Si sientes que la Cuaresma se te escapa entre la rutina y
las prisas, este sencillo ejercicio puede ayudarte a detenerte y caminar con
más conciencia junto a Jesús. El “Diario de Cuaresma” es una herramienta
práctica para orar con el Evangelio, ordenar el corazón y dejar que Dios
transforme cada día.
Con el deseo de vivir con intensidad este tiempo litúrgico,
el proyecto de Nueva Evangelización The
Fishermen compartió en sus redes sociales una propuesta sencilla,
profunda y al alcance de todos: crear un Diario de Cuaresma para
acompañar el camino hacia la Pascua con mayor conciencia espiritual.
A través de una guía, el proyecto explica paso a paso
cómo elaborar este diario, pensado como un espacio personal de encuentro con
Jesús a la luz del Evangelio diario.
1) Prepara tu propio “desierto” para tu oración y
meditación diaria
Elige un lugar que sea tranquilo y prepara un rinconcito
para rezar que sea sobrio, acorde con el Tiempo Litúrgico que vivimos.
Elementos como la Biblia o la Cruz, no pueden faltar y siempre puedes darle tu
toque de cuaresma personal. Pero sobre todo, ten a mano un cuaderno o libreta
para llevar a cabo tu diario personal con Jesús.
2) Elige la hora y el tiempo que vas a dedicar a la
oración
Determinar la hora y duración de este ejercicio cuaresmal
siempre dependerá de tu disponibilidad. Fuere como fuere, intenta que sea
siempre a la misma hora (generar un hábito ayuda mucho) e invertir, al menos,
10 o 15 minutos como mínimo.
3) Ponte en presencia de Dios e invítale a caminar
contigo
Antes de comenzar, con la lectura del Evangelio diario,
ponte en presencia de Dios. Cierra los ojos e invítame a caminar contigo en el
desierto de tu corazón. Pide con humildad a Jesús que te guíe en cada paso que
des, que te sostenga en los combates que están por llegar, que te ayude a sanar
las heridas que no te dejan avanzar y que te conceda las gracias que necesitas
para poder llevar a cabo esa mudanza interior que solo Él puede realizar. En
una palabra: “Señor, haz en mí siempre tu Santa y Divina Voluntad”.
4) Elabora un esquema diario de oración
Antes de leer el Evangelio diario, anota en tu libreta un
esquema hecho a tu medida para llevar a cabo tu particular “Lectio Divina”. Por
ejemplo:
Fecha:
Evangelio:
- Frase
que me ha tocado/interpelado el corazón:
- ¿Qué
me dice Jesús hoy? (responde con sinceridad)
- ¿Qué
haré concretamente con esta palabra? (Algo pequeño, pero a tu alcance)
- Oración
que nace de mi charla con Jesús:
5) Pequeños tips para tu diario dé fruto
- No
busques escribir algo bonito sin más, sino algo sentido, verdadero. (Jesús
no espera literatura. Espera sinceridad).
- No
todos los días sentirás algo fuerte. (Recuerda que la constancia
transforma más que la emoción).
- No
te castigues si un día fallas. (Retoma el ejercicio al día siguiente. La
Cuaresma es camino, no perfección).
6) Ideas para enriquecer tu diario
- Escribe
una palabra del Evangelio o fruto de tu oración que defina tu día
- Dibuja
una pequeña cruz cuando el Evangelio te confronte
- Dibuja
un corazón cuando Jesús te consuele
- Marca
con una “x” aquello que necesitas cambiar
- Escribe
una intención concreta por la que ofreces ese día
40 preguntas de Cuaresma
Como complemento, The Fishermen compartió 40 preguntas de
Cuaresma pensadas para acompañar el Evangelio diario y ayudarnos a reflexionar
sobre aquello que necesitamos cambiar para permitir que “Jesús transforme
nuestros corazones”.
“Podéis hacer una pregunta diaria, o bien, combinarlas
con vuestro diario espiritual según lo veais conveniente. Espero que os sean de
gran provecho”, agregó.
Puedes
encontrar las preguntas entre sus historias de Instagram más recientes.
Harumi Suzuki, churchpop
Vea también Sacramento de la Penitencia

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