Entradas populares

domingo, 8 de marzo de 2020

Romper tus propios esquemas… ¡podría ser genial!

Anímate a salir de tu zona de confort (también en lo espiritual)
MUM, DAUGTHER, KISS

Si, por una necesidad, se nos pide que conduzcamos un automóvil que no es el nuestro, inicialmente podemos sentirnos incómodos: “¡Prefiero ir con el mío!”, pero luego nos vemos obligados a acostumbrarnos.
¿Quién de nosotros, cuando se enfrenta a una interrupción del camino que normalmente recorre, no experimenta enojo o un poco de miedo por la incertidumbre de tener que enfrentar algo diferente?
Estas situaciones nos muestran cómo generalmente preferimos permanecer en nuestra zona de confort, una condición en la que nos sentimos seguros.
Sin embargo, es igualmente evidente que -después de un tiempo de manejar el automóvil que desconocíamos- descubrimos que podemos hacerlo, que incluso tenemos más recursos de los que nunca imaginamos.
Es en esos momentos cuando nos damos cuenta de que hemos crecido, que la percepción de nuestras habilidades se ha ampliado y que estamos contentos con eso.
Siguiendo el nuevo modo de las cosas descubrimos otros puntos de vista, nos conocemos más y nos sentimos más capaces de enfrentar la dificultad. En otras palabras, hemos abandonado nuestra zona de confort.
Igual, después del aprendizaje, todavía es importante tener nuestra propia “zona segura”, porque de vez en cuando será necesario regresar y descansar.

¿Zona de confort espiritual?

También en la vida espiritual, tendemos a vivir en una zona de confort que, por placentera y gratificante que sea, nos impide disfrutar de toda la belleza del viaje hacia nuestro interior y hacia Dios.
Salir de nuestra zona de confort espiritual significa por ejemplo dar la túnica a aquellos que nos piden una capa, poner la otra mejilla, callar cuando sea necesario, dejar ir cuando algo nos hace daño, renunciar a nuestros modos “seguros” y controladores de hacer las cosas.
En resumen, experimentar una condición de desnudez que nos libera de la obsesión por protegernos.
Empezar a caminar con aquellos con los que antes no lo habiamos hecho. De esta forma, podremos explorar nuevos paisajes y permanecer abiertos en el camino habitual de la vida.

Más allá del equilibrio

En el Evangelio, Jesús nos invita a salir de esas áreas de tranquilidad (donde simplemente nos gustaría estar en equilibrio) cuando nos invita a dar a quienes no pueden restituirnos, a amar a nuestros enemigos y a esperar lo imposible.
Situaciones de desequilibrio y de amor en las que las cuentas no regresan. Actitudes que nos exponen y que nos hacen descubrir recursos y posibilidades que, en cambio, en la reciprocidad de dar y recibir, permanecerían completamente inexploradas.
La búsqueda del equilibrio, la restitución y la reciprocidad son imágenes de esa zona de confort que también buscamos en nuestra vida espiritual.

Busca algo más

Amar a nuestro prójimo, amar a quien nos ama, a quien nos reconoce y nos paga con su afecto, ya es mucho (no podemos darlo por sentado).
Pero, una vez más, es una situación que se asemeja a la tranquilidad de la sala de estar en la que nos sentamos a ver nuestras series favoritas en la noche.
En cambio, Jesús nos insta a salir de estas zonas de confort para explorar las oportunidades que residen en nuestros corazones. Esto es lo que significa tratar de amar al enemigo.
De lo contrario, no habrá nada nuevo en nuestra vida: seremos como los paganos que no salen de sus aburridos hábitos de amabilidad y de amar solo a aquellos de quienes saben que reciben.
Descubrimos nuestras energías espirituales cuando estamos dispuestos a experimentar la falta de equilibrio y a buscar más el amor, que nunca está en nuestra zona de comodidad.
La recompensa radica no solo en la novedad de lo que podemos descubrir, sino también en reconocer el gran potencial que llevamos dentro, un potencial que solo surge de esta manera.

¿Perfecto en qué?

Este es el camino a la perfección sí, pero la perfección de Dios. Y Dios es perfecto en un amor desequilibrado y con pérdida.
El término “perfecto” (teleios) señala -en el griego-  a quien ha logrado su objetivo, quien ha desarrollado plenamente el potencial que lleva dentro.
El joven rico (Mt 19, 22) fue invitado por Jesús a ser perfecto, es decir, a vender lo que tenía, a desequilibrarse, a descubrir los recursos que llevaba dentro y que -permaneciendo en su zona de confort- nunca conocería, con la consecuencia de no ser completamente feliz.
Ese joven se fue triste, porque prefería permanecer en su seguridad antes que arriesgarse a salir.
Entonces, antes de no conducir un automóvil que no sea el tuyo, ¡piensa en todo lo que puedes descubrir sobre el mundo y sobre ti mismo si lo haces!
Luisa Restrepo, Aleteia 

Vea también Es tiempo de luchar


Cómo ser un buen profesional sin perder tu alma

Ya sea que seas gerente o empleado de una compañía, no es fácil vivir como cristiano en el ámbito profesional. Estrategia, eficiencia, conflictos, celos, presión… Algunos cristianos sienten a veces que el trabajo les aleja de sus convicciones.
¿Sigue siendo posible combinar una vida cristiana y una vida profesional?
REGULACJA STRESU

Conciliar la fe cristiana y la responsabilidad ante los retos y desafíos del mundo laboral es posible pero bajo ciertas condiciones. El coach Alain Setton revela cómo triunfar en el mundo profesional gracias a los valores cristianos.
¿Pueden ser los valores evangélicos un obstáculo en el mundo profesional?
Por el contrario, son una garantía de éxito y valores con futuro para la empresa. La fe hace posible vivir mejor. Le da sentido a la vida, a las pruebas y a los conflictos.
Se convierten en puntos de apoyo para transformarnos y crecer espiritualmente. Como la estrella de un pastor, los valores bíblicos ayudan a manejar mejor las relaciones y la vida en el trabajo.
Los problemas comienzan cuando el dinero, no el hombre, se convierte en el fin de la empresa. No abogo por las empresas con pérdidas, pero el dinero no debe hacernos perder de vista lo esencial: el hombre. Hay que encontrar un equilibrio.
Conozco a propietarios de pequeñas y medianas empresas que quieren hablar con sus empleados y compartir sus beneficios.
El tamaño de la empresa es importante. Cuanto más grande sea, más difícil es. La vida profesional debe estar marcada por un mayor grado de sabiduría. ¿Y qué podría ser más sólido que la sabiduría divina?
Sin embargo, la empresa tiene sus imperativos: estrategia, éxito, eficiencia. ¿Cómo reconciliarlos con el ideal cristiano?
“Dad al César lo que es de César…”. Depende de nosotros manejar el mundo visible, y para hacerlo, debemos ser hábiles. Jesús reprochó a los “hijos de la luz” ser menos sabios que los “hijos de este siglo”.
Reconocer la existencia de César no nos invita a desatender nuestra dimensión espiritual.
Todo consiste en discernir lo que es correcto, confrontando los diferentes componentes de nuestro ser: nuestro ego y nuestra profunda aspiración como hijos de Dios.
El cristiano tiene un plus: quiere escuchar su dimensión espiritual. Esta referencia le permite hacer una distinción.
Cuando se ignora esta estrella, el alma se seca, y muchos lo sufren hoy en día, especialmente los jóvenes. Aislados de lo esencial, parecen peces tratando de sobrevivir en aguas contaminadas.
Con el pretexto de la caridad, ¿no le cuesta a veces a una persona honesta expresarse en caso de conflicto?
Poner palabras a los males es liberador. Para decir las cosas sin herir al otro, se necesitan dos condiciones: encontrar el momento adecuado, y permanecer objetivos.
Incluso lo más delicado puede ser verbalizado, en un espíritu constructivo, “win-win”. Como una frágil flor, se mantiene una relación profesional.
¿Conoces el “deber de sentarse” de las parejas de los Equipos de Nuestra Señora? ¡También es válido en el mundo laboral!
Las entrevistas anuales son una posibilidad. Dan la oportunidad de expresar lo que va bien, lo que no está bien, y lo que se puede mejorar. De manera recíproca, tanto con el gerente como con el empleado.
Un subordinado tiene derecho a expresar su frustración. Lo que no está dicho es el veneno de la relación. Por ejemplo, un empleado puede comentar tranquilamente: “Me has pedido que haga este trabajo tres veces. Siento que mi opinión no está siendo tomada en cuenta. ¿Podemos hablar de ello?” El otro se da cuenta de su comportamiento y puede corregirlo.
Ayudémonos mutuamente a transformarnos, a crecer, a ser más efectivos. Con este fin, el diálogo mantiene la calidad de una relación, desactiva las crisis. Mientras exista, hay esperanza.
Sin embargo, las críticas no siempre son constructivas y a menudo son unilaterales. ¿Cómo decir la verdad sin faltar al respeto o herir a la persona?
Los juegos psicológicos habituales siempre terminan con uno o incluso dos perdedores. A menudo, con el pretexto de la crítica, sólo se destaca lo negativo, sin nombrar el 95% de lo positivo. Esto es muy perjudicial.
Imaginemos un equipo trabajando durante tres meses en un proyecto. El día de la presentación, la dirección sólo señala los defectos. El equipo se desanima durante un año o más.
Es una situación en la cual todos pierden. Se generan creencias negativas sobre uno mismo y sobre los demás, lo que provoca estrés, agotamiento e ineficiencia.
Las empresas saldrían beneficiadas si se desarrollara una relación “adulto-adulto”, un diálogo igualitario y no el inducido por el patrón jerárquico “padre-hijo”.
Se puede aprender a hablar con el otro directamente, de forma simple y comprensiva. Esta relación de confianza es más responsable y más cristiana, en definitiva.
Buscar un trabajo mejor, un salario más alto, un trabajo más interesante… ¿Signos de motivación o celos?
El deseo de progreso es una fuerza motriz eminentemente justa: tenemos que desarrollar nuestros talentos. ¡Sería grave enterrarlos! “La higuera estéril será cortada y arrojada al fuego…”.
El mundo de los negocios debe ser el lugar por excelencia donde crezcan las habilidades, el dominio técnico y los talentos interpersonales.
Un criterio para distinguir entre el deseo de progreso y los celos: el primero lleva a uno a avanzar, el otro lo hace dar vueltas en círculos. Depende de nosotros transformar un deseo estéril en admiración y aprendizaje.
¿Es necesaria la humildad cuando en la vida profesional se da un lugar de honor a los “ruidosos” y a los que se adelantan?
¿Conoces la expresión “cuanto más alto sube el mono, más muestra su culo”? Estas personas corren el riesgo de una inflación del ego que rápidamente revela sus límites. No son necesariamente los más interesantes o los más escuchados.
La humildad no significa desvalorizarse a uno mismo, los propios éxitos o la falta de confianza en las habilidades. La verdadera humildad es la capacidad de cuestionarse a sí mismo, de escuchar a los demás, de observar y analizar, sin ser obstaculizado por el propio ego. Es un recurso tanto en la vida como en la empresa.
Algunas teorías de gestión presionan a los dirigentes para que se aparten, permitiendo a otros tomar más espacio y desplegar sus talentos.
Además, toda acción comienza con una fase de observación y reflexión. La humildad alienta este tiempo de retiro, que ayuda a tomar decisiones en el momento adecuado.
Si la empresa fomenta la perfección y el “cero defectos”, ¿se puede admitir un error y seguir siendo creíble?
¡Negar las propias imperfecciones es negar la realidad! Todo el mundo comete errores. Cada uno tiene sus cualidades y limitaciones.
Ocultar la culpa de uno o culpar a un tercero es perjudicial para la persona y su autoridad. Condena a la persona al papel de acusador, da a la otra persona el sentimiento de ser una víctima y el deseo de venganza.
Al contrario, el reconocimiento de las propias deficiencias o del daño causado es una prueba de la capacidad de cuestionarse a sí mismo que honra a su autor.
Esta grandeza de espíritu refuerza su autoridad porque tal comportamiento afecta al orador, aunque no verbalice nada. Le invita a una forma de reconocimiento.
“Tengo un buen puesto en mi empresa. Los jóvenes están vigilando mis errores”, ¿cómo reaccionar?
Un debate interno permite tomar conciencia de lo que está en juego. Las voces del ego se elevan. Nuestra máscara social invita a la protesta: “¡Voy a perder mi estatus!” Nuestros impulsos llaman a la rabia: “¡Voy a mostrar a estos jóvenes cómo soy!”.
Y entonces la pequeña voz espiritual dentro de nosotros susurra: “Debo disminuir y ellos deben crecer…”. Desde una perspectiva más grande que tu propio ego, llegas a elegir la generosidad: dar, ayudar a otros a encontrar su camino.
“El poder es como el amor: aumenta cuando lo compartes”, dijo el teórico de la gestión americana Peter Drucker.
Algunas culturas empresariales ejercen presiones tácitas y negativas, como la competencia por irse a casa tarde por la noche. ¿Cómo se equilibra el trabajo y la vida familiar sin ser visto como un holgazán?
El desafío es no convertirse en prisionero del mensaje “Estar en conformidad”. Sé fiel a tu familia, a tu entorno social, a tu cultura corporativa, etc. Tienes que aceptar tu libertad.
Jesús sigue siendo el modelo supremo de comportamiento social: nunca siguió un modelo de conformidad. Afirmó su identidad con poder y simplicidad.
Mi responsabilidad es discernir lo esencial: estar en línea con mi lugar de trabajo, o unirme a mi cónyuge, ver crecer a mis hijos, y no negarme a mí mismo.
Quedarse en el trabajo hasta las 9:00 p.m. para hacer lo que hacen tus colegas adictos al trabajo puede perjudicarte.
El Evangelio nos invita a proclamar el Reino. ¿Cómo podemos dar testimonio de nuestra fe en el trabajo?
Una petición explícita requiere una respuesta progresiva y delicada. Pero la mayoría de las veces, el proselitismo resulta ser un fracaso y conduce al rechazo.
El testimonio se basa entonces en la calidad del ser, la coherencia con los propios valores, el sentido del servicio, el respeto, la apreciación del prójimo y la benevolencia. En una palabra, en la capacidad de amar, que se profundiza cada día.
Podemos ser la levadura en la masa dondequiera que estemos. Si nos conectamos con Jesús, puede ayudarnos a hacer milagros. Con una condición: que tengamos fe.
Por Stéphanie Combe, Edifa Aleteia
Vea también De la felicidad al sufrimiento


Domingo, 8 de marzo: Historia de Entrega

Durante esta Cuaresma acompañamos a los hermanos perseguidos

Acércate a cada uno de ellos en cada día de la Cuaresma, conócelos, escúchalos...
y verás cómo ese Amor con mayúsculas calará con fuerza en tu corazón. 

No te olvides de rezar por ellos.





Fortaleza
Hna. Cecilia Narváez
Mali


El 7 de febrero de 2017, se presentaron cinco hombres armados en la residencia de las franciscanas de María Inmaculada de Karangasso, en Mali. Uno llevaba un hacha y los otros fusiles; decían ser yihadistas. Cogieron la ambulancia del dispensario y los ordenadores y      llevaron a la Hna. Gloria Cecilia Narváez, que llevaba seis años en la parroquia, trabajando en la formación y promoción de la mujer. La religiosa secuestrada tiene 56 años de edad y es la superiora de una comunidad de tres monjas colombianas y una de Burkina Faso.

El hermano de la religiosa habló sobre la entrega de su hermana en una entrevista, "La vocación se lleva por dentro. Yo creo que ella, si Dios quiere, volverá a Colombia pero puede que regrese a África pues allí está su misión".

Muchas congregaciones religiosas desarrollan proyectos de promoción de la mujer en África, a veces en situaciones tan arriesgadas como la Hna. Gloria. Ayuda a la Iglesia Necesitada apoyó en 2018 la labor y formación de 3.470 religiosas en aquel continente.

y Oremos
Por la salud y la liberación de la Hna. Gloria y por tantas personas que trabajan por la promoción y el desarrollo de la mujer en el continente africano,

¿Quieres vivir una misa más plena? Sigue estos 7 secretos de san Francisco de Sales

Misa
Crédito: Flickr / Wikimedia Commons
Muchas veces asistimos a misa y aunque estamos conscientes de la dignidad de este acto sacrificial, seguimos mecánicamente lo que hace el sacerdote y los otros fieles.
Ya el estar allí todos juntos como pueblo honrando a Dios tiene un valor. Pero la Eucaristía es esencialmente la renovación del Sacrificio de la Cruz. Por ello, esta celebración merece toda nuestra atención y compromiso.
Toda misa tiene cuatro finalidades: adorar a Dios, agadecerle los beneficios obtenidos de su mano ofreciendo a su propio Hijo, expiar nuestros pecados y suplicar Su ayuda.
Para vivir en plenitud estas cuatro realidades de la Santa Eucaristía, san Francisco de Sales nos comparte siete consejos de su Introducción a la vida devota.

Los sietes consejos de san Francisco de Sales para vivir más plenamente la Misa

Consejos para misa durante el Rito de Entrada y la Liturgia de la Palabra
1. “Desde que llegas, hasta que el sacerdote ha subido al altar, haz la preparación juntamente con él, la cual consiste en ponerte en la presencia de Dios, en reconocer tu indignidad y en pedir perdón por tus pecados”.
2. Desde que el sacerdote sube al altar hasta el Evangelio, considera la venida y la vida de Nuestro Señor en este mundo, con una sencilla y general consideración.
3. Desde el Evangelio hasta después del Credo, considera la predicación de nuestro Salvador, promete querer vivir y morir en la fe y en la obediencia de su santa palabra y en la unión de la santa Iglesia Católica.
Consejos para misa durante a Liturgia de la Eucaristía  y los Ritos Finales
4. Desde el Credo hasta el Padre Nuestro, aplica tu corazón a los misterios de la muerte y pasión de nuestro Redentor, que están actual y esencialmente representados en este sacrificio, el cual, juntamente con el sacerdote y el pueblo, ofrecerás a Dios Padre, por su honor y por tu salvación.
5. Desde el Padre Nuestro hasta la comunión, esfuérzate en hacer brotar de tu corazón mil deseos, anhelando ardientemente por estar para siempre abrazado y unido a nuestro Salvador con un amor eterno.
6. Desde la comunión hasta el fin, da gracias a su divina Majestad por su pasión y por el amor que te manifiesta en este santo sacrificio, conjurándole por este, que siempre te sea propicio, lo mismo a ti que a tus padres, a tus amigos y a toda la Iglesia, y, humillándote con todo tu corazón recibe devotamente la bendición divina que Nuestro Señor te da por conducto del celebrante.

7. Pero, si, durante la Misa, quieres meditar los misterios que hayas escogido para considerar cada día, no será necesario que te distraigas en hacer actos particulares, sino que bastará que, al comienzo, dirijas tu intención a querer adorar a Dios y ofrecerle este sacrificio por el ejercicio de tu meditación u oración”.
Ahora ya tienes los consejos para una misa más plena de san Francisco de Sales. ¡Solo tienes que ponerlos en práctica y acercarte más a Jesús!
ChurchPOP

Vea también Las catequesis del Papa Francisco sobre la Santa Misa



sábado, 7 de marzo de 2020

Diez cosas básicas que has de cuidar para que vaya bien tu relación matrimonial

Lo sano es pararse a reflexionar si atendemos todos estos puntos

Ideas para cuidar la relación de pareja y protegerla de tantas cosas que la desgastan
Ideas para cuidar la relación de pareja y protegerla de tantas cosas que la desgastan
Ana Asensio, psicóloga y responsable de la web Vidas en Positivo colabora habitualmente con revistas de tema familiar. En Hacer Familia ha publicado un decálogo para mantener una relación de pareja sana y estable, especialmente cuando ya hay hijos y la vida se acelera con mil exigencias.
1. Perdona... y perdónate 
Acaba con los rencores y perdona eligiendo con consciencia comenzar de nuevo, esto es fundamental para poder reparar una relación que ha pasado o está pasando una crisis. 
2. Apoyaos siempre: sed socios en la vida
Ten en cuenta que la persona con la que compartes tu vida, compartes lo más importante de tu vida, tu tiempo, tu amor, tus hijos, tu economía, tu intimidad, tu casa: sé un buen socio de vida y un gran compañero de tu pareja.
3. Cuidad las relaciones íntimas
Una relación de pareja requiere de relaciones de intimidad. Atender a las relaciones íntimas y fomentar la pasión de la pareja es muy importante. Sin ellas, sera otro tipo de relación: amistad, compañerismo...
4. Cuidad mucho la comunicación entre los dos
Es importante no dar por entendidas o sobreentendidas cosas. Hay que decir lo que deseamos comunicar y si no entendemos o algo nos duele, preguntar. También es importante cultivar la confianza en el otro y la tranquilidad de que podemos hablar, porque estamos en un entorno seguro.
5. Generosas dosis de respeto y aceptación
El respeto y la aceptación son cualidades que garantizan el éxito en las relaciones. La pregunta es fácil, ¿cómo te sientes tú cuando te sientes aceptado y respetado?
guapos_hablan_gran
6. Dedicad ratos juntos los dos, sólo para disfrutar
Cultivad tiempo a solas de disfrute y para los dos. El tiempo a solas es un regalo para la pareja. Este tiempo juntos, sin niños ni tareas que atender, es vital para que el matrimonio se nutra y siga vivo.
7. Cada uno puede cultivar su espacio propio de relax
El autocuidado también hace mucho bien a la pareja. El ocio compartido, el relax compartido o individual acordado, también trae muchos beneficios y aire fresco a la relación.
8. Una o dos veces al año, hablad de dónde estáis "ahora"
Evaluad juntos lo que sois y hacia donde vais. De vez en cuando, cuando os nazca de dentro o al menos una vez o dos veces al año haced un reseteo de cómo estáis, hacia donde vais, qué queréis. Poned en común proyectos, sueños, estados, necesidades, agradecimientos. Muchas veces descubres más en una conversación de un par de horas con tu cónyuge que en todo un año de convivencia.
9. No te desahogues enfadándote con el otro
Apliquemos madurez, no hagamos caer nuestras frustraciones y enfados sobre nuestra pareja. A veces el día no es como nos hubiese gustado, o el trabajo nos aprieta, o los hijos nos desbordan. En esos momentos, es importante no ir hacia el otro a depositar nuestra frustración. Podemos desahogarnos de manera razonable, contando nuestro día, pidiendo ayuda, simplemente hablando. Evitemos aumentar la bola de nieve con más enfados.
10. Parémonos a ser cariñosos
Hay que aplicar cariño, autocuidado, cultivo de la pareja. Es necesario parar de vez en cuando y pensar que lo que no hacemos hoy, es un día menos que podíamos haber hecho. Si quieres amar, cuidar, dar besos, recibir besos y decir te quiero, aprovecha cada momento, y reflexiona sobre si prefieres dejarte llevar por la vorágine loca del día a día y la rutina, o parar, respirar y hacer tu día a día a tu manera. Una pareja saludable necesita poner voluntad, actitud y ganas, saber que la vida tiene sus momentos y que vivimos los nuestros y los de nuestra pareja también. Y comprender que es bueno atender al amor verdadero, la entrega, la generosidad, el alegrarte por el bien del otro y sentir confianza y apoyo.
ReL


Un método para calmar los celos de tu hijo

Los niños suelen ser celosos. Y pueden mostrarlo de varias maneras: con rabietas, al no obedecer… Aquí algunos consejos para hacer frente a los celos

CHILD,TEMPER TANTRUM

¿Es posible aceptar los celos de nuestro hijo sin enfadarnos o sin etiquetarlo de forma negativa con frases de este tipo? : “¡Muy mal! ¡No hay derecho! ¡Lo tienes todo y te comportas así?”
Son frases que demuestran cierta confusión.

PARENTING
Shutterstock | fizkes

Escuchar es una necesidad

Aunque estés tentado en dar consejos a tu hijo, responderle o interrumpirle con un comentario negativo no resultará bien. Recuerda que tu hijo simplemente necesita que lo escuches.
Las emociones y los sentimientos que provocan surgen sin previo aviso, provienen de nuestra percepción del mundo. No se trata de valorar lo que sienten como bueno o malo, las emociones son herramientas dadas la naturaleza para lidiar con las dificultades de la vida. Por eso, si intentamos razonarles y valorar como malo lo que viven, estaremos expresando a la otra persona que lo que está sintiendo y tratando de decir no es correcto. Cuando el entorno niega los sentimientos, el niño se menosprecia a sí mismo y actúa según lo que los demás esperan. Escucharle es ayudarle a construirse como persona.
No ser escuchado o entendido da la impresión de hablar con una persona sorda y puede llevar a sentimientos de violencia. Todo lo que se ha almacenado bajo llave se convierte en ira, agresividad, agitación, mentiras, o se expresa a través de varios dolores de estómago, dolores de cabeza, fiebre inexplicable.
El papel de los padres es ayudar al niño a resistir el impulso que los celos pueden provocar. Aunque escuchar es vital, poner límites a las pasiones para no convertirse en esclavo de ellas también es esencial: “Sí, puedes sentir celos, pero no es una razón para pegar a tu hermano”.

PARENTING
Shutterstock | Liderin

No te olvides de decir “Te quiero”

Mientras le vuelves a dar la seguridad de tu afecto, le ayudas a no alimentar los celos mediante un comportamiento inaceptable. El niño podrá entonces diferenciar entre lo que siente y lo que hace con ello y así también aprenderá que de los que será responsable es de sus acciones. Esto nos lleva a las palabras del Evangelio: “Ninguna cosa externa que entra en el hombre puede mancharlo; lo que lo hace impuro es aquello que sale del hombre.” (Marcos 7:15).
Nuestro hijo puede experimentar emociones que nos asustan y nos dejan desarmados. Algunas preguntas para ayudarte a hablar con él y ayudarle a gestionar esas emociones:
  • ¿Por qué crees  que estás enfadado?
  • ¿Crees que estás celoso de tu hermano (o primo, o amigo, o compañero?) 
  • ¿Tú sabes que yo te adoro? ¿Sabes lo mucho que te queremos?
Piensa qué mensaje quieres transmitirle. Si se trata de un mensaje de amor, será alentador para él.  Un niño pequeño necesita escuchar estas palabras, junto con una serie de prohibiciones necesarias, que suelen ser más fáciles de formular.
Élisabeth Content (Asesora y terapeuta matrimonial y familiar)

 Edifa, Aleteia
Vea también El efecto de los celos en el matrimonio

Sábado, 7 de marzo: Historias de Entrega

Durante esta Cuaresma acompañamos a los hermanos perseguidos

Acércate a cada uno de ellos en cada día de la Cuaresma, conócelos, escúchalos...
y verás cómo ese Amor con mayúsculas calará con fuerza en tu corazón. 

No te olvides de rezar por ellos.



Valentía
P. Fransiskus Madhu
Filipinas



El misionero del Verbo Divino Fransiskus Madhu, fue asesinado en la diócesis de Tabuk, al norte de Filipinas, el 1 de abril de 2007. Tenía 31 años y había sido ordenado sacerdote en 2004. Se encontraba en la escuela primaria de la aldea de Mabugtot, donde llevaba a cabo la actividad pastoral.  Se preparaba para celebrar la Misa del Domingo de Ramos, cuando cuatro hombres se le acercaron y uno de ellos le disparó con un fusil. El asesino había amenazado al misionero pocas horas antes del homicidio. "Él sabía que su labor misionera implicaba grandes riesgos y estaba dispuesto a dar su vida por el Evangelio", contó uno de sus amigos más cercanos.

Ayuda a la Iglesia Necesitada apoya la formación y la labor de muchos misioneros y jóvenes comprometidos en anunciar el Evangelio. En Filipinas financia diversos proyectos de esta índole.

y Oremos
Por los misioneros, que permanecen junto a su pueblo  en los lugares más recónditos y a veces peligrosos, en Filipinas y en el mundo entero, cuando ya el resto de organizaciones que apoyan se ha ido