Aquí podemos ofrecerle sólo unos cuantos aspectos
de las mil maravillas de la Santa Misa
Los Santos comulgan con frecuencia. |
No todos los que se acercan (a los sacramentos) son santos, pero los santos serán siempre escogidos entre aquellos que los reciben con frecuencia.
San Juan María Vianney
|
Con lágrimas de dolor y de amor a Jesús. |
No te alejes del altar sin derramar lágrimas de dolor y de amor a Jesús, crucificado por tu salvación.
La Virgen Dolorosa te acompañará y será tu dulce inspiración. San Pío de Pietrelcina |
La Santa Misa es en sí misma el acto más grande de adoración de la Iglesia. |
La adoración eucarística no es sino la continuación obvia de la celebración eucarística, la cual es en sí misma el acto más grande de adoración de la Iglesia.
Benedicto XVI; Discurso a la Curia Romana, 22/12/2005 n.66
|
Honremos con los ángeles al que está presente en el altar. |
Los ángeles rodean al sacerdote. Todo el santuario y el espacio que circunda al altar están ocupados por las potencias celestes para honrar al que está presente en el altar.
Todos los ángeles llenos de temor adoran, glorifican, entonan continuamente los misteriosos himnos de alabanza. San Juan Crisóstomo |
Dominada por el amor infinito de Dios. |
¡Que cosa más rica es para el alma que ama pasar la vida junto al Sagrario! Después que comulgo me siento en el cielo, y dominada por el amor infinito de Dios.
Santa Teresa de los Andes
|
La Misa dominical, centro de la vida cristiana. |
La participación en la Misa dominical es distintivo característico del cristiano y una exigencia para alimentar la propia fe y para dar fuerza al testimonio cristiano. Sin la Misa del domingo y de los demás días festivos, faltaría el corazón mismo de la vida cristiana.
La Misa dominical, centro de la vida cristiana en América Latina Comisión Pontificia para América Latina
|
No suele Su Majestad pagar mal la posada. |
Pues, si cuando andaba en el mundo, de sólo tocar sus ropas sanaba los enfermos, ¿qué hay que dudar que hará milagros estando tan dentro de mí, si tenemos fe, y nos dará lo que le pidiéremos, pues está en nuestra casa? Y no suele Su Majestad pagar mal la posada, si le hacen buen hospedaje.
Santa Teresa de Jesús; Camino de perfección |
La Santa Misa exige interioridad. |
En la Santa Misa no se está, se participa. La Santa Misa no es de otros, es mía. La Santa Misa no es algo más, es el centro.
J. P. Manglano; La Misa antes, durante y después
|
|
|
No hay comentarios:
Publicar un comentario