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miércoles, 4 de marzo de 2026

Los obispos alertan de un «reduccionismo emotivista de la fe» y ofrecen algún criterio de actuación

La Comisión para la Doctrina de la Fe vio aprobado un texto sobre la cuestión en la última Comisión Permanente.

La Comisión Permanente del episcopado se reunió los días 24 y 25 de febrero.

La Comisión Permanente del episcopado se reunió los días 24 y 25 de febrero.CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA Telegram

En su última reunión, celebrada los pasados 24 y 25 de febrero, la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española aprobó una nota doctrinal de su Comisión para la Doctrina de la Fe que ha sido difundida este martes. Lleva por título "Cor ad cor loquitur" [El corazón habla al corazón] y está consagrada al "papel de las emociones en el acto de fe".

La nota de la comisión (que preside el obispo de Solsona, Francisco Conesa Ferrer) se debe, explica ella misma, al "riesgo de un reduccionismo 'emotivista' de la fe, que lleva a muchas personas a convertirse en consumidores de experiencias de impacto y buscadores insaciables de la complacencia del sentimiento espiritual". 

Sin embargo, el propio texto parte del principio de que el "intercambio incesante" con Dios que expresa el propio título (Cor ad cor loquitur fue el lema cardenalicio de San John Henry Newman) "afecta a la persona en el conjunto de sus dimensiones: afectiva, intelectual y volitiva".

La razón de ser del documento

"En los últimos años se aprecian signos que indican un renacer de la fe cristiana, especialmente entre los jóvenes españoles de la llamada 'generación Z', aquellos nativos digitales nacidos entre mediados de los 90 y la primera década del 2000", comienza señalando Cor ad cor loquitur. Y añade enseguida que "la Iglesia valora la creatividad de las diversas iniciativas de primer anuncio que el Espíritu Santo ha suscitado en muchos movimientos y asociaciones eclesiales para facilitar a tantas personas el encuentro con Cristo o la revitalización de su fe".

En todos esos métodos "tienen un peso importante las emociones y los sentimientos, que provocan un primer 'impacto' en la persona y conducen a la conversión y a la adhesión a Cristo". Pero "no son pocos, incluso entre los promotores de estas experiencias, que han advertido del riesgo de un reduccionismo 'emotivista' de la fe, que lleva a muchas personas a convertirse en consumidores de experiencias de impacto y buscadores insaciables de la complacencia del sentimiento espiritual". 

El objetivo del texto de los obispos es, en consecuencia, recordar que "el anuncio de Cristo no busca de modo directo provocar sentimientos, sino testimoniar un acontecimiento que ha transformado la historia y es capaz de transformar la existencia de todo ser humano ocupando el centro de su vida". Y quieren también advertir de "la necesidad de regular y discernir las emociones porque pueden ser un obstáculo para el crecimiento espiritual".

Los criterios de discernimiento

"Resulta determinante encontrar un equilibrio dentro de la vida espiritual entre los aspectos intelectivos, volitivos y sentimentales", apuntan los obispos, pues "los sentimientos no pueden desligarse ni de la verdad ni del bien".

No se trata de negar "las emociones en el acto de fe", pues eso implicaría "renegar de la condición humana". La afectividad es necesaria porque "como dimensión humana fundamental en armonía con la razón y la voluntad, supera al mero sentimentalismo y libera a la fe de las redes del subjetivismo y del emotivismo". 

Es la verdad, dicen, la que impide a la caridad caer en "sentimentalismo" y la que salva el papel del corazón: "Creer con el corazón es el mejor antídoto contra los dos grandes enemigos de la vida espiritual apuntados por el Papa Francisco: el neo-gnosticismo y el neo-pelagianismo":

  • El primero "concibe la salvación como algo puramente interior, cerrando al sujeto en la inmanencia de su propia razón o sentimientos". 
  • El pelagianismo, por su parte, "acentúa el carácter radicalmente autónomo del individuo, que pretende alcanzar la salvación por sus propias fuerzas. Esto se traduce, entre otras cosas, en una autocomplacencia por los frutos alcanzados, en la obsesión por la ley y en la ostentación en el cuidado de la liturgia, de la doctrina y del prestigio de la Iglesia".

El camino correcto

Hay una forma, por tanto de encauzar la afectividad, y con ese fin los obispos ofrecen en el texto "unos criterios que pueden ayudar a enriquecer la experiencia de fe de las nuevas iniciativas de evangelización surgidas recientemente en el ámbito del primer anuncio".

Entre estos criterios ofrecen los siguientes:

  • "que la oración cristiana no pierda su identidad trinitaria y que el primer anuncio, así como los procesos de discipulado, presenten a Jesucristo, al que conocemos por la acción del Espíritu, que nos revela el rostro del Padre";
  • "que se ha de ser precavido ante los sentimientos y las emociones que simplemente proporcionan bienestar al sujeto. Cristo, por el contrario, llama a cargar con la cruz y a seguirlo. A una fe basada solo en sentimientos agradables y positivos le repugna la cruz";
  • que "la vivencia emocional de la fe se ha de asentar en la verdad objetiva del kerygma, cuyo contenido se encuentra en la Palabra de Dios transmitida e interpretada por la Iglesia";
  • que "una auténtica vivencia eclesial de la fe no absolutiza el carisma del propio grupo, sino que lo pone al servicio de la unidad de la Iglesia; y no excluye otros carismas, sino que aprecia la riqueza que aporta al conjunto. Igual se puede decir de los métodos evangelizadores: ninguno ha de considerarse como absoluto, y se ha de admitir que lo que sirve para unos, no ha de ser necesariamente válido o útil para otros";
  • que "la fe no puede quedarse en una experiencia meramente emocional, sino que se traduce en la caridad hacia los más pobres, en el testimonio y el servicio que transfiguran el mundo haciendo presentes en él los valores del Reino";
  • que se ha de evitar "una oración 'espiritualista' desencarnada o unas celebraciones litúrgicas intimistas y efectistas. Se corre el peligro de reducir la liturgia a un mero 'devocionalismo' que potencia el subjetivismo sentimental frente a lo comunitario, objetivo y sacramental";
  • que "el respeto y la fidelidad a las normas litúrgicas... evitará el subjetivismo y la arbitrariedad de formas del culto eucarístico así como el uso de elementos extraños a lo dispuesto en el Ritual".

Afectividad, emociones, sentimientos

Los obispos concluyen exhortando "a abrazar la fe en la totalidad de sus dimensiones, reconociendo y valorando la importancia de las emociones y los sentimientos en el marco de una sana afectividad en la experiencia creyente, lo que permitirá el encuentro transformador con Cristo 'de corazón a corazón'”.

ReL

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miércoles, 10 de diciembre de 2025

Amar más y mejor. 15 ideas para que el amor sea más que un sentimiento

 

Estamos claros: Jesús nos pide incansablemente que nos amemos entre nosotros como hermanos, que lo amemos a Él y que el amor sea la vara con la que midamos todas nuestras acciones. Teológicamente, el amor es una virtud y le llamamos “caridad” (cf CIC 1822). Sencillo en el papel pero no tan sencillo en la práctica.

No es tarea fácil vivir todos nuestros “amores” de forma plena y entregada como se supone que debería ser idealmente. De hecho, nuestra relación de amor con Dios, muchas veces es completamente diferente a la que tenemos con nuestros hermanos y esa es una de las piedras que nos lanzan los no creyentes y opositores al cristianismo, al decirnos hipócritas, personas que predicamos cosas que no vivimos. Parece que a los únicos prójimos que se nos hace fácil amar es a aquellos que son parte de nuestra familia (y a veces ni siquiera eso) y a nuestra pareja (de hecho muchas veces vivimos un amor de pareja intenso y desproporcionado comparado con los otros “amores”).

Entonces, ¿cómo hacer para vivir el amor no solo desde la teoría? Pues no hay métodos, pero sí recomendaciones y formas de discernir si estoy amando o no. De hecho, una de las formas de darme cuenta si estoy amando es mirar mis “motivaciones”.  El Catecismo enseña que: «el ejercicio de todas las virtudes está impulsado por la caridad» (cf CIC 1827), es decir, si hacemos algo bueno ha de ser por amor. Por otra parte, si hago las cosas bien, pero sin amor, no vale de nada. Ya lo explica San Pablo en el Himno de la Caridad, cuando nos dice que aunque hagamos de todo en la vida, sin amor, de nada sirve (cf 1Corintios 13, 1-13).

Es como un círculo virtuoso en donde, para amar, debemos expresar con hechos lo que sentimos y cada vez que hacemos algo por alguien, solo tiene valor real si lo hacemos por amor. Este amor, no necesariamente se trata de expresiones gigantes y dolorosas, o de renuncias difíciles y tremendos sacrificios; más bien camina de la mano de la sencillez y la cotidianidad.

El amor que Jesús nos pide tiene de lo grande y también de lo pequeño. De esto último es que queremos profundizar con algunas ideas sobre cómo amar más y mejor, es decir, expresar nuestro amor con actos y que todos nuestros actos sean una expresión de amor.

1

Di algo bonito


No siempre es sencillo encontrar cosas buenas que decir sin terminar con un "pero". Ofrecer palabras sinceras de afirmación positiva, cumplidos y palabras afectuosas es una expresión de salir de mí mismo para poner al otro en el centro, al prójimo.
Mucho mejor si es sin ningún mérito aparente, sin que haya logrado algo extraordinario u obtenido un reconocimiento público, pues en ese contexto serás una más de todas las palabras lindas. Busca un momento cotidiano en donde regales estas palabras de afecto sincero y destaques sus virtudes.

2

Los regalos materiales no son malos


A veces los cristianos nos "espiritualizamos" tanto que miramos en menos e incluso despreciamos el valor de lo material. Como si expresar afecto con un regalo, fuera algo negativo. Bendito sea Dios porque hay quienes pueden acceder a cosas materiales y ojalá todo el mundo tuviera acceso a ello.

Es por eso que no debes censurarte a ti mismo si sientes deseos de expresar amor con un regalo material que no necesariamente tiene que ser algo caro sino significativo. Piensa que esa taza de café recién hecho, también le cae bien a tu colega que lleva días cansado y abrumado por la gran cantidad de trabajo, o que llegar a casa con un chocolate, una flor o un detalle, no está demás ni es cliché.

3

Dedica tiempo gratuito y entregado


Dejar de hacer lo que se está haciendo y dedicar tiempo exclusivo a alguien. Mirar a los ojos, escuchar atento. Ya sea para servirse un trago juntos o bien para caminar una cuadra junto a un conocido que te encontraste en la calle.

Ni hablar de dedicar tiempo a los que tenemos en casa. Dejar el descanso y la tele para otro momento y detenernos para estar con alguien, para mirar a los niños jugar, para acompañar a mamá mientras cocina, lo que sea. Seguro encontrarás la forma.

4

Levántate más temprano


Esto es algo que nos cuesta, levantarnos para hacer las cosas que nadie quiere hacer: ir primero a la ducha, preparar el desayuno, salir a encender y calentar el auto... Levantarse temprano debe ser una de las mortificaciones más difíciles sobre todo para los adolescentes.

Aprovecha ese tiempo de levantarte más temprano (ojalá en aquellos días en que los que están en casa están más cansados y abrumados por las tareas y quehaceres del trabajo y los estudios). Preparar un rico desayuno, encender el calefactor o estufa para temperar la casa... hacer cosas sencillas pero que ayudan a comenzar mejor el día y le comunican al otro que te importa.


5

Tender la cama puede ser un acto de amor



Sencillo y difícil. Espéralo que entre al baño y a su regreso sorpréndelo con su cama tendida y ordenada. No solo al hermano, también vale para los esposos o de hijos a padres. Hay cosas tediosas en el día y tender la cama puede ser una de ellas. Hazlo con amor, disfruta la cara de alegría que pondrán cuando vean que haz hecho eso por ellos.

6

Ayuda al que tiene dificultades


Es de las cosas incómodas, sobre todo en el trabajo y en los estudios, puedes ayudar al que está enredado en una dificultad. Incluso si no tienes la solución, acompañar al que está peleándola, es ya una tremenda ayuda (casi como cuando a los cirujanos les secan el sudor de la frente durante una operación). Y ni hablar cuando tienes posibilidad de colaborar, de ayudar en la solución.

Cuántas veces pasamos de largo, evitamos profundizar en los problemas de los demás para no involucrarnos con ellos. Amar a los demás incluye amar sus problemas.

7

Métete en problemas


Nos pasa cuando vamos por la calle y vemos a alguien acarreando bolsas pesadas e incómodas, cuando vemos a alguien de baja estatura intentando colocar algo en alto, cuando vemos a alguien desorientado intentando encontrar la dirección. No es sencillo el ejercicio de acercarnos y meternos en problemas, en sus problemas.

Llegar a casa sufriendo los problemas de otro, desvelarse pensando en las soluciones, llamarle por teléfono cuando se te ocurre alguna idea que pueda solucionarlo. No solo se trata de sentir pena y compasión por el aproblemado, se trata de ayudarlo a salir de ahí, convertirse en "Buena Noticia", en esperanza.


8

Guarda silencio y escucha con amor



Nos pasa con los niños y con los mayores: sus historias no siempre son las más atractivas, muchas veces son repetidas y las hemos escuchado decenas de veces. No solo se trata de quedarse callado y mientras te hablan y tu divagas en tu interior pensando en qué ropa te pondrás mañana o en qué cosas tienes pendientes por hacer, mientras mueves la cabeza como si estuvieras prestando atención. No, no se trata de guardar silencio por respeto, se trata de callar el corazón y la boca para recibir la vida del otro, amar su historia, sus emociones, sus ganas de hablar, de vaciarse frente a ti.

9

Celebra la rutina y lo cotidiano


¿Qué celebramos? Que es hoy, que es lunes, que tengo hambre, que vengo cansado, que llueve, que hace calor, que me compré calcetines, que me fue mal pero me irá bien. Todo vale.

Te lo digo por experiencia propia. No se trata de organizar una gran fiesta, pero es lindo llegar a casa con rica comida y buen ánimo y celebrar la vida, el estar juntos sin mayor razón y hacer parte a los que amas de esa celebración. Agradecer a Dios por la vida dada.


10

No solo sufras con el prójimo, también alégrate con él


Sentimos compasión por el sufriente, por el que lo pasa mal. Hacemos campañas para ir en ayuda del prójimo, sobre todo del pobre, pero las fuerzas son desproporcionadas en ocasiones. No nos alegramos lo mismo que sufrimos (y ciertamente la vida es más dulce que amarga) incluso la de los pobres, los enfermos y los desfavorecidos.

Alegrarse con ellos, destacar sus logros, sus avances, sus luchas (incluso aquellas que no van del todo bien). Celebrar el intento, la prueba, la intención. No solo sufras con el prójimo, alégrate con él.

11

Ofrece tu talento, tu don, tu habilidad gratuitamente

Nos gusta monetizar lo que hacemos bien. Ojalá pudiéramos dedicarnos a aquello que nos apasiona y en lo que somos talentosos. Así, pasamos de 8:00am a 17:00pm haciendo las cosas bien, profesionalmente, seriamente, responsablemente.

Eso en lo que eres talentoso, eso que estudiaste, eso que haces profesionalmente, aquello que en tu trabajo ha ameritado un aumento de sueldo, ofrécelo a los amados. Que no solo sepan que eres bueno en algo, sino que sé bueno en eso con ellos, para su beneficio gratuito.

12

Pon atención a los que van cerca tuyo en el día, contémplalos

Deja de pensar en el menú de mañana y las cosas que faltan por hacer cuando llegues a casa. Detén el pensamiento y contempla a tu alrededor.
Cuántas vidas, problemas, cansancios, alegrías, trabajos, amores... todo eso te rodea. Abrázalo, ámalo.

Apaga la música, sácate los audífonos y seguro sentirás ganas de amar, de acercarte, de saber como termina la historia. No solo los que viven en otro continente y experimentan la guerra y el hambre son nuestro prójimo, también lo son los que comparten el bus contigo camino al trabajo.


13

Gasta energías en los pequeños


Son energéticos y muchas veces parece que las baterías no se les acaban. Ponte de portero, sé modelo de peluquería, caballito, soldado, árbitro, cuenta cuentos, policía, princesa... lo que sea necesario. Entra en su mundo, pero no solo para mantenerlos entretenidos, sino por amor, por ir descubriendo quiénes son.

Cánsate, ensucia las rodillas de tus pantalones, come tierra y usa peinados chistosos con amor y humor.


14

Aprende algo que beneficie a los demás


Un ejemplo clásico y al que todos podemos acceder: una receta de cocina, de algo que sabes que le gusta a quien amas.

Aprender algo que beneficie a los demás es un lindo gesto de amor. Esas horas aprendiendo a programar el nuevo electrodoméstico en casa, leyendo ese aburrido manual, aprendiendo a tocar en guitarra la canción favorita, incluso aprender las reglas de un deporte... esas son expresiones de amor, de que quiero compartir el camino con otro y hacerme parte de su vida.

15

Esfuérzate para pasar más tiempo con Dios, solo a su lado amarás más


Dios es amor. Él es la fuente del amor, el mayor ejemplo de amor para la humanidad y la mejor escuela para amar. Pasar tiempo con quien es el amor, escuchar su voz, profundizar su palabra y meditarla.

Que tu mayor expresión de amor sea mantenerte fiel al "amor de los amores" y darle tu tiempo, tus ganas, tu vida.


¿Qué otras ideas se te ocurren a ti? ¡Compártelas con nosotros!

(CatholicLink)



domingo, 27 de octubre de 2024

7 soluciones para sentirse mejor en situaciones comunes

Dziewczyna pije kawę


A continuación se presentan algunas formas rápidas y sencillas de cambiar por completo las conductas y emociones negativas

Una de las alegrías de estar vivo es la gran variedad de emociones que podemos sentir. Según la situación, pueden variar mucho en el espacio de una hora: desde breves estallidos de alegría hasta sentimientos más persistentes de ansiedad. Sin embargo hay soluciones para cada situación.

Por supuesto, si estas emociones son más positivas, entonces es mejor que las conserves. Si, por el contrario, tus emociones son más negativas, es importante que las afrontes antes de que tengan un impacto perjudicial en tu salud.

Por eso, hemos creado una lista de emociones negativas comunes y sugerencias sencillas para contrarrestarlas de manera eficaz. Esperamos que estas sugerencias te ayuden con esos momentos de bajón momentáneos por los que todos pasamos.

Sin embargo, si experimentas episodios graves o prolongados de ansiedad, depresión u otros problemas de salud mental, te animamos a que busques ayuda de un médico, terapeuta u otro especialista en salud mental. ¡Una llamada telefónica puede marcar una gran diferencia!

1Enojo

Si te sientes lleno de ira, en lugar de gritar, puedes ponerte a cantar. Si bien cantar suele considerarse una herramienta para la salud mental positiva, también es una excelente manera de combatir la ira.

Un estudio indio sobre la intervención musical para hacer frente a los niveles de ira muestra el efecto positivo que tiene la música sobre esa emoción. Y teniendo en cuenta la energía que se invierte en estar enojado, si en cambio te concentras en cantar con todo el corazón, podrías aportar un poco más de alegría a quienes te rodean.

2Estrés

Man frowning

Cuando sientes que no tienes nada más que dar, tu instinto puede ser el de acurrucarte bajo las sábanas y esconderte del mundo. Después de todo, se gasta poca energía en no hacer nada.

Sin embargo, aunque parezca contradictorio, lo que hay que hacer es ponerse unas zapatillas y salir a caminar. Cuando te sientes agotado, el ejercicio "proporciona una estrategia de regeneración cognitiva que permite que tus procesos cognitivos y tu sistema nervioso central se recuperen", explica Neurovine.

3Pensamientos intrusivos

Si no puedes desconectar tu cerebro, intenta escribir. El proceso mismo de escribir tus pensamientos te permitirá reducir la velocidad y prestar atención a tus pensamientos y emociones. Una vez que estén en blanco y negro podrás verlos de manera más realista y luego gestionar su respuesta a ellos de manera más efectiva.

4Ansiedad

La ansiedad puede apoderarse de ti y volverse completamente debilitante. Si sufres niveles altos y constantes de ansiedad, puede ser necesario consultar a un médico, pero si sufres episodios de estrés, los ejercicios de respiración pueden serte de gran ayuda.

Hay innumerables aplicaciones y herramientas en línea disponibles para ayudar, sin embargo, puedes buscar videos en YouTube para realizar ejercicios que duran un par de minutos y que pueden resultar más efectivos.

5Tristeza

Scare

La gratitud es una práctica que puede tener un impacto positivo en tu vida y es un acto que llevan a cabo muchos santos de la Iglesia Católica (santa Teresita de Lisieux es un buen ejemplo). Si concentramos nuestra energía en las pequeñas cosas que hacen que nuestra vida sea maravillosa, esos pensamientos negativos y tristes pronto se disiparán.

6Pereza

A veces es genial tener un día de descanso; pero si necesitas hacer cosas y no hay tiempo que perder, date una ducha. Pero no una ducha agradable y calentita. No, necesitas una pequeña llamada de atención y eso significa un chorro de agua fría.

Está científicamente comprobado que una ducha fría aumenta los niveles de energía, lo que te da claridad mental y capacidad de concentrarte adecuadamente. Si no eres lo suficientemente valiente (especialmente con el invierno a la vuelta de la esquina), ¡al menos puedes echarte agua fría en la cara!

7Impaciencia

Puede resultar frustrante cuando las cosas no van al ritmo que esperabas. Sin embargo, si te sientes impaciente, es importante que hagas un balance de lo que has logrado realmente. Es cierto que esto puede resultar difícil si has estado bloqueado en el tráfico durante horas.

Sin embargo, puedes utilizar ese tiempo para escuchar un podcasts sobre un tema interesante, reflexionar sobre tu día, observar atentamente tu entorno o (lo mejor de todo) rezar y pedir la gracia de la paciencia.

Cerith Gardiner, Aleteia

Vea también         Algunas dificultades en el matrimonio -
San Juan Pablo II