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sábado, 9 de mayo de 2026

Monitor, comentarista o comentador: ¿qué hace en la Misa?

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La liturgia es rica en ministerios; claro que no hay Misa sin sacerdote, pero el fiel católico también pueden participar como comentarista, monitor o comentador

Cuando acudimos a Misa somos testigos de una gran movilización en el altar, sobre todo cuando se trata de una fiesta o solemnidad, incluso cuando está presidiendo un obispo o el mismo papa, y con ellos vemos a algunos fieles laicos que también participan activamente en ministerios adecuados a su condición, como el de monitor, comentarista o comentador.

Distintos ministerios

No es correcto que el sacerdote haga las lecturas, acerque los vasos sagrados al altar, colecte las ofrendas y toque las campanas, como se hacía hace muchos años. Poco a poco se han añadido ministerios a la liturgia para no faltar al respeto al Señor en ningún momento de la sagrada Eucaristía.

Por eso, la constitución Sacrosanctum Concilium es clara al afirmar que es importante que en la liturgia "cada cual desempeñe su oficio":

"En las celebraciones litúrgicas, cada cual, ministro o simple fiel, al desempeñar su oficio, hará todo y sólo aquello que le corresponde por la naturaleza de la acción y las normas litúrgicas" (SC 28). 

Siguiendo este orden de ideas, encontramos el ministerio del monitor, también llamado comentador o comentarista. En muchas iglesias su uso se acostumbra solo para las Misas dominicales, precisamente porque es el día en que la mayoría de católicos acude a la celebración eucarística.

Lo encontramos en los documento de la Iglesia

El Código Derecho Canónico reconoce este ministerio:

"Por encargo temporal, los laicos pueden desempeñar la función de lector en las ceremonias litúrgicas; así mismo, todos los laicos pueden desempeñar las funciones de comentador, cantor y otras, a tenor de la norma del derecho" (CIC 230§ 2).

Además, la Sacrosanctum Concilium lo cataloga como un "auténtico ministerio litúrgico":

"Los acólitos, lectores, comentadores y cuantos pertenecen a la Schola Cantorum, desempeñan un auténtico ministerio litúrgico. Ejerzan, por tanto, su oficio con la sincera piedad y orden que convienen a tan gran ministerio y les exige con razón el Pueblo de Dios" (SC 29).

El ministerio del monitor, comentarista o comentador

Pero es la Instrucción General del Misal Romano en donde se menciona lo que le corresponde hacer:

"El comentarista, a quien corresponde, según las circunstancias, proponer a los fieles breves explicaciones y moniciones para introducirlos en la celebración y para disponerlos a entenderla mejor. Conviene que las moniciones del comentador estén exactamente preparadas y con perspicua sobriedad. En el ejercicio de su ministerio, el comentarista permanece de pie en un lugar adecuado frente a los fieles, pero no en el ambón" (n. 105- b).

Es necesario que el fiel laico "esté profundamente penetrado del espíritu de la Liturgia y sea instruido para cumplir su función debida y ordenadamente" (SC 29). Recordemos que no es un cargo de honor sino un ministerio con el que servirá a Dios y a sus hermanos.

Mónica Muñoz, Aleteia

Vea también     La Misa, el cielo en la tierra

miércoles, 28 de mayo de 2025

12 personajes históricos que leyeron la ‘Imitación de Cristo’

THOMAS A KEMPIS IMITATION OF CHRIST

Un clásico espiritual que ha guiado a los cristianos durante siglos es Imitación de Cristo, obra del monje del siglo XV Tomás de Kempis. A lo largo de la historia, muchas personas han leído o recibido algún tipo de influencia de este texto. Por ello, aquí algunas personas que se dejaron impactar por las palabras y lecciones de este escrito clave para la formación del cristiano.

Santos

SAINT THOMAS MORE
Santo Tomás Moro

San Ignacio de Loyola leyó el libro durante su convalecencia en 1521 y eso terminaría conduciendo a la fundación de la Sociedad de Jesús.

Santo Tomás Moro leyó Imitación de Cristo en la Torre de Londres, esperando su ejecución.

Santa Teresa de Ávila instó a las prioresas a que la obra estuviera disponible para los miembros de todos los conventos.

Científicos y filósofos

John Newton

John Newton, siendo capitán de un navío de esclavos, leyó la obra antes de una trascendental tormenta marina en 1681 que llevó a su conversión. Terminó escribiendo el famoso himno Amazing Grace.

Jean-Jacques Rousseau. En 1827, una persona comprando cerca del Louvre encontró una copia de Imitación de Cristo con “J.J. Rousseau” escrito en la guarda del libro. Se confirmó la autenticidad de la escritura y el comprador descubrió más tarde una carta en la que el filósofo pedía a un amigo que le enviara una copia del libro de Kempis.

John Wesley. El fundador del metodismo dijo que Imitación de Cristo era el mejor resumen de la vida cristiana que había leído nunca.

Artistas

Vincent Van Gogh
Vincent Van Gogh

Vincent Van Gogh. Con cuadros tan famosos como La noche estrellada y Los girasoles, el artista holandés recibió una profunda influencia de Imitación de Cristo. Escribió sobre ello en ocho cartas a su hermano Theo.

Oscar Wilde. “Me voy a la cama tras leer un capítulo de santo Tomás de Kempis”, escribió Wilde. “Creo que media hora de deformación diaria del hombre interior es muy propicia para la santidad”.

James Joyce. En 1897, el novelista irlandés adquirió una copia de Imitación de Cristo, “el último indicio de su fervor religioso temprano”.

De la política

BILL CLINTON
Bill Clinton

Dietrich Bonhoeffer. El pastor luterano y disidente antinazi ofreció un curso sobre Imitación de Cristo en la Universidad de Berlín durante el año académico 1935-1936. En 1945, la noche antes de que los nazis lo ejecutaran, tenía el libro en su celda.

Dag Hammarskjöld. El día que fue designado secretario general de las Naciones Unidas, el diplomático sueco citó el libro en su diario: “No yo, sino Dios en mí. (…) Yo soy el recipiente. La bebida es de Dios. Y Dios es el Sediento”. Imitación de Dios fue el único libro que había en su maletín cuando su avión se estrelló en Zambia en 1961.

Bill Clinton. Durante la destitución del expresidente Clinton, buscó “consuelo en la Biblia, la Imitación de Cristo de Tomás de Kempis y las Meditaciones de Marco Aurelio”.

John Burger, Aleteia

Vea  también:       Vocación de Todos a la Santidad