
Una colisión de trenes de alta velocidad al sur de Madrid
dejó hoy 68 muertos y decenas de heridos, y se prevé que el número de víctimas
aumente
En España, al menos 68 personas perdieron la vida tras un accidente de tren en Toledo. El número de heridos ya supera los 50 y los cuerpos de emergencia continúan laborando en el lugar del siniestro. Ante esta tragedia, la Iglesia brinda consuelo
El miércoles 28 de octubre ocurrió un grave accidente en la
provincia española de Toledo, al sur de Madrid, donde dos trenes de alta
velocidad chocaron entre sí. El accidente ocurrió alrededor de las 08:54 horas,
entre trenes que cubrían el trayecto entre Madrid y Sevilla. Uno de los trenes
viajaba con 378 pasajeros, y el segundo con 174, incluido un bebé.
Esta tragedia ocurre menos de un año después del accidente ferroviario en Andalucía, donde 46 personas
murieron por la colisión de dos trenes de alta velocidad el 18 de enero.
La voz de la Iglesia
Ante la tragedia, la Iglesia en España ha llamado a la
oración y ofrecido consuelo a los familiares de las víctimas.
La Conferencia Episcopal Española (CEE) emitió un comunicado
en donde expresó sus condolencias y aseguró su oración por los afectados.
Además, pidió que, en las celebraciones de la comunidad
cristiana, se haga oración por las víctimas y sus familias, “para que, bajo la
intercesión de la Virgen María, Consuelo de los afligidos y Reina de la paz, el
Señor les conceda el don de la Vida a las víctimas y esperanza a las familias y
afectados”. Asimismo, encomendó a los cuerpos de emergencia que atienden a los
heridos y acompañan a los familiares.
En otro comunicado oficial,
la arquidiócesis de Toledo expresó que, en unión con la la parroquia de Urda,
la parroquia de Los Yébenes y Cáritas Diocesana de Toledo, se pone a
disposición de todas las personas afectadas y de sus familias para ofrecerles
la ayuda, el acompañamiento y el apoyo que puedan necesitar en estos difíciles
momentos”.
El Cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, afirmó seguir
con “profundo pesar” la información sobre el accidente. “Rezamos por el eterno
descanso de las víctimas, por la recuperación de los heridos, por sus familias
y por quienes se entregan en las labores de asistencia”, escribió en X.
Mons. Arguello,
arzobispo de Valladolid, reconoció que la tragedia “se ha cruzado de nuevo por
la via de nuestra existencia. La realidad inexorable de la cruz en forma de
estructuras, responsabilidades personales e institucionales, límite humano y
misterio del mal nos invita a mirar a la Vera Cruz del Cristo de Urda, llorar y
orar”.
Por su parte, Mons. Francisco César García Magán, obispo
auxiliar de la región donde ocurrió el accidente, se unió al dolor de las
familias y pidió por su consuelo y fortaleza.
Majo Frias, Aleteia
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