¿Tus hijos se distraen cuando intentan rezar el Rosario? No
te preocupes: la oración en familia no necesita ser perfecta para dar fruto.
Estos 5 consejos prácticos pueden ayudarte a acercar a los niños a esta oración
de una manera natural.
La aplicación católica Theo, que busca ayudar a las familias
a integrar la oración en la vida cotidiana, recuerda que rezar con los más
pequeños muchas veces puede ser desordenado, breve y lleno de distracciones… y
eso está bien.
“Lo importante es estar juntos y ayudar a tus hijos a
descubrir que la oración es una relación real con Dios”, señala la aplicación.
Por ello, Theo comparte cinco consejos sencillos para
ayudar a los niños a participar con mayor atención y alegría en el rezo del
Rosario.
1) Dale a cada niño una “misión especial”
Asigna a cada uno una decena y un misterio. Permíteles guiar
esa parte, ayudando a la familia a enfocarse en lo que ese misterio quiere
enseñar.
2) Si no logran terminar todo el Rosario, ¡está bien!
Un poco de oración siempre es mejor que nada. Y con el
tiempo, tu familia podrá ir creciendo hasta rezar el Rosario completo.
3) Deja que tus hijos escojan su propio Rosario
Cuando algo se siente “suyo”, se conectan más y participan
con más ilusión. Se vuelve algo personal y los invita a hacer propia su vida de
oración.
4) Crea un ambiente de oración y amor
Baja un poco las luces, enciende una vela. Esto les ayuda a
calmarse, a concentrarse y a reconocer que este momento está apartado para
Dios.
5) Dibujen o coloreen juntos una imagen del Rosario
Cada cuenta puede representar un Ave María. Mientras rezan,
tus hijos pueden colorear una cuenta a la vez. Esto les ayuda a mantenerse
atentos de una forma visual y creativa.
Un pequeño paso que puede transformar su vida espiritual
Rezar el Rosario con niños probablemente será imperfecto,
pero eso no significa que Dios no esté actuando. Cada oración en familia,
incluso la más sencilla, puede convertirse en una semilla de fe en el corazón
de los hijos.
“Poco a poco, aprenderán a rezar… no solo con sus
palabras, sino también con el corazón”, destaca Theo.
Te presentamos una forma de vivir este tiempo litúrgico del Triduo Pascual, sin grandes preparativos, pero que cumple el objetivo de recordar la historia a los más pequeños
Ser madre católica en la era de Instagram y Pinterest puede ser difícil. Ves a todas las mamás publicando materiales especiales para conmemorar el Triduo Pascual, así como otras las festividades, y te sientes inadecuada por tu dificultad para hacer manualidades con temática litúrgica. Pero ahí es cuando podemos recordar que las generaciones anteriores criaron a niños católicos sin adornos.
Por lo tanto, te compartimos los mejores consejos sobre cómo celebrar con los niños la Semana Santa, la Pascua y otras grandes fiestas de la Iglesia.
¿Saben realmente tus hijos que Dios se hizo hombre y murió por ellos y por todos? ¿Saben que Dios hizo esto para abrir las puertas del cielo, para que algún día todos podamos reunirnos con Él, porque nos ama más de lo que podemos imaginar?
Un consejo es leer libros ilustrados sobre la Pascua con los más pequeños. Para los niños más grandes, se les puede reeler juntos en casa las lecturas de la misa. Así los niños tienen tiempo para reflexionar y orar sobre ellas en un ambiente tranquilo y privado.
Estas conversaciones son especialmente importantes durante el Triduo Pascual, el más corto, pero el más profundo de todos los tiempos litúrgicos.
2Jueves Santo
El Jueves Santo es el día en que Cristo instituyó la Sagrada Eucaristía en la Última Cena. Por lo tanto, este es un día en el que hablamos de lo que significa para nosotros la Sagrada Comunión. Aquellos que ya la han recibido pueden mencionar por qué están agradecidos por este sacramento. Otra actividad significativa es lavarse los pies unos a otros, tal como lo hizo Jesús en la Última Cena con sus discípulos.
4Viernes Santo
Pueden rezar el Vía Crucis todos juntos el Viernes Santo. También venerar un crucifijo. Cada miembro de la familia besa la cruz mientras reza: "Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo". Pueden hornear juntos panecillos con forma de cruz o una corona de espinas de chocolate el Viernes Santo.
5Sábado Santo
New Africa | Shutterstock
El Sábado Santo parece un largo día de espera entre el Viernes Santo y el Domingo de Pascua. Afortunadamente, hay mucho que hacer ese día. Estaremos limpiando la casa y cocinando para prepararnos para la fiesta de Pascua.
Este es el día en que, tradicionalmente, pintamos los huevos de Pascua y hablamos sobre el simbolismo de los huevos como señal de renacimiento. ¡También pueden disfrutar de algunos de los panes de Pascua! Aquí te compartimos la receta completa:
Por la noche, leemos algunos de esos libros ilustrados de Pascua y gritamos alegremente: "¡Aleluya! Ha resucitado".
Así es como pueden celebrar el Triduo Pascual con hijos. Este enfoque de la vida litúrgica requiere poca preparación y nada de estrés. Solo debes asegurarte de hacer lo más importante: enseñar y recordar a mi familia la Historia de la Salvación.
Esta Semana Santa, unámonos en familia para orar juntos a través del rezo del Viacrucis, con las siguientes reflexiones para que tus hijos también participen
Hay momentos del año en los que todo parece pensado para nuestros hijos. En Navidad, por ejemplo, Internet se llena de ideas: manualidades, cuentos dulces, videos que explican con ternura el nacimiento del Niño Jesús. Todo invita a acercarles la fe desde lo amable, lo luminoso, lo fácil. Sin embargo, cuando llega la Semana Santa, a veces —con la mejor intención— evitamos mostrarles la Cruz. Como si el dolor no pudiera explicarse. Como si el amor llevado hasta el extremo no fuera también para ellos.
Sin embargo, lo es. Solo necesita ser traducido a su medida. Aquí te mostramos un Viacrucis en familia.
Un Viacrucis para orar en familia
Durante esta Semana Santa, Aleteia te invita a unirte en oración con tu familia a través de este Viacrucis reflexivo adaptado para que los más pequeños del hogar puedan entenderlo y, a la vez, unirse en oración. Además, las reflexiones son bastante cortas, por lo que no será difícil que mantengan la atención.
1ªESTACIÓN: JESÚS ES CONDENADO A MUERTE
Gabriela Bertolini | Shutterstock
A Jesús le acusan de algo que no ha hecho. ¿Te ha pasado alguna vez? Ese nudo en la garganta, esa rabia por dentro… Jesús lo sintió, pero mucho más fuerte. Y aun así, perdonó.
Lector: Señor, pequé.
Todos: Ten piedad y misericordia de mí.
2ªESTACIÓN: JESÚS CARGA CON LA CRUZ
Jesús carga con una Cruz que no es suya. Es nuestra. Como cuando tú recoges algo que no rompiste o aceptas un castigo que no merecías.
Lector: Señor, pequé.
Todos: Ten piedad y misericordia de mí.
3ªESTACIÓN: JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ
Se cae. Está cansado. Pero se levanta. Porque lo importante no es no caer, sino volver a levantarse siempre.
Lector: Señor, pequé.
Todos: Ten piedad y misericordia de mí.
4ªESTACIÓN: JESÚS SE ENCUENTRA CON SU MADRE
Entre tanta gente, solo María se acerca de verdad. Pero hay algo aún más grande: cuando todos fallan, siempre hay alguien que no se va y no se va a ir nunca. Es el mismo Jesucristo. Él sabe lo que duele. Él nunca te va a fallar.
Lector: Señor, pequé.
Todos: Ten piedad y misericordia de mí.
5ªESTACIÓN: EL CIRINEO AYUDA A JESÚS
Un hombre ayuda a Jesús a llevar la Cruz. Tú también puedes hacerlo con pequeños gestos: ayudar en casa, obedecer, compartir.
Lector: Señor, pequé.
Todos: Ten piedad y misericordia de mí.
6ªESTACIÓN: LA VERÓNICA LIMPIA EL ROSTRO DE JESÚS
Verónica no tiene miedo. Se acerca, aunque otros se rían. Ser valiente es hacer el bien, aunque cueste. Y tú puedes serlo también hoy en el patio del colegio, defendiendo a un amigo o a alguien con el que están siendo injustos.
Lector: Señor, pequé.
Todos: Ten piedad y misericordia de mí.
7ªESTACIÓN: JESÚS CAE POR SEGUNDA VEZ
autaro Soto | Shutterstock
Vuelve a caer. Duele más. Pero el amor le hace fuerte. Jesús sigue por ti.
Lector: Señor, pequé.
Todos: Ten piedad y misericordia de mí.
8ªESTACIÓN: JESÚS CONSUELA A LAS MUJERES
Hay días para llorar. No pasa nada. Pero recuerda: la felicidad completa no está aquí, está en el cielo.
Lector: Señor, pequé.
Todos: Ten piedad y misericordia de mí.
9ªESTACIÓN: JESÚS CAE POR TERCERA VEZ
Otra vez al suelo. Como cuando tropiezas siempre en lo mismo. Pero Jesús se levanta. Y tú también puedes hacerlo con Él.
Lector: Señor, pequé.
Todos: Ten piedad y misericordia de mí.
10ªESTACIÓN: JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS
Le quitan todo. Pasa vergüenza. Cada vez que pecamos, le volvemos a humillar, le volvemos a hacer pasar vergüenza, le volvemos a hacer daño.
Lector: Señor, pequé.
Todos: Ten piedad y misericordia de mí.
11ªESTACIÓN: JESÚS ES CRUCIFICADo
Jesús ya no puede moverse. Está clavado. Pero su vida sigue teniendo todo el sentido. Escucha bien esto: la vida no vale por lo mucho que te mueves o por lo bien que te lo pasas. Una persona en una silla de ruedas o en una cama tiene el mismo valor, un valor de redención infinito.
Lector: Señor, pequé.
Todos: Ten piedad y misericordia de mí.
12ªESTACIÓN: JESÚS MUERE EN LA CRUZ
Maria.Ratta-Shutterstock
Jesús muere. Pero antes de morir, te deja a su Madre. Para que nunca estés solo. Porque cuando estás al lado de tu madre sabes que has llegado a casa.
Lector: Señor, pequé.
Todos: Ten piedad y misericordia de mí.
13ªESTACIÓN: JESÚS ES DESCENDIDO DE LA CRUZ
Todo queda en silencio. A veces, en el silencio, es cuando mejor podemos escuchar a Dios.
Lector: Señor, pequé.
Todos: Ten piedad y misericordia de mí.
14ªESTACIÓN: JESÚS ES SEPULTADO
Dan sepultura al Señor. Todo parece oscuro. Pero María no se queda en la oscuridad. Ella mira con la luz de la fe, esa luz que le hace ver más allá. Tú también puedes hacerlo: no quedarte solo con lo malo que ves, sino confiar en Dios.
Lector: Señor, pequé.
Todos: Ten piedad y misericordia de mí.
Este camino no termina aquí. Aunque ahora no lo veas, la historia continúa. Y tú formas parte de ella.