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martes, 25 de agosto de 2015

Ver este corto, una «cruzada personal»



«He convertido en mi cruzada personal asegurarme de que todo el mundo vea Crescendo»: lo dice el padre Frank Pavone, de Priests for Life [Sacerdotes por la Vida]. Y no por capricho: para muchos es una auténtica pieza maestra. Producida, entre otros, por Eduardo Verástegui, y dirigida por Alonso Álvarez Barreda, convierte en obra de arte un clásico del argumentario provida. Y no decimos más... 




«Soy hijo de madres lesbianas, y este fue mi drama... Encontrar a mi padre cambió mi vida»


«Soy hijo de madres lesbianas, y este fue mi drama... Encontrar a mi padre cambió mi vida»


Más allá del avance de la dictadura de la ideología de género y del lobby LGBT (Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual), más allá de las batallas por el matrimonio de parejas del mismo sexo y que estas puedan adoptar, al otro lado del debate y de la investigación científica, existe una situación real y dramática: A un número creciente de niños –al ser criados por padres homosexuales con sus parejas- se les ha robado injustamente una parte de sí mismos.

Lo afirma uno de ellos, Robert Oscar López, profesor de inglés en la Universidad Estatal de California, quien hasta la edad de 19 años fue criado por su madre y su pareja lesbiana. Robert pregunta a toda la sociedad: "¿Realmente necesitamos a un científico para decirnos y saber que todo niño tiene derecho a una madre y un padre? ¿O que nos confirmen que todos los niños tienen, por naturaleza, derecho a una madre y un padre?...Yo soy hijo de madres lesbianas. Este fue mi drama. Conceder a una pareja gay el poder casarse para que juntos sean felices no es razón suficiente para impedir a un niño tener una madre y un padre y decirle que debe ser feliz sin ellos".

- Profesor López, ¿Cómo fue su infancia y relación con sus padres?
- Mi madre y mi padre se separaron cuando yo nací. Cuando yo tenía dos años de edad, mi madre comenzó una relación con una mujer, que duró hasta mis 19 años cuando falleció mi madre, a quien yo quería mucho. Mi padre nunca pudo tener un rol en mi crecimiento y de estas tres figuras "progenitoras" fui atado a la compañera de mi madre. Luego tuve que salir corriendo de la casa y para sobrevivir estuve forzado a buscarme una pseudo familia dentro de la comunidad LGBT, con unos amigos.

- A finales de los años 80 comenzó a asistir a la universidad, se declaró bisexual y entró al círculo LGBT: ¿Cómo lo impacto este mundo?...
- En aquellos años la ideología gay estaba tomando forma en las universidades. En mi escuela había asumido un control prácticamente totalitario, donde no se aceptaba la ambigüedad: eras homosexual o eras heterosexual. Para alguien como yo, que en ese momento estaba muy confundido acerca de mi identidad sexual, precisamente por el entorno en el que crecí, se pueden imaginar toda la discriminación que recibí a lo largo del curso académico proveniente del grupo LGBT, no precisamente del lado de la "homofobia".

- Pero su vida cambia a la edad de 30 años gracias a dos encuentros particulares...
- En 1998, cuando tenía 27 años, me diagnosticaron un tumor: necesitaba una intervención de emergencia. En ese momento sentí la necesidad de llamar a mi padre. Tenía unas ganas tremendas de decirle: «¡Yo soy tu hijo y tú eres mi padre!».
 

La emoción fue grande cuando pude decírselo en persona un poco más tarde, cuando vino a visitarme. Encontrar a mi padre cambió mi vida: me sentí una persona completa de nuevo. Una parte de mí que me habían robado, en ese instante volvió a ponerse en su lugar. Algún tiempo después conocí a quien se convertiría en mi esposa, una persona muy especial que me dio una hermosa niña. Estos dos encuentros han sido lo que ha curado mis heridas interiores permitiéndome re-encontrarme conmigo mismo.

- Según su experiencia, ¿Cuál es la situación real de los niños que se encuentran viviendo en una familia de padres del mismo sexo?
- Estos niños tienen sobre sus hombros mucha más presión que nadie, porque son forzados a mantener en secreto las cosas negativas que suceden en su casa: a menudo tienen que seguir un guion. Se les priva del derecho a manifestar su sentirse enojados o sufrir por la falta de un padre, porque muy a menudo cuando expresan este sentimiento se encuentran con que deben lidiar con la ira y la oposición de los miembros de la familia, incluso psicólogos pro gay, profesores pro gay y la comunidad LGBT.

Estos niños, sin embargo, son únicos en su sufrimiento, porque en su caso la pérdida de la conexión más importante -con uno de los padres-, fue causada por las mismas personas que dicen amarle más que a cualquier otra persona y que, sin embargo, les roban una parte de sí mismos.

Además, mi madre y su amante eran una pareja muy inusual, ya que su relación continuó durante años, pero por lo general las parejas lesbianas tienen un 80% más de probabilidades de divorciarse que las parejas heterosexuales, y esto es claramente visible en los países escandinavos, donde las uniones homosexuales han sido durante mucho tiempo una realidad.

Para parejas de hombres homosexuales se habla que tienen un 20% más de divorcios que las parejas heterosexuales… pero se silencia que es normal en las parejas de hombre homosexuales el vivir ‘abiertos’ a tener relaciones sexuales con otros hombres. Sé que es políticamente incorrecto decirlo, pero estoy convencido de que este no es un entorno adecuado para criar a un niño.

- Un hecho confirmado por estudios recientes...
- Correcto. Por ejemplo, la investigación del Profesor Mark Regnerus de la Universidad de Texas, publicada en 2012. Se trata de un serio estudio que examina una gran parte de la población de América mediante el examen de las diferencias entre los niños criados en un hogar homosexual o lésbico y aquellos que crecieron en una familia natural con sus padres biológicos.

Las cifras muestran que los niños criados por una pareja homosexual tienen, en comparación con aquellos criados por sus padres, una mayor tasa de suicidio, menos probabilidades de graduarse, una elevada tasa de desempleo (sólo el 26 por ciento de los niños que crecen en parejas del mismo sexo tienen un trabajo estable, en comparación con el 60 por ciento de la media), más posibilidades de entrar en el mundo de las drogas, de contraer enfermedades de transmisión sexual y de requerir psicoterapia.

Se trata de un estudio autorizado, pero agredido por la batalla de los datos científicos en curso donde en este tema la ciencia ya no busca la verdad, sino el consenso político. Y sé que el lobby LGBT dirá que se sienten ofendidos por palabras como estas... pero ¿consideran ellos cuán insultante es que un científico me mire y me diga que de acuerdo con sus estudios es justo que mi padre haya sido retirado de mi vida?

- ¿Qué hizo que usted salga a denunciar esta situación?
- Por supuesto el ver una cantidad cada vez mayor de niños criados por parejas del mismo sexo. Al ver los constantes viajes de parejas homosexuales que viajan a países como la India, para que un óvulo donado de una mujer blanca se implante en el útero de una mujer pobre para tener un hijo blanco a un menor costo, justificando el procedimiento bajo la bandera de los derechos homosexuales, he dicho: ¡Suficiente! Dicho esto, pienso que el egoísmo se manifiesta en todos los adultos, independiente si son homo o hetero.

Si usted pone a su hijo en una situación desfavorable para él para su propio beneficio, usted lo está utilizando y esto no es justo, porque el niño no es un muñeco, sus derechos están primero. En este sentido también el divorcio es un problema muy grande. En los Estados Unidos la situación es muy grave: uno de cada dos niños que nacen en familias en las que por diversas razones el papá o la mamá están ausentes. A todos quiero decirles que esto va a ser su futuro si no se suban las mangas y empiezan a hacer algo ahora.

- ¿Cómo actuar? 
- En primer lugar, usted necesita ver a cada persona como un ser humano y recordar que el silencio no es propio de la amistad: un amigo no se mantiene en silencio cuando sabe que una persona se está haciendo daño a sí misma. Siempre hay que amar a los demás porque todos somos hijos de Dios y todos somos pecadores… no olvidemos que hay una clara diferencia entre el lobby gay y la gente homosexual: la lucha es contra el lobby LGBT y sus planes, no es una batalla contra la persona homosexual.

lunes, 24 de agosto de 2015

Carta de San Alberto Hurtado a uno que no concreta vocación

Un retrato de lo que es la vocación explicada por el santo a un querido amigo


pobres chile jmj





3 de junio de 1945, Loyola

Mi querido …:
 
Esta mañana, al leer en la santa Misa el Evangelio de hoy, me ha venido un fuerte deseo de escribirte para decirte algo que tengo atravesado entre el pecho y la espalda desde hace tiempo, y que jamás me atrevía a decírtelo, a pesar de la confianza que me has dado, por respetar en forma total tu libertad, como tú has visto que lo he hecho siempre....

Si recuerdas el santo Evangelio de hoy (S. Lucas 14,16-24), el Señor hizo una cena y los llamados comienzan a excusarse con los pretextos más fútiles desairando así a quien generosamente los había invitado.

Esta lectura me trajo a la mente tu recuerdo, pues, si quieres que te diga francamente mi impresión, ésta es que tú querrías servir a Cristo, ser generoso con Él, pero que no acabas nunca de decidirte a cortar las amarras, porque éstas son fuertes, justas, santas, bellas, las más bellas en el orden de lo lícito: las del hogar donde uno ha nacido, y en un caso como el tuyo, de un hogar donde todo el cariño se reconcentra en el hijo único.

Yo debo pensar en los que el Señor ha confiado a mis cuidados y muchas veces he pensado que tu inconsciente lucha muy fuertemente contra el llamamiento del Señor que te dice HOY, y tú le dices: MAÑANA... y yo me temo que ese "mañana", pueda equivaler a "nunca", como ha resultado verdad para tantos amigos nuestros, incluso para otros que, en el mismo puesto que tú ocupas en la A. C., sintieron un día el llamamiento de Cristo y hoy van por otro camino, honesto, lícito, pero que no es el que ellos creyeron en un primer momento, y en el que yo siempre he pensado que habrían dado más gloria a Dios, si a tiempo hubiesen marchado generosamente. Después, los oídos se endurecen, los ojos no tienen la finura para percibir y llega uno a creerse no llamado.

Tú has reaccionado violentamente contra una actitud semejante, pero te pido, Víctor, que delante de Nuestro Señor, ante su Cruz pienses si eres sincero con Él al esperar aún más; o si no sería mejor afrontar la dificultad en la forma más valiente que sea posible: fijarte una fecha, hablar con tus padres, quemar las naves y echarte al agua, esto es, en los brazos de Cristo para trabajar por su gloria y por la salvación de las almas.

Si tú en tu conciencia crees que la conducta debe ser otra, ten por no dichos mis consejos, pero si la voz de Cristo persiste, tú que has "puesto la mano al arado no vuelvas los ojos atrás", porque ese "no es apto para el Reino de los cielos".

"El Reino de los cielos padece violencia y sólo los esforzados lo arrebatan". "El que ama su alma la perderá y el que la perdiere por mí la hallará". "El que quiera venir en pos de Mí, niéguese, tome su cruz y sígame". [cf. Lc 9,62; 16,16; 17,33; 9,23].

Quizás el Señor espera para bendecir a la A. C. y a otras vocaciones en germen, tu sacrificio. No dudes en hacer en cada momento, hoy mismo, lo que creas delante de Dios que debas hacer. El mañana es muy peligroso.

Esta carta es sólo para ti, y tu confianza para con tu ex-asesor y [actual] Director espiritual es la que me ha dado fuerzas para escribirla. Ruega a Jesús que yo también no ponga obstáculos a sus designios sobre mí. Afectísimo amigo y hermano en Cristo.

Alberto Hurtado C. s.j.
Artículo originalmente publicado por Oleada Joven
 
 
 

Cardenal Pell, guardián de las finanzas vaticanas, explica en Rímini cómo funciona el dinero en la Iglesia

Pell, guardián de las finanzas vaticanas, explica en Rímini cómo funciona el dinero en la Iglesia



Una larga intervención sobre la relación de la Iglesia y el dinero, con varios ejemplos históricos y bíblicos, además de importantes declaraciones sobre las reformas económicas de la Curia Romana y la necesidad de una imagen creíble de la Iglesia fue realizada por el cardenal George Pell, prefecto de la Secretaría de Economía de la Santa Sede.

Lo hizo este sábado 22 de agosto en el Meeting por la Amistad de los Pueblos que se realiza en la ciudad italiana de Rímini (www.meetingrimini.org), añadiendo que “ha llegado el momento de poner nuestras cuentas en orden y organizarlas de tal manera que puedan ser mostradas al mundo externo”.

Indicó que los cristianos no son maniqueos, que la pobreza pedida por el Evangelio es "simplicidad de vida" y que Jesús fue amigo de personas ricas a quienes pidió que fueran generosas. 

Delante de unos cuatro mil asistentes en el auditorium B3, recordó la parábola de Lazaro y el rico Epulón; el episodio del jóven rico del Evangelio; aunque no todos los discipulos fueron llamados a abrazar la pobreza: María, Marta, José de Arimatea mantuvieron sus bienes. 

El purpurado incluso citó a la ex primera ministra británica cuando dijo que "sin un capital suficiente el buen samaritano no habría podido hacer curar al hombre golpeado y abandonado" y añadió que la disponibilidad financiera permite cumplir buenas acciones, aunque no siempre, como demuestra la usura y el mismo Judas que robaba. 

Recordó que la vida económica en nuestros días se ha vuelto “más complicada que nunca”, y que el Derecho Canónico pide “la presencia de al menos tres laicos expertos en economía en cada consejo financiero diocesano”. 

Ésto no significa, precisó el cardenal, que los obispos y sacerdotes puedan desinteresarse de la gestión financiera con la excusa de que “no entienden nada de dinero”, porque de esta manera dejarían el campo libre “a los incompetentes y ladrones”.

Y si bien no es necesario que un eclesiástico sea un experto en economía, es fundamental que sea capaz de “percibir cuando alguna cosa no cuadra y de hacer un juicio personal y real de que el dinero de la Iglesia bajo su control está siendo bien utilizado”.

Además, insistió, un párroco no tiene que utilizar “los bienes de la parroquia como si fueran suyos”.

El purpurado admitió entretanto que “si bien es triste consentir que se vendan propiedades de la Iglesia, las necesidades pastorales del pueblo tienen que ponerse siempre antes”.

Las actuales reformas económicas de la Santa Sede, explicó el cardenal, tienen como finalidad “poner en práctica las enseñanzas cristianas sobre la propiedad, la riqueza, los pobres y el servicio hacia quienes sufren”.

Por ello, Pell ha añadido que “los modernos métodos de contabilidad son buenos y probablemente el mejor modo para garantizar honestidad y eficiencia, y esto requiere competencias laicas de alto nivel y la adopción del principio de transparencia”, porque quien tiene acceso al patrimonio de la Iglesia es responsable también “en este mundo y no solamente delante de Dios”.

La Iglesia, consideró el purpurado, también tiene necesidad de que las actividades económicas y las inversiones permitan obtener “niveles adecuados de retorno financiero”.De lo contrario, significa que quien ha ganado es alguna otra persona.

Así el responsable de economía del Consejo de los 9 cardenales que asesoran al papa Francisco, citó una consideración que le dijo una princesa europea: “Algunos en el Vaticano se parecen a una vieja familia noble que está andando hacia la bancarrota, perdiendo todo su dinero”. La Santa Sede, entretanto, bajo la guía del Santo Padre, está trabajando con énfasis “para cambiar esta imagen”, concluyó el purpurado.

domingo, 23 de agosto de 2015

10 pasos sencillos para mantener vivo el romance

Incluso cuando tienen hijos menores de cinco años


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Cuando alguien te dice que los hijos no van a suponer un peaje al romance en tu matrimonio o es tonto o es alguien que está desesperado por tener nietos. Te toca hacer un gran esfuerzo para mantener la llama viva cuando una pequeña voz interrumpe en cada beso o abrazo. Así que te ofrezco diez consejos para conseguir un feliz y romántico matrimonio, especialmente para los casados con hijos.


Recuerda que el amor es una decisión, no un sentimiento

Es imposible mantener las mariposas en el estómago hacia tu esposo/a constantemente, especialmente cuando los niños pequeños te están pidiendo todo tu tiempo y tu energía. Sólo recuerda que tu relación con tu cónyuge va primero. Si quieres lo mejor para tus hijos, (¿quién no?), el éxito de tu matrimonio es primordial

Una búsqueda en Google te permitirá hacerte una idea sobre la cantidad de estudios que existen sobre los efectos negativos sobre los niños de una ruptura matrimonial. Si quieres que tus hijos sean felices, mantén contento a tu cónyuge. Sean felices juntos.

No dejes que tus hijos lleven la batuta

Si tu devoción por tus hijos ha llegado a un punto en el que ellos te pasan por encima (Sé honesto/a, ¿haces cosas que pueden ir hacia esa dirección?) puede haber un cúmulo de tensión en tu casa.

Quizás es tu cónyuge que no está de acuerdo con tus métodos de disciplina, o quizás tú mismo te das cuenta de que estás siendo gobernado por un niño de dos años de edad.

Cuando se trata de disciplina, es imperativo que ambos padres estén en la misma línea. Cuando hay brechas en los cimientos del castillo, el joven príncipe o la princesita los encontrarán y tomarán ventaja convirtiéndolos en los bufones de la corte.

Hay que estar SIEMPRE en comunicación

Ya se trate de discutir sobre los estilos de educación o sobre cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que pudisteis compartir un momento íntimo, hay que ser abierto y honrado. “Comunicación es la clave”, puede ser un cliché, pero son palabras que hay que vivir. Si tienes algo que decirle a tu cónyuge, hazlo. No lo escondas, porque crece y se corrompe y puede provocar una explosión.

Cuando llegue el momento de hablar, hazlo de forma agradable.

No hagas una lista de culpas y la eches de golpe sobre el otro. A nadie le gusta ser atacado. Esta es una razón más por la que hablar cuando algo no va bien. Y si es posible hacerlo de una manera adecuada. Esto hace que el golpe se minimice.

Por ejemplo: “Deberíamos esforzarnos más en dejar la cocina un poco más recogida”. Incluso si es de sobras conocido que la otra persona es un desastre en la cocina, el baño o donde sea, es mucho mejor decir esto que: “¡Tienes que arreglar este caos! Estoy cansado/a de ir detrás de ti ¡Eres un desastre!”. Así no va a terminar a bien de ninguna manera”.

Pon a tu cónyuge primero

A pesar de haber aprendido desde el jardín de infancia a compartir, seguimos siendo seres egoístas. Queremos lo que queremos cuando lo queremos. Tecnología y sociedad como conjunto no son de ayuda para romper esta costumbre, pero el funcionamiento feliz de la familia excluye totalmente el egoísmo.

Pregúntate siempre ¿qué es lo que a mi cónyuge le hace feliz? ¿Qué le apetece comer? ¿qué película le apetecería ver? ¿o qué postre para compartir elegiría en un restaurante? Deja a tu cónyuge que elija. Tener a tu cónyuge feliz te hace a ti feliz. Deja que su felicidad te traiga felicidad.

Tengan citas

Sólo porque estás casado/a y tienes hijos no significa que tu vida social se acabó. Necesitas pasar buenos ratos a solas con tu pareja, o salir con los amigos, pero especialmente a solas. Salir de casa muchas veces no es posible por el tema económico pero puedes crear una cita sin salir.


Nada de pasar tus noches en habitaciones separadas, cada uno en su ordenador o teléfonos, apaga todo menos la televisión. Disfrutad de una buena película con palomitas o un buen vaso de vino. O jugad a algún juego de mesa. Cada pareja tiene un juego al que le gusta jugar. Queda para realizar esa actividad. Márcala en el calendario si es necesario.


Encuentra un momento de comunicación

Esto deberías hacerlo diariamente. Si es difícil hablar durante las comidas porque estás muy ocupado/a en reñir a Penélope para que se coma los guisantes o a Bobby para que no meta la cara en el plato, encuentra un rato de sofá donde los niños no estén alrededor.

Sentaos juntos. Acurrucaos. Que una parte de ti toque al otro. El contacto físico ayuda. Si, aunque estés enfadado/a, una parte de ti toca a tu cónyuge, ese contacto alivia la tensión y ayuda a asumir los problemas de una forma más tranquila, más calmada. Inténtalo.

Id a dormir a la misma hora

Esto os proporciona otra oportunidad para la comunicación: verbal o física. Tú decides. Disfruta de la compañía del otro. Si normalmente te acuestas cuando ya estás tan cansado/a que no puedes hacer más y caes dormido/a apenas llegas a la cama, obligaos a acostaros antes. Se necesita más tiempo de pareja.

Sé agradecido/a

Odio ser portadora de malas noticias pero no sois ni Superman ni la Mujer Maravilla. No podéis abarcarlo todo. Algunas veces necesitarás que tu cónyuge te ayude. Permite que tu cónyuge te ayude, pide ayuda, pero no la exijas. Pide con cortesía sin exigencias ni quejas. Y acepta con gratitud. Cuando la ayuda llega sin pedirla, sé agradecido/a y no te dé pena mostrar gratitud. Las palabras “gracias” y “te quiero” ayudan mucho, los besos más todavía.

Céntrate en las cosas positivas de tu vida

Probablemente tendrás que lavar el desastre luego pero ¿no fue adorable cuando tu bebé sopló la papilla encima de ti? No te ha dado tiempo a cambiarte y vas en pijama todo el día pero tu bebé ha aprendido a darse la vuelta. ¿Puedes recordar la última vez que te duchaste? Pero seguro que te acuerdas de su primera palabra o del primer paso.

No te quedes en lo negativo. Nadie te dijo que la vida sería sencilla. Hazlo lo mejor que puedas. Cada cosa se hará a su debido tiempo. Y recuerda, no siempre será así. Cada persona con canas que te encuentres te dirá: “los hijos crecen muy deprisa”. Disfruta de lo que tienes y filtra lo malo.




Betsy Kerekes trabaja como editora en el Ruth Institute, es coautora junto a la Dr. Jennifer Roback Morse de 101 Tips for a Happier Marriage (Ave Maria Press 2013, Publicaciones Paulinas India 2014) y participa en el blog Parentingisfunny.wordpress.com.

Siete pasos sencillos y prácticos para ser humilde




De todas las virtudes, la humildad puede considerarse una de las más difíciles de conseguir. Toda la literatura sobre el tema nos lo repite.

Siempre recordamos frases de grandes hombres como Ruskin ("estoy convencido que la primera prueba de un gran hombre consiste en la humildad"), Cicerón ("cuanto más alto estemos situados, más humildes debemos ser") y, por supuesto, de santos como el Cura de Ars ("si no tienes humildad, puedes decir que no tienes nada"), san Agustín ("sólo a pasos de humildad se sube a lo alto de los cielos") o santa Teresa ("aquélla que le parece que es tenida en menos entre todas se tenga por más dichosa").
 
Es experiencia de todos sentir el aguijón de ese “yo” que nos impulsa a hacer lo que muchas veces no queremos realizar. ¡Cuántas veces nos arrepentimos de nuestras acciones y deseamos vivir con más sencillez y menos altanería! ¿Cómo ser humilde?
 
Dentro de las muchas presentaciones que me llegan, esta semana hubo una que me llamó particularmente la atención y que daba, justamente, siete pasos para conseguir la humildad. Me picó la curiosidad. Su lectura me ha ayudado mucho y he querido compartirla con todos ustedes, retocándola un poco (a cada consejo le he añadido un párrafo de algún santo que le dé más peso y contenido).
 
Ciertamente, estas líneas no pretenden ser un manual de “consígalo sin esfuerzo”. No hay rosa sin espinas. Pero tal vez la lectura de este artículo pueda ayudar a alguno a enderezar el camino, como si se tratase de un GPS que pide una reorientación de ruta. Espero, pues, que estos ocho pasos sirvan a más de uno. ¡Buena lectura!
 
1. Procura descubrir lo mejor de cada uno:
 
Todo ser humano ha tenido experiencias que tú no has tenido, y en esos aspectos te aventaja. Einstein, reputado como uno de los grandes cerebros de la humanidad, dijo: "Nunca he conocido a una persona tan ignorante que no tuviera algo que enseñarme".
 
"Procuremos siempre mirar las virtudes y cosas buenas que viéremos en los otros, y tapar sus defectos con nuestros grandes pecados. Es una manera de obrar que, aunque luego no se haga con perfección, se viene a ganar una gran virtud, que es tener a todos por mejores que nosotros, y comiénzase a ganar por aquí el favor de Dios" (Santa Teresa de Jesús, Vida, 13, 6).
 
2. Elogia sinceramente a los demás:
 
¿Cómo se va a desdeñar a una persona a la que se le está diciendo lo que se admira de ella? Cuanto más se mencionen las buenas cualidades de quienes rodean a uno, más virtudes se descubrirán en ellos, y será más difícil que uno caiga en la trampa del egocentrismo.
 
"La humildad es la virtud que lleva a descubrir que las muestras de respeto por la persona –por su honor, por su buena fe, por su intimidad–, no son convencionalismos exteriores, sino las primeras manifestaciones de la caridad y la justicia" (San José María Escrivá,Es Cristo que pasa, 72).
 
3. No te demores en admitir tus errores:
 
Dicen que la frase más difícil de pronunciar en cualquier idioma es: "Me equivoqué". Quienes se rehúsan a hacerlo por orgullo suelen volver a caer en los mismos errores (sólo el hombre cae dos veces en la misma piedra) y, además, terminan marginándose de los demás.
 
"La humildad es una antorcha que presenta a la luz del día nuestras imperfecciones; no consiste, pues, en palabras ni en obras, sino en el conocimiento de sí mismo, gracias al cual descubrimos en nuestro ser un cúmulo de defectos que el orgullo nos ocultaba hasta el presente" (Santo Cura de Ars, Sermón sobre el orgullo).
 
4. Sé el primero en disculparse después de una discusión:
 
Si la frase más difícil de pronunciar es: "Me equivoqué", la siguiente más difícil debe de ser: "Perdóname". Ese simple vocablo mata el orgullo (pues te reconoces tan pecador como él) y pone fin al altercado: dos pájaros muertos de un solo tiro. Pero para eso, es necesario reconocer que tanto él como yo podemos equivocarnos…



"Si vieres a alguno pecar públicamente, o cometer cosas graves, no te debes estimar por mejor: porque no sabes cuánto podrás tú perseverar en el bien. Todos somos flacos; mas tú no tengas a alguno por más flaco que a ti" (La Imitación de Cristo, I, 2, 4).
 
5. Admite tus limitaciones y necesidades:
 
Es parte de la naturaleza humana querer dar la impresión de ser fuerte y autosuficiente; eso normalmente no hace más que dificultar las cosas. Si manifiestas humildad pidiendo ayuda a los demás y aceptándola, sales ganando.
 
"Esto de no fiarse del propio parecer nace de la humildad. Por ello, el cap. II de los Proverbios dice que donde hay humildad, hay sabiduría. Los soberbios, en cambio, confían demasiado en sí mismos (Santo Tomás de Aquino, Sobre el Padrenuestro, l.c., 142).
 
6. Sirve a los demás:
 
Ofrécete a ayudar a los ancianos, los enfermos y los niños, o a prestar algún otro servicio comunitario. Saldrás beneficiado, pues aparte de adquirir humildad, te ganarás la gratitud y el cariño de muchas personas.
 
"Cuando se te presente la ocasión de prestar algún bajo y abyecto al prójimo, hazlo con alegría y con la humildad con que lo harías si  fueras el siervo de todos. De esta práctica sacarás tesoros inmensos de virtud y de gracia" (León XIII, Práctica de la humildad, 32).
 
7. Reconócele a Dios el mérito de toda cualidad que tengas y de todo lo bueno que te ayude a hacer:
 
Es importante abrir los ojos del alma y considerar que no se tiene nada nuestro de lo que debamos gloriarnos. Lo único que realmente tenemos es pecado y debilidad. Los dones de la naturaleza y de gracia que hay en nosotros, solamente merecen ser agradecidos a Dios, que nos lo ha dado cuando ha pensado en nosotros al crearnos.
 
"Nadie confíe en sí mismo al hablar; nadie confíe en sus propias fuerzas al sufrir la prueba, ya que, si hablamos con rectitud y prudencia, nuestra sabiduría proviene de Dios, y si sufrimos los males con fortaleza, nuestra paciencia es también don suyo" (San Agustín, Sermón 276).
 


Por el Padre Juan Antonio Ruiz J., L.C
Artículo originalmente publicado por pildorasdefe.net

Abuelos: qué poco cuesta su sonrisa



Esta campaña camina en la línea de la cultura de la inclusión que predica Francisco, por oposición a la cultura del descarte. Un bonito homenaje, también, a la familia y al amor, en este caso, entre abuelos y nietos.