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lunes, 21 de junio de 2021

Evangelio del día

 

ChristianArt 
 
Mateo 7:1-5 Cómo te atreves a decir a tu hermano: "Déjame sacarte la paja del ojo"
 
 
Interior de la iglesia de Santa Catalina con la parábola de la paja y la viga,Grabado de Daniel Hopfer (1470-1536),
Realizado hacia 1530, Aguafuerte sobre papel © Metropolitan Museum of art, Nueva York

Jesús dijo a sus discípulos No juzguéis, y no seréis juzgados; porque los juicios que dais son los juicios que recibiréis, y la cantidad que medís es la cantidad que se os dará. ¿Por qué observas la paja en el ojo de tu hermano y nunca te fijas en la viga en el tuyo? ¿Cómo te atreves a decir a tu hermano: "Déjame sacarte la paja del ojo", cuando todo el tiempo hay una viga en el tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás con suficiente claridad para sacar la paja del ojo de tu hermano".

Comentario

Imitación de Cristo
tratado espiritual del siglo XV
Libro II, c. 3


“No juzguéis y no seréis juzgados”

Tú sabes excusar y disimular muy bien tus faltas, y no quieres oír las disculpas ajenas.
Más justo sería que te acusases a ti y excusases a tu hermano.
Sufre a los otros si quieres que te sufran.
Mira cuán lejos estás aún de la verdadera caridad y humildad, la cual no sabe desdeñar y airarse sino contra sí.
No es mucho conversar con los buenos y mansos, pues esto a todos da gusto naturalmente; y cada uno de buena gana tiene paz, y ama a los que concuerdan con él.
Pero poder vivir en paz con los duros, perversos y mal acondicionados, y con quien nos contradice, grande gracia es, y acción varonil y loable.
El que sabe mejor padecer, tendrá mayor paz. Éste es el vencedor de sí mismo y señor del mundo, amigo de Cristo y heredero del cielo.


Oración

Señor Dios, que encomendaste al hombre la guarda y el cultivo de la tierra, y creaste la luz del sol en su servicio, concédenos hoy que, con tu ayuda, trabajemos sin desfallecer para tu gloria y para el bien de nuestro prójimo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.