros parientes descubrían la fe y se volcaban en ella, y quiso documentarlo y explorarlo en su interesante película Converso, de 2017. "Hice esta película porque mi tribu cambió de código, y además con gran exaltación. Se convirtieron todos", explicó.

    Arratibel sigue sin declararse creyente, y sigue con una mirada curiosa. Esta semana acudió al Monasterio del Escorial, al Observatorio de lo Invisible, donde 130 estudiantes de distintas materias artísticas conviven durante unos días con maestros reconocidos.

    Allí exhibieron su película, y luego la comentaron en una velada nocturna un grupo, precisamente, de artistas y pensadores conversos: el filósofo francés Fabrice Hadjadj; la vasca Maider M. Errasti, conservadora de arte contemporáneo; el actor catalán Lluís Homar (con premios Goya y Gaudí) y Ernesto Castro, que se ha bautizado este año, y durante años se le presentó como "el filósofo del 15-M". Castro era "invitado" al encuentro, mientras que los otros son todos profesores en el Observatorio este año.

    Lluís Homar: poder invitar a tus parientes

    Lluís Homar, veterano actor, tiene 69 años, volvió a la fe hace pocos años, y se casó por la Iglesia hace un año. Le alegró ver que a su boda católica venían todos sus parientes, los creyentes y los no creyentes.

    "Mi conversión supuso una vuelta a casa", explicó. De los ocho hermanos que son, Homar recibió una educación católica plena —fue monaguillo, cumplía todos los sacramentos— hasta que a los quince años optó por la increencia, como "un grado importante de rebeldía", para su identidad.

    Hoy tiene un hermano sacerdote misionero en Cuba desde hace veinte años, tres hermanos practicantes y otros cinco que no lo son. Él era del bando de los que no, y es el único que ha hecho el camino inverso, hacia el sí.

    Hadjadj: "Para mis padres fue como una traición"

    El filósofo y escritor Fabrice Hadjadj es un converso, no un "retornado". Sus padres eran judíos sin creencia, una familia "bastante atea" que celebraba las fiestas hebreas sólo por pertenencia. También eran militantes comunistas maoístas. "Abandoné la casa judía de mis padres, y para ellos ha sido como una traición", explicó.

    Hadjadj avisa que la conversión es "más manos abiertas y más clavos en las manos. No es un camino de rosas ni de bienestar: es un camino de luz y de cruz".

    David Arratibel: cuando te quedas sin convertir

    "Amo a mi familia, pero hay algo que me separa de ella desde que ellos se han convertido", confesó Arratibel, el director de 'Converso'. En la película y en la velada sugiere dudas honestas sobre los procesos: una hermana defraudada por la vida, una madre que había fracasado en sus militancias de izquierdas de los años sesenta, personas desencantadas que buscaban consuelo... Pero la teoría no se podía aplicar a su hermana pequeña, porque "era demasiado pronto para que la vida la hubiera defraudado".

    Maider M. Errasti: "Se te cierran puertas en el mundo profesional"

    Maider Errasti es otra conversa con historia. Procede de una familia de "católicos culturales, nacionalistas vascos", que dejaron de ir a la iglesia en el postconcilio. Ella dice que les alejó de los sacramentos "una teología secular progresista que está por encima de la religión".

    Maider, recién mudada a Mallorca y viviendo sola, entró un día en misa "con actitud cínica" y se sentó en el último banco a observar. "¿Qué hace esta gente aquí? ¿Qué les mueve por dentro? ¿Lloran, tienen problemas gordos?", se planteó. No fue una experiencia emocional ni espiritual, insiste. Pero empezó a estar a gusto... y a volver a esa iglesia.

    La conversión espiritual más honda llegó después, cuando ya se había bautizado y hecho la primera comunión y quiso, por fin, entender lo que hacía.

    Después constató que su conversión tendría un precio. "Sí sé que algunas puertas se me han cerrado". Precisó: "Cuando uno no esconde su conversión, y más en el País Vasco, se cierran puertas en el mundo académico, profesional, en el mundo del arte".

    De izquierda a derecha, Fabrice Hadjadj, Maider Errasti, David Arratibel, Ernesto Castro y el actor Lluís Homar

    De izquierda a derecha, Fabrice Hadjadj, Maider Errasti, David Arratibel, Ernesto Castro y el actor Lluís Homarlupe de la vallina, Observatorio de lo Invisible

    Ernesto Castro, recién bautizado: "Cuando se deja de creer en Dios, crees en ídolos"

    El filósofo Ernesto Castro, de 35 años, explicó que él era el cristiano más novato de la mesa. "Me acabo de bautizar", explicó.

    Su familia es atea por completo, excepto su abuela de 94 años. Pero él está convencido de que "nadie puede vivir sin creencias, y cuando se deja de creer en Dios se cree en otros ídolos".

    Por el momento él no ha sentido persecución ni hostigamiento."La experiencia ha sido muy suave. Estoy esperando los estigmas. ¿Qué he hecho mal para que no me persigan?", planteó.

    Se pregunta si los conversos pueden llegar a ser "los trans de los católicos", en el sentido de tener que exhibir una y otra vez su identidad y tener que dar testimonio. También explicó que su madre le dijo que, al no bautizarle, le había hecho "el mejor regalo, porque ahora yo puedo decir que sí plenamente".

    El trato con el que no cree

    David Arratibel planteó el tema de la relación con los parientes no creyentes.

    Dijo que notar una distancia es normal y que "cuando es horizontal, no molesta". Pero hiere la condescendencia. Puso el ejemplo de la joven Ainara hacia el final de Los Domingos, cuando está a punto de ir al convento y le dice "rezaré por ti" a su tía anticlerical que acaba de soltarle una diatriba furiosa.

    "El 'rezaré por ti' nos hunde porque nos parece que no es horizontal", advierte Arratibel. Aunque lo matiza con un contraejemplo: "Mi hermana me regala una Biblia, y eso no me parece condescendiente: ella quiere que yo llegue a un lugar porque, si no, estoy incompleto".

    La discusión sobre el "rezaré por ti" de Ainara o de cualquiera recorrió buena parte de la segunda mitad de la velada, alimentada por las preguntas del público.

    Maider Errasti apuntó que "todo punto de vista tiene un punto ciego. El único que lo ve todo es el Señor". Un converso puede sentir cierta superioridad moral... pero también el ateo.

    "Yo he estado sentada en esa silla de superioridad moral. Hablamos poco los conversos de cuando juzgábamos nosotros a los creyentes", advirtió.

    Ernesto Castro, muy concreto, dijo: "Lo lamentable no es decir que van a rezar por ti; lo lamentable es que muy pocos de los que lo dijeron lo hicieron. Si sacas la pistola, es para dispararla".

    "Hablamos sin darnos cuenta de lo que decimos", dijo, refiriéndose a la sociedad en general y a la oración recitada de manera mecánica.

    La distancia, ¡no es tan distante!

    Hadjadj dijo que "la distancia es la posibilidad de encontrarme con el otro como otro, de reconocer su alteridad. Hay una buena distancia". "El pecador, incluso el negador, es mi hermano", añadió.

    Y dijo también que más importante que ser converso es ser santo, porque la conversión es sólo un punto de partida. Hadjadj, que siempre busca la épica de lo cotidiano, señaló que en la película Converso todos en la familia conversan con naturalidad de su fe, poco a poco. "Esa conversación, a menudo, no se da ni en las familias católicas", lamentó.

    Maider Errasti habla de su experiencia de conversión en una velada en el Observatorio de lo Invisible en El Escorial en julio de 2026

    Maider Errasti habla de su experiencia de conversión en una velada en el Observatorio de lo Invisible en El Escorial en julio de 2026lupe de la vallina, Observatorio de lo Invisible

    "Cristo no nos ha mandado convertir a nadie como quien maneja un mecanismo o un poder. La conversión es el secreto de Dios. A nosotros se nos ha encomendado anunciar, bautizar, curar y anunciar", matizó el filósofo francés. Pero cada converso, de hecho cada cristiano, es una nueva forma de mostrar y vivir el Evangelio. "Estoy esperando el evangelio según David. Porque Dios sigue actuando e inventando un nuevo evangelio con cada uno", dijo.

    David Arratibel explicó lo que ha vivido desde que lanzó su película en 2017. Muchos ateos aplauden en festivales, y los católicos agradecen y valoran la película. Él insiste en que su película fue muy honesta, la que él quiso hacer. Pero su hermana le dijo que el filme "es obra del Espíritu Santo, y así me quita todo el mérito".

    Entre el público del Observatorio de lo Invisible no todos eran cristianos con las ideas claras, algunos son agnósticos, otros son heterodoxos... Pero todos intuyeron que Dios y la belleza, cuando tocan al hombre, les cambian, al menos en parte. Y dejan ganas de más.

    ReL

    Vea también    Se convirtieron a la Iglesia Católica porque investigaron la doctrina
    de la Iglesia primitiva




    martes, 27 de mayo de 2025

    Hadjadj se muda a España: liderará un proyecto para «hacer verdaderos cristianos que vayan al mundo»

    Presenta «Incarnatio», una iniciativa pionera, inspirada en el medievo y la espiritualidad benedictina

    El filósofo francés Fabrice Hadjadj y su esposa, Siffreine Michel.

    El filósofo francés Fabrice Hadjadj y su esposa, la artista Siffreine Michel, durante la presentación de Incarnatio en la sede madrileña de Fertilitas


    Fabrice Hadjadj es conocido en todo el mundo por superventas como La suerte de haber nacido en nuestro tiempo, ha generado tendencia al frente del Instituto Philanthropos en Suiza y ahora busca generar una escuela y cambio cultural en España e Hispanoamérica. Tal y como ha anunciado este lunes el filósofo francés y el equipo de Incarnatus Est en la sede de Fertilitas (Madrid), a partir de este verano dirigirá un ambicioso proyecto cultural que cristalizará en forma de instituto académico y que abrirá sus puertas a 40 alumnos seleccionados.

    Bautizado como “Incarnatio”, la dirección aspira a que claustro y alumnado formen parte de una iniciativa marcada por la fe, las humanidades, disciplinas artísticas y artesanales que aspira a ser “referencia para Hispanoamérica en formación humanística, foco de reflexión y punto de encuentro para pensadores de todo el mundo”.

    Para hacerlo posible, el mismo Hadjadj se mudará a España en el curso de los próximos meses, acompañado de su esposa también presente en el evento, Siffreine Michel, y sus diez hijos.

    La llamada personal frente a la deshumanización

    La presentación estuvo orientada por una reflexión central del filósofo en torno al eje rector que vertebrará el programa de Incarnatio, y es el llamado a recuperar el verdadero realismo de lo manual, lo artesanal y lo comunitario frente a una inteligencia artificial que “imita pero deshumaniza”.

    En este sentido, la propuesta de Incarnatio según Hadjadj considera que la verdadera educación no se limita a la mera transmisión de información, sino en “responder a una llamada personal”. Frente a un mundo que quiere “aceptar los valores cristianos sin Cristo y hacer moral sin Evangelio”, dijo el filósofo, “la gente necesita una llamada personal a ser caballeros en un mundo en que no hay caballeros”.

    Incarnatio se inspirará en el modelo del Instituto Philanthropos (Friburgo, Suiza) que preside Hadhadj, buscando llevar a España sus fundamentos pero con un resultado que, lejos de “clonar o copiar” al primero, pretende llevarlo a “otra dimensión”.

    De este modo, el Incarnatio ofrecerá un año de vida en comunidad para el estudio de antropología, literatura, historia y el desarrollo de actividades manuales como el teatro, la carpintería y la horticultura entre otras disciplinas.

    Según detallaron Hadjadj y los integrantes de Incarnatus Est a los medios presentes, los seleccionados para el primer programa del curso 2026/2027 será en torno a los cuarenta miembros.

    “La idea es que haya jóvenes en un número suficiente y no muy grande para poder tener relaciones interpersonales, que se conozcan unos a otros”, se explicó. A lo largo de toda la presentación resonaron términos constantes como el de “relación”, “comunidad” o “trascendencia”, lo que también se buscará en la ubicación del Instituto, “no muy lejos de Madrid, donde está la vida cultural, pero lo suficientemente retirado”.

    El programa, de un curso completo de duración entre septiembre y junio, será en principio interno, con residencia y noches incluidas, aunque no se descartan otras modalidades de participación más reducidas.

    Incarnatio explica en su página web cómo acercarse, colaborar o participar.

    Un noviciado para poder ser "seres humanos"

    Comparó el trasfondo y características del Instituto a una suerte de “noviciado para ser humano”, pues si antes “necesitábamos el noviciado para la vida sobrenatural, ahora, en un mundo desmaterializado por las máquinas, lo necesitamos para la vida natural, para ser humanos”.

    Es por ello que los alumnos podrán disfrutar de una conexión personal, natural y trascendente durante un año viviendo juntos, imbuyéndose de formación académica y práctica en torno a un amplio programa de materias. De hecho, se prevé que los inscritos podrán convalidar con créditos universitarios el equivalente a un año de filosofía o teología.

    Entre otros contenidos, se hizo referencia a disciplinas tan variadas como el trabajo manual, destacando la jardinería, carpintería, ganadería y otras que fomenten “el realismo del contacto con la naturaleza”. También se profundizará en las artes y se anticipa que los alumnos podrán profundizar en prácticas como el teatro o el canto, con mención incluida al canto litúrgico.

    La universalidad de la Iglesia, condensada en Incarnatio

    Lo académico, artístico, artesanal y natural se complementará con una marcada guía espiritual que vertebrará todo el curso en torno a la liturgia.

    En este sentido, Hadjadj mencionó que habrá misa diaria, presencia de sacerdotes y representantes de multitud de comunidades religiosas, que además de lo litúrgico, lo sacramental y académico, buscarán desde su variedad de procedencias y espiritualidades reflejar la universalidad de la Iglesia, llamando a comprender que su riqueza es “mucho mayor que el carisma de tal o cual comunidad”.

    “A Philanthropos vienen dominicos, jesuitas, carmelitas, cistercienses, diocesanos… En la Iglesia debemos ser modelo de unidad en la diversidad. Nuestro modelo de unidad es un modelo trinitario, asique debemos enseñar esta pedagogía. Igual que tienes una sensibilidad y puedas ser más cercano a ella, como cristiano se debe estar abierto a otras”, explicó.

    A lo largo de la presentación, de lo expresado por Hadjadj se desprendían ecos que resonaban a proyectos o iniciativas como el Programa Pearson de humanidades o la Opción Benedictina y sus aplicaciones colaterales.

    Tanto directivos del proyecto como el propio filósofo francés remarcaron que, pudiendo haber semejanzas, el modelo es otro.

    "Cultivo de la tierra, cultura de la mente y culto a Dios"

    Preguntado al respecto, lo que sí mencionó Hadjadj es la sintonía de Incarnatio con la espiritualidad benedictina, que él profesa y practica como oblato de la abadía de Solesmes.

    En San Benito, explicó, hay una relación con el cultivo de la tierra o una forma de querer acoger toda la creación en la liturgia. La orden benedictina no es mendicante, sino productiva, y también ha sido modelo para el Distributismo de Chesterton, que contempla a la familia como un lugar de producción y no de consumo, al contrario de lo que sucede actualmente.

    “Hay un modelo benedictino, una familia espiritual donde se trabaja con las propias manos, donde se reza a Dios y donde se medita la Palabra con los Padres de la Iglesia. Sí hay un modelo, la relación del cultivo de la tierra, la cultura de la mente y el culto a Dios”, remarcó.

    "Completamente inédito"

    Miembros de la dirección complementaron la respuesta de Hadjadj en torno al modelo de una iniciativa que busca ante todo responder a un “desafío”, el de “hacer verdaderos cristianos que vayan al mundo”.

    “Es un retiro temporal para luego volver al mundo. No es solo formación intelectual de criterios, también es práctica y comunidad. El modelo es la comunidad benedictina pasado por los colegios mayores medievales, donde hay una convivencia marcada por la transmisión del saber imitando el modelo gremial”, agrega la organización. 

    El desafío del proyecto Incarnatio, concluyó Hadjadj, es “que inteligencia se desarrolle en un marco comunitario, técnico, práctico, que permita el verdadero realismo. Que permita a los jóvenes marcados por los smartphones volver a encontrar su mano, su cuerpo, los ritmos del mundo y vivir de nuevo el sueño, la semilla de la Palabra, que viene del mundo sin ser del mundo, y que hará surgir algo completamente inédito”.

    José María Carrera, ReL

    Vea también     La cultura, el Evangelio y la Iglesia

















    viernes, 9 de agosto de 2024

    Vida de película: judía en la Alemania nazi, feminista, carmelita, asesinada en Auschwitz y santa

    Pedro José Grande Sánchez publica
    «Edith Stein, servir a la humanidad» (Vozdepapel Premium)


    Edith Stein, judía agnóstica,fue la primera mujer en Alemania
    en doctorarse en filosofía... luego se hizo monja carmelita








    La vida de Edith Stein bien podría ser el guion de una película de Hollywood. Nació en 1889 en el seno de una familia judía en Alemania y en 1935 tomó el hábito del Carmelo adoptando el nombre de Teresa Benedicta de la Cruz. Junto con su hermana Rosa fue conducida a un campo de concentración, por su condición de judía. Fue asesinada en la cámara de gas.

    En 1998 la canonizó San Juan Pablo II y la Iglesia la celebra el 9 de agosto. 

    Su vida estuvo siempre definida por un deseo de servir a los demás en una época marcada por la barbarie. Firme defensora de los derechos de la mujer, fue una de las intelectuales más notables de su tiempo. Su obra recupera un hálito de humanidad y de afecto por el otro, en una sociedad definida por el individualismo, la búsqueda del interés propio y de satisfacciones efímeras, que son fruto de la falta de referencias identitarias sólidas y del egocentrismo narcisista imperante.

    Pedro José Grande Sánchez (Madrid, 1976) profesor de la Facultad de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid ha escrito un libro sobre la santa alemana que se titula: Edith Stein, servir a la humanidad (Vozdepapel Premium). Ha sido investigador visitante del Archivo Edith Stein (Köln), y sus trabajos están dedicados, sobre todo, al pensamiento filosófico, donde destaca su interés por la "Escuela de Madrid". Con él charlamos.

    Edith Stein, servir a la humanidad

    Edith Stein, servir a la humanidad, de Pedro José Grande Sánchez, se puede conseguir en librerías religiosas (unos 14 euros). 

    - De Edith Stein se habla mucho pero ¿se la conoce tanto?

    - Edith Stein fue una filósofa que vivió en la primera mitad del siglo XX. Llegó a ser la primera mujer en Alemania en hacer un doctorado en Filosofía y nada menos que con Husserl, autor de las Investigaciones Lógicas y fundador de la Fenomenología. Además, sintió la llamada de Dios, de un modo radicalísimo, lo que le llevó a convertirse al catolicismo y, posteriormente, a abrazar la vida consagrada y de clausura en las Carmelitas Descalzas.

    »Sufrió la cruz y contradicción en su carne y alma por ser fiel a la Verdad. Ahora bien, no sabría decirle si se habla mucho o poco de ella, me inclino a pensar más bien por lo segundo. En todo caso, de lo que no me cabe duda es de que su pensamiento sigue siendo, en términos generales, no muy conocido.

    - ¿Qué novedades podemos encontrar en este trabajo respecto a otros ensayos sobre la figura de Stein?

    - Mi deseo con este trabajo es que se hable un poco más de Edith Stein y que su pensamiento pueda conocerse un poco mejor. Por otro lado, no hay que olvidar que la filósofa se convirtió, sin pretenderlo, en una mística. Pues bien, esto es lo que se puede encontrar en este pequeño libro publicado por Voz de Papel Premium, dicho sea de paso, bellísimamente editado.

    Edith Stein, estudiante 1913

    Edith Stein (de blanco, con libros), con compañeras estudiante en 1913. Ella tenía 22 años. Fue la primera mujer alemana en doctorarse en Filosofía.

    - ¿Qué aporta su trabajo a lo ya dicho sobre su vida y obra?

    - Bajo mi humilde opinión, lo que he intentado mostrar es una perspectiva diferente de su vida y obra. La trayectoria de una joven que vive alejada de Dios y que se interesa por la filosofía. Se trata de un trabajo que indaga y profundiza en sus raíces vitales e intelectuales antes de su conversión.

    - En su libro hay tres partes muy bien diferenciadas y un aparato bibliográfico muy detallado. ¿Podría hablarnos brevemente de esta estructura?

    - Mi deseo es incitar, abrir horizontes, para que los lectores que así lo deseen, puedan seguir caminando con Edith Stein. Por eso, el trabajo se abre con una cronología detallada sobre su biografía, una segunda parte que es un ensayo dedicado al problema de la empatía y, por último, una selección de 154 textos breves, entresacados de sus cartas y autobiografía, que, sin duda, son, como digo en la introducción, el auténtico tesoro de este pequeño trabajo.

    - Pero, ¿por qué son tan importantes esos textos?

    - Muchas veces nos perdemos en la lectura de ensayos sobre autores y, al final, dejamos de leer a los auténticos protagonistas que son los pensadores que nos interesan. Además, estos pensamientos son consideraciones espirituales, absolutamente extraordinarios, de los que estoy convencido constituyen el mejor ejemplo para entender lo que significaba la empatía en la vida de Edith Stein.

    - ¿Por qué el subtítulo: “Servir a la humanidad”?

    - Precisamente, por esto, porque en sus textos, que es lo que nos queda como testimonio de su vida, se trasluce una vida de servicio a los hombres y mujeres de su tiempo que resulta fascinante. El amor y la verdad se necesitan recíprocamente para servir a la humanidad. Pero no como una construcción teórica o abstracta.

    »Para Edith Stein lo extraordinario de la vida sucede ante nuestros ojos cada día sin excepción y no nos damos cuenta de ello. Así es el misterio y la grandeza del amor de Dios. La cuestión es que ella quiso impregnar toda su vida y de la de todos los que la rodearon de este gozo inmenso que es el amor. El mundo podría ser mejor si cada uno de nosotros nos comprometiésemos radicalmente con el cuidado del otro.

    - La empatía en Edith Stein forma parte de su estudio. ¿Puede explicarnos por qué la filósofa se interesó por el estudio de la empatía?

    - Lo intento explicar en la segunda parte del libro. Digamos que lo que siempre le interesó a Edith Stein fue la persona, y la empatía es un instrumento fundamental para llegar a conocerla. Y lo que sucedió es que tan pronto como comenzó a profundizar en el estudio de la persona, se dio cuenta de que la cuestión de Dios resultaba esencial para poder entenderla.

    Edith Stein ya como monja carmelita

    Edith Stein ya como monja carmelita, con el nombre de Teresa Benedicta de la Cruz.

    - ¿Edith Stein feminista? ¿Se trata de una etiqueta para vender más hoy o realmente fue una mujer comprometida con el feminismo?

    - Hoy existe una inflación de esta etiqueta. El feminismo actual nada tiene que ver con el movimiento por el que muchísimas mujeres, como Edith Stein, lucharon a lo largo de la historia. Como dije nada más empezar la entrevista, ella fue la primera mujer en recibir un doctorado en Alemania en 1916. Hoy esto parece lo más normal del mundo, pero no así en su época. Su trabajo como asistente de Husserl no fue nada fácil. Y su brillante trayectoria académica se vio frustrada simplemente por ser mujer. No consiguió romper, como se suele decir, el techo de cristal, y no pudo acceder a una cátedra universitaria.

    »Desde muy pronto fue una declarada feminista y, con el tiempo, se dio cuenta de que lo esencial de este asunto consistía en profundizar en una fundamentación antropológica. Edith Stein formó parte de la “Asociación de Profesoras Católicas” de Alemania, mujeres a las que les unía no sólo su interés por la educación y la cultura, sino también por la política. A partir de aquí nacieron sus numerosos trabajos (escritos y conferencias) dedicados a la formación de la mujer y a su vocación específica.

    Pedro Grande Sánchez busca divulgar el pensamiento de Edith Stein en un libro de pequeño tamaño

    Pedro Grande Sánchez busca divulgar el pensamiento de Edith Stein en un libro de pequeño tamaño.

    - Su entrada en el Carmelo. ¿Es fruto de una conversión radical o es la culminación de un camino vocacional?

    - Edith Stein decía que todo depende en nuestra vida de ir comprendiendo cuál es la voluntad de Dios. Cada vida es un camino único e irrepetible. ¿Conversión radical? Para cualquier cristiano cada día supone una “conversión radical”. Ella tuvo la gracia de saber discernir que su camino de santificación para amar y servir –camino al que, por otro lado, estamos llamados todos los cristianos– se encontraba en el Carmelo.

    - Podemos hablar de Stein, junto con Etty Hillesum, de las místicas mártires del siglo XX. Ambas son judías convertidas al cristianismo.

    - En efecto, tanto Edith Stein como Etty Hillesum, autora por la que también me he interesado mucho, descubrieron existencialmente que quien busca la verdad, busca también a Dios, sea o no consciente de ello. Conocer la verdad no es algo superficial. La verdad no deja indiferente a quien la conoce. Transforma radicalmente a la persona.

    »El cristiano es alguien para el que cada día se presenta como una nueva ocasión para llevar a cabo esta santificación. Ambas, “mártires del amor”, comprendieron que lo único importante en la vida es lo que ya había dicho Santa Teresa de Jesús: “Sólo Dios basta”.

    Miguel Ángel Blázquez, ReL

    Vea también     EDITH STEIN LA CIENCIA DE LA CRUZ 




    lunes, 19 de junio de 2023

    Wokismo, ¿una herejía cristiana sin Dios? Responde Quintana Paz: «Donde no hay perdón, hay venganza»

    El filósofo español advierte de cómo esta «terrible amenaza»
    ha permeado en sectores de la fe


    Black Lives Matter es la plasmación woke del arrepentimiento sin perdón
    y de la eliminación de Dios para sustituirle por hombres idolatrados.

     

    En una de sus últimas entrevistas, el pensador español Miguel Ángel Quintana Paz analizaba en profundidad las implicaciones y los orígenes de la doctrina de la cancelación, más conocida como "woke". Se trata de un movimiento que cobró especial fuerza a raíz de los altercados desarrollados principalmente en Estados Unidos e Hispanoamérica como parte de las guerras culturales y las revueltas de Black Lives Matter.

    En su desarrollo, los vestigios del pasado provincial -en el caso de Hispanoamérica-, colonialista o vinculados a la religión fueron vandalizados o cancelados, lo que se extendió rápidamente a todo el ámbito cultural, académico o mediático: desde entonces se promocionan tendencias supuestamente victimizadas en la historia al mismo tiempo que se bloquean o silencian a todas aquellas voces discordantes con la nueva visión de la historia y la integración forzada de esos "colectivos".

    Aunque a veces es presentado como una fase más de la llamada Batalla Cultural, la corriente woke es mucho más que eso. Dentro de la creciente convicción de que se trata de una pugna también espiritual, Quintana Paz,  la contempla como un gran "desafío" que amenaza con acabar con los restos de la "Civilización Cristiana" mediante su "torsión". Y explica que no son pocos los que encuentran en ella un origen protestante claramente definido.

    "Lo que ahora vivimos, más que una sustitución global que anule todo lo anterior es realmente una torsión, manipulación y tergiversación de lo que ya teníamos, la Civilización Cristiana", explica.

    La cancelación, ¿una derivada del catolicismo?

    Esto último es especialmente relevante de cara a comprender la "dificultad" de combatir esta nueva embestida contraria a la fe, pues incluso desde el catolicismo hay quien lo contempla como "la conclusión lógica" de su credo. Después de todo, ¿no es el perdón y la compasión hacia el sufriente una de las bases de la doctrina de Jesucristo y su Iglesia?

    Frente a las otras civilizaciones mundiales a lo largo de la historia, el filósofo español menciona que la Cristiandad se distinguía de ellas por su forma de "mirar a las víctimas", cuyo sufrimiento no se explica por "un castigo o merecimiento", que convierte al que sufre "en una especie de paria".

    El mismo Jesús "se enfrentó a esta visión", explica Quintana Paz, y su vida es la plasmación del sufrimiento en "el más inocente de los hombres" que rompe la lógica de las otras civilizaciones. La víctima, dice, "no es alguien despreciable, todos deben ser atendidos y esa es la manera de entender del cristianismo".

    "Quitar a Dios de la ecuación": una secta, una manipulación y una ideología

    Y aquí es donde entra la ideología woke como torsión de la fe. El wokismo o progresismo actual "intenta efectuar un cambio de civilización recogiendo del cristianismo la idea de centrarse en las víctimas" pero generando una víctima que victimiza. "No es necesaria una víctima individual, sino [tan solo una persona] que pertenezca a un colectivo victimizado", explica. 

    Así, frente a la posibilidad católica del perdón y acogida a la víctima, el wokismo "quita a Dios de la ecuación" y las "víctimas" quieren "convertirse en nuevos ídolos",  que ya no son "los fuertes, sabios o poderosos, sino los que hasta ahora han estado en el otro lado  y quieren pasar a ser los capaces de vengarse. Porque donde no hay perdón, hay venganza", menciona.

    Pintada de George Floyd.

    Los partidarios del wokismo exigen arrepentimiento sin ofrecer redención, y mientras "quitan a Dios de la ecuación", pretenden erigirse en "nuevos ídolos" que en lugar de dar perdón, piden venganza. En la imagen, George Floyd el delincuente que murió durante su detención por la policía. 

    Esta realidad se ha mostrado en las calles durante los últimos años: se difunde la máxima negrolegendaria de que San Junípero Serra esclavizó y exterminó indígenas hace 3 siglos y hoy, los hijos de los indígenas que realmente no exterminó se arrogan la categoría de víctimas que se "vengan" de Junípero vandalizando sus monumentos e imponiendo un discurso ajeno a la fuente y realidad histórica.

    Algo curioso es que aunque lo woke desata cada vez más sus purgas de forma indiscriminada, hay  un elemento que nunca deja de ser el blanco de todos los ataques y es todo lo que se desprende de la acción evangelizadora de la Iglesia y la Civilización Cristiana.

    Quintana Paz se refiere a esa "torsión de la Cristiandad" centrada en "un perdón sin Dios" que es el wokismo como una nueva "herejía".

    El Unitarismo y la cancelación

    De hecho, se hace eco de otros expertos en la materia como Curtis Yarvin que han llegado a situar en la "Iglesia" Unitaria Universalista los orígenes ideológicos de la cancelación. Fundados en 1961, los unitarios universalistas son el resultado de la fusión de la organización Universalista de América, surgida en 1793, y la Asociación Unitaria, de 1825.

    Yarvin solo sería uno de los cada vez más críticos con la doctrina woke que encuentran en ella "la enésima herejía o mensaje protestante" que "quita a Dios de la ecuación" como también lo hace el culto Unitario Universalista.

    Sin tener nada en contra de esta agrupación "religiosa con poco de lo divino", Quintana Paz  explica que quienes forman parte de la misma "pueden pertenecer creyendo en Dios o no, con una fe u otra. Tiene un dios a medias y puedes creer o no creer".

    Un evento de culto unitario universalista.

    Un evento de culto unitario universalista, que admite a integrantes de todas las creencias.  

    Lo cierto es que nada de lo que dice el filósofo es de "cosecha propia" u opinión, ni "el inmenso relativismo" que reina y propugna esta facción de orígenes protestantes ni los buenos ojos con los que contempla el movimiento woke y de cancelación, como se aprecia en su portal.

    "Somos personas de todas las edades, orígenes y creencias, curiosos y compasivos", afirma la página web del Universalismo Unitario, compuesto por siete principios. Entre ellos, la "compasión en las relaciones humanas" o la "búsqueda libre de la verdad" que, a su juicio, se encuentra en seis fuentes. "La maravilla trascendente afirmada en todas las culturas,  la sabiduría de las religiones del mundo o las enseñanzas espirituales de tradiciones centradas en la tierra que celebran el círculo sagrado de la vida" son algunas de ellas.

    Una "terrible amenaza" para la Iglesia que empieza a calar en ella

    Antes de concluir, Quintana Paz hace un llamamiento para prevenir a "un grupo de la cristiandad" que lejos de ser conscientes de la amenaza de la cancelación y lo woke, "no lo capta como una torsión del cristianismo, sino como una derivada": "Les parece que Constantino o los Reyes Católicos son figuras todavía muy opresivas que llevan el nombre de cristianos pero que en realidad no lo son. Los verdaderos cristianos son ellos, que han entendido a Black Lives Matter y al movimiento LGTB".

    La amenaza woke, concluye, no solo es "considerable", sino también "terrible": "Hay unas ideas que justifican un sistema de poder falsamente antiopresivo que es opresivo y va con la excusa de ser el más tolerante y abierto de la historia, pero que no lo es. Ese poder ya es mayoritario en las instituciones educativas, medios de comunicación e industria del entretenimiento".

    José María Carrera, ReL

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    viernes, 13 de enero de 2023

    ¿Reforma de la Iglesia? Dos opciones: «adaptarse» al entorno o «reavivar la exigencia cristiana»


    Pierre Manent, durante una entrevista del 25 de diciembre en Europe 1 CNews para comentar su libro 'Pascal y la propuesta cristiana'.

     

    Pierre Manent nacido en 1949 y profesor de filosofía política en la Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Sociales de París, es uno de los pensadores católicos de referencia en Francia y muy comprometido con la causa de la vida. Firmó el manifiesto Por una Europa fiel a la dignidad humana que promueve la plataforma One on Us y es un analista crítico con la evolución de las sociedades ex cristianas, asunto al que consagró su libro Las metamorfosis de la ciudad.

    Su último libro es Pascal y la propuesta cristiana, donde, partiendo del pensamiento del filósofo y matemático Blaise Pascal (1623-1662), tan inmerso en las disputas teológicas de su tiempo y cuyos Pensamientos han entrado a formar parte del canon del pensamiento occidental. Manent encuentra en las páginas de Pascal un "apoyo" para su planteamiento de la "urgencia de la cuestión cristiana".

    Sobre eso ha sido entrevistado por Laurent Dandrieu en Valeurs Actuelles:

    -¿Por qué empezar por [Blaise] Pascal, como hace Pierre Manent en su último libro, para evocar el "bautismo de cancelación" con el que Europa quiere darse un nuevo nacimiento que ya no deba nada al cristianismo? Sin duda porque "para encontrar los términos exactos y captar la gravedad y la urgencia de la cuestión cristiana", no hay mejor guía que la voz vibrante con la que Pascal nos invita a escuchar la propuesta de un Dios que se nos hace cercano, y articula de forma luminosa tanto la grandeza como la miseria de nuestra condición humana. ¿Podemos empezar preguntándole cómo ha acogido usted, personalmente, esta propuesta cristiana?

    -Criado en la más completa ignorancia de la religión, la descubrí en la khâgne [clases preparatorias literarias] de Toulouse gracias a mi profesor de filosofía, un tomista claro y riguroso. Al principio, para mí era como  una catedral doctrinal cuya amplitud y belleza admiraba, pero en la que no tenía mucha prisa por entrar. Quizá nunca habría entrado sin la atracción espiritual de Aniouta y Stanislas Fumet, artistas y místicos que hicieron palpable la cercanía de Dios. Pero no bastaba con entrar. Mi querido André Frossard, al final de su vida, temía haber admirado a Dios más de lo que lo había amado. Se trata de un temor que no me es ajeno.

    -Proliferan los ensayos que intentan demostrar la existencia de Dios mediante la ciencia y las razones intelectuales. ¿Qué cree que significa este enfoque racionalista de la fe? ¿Cómo nos ayuda Pascal a comprender el lugar que hay que dar a la razón en la fe?

    -Estos libros pueden ser más o menos rigurosos, pero es su mismo proyecto el que me parece vano. Ya se trate de la cosmología o de la bioquímica de la evolución, por muy eruditos que seamos, seguimos siendo espectadores de causas exclusivamente físicas, de "causas muertas" que, procediendo según el azar y la necesidad, solo producen efectos físicos, desprovistos de sentido humano. El Dios que algunos infieren o insertan es un Dios muerto, el "Dios de los filósofos y los eruditos". En cambio, el "Dios de Jesucristo", que es el "Dios de Abraham, Isaac y Jacob", se dirige inmediatamente a nosotros, a cada uno de nosotros. Tenemos que orientarnos y elegir nuestro camino en un inmenso drama viviente ante el cual no podemos permanecer como espectadores.

    'Pascal y la propuesta cristiana' de Pierre Manent.

    »Sin embargo, nuestra elección no es ciega. Pascal no recomienda lo que algunos han llamado el "salto de fe". Dios nos habla a través de las Escrituras judías y cristianas; estas Escrituras tienen sentido, tocan puntos de nuestras almas que no sabíamos que existían, despiertan posibilidades dormidas; en resumen, descubren un paisaje moral de grandeza y miseria más vasto, más rico y más sutil que cualquier doctrina humana. Esta experiencia no constituye una prueba demostrativa de la verdad del cristianismo, pero sí sugiere poderosamente que no es descabellado orientar nuestras vidas según los marcadores definidos por los "misterios" cristianos.

    -Usted recuerda que Pascal acusó a los jesuitas de su época de improvisar una "religión acomodaticia" que "satisficiera a todos". ¿No ha triunfado esta tentación de una religión acomodaticia en el catolicismo contemporáneo?

    -La cuestión no afecta solo a la Iglesia, sino a todas las instituciones humanas. ¿Qué cuestión? El de la "gran brecha" -término de Maquiavelo- entre lo que los hombres hacen y lo que dicen que deberían hacer. Ciertamente el problema se plantea en el caso de la Iglesia cristiana la cual, por un lado, formula mandamientos más rigurosos que cualquier otra institución y, por el otro, no excluye a ningún criminal, ni siquiera a los peores, de la posibilidad del perdón. Por tanto, es a la vez la más exigente y la más complaciente de las instituciones humanas. Esta inmensa amplitud del espíritu católico es difícil de negociar. La Iglesia se expone al reproche de pedir demasiado a los hombres y de perdonar demasiado, o al menos de perdonar a sus miembros con demasiada facilidad.

    »En consecuencia, la opinión pública la presiona para que reduzca la distancia entre lo que exige en principio y lo que permite de hecho. Este es, en mi opinión, el contexto más amplio de la crisis provocada por la revelación de la conducta de algunos sacerdotes y obispos. Ahora bien, si estas exigencias de la opinión pública, incluida la católica, parecen de sentido común, pueden, si no se tiene cuidado, socavar el principio mismo de la institución, que es ser a la vez la que manda y la que perdona, la que administra la grandeza y la miseria. Pascal no reprochaba a los jesuitas que perdonaran demasiado, sino que perdonaran con demasiada facilidad, que rebajaran el nivel de exigencia cristiana. En la actual crisis de la Iglesia, la cuestión no es si la institución debe reformarse a sí misma -debe hacerlo-, sino si la reforma debe llevarse a cabo conformando simplemente la Iglesia a las reglas, por otra parte recientes, de la sociedad que la rodea, o más bien reavivando el sentido y la urgencia de la exigencia cristiana en el corazón de los fieles y en la conciencia de la jerarquía.

    -Según usted, el catolicismo parece tener actualmente dificultades para distinguir la propuesta cristiana de la "religión de la humanidad": ¿tiene hoy el cristianismo la tentación de preocuparse más por la "unificación moral de la humanidad" que por la salvación de las almas?

    -La dificultad que tiene hoy la Iglesia para expresarse, para manifestar lo que le es propio, lo que constituye el sentido mismo de su existencia y de su misión, es en parte la consecuencia casi inevitable de la situación que le ha creado el régimen de "separación".

    »El principio del laicismo puede resumirse así: el derecho a mandar está reservado al Estado; la Iglesia tiene libertad para enseñar a los creyentes. Una partición razonable en sí misma, pero que condena a la religión a una atrofia progresiva. En efecto, ¿cómo se puede reivindicar la posesión de las llaves del Reino si el Estado que gobierna se muestra indiferente a esta misión? ¿Cómo se puede mantener a la sociedad atenta a la Iglesia como mediadora de salvación entre Dios y el hombre si la sociedad se organiza cada vez más en la indiferencia hacia las cosas de Dios?

    »Básicamente, la Iglesia pudo seguir afirmando el carácter único y urgente de su misión mientras se resistió a la pretensión del Estado de ser el único portador de la ley suprema. Ahora que ya no se atreve a defender su derecho frente al Estado, ya no sabe cómo decir lo que es, ni al público ni a los propios cristianos. Es cierto que sigue criticando con valentía ciertos excesos del legislador, pero este ni siquiera pretende tener en cuenta esas críticas, ya que proceden de la Iglesia, que no tiene nada que decir al respecto.

    La Cristiandad se construyó sobre la centralidad del templo y la unión del trono y el altar en torno al fin último. Cuando ambos se separan, explica Manent, la religión "se atrofia", pues no resulta creíble su mensaje de mediación con Dios cuando el poder rige todos los asuntos como si Dios no existiera. Imagen: El puente de la isla de Notre Dame, en un dibujo de Hamilton de 1827 conservado en la Biblioteca Nacional de Francia.

    »Por ello, la Iglesia tiene la fuerte tentación de esconderse entre la multitud y hablar la lengua extranjera que parece más cercana a la suya: el lenguaje de la compasión humanitaria, que se asemeja al lenguaje de la caridad cristiana. Pero esto es obedecer a otra religión, a otra comprensión de la miseria humana y a otra concepción del remedio para esa miseria.

    »¿En qué consiste esta nueva religión? Define la miseria, así como el remedio para la miseria, en términos fuertemente políticos: la deseable unidad de la humanidad se ve obstaculizada por una división principal, la que separa el "centro" de las "periferias", el "nosotros" de los "otros", Occidente del resto y principalmente de los pueblos antes dominados. El remedio a esta miseria y el sacramento de la unidad humana está en el gesto más sencillo del mundo: derribar la barrera entre ellos y nosotros, dejarles entrar si lo desean, porque tienen derecho a hacerlo como titulares de derechos humanos.

    »Definir las tareas de la caridad cristiana en el marco de esta concepción de los desafíos del presente es tomar una posición política discutible y, sobre todo, es disminuir singularmente la finalidad de la caridad. Así como la condición de los obreros no resumía la miseria del mundo en tiempos de los sacerdotes obreros, la condición de los emigrantes hoy no resume las tareas de la caridad cristiana. Al igual que entonces los trabajadores tenían la fuerza de su número y de sus diversas organizaciones, hoy los emigrantes tienen la fuerza de su número y de las diversas organizaciones que fomentan y facilitan su emigración. Son personas activas, dispuestas y emprendedoras que transforman profundamente el equilibrio del mundo: sus sociedades al abandonarlas, las nuestras al establecerse en ellas. La caridad cristiana debe acudir en ayuda de su desamparo, pero debe guardarse de dejarse seducir por su fuerza.

    -¿La cancelación del cristianismo en la conciencia europea se explica solo por un malestar respecto a nuestra historia, o refleja también el hecho de que el hombre occidental ya no sabe reconocer su propia miseria? El wokismo, ¿no es el triunfo de Rousseau sobre Pascal, culpando de todos los males a los defectos "sistémicos" de la sociedad, ignorando la responsabilidad personal y el pecado?

    -Los europeos están inmersos en una penitencia sin perdón ni redención. Están repudiando todo su pasado, sus antiguas naciones, su antigua religión, todo por lo que han sido mandados y por lo que han mandado al mundo. No creo que esto signifique el triunfo de Rousseau. Los europeos no se creen "naturalmente buenos"; al contrario, se creen malos, piensan que lo han sido durante siglos. Así que quieren convertirse en inocentes. ¿Cómo pueden hacerlo si han repudiado la religión del perdón, que pertenece a los siglos malvados? Todo lo que tienen que hacer es desaparecer, desaparecer para ser mejores, desaparecer para dejar finalmente de ser malvados. Pero, ¿cómo desaparecer, cómo hacer saber que desaparecen y que quieren desaparecer? De ahí el frenesí de demolición, cancelación, renuncia, retractación, abjuración... Sobre todo, ¡para no verse en el espejo, para no parecerse a sí mismos, para no reconocerse!

    Pierre Manent, de quien hemos recogido en ReL tanto artículos como entrevistas, conversa en CNews Europe 1 con Sonia Mabrouk, Nicolas Barré y Matthieu Bock-Côté, algunos de cuyos artículos también hemos reproducido en ReL. (en francés)

    »El vértigo del abatimiento que se ha apoderado de nosotros nos lleva a extrañas consecuencias. Incluso cuando hemos hecho de la humanidad ese "gran ser" que solo tiene derecho a nuestro afecto, o incluso a nuestra adoración, descubrimos con creciente parálisis que esta humanidad es la especie más dañina, más tóxica, más destructiva, más depredadora... Así vemos a muchos cristianos que, después de haber sucumbido a la idolatría de una humanidad sin Dios, parecen a punto de abrazar la idolatría de una tierra sin hombres. Sin embargo, han dado su fe al Dios amigo de los hombres y a la promesa de un cielo nuevo y una tierra nueva.

    -Termina señalando que la religión de Pascal se percibe a menudo como marcada por la tristeza, mientras que usted la ve totalmente orientada hacia la alegría. Podríamos extender esta observación al conjunto del catolicismo contemporáneo: ¿por qué parece haber perdido esta capacidad de transmitir esperanza? ¿Cómo podemos volver a comunicar esta alegría?

    -¡Esto no es asunto de mi ministerio! Puedo solo decir esto: para Pascal, la vida cristiana es una vida con Dios. El cristiano se une a Dios mediante la oración y los sacramentos. La gracia es el principio de una alegría incesantemente renovada, porque uno no se acostumbra a la gracia, y no debe acostumbrarse a ella, porque entonces la pierde. Un alma muerta es un alma extremadamente habituada, decía Péguy. Cada momento debe ser, por tanto, una oportunidad para apegarse a la presencia activa y bienhechora de Dios. Esto no tiene nada de místico. Se incluye en las instrucciones para el Dios amigo de los hombres, si se me permite la expresión. No creo que los católicos contemporáneos ignoren la alegría. En cuanto a "comunicarla", hay que tener cuidado... Conviene cierta discreción para la alegría, como para la felicidad en general.

    ReL
    Traducido por Verbum Caro.

    Vea también       La Reforma de la Iglesia: La Conversión