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sábado, 15 de agosto de 2026

Especialmente para los que NO suelen ir a Misa los Domingos: Para que descubran lo que están perdiendo

 Aquí podemos ofrecerle sólo unos cuantos aspectos
de las mil maravillas de la Santa Misa

En la Santa Misa está encerrado todo el misterio de nuestra santa religión.

Mientras participaba al Santo Sacrificio de la Misa, Jesús me daba a entender que en la Santa Misa, bien considerada hasta el fondo del misterio que se desarrolla, está encerrado en ella todo el misterio de nuestra sacrosanta religión. ¡Ah! Sí, la Santa Misa nos da a conocer todo, y sin palabras nos habla al corazón de todo el infinito amor de Dios con expansión inaudita, y que tan generosamente se le ha dado al hombre para su provecho. Nos recuerda siempre nuestra redención cumplida; nos hace recordar parte por parte las penas que Jesús sufrió por nosotros, ingratos a su amor; nos hace comprender que él, no estando satisfecho de haber muerto sobre la cruz una sola vez por nosotros, quiso todo él difundirse siempre más en su inmenso amor, mediante la institución de este perenne sacrificio, para continuar su estado de víctima en la Santísima Eucaristía.

Sierva de Dios Luisa Piccarreta; Diario, volumen 1



El sacrificio es siempre uno sólo.

Nosotros ofrecemos siempre el mismo Cordero, y no uno hoy y otro mañana, sino siempre el mismo. Por esta razón el sacrificio es siempre uno sólo... También nosotros ofrecemos ahora aquella víctima, que se ofreció entonces y que jamás se consumirá.

San Juan Crisóstomo



La Sagrada Eucaristía culmina la iniciación cristiana.

La Sagrada Eucaristía culmina la iniciación cristiana. Los que han sido elevados a la dignidad del sacerdocio real por el Bautismo y configurados más profundamente con Cristo por la Confirmación, participan por medio de la Eucaristía con toda la comunidad en el sacrificio mismo del Señor.

Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1322


La Eucaristía significa y realiza la comunión de vida con Dios.

La Eucaristía significa y realiza la comunión de vida con Dios y la unidad del pueblo de Dios, por las que la Iglesia es ella misma. En ella se encuentra a la vez la cumbre de la acción por la que, en Cristo, Dios santifica el mundo, y del culto que en el Espíritu Santo los hombres dan a Cristo y por él al Padre.

Instrucción sobre el culto a la Eucaristía, Eucharisticum Mysterium, n. 6


"Tomad y comed... Tomad y bebed..."

"Tomad y comed todos de él, porque esto es mi Cuerpo, que será entregado por vosotros". (Mt 26, 26; Lc 22, 19; 1 Co 11, 24)

"Tomad y bebed todos de él, porque éste es el cáliz de mi sangre, sangre de la alianza nueva y eterna, que será derramada por vosotros y por todos los hombres para el perdón de los pecados". (Mc 14, 24; Lc 22, 20; 1 Co 11, 25)


La Eucaristía es fuente y cima de toda la vida cristiana.

La Eucaristía es "fuente y cima de toda la vida cristiana". Los demás sacramentos, como también todos los ministerios eclesiales y las obras de apostolado, están unidos a la Eucaristía y a ella se ordenan. La sagrada Eucaristía, en efecto, contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, es decir, Cristo mismo, nuestra Pascua.

Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1324


La unidad y caridad perfecta en la Eucaristía.

Mi Corazón -dice Jesús- desea unir constantemente a sí todos los corazones por medio de la Eucaristía, como él mismo está unido a Mi Padre por el Amor, en la unidad y caridad perfecta.

Beata Dina Bélanger


sábado, 6 de junio de 2026

Especialmente para los que NO suelen ir a Misa los Domingos

 Aquí le podemos ofrecer sólo unos cuantos aspectos
de las mil maravillas de la Santa Misa

Fines y efectos de la Santa Misa. 1.

4. Acción de Gracias

Los inmensos beneficios de orden natural y sobrenatural que hemos recibido de Dios nos han hecho contraer para con Él una deuda infinita de gratitud. La eternidad entera resultaría impotente para saldar esa deuda si no contáramos con otros medios que los que por nuestra cuenta pudiéramos ofrecerle.

Pero está a nuestra disposición un procedimiento para liquidarla totalmente con infinito saldo a nuestro favor: el santo sacrificio de la Misa. Por ella ofrecemos al Padre un sacrificio eucarístico, o de acción de gracias, que supera nuestra deuda, rebasándola infinitamente; porque es el mismo Cristo quien se inmola por nosotros y en nuestro lugar da gracias a Dios por sus inmensos beneficios. Y, a la vez, es una fuente de nuevas gracias, porque al bienhechor le gusta ser correspondido.

Este efecto eucarístico, o de acción de gracias, lo produce la Santa Misa por sí misma: siempre, infaliblemente, ex opere operato (que confiere la gracia por propia e íntima eficacia), independientemente de nuestras disposiciones.

P. Antonio Royo Marín O.P.


Fines y efectos de la Santa Misa. 2.

3.c. Petición

Al incorporarla a la Santa Misa, nuestra oración no solamente entra en el río caudaloso de las oraciones litúrgicas'que ya le daría una dignidad y eficacia especial ex opere operantis Ecclesiae (por la acción de la Iglesia que obra)', sino que se confunde con la oración infinita de Cristo. El Padre le escucha siempre: "Yo sé que siempre me escuchas" (Jn 11, 42), y en atención a Él nos concederá a nosotros todo cuanto necesitemos.

Por consiguiente: No hay novena ni triduo que se pueda comparar a la eficacia impetratoria de una sola Misa. ¡Cuánta desorientación entre los fieles en torno al valor objetivo de las cosas! Lo que no obtengamos con la Santa Misa, jamás lo obtendremos con ningún otro procedimiento. Está muy bien el empleo de esos otros procedimientos bendecidos y aprobados por la Iglesia; es indudable que Dios concede muchas gracias a través de ellos; pero coloquemos cada cosa en su lugar. La Misa por encima de todo.

P. Antonio Royo Marín O.P.


Fines y efectos de la Santa Misa. 3.

3.b. Petición

Cristo se ofrece en la Santa Misa al Padre para obtenernos, por el mérito infinito de su oblación, todas las gracias de vida divina que necesitamos. Allí está "siempre vivo intercediendo por nosotros" (Hebr 7, 25), apoyando con sus méritos infinitos nuestras súplicas y peticiones.

Por eso, la fuerza impetratoria de la Santa Misa es incomparable. De suyo ex opere operato (que confiere la gracia por propia e íntima eficacia), infalible e inmediatamente mueve a Dios a conceder a los hombres todas cuantas gracias necesiten, sin ninguna excepción; si bien la colación efectiva de esas gracias se mide por el grado de nuestras disposiciones, y hasta puede frustrarse totalmente por el obstáculo voluntario que le pongan las criaturas.

P. Antonio Royo Marín O.P.


Fines y efectos de la Santa Misa. 4.

3.a. Petición

El sacrificio de la Misa, por ser sustancialmente el mismo que el de la cruz, es, en cuanto a reparación y súplica, causa universal de las gracias de iluminación, atracción y fortaleza. Su influencia sobre nosotros no está, pues, limitada sino por las disposiciones y el fervor de quienes las reciben.

Así, una sola Misa puede aprovechar tanto a un gran número de personas como a una sola; de la misma manera que el sacrificio de la cruz aprovechó al buen ladrón lo mismo que si por él sólo se hubiese realizado. Si el sol ilumina lo mismo a una que a mil personas, la influencia de esta fuente de calor y fervor espiritual como es la Misa, no es menos eficaz en el orden de la gracia. Cuanto es mayor la fe, confianza, religión y amor con que se asiste a ella, mayores son los frutos que en las almas produce.

P. Antonio Royo Marín O.P.


Fines y efectos de la Santa Misa. 5.

2.b. Reparación

Remite siempre, infaliblemente si no se le pone obstáculo, parte al menos de la pena temporal que había que pagar por los pecados en este mundo o en el otro. De ahí que la Santa Misa aproveche también. El grado y medida de esta remisión depende de nuestras disposiciones.

Por consiguiente: ningún sufragio aprovecha tan eficazmente a las almas del purgatorio como la aplicación del Santo Sacrificio de la Misa. Y ninguna otra penitencia sacramental pueden imponer los confesores a sus penitentes cuyo valor satisfactorio pueda compararse de suyo al de una sola Misa ofrecida a Dios. ¡Qué dulce purgatorio puede ser para el alma la Santa Misa!

P. Antonio Royo Marín O.P.

Fines y efectos de la Santa Misa. 6.

2.a. Reparación

Después de la adoración, ningún otro deber más apremiante para con el Creador que el de reparar las ofensas que de nosotros ha recibido. Y también en este sentido el valor de la Santa Misa es absolutamente incomparable, ya que con ella ofrecemos al Padre la reparación infinita de Cristo con toda su eficacia redentora.

a) Nos alcanza de suyo ex opere operato (confiere la gracia por propia e íntima eficacia), si no le ponemos obstáculos, la gracia actual, necesaria para el arrepentimiento de nuestros pecados.

Por consiguiente: nada puede hacerse más eficaz para obtener de Dios la conversión de un pecador como ofrecer por esa intención el Santo Sacrificio de la Misa, rogando al mismo tiempo al Señor que quite del corazón del pecador los obstáculos para la obtención infalible de esa gracia.

P. Antonio Royo Marín O.P.

Tenemos el cáliz de tu Preciosa Sangre.

Oh Señor, no podemos ir a la piscina de Siloé a la que enviaste al ciego. Pero tenemos el cáliz de tu Preciosa Sangre, llena de vida y luz. Cuanto más puros somos, más recibimos.

San Efrén

Cuando la abeja ha recogido el rocío del cielo y el néctar de las flores más dulce de la tierra, se apresura a su colmena. De la misma forma, el sacerdote, habiendo del altar al Hijo de Dios (que es como el rocío del cielo y verdadero hijo de María, flor de nuestra humanidad), te lo da como manjar delicioso.

San Francisco de Sales

miércoles, 18 de marzo de 2026

El discreto hábito católico de Nicole Kidman antes de los Oscar

En medio del glamour y los nervios del fin de semana más importante de Hollywood, Nicole Kidman reveló una práctica sencilla que la ayuda a mantener los pies en la tierra

La temporada de premios de Hollywood es famosa por su glamour, los nervios y la interminable preparación. Estilistas, ensayos, entrevistas y alfombras rojas: todo culmina en el momento en que las estrellas suben al escenario de los Óscar. Sin embargo, la galardonada actriz Nicole Kidman reveló recientemente que su propia preparación para la gran noche comienza en un lugar mucho más tranquilo.

Durante la cena previa a los Óscar organizada por Chanel y Charles Finch en el Polo Lounge de Beverly Hills, la actriz compartió un pequeño detalle sobre su rutina dominical que llamó la atención por su sencillez, según publicó Vanity Fair .

“Esto es una locura, pero iré a la iglesia mañana por la mañana... Haremos lo posible por encontrar un hueco... Me ayuda a centrarme. Es lo que hago los domingos.”

Fue una confesión que resultó a la vez sorprendente y reconfortante. En pleno fin de semana de mayor actividad en Hollywood, cuando las agendas están repletas y los nervios a flor de piel, la actriz ganadora del Oscar habló abiertamente sobre la importancia de dedicar tiempo a la misa.

Muchos reconocerán su explicación sobre la sensación de equilibrio. Entrar a la iglesia un domingo por la mañana le da un ritmo diferente al día. El bullicio de la semana se atenúa, la prisa constante cesa y, por un breve instante, hay espacio para respirar y reflexionar. Las prioridades cambian automáticamente.

La misa siempre ha ofrecido esa perspectiva. Los católicos suelen hablar de la Eucaristía como la "fuente y cumbre" de la vida cristiana, pero también proporciona algo profundamente humano: un momento para detenerse y reconectar con lo que más importa.

En ese sentido, el hábito de Kidman resulta a la vez personal y familiar. La fe se vive a menudo a través de pequeñas rutinas: volver semana tras semana al mismo lugar, a las mismas oraciones, al mismo momento de reflexión en silencio.

Para las celebridades de primer nivel, ese momento simplemente coincide con la víspera de una de las veladas más importantes del año.

Y quizás por eso su comentario tuvo tanta repercusión. En medio de la euforia de la noche más importante de Hollywood, les recordó a todos que a veces el mejor lugar para empezar el día es algo muy sencillo: un domingo por la mañana en la iglesia. Y se alegró de compartirlo con el resto del mundo.

Cerith Gardiner, Aleteia

Vea también    La Misa Dominical centro
de la vida cristiana...




sábado, 21 de febrero de 2026

Especialmente para los hermanos que NO suelen ir a Misa los Domingos: Para que descubran lo que están perdiendo

 Aquí podemos ofrecerle sólo unos cuantos aspectos
de las mil maravillas de la Santa Misa

Una fuerza indecible.

La oración, unida con ese divino sacrificio de la Misa, tiene una fuerza indecible; de modo que por este medio abunda el alma de celestiales favores como apoyada sobre su Amado.

San Francisco de Sales
Doctor de la Iglesia

¡Cómo es glorioso tu cáliz!

Señor, tú alegras mi mente de alegría espiritual. Cómo es glorioso tu cáliz que supera todos los placeres probados anteriormente.

San Agustín
Doctor de la Iglesia


Prepararse para la vida eterna.

El modo en que te preparas para la Santa Misa, es el modo en el que te preparas para la vida eterna.

P. Pedro Rubio hdv


Se manifiesta la alegría que la Iglesia recibe del Señor.

La Liturgia... es el lugar por excelencia donde se manifiesta la alegría que la Iglesia recibe del Señor y transmite al mundo.

S.S. Benedicto XVI

Ninguna otra obra puede realizarse tan santa y divina como este formidable Misterio.

El hombre no puede realizar una acción más santa, más grande, más sublime que celebrar una Misa, a cuyo respecto el Concilio de Trento dice: "Nosotros debemos confesar que ninguna otra obra puede realizarse tan santa y divina como este formidable Misterio. Dios mismo no puede originar una acción para ser realizada que sea más santa y más grande que la celebración de la Misa".

S. Alfonso M de Ligorio
La Santa Misa

La más maravillosa de sus obras.

Por eso, para que la inmensidad de este amor se imprimiese más profundamente en el corazón de los fieles, en la última cena, cuando después de celebrar la Pascua con sus discípulos iba a pasar de este mundo al Padre, Cristo instituyó este sacramento como el memorial perenne de su pasión, como el cumplimiento de las antiguas figuras y la más maravillosa de sus obras; y lo dejó a los suyos como singular consuelo en las tristezas de su ausencia.

Santo Tomás de Aquino
Opúsculo 57, En la fiesta del Cuerpo de Cristo, lect. 1-4


Nadie es capaz de expresar la suavidad de este sacramento.

Nadie es capaz de expresar la suavidad de este sacramento, en el cual gustamos la suavidad espiritual en su misma fuente y celebramos la memoria del inmenso y sublime amor que Cristo mostró en su pasión.

Santo Tomás de Aquino
Opúsculo 57, En la fiesta del Cuerpo de Cristo, lect. 1-4





Apostolado de la Santa Misa Diaria