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domingo, 7 de julio de 2024

Pedro To Rot, Beato

Mártir Laico, 7 de julio


Primer Beato de Papua Nueva Guinea

Martirologio Romano: En el pueblo de Rakunai, en Nueva Bretaña, isla de Melanesia, beato Pedro To Rot, mártir, padre de familia y catequista, que durante la guerra fue apresado por haber seguido ejerciendo su oficio de catequista y sufrió el martirio bajo los efectos de una inyección de veneno letal ( 1945).

Fecha de beatificación: 17 de enero de 1995 por S.S. Juan Pablo II

Breve Biografía

La historia de To Rot tiene sus raíces en la década de 1870, cuando los misioneros metodistas introdujeron por primera vez el cristianismo en la isla. Los Misioneros del Sagrado Corazón llegaron poco después y tuvieron éxito en la evangelización de la Iglesia Católica, especialmente entre los líderes tribales de la isla.

Cuando Angelo To Puia, un jefe tribal influyente, abrazó el catolicismo y recibió el bautismo en 1898, todo el pueblo siguió su ejemplo, y el efecto dominó en los pueblos vecinos significó que rápidamente se formó una próspera comunidad católica regional. Angelo trabajó en estrecha colaboración con los sacerdotes misioneros para formar a su pueblo en la fe, y eso se extendió a su propia familia, incluido su tercer hijo, Peter To Rot.

Angel To Puia, jefe respetado y rico, vivía con su esposa, María Ja Tumul, una mujer honrada y silenciosa, en la aldea de Rakunai, en el extremo nororiental de Nueva Bretaña (hoy Papua Nueva Guinea). Hombre de gran influencia entre los suyos, la tribu Gunantuna, era considerado como padre y protector, cuyo consejo se buscaba y cuyas opiniones contaban en orden a la vida de la comunidad.

Pedro era el tercero. Nació en 1912. Se hizo notar enseguida por su docilidad y obediencia, aunque estaba adornado de un carácter enérgico.

Su padre vió en él a su futuro sucesor al frente de su pueblo de Rakunai, lo que le indujo a no mimarle nunca, aconsejarle, reprenderle, incluso castigarle en los fallos, aunque fueran mínimos.

Comienza a frecuentar la escuela de la misión hacia los siete años y no falta ni un sólo día, a no ser por causa de enfermedad: Detalle significativo, tanto del cuidado de sus padres, como del pundonor del niño, en un pueblo en que no había obligación de asistencia a la escuela, y, peor aún, en una tribu que no se distinguía precisamente por su afición a las ideas y costumbres cristianas. Los niños se sentían independientes, libres; vivían con quien les apetecía, ya fuera con su padre, ya con alguno de los tíos maternos, siempre bajo el dominio consuetudinario de la madre, en una sociedad con muchos elementos de matriarcado clásico.

To Rot era inteligente, captaba enseguida los temas y acostumbraba a estar muy atento. “Era el primero en responder a las cuestiones del maestro”, declara uno de sus antiguos condiscípulos. Otro subraya su afición a aprenderse pasajes de la Biblia y recitarlos sin equivocaciones. Disposiciones que le valieron ser admitido a la primera Comunión en edad muy temprana.

? “Todos conocíamos su actitud religiosa”, declara el catequista To Labit, era humilde y muy devoto del Santísimo. Algunos chicos iban a la iglesia sólo a mirar a todos lados.., él, en cambio, venía porque Jesús estaba en el Sagrario.

Era un jefe nato. Sus compañeros aceptaban de buen grado su dirección en juegos y trabajos. Le obedecían y sobre todos ejercía una saludable influencia: Les apartaba a menudo de los hurtos a que tan aficionados son los niños, pidiendo a los dueños permiso para coger algunos frutos de los árboles y repartirlos entre todos. Es cierto que en más de una ocasión participó en juegos un tanto comprometidos y profirió palabras malsonantes; pero, en cuanto advertía que el asunto revestía visos de gravedad, inmediatamente se aferraba a sus principios cristianos y se alejaba.

Fué el primero en ofrecerse cuando el Misionero buscó acólitos que asistieran con regularidad a las funciones del templo. Nunca dejó de levantar su mano en gesto afirmativo cuando en la escuela se preguntaba sobre quién había hecho las oraciones de la mañana y de la noche. Y cuando se pedía una relación de las actividades del día anterior, la de To Rot comenzaba invariablemente señalando su oración de la mañana, para anotar a continuación el cumplimiento de las diferentes tareas que sus padres le habían asignado.

Nadie crea que Pedro To Rot había nacido santo. Sus travesuras merecieron en más de una ocasión la reprensión y el castigo por parte de su padre. Un día el maestro se enfadó con él y hubo de propinarle un cachete. El compañero de escuela que lo narra no recuerda el motivo. Otra vez, durante la clase de redacción, escribió en su pizarra una fogosa carta de amor adolescente y se la enseñó después de la escuela a Teresa Ja Vinevel. Esta lo comunicó a sus propios padres. To Rot lo reconoció enseguida y la borró para poder hacer las cuentas.

En el otoño de 1930 ingresa a la Escuela de Catequistas de Tililigap.

Frecuentaba con gusto la oración. Rezaba con auténtico fervor. Pasaba por la iglesia antes de ir al trabajo, también a la vuelta, y después de las comidas, y varias veces a lo largo del día, cuando las clases le dejaban algún tiempo libre. Sentía profundo amor a Jesús Sacramentado. Comulgaba diariamente, percatándose de que Jesús era la vida y fuerza de sus obreros.

En la Escuela de Catequistas había tiempos dedicados al deporte y expansión. A Pedro le gustaba. Participaba en el fútbol y en otros juegos. Rehuía, empero las discusiones que se originaban. De temperamento alegre y bromista, cuando dos compañeros se pegaban, les hablaba bromeando, a fin de hacerles reír y lograr que el enfado se fuera disipando. Si alguno le molestaban, ni siquiera pasaba por su mente la idea de resarcirse.

No fue prolongada su estancia en la Escuela. Su párroco le necesitaba y le llamó antes de terminar el tercer año. Regresó a casa para convertirse en le catequista más joven de la zona de Rakunai. Era a principios de 1933.

Sus compañeros catequistas recalcan, en sus recuerdos, la modestia y sencillez de Pedro. Se dejaba guiar en su trabajo y aceptaba con gusto los consejos de los veteranos. Bien pronto, sin embargo, hubieron de reconocer su superioridad y acatar con gusto su indiscutible liderazgo, aunque fuese el más joven de todos.

Su actitud no sufrió cambios. Continuó modesto, amable, sencillo, de suerte que logró que entre ellos no hubiera nunca disensiones, ni envidias, ni resquemores.

Con frecuencia iba, por las tardes, a visitar a su Párroco. Quería continuar su formación. Le planteaba las cuestiones a las que él no encontraba respuesta.

No le importaba sólo saber cosas: le importaba sobre todo, penetrarlas hasta el fondo, lo que no era, a la verdad, fenómeno frecuente entre los nativos.

La única fecha que, en la vida de Pedro To Rot, puede señalarse como cierta y segura, es la de su matrimonio canónico. Se casó con Paula Ja Varpit el 11 de Noviembre de 1936 en la iglesia de Rakunai. Paula había nacido el 27 de Junio de 1920 en Ramalmal; pero, a los catorce años había venido a la granja de su madre en Rakunai. Asistía a la escuela de la misión y fué así cómo se convirtió en alumna de Pedro To Rot, su futuro marido.

El matrimonio fué muy feliz, aunque, al principio tuvieran sus dificultades. Lo cuenta Paula: “En lo comienzos tuvimos algunas peleas. La razón era que yo era un poco dura de mollera". Pero en situaciones de diferencia de opinión, era normalmente Pedro quien cedía primero. Hacía por su esposa cuanto estaba en su mano y acentuaba sus cuidados cuando le sobrevenía alguna ligera enfermedad.

Nació su primer hijo el 5 de Diciembre de 1939. Lo llamaron To Puya, en memoria del abuelo, ya difunto, y en el bautismo le impusieron el nombre cristiano de Andrés. Anota To Burangan, compañero de escuela de Pedro, que éste rezaba muy a menudo por su esposa y por sus hijos, especialmente por su primogénito. Le sacaba de paseo, le cuidaba, jugaba con él, de suerte que Andrés pasaba más tiempo con su padre que con su madre.

Dos años más tarde, en 1942, cuando ya la ocupación japonesa había comenzado, nació una niña, Rufina Ja Mama. No cabe duda de que la vida de Pedro To Rot como esposo y como padre fué ejemplar. Tenemos un testimonio espléndido en la declaración de su tío, el jefe Tarúe: "To Rot, afirma, era un hombre íntegramente bueno, que nunca decepcionó. Eran sus palabras tan buenas como sus hechos. Pensaba sólo en la religión. Su matrimonio fué para él sagrado y luchó contra la secularización del vínculo, defendida por otros”.

Cuando prematuramente le fué arrancado a los suyos y martirizado, su esposa creyó enloquecer. Tenía, a la sazón, 25 años. A pesar de su juventud, no quería oír hablar de nuevo matrimonio: "Nunca encontraré un hombre como Pedro". Mas, a la vuelta de algunos años, presionada por los parientes y para atender al bien de sus tres hijos, tan pequeños, aceptó casarse de nuevo.

En 1942 todos los misioneros y su personal fueron detenidos por los invasores japoneses y encerrados en campos de concentración. Pedro continuó dirigiendo los fieles de su pueblo lo mejor que pudo, cuidando de los enfermos, bautizando, enseñando a los fieles y ayudando a los pobres.

Antes de su reclusión, uno de los Misioneros del Sagrado Corazón le suplicó a To Rot que se hiciera cargo de su labor, diciendo: "Cuida bien a esta gente. Ayúdalos, para que no se olviden de Dios". 

Si bien al comienzo los japoneses no prohibieron por completo el culto católico, luego prohibieron todo tipo de reuniones religiosas.

Cuando los japoneses comenzaron a perder batallas en la guerra, se desquitaron reprimiendo a los locales, prohibiendo el cristianismo, presionándolos para el regresen a sus costumbres pre-cristianas, en particular a la poligamia.

Pedro se opuso a ese retroceso y en 1945 fue detenido por organizar reuniones religiosas.

El 7 de julio de 1945 murió por envenenamiento y asfixia, esto ocurrió en el campo de concentración en Rakunai.

El Papa San Juan Pablo II lo beatificó el 17 de enero de 1995.

"Cuando las autoridades legalizaron y alentaron la poligamia, el Beato Pedro supo que estaba en contra de los principios cristianos y denunció firmemente esta práctica. Debido a que el Espíritu de Dios moraba en él, proclamó sin temor la verdad sobre la santidad del matrimonio". dijo el Papa San Juan Pablo II en la beatificación de To Rot en 1995. 

"Se negó a tomar el 'camino fácil' del compromiso moral. 'Tengo que cumplir con mi deber como testigo de la Iglesia de Jesucristo', explicó. El miedo al sufrimiento y la muerte no lo detuvo. Durante su encarcelamiento final, Peter To Rot estuvo sereno, incluso alegre. Le dijo a la gente que estaba dispuesto a morir por la fe y por su pueblo", añadió.

Si usted tiene información relevante para la canonización del Beato Pedro, comuníquese a:
Archdiocese of Rabaul
Vunapope, P.O. Box 357
Kokopo, Enbp. Papua New Guinea

 

Fuentes de Información:
www.mscperu.org
saints.sqpn.com






viernes, 22 de octubre de 2021

Carlo Acutis habló de un regalo que le hizo Jesús, ¿de qué se trataba?

 



El jovencísimo beato había hablado de ello con sus padres cuando solo tenía nueve años

Se lo confesó a sus padres cuando aún era un niño: Carlo Acutis (1991-2006) recibió un regalo de Jesús. Así lo describe el joven beato que subió a los altares el 12 de octubre de 2020 en Asís.

El libro Originales o fotocopias (ediciones Studio Domenicano) del padre dominico Giorgio Maria Carbone habla de esta historia, con escritos de Carlo Acutis.

«Nunca dejaré de agradecer lo suficiente»

El don al que aludió el beato Acutis es un sacramento, especial para él:

«Nunca dejaré de agradecer lo suficiente a Jesús por darnos un regalo tan grande al darnos el sacramento del bautismo».

El padre y la madre de Carlo hablan sobre esta frase. Carlo lo dijo cuando tenía unos 9 años. Los tres estaban en Milán. Acababan de salir de la iglesia parroquial de Santa María Segreta y habían asistido a la misa dominical durante la cual los participantes renovaron sus promesas bautismales.

Carlo Acutis, el adolescente ‘beato digital’ que amaba la EucaristíaGalería fotográfica

Los padres recuerdan:

«En otras ocasiones nos decía que hay mucha gente que no se da cuenta del don infinito que es recibir el bautismo, y lamentó que mucha gente pareciera más interesada en aspectos externos como fiestas, favores, regalos y ropa, que al sacramento mismo. Más de una vez nos dijo que era necesario cultivar y corresponder la gracia recibida por el bautismo, y no desperdiciar este don».

Jesús y Nicodemo

La fe penetrante de Carlo Acutis brilla, afirma el padre Carbone, en las palabras que Jesús dirige a Nicodemo:

El que no nace de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios» (Jn 3, 5).

Para hacernos comprender el significado de su bautismo, Jesús usa la metáfora del nacimiento.

porque el bautismo nos hace hijos de Dios, nos introduce en la relación de filiación con Dios Padre. Jesús, el Verbo encarnado, el unigénito, es el Hijo de la naturaleza divina.




Gelsomino del Guercio, Aleteia 

Vea también      El bautismo de niños

































viernes, 2 de octubre de 2020

Italia: Ya es posible venerar el cuerpo de Carlos Acutis

 

Ya es posible venerar el cuerpo de Carlo Acutis en el Santuario del Despojo de Asís, Italia. El joven será beatificado el próximo 10 de octubre.

Carlo Acutis

Después de la Misa de ayer, 1 de octubre de 2020, presidida por el obispo de Asís, monseñor Domenico Sorrentino, en el citado santuario se abrió la tumba del joven Carlo Acutis, con motivo de su beatificación.

Carlo (1991-2006), joven profundamente devoto de la Virgen y de la Eucaristía, creó importantes proyectos web sobre los temas de fe, como un sitio dedicado a los Milagros Eucarísticos.

A causa de una leucemia fulminante, murió con solo 15 años, ofreciendo sus sufrimientos por el Papa, por la Iglesia. El milagro atribuido a su intercesión para su beatificación tiene que ver con la curación, en 2013, de un niño brasileño que sufría graves trastornos del aparato digestivo, una rara anomalía anatómica congénita del páncreas.

Oración frente al cuerpo de Carlo

La exposición del cuerpo del chico se ha realizado para permitir a los peregrinos “un momento de recogimiento frente a la tumba de Carlos Acutis, tanto antes como después de su beatificación”, declaró monseñor Domenico Sorrentino a Vatican News.

“El día de la beatificación llevaremos una reliquia al lugar de la celebración, pero su cuerpo permanecerá aquí hasta el 17 de octubre”.

Cuerpo intacto

El cuerpo de Carlo, “fue encontrado intacto, luego fue tratado y ahora estará expuesto. Hay muchos jóvenes y fieles que se interesan por este contacto”, indica su madre, Antonia Salzano, al citado medio.

La veneración del joven ha llegado a todos los rincones del planeta: “Será beatificado”, añade Antonia, “pero la santidad es algo que nos concierne a todos. Este es, pues, el significado del rito que nos preparamos para vivir.

“Su ejemplo”, explica, “constituye un punto de partida para cualquiera que quiera poner el Evangelio en el centro de su vida”.

Mensaje eucarístico

Para Antonia Salzano el mensaje en estos días previos a la beatificación de Carlo es “un mensaje eucarístico que dice que el Señor está en medio de nosotros. Por lo tanto, es necesario vivir esta presencia de Dios constantemente”.

“Carlo lo hizo: experimentó todo esto también gracias a su particular devoción a san Francisco de Asís. Pero el hecho de que sea nuestro contemporáneo, su interés por Internet, su atención a los asuntos cotidianos, demuestra una vez más que hoy cada uno de nosotros puede aspirar verdaderamente a la santidad”, apunta.

Participación en la beatificación

Son muchas las personas que desean participar en el evento del 10 de octubre. Desafortunadamente, debido a la COVID-19, muchas de ellas, “que vienen de países como Estados Unidos, América Latina y Australia, están atrapadas”, describe Salzano.

No obstante, “nos hemos asegurado que será posible ver la celebración a través de Internet y algunas televisiones”.

“La atención de los medios de comunicación es asombrosa”, cuenta la madre del próximo beato. “Muchos periódicos, incluso seculares, como el Times y la BBC, se han interesado por Carlo. Creo que esto nace del hecho de que él dialoga con los tiempos actuales y del hecho de que la Iglesia propone a alguien que está vinculado a Internet y a los medios de comunicación social”.

El “influencer de Dios”

Acutis ha sido llamado “el influencer de Dios” y el Papa Francisco lo citó para hablar del uso consciente de las nuevas tecnologías, en Christus Vivit, la Exhortación Apostólica conclusiva del Sínodo Extraordinario de la Juventud en 2018, dedicándole un capítulo entero.

“Creemos que el Papa lo tiene en su corazón”, concluye Antonia, “pero quién sabe si el 3 de octubre en Asís tendrá un pensamiento especial para Carlo”.

Actividades por la beatificación

El Santuario del Despojo en Asís permanecerá abierto del 1 al 17 de octubre de 8:15 a 22 horas con horario extendido hasta la medianoche los días 9, 10 y 11, para permitir a los numerosos fieles y devotos de Carlos venerarlo y participar en los eventos programados antes y después de la beatificación.

Hoy, 2 de octubre, se inaugurarán en la catedral de San Rufino y en el claustro de la basílica de Santa María de los Ángeles dos exposiciones, una sobre “Milagros eucarísticos” y otra sobre “Apariciones marianas”, concebidas por el propio Acutis.

Esta misma noche se celebrará un evento en línea dedicado a los jóvenes con el título: “¡Bendito seas! A la escuela de la felicidad con Carlo Acutis”, organizado por la pastoral juvenil regional.

El sábado 3 de octubre a las 21 horas en el Santuario del Despojo habrá una visita de los obispos de la Conferencia Episcopal de las Marcas para la veneración del cuerpo del pronto beato.

En la tarde del 9 de octubre, tendrá lugar una sesión de formación sobre la pastoral digital a las 19:30 horas en la Casa Leonori de Asís y una vigilia de oración a las 21:30 h. en la basílica de Santa María de los Ángeles. Al mismo tiempo, la adoración eucarística tendrá lugar en varias iglesias del centro histórico de Asís.

A la mañana siguiente, 10 de octubre, pocas horas después de la beatificación, tendrá lugar un encuentro de formación sobre la pastoral digital con el periodista de Tv2000 Fabio Bolzetta, presidente de la Asociación WebCattolici Italiani.




jueves, 1 de octubre de 2020

Apertura de la Tumba del venerable Carlo Acutis



Compartimos con ustedes, el momento exacto, en que la tumba del Venerable Siervo de Dios Carlo Acutis es abierta y su cuerpo incorrupto es expuesto ante todos los presentes, una gran emoción se sintió en este momento.
Bendito sea Dios que obra grandes maravillas.
Un próximo beato con Jeans y tenis. algo histórico en nuestra Santa Iglesia Católica.



Biografía de Carlo Acutis - Siervo de Dios Carlo Acutis fallece a tan sólo 15 años de edad a causa de una leucemia fulminante, dejando en la memoria de todos los que le han conocido un gran vacío y una profunda admiración por el que ha sido su breve y a la vez intenso testimonio de vida auténticamente cristiano.

 Desde que recibió la Primera Comunión a los 7 años de edad nunca ha faltado a la cita cotidiana con la Santa Misa. Siempre, antes o después de la celebración eucarística, se quedaba delante del Sagrario para adorar al Señor realmente presente en el Santísimo Sacramento. La Virgen era su gran confidente y nunca dejaba de honrarla rezando cada día el Santo Rosario.

 La modernidad y la actualidad de Carlo conjugan perfectamente con su profunda vida eucarística y devoción mariana, que han contribuido a que llegase a ser un chico muy especial al que todos admiraban y amaban. Citando las palabras de Carlo: “Nuestra meta debe ser el infinito, no lo finito. El Infinito es nuestra Patria. Desde siempre el Cielo nos espera”. Suya es la frase: “Todos nacen como originales pero muchos mueren como fotocopias”. Para dirigirse hacia esta Meta y no “morir como fotocopias” Carlo decía que nuestra Brújula tiene que ser la Palabra de Dios, con la que tenemos que confrontarnos constantemente

. Pero para una Meta tan alta hacen falta Medios muy especiales: los Sacramentos y la oración. En especial, Carlo situaba en el centro de su vida el Sacramento de la Eucaristía que llamaba “mi autopista hacia el Cielo”. 

Carlo estaba muy dotado para todo lo que está relacionado con el mundo de la informática, hasta tal punto que tanto sus amigos como los adultos licenciados en ingeniería informática lo consideraban un genio. Todos se quedaban maravillados por su capacidad de entender los secretos que oculta la informática y a los que sólo tienen acceso quienes han realizado estudios universitarios. Los intereses de Carlo abarcaban desde la programación de ordenadores, pasando por el montaje de películas, la creación de sitios web, hasta los boletines, de los que se ocupaba también de la redacción y la maquetación, y el voluntariado con los más necesitados, con los niños y con los ancianos. 

Resumiendo, era un misterio este joven fiel de la Diócesis de Milán, que antes de morir ha sido capaz de ofrecer su sufrimiento por el Papa y por la Iglesia. “Estar siempre unido a Jesús, ese es mi proyecto de vida”. Con estas pocas palabras Carlo Acutis, el chico que murió de leucemia, traza el rasgo distintivo de su breve existencia: vivir con Jesús, para Jesús, en Jesús. (…) “Estoy contento de morir porque he vivido mi vida sin malgastar ni un solo minuto de ella en cosas que no le gustan a Dios”. Carlo también nos pide a nosotros lo mismo: nos pide que contemos el Evangelio con nuestra vida para que cada uno de nosotros pueda ser un faro que ilumine el camino de los demás.  

Un adolescente de nuestro tiempo como muchos otros, comprometido en el colegio, con los amigos, un gran experto, para su edad, en ordenadores. En todo esto se ha integrado su encuentro con Jesucristo. Carlo Acutis llega a ser un testigo del Resucitado, se encomienda a la Virgen María, vive la vida de gracia y les cuenta a sus coetáneos la impresionante experiencia con Dios. Se nutre a diario de la Eucaristía, participa con fervor en la Santa Misa, pasa horas y horas ante el Santísimo Sacramento. 

Su experiencia y su madurez cristiana atestiguan hasta qué punto son ciertas las indicaciones del Santo Padre Benedicto XVI en la Exhortación Apostólica Sacramentum Caritatis: “El sacrificio de la Misa y la adoración eucarística corroboran, sostienen e incrementan el amor por Jesús y la disponibilidad para el servicio eclesial”. Carlo también tiene una tierna devoción a la Virgen, recita fielmente el Rosario y, sintiéndola como Madre amorosa, le dedica sus renuncias como sacrificios. Este muchacho sociológicamente idéntico a sus compañeros de colegio es un auténtico testigo de que el Evangelio puede ser vivido íntegramente incluso por un adolescente. Su breve existencia, orientada a la meta del encuentro con Cristo, ha sido como una luz que alumbra no sólo el camino de los que se han cruzado con él, sino también de todos los que conocerán su historia.

 Confío plenamente en que esta primera biografía de Carlo Acutis a cargo del Dr. Nicola Gori, con su reconocida capacidad descriptiva, ayudará a los adolescentes de hoy, tan problemáticos y condicionados por los medios de comunicación, a reflexionar sobre el significado de la vida y sobre los valores evangélicos como plena realización de ésta. Mirando a este adolescente como a un compañero suyo, que se ha dejado seducir por la amistad de Cristo, y precisamente por eso ha experimentado una alegría más verdadera, nuestros muchachos entrarán en contacto con una experiencia de vida que nada ha quitado a la riqueza de los jóvenes años de la adolescencia, sino que los ha valorizado aún más. 

El testimonio evangélico de Carlo no es sólo un estímulo para los adolescentes de hoy, sino que impulsa a los párrocos, sacerdotes y educadores a plantearse la validez de la formación que les dan a los chicos de nuestras comunidades parroquiales y qué hacer para que esta formación sea incisiva y eficaz. 

Del Prólogo de S.E. Michelangelo M. Tiribilli




miércoles, 10 de julio de 2019

RECORDANDO AL BEATO LOLO, PERIODISTA

Manuel Lozano Garrido (1920-1971) fue un periodista español, beatificado en 2010, ejemplar en su dedicación al oficio entendido como forma de evangelización.