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sábado, 30 de mayo de 2026

Quique Mira y María Lorenzo lanzan «Proyecto Caná»: enseñar a amar desde el noviazgo en cristiano

Ofrecen herramientas humanas y espirituales a quienes desean amar mejor y profundizar en su vocación al amor. Su primer curso: Noviazgo de tres. 

Quique Mira y Mery Lorenzo Warleta.

Quique Mira y Mery Lorenzo Warleta.


    Este joven matrimonio tiene cientos de miles de seguidores en sus redes sociales, a los que muestran, día a día, cómo se puede amar hoy. Y gracias a los testimonios que han recibido de gente que se ha sentido ayudada por esas "píldoras" de pocos segundos o minutos, se han decidido a dar el salto para lanzar un proyecto que pueda ayudar en profundidad: Proyecto Caná.

    Proyecto Caná, alternativa a la falta de sentido

    En este contexto, Proyecto Caná se presenta como una marcada alternativa a la “profunda sed de sentido” y que experimentan especialmente los jóvenes. 

    Fundado recientemente por Quique Mira y María Lorenzo, se presenta como una academia online “que nace del deseo profundo de aprender a amar de verdad, un espacio donde crecer en el amor humano a la luz del Evangelio”.

    Bajo estas coordenadas, la iniciativa busca tocar a todos los que o bien han sufrido las consecuencias de relaciones desordenadas, a las víctimas de una concepción distorsionada del amor o a quienes, en general, se encuentran en una “búsqueda sincera” que lleva a pedir “formación auténtica y humana”.

    “Queremos ofrecer herramientas humanas y espirituales que acompañen el camino de quienes desean amar mejor y profundizar en su vocación al amor”, expresa María Lorenzo.

    Uno de los primeros cursos de Proyecto Caná es Noviazgo de tres, que surge de la experiencia del joven matrimonio tras compartir su testimonio y vivencias.

    “Vemos la cantidad de jóvenes que se acercan a nosotros a agradecernos y nos animan a seguir compartiendo este tipo de contenido. También muchos con muchas inquietudes (que también nosotros también teníamos en su momento) y que sienten que nosotros podríamos dar luz sobre ellas”, explica.

    Quique Mira y María Lorenzo, fundadores de Proyecto Caná.

    Quique Mira y María Lorenzo, fundadores de Proyecto Caná.Proyecto Caná.

    Así surgió la idea de un primer curso que parte de dos premisas, “que el amor es una decisión que va más allá de los sentimientos” y que Dios es necesario para alcanzar se amor “y no frustrarnos cuando el otro no cumple nuestras expectativas”.

    Proyecto Caná se enmarca en un crecimiento de iniciativas destinadas a la formación de novios o matrimonios. En opinión de sus impulsores, muchos jóvenes ven relaciones líquidas, divorcios dolorosos o soledad, y es en ese marco en el que aparece “un deseo genuino de algo sólido y profundo”. Paradójicamente, observa, “cuanto más inestable es la cultura afectiva, más valor adquiere un matrimonio fuerte y consciente, y creo que por eso hay ahora un deseo de formarse, de vivir bien las relaciones”.

    Sin embargo, Proyecto Caná posee una diferenciación específica del tradicional formato de retiros para novios o matrimonios.

    “No parte tanto de una estructura doctrinal, si no de la experiencia y la preparación de personas que quieren amar bien y construir relaciones sanas. Ofrecemos herramientas concretas que cada persona puede aplicar en su propia realidad para así ir caminando poco a poco sobre eso que está trabajando (el noviazgo, la soltería, la vida en familia, el matrimonio…). Es un espacio donde poder recibir la experiencia de otros y luego bajar a lo concreto, con dinámicas, recursos, oraciones… lo que se ha escuchado”, explica.

    Tres enseñanzas del Evangelio sobre el amor

    La idea central de Proyecto Caná es la de enseñar las claves evangélicas del amor. Claves que, según María Lorenzo, podrían reducirse a tres. Y la primera de ellas es una concepción del amor muy alejada de la idea romántica contemporánea, que lleva a “identificar amar con sentir intensamente, con la compatibilidad o con que “todo fluya”. Jesucristo, en cambio, habla del amor como entrega, fidelidad y capacidad de darse incluso cuando no resulta fácil”.

    [Es posible inscribirse en el curso "Noviazgo de 3" desde el portal de Proyecto Caná]

    Noviazgo de 3, el primer curso de Proyecto Caná.

    Noviazgo de 3, el primer curso de Proyecto Caná.Proyecto Caná.

    Otra de las enseñanzas seleccionadas por la impulsora de Proyecto Caná es la del perdón, basándose en los abundantes llamados de Cristo a “reconciliarse, volver a empezar o no endurecer el corazón”. A su juicio, “muchos matrimonios no fracasan por falta de amor, sino porque no han aprendido a atravesar el conflicto sin romper el vínculo. Esto no es natural en los humanos. Nosotros, aunque no queramos, tenemos pecado, y somos soberbios, orgullosos, impacientes… por eso es tan importante formarse en todo esto, profundizarlo y trabajarlo”.

    Apunta, como tercera clave evangélica del amor, a la entrega y al “salir de uno mismo”. El amor verdadero implica salir de uno mismo, explica. “Jesús lava los pies a sus discípulos, sirve, escucha, se entrega... Frente a una cultura que se centra en la autorrealización, en el yo… el Evangelio recuerda que amar es renunciar a uno mismo y buscar sinceramente el bien del otro”. Y esta sería la razón última que responde a la creciente búsqueda de formación por novios y matrimonios: “Intuyen que querer mucho no basta, que quieren y necesitan aprender a amar de una manera más profunda y más plena”.

    Un espacio donde hablar, escucharse y hacer crecer la relación

    Bajo estas coordenadas, María Lorenzo expresa que Proyecto Caná no puede partir de la base exclusiva o central de la formación académica.

    Si bien “hay una visión cristiana del amor y del matrimonio a la luz del Evangelio”, remarca que “el objetivo no es dar teoría a los novios”, sino “que vivan una experiencia". "Que puedan parar, hablar de verdad, escucharse, hacerse preguntas importantes y descubrir cómo están construyendo su relación y hacerla crecer. Que tengan este espacio para profundizar juntos, dedicar tiempo de calidad a su relación y a lo que están construyendo”, concluye. 

    Noviazgo de tres

    El primer curso de Proyecto Caná es Noviazgo de tres, definido por sus impulsores como una oportunidad para cuidar el noviazgo en profundidad y poner las bases del mismo. Un curso que, entre otros temas, explicará la importancia de una fe compartida desde el noviazgo y orienta sobre el discernimiento en pareja, la sanación de heridas, sobre cómo hacer de las diferencias un complemento o la relevancia de la comunidad dentro del propio noviazgo y matrimonio.

    Actualmente tiene un 25% de descuento. Entre sus principales conclusiones, se destaca la de una “experiencia vital juntos” -no está pensado para acumular información, sino para ayudar a crecer desde la experiencia-, la adquisición de herramientas concretas para el día a día y su utilidad “a largo plazo”. “Lo que viváis aquí no se queda en el curso. Si os implicáis de corazón, este aprendizaje os acompañará siempre”, aseguran.

    ReL

    Vea también     El Sacramento del Matrimonio un Compromiso con la Comunidad




    sábado, 4 de octubre de 2025

    Nueve años de novios, a punto de casarse... y Dios les llamó a ser sacerdote y monja carmelita

    Dios aparece en ocasiones de formas imprevistas para orientar la vida de quienes Le aman.

    Dios aparece en ocasiones de formas imprevistas para orientar la vida de quienes Le aman.

    Una vez más se cumple aquello de que Dios escribe recto sobre renglones torcidos. Novios durante nueve años, a punto de casarse y en un instante todos los planes se desmoronan: uno acaba siendo sacerdote y la otra monja de clausura. El diario El Debate se hace eco de un curioso testimonio de vocaciones algo "escondidas".

    Angelo Ragosta es sacerdote en Mühlacker (Alemania) y sor María Giuseppina del Amor Encarnado es monja de clausura en Nápoles. Los dos se conocieron el 29 de diciembre de 1996 en una parroquia de Portici, en la provincia de Nápoles (Italia), en plena adolescencia. Angelo tenía 16 años, y sor María, por aquel entonces Paola, 15.

    Angelo y Paola se conocieron en Nápoles durante la adolescencia. En el año 2001, un sacerdote les hizo descubrir su verdadera vocación (foto: Facebook/Angelo Ragosta).

    Angelo y Paola se conocieron en Nápoles durante la adolescencia. En el año 2001, un sacerdote les hizo descubrir su verdadera vocación (foto: Facebook/Angelo Ragosta).

    Un sacerdote cambió sus planes

    "El primer año, como siempre, fue de tiras y aflojas, siempre era yo el que se dejaba, pero después del primer año fuimos viento en popa hasta octubre de 2005, casi nueve años", cuenta Angelo en un post de Facebook. Y, en 2001, todo empezó a cambiar.

    Conocieron a un sacerdote carismático muy popular en Nápoles: Don Michele Madonna. "En 2001 me fui a hacer el servicio militar y, una vez terminado, estuve trabajando en la Toscana como electricista industrial. Los años pasaron deprisa, y llegó a la parroquia un joven sacerdote que nos unió a Jesús vivo", continúa diciendo Angelo.

    "Aquel cura tenía un mantra: '¡Chicos preguntadle a Dios qué ha planeado para vosotros, cuál es su sueño sobre vosotros!'", recuerda Ragosta. Que tenía el matrimonio en su agenda, pero Dios estaba a punto de cambiar sus planes por completo.

    "La boda estaba planeada, estábamos buscando casa y preparando todo lo necesario, Paola mientras tanto estudiaba Economía. Justo cuando encontramos casa, me dejaron por enésima vez", comenta Angelo.

    En 2005, los dos acudieron a la conferencia del movimiento eclesial 'Renovación en el Espíritu', en Rímini. "Dios le dejó claro que quería que fuera suya. Pero Paola no podía aceptarlo, de hecho me dejó una primera vez en mayo. Pero volvimos a hacer las paces, ella no podía decir 'sí' a Dios. En octubre, sin embargo, Dios ganó y me dejó para siempre", añade.

    Paola le dijo que le quería, pero como amigos. En 2006 hicieron juntos la Confirmación, pero las almas de ambos estaban cada vez más inquietas. "Seguía trabajando, tenía un sueldo, salía con otras chicas, pero todo era insípido, nada me saciaba", relata el sacerdote.

    Hasta que una noche, en un acto al que asistía en la Toscana con el padre Michele Madonna, después de rezar las vísperas, "le hice a Dios la pregunta fatídica con la que el padre Michele nos había estado atosigando, en pocas palabras le pregunté: ¿por qué estoy sobre la faz de la tierra? ¿qué quieres de mí?", comenta Angelo.

    Cuando abrió la Biblia, se le presentó este pasaje: "Antes de formarte en el seno materno yo te conocía, antes de que salieras a la luz yo te ungí" (Jeremías 1, 4-5). "Sobre este pasaje comenzó mi discernimiento. Entré en el seminario a los 26 años y fui ordenado sacerdote a los 33", recuerda.

    Entrevista al sacerdote Angelo Ragosta.

    Mientras Angelo entraba en el seminario, sor María elegía la vida de clausura, ingresando en el monasterio carmelita de Nápoles. La vida monástica le impuso un estilo de vida mucho más discreto. La religiosa no comentó las palabras del sacerdote y ex novio en Facebook, pero las examinó y aprobó antes de que fueran publicadas.

    ReL

    Vea también     La vocación cristiana,
    vocación a la santidad


    domingo, 9 de febrero de 2025

    Cómo tirar la caña con acierto: 6 avisos del libro amarillo de los novios para un matrimonio feliz

    Pep Borrell publica Novios 100%:
    antes se dirigía a matrimonios, ahora los prepara

    Una pareja cocinando felices.

    En el matrimonio, dice Pep Borrell, "el amor es la voluntad de hacer el bien y querer el bien del otro sin esperar nada a cambio, y la felicidad es amar y ser amado".Becca Tapert

      Cerca de cumplirse cinco años del inicio de la pandemia de COVID en España, la vida de Pep Borrell Villanova ha cambiado por completo. Hasta entonces, estaba “felizmente casado”, tenía 5 hijos, se desempeñaba como dentista y con el impulso del Zoom durante el confinamiento, empezó a dedicar su tiempo a ayudar a otras familias y matrimonios con su experiencia. En 2023 condensó muchos de esos encuentros virtuales en un libro, Bailar en la cocina. El secreto de los matrimonios que disfrutan (Palabra), mientras cada vez más seguidores abarrotaban su cuenta de Instagram.

      Hoy, Borrell habla con frecuencia ante sus más de 84.000 seguidores, a los que expone su visión del matrimonio cristiano, pero también sobre cómo sentar unas bases sólidas que ha plasmado por escrito en su segunda publicación. Novios 100%. Cómo tirar la caña con acierto, también publicado con Palabra, ya es conocido como “el Libro Amarillo de los novios” y el autor lo presenta de lectura muy fácil pero políticamente incorrecto.

      “Lo que leerás aquí no lo cuenta el mundo, más bien todo lo contrario. Puede que te choque, seguro, pero léelo sin prejuicios y decide”, anticipa Borrell.

      Pep Borrell con su libro

      Pep Borrell, autor del libro "Novios 100%. Cómo tirar la caña con acierto".

      Recientemente ha sido entrevistado en el canal Aladetres , donde ha profundizado en lo narrado en ambas publicaciones, combinando sus consejos a los novios que buscan y aspiran a un matrimonio feliz, pero también a los que, por mucho tiempo que lleven casados, no dejan de enfrentar los grandes riesgos y amenazas actuales del matrimonio.

      Extraemos algunas de sus conclusiones:

      1º Renunciar al “ya cambiará” o al “ya le cambiaré”

      El dentista y escritor alude a sus diez claves a la hora de elegir pareja y remarca la importancia de tener en cuenta la primera de ellas, que “lo que ves es lo que te llevas, y que, si te enamoras de una chica que habla mucho, al casarte hablará más, y si te enamoras de uno que se ducha poco, al casarse se duchará menos”.

      “Si vas pensando que, al casarse, tu novio o tu novia cambiará, entonces vas abocado al fracaso. Los cambios solo nos lo podemos aplicar ahora mismo, [a nosotros mismos]. Tú puedes desear el cambio de tu novio de tu novia o de tu mujer o de tu marido, pero no puedes hacer nada para que el otro cambie. Solo podemos cambiar cuando uno decide cambiar y lo normal es que uno quiera mejorar. Si tienes una novia o novio que tiene una costumbre o una manera de hacer las cosas que no te gustan, primero hay que decírselo”, comenta.

      2º Cuidado con los “flojeras”: la pregunta clave que debe hacerte tu pareja

      Borrell advierte también de los llamados “flojeras” al hablar de quienes “no se esfuerzan por nada, les tira mucho el sofá, el salir de copas y el beber, o el que le pidas algo y responda: `Es que no puedo, lo intento, pero no puedo´”. Para él se trata de “un mal candidato para el noviazgo y el matrimonio”, muy alejado de lo que Borrell considera un candidato “de 10”.

      Para serlo, hay una “pregunta clave” y es “qué hay de mí que no te gusta o que podría mejorar”. “Si uno le pregunta al otro eso, no lo dejes. Eso es un 10. Solo hay que tener cuidado, no se le puede echar la caballería encima. Lo importante es no querer cambiar a las personas y si pensáis que el otro no tiene defectos, dejarlo o seguir conociéndolo hasta que los veáis, porque todos los tenemos. No se trata de preguntarse qué es lo que no me gusta del otro, sino qué puedo mejorar yo para gustarle más al otro”.

      3º El noviazgo debe ayudarte a crecer como persona

      En sus libros y entrevistas, Borrell no se cansa de repetir como un buen indicativo la importancia de que el noviazgo haga a ambos crecer personal y moralmente. Por ello, advierte de que este “nunca debe apartarte de nadie, de tus amigos, de tu familia, de tu entorno ni de tus aficiones. Debe sacar lo mejor de ti y te debe acercar a Dios”.

      También recurre a la importancia de los familiares y amigos: “Si le ven desanimado, que se está metiendo en fregados que no le convendrían, que desde que tiene novia o novio va mal… Entonces hay que decírselo”.

      4º Hablar, hablar… y hablar: los 5 temas

      Uno de los temas cruciales que plantea Borrell a la hora de vivir un noviazgo sano y encaminado a un matrimonio feliz es el de lo que considera incluso uno de los principales deberes de los novios: hablar. Menciona incluso cinco “temas básicos” que son:

      • La relación con la familia política

      • Los hijos

      • Cómo educarlos

      • Fe y creencias

      • Trabajo y dinero

      5º Cuidado con los temas que no se hablan: “Volverán, y serán problemáticos”

      Otro de sus “imprescindibles” es “no dejar ningún tema en el olvido”. Observa que actualmente es muy típico que los novios no toquen algunos temas porque cuando lo hacen, discuten. “Entonces ese tema que queda pendiente, al casarte, seguirá ahí, y si es uno de los importantes, te lo encontrarás de golpe”, advierte. Aunque es importante tener en cuenta el mejor momento para hablarlo o que no tiene que convertirse en algo obsesivo, remarca que, de no hacerlo, “los temas que quedan pendientes, después pueden ser problemáticos”.

      6º ¿Te casas para ser feliz o para hacer feliz?

      Otro de los enfoques que invita a plantearse antes del “si quiero” es el del objetivo a la hora de casarse.

      “Uno no se casa para ser feliz, sino para hacer feliz al otro. El amor es la voluntad de hacer el bien y querer el bien del otro sin esperar nada a cambio, y la felicidad es amar y ser amado. El hedonismo, pensar solo en uno mismo, mata el amor, porque el amor es dejar de pensar en ti para pensar en los demás. Tú te casas para hacer feliz al otro, y haciéndolo, lo eres tú también”, explica. 

      ReL

      Vea también     Vivir y gozar el Matrimonio


















      sábado, 24 de febrero de 2024

      11 recomendaciones para mantener la castidad en tu noviazgo

       

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      La pureza del alma se muestra en el habla, en el obrar y, sobre todo, en un corazón que sabe amar plenamente

      Decía san Bernardo de Claraval que «la grandeza de un alma se mide por lo que ama», y si queremos amar verdaderamente a nuestra pareja, debemos querer su bien; en esta cuestión entra la castidad pues ésta potencializará el camino a un amor autentico.

      Hablar de pureza en el noviazgo es necesario. Mientras que la sociedad nos invita a caer en el hedonismo, la Teología del Cuerpo -propuesta por san Juan Pablo II– nos invita a amar verdaderamente y enamorarnos también del alma del otro. 

      Fr. Lawrence G. Lovasik, en su libro Clean Love in Courtship, aconseja tomar las siguientes medidas, especialmente al momento de tener una cita:

      1
      RESPETO DE AMBOS

      El respeto en la relación es fundamental y el elemento principal. El respeto debe existir incluso desde antes de la relación, porque será un factor importante para evitar la lujuria.

      2
      PLATIQUEN SUS RETOS

      discusiones en el matrimonio

      El noviazgo no es solo para tener alguien con quien pasar el tiempo, sino también para conocerse a fondo, desde sus gustos, hasta aquellos aspectos que implican un reto; por ello, platiquen y escuchen aquellas situaciones o aspectos donde se sienten más débiles. 

      Hay días en los que somos más débiles que otros, por ello, hablarlo con tu pareja los ayudará a apoyarse mutuamente y estar alertas. 

      3
      EVITA LUGARES AISLADOS Y OSCUROS

      Si van solos, especialmente en la noche, eviten visitar lugares privados -como un estacionamiento oscuro, por ejemplo- ya que estas son condiciones favorables para sentir tentación. 

      4
      NO ESTÉN EN CASA SI NO HAY NADIE MÁS PRESENTE

      Si tu novio te ha dejado en casa después de tener una cita, evita que pase. Permitir la entrada, sobre todo si están solos, los mantendrá expuestos. 

      5
      EVITA LARGOS BESOS DE BUENAS NOCHES

      Los besos apasionados, en especial para despedirse, dice el padre Lawrence que pueden matar el alma. 

      6
      CONTENIDO INDECENTE

      También es conveniente evitar el contenido audiovisual (como películas o canciones) que promueve el hedonismo y muestra un lenguaje y comportamientos obscenos. Esto puede llevarnos a darle rienda suelta a la imaginación. Dicen que «lo que entra por tus ojos y oídos tiene a un impacto fuerte en tu cuerpo y corazón». 

      7
      REALICEN ACTIVIDADES QUE A AMBOS LES GUSTEN

      pareja charlando en una cafetería

      Llevar a cabo sus pasatiempos favoritos puede propiciar a un ambiente sano y, sobre todo, facilitara que se conozcan mejor; puede ser desde planear un pícnic, hasta disfrutar de la buena música juntos.

      Incluso, pueden realizar actividades con amigos o con otras parejas.

      8
      APÁRTATE DE LAS “AMISTADES” QUE NO SON SANAS

      Corta de raíz la relación con personas que puedan llevarte a manchar tu alma o que incluso puedan decir comentarios vulgares, ya sea de ti – así sea a manera de broma- o de alguien más. 

      9
      ALÉJENSE DE LOS VICIOS

      Además de mantener el alma sobria, es importante mantener al cuerpo de la misma forma, ya que, estar embriagados o bajo la influencia de algún narcótico, prepara el camino para despertar las pasiones, nubla la mente y debilita la voluntad. 

      10
      NO DESPRECIES LO QUE DICE TU CONCIENCIA

      Cuando sientas intranquilidad en tu corazón, durante una cita o después de ella, escucha tu conciencia, quiere decir que algo no anda bien. Pueden hablar al respecto y buscar una solución. 

      11
      APROVECHA LOS MEDIOS DE GRACIA

      shutterstock_2342512559.jpg

      Dios no nos deja solos en el camino de la castidad, al contrario, nos extiende su mano para que, ante alguna debilidad, sea Él quien nos revista de fortaleza. 

      No desaproveches la confesión regular y la Sagrada Comunión frecuente, ya que son sacramentos que te dan gracias especiales y reales para ayudarte a practicar la virtud y evitar el pecado.

      10 citas de la Teología del cuerpo de Juan Pablo II

      Karen Hutch, Aleteia

      Vea también   Noviazgo católico de los creemos en Cristo y en su Iglesia


      sábado, 28 de octubre de 2023

      «Novios con futuro»: 7 claves de Jesús Silva para lograr un matrimonio de éxito a prueba de divorcio

           Una hoja de ruta clave para ayudar
      a revertir la crisis global de trascendencia


      A sus ya publicados "Te amarás a ti mismo como Dios te ama"; "Sexo, cuándo y por qué. La sexualidad al desnudo" o "Virginidad 2.0: recuperar la inocencia", el sacerdote Jesús Silva incorpora "Novios con futuro"


       

      Aunque al hablar de rupturas amorosas pueden darse tantos motivos como personas, descubrirlas se trata de uno de los esfuerzos de psicólogos, gabinetes y orientadores. Los datos muestran que más de un 30% de las parejas admiten haber sido víctimas -o autores-  de infidelidades.  La "falta de comunicación" es ya un cliché de la lista. Profundizando un poco aparece el "enamoramiento perpetuo" o los estragos de una sociedad hipersexualizada, y como posible cúspide de la pirámide, la falta de una cosmovisión espiritual y familiar común.

      Puede haber muchas razones más. Pero cuando la ruptura se avecina o el fin ha llegado, no es raro escuchar a uno de los novios lamentarse porque "no exista un manual para que todo vaya bien" o que "de esto no me avisaron".

      Un lamento que, sin embargo, podría quedar carente de sentido. De la mano de Palabra, el mediático sacerdote Jesús Silva -uno de los presentadores de Red de Redes- acaba de publicar Novios con futuro, un libro de poco más de 200 páginas que pretende, en última instancia, "un itinerario para el éxito en pareja".

      "¿Y qué tiene que decir un cura sobre relaciones?", podrían pensar algunos. Lo cierto es que Silva es voz autorizada: a sus 15 años como sacerdote tratando con incontables grupos de jóvenes y adolescentes se suman años de estudio del noviazgo, el matrimonio y sexualidad que ha plasmado en libros como Te amarás a ti mismo como Dios te amaSexo, cuándo y por qué. La sexualidad al desnudo (ambos en Palabra) o Virginidad 2.0: recuperar la inocencia.

      En palabras de Silva, se parte de la base de que el objetivo de un noviazgo con futuro es "un matrimonio con éxito, que dure para toda la vida y en el cual el amor crezca cada día". Si se tiene en cuenta que en México las causas de divorcio se han incrementado en un 327% desde 1994 o que más de 81.000 uniones matrimoniales en España acabaron en divorcio en 2022 -y que estos casos no son excepciones-, se trata de un objetivo ambicioso.

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      Lo que seguro no encontrará el lector es un listado de clichés vacíos y generalmente aplicables. Tampoco un sinfín de textos bonitos que no dicen nada o un "vendehumos" de autoayuda que promete una inalcanzable utopía romántica.

      Con Novios con futuro, el sacerdote pretende ayudar a quienes empiezan una relación a comprenderse, conocerse y amarse de un modo profundo y realista. Y de paso, ahorrarles sorpresas en el futuro matrimonio y preparar para las dificultades.

      El libro está dirigido" a novios sin fecha de boda" y que quieren "un noviazgo serio  y poner las bases para un matrimonio con posibilidades de éxito". También a grupos de novios que coinciden en movimientos y parroquias, a parejas que surgen en grupos de amigos o incluso a sacerdotes, catequistas y responsables de pastoral que deberán prepararlos para el matrimonio.

      Extraemos siete consejos para forjar un noviazgo con éxito y sentar las bases del futuro matrimonio:

      1º "Que todo vaya bien" no significa casarse

      Silva se refiere al noviazgo como "la relación con otra persona para discernir si es el hombre o mujer de tu vida". Se trata de "una relación comprometida", que no siempre lleva aparejada el "y vivieron felices". Su finalidad es clara: "ver si es o no es el hombre o la mujer  con la que quieres y puedes pasar el resto de tu vida, construir un futuro y fundar una familia. "El éxito no es necesariamente el matrimonio", sino "llegar a la certeza de que juntos sois capaces de labraros un futuro en que os ayudéis a ser felices".

      Por su experiencia, Silva sabe que "si se hace un buen noviazgo, es muy difícil que un matrimonio salga mal". Aunque "puede pasar", el sacerdote define un buen noviazgo como un tiempo "de crecimiento en la capacidad de amar, de entrega y sacrificio, de conocer profundamente a la otra persona, sus heridas, virtudes y defectos y de hablar de los principios irrenunciables.

      2º Más allá del cliché de la falta de comunicación: lo irrenunciable

      En el apartado dedicado a la comunicación en el noviazgo, el sacerdote recorre extensamente aspectos psicológicos, relacionales, verbales y no verbales e incluso metafísicos de la comunicación. Pero al margen de llamar a "hablar mucho" de todo -que también- incide en la importancia de tratar los "principios irrenunciables", la "base de mis ideales y proyectos" que definirán su el matrimonio es viable o no: "Cuando se hace un noviazgo en serio, todos los problemas que podrían llevar a pique el futuro matrimonio se conocen y se afrontan antes de la boda".

      Destaca ocho categorías, como son los aspectos privados e íntimos de cada uno, los límites a "interferencias externas" como la familia de origen, las bases morales y religiosas sobre las que construir una familia, los hijos, los rasgos de personalidad que pueden suponer un problema o aquellos aspectos del otro que sacan lo peor de ti.

      3º La importancia de invocar unidos al Espíritu Santo

      El sacerdote expone que aunque los novios no pueden amarse como lo harán una vez casados, si pueden ir "trabajando este afecto, preparándolo y practicándolo". Especialmente a través de la oración al Espíritu Santo, tanto individualmente "para que te capacite para amar así a tu pareja" como en compañía, "para que purifique vuestro amor, lo haga semejante al de Cristo, para que dilate vuestro corazón y lo haga capaz de amar"

      4º Formas de abordar los celos... ¡y definir cual de los 9 tipos es!

      Especialmente interesante es el estudio que el sacerdote lleva a cabo sobre los celos y diferencia nueve tipos  distintos que muchas veces se pasan por alto. Subraya que, "aunque son un tipo de amor", están llamados a "ser purificados" y que "deben mover siempre a la sanación". Así, habla de los celos de la familia, de los amigos, de las ocupaciones o tiempos de la pareja, de su intimidad y pensamientos e incluso de Dios. Respecto al más conocido, de terceras personas, llama a discernir, ser sincero y objetivo y ofrece un consejo: "Si alguien intenta que lo dejes con tu pareja para estar contigo,  no es una persona leal, tiene heridas o un capricho y probablemente puede hacer lo mismo contigo".

      5º ¿Hasta dónde se puede llegar… o hasta dónde no quiero llegar?

      A lo largo del libro, el sacerdote responde de forma sencilla a una pregunta difícil, a la que ha dedicado extensos capítulos en otros libros. Hablando de la sexualidad en el noviazgo, invita a cambiar el enfoque de "hasta dónde se puede llegar" a "hasta dónde no quiero llegar" y recuerda la "promesa preciosa en el camino del noviazgo: recibir el cuerpo del otro como un regalo de Dios cuando os caséis".

      6º Comenzar a practicar la espiritualidad matrimonial

      Silva también previene de cara a los cambios que se dan en la vida matrimonial, cuando debido a las nuevas ocupaciones, el trabajo, la vida en común o los hijos, es fácil descuidar la vida espiritual y alejarse de la fe o la práctica sacramental. Por ello,  invita a los novios a pensar que "amando y entregándose a su cónyuge se están entregando a Cristo", lo que se puede empezar a buscar vivir en el noviazgo. ¿Cómo? Menciona varios ejemplos de una "espiritualidad matrimonial" que se da "en medio del mundo, no al margen: buscar momentos para rezar, encontrar a Dios en el día a día y trasmitirlo, encontrar a Cristo en el rostro del otro o que ambos sean "el lugar donde recargar pilas espiritualmente hablando".  

      7º Prepararse para la evangelización en familia

      En último lugar, el sacerdote ofrece a los novios una guía rápida de la evangelización que se dará en el matrimonio y la familia cristiana, a través de cuatro aspectos:

      -Teniendo hijos que pasan a formar parte del pueblo de Dios, entre los cuales puede haber vocaciones a la evangelización.

      -Evangelizando a los propios hijos, familiares, amigos y vecinos con su testimonio de vida familiar y de Iglesia doméstica.

      -Implicándose como familia en la vida de la Iglesia como catequistas, en formación de novios, actos de evangelización, familias en misión…

      -El mayor testimonio que puede dar la familia es el del amor: "En esto conocerán que sois mis discípulos: en el amor que os une".

      José María Carrera, ReL

      Vea también    El Noviazgo y los Novios - Papa Francisco