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martes, 3 de mayo de 2016

10 citas bíblicas para descansar de tus problemas

En momentos de angustia, ¿recurriste a los brazos de Dios?

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Estas citas son muy apropiadas para que las consultes en momentos de tormenta en tu vida, pues el Señor te invita a encontrar en Él la calma

Hoy volví a casa apurado ya que debía resolver algunos temas para el día siguiente que me ocupaban y preocupaban. Me bañé, preparé algo para cenar y me dispuse ha hacer un tiempo de oración, de repente mi Biblia, con sorpresa de mi parte, me habló trayendo a mi memoria una serie de citas bíblicas que descansaban empolvadas en el olvido y logró unirlas en un mensaje coherente que me permitió descansar:

1) Me gustaría recordarte que: “Bueno es el Señor; es refugio en el día de la angustia, y protector de los que en él confían” (Nahúm 1,7).

2) “Por eso, aunque pasamos por muchas dificultades, no nos desanimamos. Tenemos preocupaciones, pero no perdemos la calma. 
La gente y los problemas nos persiguen, pero Dios no nos abandona. Las contrariedades nos hacen caer, pero no nos destruyen” (2 Corintios 4,8-9).

3) Sabiendo esto, puedes decir como el salmista: “Aunque pase yo por grandes angustias, tú me darás vida; contra el furor de mis enemigos extenderás la mano y tu mano derecha me pondrá a salvo” (Salmo 138,7).

4) Puedes decir con gratitud: “Me alegro y me regocijo en tu amor, porque tú has visto mi aflicción y conoces las angustias de mi alma” (Salmo 31,7)

5) Hay muchísimas cosas de las cuales tal vez nunca entenderás su por qué en este mundo, pero “Sabemos que Dios va disponiendo todo para el bien de los que le aman, es decir, de los que él ha llamado de acuerdo con su plan” (Romanos 8,28).

6) Sabiendo que Dios tiene un propósito en medio de la situación que estas viviendo, puedes decir: “A las montañas levanto mis ojos; ¿de dónde ha de venir mi auxilio? Mi ayuda proviene del Señor, creador del cielo y de la tierra” (Salmo 121,1-2).

7) Así que, Hijo, “pon tus preocupaciones en las manos de Dios, pues él tiene cuidado de ti” (1 Pedro 5,7).

8) No te preocupes por lo que pasará mañana. Ya tendrás tiempo para eso. Recuerda que ya tenemos bastante con los problemas de cada día” (Mateo 6,34).

9) ¡Dale gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo! Él es un Padre bueno y amoroso, y siempre nos ayuda. Cuando tenemos dificultades, o cuando sufrimos, Dios nos ayuda para que podamos ayudar a los que sufren o tienen problemas” (2 Corintios 1,3).

10) No te preocupes por nada. Más bien, ora y pídele a Dios todo lo que necesitas, y se agradecido. Así Dios te dará su paz, esa paz que la gente de este mundo no alcanza a comprender, pero que protege el corazón y el entendimiento de los que ya son de Cristo. (Filipenses 4,6-7).

-Gracias querida Biblia, recordar estos textos me calman el alma, la mente y el corazón de manera que quiero dormir en los brazos de Dios, viéndome de niño descansando el regazo de mi madre.

Para responder en Comunidad o en el Silencio de tu Corazón:
En momentos de angustia, ¿recurriste a los brazos de Dios? ¿Qué resultado obtuviste? ¿Obtuviste la Paz que necesitabas?
¿Por qué problemas deberíamos angustiarnos menos y dejarnos llevar más por el auxilio del Señor?


Daniel Gassmann
Artículo originalmente publicado por Caritas Argentina

La oración diaria que puede cambiar tu vida

Cómo una antigua práctica espiritual llamada Examen Diario puede transformar tus días


Karen Beatty, aleteia
Los días pasaban volando; reuniones de trabajo, lavar la ropa, comidas congeladas, proyectos independientes,emails, supermercado. Hay días en que no tengo tiempo ni de pensar.

Trato de sacar tiempo para leer y escribir por la mañana, pero muchas veces desperdicio esta hora extra en Facebook. Entonces me doy un empujón a mí misma para hacerlo mejor al día siguiente.

Sé que no estoy sola. Muchos de nosotros están viviendo en piloto automático, yendo de una tarea urgente a otra, no permitiéndonos a nosotros mismos el tiempo o espacio para contemplar, o usando nuestro tiempo extra con cosas sin importancia.
La poetisa Mary Oliver escribió: “Dime, ¿qué planeas hacer con tu preciosa, salvaje, única, vida?”. A veces pienso, ¿es eso? ¿Será que voy a llegar a los 80 años y me daré cuenta de que mi vida ha sido sólo un borrador de actividades?

Aprender con los santos
Nunca presté mucha atención a la vida de los santos hasta que me volví católica, hace cinco años.

Ahora, durante la misa en el Old Saint Patrick, una parroquia de 170 años en West Loop, Chicago, miro las estatuas de los santos que revisten las paredes.

La forma como los católicos se centran en los santos me incomodó al inicio. ¿No deberíamos estar centrados en Jesús en vez de eso?, una vieja voz protestante fundamentalista sonaba en mi cabeza.

Pero cuanto más aprendí sobre los santos, más vi el valor que había en intentar imitarlos.

Cuando fui confirmada en la Iglesia católica, escogí a santa Clara como mi patrona, porque ella renunció a toda riqueza para seguir a Cristo.

San Ignacio, sacerdote español, teólogo y fundador de los jesuitas, es otro santo cuyo ejemplo influyó en mi vida.

Él escribió los Ejercicios Espirituales, que son un conjunto de meditaciones cristianas, oraciones y ejercicios mentales considerados entre las más importantes obras de la literatura espiritual.
[... ]

 Todas las noches rezo el Examen Diario (o examen del día), que es parte integrante de los Ejercicios Espirituales. El proceso simple consiste en cinco etapas:

Vuélvete consciente de la presencia de Dios
Al mirar los acontecimientos del día, pide a Dios que te dé claridad y comprensión.

Revisa tu día con gratitud
Concéntrate en los dones del día. Observa las pequeñas cosas, Dios está en los detalles.

Presta atención a tus emociones
San Ignacio creía que nosotros detectamos la presencia de Dios en los movimientos de nuestras emociones. Al reflexionar sobre nuestros sentimientos, podemos volvernos más conscientes de la manera en que Dios está guiándonos.

Pide ayuda al Espíritu Santo
Pídele al Espíritu Santo que te ayude a dirigir algo durante el día que para Dios sea particularmente importante.

Mira el día de mañana
Pídele a Dios que te dé luz ante los desafíos del mañana. Busca la orientación de Dios. Pídele ayuda y comprensión. Reza para tener esperanza.

Este simple ejercicio diario me ayudó a ver mi vida de forma más clara, y me ayudó a vivir más intencionalmente. Empecé a percibir a Dios en todas partes.

Mientras yo tendía a enfocarme, y lamentarme, en los sueños que iban muriendo, san Ignacio me enseñó que cuando nos centramos en las “grandes” cosas, muchas veces ignoramos las pequeñas maneras que tiene Dios de trabajar en nuestras vidas.

una vez que empiezas a ver los pequeños movimientos del Espíritu en tu vida, puede añadir algo mucho mayor.

Por ejemplo, entender la frustración que tienes en tu trabajo –y rezar por lo que significa– puede llevarte a una nueva carrera. O prestar atención a lo que hablas con tu amigo, te puede llevar a una mayor comprensión sobre tu objetivo en la vida.

Pasar algunos minutos examinando tu día es una excelente manera para ayudarte a mantenerte despierto toda la vida, y no hacerte resbalar sin prestar atención a ese significativo “Dios momento”.

Al final, como Sócrates dijo, “la vida sin reflexión no merece ser vivida”.



Preparándonos para Pentecostés

Bellísima Canción al Espíritu Santo



La interpreta Athenas en un tema que une la alabanza a una petición insistente: «Actúa en mí». Hermosa forma de ir preparando musicalmente la festividad de Pentecostés

domingo, 1 de mayo de 2016

¿Por qué en la misa no se dice Amén al final del Padrenuestro?

Lo correcto es acabar las oraciones con el Amén, ¿por qué aquí no?


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Aleteia
La palabra Amén, uno de los vocablos más utilizados por los cristianos, es difícilmente traducible en su sentido más profundo (por eso se mantiene en hebreo, el idioma original) y se utiliza siempre en relación con Dios.

Pronunciar esta palabra es proclamar que se tiene por verdadero lo que se acaba de decir, con el objetivo de ratificar una proposición o unirse a ella o a una oración.

Por eso, expresado en forma grupal en el ámbito de un servicio divino u oficio religioso, también significa ‘estar de acuerdo’ con lo expresado. (Si quieres saber más sobre el amén, pincha aquí).

La palabra Amén se utiliza siempre para concluir las oraciones. Sin embargo, la oración por excelencia, el Padrenuestro, se concluye siempre con el Amén excepto precisamente cuando se dice durante la Misa.
Hay que señalar que el Padrenuestro es la única oración de la Iglesia que está de por sí integrada en la liturgia de la Misa.

¿Cuál es la explicación? Pues, sencillamente, no se dice “Amén” porque la oración no ha terminado aún.

Después de concluir la Asamblea diciendo “y líbranos del mal”, en lugar de decir “Amén”, el sacerdote continúa hablando solo. La liturgia llama a esto con una palabra propia, “embolismo”: es una oración que recoge y desarrolla una oración precedente.

El sacerdote desarrolla la última petición del Padrenuestro (… y líbranos del mal), y continúa diciendo:
“líbranos Señor de todos los males, y concédenos la paz en nuestros días, para que ayudados por tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado y protegidos contra toda perturbación, mientras aguardamos la gloriosa venida de nuestro salvador, Jesucristo”.

Y el pueblo responde con una antiquísima aclamación, cuyo origen se pierde en los primeros siglos de la historia de la Iglesia:
“Tuyo es el Reino, tuyo el poder y la gloria por siempre, Señor”.

Así que el Padrenuestro queda integrado totalmente en la liturgia eucarística, no como un añadido sino como parte fundamental de ella.


El significado de la palabra "Amén"

AMEN-POPE- Piotr Przyluski - Shutterstock.com

Amén es una palabra cuyo uso en lengua hebrea es muy antiguo. Desde el punto de vista etimológico, “amén” es una palabra hebrea que deriva del verbo hebreo “aman”, que se usa para reforzar o confirmar algo pues, básicamente, significa: ‘Que conste’ o ‘en verdad’.
Esta palabra no tiene equivalencia en las lenguas occidentales por esto su significado más que traducirse debe asimilarse como respuesta a algo firme, estable o inconmovible. Es por esto que la tradición judeocristiana ha mantenido inalterada esta palabra sin traducirla, dado que cualquier traducción empobrece el sentido original de la palabra, que se usa en relación a lo sagrado pues, en sentido estricto, sólo se puede decir amén en referencia a Dios.

Es claro pues que ésta palabra es un vocablo de origen semita y con el tiempo su uso fue extendido al cristianismo; por esto el término «amén» es muy utilizado en la Biblia. El término ‘amén’ se usa para confirmar algo: ‘así es’, o para afirmar que algo tiene que ser: ‘así sea’. Esta palabra es una de las aclamaciones litúrgicas más frecuentes pues se utiliza generalmente como fórmula para concluir las oraciones.

Pronunciar esta palabra es proclamar que se tiene por verdadero lo que se acaba de decir, con el objetivo de ratificar una proposición o unirse a ella o a una oración. Por eso, expresado en forma grupal en el ámbito de un servicio divino u oficio religioso, también significa ‘estar de acuerdo’ con lo expresado.

La palabra Amén es una expresión que Jesús utiliza en los evangelios para iniciar un discurso dándole una connotación de solidez y contundencia por esto Él decía: ‘en verdad, en verdad os digo’.
Henry Vargas Holguín, Aleteia

Le golpearon hasta derribarle, pero a él le preocupaba la Eucaristía

Sucedió en Corea del Sur hace tres años, pero esta imagen sigue impactando

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Inma Álvarez, Aleteia
Una foto impactante la de este sacerdote, derribado tras haber recibido una golpiza mientras distribuía la comunión, y que se dedicó con las fuerzas que le quedaban a recoger las partículas eucarísticas que habían caído al suelo. La imagen fue tomada por uno de los presentes momentos después del ataque, en la aldea de Gangjeong.

Sucedió en la isla de Jeju (Corea del Sur) el 8 de agosto de 2012, como entonces contó la agencia católica asiática UCAnews: el sacerdote Bartholomew Mun Jung-hyun estaba celebrando una misa a las puertas de una controvertida base naval que el gobierno estaba construyendo en la zona, y que iba a causar un impacto medioambiental muy negativo para las poblaciones locales.

El sacerdote celebraba una misa para los ciudadanos que protestaban contra la obra, y se encontraba distribuyendo la comunión, cuando la policía irrumpió y comenzó a golpear a los presentes, incluyendo al sacerdote, hasta tirarle al suelo. La diócesis de Cheju exigió inmediatamente una disculpa, pues los presentes aseguraron que uno de los policías pisoteó las partículas derramadas por el suelo. La policía negó este acto.

Pero más allá de lo ocurrido, de la brutalidad policial y de las protestas, es el gesto humilde de este sacerdote que, pisoteado y dolorido, no piensa en sí mismo sino en su Señor, lo que toca el corazón. Una imagen que dice más sobre el sacerdocio que mil tratados de teología.

10 temas fundamentales para conversar con calma en pareja antes de casarte




Jorge Enrique Mujica LC, ReL
El matrimonio supone la voluntad perpetua de enamorarse todos los días de la misma persona. Los matrimonios perfectos, sin embargo, no existen. Por eso una de las ideas fundamentales que debería estar en la mente de todos los que piensan casarse es que, tarde o temprano, habrá alguna pelea.

Las más de las veces las peleas comienzan por pequeñeces pero poco a poco pueden ir a temas más importantes que, de haberse tratado durante el noviazgo, ahorrarían cicatrices o ayudarían a cerrarlas más pronto.

Hay al menos 10 temas fundamentales que deberían tocarse antes del matrimonio como signo de madurez y previsión a futuro:

1. ¿Cómo solucionaremos nuestros conflictos el día que los tengamos en el matrimonio?

Si ya durante el noviazgo se presentan conflictos, es previsible que durante el matrimonio estos también sigan siendo una realidad. No se trata de buscar cómo pelearse sino de prever el modo de superar los desencuentros. En este campo se puede preguntar también a la otra persona sobre la experiencia que ha tenido en la solución de problemas en el propio hogar. Después de todo, lo primero que se aplica es lo que primero se conoce: ¿cómo solucionaban los problemas en tu casa? Esta pregunta apunta no sólo a cómo superaban los problemas los propios padres sino también entre hermanos, entre padres e hijos en incluso entre amigos. Todo esto puede aportar luz acerca del modo cómo se pueden afrontar las dificultades el día que se presenten en el hogar.


2. ¿Cuántos hijos deseamos tener y cómo pensamos distribuirnos el trabajo para cuidarlos y educarlos?

Posiblemente una pregunta todavía más fundamental en este campo no es tanto la cantidad de hijos sino incluso el mismo deseo de tenerlos. Hay casos en los que, dando por supuesto que la otra persona desearía tener hijos, estos en realidad no formaban parte del propio futuro de vida.

Ciertamente la mayoría de los matrimonios prevén tener hijos pero no siempre coinciden en el “cuántos” ni el “cuándo”. Estos dos factores son importantes porque no se trata de decisiones unilaterales: en ocasiones la mujer decide por propia cuenta que “ya no” y en otras es el esposo el que se cierra también en este campo.

Un hijo supone renuncias y al día de hoy, en que ambos padres suelen trabajar profesionalmente, implica la decisión sobre los momentos para tenerlos y la responsabilidad compartida para cuidarlos: ¿estarías dispuesto a cambiar tú los pañales y preparar el biberón por la madrugada?

Un tema relacionado con esto es la proyección a futuro en cuanto padres: ¿qué harán el día de mañana cuando los hijos dejen el hogar? No son pocos los matrimonios que entran en crisis tras la partida de los hijos. ¿Por qué? Hasta antes de que los hijos llegaran la relación estaba centrada en ambos. La llegada de los hijos redimensiona la relación y la hacer girar en torno a los hijos. Eso no está mal mientras no se descuide el otro polo en torno al cual gira toda vida familiar como lo es la relación padre-madre: entre esposos. Por todo esto también el qué se hará cuando los hijos ya no estén en casa debe ser un tema de conversación.


3. ¿Qué tan importante es la práctica religiosa en su vida?

La religión es un elemento esencial en la vida de millones de personas. Tratar el factor religioso en un noviazgo no es hablar de la boda eclesiástica, aunque también. En cuántos matrimonio la no asistencia a misa o la falta de oración en familia se convierte en un elemento de fricción porque el esposo o la esposa desean que sea una realidad familiar pero el cónyuge no muestra interés en ese campo. A esto se añade que los hijos se ven privados de un testimonio común de crecimiento en su relación con Dios.



Un aspecto que se desprende de este campo es también la educación religiosa de los hijos: ¿será compartida o correrá a cargo de quién? Y si él o ella no son creyentes o incluso no son católicos, ¿qué sucederá con los hijos?

4. ¿Cómo vamos a afrontar nuestros gastos?

Cada vez está más generalizada la práctica del matrimonio por bienes separados. En el fondo, la inmensa mayoría de las veces, se trata de un signo de desconfianza e inseguridad acerca del paso que se da. Un noviazgo que no habla del dinero y su administración tal vez le falta madurar un poco más.

Aquí entrar interrogantes como si se apoyaría una decisión de compra de tal o cual tipo, cuánto es el patrimonio del que se dispondrá (salarios de ambos y gastos compartidos) e incluso cuánto se estaría dispuesto a gastar en el otro (por poner un solo ejemplo, en un automóvil).


5. ¿Te caen bien mis padres y por qué sí o por qué no?

La familia suele ser la institución social más ampliamente valorada a lo largo y ancho del mundo. Cada ser humano crece en un ambiente donde sus padres son su “todo”. Cuando ese “todo” entra en conflicto con el nuevo “todo” (el esposo o la esposa) hay terreno preparado para una buena discusión.

Conviene tratar con sinceridad el tema de los padres: ¿cómo te caen mis padres? De la respuesta van de la mano otras preguntas: ¿dónde pasaremos la Navidad y las fiestas importantes? ¿Estarías dispuesto (a) a ceder? ¿Cómo vas a tratar a mi familia?


6. ¿Qué tan importante es el sexo en nuestras vidas?

El ejercicio de la sexualidad en el matrimonio es un elemento que une más a los esposos. Es, por otra parte, un campo vinculado a las expectativas sobre el número de hijos. Pero esa unidad a la que este tema conduce pasa por el diálogo en torno a la frecuencia, la duración, el apetito sexual y la sinceridad acerca de la satisfacción. ¿Qué tan importante es el sexo en la vida del otro? ¿Hay vicios no manifiestos (pornografía por ejemplo) que deba erradicar de mi vida antes de casarme? ¿Qué importancia tiene la fidelidad en el noviazgo y, consecuentemente, en el matrimonio?


7. ¿Sabes que tengo defectos? ¿Me amas a pesar de ellos?

Durante el noviazgo se conoce una faceta de la otra persona. Casi nunca salen a relucir los defectos que el otro tiene. No se habla de ellos y, sin embargo, en el fondo, se sabe que debe tenerlos pues todo ser humano posee limitaciones: físicas, de temperamento, patológicas o incluso enfermedades. ¿Conoce tu novio (a) tus defectos? ¿Le amas a pesar de ellos? ¿Y qué admiras de la otra persona? ¿Qué no conoce de ti que le podría desilusionar?

8. ¿Cómo nos vemos dentro de 10, 25 y 50 años?

La proyección de un matrimonio a futuro es una buena señal si la respuesta es una contestación que apunta a la perseverancia. Se trata aquí de comentar las metas, las ilusiones, al visión y también los miedos que ambos tienen acerca del matrimonio: desde los aspectos emocionales (madurez en el amor) hasta los físicos: y si en el futuro engordara o se quedara calvo, ¿le amarías también? ¿Qué pasaría si en el futuro enfermera gravemente?

9. ¿Qué te divierte y qué no?

El ámbito de los pasatiempos no es una minucia en vista de que es el tiempo en los que más se logra intimar. No obstante su pequeñez, son aspectos de relevancia en vista de que la otra persona sabe a qué atenerse. Dos ejemplos: si a la otra persona no le gusta bailar y a la otra sí, hay ya en esto un campo de desprendimiento mutuo, sea para que el otro aprenda a bailar o para que el otro sepa renunciar a ello. O una armonización entre ambos.

El segundo ejemplo puede ser el de los intereses deportivos: posiblemente a uno le descansa ver o jugar soccer los domingos mientras que a ella se la pasa mejor jugando candy crush. Finalmente, es también tema de diálogo lo que cada uno puede llegar a entender por “privacidad”. En principio el matrimonio supone una renuncia a ella pues los esposos no se tienen secretos, pero puede ser que esto no sea igualmente comprendido por ambos.

10. ¿Cómo serán nuestras relaciones con nuestros amigos después de que nos casemos?

Los amigos son los hermanos elegidos. Son precisamente por ello una parte de la propia vida que, a partir del matrimonio, no necesariamente se pierden sino que se integran con una dimensión diferente. Esa dimensión diferente debe llevarse a la conversación en el noviazgo pues, primero, es conveniente que el futuro esposo o esposa conozca a los amigos de la otra parte y, segundo, es comprensible que luego del matrimonio las relaciones con ellos supongan un modo de ejercicio distinto, especialmente de él hacia ellas y de ella hacia ellos.

Con los amigos se hacen cosas distintas que con el esposo o la esposa: ¿qué papel seguirán teniendo tus amigos tras la boda y qué sí y qué no seguirás haciendo con tus amigos? Si se conservan amistades que en el pasado llegaron al noviazgo, ¿cómo se tratará especialmente a “esas” personas?

***

Los conflictos en un matrimonio forman parte de ese continuo enamorarse. Lo importante no es la pelea sino lo que viene tras de ella. Que lo que venga sea un crecimiento y madurez en el amor pasa porque desde el noviazgo los temas fundamentales hay sido tratados de modo que el día de mañana no se escuchen frases como “pero es que nunca me dijiste... ".

¡Feliz Día, Mamá! Hermosísimo country para todas las mamás



Garth Brooks, nacido hace 52 años en Oklahoma, es toda una leyenda de la música popular norteamericana. Y este tema, «Mom {Mamá}», una de sus canciones más conmovedoras. La letra es un delicado poema cantado por una voz de ricos matices.


Mom (letra en español)
Un bebé a punto de nacer le dijo a Dios:

«Estoy un poco asustado, no sé si quiero ir allá.
Porque desde aquí el mundo parece una bolita azul,
pero es un lugar enorme, y yo soy tan pequeño...
¿Por qué no puedo quedarme aquí contigo?
¿Estás enfadado conmigo, ya no me quieres?».

Y dijo Dios:

«Oh, pequeño, por supuesto que te quiero.
Pero hay alguien especial que te está esperando.
Así que no llores, niño,
porque ahí abajo hay alguien esperándote
cuyo única finalidad en la vida
es asegurarse de que siempre estarás bien:
un ángel de amor tierno y fuerte.
Ya es casi la hora de ir y encontrarte con tu Mamá.
Y cuando ella te hable,
asegúrate de que la escuchas bien:
porque ella va a enseñarte todo lo que necesitarás saber:
cómo arreglártelas para amar, reír y soñar.
Y ella te pondrá en el camino que te traerá de vuelta a Mí.
Así que no llores, niño,
porque ahí abajo hay alguien esperándote
cuyo única finalidad en la vida
es asegurarse de que siempre estarás bien:
un ángel de amor tierno y fuerte.
Ya es casi la hora de ir y encontrarte con tu Mamá».