domingo, 19 de mayo de 2019

La ternura, el otro cimiento del amor conyugal

La vida sexual en la pareja es una fuente de felicidad. Es el reflejo del amor, otra manera más de encontrarse

RELATIONSHIP

Durante mucho tiempo la sexualidad permaneció como un tema secundario para la pareja. Hoy en día, la imagen de los medios de comunicación, las películas y los libros dan a entender que sin una vida sexual perfecta, la pareja no puede ser feliz.
¿La sexualidad merece que los cónyuges le concedan semejante valor para el bienestar de su relación? “Sí, pero en toda la vida sensual”, responde Bénédicte de Dinechin, consejera matrimonial.
“La ternura, los besos, las relaciones sexuales, son reflejos del amor y no hay que descuidarlos. Con el cónyuge estamos llamados a construir una felicidad duradera. Y los abrazos, los besos, las caricias contribuyen a ella”, continúa la experta. Químicamente, el contacto produce oxitocina, que es la hormona del apego. Así que, ¡a darse mimos!
No obstante, primero es importante deshacerse de ideas preconcebidas, hay que olvidar las “normas” que creemos estar obligados a imitar. Depende de cada pareja inventar su propia definición de un encuentro sexual satisfactorio, aprendiendo a descubrir cuáles son sus puntos de entendimiento.
Hablar de sexualidad, conversar de manera íntima sobre los deseos, alimenta el imaginario y ofrece claves para el desarrollo.
Sin embargo, ninguna pareja puede escapar de algunos periodos de vida sexual menos venturosos. Lo esencial, entonces, es intentar no dejar que la abstinencia se instale demasiado tiempo. Sobre todo, lo básico es pensar en la ternura, que es a menudo la gran olvidada de las parejas.

Multiplicar los pequeños gestos de ternura diarios

La sexualidad es solo una forma entre tantas otras de compartir el placer. Sin embargo, al igual que la sexualidad, la ternura también es parte del cimiento del amor conyugal y se concretiza en el tacto. El contacto piel con piel ofrece sensaciones y provoca reacciones que el cerebro interpreta como signos de amor.
La piel es nuestro segundo cerebro, dicen los neurólogos. Por esa razón, las caricias y el contacto entre los cuerpos son tan importantes en una pareja. La piel alberga receptores que cuanto menos se les estimulen, más se adormecen.
La ternura también es indispensable en la misma unión sexual. También lo es para decirle a la pareja “te quiero” todos los días. Una de las leyes del amor es que hay que expresarlo de forma regular. Diariamente, varias veces al día. La expresión del amor no puede quedar reservada a los momentos vacacionales o a circunstancias excepcionales…

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Marzena Wilkanowicz-Devoud/Aleteia Francés
































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