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viernes, 6 de mayo de 2022

El mejor regalo para una mamá y no sale en los anuncios

MOTHER'S DAY

El Día de la Madre es el 8 de mayo en el Perú,Estados Unidos, Colombia, Venezuela... En México se celebra el 10 de mayo. En torno a esa fecha, da importancia a un regalo espiritual por encima de algo material, sobre todo pensando en la persona que tanto quieres

Dentro de las múltiples opciones que tenemos para regalarle a mamá, en su día, puedes contemplar el ramillete espiritual. En este artículo te explicaremos en qué consiste y cómo hacer uno.

La palabra ramillete se suele utilizar para nombrar un pequeño arreglo floral, que conjuga flores de distintos colores, formas y olores. Bien sabemos el gran valor que tiene hacer un exquisito arreglo floral y regalarlo de manera puntual y oportuna. El concepto nos conduce a seleccionar las mejores flores y a saberlas combinar de la mejor manera posible.

Cómo se elabora un ramillete espiritual

De la misma forma, el ramillete espiritual es una opción para realizar un regalo que implique los mejores pensamientos que tienes en tu corazón. Pueden ser tus intenciones, tus oraciones y sacrificios, los días de ayuno y abstinencia. También las lecturas piadosas, las visitas al Santísimo y en fin todo tu empeño espiritual, forjado con lo mejor de ti, dedicado todo a esa persona a quien le quieres hacer ese obsequio tan especial.

Veamos algunas opciones que tienes, para elaborar el ramillete, a tu plena voluntad.              

1ORACIONES POR SU BIENESTAR.

Considera la situación particular por la que está pasando ella, y pide al Señor por su bienestar. Las veces que lo realices lo vas anotando.

PARENTING
Celebra con sumo detalle a tu madre para que ese día sea muy especial.

2ORACIONES POR LAS INTENCIONES DE ELLA.

Regularmente cada persona tenemos intenciones muy personales e íntimas, que también queremos que se realicen. De aquí que sea muy común orar -particularmente con el rosario- por esas intenciones.

3COMULGAR Y OFRECER LA EUCARISTÍA POR TU MAMÁ.

Es un gesto muy particular el realizar esta acción en su beneficio.

4VISITAS AL SANTÍSIMO.

Aunque sea breve y por un momento, pero está presente la intención de dedicarle ese momento espiritual a tu mamá.

5AYUNOS Y ABSTINENCIAS.

Es un esfuerzo especial que guarda mucho sentido, a la hora de practicarlo. Dejar de comer algo que nos gusta tanto hasta incluso padecer algo de hambre por amor, es un gesto muy sublime.

MOTHER
Además de las flores, ella valorará tu regalo espiritual.

6SACRIFICIOS.

Dejar de hacer algo que nos agrada mucho, con la noble intención de complementar nuestras oraciones con un esfuerzo más significativo, como dejar de ir a un evento festivo o  dejar de ver una serie, solo por amor, es un gran paso.

7ACTOS DE CARIDAD.

Aunque debe ser una actitud permanente, a lo largo de la vida, realizar algunos extras, con discreción y la plena consciencia de hacerlos por la persona que uno tanto quiere, sin duda es un buen abono al ramillete que se está elaborando.

8OFRECER LA MISA.

Asistir un día extra a la celebración eucarística, con el pleno sentido de pedir por las intenciones de la persona elegida. Es un gran agregado al ramillete espiritual que se está forjando.

9DIVERSAS LECTURAS.

Un texto especial de las Sagradas Escrituras, una biografía de algún santo o algún tema que inspire la fe pueden ser un gran complemento para este regalo espiritual que estás elaborando.

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Busca una cita de la Biblia que pueda gustarle a tu madre.

10TRABAJO EXTRA.

No se trata de considerarlo como algo pesado o una carga, sino como una ofrenda personal, al realizar un poco más de lo habitual y ofrecerlo con una intención especial.       

Desde luego que el ramillete admite muchos más tipos y maneras espirituales de ofrenda. El estilo personal es muy respetable y acorde a la creatividad, cultura y educación de cada quien.

Lo que sí es muy importante considerar es que se enfatiza un regalo espiritual por encima de algo material y sobre todo, pensando en la persona que quieres y no precisamente para halagarla y enriquecer su vanidad, sino más bien para su propio crecimiento espiritual.                 

Por encima de todo, está el más grande amor que podemos obsequiar, que es el de Dios. Y poner en el alma de tus seres amados, los más grandes atributos que son la paz interior, la alegría y vivir en la caridad.

Tus intenciones son muy importantes y que se las hagas llegar de una manera explícita y sencilla. Por escrito y cuantificando lo que alcanzaste a realizar, pensando en tu madre.              

Con el simple hecho de dedicarle unos momentos de tu pensamiento ya estás haciendo un gran regalo. Con mayor razón al plasmarlo en una bella tarjeta. Además el mensaje permanecerá guardado en su corazón.

¿Qué esperas para empezar a preparar tu ramillete espiritual y regalárselo a tu madre en su día?

Es mucho más valioso que muchos regalos materiales que se compran con dinero. Que se note que tú también estás enfocado en lo más trascendente de la vida, y así no dejarse atrapar por ese consumismo, tan atroz, que nos mantiene atrapados en las cosas, en vez de en las personas; atrapados en el cuerpo, en vez de en el alma; en lo temporal en vez de en lo trascendente; en la vanidad, en vez de en las virtudes.

Guillermo Dellamary, Aleteia 

Vea también    María Madre de los Hombres y el Título de Nuestra Señora del Sagrado Corazón 


























sábado, 9 de mayo de 2020

«Me gustaría ser como mamá». Dedicado a esas madres que dan todo por sus hijos…


Feliz Día Mamá
Feliz Día Mamá

Cuando veo este tipo de publicidades, hago paces con mi profesión –estudié Publicidad, pero tengo con ella una relación complicada–. Es una emotiva historia que, muy enfáticamente, les recomiendo que miren. Luego, creo que se pueden hacer un par de reflexiones sobre el papel de una madre. 
Si me pusiese a puntualizar y explayarme en todos los aspectos alabables de una madre, esta sería una nota muy extensa. Por eso, procuraré sintetizar algunos de sus rasgos en los que considero que podríamos detenernos, para profundizar en ellos, de vez en cuando.

Paciencia

Si la mamá del video (vea más abajo) me pidiese que ocupase su lugar para protagonizarlo, creo que luego de que la niña me rechazara el segundo disfraz, le habría dicho… bueno, quizás cosas que no se deberían decir a una niña, ni en el modo en que deberían decirse a una niña. ¡Y por favor, díganme que no fui la única que al décimo disfraz rechazado quería estrangularla! Va con cariño, y con mucha exageración. Pero entienden mi punto. Pero, ¿qué hace una madre? Una madre pasa por alto los defectos de sus hijos y al mismo tiempo sabe educarlos (cuando debe hacerlo) comprendiendo pequeñeces que otro no toleraría, porque sabe ver más. Las madres, en general, ven más. Sea para encontrar una media perdida, como para discernir el «esto lo puedo dejar pasar, no es grave su comportamiento, lo hace por esto o aquello». Sabe entender lo que está en el corazón de sus hijos, y sabe formar sus afectos.
¿Será que el afecto de la niña estaba en el disfraz? Quizás al comienzo, sí. Si la madre le hubiese pegado un gran reto: –«¡Hija, no seas malcriada y usa lo que tienes!»–, quizás su afecto hubiese comenzado y terminado ahí, pero, como sabe ver más allá, sabe ver más allá y con paciencia infinita lo acompaña hasta poderlo formar, la historia termina en que la niña no mira el disfraz que hizo la mamá, sino el ejemplo que le dio.
Quiero explicarme un poco en este punto, porque creo que es el que se puede malentender: no se trata de apañar la malcrianza ni los caprichos, sino en ir comprendiendo la madurez que cada edad puede presentar, sin exigir algo injusto (porque la madurez del hijo aún no está preparada para afrontar ciertas realidades) y acompañando de la mano el crecimiento de este hijo, haciéndole ver qué es lo que verdaderamente importa. Si fuera por mí, yo hubiese castigado a mi hermano menor mucho más de lo que mi mamá le ha castigado en su vida. Pero las mamás creo que tienen un tacto distinto para saber qué se puede dejar pasar y qué no. Y, sin duda, seguro que en eso que saben dejar pasar, tienen que poner mucho de su parte, mucha paciencia, mucho acompañamiento, muchas palabras, muchas disculpas.

Generosidad

Mientras miraba el video, otro pensamiento que se me cruzó fue: «¡Cuánto habrá gastado en la materia prima que usó!». Entre las telas, cartones, papelería, etc. Yo, que siempre fui fan de las manualidades, sé que no es tan barato. Además, entre las idas y vueltas, los viajes en auto, ¡qué estrés! Pero, fuera de esta generosidad material, más quiero subrayar otra generosidad: la entrega de sus horas, de su tiempo, de su descanso (incluso el necesario, el del sueño)… y, en síntesis, de sí misma.
Es algo que todos estamos “obligados” –pongo entre comillas, porque siempre está la libertad personal para caminar hacia lo bueno o no– a imitar este comportamiento. ¿Cuándo fue la última vez que renunciamos a un rato de ocio para ayudar a un compañero de trabajo que no termina a tiempo un deber? ¿Cuántas veces nos desentendimos del cansancio de un familiar que está lavando los platos, poniendo la mesa, mientras estamos tirados mirando la tele? ¿Cuántos minutos de nuestra serie preferida estamos dispuestos a perder para adelantarnos a atender el teléfono, para que los demás descansen? ¿Alguna vez renunciamos a nosotros mismos, para poder servir al otro?
«Servir quiere decir reinar» (Mulieris Dignitatem). «(…) Cristo, «Siervo del Señor», manifestará a todos los hombres la dignidad real del servicio, con la cual se relaciona directamente la vocación de cada hombre. (…) Al pensar, decir o hacer algo en orden a la dignidad y vocación de la mujer, no se deben separar de esta perspectiva el pensamiento, el corazón y las obras. La dignidad de cada hombre y su vocación correspondiente encuentran su realización definitiva en la unión con Dios. María —la mujer de la Biblia— es la expresión más completa de esta dignidad y de esta vocación. En efecto, cada hombre —varón o mujer— creado a imagen y semejanza de Dios, no puede llegar a realizarse fuera de la dimensión de esta imagen y semejanza».

Ser mujer

Este es un punto polémico, porque si digo que la mujer debe ser madre, me acribillarían las feministas radicales. Pero creo que la maternidad es una nota muy íntima y propia de la sensibilidad femenina. Si bien hay mujeres que consagran sus vidas a Dios, mujeres que viven el celibato, o incluso mujeres casadas que no han podido ser madres… estas saben ser muy “madres” de sus hermanas, de las almas que acuden a ellas en busca de un consejo, de sus seres queridos, y ejercitan su maternidad de otra manera.
Una vez, una religiosa me dijo que ella tenía muchas hijas espirituales. Conozco un matrimonio sin hijos que se desvive por sus jóvenes confirmandos a quienes dan catequesis. También mujeres que, en sus puestos de trabajo, saben dirigir con fortaleza y dulzura, como si estuvieran enseñando a un hijo muy querido. Y esto no es poca cosa, no es algo que haya que disfrazar. Creo que es algo así como un “superpoder” – o en términos más apropiados, un don –. No soy yo la que lo dice, es el mismo Dios.
Él, que es Padre, en muchas oportunidades ha querido manifestar su cariño “maternal”: «¿Se olvida una madre de su criatura, no se compadece del hijo de sus entrañas? ¡Pero aunque ella se olvide, yo no te olvidaré!»(Is 49,15). «Como uno a quien su madre consuela, así yo os consolaré» ( Is 66,13). Y si la maternidad es un reflejo del mismo Dios… ¿no deberíamos procurar darle un mayor valor?

El verdadero «role model»

Para poder profundizar en los puntos que fui mencionando, debo decir que tuve que detenerme en el reflejo de la Santísima Virgen, en lo que Ella hace con cada uno de sus hijos, y que las madres buenas (y las buenas madres) saben imitar. La teóloga Jutta Burgraff escribió en un estudio:
«Es conocido que ciertas corrientes del feminismo rechazan vehementemente la imagen de María como punto de referencia de la realización de la mujer, acusándola de haber ofrecido en el pasado un pretexto teológico a la tendencia católica de poner a la mujer en posiciones subordinadas. En contra de esta actitud, Juan Pablo II subraya la libertad de María que entró con una «participación plena» de su «yo personal y femenino» en aquella irrepetible relación con Dios (Mulieris Dignitatem, 49). Donó consciente y voluntariamente todo su ser físico y espiritual a Dios, cuando se definió a sí misma como la esclava del Señor (Lc 1, 38)».
Antes, la doctora en Teología, en el mismo estudio, afirmó que: «Dios, en efecto, eligió a una mujer para estrechar la definitiva alianza con la humanidad y, por eso mismo, hace de ella la representante y el modelo de la Iglesia y de la humanidad entera, varones y mujeres. Desde esta perspectiva, cualquier argumentación que disminuya el papel de la mujer, pierde incluso hasta la última brizna de razón. (…) En María se encuentran cumplidas, en la forma más sublime, todas las posibilidades de la mujer. Por esto, viviendo unida a la Madre de Dios, imitándola y procurando imitarla, la mujer desarrolla en el grado máximo la propia personalidad. Es ésta una idea, que Juan Pablo II ya había claramente formulado en la Encíclica Redemptoris Mater (25-III-1987): «En efecto, la feminidad se encuentra en una relación singular con la Madre del Redentor (…) Se puede, por tanto, afirmar que la mujer, mirando a María, encuentra en ella el secreto para vivir dignamente su feminidad y actuar su verdadera promoción (n.46)».
Así como la niña miraba con admiración a su madre, queriendo parecerse a ella, creo que debemos mirar a nuestra Madre, para procurar asemejar nuestras vidas a la suya. No necesariamente vistiéndonos como Ella, sino en su personalidad, sus rasgos, cómo se desenvolvería… ¿Cómo hacerlo? Este mes de mayo se nos presenta propicio para empezar: tratarla, quererla. Cuando uno quiere a alguien, necesariamente se ve movido a tratar a esa persona. Y cuanta más cercanía hay entre seres queridos, se van haciendo semejantes de manera muy natural.
Por ello, va mi invitación a todos: el Día de la Madre, no nos olvidemos de felicitar a nuestra Madre, decirle que le queremos y que nos ayude a ser más como Ella, recordando que: «Todo ha venido de Cristo, incluso María; todo ha venido por María, incluso Cristo» (Bendicto XVI).

*P.D. Quisiera dedicarle este post a mi mamá (¡hola, Sophia!), que muchas veces hizo conmigo lo mismo que la protagonista de la publicidad, y que muy amorosamente se ofreció a cubrirme en una tarea para que yo pueda terminar esta redacción.

María Belén Andrada, catholic-link

Vea también 107 piropos que iluminan el día de la mujer


domingo, 13 de mayo de 2018

Feliz Día Mamá




Para todas las mamás
un video especial:


Que los hijos sigan ese ejemplo

Sólo unos pasajes:

“Hay superhéroes que no llevan capa (…) Su debilidad serían sus hijos (…) Si hoy trato a mi mujer como una princesa es porque fui educado por una reina (…) Gracias mamá”



 Dí­a de la Madre



sábado, 12 de mayo de 2018

Madre, no te olvides que también eres esposa. Un hermoso video para comprenderlo


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Cuando la maternidad nace dentro de un matrimonio es un evento realmente hermoso, incluso cuando aquel niño que viene no se encontraba “dentro de los planes”. Si los padres se aman y ponen el hombro juntos para afrontar cualquier dificultad, todo pasa, porque el amor lo puede todo. Un embarazo llevado de a dos, corresponsablemente, es algo precioso. ¿Suena ideal? Sí, es lo ideal. Pero no ese ideal imposible que solo existe en los libros. ¡Es posible amarse así!
El amor cuando es verdadero, «todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás se extingue» (1 Cor 13). Eso es lo hermoso de un matrimonio que se ama no solo incondicionalmente sino que también camina de la mano de Dios.
Cuando llega el día de la madre, me es inevitable pensar cómo era antes de serlo. En cómo cambió mi vida con esas primeras náuseas, con la primera noche que pasé en vela. Cómo me fue difícil volver a reconocer mi cuerpo, como coordinar la vida de calma, que hasta ese momento vivía, con lo caóticamente hermoso de la maternidad. No sé para ustedes pero para mí fue difícil, me sentí sola, cansada, juzgada y parecía que nada lo hacía bien. Sumado a todo esto la relación con mi esposo cambió totalmente. Claro ya no éramos los dos contra el mundo, éramos tres (y pronto seríamos 5, y sabe Dios cuántos más).

Cuando la maternidad llega los cambios son duros no solo para mamá sino también para papá. De las muchas cosas que podría criticar del mundo actual hay algo que me parece absolutamente positivo y esto es el valor que se le está poniendo a la relación de pareja por sobre los hijos.
Creo que la cultura sudamericana se caracteriza por familias numerosas, por madres abnegadas y padres que sostienen. Esto es un valor que necesitamos preservar a toda costa. Pero no todo ha sido perfecto. La relación de pareja muchas veces se ha dejado de lado y no han sido pocos los matrimonios que han sufrido las consecuencias. 
Este año en el día de la Madre quisiera reflexionar en la relación de los esposos, en que el matrimonio, el amor conyugal, debe ser símbolo del amor de Cristo por su Iglesia. Y en ese sentido el rol tan importante que el padre debe cumplir en todo esto. La madre, por su misma naturaleza femenina al ser madre, tenderá a nutrir a cuidar, a salir de ella misma y entregarse por completo incluso olvidándose de ella misma (y algunas veces del esposo).
Este comercial me encanta porque capta de un manera muy simple y hasta romántica una intervención necesaria del esposo en todo esto de la maternidad. No solo se trata de compartir el cuidado de los hijos. Se trata también de no dejar de ser esposo. Él con cariño, busca ese espacio para los dos. No lo exige, ni lo fuerza, sino busca crearlo con amor. Ayudar a volver la mirada al amor que los unió desde el principio y seguir alimentándolo. Ser padre es parte de esto, pero no solo, creo que ser esposo y enamorar a la esposa una y otra vez es parte fundamental de un matrimonio feliz.
Este día de la madre, no solo cocines para ella, o seas el que lava los platos… sé el esposo que la convirtió en madre.
Silvana Ramos, catholic-link








domingo, 8 de mayo de 2016

El Papa Francisco reza por todas las madres



Imagen de la Virgen María en la Plaza de San Pedro

“Hoy en tantos países se celebra la fiesta de la madre, recordamos con gratitud y afecto a todas las mamás, las que están hoy en esta plaza, a nuestras mamás, a las que están entre nosotros o las que se fueron al cielo”.

Lo dijo este domingo el papa Francisco, después de rezar la oración del Regina Coeli en la Plaza de San Pedro, donde miles de peregrinos se encontraban reunidos.
El Santo Padre concluyó sus palabras confiando todas ellas “a María la madre de Jesús”. Y propuso: por todas ellas rezamos un Ave María” y lo hizo junto al público allí presente. “Dios te salve María…”.

16 videos para el día de la madre (P. J. E. Mujica LC)

Día de la Madre

Todos los años el P. J.E. Mujica LC ofrece una selección de estupendos videos que ayudan  pasar mejor el día de las mamás: sea porque ponderan su valor, sea porque enternecen y te llevan a quererlas más, sea porque mueven a la gratitud. 

1. Caracol Televisión: la mamá perfecta 


2. Procter and Gamble: gracias mamá 



3. Procter and Gamble: el mejor trabajo del mundo 



4. Ser mamá 



5. Mustela: el mejor trabajo es ser mamá 


6. Entre la vida y la muerte


7. Supercurioso


8. Pandora: la maternidad, una experiencia que te cambia para siempre 


9. Fisher Price 


10. Fundación CRIS: el mayo regalo para mamá 


11. Hero Baby: reconocer a tu madre sólo por cómo abraza 


12. Lo que un hijo tiene que decir sobre su madre 


13. Comercial de seguros tailandeses 


14. Famsa: mucha madre 


15. Telefónica: el número que guardamos en el corazón 


16. Seguros Falabella: el mejor regalo eres tú 



domingo, 1 de mayo de 2016

¡Feliz Día, Mamá! Hermosísimo country para todas las mamás



Garth Brooks, nacido hace 52 años en Oklahoma, es toda una leyenda de la música popular norteamericana. Y este tema, «Mom {Mamá}», una de sus canciones más conmovedoras. La letra es un delicado poema cantado por una voz de ricos matices.


Mom (letra en español)
Un bebé a punto de nacer le dijo a Dios:

«Estoy un poco asustado, no sé si quiero ir allá.
Porque desde aquí el mundo parece una bolita azul,
pero es un lugar enorme, y yo soy tan pequeño...
¿Por qué no puedo quedarme aquí contigo?
¿Estás enfadado conmigo, ya no me quieres?».

Y dijo Dios:

«Oh, pequeño, por supuesto que te quiero.
Pero hay alguien especial que te está esperando.
Así que no llores, niño,
porque ahí abajo hay alguien esperándote
cuyo única finalidad en la vida
es asegurarse de que siempre estarás bien:
un ángel de amor tierno y fuerte.
Ya es casi la hora de ir y encontrarte con tu Mamá.
Y cuando ella te hable,
asegúrate de que la escuchas bien:
porque ella va a enseñarte todo lo que necesitarás saber:
cómo arreglártelas para amar, reír y soñar.
Y ella te pondrá en el camino que te traerá de vuelta a Mí.
Así que no llores, niño,
porque ahí abajo hay alguien esperándote
cuyo única finalidad en la vida
es asegurarse de que siempre estarás bien:
un ángel de amor tierno y fuerte.
Ya es casi la hora de ir y encontrarte con tu Mamá». 


viernes, 29 de abril de 2016

Cosas que creías saber antes de ser madre


 He aquí una bonita reflexión
ante el primer domingo de mayo,
Día de la Madre.


sábado, 9 de mayo de 2015

Los 3 mejores videos para celebrar el don de la maternidad



mama

En pocas palabras y de manera sencilla se puede decir que no se va a “explicar” nada sino que se va a “mostrar” algo. Como pasa con el arte, como pasa con la pintura, con la música o con un poema, se llegará a lo cierto de manera directa, casi inmediata, pues ante lo evidente las explicaciones no son necesarias. Y es que para hablar de la madre no podemos caer en el plano de la explicación. Es una cuestión que está al nivel de la contemplación. Y no se trata de exageraciones poéticas, el misterio de la maternidad debe ser de las realidades más santas de la naturaleza humana y del cosmos en absoluto. Expresa con infinita belleza la realidad de la comunión, de la creación, de la alegría y el dolor, de la muerte y la vida: del amor. Encierra en sí una dinámica casi sacramental en donde se vislumbra el rostro mismo de Dios Amor. Por eso, cuando se quiere hablar de la madre, las palabras resultan insuficientes, se quedan chicas para expresar lo inefable y el silencio termina siendo lo mejor, el mismo silencio de nuestra Madre.

Y es que para hablar de la madre no podemos caer en el plano de la explicación. Es una cuestión que está al nivel de la contemplación.

Como seres humanos, somos a veces capaces de olvidar las cosas esenciales, de perder el asombro por realidades maravillosas de la vida. Nicomedes Santa Cruz, poeta del siglo XX, en los versos de un poema sobre: “Este domingo de mayo” describe con intensidad la experiencia de la insignificancia de todo lo que hace el hombre para tratar de celebrar “a la que le dio la vida/con llanto, sudor y sangre” como, por ejemplo, “marcar un día del año/para querer a la madre” y en ese día, haciendo de todo, “creer pagar lo impagable”. 

Que estos videos nos lleven a contemplar este gran misterio, que nos lleven a agradecer a nuestras madres, también a las que están en el Cielo, por todo lo que hicieron y hacen por nosotros. Y que nos ayude a que, luchando por darle con el corazón su máximo significado a la palabra “gracias”, busquemos hacer más feliz a nuestra madre incluso “cuando toda una existencia/no basta para adorarle”.



Hermosa celebración de ser o tener una Mamá





¿Le has preguntado a tu mamá cuál era su sueño?







Día de la Madre #nanasdelcorazón
5 grupos cantan al ritmo del corazón de una madre





lunes, 4 de mayo de 2015

Oración por las madres




Padre Celestial:

Te damos gracias por nuestras madres
a las que tu les has confiado el cuidado precioso
de la vida humana desde su inicio en el vientre.

Tú has dado a la mujer la capacidad de participar
contigo en la creación de nueva vida.

Haz que cada mujer puede llegar a comprender
el pleno significado de esta bendición,
que le da una capacidad ilimitada de amor
desinteresado a todos los niños.

Mira a cada madre que está esperando un hijo,
fortalece su fe en Tu paternal cuidado y amor para ella y para su feto. Dale valentía en tiempos de miedo o dolor,
la comprensión en los momentos de incertidumbre y
duda, y la esperanza en tiempos de problemas.

Concédele alegría en el nacimiento de su hijo.

Bendice a las madres a quienes les has dado
el gran privilegio y la responsabilidad de ser
de un niño el primer maestro y guía espiritual.

Haz que todas ellas pueden dignamente 
fomentar la fe de sus hijos, siguiendo el ejemplo de María, Isabel, y otras santas mujeres que siguen a Cristo.

Ayuda a las madres a crecer diariamente en el conocimiento y la comprensión de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, y concédeles la sabiduría para difundir este conocimiento fielmente a sus hijos, y a todos los que dependen de ellas. Ayudar a todas las "madres espirituales"**, quienes, a pesar de que no pueden tener hijos propios, desinteresadamente, sin embargo, están al cuidado de los hijos de los otros - de cualquier edad y estado de vida.

Que puedan conocer la alegría de cumplir este maternal llamado de la mujer, tanto en la enseñanza, la enfermería, la vida religiosa, o en otro tipo de trabajo que reconoce y promueve la verdadera dignidad de todo ser humano creado en su imagen y semejanza. Nosotros te pedimos que envíes el Espíritu Santo, el Consolador, a las madres de los niños que han muerto, están enfermos o separados de sus familias, o que se encuentren en peligro o problemas de cualquier tipo.

Ayuda en el duelo a las madres a confiar en Tu misericordia y la ofrenda paternal de amor para todos sus hijos. Pedimos tu bendición sobre todas aquellos a quienes le has confiado la maternidad.

Que Tu Espíritu Santo constantemente las inspire y fortalezca. Que nunca dejen de seguir el ejemplo de María, madre de Nuestro Señor, y de imitar su fidelidad, su humildad y su amor oblativo.

Que las madres pueden recibir su gracia abundantemente
en esta vida terrena, y que esperen participar de la alegría eterna en Tu presencia en la vida por venir.

Te lo pedimos por nuestro Señor y Salvador,
Jesucristo, que vive y reina contigo y el Espíritu
Santo, un solo Dios, mundo sin fin.

AMEN.
 
Artículo originalmente publicado por Descubriendo el Siglo XXI