
Alo largo del día, normalmente desde que nos levantamos por la mañana hasta que dejamos el teléfono antes de dormirnos, estamos mirando repetidamente nuestro celular. ¿Qué tal si lo usamos para pronunciar breves oraciones al cielo?
Para muchos, revisar su teléfono es algo que hacen cada cinco minutos, para ver las últimas notificaciones. Al mismo tiempo, muchos nos quejamos de que no tenemos tiempo durante el día para orar. Expresamos lo ocupados que estamos y cómo simplemente no hay un momento libre para poder elevar una oración a Dios.
La oración como un hábito

Aquí hay una idea para todos nosotros: ¿qué pasaría si dedicáramos 2 o 3 segundos (¡o incluso menos!) a rezar una breve oración cada vez que revisamos nuestro teléfono? Si lo hiciéramos, ¡podríamos impregnar todo nuestro día con la oración!
Crear este hábito podría ser una forma de lo que se conoce como "acumulación de hábitos", es decir, unir un hábito a otro que ya está consolidado. Es una forma estupenda de incorporar nuevas prácticas a nuestro día a día.
La maravilla de las jaculatorias
Las jaculatorias son oraciones breves que elevan al alma y que pueden ser dirigidas principalmente a Dios o bien a la Virgen María o a los santos, mismas que puedes rezar a cualquier hora del día, con el fin de mantenerte unido en oración. Al ser oraciones cortas, puedes ponerlas en un fondo de pantalla y así la próxima vez que enciendas tu celular podrás elevar en oración.
Ideas para oraciones
En realidad, no tenemos muchas excusas para no orar durante el día, ya que tenemos mucho tiempo para ver quién nos envía mensajes de texto. Es simplemente una cuestión de prioridades y de si nos tomamos la oración en serio o no.
Aun así, añadir una oración a cada vez que revisamos el teléfono es una forma de empezar (¡quizás 186 veces al día!). Puede que no tengamos la posibilidad de hacer una hora santa todos los días, pero sin duda tenemos tiempo para enviar pequeños dardos de amor a Dios cada cinco minutos.
A continuación se presentan algunos ejemplos de oraciones breves que son fáciles de memorizar y que podemos asociar a nuestro hábito de revisar el teléfono.

Bendito sea Dios.
Mi Dios y mi todo.
¡Jesús mío, misericordia!
Jesús, Dios mío, te amo por encima de todas las cosas.
Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí.
Salvador del mundo, ten piedad de nosotros.
Jesús, María y José, os entrego mi corazón y mi alma.
Corazón Eucarístico de Jesús, ardiente de amor por nosotros, inflama nuestros corazones con tu amor.
Jesús, manso y humilde de corazón, haz que mi corazón sea como el tuyo
Existen muchas jaculatorias que puedes implementar a tu día, no lo pienses más y añade tus favoritas para elevarlas en oración.
Philip Kosloski - Karen Hutch, Aleteia
Vea también Creer y vivir en nuestra época
No hay comentarios:
Publicar un comentario