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jueves, 9 de septiembre de 2021

¿Amar al otro es tapar sus defectos o no?

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Amar mientras no me decepcionan es hasta sencillo. Porque la persona amada responde a todas mis expectativas, a todo lo que espero de ella. Pero ¿y cuando me falla?

Dicen que cuanto más conozco algo más puedo amarlo. Un conocimiento que logro con el corazón. No sólo con los ojos que se apegan a la superficie de las cosas, de las personas. O tal vez es amando a alguien o algo que llego a conocerlo en profundidad.

La cercanía que me da el conocimiento me ayuda a crear una intimidad nueva, antes desconocida. De cerca veo mejor la humanidad de la persona amada. Y conociéndola hasta en lo más pequeño puedo amarla más.

Conocer los defectos y límites puede lograr que mi amor sea más grande, eso siempre me sorprende. Amando conozco más. Conociendo más, amo más.

No es un amor verdadero el que siento por un desconocido al que sólo admiro. La admiración no conlleva necesariamente el amor. Pero eso sí, cuando amo es necesario que admire a la persona amada.

Amar tapando lo que no me gusta de mi amado empobrece mi amor. Es como si no supiera integrar en el amor los defectos y los límites. Queriendo que la fascinación del enamoramiento tape o disimule las manchas y pecados.

¿Cómo puedo llegar a sentir que amo incluso lo que me incomoda? Es un paso más en ese amor que me engrandece como persona. El que ama así ama a un nivel superior.

Amar mientras no me decepcionan es hasta sencillo. Porque la persona amada responde a todas mis expectativas, a todo lo que espero de ella. Y cuando me falla o no logra hacer todo lo que yo deseo, me frustro y siento que no es igual mi amor que antes, cuando todo fluía y era sencillo.

Pensar que mi amor depende del sentimiento es limitarlo a un aspecto del amor que pretende ser más grande. El sentimiento faltará en ocasiones. Sentiré poco o no sentiré como antes. ¿Ha muerto el amor?

Entonces descubro que el amor es una elección continua. Elijo a quien amo, pero no la primera vez, sino todos los días. Incluso cuando los defectos me han herido, o las expectativas se han visto frustradas. Incluso cuando lo que sentía, pasión, o deseo, ya no es tan grande, es menor y parece estar dormido.

Me siento culpable y pienso que ha muerto el amor, que todo es pasajero. Pero no es así necesariamente. El amor es más grande que un sentimiento. Más profundo que la admiración. Más fuerte que la fuerza de la pasión primera. Llamado a ser eterno el amor no conoce límites, conviviendo con ellos.

Mi capacidad de amar es limitada. No puedo amar como Jesús me ama. No logro amar renunciando a mi deseo. Y no consigo amar entregando el cien por cien y sabiendo de antemano que no me importa lo que reciba a cambio.

Ese amor generoso, imposible, es el amor que desea vivir mi corazón pequeño y eterno. Es el amor que puede hacer que mi vida sea diferente y merezca la pena. Me levanto de nuevo cada mañana pidiéndole a Dios que renueve mi amor.

Vuelvo a elegir, como un niño, siempre en presente, a la persona amada. Elijo el camino previamente elegido. Elijo los sueños ya antes soñados. Y no tengo miedo. Dios lo puede hacer posible en mí.

Quiero amar más, conociendo más en profundidad lo que Dios ha puesto en mí, como un amor que me saca de mis egoísmos y mis miedos. Porque sufre menos quien no ama. Y también goza menos. Porque amando más se sufre siempre.

La pérdida en la vida es el mayor desgarro. No por eso dejo de pensar que quiero conocer más a quien amo. No dejo de sorprenderme y admirarme de su belleza escondida. Y no dejo de amar también aquello que no es virtud, sino defecto.

El límite que me confronta con mis propios límites. Y entonces tiene sentido todo lo que vivo, todo lo que amo. Y la vida florece a mi alrededor al sentir los dedos de quien me ama y me describe en sus sueños.

El amor humano es sólo el reflejo pálido del amor del cielo. Amar y ser amado el sentido último de mi vida plena. Y sé que he nacido para amar de muchas maneras y a muchos.

Y no por amar a más mi corazón ama menos. Es más grande su poder, no sé como lo logra Dios, pero lo hace. No por no amar  a alguien en exclusividad es mi amor más pobre. Porque lo personal es lo que hace que el amor sea grande.

Un amor que ama conociendo y cuanto más conoce a quien ama, con más fuerza lo ama. 

Carlos Padilla Esteban, ReL

Vea también       Sufrir con paciencia los defectos del prójimo




































 

miércoles, 17 de julio de 2019

Christopher y Wendy West: anécdotas de su exitoso matrimonio

Con más de 20 años de matrimonio, la famosa pareja revela experiencias de su matrimonio que ayudan a responder a preguntas prácticas sobre la vida conyugal.

CHRISTOPHER WEST

Christopher West es esposo y padre de cinco hijos. Con los años se ha convertido en unos de los más renombrados promotores de la Teología del Cuerpo, ofreciendo conferencias sobre el amor y las relaciones de pareja por más de 20 años en todo el mundo.
Junto a su esposa Wendy, lanzó un podcast llamado “Ask Christopher West” en el que a través de experiencias personales, la pareja responde a preguntas concretas que les hace la gente sobre la vida conyugal. ¡Aquí algunas de ellas!

El primer año de casados no es una “luna de miel”

En noviembre de 1996 cumplíamos con Wendy nuestro primer aniversario. Estábamos en una fiesta cuando alguien se acercó y nos preguntó cómo había sido ese primer año. Dije: “Mucha gente dice que el primer año es difícil, pero para Wendy y para mí fue fácil”. Años después, Wendy le confesó a su esposo: “Ahí fue cuando supe que no tenías ni idea”.
El matrimonio nunca es fácil: al comienzo hay un choque de dos culturas diferentes sobre el modo en que organizas tu casa, lo que pones en la mesa, tus hábitos para dormir y la lista continúa… Cristopher cuenta que le gustaba tener las sábanas de un modo y a Wendy de otro, hasta tal punto que hoy recuerdan entre risas que llegaron a sugerir cortarlas.
En otra oportunidad, Christopher le pidió a Wendy que comprara “pan bueno”. En su familia ese pan tenía un significado específico: era una baguette suave por dentro, pero para Wendy significaba un pan más nutritivo; por lo que ese día no cumplió con el pedido de su esposo.
Si hay tensiones no significa que algo anda mal con tu matrimonio. Es un camino de aprenderse el uno del otro y eso implica hacer renuncias. Aprender a renunciar es el resultado de ese compromiso y el conocimiento mutuo lleva dolor, pero nos abre a aceptarlo y experimentar la decepción. Al final, con amor esas cosas se resuelven.

Existen maneras de manejar los conflictos en el matrimonio

Siempre tuvimos muchos conflictos en nuestro matrimonio. Hace unos años Wendy fue a visitar a su hermana que estaba enferma y yo tenía una clase y estaba agobiado porque tenía fobia a enfermarme. Justificaba mi enojo diciéndole que no me había dicho nada sobre la salud de su hermana. Tuvimos un conflicto y luego vi que nuestros corazones se alejaban.

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By Rawpixel.com/Shutterstock

Le pregunté si podíamos hacer una pausa por un minuto. Ese tiempo me ayudó a ver que había sido yo el que había empezado el conflicto. Le pedí perdón y nuestra conversación cambió. No solo pudimos encontrarnos de nuevo y perdonarnos, sino que además -para nuestro beneficio- ninguno de los dos se enfermó.
Wendy dice que algo que le ha funcionado mucho es aprender sobre temperamentos o tipos de personalidades: “Siento que cuando miro para atrás, los conflictos al principio vinieron en parte por no conocer nuestros temperamentos. La manera en que veo el mundo y mis prioridades en las situaciones de conflicto son diferentes a las de mi esposo”.
“Los aspectos más importantes de nuestras personalidades y las maneras en que aceptamos y entendemos situaciones diversas pueden ser algo clave. Esto nos ayuda a aceptarnos y entendernos. Nuestras diferencias son para complementarnos y al final, para crecer juntos”.

Nunca se ha aprendido lo suficiente cuando se trata de amar

Los matrimonios deberían aprender esencialmente la teología de sus cuerpos que están llamados a vivir en el amor. Cuando viajo, hay gente que me dice que nunca vivió eso. Aún aunque haya compromiso y parezca que todo está bien en la relación, llevamos heridas del pasado, situaciones que nos dejaron con algunas preguntas sin responder.

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Sashafolly - Shutterstock

Siempre podemos recibir ayuda cuando tenemos un entendimiento más profundo sobre nosotros siguiendo las reglas de lo que es un matrimonio. No puedo imaginar veintitrés años de casado sin este conocimiento, así como también la vida misma y la manera de mirar el mundo. El conocimiento ayuda mucho a descubrir nuevas facetas del corazón.
Pero es cierto que también hay un peligro real y es dejar todo el conocimiento en nuestra mente sin pasarlo por el corazón. Todo tiene que ser pasado por el filtro del amor. No sólo saberlo, sino llevar esa experiencia a otro nivel: a una transformación interna.
Una de las editoriales más grandes me había ofrecido escribir un libro para esposos que sería muy remunerativo llamado “Amarla correctamente”, pero cuando se lo conté a Wendy me miró y me dijo “cariño, tú y yo necesitamos hablar. Va a ser largo y va a ser doloroso, pero déjame decirte que no estás en posición de escribir un libro para esposos llamado así”. Tenía todo el conocimiento académico, pero se le había olvidado pasarlo por el corazón.

Siempre hay sacrificios, pero es importante hacerlos juntos

Wendy dice que muchas veces no fue fácil quedarse en casa mientras su esposo se iba a trabajar, pero al mismo tiempo se sentía bendecida al ver a su esposo compartir sus dones y ver cómo Dios trabaja a través de él. Ella sentía que también era parte de ello. De hecho, Christopher asegura que todo lo que ha hecho ha sido gracias al esfuerzo de su esposa.

By coka/Shuterstock

“Cuando comenzaba nuestro matrimonio, tuve la oportunidad de hacer un aporte económico trabajando como enfermera pagando las cuentas mientras Christopher estudiaba. El horario de uno afectaba directamente al otro. Algunos de los desafíos que más recuerdo pasaban por sentir la falta de ayuda cuando él estaba fuera, o cuando estaba en casa pero cansado”.
Siempre hemos hecho elecciones hablando sobre las prioridades. Hay sacrificios como familia, pero es importante hacerlos juntos. Eso tiene que estar claro desde el comienzo. 

Un amor verdadero no es un amor perfecto

Hermosas cosas pueden crecer en lugares rotos. Nuestro amor es real pero son muchas las veces en que no nos hemos sentido amados. No nos amamos perfectamente. Esa es la vida. Christopher dice que en ese sentido le gusta saber que es “un hermoso desastre”.

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fizkes - Shutterstock

El amor es real y posible, pero surge de trabajar en nuestras vulnerabilidades y crecer juntos. No tenemos que tener una fantasía de lo que el amor debería ser. Todos vamos a enfrentar situaciones en las que tendremos que vivir nuestra debilidad.
El amor no se trata solo de sentimientos bonitos. Y eso tampoco significa que el amor se termina. La intimidad tiene una disposición espiritual con un significado más profundo en nuestros corazones. Incluso en los momentos en que no recibimos el amor de acuerdo a la manera en que nos sentimos amados, podemos reconocer ese don interior.

El hombre y la mujer se complementan en la crianza de los hijos

Vivimos en un mundo donde no siempre es posible contar con los dos padres por diversas situaciones. Sea cual fuera, se reconoce que cuando uno de los dos no está, algo falta. Las mujeres solteras, por ejemplo, son verdaderas heroínas, pero eso no significa que falte algo.
En el orden natural hay diferencias sexuales que importan. El hombre es padre y la mujer es madre. La palabra padre combina a los dos, pero hay diferencias importantes a reconocer aunque es tan peligroso exagerarlas como ignorarlas.

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OSEBNI ARHIV DRUŽINE HREN

Nuestro hijo Tomás tenía 7 años cuando me dijo “papá, cuando me abrazas tu abrazo es fuerte y firme, y cuando mamá me abraza es más suave; pero necesito los dos”. También los padres suelen jugar con sus hijos de un modo que para las madres puede ser arriesgado.
Wendy cuenta que les gustaba ir a Pensilvania con sus hijos pequeños. Allí había un sector con rocas cerca del río y Christopher quería llevarlos allí, pero ella se sentía incómoda y no quería que se lastimaran. Su postura fue determinante. Decidió confiar en su esposo que los ama, pero no fue y se quedó a esperarlos: “tú puedes llevarlos, pero yo no voy”.

Cecilia Zinicola, Aleteia



martes, 18 de junio de 2019

Pareja e infidelidad: Es necesario ir a las raíces de la decepción

Un sentimiento no es ni bueno ni malo – es. Se trata de comprender qué hacer con él...
y de observar qué revela sobre la crisis de la pareja



Todos conocemos parejas que se separan porque una repentina pasión se ha apoderado de uno de los cónyuges, quizás incluso cuando se les consideraba ejemplo de solidez. Seres moralmente fuertes pueden verse arrastrados por una pasión inesperada y violenta como un viento tempestuoso. ¿Qué deberían hacer? ¿Dejarse arrastrar, a riesgo de hacer sufrir terriblemente a la pareja y a los niños? ¿Resistir, con el sentimiento de estar sacrificando la propia felicidad permaneciendo junto a una persona a la que ya no se ama, o se ama menos que a otra?
Para aclarar este difícil problema, quizás sea mejor intentar comprender mejor el funcionamiento de la pulsión amorosa. El primer amor del ser humano es el de su madre, y uno la ama con un amor de fusión e idealista, hasta el punto de que el primer “circuito impreso” del amor es este vínculo exclusivo, maravilloso, total.
Entonces, el ser humano es arrancado de ese circuito: tiene que compartir a su madre con sus hermanos y hermanas, y sobre todo con su padre, que cada noche se la quita – y en todo caso, antes o después descubre que su madre no es perfecta. ¿Decepción? Ciertamente, pero muy útil, porque está en la raíz del amor de mañana: “Un día – piensa el niño – yo también tendré a alguien solo para mí, que será maravilloso como mamá”.

La necesidad de amor, un “misil inteligente”

Dicho en otras palabras, en su corazón se ha creado una fortísima necesidad de amar y de ser amado, una necesidad que es esperanza de amor. Por hacer una comparación, se ha formado en él como  un misil que contiene una prodigiosa fuerza de amar, un misil inteligente que elige su objetivo. Bastará que hacia los 16-18 años, un buen día encuentra a alguien hacia quien ese misil se orientará en seguida, con la esperanza de vivir con esa persona el amor exclusivo y gratificante que conoció en la infancia.
Probablemente, este amor tan exigente es a menudo defraudado… como lo fue la primera vez. El misil entonces cambia de dirección, elige otro objetivo del que se espera la felicidad perfecta… y confiere a la persona objeto de la nueva elección todas las cualidades (que no necesariamente le pertenecen).
El amor, vivido así, es un transfert, y es bueno tomar conciencia de ello, aunque sea solo para preguntarse si esta nueva pasión es verdaderamente razonable, o si no forma más bien parte de un sueño loco, de una expectativa desmesurada: el sueño de lograr la felicidad perfecta con un/a pareja de tal perfección que impediría toda duda.
Ante cada nueva pasión es bueno preguntarse si no se está entrando en el reino de los sueños. ¿No es que se ha transferido apasionadamente a un tercero el amor que hasta ese momento se había invertido en el cónyuge y que se ha visto defraudado?Pero entonces ¿sería posible hacer un “contra-transfert” hacia el cónyuge? Hay que reconocer que el corazón, teniendo “sus razones que la razón desconoce”, no domina fácilmente esta nueva pasión: al “misil” le cuesta volver hacia el cónyuge por la sencillísima razón de que no puede idealizarlo en un sueño – conoce sus límites, no puede fantasear con ellos.

Un sentimiento es moralmente neutro

Y sin embargo, esta vuelta hacia el cónyuge no es imposible, si se dan algunas condiciones. Cuando la pasión brota en un corazón, no sirve de nada dramatizar demasiado rápido, ni culpabilizarse por tener un sentimiento que la moral parece condenar. Un sentimiento no es ni bueno ni malo – es. Se trata de comprender qué hacer con él. 
En la medida en que no se cultiva y que no se lleva a los actos, no existe ninguna culpa. Es incluso sano admitir uno mismo el sentimiento con un cierto sentido del humor. Si no se toma en serio, se atenuará rápidamente, pero al contrario, puede convertirse en obsesivo si se le da demasiada importancia. Todo ser humano puede sentir un día u otro una atracción hacia una persona extraña, no es el fin del mundo: Nos reímos de nosotros mismos y pasamos página.
Lo que importa es reaccionar lo antes posible, ya que el más pequeño gesto hacia el otro desencadena un proceso que sería cada vez más difícil de controlar. Esta reacción enérgica (¡la fuga es quizás la forma más elevada del valor!) se verá facilitada si se tiene en cuenta lo que implica un vínculo que nace y sus consecuencias. Desconfiando de la tentación (¿adolescente?) de pensar que uno es capaz de flirtear sin estar jugando con fuego.
Si la pasión es particularmente poderosa, porque quizás se ha pasado al nivel de los hechos, hay que saber si se quiere – o no – intentar salir del impasse. Algunos – por desgracia – no intentan siquiera superar sus pasiones. En ese caso, al menos habría que tener la delicadeza de no culpabilizar al cónyuge, reconociendo que la causa de la ruptura está en la propia debilidad.
Si se quiere intentar dominar esta pulsión, es necesario dejar de creer que se puede curar de un amor imposible cuando en realidad se espera – más o menos conscientemente – que pueda realizarse. A menudo son las “medias tintas” (llamadas telefónicas, encuentros breves) las responsables de las rupturas, y retrasan también la cicatrización de la herida amorosa.

La pareja puede volver a empezar más fuerte que antes

¿El amor al cónyuge puede volver? Ciertamente, si la ruptura con la tercera persona es total, pero sólo después de meses de curación, poniendo en primer plano la voluntad de amar. La ternura y la admiración volverán más tarde. Está claro que es útil, para la pareja, pedir ayuda a una persona competente… y en la oración por la gracia del Señor. Dejarse ayudar, sobre todo, para intentar averiguar qué es lo que puede explicar la decepción en la base de la atracción por la otra persona en uno de los cónyuges. Una pareja que supera este problema puede volver más unida y más fuerte.
(Respuesta de Denis Sonet, especialista en la vida de pareja, a una consulta de un lector del blog francés “Edifa”. La traducción es de Aleteia)









































viernes, 24 de agosto de 2018

Los 5 niveles de riesgo en el conflicto conyugal

Y la mejor manera de responder y reparar la relación en cada situación

KŁÓTNIA MAŁŻEŃSKA

Algunas personas sueñan con una relación sin conflictos, pero eso no es necesariamente sano: puede ser una señal de dependencia emocional o psicológica excesiva, no de que uno de los cónyuges está siempre de acuerdo con el otro.

En verdad los conflictos y desencuentros prueban que la relación tiene vitalidad. El trabajo, los niños, los parientes, el dinero, son todos temas que pueden provocar debates acalorados. Pero los desencuentros son también oportunidades para que ustedes se conozcan y amen más profundamente. Sea cual fuere la fuente del conflicto, es importante saber cómo navegar esos desencuentros, manteniendo la relación intacta.
Más importante que la causa real de la discusión, que puede ser grande o pequeña, es el impacto que un conflicto tiene en los cónyuges. Para ayudarles a decidir sobre un plan de acción, piensen en su situación en términos de advertencia de avalancha: bajo riesgo, riesgo en ciertas áreas, riesgo en varias áreas, alto riesgo y riesgo muy alto – para la relación. Para evitar ser llevado por la avalancha, aquí están las estrategias para cada nivel de riesgo – para ayudarles a pasar por el conflicto mientras fortalecen su relación:
Bajo riesgo: corregir inmediatamente
Si un pequeño error resulta en sentimientos heridos, un beso y una disculpa sincera muchas veces pueden ser suficientes para corregir. Evita provocaciones o riñas. Basta decir: “Discúlpame”. ¡Existen pocas frases tan eficaces como esa!
Riesgo en ciertas áreas: toma medidas preventivas
Algunos cónyuges evitan completamente el conflicto. Otros tienden a hablar todo en el calor del momento y corren el riesgo de machacar al otro con palabras irritadas. Si se encuentra en el extremo o en algún lugar en medio de eso, una reunión semanal puede ayudar a facilitar la comunicación constructiva.
Saber que todas las noches de viernes, por ejemplo, revisarán las cosas que pasaron durante la semana, puede dar seguridad a los cónyuges. Tales reuniones pueden ser usadas para discutir la próxima semana, hacer planes para el fin de semana y lidiar con el conflicto o una amargura del pasado.
No es necesariamente fácil – agendar esta reunión semanal regular puede exigir sacrificio – pero puede valer la pena. Es un esfuerzo que permite que se refresquen todas las semanas, trabajen los malentendidos, se perdonen el uno al otro… Una vez que adquieran un hábito mejor de comunicación, pueden ser más flexibles con los tiempos de reunión.
Riesgo en varias áreas: usen las herramientas de comunicación
Igual que evitamos tocar un motor hasta que no se enfríe para no quemarnos, también debemos evitar abordar el conflicto cuando las emociones son calurosas. Paren y definan un tiempo para revisar la situación. Antes de lidiar con el conflicto como pareja, dediquen un tiempo solos para escuchar sus propios sentimientos, aceptando todos: rabia, disgusto, rechazo, frustración, tristeza, falta de comprensión, decepción, espanto… También hagan un balance de cualquier necesidad de descanso no atendida, apoyo, compartición, comprensión, etc.
Esperen a que ambos estén calmados y receptivos antes de volver a conversar. Si tu pareja está tranquila, haz preguntas abiertas para atraerle a la conversación. Recuerda que te toca a ti asumir la responsabilidad de tus necesidades. A veces, el simple paso de nombrarlas puede crear cambios positivos.
Comparte tus propios sentimientos y experiencia y pregunta a tu pareja cuál es su punto de vista. Evita declaraciones acusatorias contra la otra persona. En vez de eso, usa frases como “Creo que… Siento que… Desde mi punto de vista…”. Este abordaje invita al diálogo y al verdadero intercambio.
Una vez que ambos se sienten escuchados y entendidos, pasa a la acción. Teniendo en cuenta sus respectivas necesidades, ¿qué decisiones son necesarias para resolver ese conflicto? ¿Cómo pueden evitar un conflicto semejante en el futuro?
Alto riesgo: da un paso atrás
Si están enfrentando un gran desacuerdo, primero determina si es un conflicto de valores o un conflicto de necesidades. Los conflictos de valores son particulares para las personas implicadas. Se relacionan contigo y tu historia personal y muchas veces exigen que uno u otro miembro de la pareja revise sus propios criterios.
Ejemplos de ese tipo de conflicto: “Mi marido se niega a usar un chaleco en la boda de la prima Clara”. “Mi esposa se niega a dejar que nuestra hija se haga agujeros en las orejas”, ou “Ella deja a nuestra hija usar maquillaje a los 13 años”. Hay mucho drama envuelto en ese tipo de conflictos, particularmente si tocan valores personales.
Reconocer que nuestros puntos de vista son distintos es un gran paso que requiere objetividad y apertura mental. Uno o ambos necesitan hacer concesiones; asegúrense de no es siempre el mismo cónyuge el que cede, y que ambos están haciendo esfuerzos para adaptarse. Si es posible, intenta transformar un compromiso en un acto de amor. Hacer sacrificios el uno por el otro puede realmente fortalecer el vínculo matrimonial, si se hace de buen grado y con amor; como seres humanos, cuanto más nos sacrificamos para invertir en algo – incluida una relación –, más nos identificamos com ella y nos comprometemos con su éxito.
Muy alto riesgo: actúa inmediatamente
Si estás profundamente deprimido, desanimado y herido, y crees que la conversación no lleva a ninguna parte, busca ayuda profesional. Los consejeros matrimoniales o terapeutas de parejas pueden proporcionar herramientas y consejos para ayudarles a salir de una situación difícil. Es buena idea buscar ayuda antes que la situación se vuelva insoportable.
Insultos repetidos y/u violencia física no son simplemente desencuentros o conflictos: son actos de abuso. Si estás en esta situación, graba lo sucedido o llama a los servicios de emergencia para obtener ayuda inmediata. El apoyo está disponible para ayudar a tomar las decisiones acertadas para ti y para la seguridad de tus hijos.

BÉNÉDICTE DE DINECHIN, Aleteia








martes, 19 de diciembre de 2017

Cómo salvar tu decepcionante Adviento (sí, incluso ahora)

Remángate, échate una taza de café (o una copa de vino) y
¡manos a la obra!

¿Tu temporada de Adviento ha sido un fiasco? Bien, ya no estoy sola. La corona de abeto que hice con tanto cariño se secó en una semana y terminó en el patio trasero, en lo que resultó ser una metáfora bastante buena de mi situación espiritual.
Quizás tú empezaras el Adviento con grandes esperanzas y un puñado de resoluciones excesivamente ambiciosas. Desde luego, ese fue mi caso. Iba a cantar himnos de Adviento a mi hijo y leerle el Evangelio diariamente. Iba a reducir mi ritmo de vida y dedicar más tiempo a lecturas espirituales. Como muy mínimo, iba a recordar que de hecho es Adviento. Pero cuando llegó y pasó el domingo de Gaudete, me di cuenta de que ni siquiera había conseguido lo mínimo.
Bueno, el Adviento es corto este año, pero nada nos impide sacarlo adelante, incluso a estas alturas. Si todavía no es Navidad, eso significa que todavía tenemos trabajo que hacer, y no creo que haya nada que le guste más a Dios que una buena conversión de última hora.
Remángate, échate una taza de café (o una copa de vino) y ¡manos a la obra! Aquí tienes unas cuantas ideas sencillas para devolver tu concentración al Año Litúrgico y preparar nuestros tardíos espíritus para la Navidad, justo a tiempo.
  • Velas. Velas por todas partes

Si tienes una corona navideña o un centro de mesa, enciéndelo. Apaga las luces y come a la luz de las velas. Si no tienes arreglos florales, come a la luz de las velas igualmente, incluso si todo lo que tienes son velas de té. Cristo es la luz del mundo y esperarle en penumbra es una forma de crear expectativa y paz en el alma. La ausencia de la luz eléctrica habitual desde el techo te hará sentir que está sucediendo algo especial; que es, en efecto, lo que está pasando.
  • Limpia un poco

Quizás odies limpiar. No te preocupes, muchas personas muy santas también. Pero si hay un invitado muy importante que viene de camino, quizás al menos quieras echar lejía en el aseo o retirar los platos del desayuno. Tú y yo esperamos al Invitado más importante de todos y un poco de limpieza nos ayuda a recordar que estamos anticipando algo grande. Hará que tu casa y tu alma se sientan un poco más preparadas para la Navidad.
  • Pon música

No escuchas música de Adviento en julio, ¿verdad? No, si la escuchas en algún momento, es solamente durante estas cuatro cortas semanas del año. Eso implica que te devolverá recuerdos nostálgicos de otros Advientos en los que quizás te fuera mejor. Si nunca escuchas música de Adviento, pruébalo, porque es una forma maravillosa de preparar el tono para la temporada y recordarte la santidad de este tiempo. Para algo meditativo, me encanta el disco Benedictines of Mary, de Advent at Ephesus. Aunque el Mesías de Handel es especialmente bueno, ya que su letra está extraída directamente de la Biblia, así que cuenta también como lectura espiritual. Pon tu música de fondo a lo largo del día e irá filtrándose en tu alma.
  • No temas poner un poco de decoración navideña

El Vaticano puso su árbol de Navidad el 7 de diciembre, pero nosotros todavía estamos a tiempo de sumarnos. De hecho, muchas personas esperan hasta la misma Nochebuena para decorar. La escena de la Natividad y tu árbol son un poderoso recordatorio de lo que viene de camino. Y no te preocupes sobre si está perfecto o no. Mi árbol es de plástico y mi corona de abeto es la mar de hortera, pero al menos están ahí. También me imprimí el Himno para Navidad de Richard Wilbur y lo pegué en el espejo de mi cuarto de baño. Me hace llorar siempre que lo leo, así que está funcionando.
  • Ve al confesionario

Si haces todo esto, puedes considerar que tu preparación está completa para la Navidad. Muchas iglesias extienden las horas en las que los sacerdotes escuchan en confesión a medida que se acerca la Navidad. Si no puedes encontrar un momento que se ajuste a tu horario, llama a la rectoría y arregla un encuentro solamente para ti. Para eso está el sacerdote. No podrías darle a Jesús un mejor regalo de cumpleaños.
Ea, ¿a qué esperas? ¡Esto no ha terminado todavía! ¡En marcha!
 Anna O'Neil, aleteia


martes, 29 de septiembre de 2015

Encuentros decepcionantes con los refugiados en Alemania… experiencia de una joven




Raad Salam Naaman
Cristiano católico caldeo de origen iraquí



Una valiente joven, de nacionalidad alemana, me mandó un escrito, reflejando su experiencia personal y su convivencia con los refugiados sirios, como traductora intérprete voluntaria; merece ser analizado. A continuación: 

Mi nombre es Layla, tengo 19 años, terminé el bachillerato este verano y en octubre comenzaré mis estudios en la universidad. Soy de origen iraquí, cristiana católica caldea, llegué a Alemania hace trece años con mi familia, como exiliados, escapando de la persecución, que hemos estado sufriendo los cristianos, sin motivo, a manos de los musulmanes en mi país natal Iraq. Como cristianos, mi familia, siempre me ha educado a amar al único Dios verdadero y al prójimo, me ha enseñado a ser agradecida a los quien nos ha acogido y quien nos ha protegido. Mi padre siempre me dice, no hay que olvidar nuestros orígenes, pero, ahora Alemania es nuestra patria, porque allí donde hemos nacido, en nuestros orígenes, nos humillaban, nos perseguían y nos querían matar, sin embargo aquí en Alemania, el país de acogida, nos respeten, nos ayudan y nos amparan con todos los derechos humanos. 

En todos los medios de comunicación se puede seguir el flujo de refugiados en Europa, se está convirtiendo en un fenómeno. Personas de diferentes países están en movimiento, buscando una vida mejor y están especialmente detrás de los Derechos Humanos. 
Pero ¿Qué son los derechos humanos? 

Además del código básico de la República Federal de Alemania se puede encontrar en Internet una respuesta rápida. Aquí hay un ejemplo de Wikipedia: “Los derechos humanos son aquellas condiciones que le permiten a la persona realizarse. En consecuencia asume aquellas libertades, facultades, instituciones o reivindicaciones relativas a bienes primarios o básicos que incluyen a toda persona, por el simple hecho de su condición humana, para la garantía de una vida digna, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición”.

Todos nos sentimos pena y tristeza cuando seguimos los medios de comunicación y ver cómo cada día en la huida pierden la vida familias enteras, en mayor número niños. 

Como persona y como cristiana practicante, creo en la caridad, en dar y en ayudar a personas necesitadas en toda lo que pueda, a pesar de su sexo, origen, credo, color…etc. y siempre que sea posible.


Así que me puse en mi tiempo libre en el camino a ser voluntaria para ayudar a los refugiados, como traductora voluntaria. Desde la oficina de bienestar social, cada persona o familia refugiada tiene el derecho a un traductor o interprete, para aclarar los asuntos urgentes. El ayuntamiento de mi ciudad me designó para ayudar en el campo de refugiados de Neumünster (Schleswig-Holstein), alojamiento de los refugiados. Intenté hacer lo que podía, estar con ellos cuando me necesitan, traducir todos los documentos oficiales necesarios e importantes para luego acompañarlos a presentarlos en las oficinas correspondientes y a reunir con una autoridad a otra.

Según las normas de la oficina de bienestar social, hay un equipo de bienvenida que da el saludo a todos los refugiados, también les acompaña con intérpretes, para enseñarles la ciudad muestran todas las tiendas, les enseñan el camino en autobús y les ofrecen cursos de idiomas. Incluso organizan una reunión a la semana, los lunes, con una invitación a tomar café y un pastel a todos los refugiados, para que se conozcan entre ellos. Así que los refugiados pueden hacer que las familias se conozcan y los niños juegan juntos. Tanto las ciudades grandes como los pueblos pequeños y los vecinos se esfuercen por ayudar y por una rápida integración a los refugiados. Ofrecen a sus hijos a asistir a la escuela y a los padres cursos de idioma, todo gratuitos, sin embargo, no quieren ir, ni aprecian lo que tienen, nunca están satisfechos. En lugar de escuchar un pequeño agradecimiento, los refugiados siempre están quejando de nosotros y de la oficina de bien estar. 

Las familias numerosas se alojan de manera óptima en casas grandes, los niños se asignan en función del nivel de edad en las escuelas respectivas. Los médicos están ubicados en el centro de los refugiados, disponibles 24 horas y les ofrecen una lista de todos los nombres de los médicos en el propio idioma de los refugiados y gratuitamente. 

Fuera de mis horarios de trabajo como voluntaria, he ofrecido mi número de teléfono privado a los refugiados para ayudarles en todo tipo de situaciones y a cualquier hora. Para mí, es una cosa muy natural y muy normal, ayudar a las personas necesitadas, pero en muchas ocasiones, me siento decepcionada, muy triste, cabreada y con malas sensaciones acerca de los refugiados. Por mi forma de ser y por mi educación, intento ser amable con los refugiados, que son mi gente y mis compatriotas de  orígen, sin embargo, ellos no entienden eso, los jóvenes me llaman a todas horas de día y de noche molestándome y a mi familia, invitándome a salir con la excusa de que necesitan mi ayuda; más tarde me enteré que su familia apoyan lo que hacen. En vez de caras felices y satisfacción infinita en los rostros de la familia a visitar, no veo nada más que problemas y quejas. 

Todos los refugiados sirios, sobre todo las familias, piden vivir en el centro de las ciudades y en casas amplias con todas sus comodidades. Debido a las enormes olas de refugiados no hay casa para todos. Muchas familias tienen que compartir un hotel, con suficiente espacio y dentro del hotel, cada familia tiene su propia zona, su propia habitación con instalaciones completas y su cuarto de baño. Lo único que tienen que compartir, es el garaje, la cocina comedor con TV y un gran jardín. Con todo eso, algunas familias me llaman a media noche para quejarse; si el TV no se conecta de inmediato, o las programaciones de la TV no están en árabe, o que otra familia ha cambiado el canal de TV que ellos están viendo, o en el hotel no hay ordenador para conectar al Internet, otros piden un desayuno especial o una marca especifica de leche o de te, sobre todo comida halal, preparada según la Ley islámica, otros dicen que el hotel no está justo en el centro de la ciudad o que los vecinos tienen perros ruidosos, u otras peticiones que no son ni lógicas ni urgentes.

Un día me llama el padre de una familia siria de cuatro miembros, urgentemente y muy disgustado, me dice “¡Venimos huyendo y queremos recuperar todo lo que hemos perdido en nuestro país, queremos conseguir una casa grande con un jardín, cerca de las comunidades árabes musulmanas, para practicar nuestras tradiciones y rezar juntos, además, pido un Smartphone de alta tecnología! Estas son peticiones decentes, entran dentro de nuestros derechos humanos ¿Dónde están nuestros derechos humanos? Alemania no respeta los derechos humanos”. Que gracioso, un Smartphone, Wikipedia no mencione esto. 

A decir que Alemania no respeta a los derechos humanos, tuve que reír, Alemania que está pagando todos sus gastos; alojamiento, alimentación, vestimenta, protección, escuelas, medicamentos…etc. Pensando en nuestros países de origen, en sus países, ¿Cómo les trataban allí? ¿Qué derechos tenían allí? Si no hay derechos humanos aquí y están muy mal tratados ¿Por qué han venido a este país?

En una visita a otra familia siria, para preguntarla por sus necesidades y después de entregarme una lista larga de peticiones, me llamó la mujer, que estaba sentada en el suelo fumando una pipa “Shisha”, tamaño grande con todos sus accesorios, me dijo la mujer “Por favor, quiero que me traes una cosa muy, muy importante, que necesito urgentemente, una alfombra, varios paños de oración y un Corán”. La pregunté sorprendida “Si son tan importantes ¿Por qué no las has traído contigo? Y ¿Cómo te empeñas ahora para tenerlos?” Me contestó sonriendo “Me olvidé a traerlas conmigo” Fijando en la pipa y la  preguntó por curiosidad  enseguida “¿Cómo no has olvidado de la pipa?” Me contestó convencida “La pipa es mi vida, no puedo alejarme de ella”.


Otra mujer siria, que tiene dos hijos menores, de dos y cuatro años, llegó a Alemania los finales del mes de Junio 2015, sin marido, y nunca quiso hablar de su marido. Yo la conocí recen llegada sola con los dos niños, una mujer seria musulmana practicante, va con su hiyab y su yilaba larga. Hace un par de semanas me llamó llorando, que tenía dolores en el estomago y para acompañarla al hospital, después de examinarla al médico de urgencias, la dijo que está embarazada, y la preguntó por el padre (yo traduciendo), ella no quiso responder, pero la doctora insisto y la dijo que no pasa nada, está en un país libre y puede tener un novio o amante si no tiene un marido. La mujer no respondió y se quedó callada. Después de investigar a fondo está mujer, la autoridad descubrieron que su marido vive en Grecia y trabaja como contrabandista, tiene un barquito y trafica con los emigrantes desde Turquía a Grecia y gana muchísimo dinero, tiene una casa propiedad muy hermosa en Atenas, Grecia, de vez en cuando él va a visitar a su esposa en Alemania en secreto. Además, la mujer lleva tres meses viviendo gracias a las ayudas sociales, ni siquiera los nativos mismos tienen estas ayudas.

La verdad, cuando veía las imágenes de los refugiados en los medios de comunicaciones me encogía el corazón, me conmovía el sentimiento y quería ayudar sea como sea, sin embargo, es increíble lo que he visto, en un corto tiempo con los refugiados sirios que son ingratos, traviesos y mentirosos, solamente reclamando sus derechos sin preocupar por sus obligaciones. Fijaos, a pesar de la acogida y todas las ayudas que presta Alemania a los refugiados, casi todos los refugiados sirios que he estado con ellos, tachan Alemania como un país “kafir- infiel”, portador del pecado, porque no practican el Islam y tarde o temprano los musulmanes conquistaran Alemania.

Al principio estuve entusiasmada, feliz y contenta en ayudar a los refugiados, pero en este momento siento sola una cosa: miedo.