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viernes, 14 de julio de 2023

Seis reglas para la acción provida en el siglo XXI, las propone una experta en la revolución sexual


 

Mary Eberstadt es una de las más influyentes estudiosas de la revolución sexual y de los desastres culturales que implicó para la familia y para la vida, con las epidemias de familias rotas, bebés abortados y adultos inmaduros incapaces de crear familias fuertes. Ella es Senior Research Fellow en el Faith and Reason Institute de Washington D.C. y colaboradora en revistas y periódicos como Los Angeles Times y el Wall Street Journal. 

En su ensayo Home-Alone America (2004), Eberstadt ya enumeraba el daño que causa en los niños crecer en familias rotas y sin padre: más índice de depresión, delincuencia y abuso de sustancias, inicio precoz de la actividad sexual con difusión de las enfermedades sexuales, más niños vulnerables al abuso...  En Adán y Eva después de la píldora (2012), Mary Eberstadt mostró que en una cultura que aumenta exponencialmente el acceso  al sexo, hay menos satisfacción romántica.

Y en Cómo el mundo occidental perdió realmente a Dios (2013), Eberstadt mostraba que la fe y la familia van relacionadas: la fe favorece la edificación de la familia y la crisis de fe la erosiona. Además, el buen estado de una familia alimenta la fe, y el malo dificulta el acceso a Dios. 

Cómo el mundo occidental perdió realmente a Dios (Rialp).

Esta es la analista que pronunció un discurso a jóvenes activistas provida universitarios en enero de 2020 que luego recogió en la revista First Things con el título "Seis reglas para radicales provida". Su amplitud de visión del momento cultural hace las personas con sensibilidad provida, y sus asociaciones, puedan beneficiarse de estas ideas. Las resumimos a continuación.

Mary Eberstadt.

Mary Eberstadt es colaboradora habitual en The Washington Post, Los Angeles Times, National Review, The Weekly Standard y First Things.

Regla 1: acudir siempre que se pueda a la Marcha por la Vida de cada año 

En Estados Unidos la Marcha por la Vida atrae cada en Washington, pese a la nieve y el frío de cada enero, a decenas de miles de manifestantes, cada vez más, y cada vez más jóvenes. Además, en años recientes han empezado a organizarse marchas anuales en lugares del país lejos de Washington.  Para Eberstadt, se trata de un expositor o espacio público al que no hay que renunciar pese al frío o el cansancio: muchos lo ven, y hace pensar.

Además, al contrario de las marchas provida en España, que no suelen atraer contramanifestantes abortistas, en EEUU acuden activistas pro-aborto, y el contraste es elocuente: decenas o cientos de miles de jóvenes provida entusiastas y animosos, frente a algunos puñados de activistas abortistas enfadados y de edad avanzada. "El espectáculo es sepulcral: mujeres, muchas de ellas ya sin edad de tener hijos, se manifiestan a favor de aniquilar embarazos que nunca volverán a conocer", señala Eberstadt. 

Ella, que es analista de grandes tendencias sociales, defiende el valor de cada pequeño testimonio. Supo de una mujer que renunció a abortar porque veía a un cura se mantenía en silencio, de rodillas en la nieve, rezando ante su abortorio. "Ese cura de rodillas en la nieve ni me conoce, ni a lo que llevo dentro, pero le importa tanto, a él, un extraño... ¿cómo puedo hacer yo algo así?", pensó la mujer. "Pocas historias así figuran en nuestros registros", admite Eberstadt, pero aún así, dice "un testimonio potencial, un signo humano de contradicción, puede salvar vidas".

En España la Marcha por la Vida anual, convocada por las asociaciones provida, suele ser en marzo, en Madrid. Este año es el domingo 22 de marzo, empezando a las 12: más información en SialaVida.es

 La marcha por la vida en Madrid en marzo de 2019, resumida en 1 minuto.

Regla 2: Hay que ayudar al necesitado, no sólo antes de que nazca

Los abortistas suelen decir que a los provida sólo les preocupan las personas antes de que nazcan, no después. Es falso, y se demuestra cuando muchas asociaciones provida ofrecen apoyos y cuidados, acompañamiento y recursos, a las jóvenes madres y sus bebés. En España las asociaciones suelen hacerlo a través de RedMadre. 

Eberstadt anima a las personas provida a colaborar también en otros servicios generosos que pueden ser muy diversos, para que ninguna persona vulnerable -niños, adolescentes, mayores, personas solas- se encuentre abandonada y sin amparo. "La misma cultura que ha sacralizado el aborto abunda en otras prácticas llenas de crueldad, degradación y decadencia. Debemos combatir esos males que suceden fuera del vientre materno. ¡Sed parte de esa buena lucha! 

Regla 3: Buscar aliados, a veces sorprendentes

"No hace falta ser un tomista con carnet para entender una serie de cosas: que vivir es algo bueno, que quitar la vida está mal, que es injusto que el fuerte aplique violencia contra el débil... estas cosas siguen resonando en círculos no religiosos, incluso en la cultura popular y ambientes considerados hostiles a la cultura de la vida", dice la analista, que pone el ejemplo de la canción "River", de 2017, del rapero Eminem, en que un hombre lamenta el aborto de "nuestro niño no nacido".

Eberstadt, estudiosa de la Revolución Sexual y los cambios culturales en nuestra sociedad hedonista y consumista, vaticina: "La incomodidad ante el aborto, incluso en círculos que no son religiosos, sigue palpable hoy, y lo será aún dentro de cincuenta o cien años, por la simple razón de que el corazón humano, sin instrucción, sabe que el aborto está mal".

Por eso vale la pena que los provida busquen aliados que pueden ser muy diversos. Pone el ejemplo de Gandhi, que no era cristiano en absoluto, pero en su oposición a la violencia se oponía también al aborto. Incluso se enfrentó con la gran jerarca abortista, Margaret Sanger, la fundadora de la patronal abortista Planned Parenthood, cuando ella acudió a la India a predicar a los indios que tuvieran menos bebés. "Gandhi pacientemente le explicó que no todo el mundo piensa que sea un problema que haya más gente marrón en el mundo, especialmente entre la gente marrón. Gandhi sigue siendo un modelo de cómo actuar desde la oposición y nunca perder el terreno elevado".

Regla 4. Usar la moralidad del movimiento por el bienestar animal

Eberstadt es vegetariana (aunque no cree que ser vegetariano sea moralmente exigible) y lleva años estudiando conexiones que debería haber entre el movimiento a favor de los animales y el movimiento provida. Distingue entre el movimiento por los "derechos" de los animales ("filosóficamente problemático", dice) y  el movimiento que pide simplemente un trato justo, moral, a los animales, "que es, potencialmente, amigo de la causa provida".

La conexión se puede hacer, dice, desde la ciencia: cuanto más investigamos a los animales, más vemos que se parecen a nosotros en organización social, formas de aprendizaje, etc... 

Para personas que nunca se han dedicado a pensar sobre el aborto, puede ser bueno plantearles algunos temas. Por ejemplo, que quien se opone a hacer experimentos horrendos con animales, y crías de animales, ¿cómo puede permitir que se practiquen abortos con crías humanas? "Si los científicos se dedicaran a abortar bebés elefante, delfines o gorilas, la indignación de la especie Homo Sapiens sería prodigiosa", dice Eberstadt. "Al invocar el paralelo del bienestar animal, animamos a nuestros compañeros humanos a ampliar su corazón, no a empequeñecerlo". 

(Con todo, esta vía tiene sus límites: en 2008, el entonces líder en Cataluña del partido de izquierda abortista ICV, Joan Herrera, preguntado por un digital católico, respondió: "Estaríamos también de acuerdo con que los simios tuvieran derecho a abortar libremente como lo estamos con las mujeres").

Regla 5. Entre los aliados, buscar al movimiento a favor del medio ambiente

Hay una rama absurda del movimiento por el medio ambiente que dice que los humanos "son" el problema, que las mujeres no deberían tener hijos y que cada bebé que nace es culpable de aumentar la "huella de carbón colectiva". A esto, Eberstadt responde que "sólo la humanidad puede gestionar los problemas medioambientales", porque los otros animales no van a poder.  "Los científicos que la humanidad necesita en el futuro van a salir de entre nosotros, matarlos en el vientre materno no va a ayudar", escribe la autora. 

"El verdadero ecologismo y medioambientalismo, el interés real en lo orgánico, lo local, lo no polucionado, el esfuerzo por vivir pacíficamente en el orden natural, no es enemigo de los amigos de la vida. De hecho, es un compañero de viaje potencial. Deberíamos esperar que cuando el medioambientalismo actual, misántropo, milenarista, finalmente quede exhausto por su anti-antro-antropología , sea reemplazado por una versión más consistente de preocupación por el medio ambiente, una en que el ecosistema humano recupere su lugar en el centro".

Regla 6. Jugar bien la carta de la mujer: el feminicidio prenatal

En realidad, el "aborto a petición" es sexista. Es perfectamente legal en EEUU o en España matar fetos femeninos sólo por ser femeninos. Es el feminicidio prenatal. Allí donde hay sonogramas y se detecta el sexo del bebé, suele haber preferencia por los hijos varones. 

Al abortista se le puede preguntar: "¿es moralmente defendible el aborto en base al sexo del bebé? Si lo es, ¿por qué? Si el aborto a petición es pro-mujer, ¿cómo encaja con la realidad de que elimine de la existencia a tantas mujeres? ¿No refuerza eso la dominación masculina? ¿De verdad el feminismo no debería hablar sobre la violencia doméstica en el útero, cometida desproporcionadamente contra hembras no nacidas?" 

Más consejos: al menos, no callar ni transigir en las mentiras

Eberstadt señala que "no existe el imperativo moral de acudir a todas las batallas todas las veces". Cada uno ha de elegir en qué batallas se implica.

Pero sí hay "una obligación sobre todas: rehusar a participar en las mentiras de otras personas, negar a esas mentiras ni un puntito de credibilidad (y aquí saludo a Aleksandr Solzhenitsyn)", dice la autora, refiriéndose al disidente ruso, preso por el régimen soviético y autor de Archipiélago Gulag. "Esta cuestión es materia de juicio prudencial". 

Un consejo de John Waters: que se vea la fealdad del aborto

A raíz del artículo de Eberstadt, escribió también el columnista cultural irlandés (y retornado a la fe tras muchos años lejos de ella) John Waters. En su artículo en First Things, Waters considera primordial (su "regla número 7") dejar claro, bien visible, la fealdad, crueldad y daño del aborto en todas sus fases.

Eso afecta, por ejemplo, a las personas provida que rezan o dan consejos junto a los abortorios. En varios países, incluyendo España, se debate si limitar su presencia en la calle.

"¿Por qué quieren acabar con los rescatadores? Porque vemos cosas que los abortorios no quieren que veamos", decían los Rescatadores Juan Pablo II de Madrid. Cadáveres de mujeres que salen en bolsa. Prostitutas embarazadas forzadas a abortar por su chulo u su 'mami'. Chicas presionadas por sus mayores o novios. O menores embarazadas por abusadores adultos. Y el abortorio, por supuesto, no ve nada: sólo quiere facturar. La visibilidad es importante.

John Waters.

John Waters, periodista, critica la invisibilización del feto y los debates abstractos que la gente no entendiende. 

A partir de lo que vio en el reciente referéndum sobre el aborto que legalizó la práctica en Irlanda, John Waters denuncia que los abortistas "construyeron una cultura de eufemismos y evasivas, vigilados con conceptos de buen gusto y modales, que, en el fondo muestra lo que los promotores del aborto pretenden esconder. Su mayor éxito ha sido presentar el aborto como un 'procedimiento-rutinario' para 'salvar vidas de mujeres'", denuncia.

Waters insiste en que el niño por nacer merece ser visibilizado, merece generar emociones, empatía, simpatía, sentimientos de protección. Su destrucción también debe generar indignación. Denuncia que el "debate" en Irlanda en 2018 los portavoces provida hacían demasiados "argumentos abstractos, teóricos y académicos", sin lograr dar esa visualidad.

Esa visualización se puede hacer con dibujos, esquemas, modelos 3D (en España se hizo famoso el bebé Aído -así se llamaba la ministra socialista que ampliaba en aborto en el gobierno Zapatero-, reproducción a tamaño real de un feto de 12 semanas).

Una forma de hacer visible a la primera víctima del aborto, que suele mantenerse invisible

Un médico explica como se hace un aborto; sin imágenes sangrientas, se ayuda de varios objetos

Waters defiende también las fotografías de abortos reales con sangre, que la policía irlandesa confiscaba en las calles de 2018 aunque no había leyes contra ellas. "Como periodista, he estado en muchos escenarios de autopsias y cuerpos de personas asesinadas. No son fáciles de ver. Pero, a menudo, para aprender de un caso, es vital que no dejes que la escrupulosidad interfiera en la comprensión. Y esto se aplica a periodistas y a legisladores".  

Sin embargo, otros autores provida señalan que las fotos ensangrentadas de abortos pueden ser contraproducentes en varios casos. En su popular blog, Jennifer Fulwiler, activista pro vida católica que hasta 2007 era atea y durante mucho tiempo había sido proaborto, prefiere que no se enseñen fotos explícitas de abortos si no es cumpliendo 4 condiciones:
 
"1) Dejar que la persona elija si ver esas imágenes, no imponérselas
2) Dejar claro que estamos mirando un ser humano
3) Fotos en un contexto amigable, no hostil o recriminador
4) Después de las fotos, ofrecer apoyo y acción"

P.J.Ginés, ReL

Vea también     Cómo ser una familia provida. 34 pequeños consejos para el día a día -
Mucho más que estar contra el aborto
























miércoles, 26 de septiembre de 2018

¿La verdadera revolución del erotismo? El pudor, y no es broma

La revolución sexual tiende a eliminar toda distancia entre los amantes, a mezclarles instantáneamente en una fusión en la que ya no existe el misterio. ¿La verdadera revolución? Afirmar esta distancia, el “pudor”

COUPLE
En un artículo anterior distinguíamos entre dos formas de eros. Un eros como tensión y falta y un eros como fusión y plenitud. La primera forma de eros confirma la condición de criatura del hombre, la segunda lo eleva al rango de un ídolo soberbio.
¿Cuál es la naturaleza de la primera forma de eros, de la que Platón y el dolce stil novo están entre los máximos intérpretes? Se trata de un eros altamente polarizado, entre el principio masculino y femenino, y por ello tenso al máximo. El eros se entiende como amor en tensión. Hoy se insiste mucho – con razón – en la diferencia esencial entre hombre y mujer, en contraposición a la paridad niveladora de las teorías del género. Pero sería un error igualmente grave confundir la acentuación de la diferencia con la absolutización de la diferencia.
La mujer de hecho no es solo complementaria al hombre, sino también suplementaria. Se podría decir que mientras la complementariedad hace posible la atracción, la suplementariedad hace posible el encuentro. La diferencia esencial, es decir, cualitativa, entre los sexos en fundamental, porque les hace complementarios. Pero no puede ser total, porque si fuese así, ya no habría una distancia entre hombre y mujer. Los dos sexos no formarían sino un solo individuo, como sucedía con el andrógino antes de que los dioses, temerosos de su poder, lo dividieran por la mitad.
Si no hubiese ninguna similitud, sería impensable encontrarse, en sentido físico o moral. Habría sólo un completamiento funcional: dos individualidades que se asocian pero que no se aman, no queriendo cada una la independencia de la otra.
Si ambos universos, el masculino y el femenino, fuesen radicalmente distintos, no podrían siquiera comunicarse. Sería trágico si no tuvieran, físicamente, cuerpos suficientemente semejantes, con partes homólogas, no del todo distintas; si, también psíquicamente, no fuesen en cierta medida intercambiables, capaces casi de hacer los mismos trabajos, de practicar los mismos deportes, de desempeñar los mismos oficios, etc.
Amar es desear formar una unidad, pero también reconocer y desear que el otro exista como otro. De lo contrario tendríamos solo una fusión que contempla la destrucción de ambos. La aspiración a la unidad es solo uno de los componentes del amor. Si amo a una persona, debo también querer que subsista independientemente de mi. Quiero que se una a mí, pero también que siga siendo otra distinta de mi. Una cierta paridad y simetría, generando tensión, alimenta el amor entre los sexos.
La personalidad es necesaria para establecer la alteridad, por eso hay que reconocer al otro en su independencia e igual dignidad, esto crea antinomia, genera tensión. La antinomia nace cuando el reconocimiento se asocia al deseo de unidad, de ser uno, una cosa sola. Desear implica complementariedad y disimetría, implica diferencia. 
El amor, cuando es sano, da lugar a una antinomia fundamental: el eros nunca puede ser satisfecho plenamente, nunca definitivamente aplacado. El eros por tanto es una aspiración a algo que no se tiene del todo. Por eso es finitud, imperfección, falta.
Esta tensión entre identidad (“yo”) y alteridad (“tu”) no es solo la condición indispensable para asegurar la naturaleza personal de la relación amorosa, es también la base indispensable de la familia.
La familia y la persona, como hemos visto, son dos realidades a destruir en la óptica de las ideologías totalitarias. Una obra de destrucción que, como recuerda Emanuele Samek Lodovici en su fundamental Metamorfosi della gnosi, puede utilizar al menos tres técnicas de disolución: 1) la vía del terror (la violencia de estado que infunde miedo y aísla a las personas); 2) la vía jurídica (el divorcio, las uniones civiles, es decir, dispositivos legales que atacan la estructura de la familia); 3) la revolución sexual.
La revolución sexual consiste precisamente en la difusión del “eros revolucionario”. En términos más concretos, la revolución sexual se propone abolir la familia por vía indirecta, intentando eliminar las condiciones que permiten su existencia. La primera entre todas es el pudor. Como decía Augusto Del Noce en la vigilia del 68, la difusión del erotismo de masa se acompañaba del “ocaso del pudor hasta casi su total desaparición”.
El pudor es exactamente ese elemento que permite diferenciar el “yo” del “tu”, como sostiene la psicoanalista Monique Selz en su libro Il pudore. Un luogo di libertà (Einaudi, Turín 2005). La comunión entre dos seres no debe sustituirse con la confusión. Un amor de fusión que aspirase solo a unirse con la persona amada sería malsano. Fundirse en una sola cosa con el amado excluye de hecho todo encuentro entre un “yo” y un “tu”. Al contrario,
encontrar de verdad al otro significa experimentar los límites, el vacío, la soledad. El amor es posible solo si en que ama y el que es amado son distintos uno del otro, y por tanto están separados. Se trata de tomar distancia de la proyección de uno mismo para reconocer al otro en cuanto tal, pero también al extraño presente en uno mismo. (M. Selz, Il pudore, Einaudi, Turín 2005, pp. 46-47)
Es la paradoja del amor: para encontrar de verdad al otro debo mantener una cierta distancia: el espacio del pudor. Es la única manera de definir los límites y trazar los espacios de cada uno. Sin pudor no hay encuentro entre los seres humanos. Hay solo un intercambio epidérmico de sensaciones y placeres que no resisten la prueba del tiempo, impidiendo la maduración de la fidelidad (y por tanto, de la familia).
No por casualidad asistimos hoy al intento cada vez más insistente de despersonalizar el encuentro amoroso haciéndolo cada vez más fluido, ocasional, momentáneo. Los sociólogos hablan de “sexo impersonal” para indicar la búsqueda – fuertemente facilitada por el ciberespacio – de relaciones sexuales con desconocidos, sin afectividad ni implicación emotiva.
En esto reconocerán hoy a los verdaderos amantes del eros: en la medida en que sean defensores del pudor.
PEPEONLINE, aleteia




martes, 31 de octubre de 2017

Los 12 daños de la educación sexual hedonista en las escuelas: análisis de una socióloga «exprogre»

El tema de la sexualización acelerada de los niños es solo uno de los muchos temas que trata la sociólogar alemana Gabriele Kuby en "La Revolución Sexual Global. La destrucción de la libertad en nombre de la liberta", un libro contundente y completo que vale la pena tener a mano para refutar los bulos de la ideología de género y del relativismo hedonista. 


Los 12 daños de la educación sexual hedonista en las escuelas:  análisis de una socióloga «exprogre»
En muchas escuelas se imparte a conciencia una sexualización 
precoz y daniña de los niños, sin valores y desequilibrada


1. La liberalización de la sexualidad lleva a la decadencia cultural
"La ruptura de la familia, la bajada de logros académicos, la generalización de trastornos psicológicos, la propagación de enfermedades de transmisión sexual y el asesinato de millones de niños por nacer son alarma que señalan que la sociedad está en declive", apunta Kuby. Se necesitan más controles, no menos, para fortalecer la sociedad.

2. Esta liberalización destruye la familia como mejor entorno para los niños
Un matrimonio monógamo, unido, que engendra y protege a sus hijos: eso es lo mejor. "Estudios científicos confirman lo que todos saben: los niños crecen mejor en una familia estable con padres biológicos que mantienen un matrimonio de bajos conflictos". Así se forja una generación de ciudadanos que "confía en sí misma y es independiente". Los hijos de familias rotas arrastran heridas. Kuby lo sabe como socióloga, y como madre de familia rota.

3. La sexualización priva a los niños de su infancia
Kuby cita el libro de 1982 The Disappearance of Childhood, del sociólogo Neil Postman (1931-2003), discípulo de Marshall McLuhan, que señala tres efectos de la desaparición de la etapa "niñez": peor alfabetización, peor educación, peor sentido del pudor. Incluso en esa era antes de Internet la TV ofrecía mucha gratificación rápida. "La civilización no puede existir sin el control de los impulsos, particularmente el impulso de agresión y el de gratificación inmediata. Estamos constantemente en peligro de ser poseídos por la barbarie, de ser invadidos por la violencia, la promiscuidad, el instinto, el egoísmo. El pudor es el mecanismo por el cual la barbarie se mantiene a raya", escribió. 

4. La sexualización de niños y adolescentes socava la autoridad paterna
Kuby denuncia que en la actualidad, cuando muchas asociaciones hablan de "derechos de los niños" se refieren a disolver la autoridad paterna y familiar. "Los niños sexualizados se escabullen del abrazo de sus padres y amenazan no sólo a las buenas relaciones padre-hijo sino también a una vida familiar satisfactoria". 


  En muchos sitios la educación sexual es un mero adiestramiento en utillajes anticonceptivos, junto con adoctrinamiento en mentalidad anticonceptiva

5. Sexualizar a los niños va contra su desarrollo hormonal natural 
La madurez sexual física es un proceso largo y paulatino, y la madurez sexual psicológica es más largo aún: y sin embargo en la "educación sexual infantil" de los colegios se viola este ritmo natural, creando en ellos unos deseos e inquietudes que no corresponden. 

6. La masturbación habitual va ligada a más riesgo de sexualidad narcisista
En estos cursos de sexualidad liberal para niños se les anima a experimentar una y otra vez con la masturbación, sin avisar que el hábito puede llevar fácilmente a la adicción, enganchados también a la pornografía, con todos sus problemas relacionados. 



  Un ejemplo de charla de ideología de género transexual para padres en un colegio de la región de Madrid en 2016; un rato antes impartieron otra para niños 

7. La "incertidumbre de género" puede llevar a trastornos de personalidad
Decirle a los niños y niñas que lo que sienten es "un estereotipo", que pueden ser otra cosa, que pueden incluso cambiar, o que cualquiera de sus amigos podría ser de otro género pero ocultarlo, es sembrar "incertidumbre de género", y eso genera identidades débiles titubeantes. Muchas veces llaman "educación en la diversidad" a lo que es mera deconstrucción del género. 

8. Pedir a los niños puberescentes que "salgan del armario" ataca al desarrollo natural
Un estudio de 2007 (de R.C.Savin Williams y G.L.Ream) señalaba que el 70% de los chicos de 17 años que reconocían atracciones exclusivamente homosexuales, cuando llegaban a los 22 años ya se declaraban exclusivamente heterosexuales.

En la adolescencia hay una gran fluctuación de sentimientos, y los niños y adolescentes no deberían ser presionados ni animados a "salir del armario" (es decir, autodeclararse miembros de la identidad LGTB). Además, "un estudio realizado por el investigador abiertamente homosexual Gary Remafedi indica que cuanto antes 'sale del armario' una persona, mayor es el riesgo de intento de suicidio. Cada año que se retrasa esta 'salida' disminuye el riesgo" (fue publicado en Pediatrics, 87 en 1991). 

9. Hablar de la homosexualidad a menores, sin explicar sus riesgos, los pone en peligro
La conducta homosexual va ligada a mayores tasas de depresión, trastornos de ansiedad, consumo de sustancias y adicciones, riesgo de suicidio y de enfermedades sexuales. Los activistas LGTB dicen que es "por la presión del ambiente anti-LGTB" pero no pueden demostrarlo. El periodista homosexual Michael Hobbes, en The Huffington Post,reconocía que incluso en ambientes amigables con lo LGTB se daban estos graves riesgos (léalo en español aquí). Si se da información a los jóvenes sobre homosexualidad, se han de dar estos datos científicos. 

10. Enseñar que las familias rotas son "normales" dificulta que los niños superen sus heridas
Cuando se rompe una familia, el niño queda herido. Y para superar la herida, primero hay que reconocer que hay herida. Si los adultos le repiten que no hay herida, que es normal, que no tiene derecho a estar herido, solo se le consigue dañar más. 

11. La destrucción de la familia lleva al control estatal de los hijos
Hay cosas que se aprenden bien en la familia, de niño, pero es muy difícil aprender de mayor, en hogares estatales, prisiones, terapeutas, consejeros, psicólogos, etc... "La confianza básica, el compromiso, los buenos modales, la voluntad de aprender, la productividad, la confianza en uno mismo..." son ese tipo de cosas. Los jóvenes violentos, conflictivos, etc... "rara vez provienen de familias intactas con una figura paterna presente". Cuanto menos deja el Estado actuar a las familias, más consigue "justificación para incrementar su intrusión". 

12. La crisis demográfica es resultado de separar sexualidad y fertilidad
En Occidente, y más en España, cada vez hay menos jóvenes, que se casan cada vez más tarde, y apenas tienen hijos. El resultado es una población envejecida de dificil mantenimiento, a punto del colapso demográfico. "Considerando este desarrollo, ¿por qué el gobierno está educando niños y adolescentes para convertirse en expertos en anticoncepción y despejando el camino al aborto y la homosexualidad?"

Que circulen los hallazgos de la ciencia
Finalmente Kuby lanza una pregunta de tipo científico: "¿Dónde están los argumentos y la investigación científica que muestren que la sexualidad temprana, sin compromiso, promiscuo o con el mismo sexo hace que las personas sean sanas, competentes, capaces de compromiso, dispuestas a procrear y felices?" La ciencia sociológica muestra más bien lo contrario. 

 

Un ejemplo de 2016 de una clase de ideología de género transexual en un colegio público de Cienpozuelos (Madrid).


ReL