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domingo, 19 de febrero de 2017

Obligó a su hijo a firmar un contrato para tener un móvil y sus 18 puntos dieron la vuelta al mundo


Obligó a su hijo a firmar un contrato para tener un móvil y sus 18 puntos dieron la vuelta al mundo


La edad en la que los menores tienen teléfonos móviles con acceso a internet y a las redes sociales es cada vez más baja. Con doce años son ya mayoría los niños que tienen uno de ellos. Sin embargo, existen dos riesgos cada vez más evidentes. Por un lado, los nefastos efectos que genera su adicción, tal y como alerta el neuropsicólogo Nacho Calderón. Y por otro lado, los problemas de seguridad que conllevan estas tecnologías, como reconoce el juez de menores Emilio Calayatud.

Por ello, la implicación de los padres es fundamental para controlar el acceso a los móviles y para evitar la dependencia hacia ellos. Es lo que hizo una madre estadunidense con cinco hijos. Janell Burley Hofmann es escritora y promociona un movimiento que pretende educar en el uso responsable de la tecnología. En uno de sus artículos que se hizo mundialmente viral contó cómo su hijo adolescente lleva casi un año suplicándole tener un IPhone. 

Tras meses de lucha, al final le compró este dispositivo aunque hizo firmar a su hijo un contrato con 18 puntos que debía cumplir para poder mantenerlo. Y sería estricta en hacérselo cumplir. Estos son las 18 reglas, que según Janell también le servirán para la vida:

1. Es mi teléfono. Yo lo compré. Yo lo pagué. Yo te lo presto. ¿A que soy genial?

2. Yo siempre sabré la contraseña.
3. Si suena, cógelo. Di "hola". Sé educado. Coge siempre, siempre, la llamada de mamá y papá.
4. Entregará el teléfono a mamá o a papá a las 7:30 de la mañana cada día de colegio y a las 9:00 de la tarde durante el fin de semana. Estará apagado toda la noche y se volverá a encender a las 7:30 de la mañana. Si no llamarías al teléfono fijo de alguien, porque pueden responder sus padres, tampoco llames o envíes mensajes al móvil. Respeta a las otras familias como nos gusta que nos respeten a nosotros.
5. No te llevarás el iPhone al colegio. Conversa y habla con la gente y con tus amigos en persona. Los días de media jornada, las excursiones y las actividades extraescolares requerirán consideraciones especiales.
6. Si el iPhone se cae, se golpea o se estropea, tú eres el responsable. Por tanto, asumirás los costes de la sustitución o de la reparación. Para ello ahorra dinero de tu cumpleaños o realiza otros trabajos: corta el césped, haz de canguro... Si el iPhone se rompe, tendrás que estar preparado.

El contrato de Janell a su hijo, ambos en la imagen,
ha dado la vuelta al mundo y es ahora utilizado por miles de padres


7. No uses el iPhone para mentir, hacer tonterías o engañar a otro ser humano. No te involucres en conversaciones que sean dañinas para los demás. Sé un buen amigo.
8. No envíes mensajes, correos electrónicos o digas nada a través del iPhone que no dirías en persona.
9. No envíes mensajes, correos electrónicos o digas a alguien algo que no le dirías en voz alta y en presencia de sus padres. Autocensúrate.
10. Nada de pornografía. Busca en la web información que compartirías abiertamente conmigo. Si tienes alguna duda sobre algo, pregunta a una persona. Preferiblemente, a tu padre o a mí.
11. Apágalo o siléncialo cuando te encuentres en lugares públicos. Especialmente en restaurantes, en el cine o mientras hablas con otro ser humano. No eres una persona maleducada, no dejes que el iPhone cambie eso.
12. No envíes ni recibas imágenes íntimas tuyas ni de otras personas. No te rías. Algún día estarás tentado de hacerlo, a pesar de tu gran inteligencia. Es arriesgado y puede arruinar tu vida de adolescente, joven y adulto. Es siempre una mala idea. El ciberespacio es más poderoso que tú. Y es difícil hacer que algo de esa magnitud desaparezca, incluyendo una mala reputación.
13. No hagas millones de fotos o vídeos. No hay necesidad de documentar todo. Vive tus experiencias. Quedarán almacenas en tu memoria para toda la eternidad.
14. A veces conviene dejar el iPhone en casa. Siéntete seguro de esa decisión. No es un ser vivo ni una ninguna extensión de tu cuerpo. Aprende a vivir sin él. Tienes que vencer el miedo a perderte algo que está ocurriendo y a estar siempre conectado.
15. Bájate música que sea nueva o clásica o diferente de la que millones de chicos como tú escuchan, que es siempre lo mismo. Tu generación tiene un acceso a la música mayor que cualquier otra de la historia. Aprovécha ese don. Expande tus horizontes.
16.De vez en cuando puedes jugar a juegos de palabras, puzzles y rompecabezas.
17. Mantén tus ojos abiertos. Observa el mundo que te rodea. Mira por la ventana. Escucha a los pájaros. Date un paseo. Habla con un desconocido. Pregúntate si es necesario buscar en Google.
18. Meterás la pata. Te quitaré el teléfono. Nos sentaremos y hablaremos sobre ello. Volveremos a empezar. Tú y yo siempre estamos aprendiendo. Somos un equipo. Estamos juntos en esto.

Un año después de regalar el teléfono a su hijo, Janell escribió otro artículo explicando cómo había ido todo. Explicó que el contrato había funcionado aunque había sido difícil y que evidentemente tuvo que retirarle el teléfono en alguna ocasión y volver a empezar. Pero ella está contenta porque su primogénito se ha convertido en un usuario responsable.

miércoles, 29 de julio de 2015

Niños y celulares: ¿los nuevos "yonquis" del siglo XXI?

            Cómo resolver los graves problemas de los iPhone

 y redes sociales en los hijos

Niños que pegan a sus padres por quitarles el móvil: una plaga social:
(vea abajo el video)



iphone

sto que diré es un poco fuerte, pero no es más que uno de los muchos casos de Ciberbulling. El padre de un adolescente me comentó un día sobre su hijo: “Mi hijo se conecta en el Facebook en el ordenador y lo deja abierto sin cerrar la sesión, y a veces lo hace desde el móvil de su madre. La cuestión es que todo lo que recibe en el ordenador lo veía su madre. Una vez mi mujer empieza a leer un diálogo de su hijo con otro tipo del colegio, un año mayor. Le presionó para que confesara su condición de que era de la otra acera, es decir homosexual, cosa totalmente falsa”. El niño tuvo que cambiar de ciudad. Se dio de baja de Facebook.

Las redes sociales tienen el peligro de que las personas no sepamos hablar cara a cara,de tú a tú. Mejor el chat (pensamos). Hay adolescentes que tienen 800 “amigos” en Facebook. ¿Los conoce? Ni hablar. No sabe quiénes son. Se comunica con extraños y los extraños se comunican con él.

Para hablar de problemas, también está el de los Phonbies. Todos podemos convertirnos en Phonbi, a causa del Phubbing, término aparecido el año 2007 junto con los teléfonos inteligentes. Se definen así aquellas personas que ignoran su entorno, y rompen una conversación porque “deben” atender al chat. La otra persona tiene que esperar que termine el chat para seguir hablando. “¿De qué estábamos hablando?”, pregunta. Se reinicia la conversación y a los tres minutos, otra vez “debe” atender al chat, y así otra vez, y la conversación se pierde.

¿Y cuando les suena el móvil en misa?:no pueden esperar y salen de la iglesia, y vuelven en el Padrenuestro. ¡No han asistido a Misa! Dios les habla y prefieren el mensaje cursi. ¿Podía esperar la llamada? En la gran mayoría de los casos, podía esperar.

Una chica de 15 años, muy correcta, con la cabeza en su sitio, le pregunté si tenía iPhone y si lo utilizaba mucho. “Poco –me dijo-porque mi madre no me lo deja en horas de trabajo y de estudio: por las mañanas hasta la hora de comer, y por las tardes no lo uso de las cinco a las ocho”. Pero esto es prohibir. “Mis padres dicen que ellos también tienen muchas prohibiciones, cosas que no pueden hacer y obtener en sus vidas”. Válida respuesta.

Otra madre, que veía que su hija perdía demasiado tiempo chateando, le quitó el aparato, y vio –horrorizada- que en dos horas y media había tenido 500 mensajes de wapp. ¿Cómo se puede concentrar así una persona?

Muchos padres dicen que no pueden hacer nada, y se rinden ante la exigencia de sus hijos. A veces será duro usar de la autoridad de los padres, pero educar a los hijos con responsabilidad es su obligación más importante.

Los hijos tienen un escaparate mundial en que hay de todo, como es Internet, en edades que no tienen defensas en su voluntad ni en sus conocimientos frente los inputs que vienen de fuera, hay que poner cortafuegos, no se puede mirar a otra parte.

Es como su tu hija o hijo, niño o adolescente, fuera a una farmacia y comprara sin aconsejarle pastillas para el dolor de cabeza, el ardor de estómago, la menstruación, la colitis, los granos en la cara, adelgazar, etc., sin pedir consejo ni siquiera al farmacéutico. ¿Cuál sería el resultado? ¡No tiene conocimiento ni experiencia!, diríamos. Por eso hay que enseñarles también el uso de las Tic.

Consejos

Para terminar unos cuantos consejos. Hay que ser prudentes y educar a la prudencia, enseñándoles lo que les puede pasar. Hay que tener en cuenta que para los adultos también van los beneficios y lo que no conviene de Internet. Por otro lado, no es aconsejable que las niñas y los niños tengan para su uso personal y “en abierto” un iPhone y ordenador hasta los 15-16 años, según la madurez.

Enseñar a los adolescentes a tener su propia intimidad y no manifestarla a todo el mundo en abierto, sabiendo además que aquellas imágenes pueden ser utilizadas por desaprensivos. Alguien que no tiene un mundo interior le falta profundidad, solidez, estabilidad, no se autovalora. Y es incapaz de ser un amigo de verdad. No es capaz de darse, porque no se autoposee, no se ama.No se puede ventilar la propia vida como en un mercado público. Mostrar lo justo y “solo” a quien conoces o tienes claras referencias.

Respetar los tiempos de estudio y de trabajo, y formar a los adolescentes a la concentración en el estudio, en el silencio y en la oración, a mantener relaciones interpersonales, con los padres, los tutores, los amigos. Tener agallas para escribir: “estoy ocupada hasta las 20:00 horas”, a pesar de que alguna pesada escribe: “Tía, que no me respondes… !!! Qué mierda!!! Es urgenteeeeeee…!!!”. Nada hay tan urgente como cumplir con el propio deber en cada momento.

No contar cosas familiares, que a nadie más que a la familia interesan. Crean a veces curiosidades malsanas y morbo. En una tertulia entre clase y clase no se cuentan cosas familiares, amoríos, tristezas, meteduras de pata, la conversación íntima con una amiga (deja de ser íntima en el momento de contarla). En otras palabras: no ser ingenuo.

Ojo con las webcamsBitdefender realizó un estudio. Para ello creó un perfil de una chica de 21 años muy guapa, rubia y que parecía ser sincera. Y envió la solicitud a 2.000 personas al azar con una edad entre 17 – 65 años, con diferentes estudios y puestos de trabajo.Pasada una semana 1.872 ya habían aceptado la solicitud, es bastante probable que las demás personas no estén activas en la red social. Por lo tanto, consejo: saber decir que no.

Los padres deben “perder tiempo” con sus hijos viendo Internet juntos. El ordenador debe estar en un lugar público de la casa, y no dejar solo un niño en casa con el ordenador en marcha.

Controlar el uso de los iPhone e iPad, con configuraciones restrictivas como bloqueadores, filtros… Qustodio, AppLock, Canguronet, aunque no son fiables del todoEl dispositivo al que se conecten los aparatos debe estar en un lugar común y no en una habitación donde pueden encerrarse.

Los padres deben navegar junto con los hijos y que vean estos que ante determinadas propuestas de Internet digan, “esto es interesante”, o bien, “esto fuera”.

Al final, estamos igual que en cualquier época: los padres han de “perder tiempo” con los hijos para educarlos, pues tienen la obligación ineludible (nadie lo hará en su lugar) de la educación de sus hijos. ¿Es difícil? ¡Claro! Como son difíciles el trabajo de cada día y los avatares de la vida. Pero la familia es el corazón del amor,y cuando se pone amor todo es más fácil, todo cuesta menos, y… ¡vale la pena!






Sabes qué delitos de menores están subiendo como la espuma?
 Dos: las agresiones a los padres por parte de los hijos, y los delitos en las redes sociales. Y están relacionados entre sí. No te pierdas este interesantísimo testimonio de Emilio Calatayud, uno de los jueces de menores más conocidos de España, por decir las verdades de siempre con mucho sentido común.

martes, 3 de junio de 2014

Lo que te pierdes mirando al móvil




El célebre Look up rimado de Gary Turk suma ya más de cuarenta millones de visionados en poco más de un mes, con su invitación a desligarnos de los vínculos virtuales que ofrece la red, para comprometernos hasta el final con las personas concretas