En apenas una semana, «contra todo pronóstico», el bebé prematuro mejoró e incluso pudo ir a casa.
En varias ocasiones, Mariza ha hablado de su fe católica y su devoción por la Virgen de Fátima.
Mariza, una de las más populares cantantes de fado, el popular género musical portugués, nacida en 1973, estremeció a la multitud el jueves 3 de agosto de 2023, logrando acallar a medio millón de jóvenes vociferantes en el Parque Eduardo VII de Lisboa, reunidos con el Papa en la ceremonia inicial de la JMJ 2023.
Cantó «Foi Deus» (Fue Dios), un tema de 1952 de la gran figura del fado Amália Rodrigues (1920-1999).
En varias ocasiones, Mariza ha hablado de su fe católica y su devoción por la Virgen de Fátima, a la que atribuye la salud de su hijo prematuro.
Mariza canta el fado Foi Deus ante el Papa Francisco en la ceremonia inicial de la JMJ de Lisboa.
En 2017, lo contó en la revista cultural del santuario de Fátima (Fátima XXI). Se declaró creyente y católica aunque admitía que no iba a la Iglesia todos los domingos. Habla con Dios a través de la oración con frecuencia, dijo. «Lo hago por la mañana, para agradecer el día que me da, en la noche también, cuando estoy preparándome para ir a dormir: ‘gracias por el día que me diste: pudo no haber sido bueno, pero lo acepto'».
Aunque siempre fue creyente, en otra ocasión, en una entrevista televisiva de 2018, declaró que durante toda su juventud tuvo mala imagen del santuario de Fátima, pensaba que era «un montaje para sacar dinero«.
Pero la salud de su bebé prematuro le llevó al santuario, como explicó en la revista en 2017. «El nacimiento prematuro de mi hijo me deparó una situación muy grave: Martim tenía un problema pulmonar; si no evolucionaba favorablemente en el plazo de dos semanas, me decían, tendrían que desconectar la máquina que lo ayudaba a respirar. En ese momento, no sé por qué razón, llamé a mi mamá y le dije: ‘vámonos a Fátima’«, escribe Mariza.
Mariza con su madre y su hijo, ya adolescente: ambas rezaron a la Virgen por él, bebé muy prematuro.
En apenas una semana, «contra todo pronóstico», el bebé prematuro mejoró e incluso pudo ir a casa, aunque sus pulmones inmaduros necesitaron una bombona de oxígeno hasta cumplir doce meses. «Cuando cumplió un año, Martim estaba completamente fuera de peligro. Yo agarré a mi hijo y, al día siguiente, fuimos a Fátima. Él es tan mi hijo como de Nuestra Señora de Fátima. Es de nosotras dos. Ahora, el Santuario tiene para mí un valor muy, muy, muy especial. Empecé a mirarlo de forma completamente diferente», subraya.
También la relación con María «se volvió completamente diferente». «En ese episodio que se llevó a cabo a causa de mi hijo, en el Santuario de Fátima, sentí que estaba hablando con una madre, y de mamá a mamá. Yo le decía: «tú, que eres madre, entiendes lo que me está sucediendo».
También entrevistada en TV en 2018 por Fátima Lopes detalló esta conexión materna con María. «Yo le dije: mira, tú eres madre, yo soy madre, tienes un Hijo, yo tengo un hijo, ayúdame». Y añadió que su hijo, Martim, «es de Nuestra Señora, no mío».
En la revista Mariza reflexiona sobre cómo le cambió eso. «¡Descubrí que no sabía amar! Tenía todo como garantizado: yo no sabía amar. Pero, después, descubrí la importancia del amor; yo podía querer mucho y podía tener todo el dinero del mundo, podía tener todos los médicos del mundo, pero no estaba en mis manos. Pienso que ¡nunca en la vida he querido tanto a una persona como he querido a mi hijo! Y Nuestra Señora de Fátima me escuchó. Fátima me enseñó a amar«, escribió en la revista.
«En la Iglesia hay espacio para todos, Jesús a todos recibe y acoge»,
insiste Francisco
El Papa se dirigió por primera vez en Lisboa a una multitud de cientos de miles de jóvenes de todo el mundo
El Parque Eduardo VII de Lisboa ha sido el escenario del primer macroencuentro del Papa con cientos de miles de jóvenes (medio millón según los servicios de prensa vaticanos), en el marco de la Ceremonia de Bienvenida de la Jornada Mundial de la Juventud. El Papa insistió en su mensaje en la idea de que Cristo y la Iglesia acogen y reciben a todas las personas.
La ceremonia incluyó música (una suite que unía distintos himnos de JMJs y un fado conmovedor), coreografías, los saludos del Papa desde un papamóvil descapotable y el rezo de la letanía de los santos, además de los saludos de bienvenida del cardenal Patriarca de Lisboa, Manuel Clemente.
El Papa recorrió las filas de jóvenes y muchos gritaban en español: "Francisco I, te quiere el mundo entero". Como en tantas otras JMJ, los jóvenes corrían al lado del vehículo y los policías y voluntarios trataban de mantener el orden.
Ante la multitud de jóvenes católicos llegados de todo el mundo estaban también las autoridades civiles del país: el presidente Marcelo Rebelo de Sousa, el presidente del Parlamento, Santos Silva, el Primer Ministro António Costa (socialista y uno de los que con tenacidad ha implantado la eutanasia en el país), otros miembros del Gobierno, los alcaldes de Lisboa y Oporto (Carlos Moedas y Rui Moreira) y el antiguo jefe de Estado Ramalho Eanes.
El cardenal de Lisboa: llevar a Cristo como la Virgen de la Visitación
El cardenal Clemente halagó al Pontífice de 86 años diciendo que preside los actos con "constante juventud de espíritu que el tiempo no le quita, sino que subraya y fortalece". "Necesitamos rejuvenecernos con tu presencia y tu palabra en estos días, para que brille aún más la belleza del Evangelio, aquí y en todo el mundo", pidió el cardenal portugués. "No faltan obstáculos, pero tampoco falta la voluntad de retirarlos y superarlos, con el entusiasmo y el compromiso de quienes quieren construir un futuro que colme las aspiraciones humanas y los deseos de Dios", añadió.
El cardenal recordó a los jóvenes el lema del encuentro, que recuerda a la joven María de Nazaret, "la cual, apenas hubo concebido a Jesús, lo llevó apresuradamente a Isabel, su pariente. Lo llevaba en su seno, como vosotros, queridos peregrinos, llevaréis en vuestro corazón el Evangelio de la paz, de todos para todos. La Señora de la Visitación os acompaña en estos días, para que vuestra vida sea una visita permanente a los que esperan el bien que traeréis".
Tras las palabras del cardenal de Lisboa, hubo un desfile de banderas de los distintos países (llegan de todo el mundo menos desde las islas Maldivas, remotas y de cultura musulmana), acompañadas de la Cruz de los Jóvenes y el Icono de la Virgen que Juan Pablo II entregó para que los jóvenes los hicieran peregrinar.
Tras los ritos introductorios, la oración y la lectura de un pasaje del Evangelio, el Papa pronunció su discurso. Después del discurso, se rezó la Letanía de los Santos, incluyendo a los 10 jóvenes santos patronos de estas Jornadas, y tras el Padrenuestro y una bendición final el Papa se retiró a la Nunciatura Apostólica de Lisboa, donde se aloja estos días.
"Para Dios no eres un número, tienes rostro"
"Amigo, si Dios te llama por tu nombre es que para Él no eres un número, sino un rostro", dijo el Papa a los jóvenes. Les animó a "permanecer conectados con el Señor, a hacerle las preguntas que salen del corazón y a escuchar su voz".
Insistió el Pontífice en que "en la Iglesia hay sitio para todos", e hizo que los jóvenes lo repitieran, más fuerte y fingiendo que no oía su tormenta de voces.
"Somos la comunidad de los llamados porque somos amados. No de los mejores, en absoluto, sino de los convocados. Somos la comunidad de hermanos y hermanas de Jesús, hijos e hijas del mismo Padre", declaró. Por eso, el Papa insistió en la importancia de conocerse y llamarse por el nombre.
"Muchos conocen tu nombre pero no te llaman por él"
"Muchos conocen tu nombre, pero no te llaman por tu nombre. Tu nombre aparece en las redes sociales, es procesado por algoritmos que le asocian gustos y preferencias", calculando en la persona un interés de mercado. "Cuántos lobos se esconden detrás de sonrisas de falsa bondad, diciendo que saben quién eres pero sin amarte, insinuando que creen en ti y prometiéndote que llegarás a ser alguien, solo para dejarte solo cuando ya no les interesa", constató.
Muchas cosas prometen felicidad pero son vanas y superfluas y dejan un vacío interior. En cambio, Jesús no produce ese vacío: "Él confía en ti, tú cuentas para él", insistió. Para Dios, "somos hijos preciosos a los que Él llama todos los días a abrazar y animar; hacer de cada uno de nosotros una obra maestra única y original, cuya belleza sólo podemos vislumbrar".
La ceremonia se salpicó con extractos de cartas que algunos jóvenes han escrito al Pontífice, y hablan del miedo a no ser acogidos. Es entonces cuando insiste en que "en la Iglesia hay lugar para todos y, cuando no lo haya, por favor, asegurémonos de que lo haya, también para los que se equivocan, para los que caen, para los que luchan". Y añadió: "Dios no señala con el dedo, sino que extiende sus brazos: Jesús nos muestra en la cruz".
Jóvenes exhiben cartas que el Papa ha recibido de todo el mundo.
Al final, el Papa animó a los jóvenes a sentir en estos días "ecos vibrantes de la llamada de amor de Dios" y "que quede fijo en el corazón que somos amados tal como somos. Este es el punto de partida de la JMJ, pero sobre todo de la vida".
Encuentro con universitarios y profesores y jóvenes con testimonios
La mañana de este jueves, Francisco habló ante miles de jóvenes universitarios de Lisboa para dar respuesta a "una de las tareas más importantes de los cristianos".
La mañana de este jueves 3 de agosto, el Papa Francisco comenzaba su segunda jornada en Lisboa reuniéndose con miles de jóvenes universitarios y autoridades de la Universidad Católica de Portugal.
Antes de comenzar, escuchó varios testimonios y reflexiones de jóvenes estudiantes. Fue el caso de Beatriz, una joven filósofa conversa.
El testimonio de una iraní que huyó de la guerra de Ucrania
También participó en el encuentro Mahoor Kaffashian, una joven iraní de 25 años que llegó a Portugal como refugiada tras huir de la guerra de Ucrania en febrero de 2022, donde estudiaba.
Kaffashian compartió con la agencia Ecclesia de Portugal que al principio del conflicto no esperaban tener que huir, convencidas de que terminaría pronto. Pero pasadas 10 horas, entre sirenas y bombardeos, supieron que tenían que salir del país, con tan solo una maleta y algo de comida.
Con todo, la joven becada por el Fondo de Acción Social 'Papa Francisco' de la Universidad Católica de Portugal cuenta que la decisión "más difícil" fue la de abandonar su país natal, donde siempre tuvo "problemas de inserción" por la dificultad de poder "ser quien eres".
Una vez llegada a Ucrania en 2018, estudió casi toda la carrera de Odontología hasta su huída. Así comenzó un periplo que la llevó a cruzar la frontera con Polonia, luego vivió varios días en las calles de Alemania y finalmente tuvo que decidir si trasladarse a Tokio o Portugal.
Este último país "aparecía como una posibilidad, aunque tenue al principio, pero siempre había alguien para contestar el teléfono y ayudarnos. Decidimos venir en persona para tratar de averiguar si realmente podíamos ser aceptados aquí. El anfitrión se sorprendió cuando llegamos y dijo que querían asegurarse de que fuéramos aceptados. Nos mostró todos los rincones y nos emocionamos soñando con la posibilidad de estar algún día allí", recuerda.
Francisco, con la joven refugiada iraní Mahoor Kaffashian.
Desde que llegó a la Universidad Católica de Portugal, asegura que sus profesores siempre se han portado con ella como "auténticos ángeles de la guarda", absorbiendo de ellos la lección de que "lo importante en la vida es cómo impactamos en la sociedad".
Por eso no dudó en aceptar participar en el encuentro de la mañana de este jueves con el Papa Francisco. Su historia, dice, podría dar que pensar a los que pueden hacer "marcar la diferencia" y ayudar a "todos aquellos que sufren por no estar con su familia por la cultura de sus países".
Hoy, Mahoor solo pide dos cosas. Una, la "tranquilidad" que le permita no preocuparse "por nada, por que la protección se acabe, por el pasaporte" o por cómo va a vivir. Y la segunda, "ser rica". "Pero no por el dinero, sino para poder ayudar a los demás".
Un llamado a "hacer creíble la fe"
Al testimonio de la joven iraní y de otros estudiantes siguieron las palabras del Papa Francisco, que comenzó agradeciendo la apertura del acto por la rectora de la Universidad Católica y recordando a los miles de asistentes los dos "verbos del peregrino", "buscar y arriesgar" ante la insatisfacción, la búsqueda de respuestas o el afán de superación.
"Estar insatisfechos -en este sentido y en su justa medida-, es un buen antídoto contra la presunción de autosuficiencia y contra el narcisismo. El carácter incompleto define nuestra condición de buscadores y peregrinos, como dice Jesús, “estamos en el mundo, pero no somos del mundo” (cf. Jn 17,16). Estamos llamados a algo más", subrayó el pontífice.
Si bien Francisco instó a los peregrinos a "no alarmarse" por ello, remarcó que la "preocupación" debe llegar si encuentran "respuestas fáciles que anestesian", "cuando estamos dispuestos a sustituir el camino a recorrer por el detenernos en cualquier oasis, cuando sustituimos los rostros por las pantallas, lo real por lo virtual; cuando, en lugar de las preguntas que desgarran, preferimos las respuestas fáciles que anestesian".
Francisco también dirigió a los estudiantes y jóvenes el mensaje de "hacer creíble la fe a través de las decisiones, porque si la fe no genera estilos de vida convincentes, no hace fermentar la masa del mundo. No basta con que un cristiano esté convencido, debe ser convincente. Nuestras acciones están llamadas a reflejar la belleza del Evangelio".
Francisco, estrechando la mano de la joven estudiante conversa Beatriz Lisboa.
Una de las tareas prioritarias de los cristianos
Para ello, destacó la importancia de "recuperar el sentido de la encarnación" como "una de las tareas más importantes de los cristianos". Sin ella, dijo, "el cristianismo se convierte en una ideología; y la tentación de las ideologías “cristianas” es muy actual, es la encarnación la que nos permite asombrarnos por la belleza que Cristo revela a través de cada hermano y hermana, de cada hombre y mujer".
Siguiendo el hilo del "buscar y arriesgar" del peregrino, también introdujo a la responsabilidad de los católicos en el debate del mundo de la cultura, llamándoles a ser "protagonistas de una “nueva coreografía” que coloque en el centro a la persona humana, sean coreógrafos de la danza de la vida".
"Sería un desperdicio pensar en una universidad comprometida en formar a las nuevas generaciones solo para perpetuar el actual sistema elitista y desigual del mundo, en el que la instrucción superior es un privilegio para unos pocos. Si el conocimiento no es acogido como responsabilidad, se vuelve estéril. Si el que ha recibido una instrucción superior no se esfuerza por restituir algo de aquello con lo que ha sido beneficiado, en el fondo no ha comprendido lo que se le ha ofrecido", advirtió.
"Ecología integral" frente a la "amenaza de destrucción ecológica"
Tras llamar a que la titulación universitaria se contemple "como un mandato para dedicarse a una sociedad más justa, inclusiva y desarrollada", Francisco expresó a los jóvenes el deseo de que su generación se conforme de "maestros en humanidad, compasión y nuevas oportunidades para el planeta". Este, dijo, debe ser defendido ante la "amenaza de una grave destrucción ecológica".
También instó a una "conversión del corazón" y un "cambio en la visión antropológica" que lleve a "reconocer la urgencia dramática de hacernos cargo de la casa común".
"No nos podemos conformar con medidas paliativas o compromisos tibios. Los términos medios son solo una pequeña demora en el derrumbe", exclamó.
En este sentido, llamó a no caer en "visiones parciales" y a perseguir una "ecología integral" que haga "escuchar el sufrimiento del planeta junto al de los pobres", que ponga "el drama de la desertificación en paralelo al de los refugiados" y "a las migraciones, junto al descenso de la natalidad".
"Necesitamos ocuparnos de la dimensión material de la vida dentro de una dimensión espiritual. No crear polarizaciones sino visiones de conjunto", agregó.
Economía sin especulación y reconocer a la mujer
Antes de concluir, se refirió a la cátedra "Economía de Francisco y Clara" de la Universidad Católica de Portugal, cuya creación fue anunciada esta misma mañana por la rectora Isabel Capeloa Gil: "Es apasionante emprender los estudios económicos desde esta perspectiva, con la intención de restituir a la economía la dignidad que le corresponde, para que no esté en manos del mercado salvaje y de la especulación".
También reconoció la "importancia" de que la cátedra reconozca una "contribución femenina" que es "indispensable". "En el inconsciente colectivo, cuántas veces está pensar que las mujeres son de segunda, son suplentes, no juegan de titular, y eso existe en el inconsciente colectivo, la contribución femenina es indispensable", reiteró.
Antes de concluir, Francisco invitó a estudiar el Pacto Educativo Global, lanzada por él mismo en 2019 "para reavivar el compromiso por y con las jóvenes generaciones, renovando la pasión por una educación más abierta e incluyente, capaz de la escucha paciente, del diálogo constructivo y de la mutua comprensión".
"Poner a la persona en el centro, escuchar a las jóvenes generaciones, promover a la mujer, responsabilizar a la familia, abrirse a la acogida, renovar la economía y la política y cuidar la casa común" son los siete compromisos recogidos en el Pacto.
Este miércoles, tras salir de la Nunciatura Apostólica, el Papa Francisco celebró las Vísperas en el Monasterio de los Jerónimos de Belém, en Lisboa (Portugal), acompañado de obispos, sacerdotes, diáconos, consagrados y consagradas, seminaristas y agentes pastorales.
El Papa Francisco, con el presidente portugués Rebello de Sousa, ante las autoridades y diplomáticos en Lisboa
El Papa, en la Portugal de la eutanasia, habla de Europa, niños no nacidos y ancianos abandonados
En Lisboa hay más de 300.000 peregrinos de todos los países del mundo excepto de las musulmanas y lejanas Islas Maldivas, según dice la organización de la JMJ. Con el Papa y miles de jóvenes de todo el mundo en Lisboa, la ciudad "en estos días se vuelve todavía más universal; se transforma, de alguna manera, en la capital del mundo", afirmó el Pontífice.
Pero el Papa Francisco, en su primer discurso oficial en Lisboa, ante las autoridades, la sociedad civil y los diplomáticos en el Centro Cultural de Belém, ha querido hablar de Europa, de su capacidad para el bien, y de su deriva contra "niños no nacidos y ancianos abandonados" en un país que acaba de aprobar la eutanasia tras pertinaces intentos de su Parlamento.
La verdadera Europa construye paz
"El mundo necesita a Europa, a la verdadera Europa; necesita de su papel de constructora de puentes y de paz en su parte oriental, en el Mediterráneo, en África y en Oriente Medio", ha exhortado el Papa desde Portugal, país pequeño ubicado en un extremo del continente, pero que llevó el cristianismo, su lengua y su cultura a Brasil, a la India, a Indonesia, a África...
El Papa argentino, impactado por el absurdo de la guerra en Ucrania, sigue depositando confianza en el Viejo Continente ("quizá deberíamos decir anciano", detalló). Francisco pide a Europa "una diplomacia de paz que apague los conflictos" y "que incluya a los pueblos y a las personas, sin perseguir teorías ni colonizaciones ideológicas" (frase que usa para referirse a la ideología de género y otras ideologías materialistas que Occidente a menudo trata de imponer en otros países).
Europa ha demostrado saber construir paz. Tras las guerras mundiales, recordó el Pontífice, hijo de emigrantes italianos, "encendió la chispa de la reconciliación, haciendo posible el sueño de construir el mañana con el enemigo de ayer, de abrir caminos de diálogo e inclusión". Habló también de "factores de distensión", expresión que usa la diplomacia vaticana en sus tratos con Rusia y Ucrania.
"Niños no nacidos y ancianos abandonados"
Además de la guerra, el Papa mostró que le preocupa la pérdida de valores europeos como la defensa de la vida, a la que aludió con preguntas incómodas en un país, Portugal, que acaba de aprobar la eutanasia, apenas dos años después de que lo hiciera la vecina España.
"Es preocupante cuando uno lee que en muchos lugares se invierte continuamente en armamento, en lugar de hacerlo en el futuro de los hijos", comentó el Pontífice. Y añadió: "Pienso en tantos niños no nacidos y ancianos abandonados a su suerte; en la dificultad por acoger, proteger, promover e integrar a los que vienen de lejos y llaman a las puertas; en la soledad de muchas familias que luchan por traer al mundo y criar a sus hijos".
Autoridades y diplomáticos en Lisboa escuchan al Papa Francisco.
El Papa agradeció el esfuerzo de Portugal por acoger a miles de jóvenes en la JMJ, jóvenes, dijo, que "no están en las calles para gritar de rabia, sino para compartir la esperanza del Evangelio".
Por contraste, "si desde muchos sectores se respira hoy un clima de protesta e insatisfacción, terreno fértil para el populismo y las teorías conspirativas, la Jornada Mundial de la Juventud es una oportunidad para construir juntos".
Señaló tres campos donde "todos podemos trabajar juntos": el medio ambiente, el futuro y la fraternidad. En un país volcado al mar, pidió "cuidar el océano con esmero, pensando en las generaciones más jóvenes".
Poder fundar una familia: natalidad y ganas de vivir
Sobre el futuro, el Papa pidió pensar en lo que desanima a los jóvenes: "la falta de trabajo, los ritmos frenéticos en los que están inmersos, el aumento del coste de la vida, la dificultad para encontrar vivienda y, lo que es aún más preocupante, el miedo a formar una familia y traer hijos al mundo".
Portugal, junto con Galicia, Castilla y León y Cerdeña, cuenta con algunas de las regiones más envejecidas de Europa. Portugal es el tercer país más envejecido de Europa, con una media de 45,5 años, adelantado sólo por Alemania (45.9 años) e Italia (47,2 años). La media en la UE es de 44,4 años.
Regiones más envejecidas de Europa, proyecciones Eurostat para 2050.
Por eso el Papa habló de natalidad, tema que los políticos españoles evitan sistemáticamente.
"En Europa y, más en general, en Occidente, asistimos a una triste fase descendente de la curva demográfica. El progreso parece ser una cuestión de avances técnicos y de comodidades individuales, mientras que el futuro exige contrarrestar la disminución de la natalidad y el declive de las ganas de vivir", advirtió.
Sobre la fraternidad, habló del sentido de vecindario y solidaridad de los portugueses, y animó a todo el mundo a "cultivar el sentido de comunidad, empezando por la búsqueda de quienes viven a nuestro lado". (¿Sabe el Papa que hay 70.000 jóvenes españoles en Portugal con la camiseta "somos los vecinos de al lado" financiada por la Conferencia Episcopal?).
Vídeo en español del encuentro del Papa con las autoridades al llegar a Lisboa y su discurso completo.
Ceremonias de recepción
El Papa llegó en avión a las 10 de la mañana (portuguesas, 11 de la mañana en España) a la base aérea de Figo Maduro. Fue recibido por el presidente Marcelo Rebelo de Sousa, que es conocido por ser católico declarado y muy popular. Dos niños le ofrecieron flores.
El Papa saludó en silla de ruedas a las delegaciones presentes y a la Guardia de Honor. En la Sala VIP de la base conversó unos minutos con el presidente portugués. Después, la comitiva de coches se dirigió al Palacio Nacional de Belém, a algo menos de 7 km, para la ceremonia oficial de bienvenida con bandas de músicas y soldados.
Vídeo con las ceremonias de recepción al llegar el Papa a Lisboa:
Esperan al Papa en los próximos días 11 pronunciamientos, entre discursos y homilías, y una veintena de encuentros. Es el 42º Viaje Apostólico del Papa Francisco, que tiene 86 años. Puede exigir mucho de él, que se sometió a cirugía hace dos meses en el Hospital Gemelli. La silla de ruedas será una de sus herramientas estos días.
Una ciudad tomada por los jóvenes
En el vuelo desde Roma hacia Lisboa, el Papa saludó a los periodistas apoyado en su bastón y de buen humor. "Ya han pasado 10 años de aquel 'Hagan lío'", le han preguntado al Pontífice durante el vuelo, a lo que contestó: «Y seguiremos haciendo lío». Dijo además que cree que del encuentro volverá "rejuvenecido".
El Papa comentó sobre las cifras de asistentes a la JMJ: "Me han dicho que serán más de un millón", ha precisado.
Francisco saluda a los periodistas en el vuelo de Roma a la JMJ de Lisboa.
A 1 de agosto eran oficialmente 354.000 los jóvenes inscritos en la JMJ, pero se espera que acudan además cientos de miles de personas de todas las edades (sobre todo portugueses, y bastantes españoles) que participen en distintos actos y eventos sin inscribirse.
Las cifras del evento son grandes: 600 actividades en 90 espacios de la capital portuguesa, 255 catequesis con obispos (hay más de 600 en la ciudad), 25.000 voluntarios, 5.000 periodistas acreditados, 140.000 peregrinos que han pasado por Fátima, 1.600 espacios públicos habilitados para alojar peregrinos (escuelas, estadios, etc...), casi 9.000 familias portuguesas alojando viajeros... El país con más peregrinos oficiales es España, con 77.000, seguida de Italia, con casi 60.000.
Rezo ante la virgen de los romanos
El lunes 31 por la tarde, según anunció la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Papa acudió, como es su costumbre antes de un viaje, a la Basílica de Santa María La Mayor, para rezar ante el antiguo icono de la Virgen Salus populi romani (Salvación del Pueblo Romano), y encomendar su viaje a Lisboa y a los miles de jóvenes que encontrará en los próximos días. Lo ha hecho ya en 108 ocasiones, en sus viajes al extranjero o por Italia.
Como es habitual al sobrevolar espacio aéreo de un país, el Vaticano ha enviado al Rey de España un telegrama del Papa. "Envío un cordial saludo a Su Majestad, a los miembros de la Familia Real y al pueblo español mientras sobrevuelo vuestro país rumbo a Portugal. Asegurando a todos en mis oraciones e invoco al Señor para bendiciones de serenidad y alegría", se lee en la misiva. Hay quien ve en la palabra "serenidad" una alusión al complejo debate tras las elecciones para poder formar un Gobierno para el país.
Vídeo breve (1 minuto) con el Papa por las calles de Lisboa y su alocución a diplomáticos y autoridades en la mañana del miércoles.
Un estudio de GAD3 constata su fe: dos tercios rezan cada día
Alegres peregrinos hispanoamericanos llegan a Lisboa... hay más treintañeros que adolescentes
Tanto dentro de la Iglesia como fuera de ella, hay personas interesadas en mostrar a los jóvenes peregrinos a la JMJ como juerguistas más o menos hipócritas, casi sin fe, que solo quieren divertirse, mezclados con adolescentes dóciles y manejables.
Pero los datos de un estudio que ahora difunde la casa de sondeos GAD3 a partir de 12.500 peregrinos muestran un perfil muy distinto: tienen más edad de lo que muchos piensan (una media de 30 años), son católicos sinceros y practicantes, están implicados en movimientos, asociaciones y parroquias y tienen una clara motivación espiritual.
O dicho de otra forma: quien quiere ir de festival veraniego, se apunta a un festival veraniego, no a la JMJ. A la JMJ van católicos jóvenes adultos con motivaciones religiosas.
Datos internacionales recogidos en vísperas del evento
Los datos de este sondeo se han recogido con cuestionarios online en los 5 idiomas oficiales del encuentro (portugués, español, francés, italiano e inglés) y han respondido 12.500 personas de casi 100 países. Cabe sospechar que los peregrinos de menor edad (de 16 a 18 años) hayan respondido menos que los de más edad, y que los que acuden como voluntarios (un 27% de los que han respondido) están sobrerrepresentados (lo que sube la media de edad). Rellenar el cuestionario costaba unos 8 minutos, y el sondeo se realizó del 12 al 20 de julio.
Los repetidores defienden el valor espiritual de la JMJ
Para un 66% de los encuestados, es su primera JMJ, pero un tercio de los asistentes encuestados son repetidores, y no sólo son veteranos sino entusiastas.
Prácticamente todos los repetidores (99%) dicen que su experiencia en otras ediciones fue positiva y el 92% dice que tuvo "bastante" o "mucha" influencia en su vida. El 96% de los veteranos cree que las JMJ refuerzan el compromiso de los jóvenes con la Iglesia, y un 95% consideran que las JMJ son un altavoz del mensaje de la Iglesia en todo el mundo.
Casi la mitad de los veteranos estuvo en Cracovia en 2016. Más de un tercio de los veteranos (37%) estuvo en Madrid en 2011.
Casi todos los encuestados (92%), sean novatos o veteranos, están convencidos de que las JMJ refuerzan el compromiso de los jóvenes con la sociedad.
La motivación: conocerse a través de Cristo
Es conocida la escena de la JMJ del año 2000, en la explanada enorme de Tor Vergata. San Juan Pablo II, ante un millón y medio de jóvenes, les preguntó:
- ¿Qué habéis venido a buscar? - A Juan Pablo II -respondieron ellos. - No, no le buscáis a él. ¡Es a Cristo a quien buscáis!- respondió el Papa.
Muerto Juan Pablo II, algunos temían que los jóvenes dejaran de acudir a las JMJ. No fue así. Las multitudes de jóvenes se reunieron con el Papa Benedicto en Sídney, en Colonia, en Madrid, y con Francisco en Rio, Cracovia y Panamá. La motivación no es tal o cual Papa, aunque sí puede serlo "encontrarse con el Papa" (el que sea).
Pero cuando el sondeo de GAD3 da a elegir varias opciones, los encuestados señalan sobre todo estas motivaciones:
- "Descubrirse a sí mismos a través de Jesucristo" (94%); - "vivir nuevas experiencias" (92%); - "ayudar a difundir el mensaje de Jesucristo" (89%).
Los voluntarios de la JMJ son de todas las edades, aunque la mayoría son jóvenes adultos.
Casi todos son católicos: dos tercios rezan cada día
Aunque las JMJ siempre están abiertas a jóvenes de todas las religiones, o de ninguna, en porcentaje son pocos los asistentes que no son católicos, aunque puede depender del país de acogida. En Lisboa, el acto al que acudirán más no-católicos será el encuentro de oración The Change, de estilo carismático y con oración de alabanza, organizado conjuntamente por evangélicos de la Asociación Rodrigues Pereiro y CHARIS, el servicio internacional que coordina a la Renovación Carismática Católica. Pero es cierto que cualquier joven -judío, ateo, musulmán- puede acudir a la inmensa mayoría de actos, misas y oraciones.
Con todo, según este sondeo de GAD3, el 98% de los peregrinos encuestados son católicos. Más aún, son católicos devotos:
- el 83% dice que va a misa cada domingo; - el 65% dice que reza cada día; - el 62% está integrado en algún grupo parroquial; - el 97% dice que su relación con Cristo les ayuda a madurar y ser mejor persona; otros tantos añaden que así "construyen un mundo mejor".
Seis de cada 10 trabajan
Aunque muchos pensarían que la mayoría de los peregrinos serían estudiantes, la realidad según este sondeo es que 6 de cada 10 dicen trabajar, y 8 de cada 10 ha cursado (y terminado) estudios superiores.
La edad media de los peregrinos es de 31 años (lo que hace pensar que los voluntarios, de más edad y acompañantes, están algo sobrerrepresentados en la encuesta online). También es cierto que la JMJ cuesta un cierto esfuerzo económico, por lo que los de más edad (y más medios económicos) pueden estar más representados.
En relación con el uso que hacen de las redes sociales, las plataformas que más utilizan son: Instagram (71%), Youtube (51%) y Facebook (43%). Y a la hora de comunicarse y enviar mensajes emplean: whatsapp (96%), Instagram (58%) y Messenger (36%).
Casi 8 de cada 10 van en grupos organizados: un 29% con la parroquia, un 36% con movimientos, congregaciones o asociaciones; un 13%, con un grupo de amigos. La media de días que tienen previsto quedarse en Lisboa es de cinco días y medio. Cuatro de cada 10 llegan directamente a Lisboa en avión, pero un 35% van en autobús, desde distintos países de Europa.
Casi 4 de cada 10 peregrinos (coincide casi con los que van en autobús) aseguran que además de Lisboa visitarán otros puntos: Fátima, Lourdes en Francia y distintas ciudades de España, Francia o Italia.
Por ejemplo, por Barcelona han pasado 14.000 peregrinos de muchos países, que se han alojado en casas o en instalaciones parroquiales y eclesiales.
Por Asturias pasan 4.000 peregrinos del Camino Neocatecumenal de muchos países (India, Hispanoamérica, EEUU, Polonia) para rezar ante el Santo Sudario de la Catedral de Oviedo o las reliquias del niño mártir san Pelayo, en el Monasterio de San Pelayo, en el casco antiguo de la capital asturiana.
En Madrid, se calcula que más de 3.600 jóvenes de Austria, Italia, Francia, Argentina, Líbano o Estados Unidos han pernoctado estos días en colegios católicos y otras instalaciones, camino de Lisboa.
También muchos pasan por Ávila. "Visitar estos días La Encarnación es lo más parecido a entrar en la ONU que puede que en mucho tiempo tengamos en Ávila", se lee en El Diario de Ávila.
Peregrinos hispanos camino de la JMJ de Lisboa, emocionados en Ávila, tierra de Santa Teresa y San Juan de la Cruz.
Se refiere al famoso convento, Patrimonio de la Humanidad, donde Santa Teresa fue religiosa y priora antes de fundar las carmelitas descalzas. Las carmelitas que viven allí ven a los jóvenes peregrinos visitarlas y rezar con devoción. Unos 400 colombianos, ecuatorianos, franceses y alemanes duermen en el edificio del Seminario. Unos 500 franceses, africanos y valencianos duermen en el Colegio de la Asunción.
Por muchas ciudades de España se multiplican estas escenas. Para los peregrinos de otros continentes, no se trata solo de ir a Lisboa, sino de ir a Europa, y, con ello, a las raíces cristianas del Viejo Continente. Los jóvenes de todo el mundo descubren sus raíces e identidad en otros países, otras épocas, en un linaje que alcanza a los Apóstoles y a Cristo mismo.