
Los ancianos merecen todo nuestro respeto.
Estamos a punto de entrar a la Cuaresma y si tu propósito es que sea distinta de las anteriores, te damos algunas ideas para practicar las obras de misericordia
La Cuaresma está otra vez a la vuelta de la esquina. Y si entre tus propósitos espirituales de año nuevo añadiste practicar - ahora sí - las obras de misericordia - o te lo estás proponiendo en este momento - necesitaremos algunas ideas para que se hagan realidad.
¿Cuáles son las obras de misericordia?
Para comenzar, recordemos cuáles son y para ello leamos qué dice el Catecismo de la Iglesia católica:
"Las obras de misericordia son acciones caritativas mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus necesidades corporales y espirituales (cf. Is 58, 6-7; Hb 13, 3). Instruir, aconsejar, consolar, confortar, son obras espirituales de misericordia, como también lo son perdonar y sufrir con paciencia. Las obras de misericordia corporales consisten especialmente en dar de comer al hambriento, dar techo a quien no lo tiene, vestir al desnudo, visitar a los enfermos y a los presos, enterrar a los muertos (cf Mt 25,31-46)
. Entre estas obras, la limosna hecha a los pobres (cf Tb 4, 5-11; Si 17, 22) es uno de los principales testimonios de la caridad fraterna; es también una práctica de justicia que agrada a Dios (cf Mt 6, 2-4) (CEC 2447)"
Ahora, ¿cómo podemos realizarlas en nuestra vida cotidiana? Van tres sugerencias.
1Visitar a un familiar mayor
Seguramente tienes entre tus parientes a algunas personas de edad que hace tiempo que no visitas. Es el momento propicio para que lo hagas. Llámales por teléfono, lleva algún refrigerio, un juego de mesa, y disponte a escuchar sus anécdotas. Solamente con esto estarás poniendo en práctica:
1. Visitar al enfermo (por la edad, su salud ya es frágil).
2. Soportar con paciencia los defectos del prójimo (quizá sea una persona algo difícil).
3. Dar buen consejo al que lo necesita (o quien sabe, tal vez seas tú el que lo reciba).
4. Consolar al triste (sobre todo si vive solo).
5. Perdonar las injurias (tal vez se porte un poco impertinente o quizá nos ofendió tiempo atrás. Es tiempo de perdonar).
2Buscar alguna obra de caridad de la Iglesia y ayudar
Muchas iglesias están organizadas en la pastoral social y se dedican a dar varios servicios caritativos: comedores para pobres, dispensarios médicos, visitas a enfermos y a personas privadas de su libertad, atención en asilos y casas hogar, ayuda a migrantes, por mencionar algunos.
Puedes acudir a realizar servicio voluntario, llevar comida o ropa, integrarte al grupo de visitadores, etc.
Con esto, estarás realizando estas obras:
6. Dar de comer al hambriento.
7. Dar de beber al sediento.
8. Vestir al desnudo.
9. Visitar al preso (Si te es posible integrarte a la pastoral penitenciaria).
10. Dar posada al peregrino (si existe en tu comunidad alguna casa de atención a los migrantes).
3Acompañar a quien ha perdido un familiar
Todos los días fallece gente. Y poco nos damos el tiempo para acompañar a los dolientes. Por eso, dos obras de misericordia específicas para estos momentos dolorosos:
11. Enterrar a los difuntos (esta es una obra de misericordia corporal).
12. Rogar a Dios por los vivos y los difuntos (esta es obra de misericordia espiritual).
Nos cuesta trabajo enfrentarnos con la realidad de la muerte, pero es necesario que mostremos nuestra empatía con los deudos. y no se trata de decir palabras que, a lo mejor son inoportunas, sino de estar, rezar y si se puede, llevar algo de comer a la familia.
¿Tienes alguna idea para practicar las obras de "enseñar al que no sabe" y "corregir al que está en el error"?
Mónica Muñoz, Aleteia
Vea también El Tiempo de Cuaresma
No hay comentarios:
Publicar un comentario