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sábado, 3 de febrero de 2024

Proyecto Amor Conyugal explicado por Infinito+1: las miradas de los re-enamorados

Documental de testimonios, sus iniciadores y parejas transformadas allí


José Luis Gadea y su esposa Magüi cuentan su crisis, la acción de la Virgen
y el nacimiento de Amor Conyugal


Proyecto Amor Conyugal empezó en 2016 con un retiro al que acudieron parejas y matrimonios muy distintos, pero que resultaron impactados y transformados. Hoy ya se imparte en 45 diócesis españolas y en EEUU, Inglaterra, Uruguay y otros sitios. Es una de esas iniciativas de fe hermosas que "hacen lío" y que Juan Manuel Cotelo e Infinito+1 recogen y difunden en su serie Hagan Lío, en un capítulo de una hora de duración.

En el reciente concilio de cineastas católicos se dijo que "Cotelo nos enseñó, con La Última Cima, que un documental también puede ser emocionante". También este reportaje sobre Amor Conyugal lo es, y emociona con la historia de varios matrimonios transformados a través de estos retiros. Varias veces se habla de las miradas de los re-enamorados, y las cámaras llegan a captarlas en varias ocasiones.

José Luis y Magüi, los que empezaron

Todo empieza con chico conoce chica.

José Luis estaba bailando sevillanas con un amigo, y vio entrar a Magüi (Maria Luisa), y "quedé prendado no, lo siguiente". Atolondrado, incluso se cayó por las escaleras. Tras 4 años de noviazgo a distancia (uno en Málaga, otro en Madrid), se casaron.

Un metraje curioso de cuando Magüi, de Proyecto Amor Conyugal, era una joven pintora

Un metraje curioso de cuando Magüi, de Proyecto Amor Conyugal, era una joven pintora, sorprenderá a bastantes espectadores. Y José Luis, músico, tocando un keytar (teclado eléctrico de mano).

Luego llegaron los problemas. Hoy los tienen muy bien medidos y analizados.

Él era duro, ella sensible. Él pensaba que la mejor forma de ayudarla era endurecerla. Él nunca decía "te comprendo" y ella se sentía agobiada. Él era celoso: creía que cuidar la relación era hacerlo todo juntos. Todo parecía un fracaso, pensaba ella. "Me habré equivocado de persona", pensaba Magüi, que llegó a quebrarse incluso físicamente.

Acudieron a psicólogos, a terapeutas. "Nos queríamos querer, pero ya pensábamos que no había solución", recuerdan. Magüi incluso llegó a desear la muerte: "como no hay salida..."

El primer paso fue que Magüi empezó a ir más a la parroquia. Por primera vez allí encontró gente con fe de verdad. "Yo veía en ellos alegría", recuerda. Esa alegría que se veía en los cristianos fue el inicio de la esperanza. Les invitaron a una peregrinación en el santuario de Fátima, en Portugal, y allí, con oración y distintas señales, sintieron la cercanía de la Virgen.

De vuelta a Málaga, a ellos, cristianos apenas avivados, que eran un matrimonio herido, les pidieron impartir un cursillo prematrimonial. El milagro fue que con las enseñanzas de Juan Pablo II sobre Teología del Cuerpo, empezaron a entender la forma en que Dios ve el matrimonio. Eso les fue fortaleciendo y daría origen a Proyecto Amor Conyugal.

Las intuiciones de Amor Conyugal

El documental no menciona apenas a Juan Pablo II o sus textos, y se centra en las ideas que repiten y viven, emocionados, José Luis y Magüi y otros matrimonios. La primera: Dios tiene mucho que decir y hacer en tu familia y en tu amor de pareja; has de vivir el amor matrimonial como Dios ama, amar sirviendo, amar entregándote.

Por ejemplo, muchas chicas se preguntan: ¿qué características debería tener mi futuro marido? En Amor Conyugal lo plantean de otra forma: ¿A qué no estás dispuesto a renunciar por tu cónyuge? Porque el cónyuge es el principal proyecto de Dios para cada casado, y merece todo tipo de renuncias. ¿Tan apegado estás a tal o cual cosa? Estas ideas, que les ayudaron, es lo que predican y contagian hoy.

Nacho y Silvia no tenían grandes problemas, pero Amor Conyugal les sacó de la mediocridad

Nacho y Silvia no tenían grandes problemas, pero Amor Conyugal les mostró mucho más para su matrimonio.

Silvia y Nacho: superar el amor mediocre

Amor Conyugal ha ayudado a parejas que se separaban o amenazadas incluso por la depresión o los pensamientos suicidas.

Pero, ¿y las parejas que creen que les va "bastante bien"? Es el caso de Silvia y Nacho, con "un amor mediocre". "Habíamos bajado el listón", dicen. No se peleaban, tampoco aspiraban a mucho. Tras el retiro, empezaron a aprender el uno del otro, a renunciar a uno mismo y, asombrosamente, a llenarse juntos de amor, vida y alegría. "Tu cónyuge es el lugar concreto donde Dios actúa", dicen.

Marino y Lorena cuentan su testimonio en Amor Coyugal

Marino y Lorena cuentan su testimonio en Amor Conyugal, su cambio de enfoque.

Marino y Lorena: de reclamar enfadados, a entregar agradeciendo

La llegada del primer niño hizo que Marino se sintiera desplazado y solo, y se volcara en sus cosas. Lorena no se sentía ayudada. "No tienen que pasar grandes cosas: bastan cosas pequeñas para que se levante un muro que nos vaya aislando", avisan.

Además, todo en nuestra sociedad premia e invita al individualismo, lo que lleva a las rupturas. Pero la lógica de Dios es lo contrario: negarse a uno mismo, y eso, sorprendentemente, nos une con el otro. Su consejo a los matrimonios: "Que cojan su cruz, que es luchar contra uno mismo, y eso les hará crecer".

"Ojalá hubiéramos hecho el retiro de novios, los problemas que nos hubiéramos ahorrado", reconocen. Y tienen clara una idea teológica que les dijo un niño: "Lo más parecido a Dios es papá y mamá cuando se quieren". De ahí emana todo el bien.

Laicos que evangelizan

El único sacerdote que habla en este documental (aunque se ve brevemente al obispo Jesús Catalá, de Málaga) es Víctor José Morón, quien explica que él se crió en "una familia incompleta, de padres separados". "Hemos visto cosas impresionantes en Amor Conyugal, y eso es muy valioso para un sacerdote", detalla. Valora, sobre todo, que Amor Conyugal no sólo ayuda a las familias, sino que "despierta el carisma misionero de laicos y matrimonios".

María Alba y Álvaro acudieron en plena ruptura y escépticos a un retiro de Amor Conyugal y cuentan su historia

María Alba y Álvaro acudieron en plena ruptura y escépticos a un retiro de Amor Conyugal y cuentan su historia.

María Alba y Álvaro: "nos sonaba a chino, a bucólico"

El último testimonio detallado es el de María Alba y Álvaro. Él la apoyó durante años en una enfermedad y cuando ella mejoró, pensó en irse. Pero acudieron a un retiro, "sin fe ni expectativas, ¿qué iban a poder hacer en un fin de semana?" Escuchaban lo que se decía, "nos sonaba a chino, bucólico; veíamos que se tomaban de la mano y pensábamos 'qué falso'". Pero el retiro les cambió, dejaron de enfocarse en el "yo, mi, me, conmigo" y apostaron por un objetivo: hacer feliz al otro. Empezaron con cosas pequeñas, detalles, momentos para pararse y mirarse, ser agradecidos.

El documental sin duda abrirá esperanzas y reavivará brasas débiles en muchos corazones y parejas y animará a acudir a los retiros de Amor Conyugal.

Puede adquirir el libro con testimonios y espiritualidad de Proyecto Amor Conyugal.

Aquí, completo, el capítulo sobre Proyecto Amor Conyugal, de la serie Hagan Lío:

P.J.Ginés, ReL



domingo, 13 de octubre de 2019

¿Se puede salvar un matrimonio destruido? Un libro con decenas de testimonios muestra que es posible

scrito por José Luis Gadea y Magüi Gálvez, iniciadores del Proyecto Amor Conyugal

José Luis Gadea y Magüi Gálvez, autores del libro, son además los iniciadores del Proyecto Amor Conyugal
José Luis Gadea y Magüi Gálvez, autores del libro,
son además los iniciadores del Proyecto Amor Conyugal

José Luis y Magüi se casaron por la Iglesia y muy enamorados, pero, como ellos dicen: “No sabíamos amar. Sufrimos mucho durante años… en definitiva, sin ser conscientes de ellos, estábamos destruyendo nuestro matrimonio. Pero por pura misericordia del Corazón de Cristo todo eso cambio, y de vernos abocados a una separación, la Virgen nos mostró un camino de construcción para ayudarnos a ser feliz juntos”.
Y, a partir de ahí, recibieron la vocación de acompañar a otros matrimonios en crisis e iniciaron los famosos  Retiros de Proyecto Amor Conyugal que han ayudado a miles de matrimonios a revitalizar el sacramento o, en muchos casos, a salvarlos de una separación casi segura.
Hablan de cómo su relación matrimonial ha cambiado
“Nuestra Madre impulsó Proyecto Amor Conyugal para recuperar la grandeza de la vocación matrimonial como Dios la pensó. Y en este libro encontrarás testimonios de matrimonios que ya están recorriendo el itinerario de Proyecto Amor ConyugalEllos hablan lo que han experimentado y cómo ello les ha ayudado de manera efectiva en su relación matrimonial”, subrayan José Luis y Magüi.
“El Inmaculado Corazón de María triunfará en mi matrimonio”, de José Luis Gadea y Magüi Gálvez, se puede adquirir AQUÍ
“Hoy estaríamos separados si…”
De los muchos testimonios que se encuentran en este libro está el de Begoña e Ignacio, que tras 36 años casados y con tres hijos, se separaron durante 9 meses ante la imposibilidad de dejar de discutir y convivir con un mínimo de respeto. A punto de tirar la toalla decidieron acudir a un Retiro de Proyecto Amor Conyugal como última oportunidad antes de sellar una separación definitiva. “Lo que vivimos allí fue increíble. Abrimos el corazón y Dios se derramó en los dos. Aprendimos a interpretar el plan que Dios tenía para nosotros, el porqué de cada paso… Pudimos volver al momento de nuestra boda y sentir que empezábamos de nuevo; que teníamos todavía una vida para ser felices. Dios quería que fuésemos plenamente felices y nos había dado una oportunidad preciosa para conseguirlo”.
“Nuestro matrimonio ha tenido un antes y un después del Retiro de Proyecto Amor Conyugal. Las dificultades no han desaparecido, pero gracias a la Oración Conyugal que realizamos juntos, todo se va encauzando y los problemas se abordan desde otra perspectiva. Darte cuenta de que Dios está presente en nuestro matrimonio es tan importante que te cambia la vida a la fuerza. Ahora somos un matrimonio de tres, y cuando resurgen tambores de guerra o alguna circunstancia difícil, que en otros momentos habría causado una fuerte discusión, uno de los dos reacciona y ayuda al otro a reconducir la situación y a que la sangre no llegue al río”.
Llevaban un año separados, y con cuatro hijo…
Paula y Gabi son un matrimonio que vive en Boadilla del Monte (Madrid), y tienen cuatro hijos, y uno en el cielo. Llegaron a un Retiro de Proyecto Amor Conyugal “en una situación muy mala, con una separación de por medio de casi un año (ratificado en Juzgado), con una falta de comunicación enorme, problemas de adicciones y con una gran incapacidad para amarnos, habiendo llevado siempre vidas paralelas, con mucho dolor y serios daños en nuestros hijos”.
“A raíz de este retiro todo cambió, aunque poco a poco, muy poco a poco, pero sin dejar el camino, eso es lo más importante, la fidelidad, en el retiro se planta la semilla, pero si luego no se riega muere y no da fruto, para nosotros ha sido fundamental el contar con un matrimonio tutor (Alejandro y Águeda), que nos han ayudado mucho a seguir el camino recto y a entender la verdad del matrimonio, y cuando nos hemos desviado en seguida nos han corregido, es fundamental dejarse ayudar, también el ser muy sincero, nunca nadie nos ha juzgado, todos somos iguales (pobres hombres y mujeres que buscan ser felices y que son débiles). El Señor nos ama en nuestra debilidad y solo nos pide que abramos nuestro corazón y nos dejemos amar por Él”.
Paula y Gabi señalan que “para nosotros Proyecto Amor Conyugal es una gozada, algo maravilloso que nos ha ayudado, nos ayuda, y nos va a seguir ayudando (si Dios quiere) toda la vida. Supone a diario un soplo del Espíritu Santo en nuestro matrimonio. Un impulso para el combate diario, un motor para poder amarnos como Cristo nos ama, una razón para evitar la monotonía; para que nuestra unión conyugal se renueve cada día, para evitar el tedio y la rutina. Para mirar juntos al cielo todos los días y poder ponernos el uno en el lugar del otro, evitando el juicio y mirando con una mirada compasiva, amando al esposo/a en su debilidad, en lo que es más pobre, con gratuidad, sin esperar nada a cambio, viendo en el otro un regalo, un don inmenso que te ha sido dado, no fijándonos en lo malo sino valorando y acogiendo todo lo bueno”.
ReL


jueves, 13 de junio de 2019

¡Amadle a Dios y veréis!


Angel de la guarda matrimonial

¡Amadle y veréis!

Para ser fiel a la misión matrimonial hay que estar enamorado del Señor, porque hay muchos momentos de dificultad y es necesario ese amor más grande que tire de nosotros en esas circunstancias.
Y viceversa, demostraré mi amor al Señor en la medida en la que sea fiel a Su misión. Él me pide que le ame más que los que me rodean, entregándome a mi esposo más que otros, y juntos, entregándonos por nuestros hijos y los matrimonios de nuestro entorno más que otros. Queda aun más claro cuando me dice “otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras”.
Señor, te entrego mi voluntad, haz de mí lo que quieras.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Pedro (83 años): Recién casados me sentía el rey del mundo, más fuerte que otros. Quería dominar todas las situaciones tanto en casa como fuera de ella. La vanidad me cegaba. Pero luego, María, te descubrí como un don de Dios. Aprendí a mirar al Señor como tú lo miras, y me enamoré de Él. Aprendí muchas cosas de ti y me hice más misericordioso, más pequeño.
María (81 años, esposa de Pedro): Sí, lo recuerdo bien. Eras un poquitín duro de cerviz, como dice la Escritura, pero eras un luchador, tenías muchos dones. Y yo pensé: Este hombre al servicio de Dios tiene que ser una maravilla. Yo también tenía mis cosas, era muy sensible hacia mí y todo me dolía muchísimo. Luego me costaba perdonar. Pero tú me enseñaste que cada vez que pensaba en mí, dejaba de tener tiempo para pensar en Dios y en Su obra. Así, juntos, hemos construido una familia, con muchas dificultades, con momentos de prueba fuertes, y yo siempre me apoyé en ti, porque eras la persona que Dios me ha puesto a mi lado para llegar a Él.
Pedro: Es una bendición haber compartido mi vida contigo por la gracia de Dios. Todavía seguimos teniendo proyectos juntos y ganas de crecer en el amor, hasta que la muerte… nos una más.
María: Hasta que la muerte, nos una más. ¡Gloria a Dios!

El ángel de la guarda (Hoy, 30 años antes de la escena anterior): Pedro y María, os he llevado en sueños al futuro y os he mostrado una escena de lo que pueden ser los últimos años de vuestra vida, si os dejáis llevar por el Espíritu. Dejad vuestras exigencias, vuestros reproches tontos, y centraos en vuestra misión de entrega el uno por el otro. Ya no os toca ir donde queráis, es el momento de renunciar y dejaros llevar por la voluntad de Dios. ¡Amadle y veréis!

Madre,

Amo mucho a Dios, pero aumenta mi amor por Él para que deje de resistirme a su voluntad del todo. Quiero ser suyo y para eso, necesito amarle más que a mí mismo. Te lo pido por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.