Desde 1950 China tenía ese lugar y parecía inamovible en la escala de los países más poblados del planeta
Una investigación realizada por el Pew Research Center (PRC) muestra que India está a punto, si no es que ya la ha rebasado, de desbancar a China como el país más populoso del planeta.
La noticia hace cambiar el conocimiento de varias generaciones sobre este dato en particular, pues desde 1950 China tenía ese lugar y parecía inamovible en la escala de los países más poblados del mundo.
Desde ese año, a la mitad del siglo pasado, la ONU comenzó a informar sobre poblaciones de los países que la conforman. Y justamente es con datos de la ONU (basados en proyecciones) como el PRC ha dado a conocer la noticia. El único problema es que India no ha hecho un censo de población desde 2011.
Oficialmente – de acuerdo con las proyecciones demográficas y a varios indicadores descritos por el PRC – en este mes de abril de 2023 se dará el acontecimiento que no deja de tener repercusiones sociopolíticas e históricas en nuestro siglo.
En este momento se estima que la población de India ronda los 1,400 millones de seres humanos, superando la población total de Europa (744 millones) y de las Américas (1,040 millones).
China estaría en «empate técnico» con India con 1,400 millones de habitantes, sin embargo, la tasa de crecimiento poblacional de China está descendiendo mientras que la de India va en franco ascenso: desde 1950 ha crecido en 1,000 millones de personas.
Un mundo que envejece
Los datos de la ONU y las proyecciones hechas por el PRC indican que al final de esta década, India llegará a 1,500 millones de personas. De persistir la tasa de crecimiento medio de India, en 2064 llegará a 1,700 millones de personas. Y si fuese una tasa alta, en 2068 estaría llegando a 2,000 millones.
Uno de los factores que hará de India la protagonista del siglo XXI en materia de población es que las personas menores de 25 años representan poco más del 40 por ciento de la población. De hecho, una de cada cuatro personas menores de esa edad en el mundo, vive en India.
La edad promedio de India es de 29 años, mientras que los otros dos países más poblados del planeta tienen un promedio de edad superior: el de China es de 39 años, mientras que el de Estados Unidos es de 38 años.
Además, China y Estados Unidos muestran una acelerada tasa de envejecimiento, mientras que la juventud de India prevalecerá este siglo. Los adultos de 65 años o más representan solo el siete por ciento de la población de la India a partir de este año, en comparación con el 14 por ciento en China y el 18 por ciento en Estados Unidos.
Monseñor Jacob Muricken, obispo auxiliar de la diócesis de Pala, de la iglesia siro-malabar, en el estado de Kerala (sur de la India), dejó su cargo en agosto para instalarse en una ermita
A veces sólo hay un paso del episcopado a la ermita. Monseñor Jacob Muricken, de 59 años, obispo auxiliar de la diócesis de Pala, de la iglesia siro-malabar, en el estado de Kerala, cruzó el insólito umbral en agosto de 2022, dejando su cargo para instalarse en una ermita que había construido en Nallathanni, en la diócesis de Kanjirappally, también en Kerala.
Mgr Jacob Muricken.
Diocèse de Pala I Facebook
Ya en 2017 había compartido su deseo de convertirse en ermitaño, pero ahora Mons. Muricken «tomó esta decisión tras la aprobación recibida por el Sínodo de la Iglesia siro-malabar», dijo el 22 de agosto a UCA News el padre Joseph Maleparampil, sacerdote de su diócesis, una semana después de la salida del prelado del episcopio.
Quizás alguien recordará que Mons. Jacob Muricken ya había sido noticia en 2016, cuando quiso donar un riñón a un hindú enfermo.
El arzobispo Jacob Muricken indicó que había tomado esta decisión para «acercarse a Dios y la naturaleza», informa UCA News. También declaró que no veía la hora de pasar el resto de su vida en la oración y la meditación, y llevar una vida respetuosa con el medio ambiente lejos de la ajetreada vida cotidiana de un obispo.
Cuando una persona corriente se convierte en monje o ermitaño, no se nota mucho; pero cuando un obispo se convierte en monje, atrae la atención de mucha gente. Quizás ellos, a su vez, reflexionarán sobre la voluntad de Dios.
Las declaraciones son del Padre Maleparampil, quien continúa:
Monseñor Muricken tiene tan «los pies en la tierra» que nunca usó zapatos antes de convertirse en obispo. Comenzó después de ser nombrado obispo auxiliar. Luego sigue una dieta vegetariana muy simple comiendo dos veces al día. Es una inspiración para todos nosotros.
Y concluyó señalando:
Es el primer caso en la Iglesia católica india en el que un obispo se ha convertido en ermitaño. Las oraciones del obispo ciertamente estimularán a la Iglesia católica.
Una Misionera de la Caridad entregando comida a un niño en la India
Las Misioneras de la Caridadhan conseguido finalmenteautorización para recibir y utilizar fondos extranjeros en la India, después de que la orden religiosa fundada por la Madre Teresa fuera declarada, inesperadamente,no apta para recibir donaciones del extranjeroa fines del año pasado por parte de gobierno de la India.
Sin embargo, tal y como informó ayer Vatican News, la agencia de noticias de la Santa Sede, el gobierno indio ha vuelto a restaurar el 7 de enero la licencia de la Ley de Regulación de Contribuciones Extranjeras para las Misioneras de la Caridad, lo que permite que el grupo vuelva a recibir y utilizar fondos extranjeros.
Un triste día de Navidad
El Ministerio del Interior de la India, sin dar una explicación completa del motivo, el día de Navidad dictaminó que los misioneros no eran elegibles para donaciones extranjeras. Sunita Kumar, portavoz de las Misioneras de la Caridad en Calcuta, declaró al New York Times el 28 de diciembre que confiaba en que el problema podría resolverse. E indicó que en aquel momento el financiamiento para el trabajo de los misioneros no se vería afectado de inmediato debido al apoyo local.
Días después, sin embargo, las Misioneras comenzaron a racionar su distribución de alimentos y otros artículos a los pobres, lo que provocó consternación y preocupación por parte de las personas en situación de pobreza a las que los Misioneros ayudaban.
Un orfanato de las Misioneras de la Caridad en la India
La revocación del gobierno indio es un alivio
“Nunca esperábamos que nuestro registro pudiera cancelarse, pero sucedió”, dijo Sunita Kumar a UCA News tras el anuncio el 7 de enero. “Estamos felices de que la restauración de nuestra licencia se haya realizado sin mucha demora”.
Las licencias para ONG bajo la Ley de Regulación de Contribuciones Extranjeras de la India de 1976 están sujetas a un período de validez de 5 años. En los últimos tiempos, el gobierno indio ha aumentado la revisión de la financiación extranjera para organizaciones sin fines de lucro, como Amnistía Internacional, en un momento de tensiones políticas, sociales y religiosas, así como problemas con el extremismo religioso anticristiano en muchas áreas.
22.000 beneficiados en la India
Las donaciones extranjeras a las Misioneras de la Caridad ascendieron a más de 13 millones de dólares para el año financiero que finalizó en marzo de 2021, según sus documentos. El padre Dominic Gomes, vicario general de la Arquidiócesis de Calcuta, había calificado el anuncio inicial como “un cruel regalo de Navidad para los más pobres de los pobres”, un total de 22.000 dependientes y beneficiarios directos en los centros de las Misioneras de la Caridad en toda la India.
Las hermanas y hermanos Misioneros de la Caridad “se acercan para levantar a miles y, a menudo, son los únicos amigos de los leprosos y marginados sociales a los que nadie se atreverá a acercarse”.
Las Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa de Calcuta necesitan las aportaciones extranjeras para llevar a cabo su labor de servicio a los más pobres. Si el gobierno de la India les niega la entrada de esos fondos, los perjudicados serán los necesitados.
El gobierno de la India anunció el 25 de diciembre que se ha rechazado la renovación de la licencia para recibir fondos del extranjerode las Misioneras de la Caridad, congregación fundada en 1950 por la Madre Teresa de Calcuta(1910-1997), Premio Nobel de la Paz en 1979 y canonizada en 2016 por el PapaFrancisco.
El ministerio del Interior alega, sin aportar detalles, que la congregación, que asiste a las personas más pobres y enfermas del país y a miles de niños abandonados, no cumple las condiciones incluidas en la Ley de Regulación de Contribuciones Extranjeras. Pero en realidad las Misioneras de la Caridad vienen siendo hostigadas desde hace años por las autoridades de la India con pretextos variopintos, desde el secuestro de niños a las acusaciones de "conversión", argumento esgrimido contra la Iglesia en general por el potente movimiento nacionalista hindú.
Un dinero imprescindible para atender a los pobres
Por su parte, la hermana Mary Prema Pierick, superiora general de las Misioneras de la Caridad, en un comunicado emitido el 27 de diciembre que recoge Aciprensa informó de que han solicitado a sus centros que no operen en ninguna cuenta en moneda extranjera hasta que se resuelva el problema de la renovación de su licencia.
Para estas religiosas es fundamental esa renovación, pues los donativos foráneos, que alcanzaron los 750 millones de dólares en el ejercicio fiscal 2020-21, financian en gran medida sus obras de caridad.
Ante esta situación, el padre Cedric Prakash, fundador del Centro Jesuita Prashant para los Derechos Humanos, la Justicia y la Paz, recordó que “las Misioneras de la Caridad cuidan a miles de rechazados de la India sin importar el coste” y por tanto “detener el flujo de fondos hacia ellas significa, en términos simples, despojar a los más pobres de los pobres de la India: los seres humanos a quienes nadie cuida”.
“Esta medida", añadió, "niega a las personas desamparadas la necesidad humana básica de albergue y comida, sin mencionar la aceptación, la calidez y el amor que necesitan desesperadamente y que las hermanas y los hermanos les brindan con tanta sinceridad”. Por lo cual pidió al gobierno que reconsidere esta "terrible decisión" y “restaure el buen nombre y el trabajo de las religiosas”.
Estado de persecución
La noticia de la prohibición de fondos extranjeros llegó dos semanas después de que la policía de Gujarat comenzara a investigar a la Misioneras de la Caridad por presunta “conversión forzosa” de niñas huérfanas y rescatadas del trabajo infantil, que viven en el hogar gestionado por la congregación de la Madre Teresa de Calcuta en la zona de Makarpura. Algo que la hermana Clarissa, de la casa en Vadodara, desmintió "en absoluto" a Asia News.
Una turba nacionalista, instigada en las redes sociales por unas fotos manipuladas de supuestas conversiones, asaltó el 6 de diciembre la St. Joseph School de Ganj Basoda (estado de Madhya Pradesh). Las autoridades, advertidas, no intervinieron.
Las minorías religiosas en India se están enfrentando a una discriminación y violencia cada vez mayor desde que el Partido Nacionalista Hindú del primer ministro Narendra Modi llegó al poder en 2014.
Los cristianos en la India representan un 2,3% de los 1.300 millones de habitantes del país, y según un informe difundido el 23 de diciembre por Ayuda a la Iglesia Necesitada, sufren persecución debido a su fe en 21 de los 28 estados de la India, habiéndose reportado 305 incidentes con violencia entre enero y septiembre de este año, muchos de ellos protagonizados por turbas, así como 28 ataques a lugares de culto.
Las autoridades políticas y policiales mantienen una actitud de pasividad ante estos hechos, considerando en la práctica a los cristianos como ciudadanos de segunda clase.
"Los cristianos han sufrido 305 incidentes de violencia en los primeros nueve meses de 2021", asegura un informe publicado el 21 de octubre en Nueva Delhi
El informe, elaborado por organizaciones de derechos civiles indias – United Against Hate (Unidos contra el odio), la Association for Protection of Civil Rights (Asociación para la Protección de los Derechos Civiles)y el United Christian Forum (Foro Cristiano Unido) – afirma que los cristianos sufren persecución en 21 de los 28 estados del país.
“Esto indica que la violencia organizada contra los cristianos se está extendiendo por todo el país”, ha señalado a la fundación pontificia Aid to the Church in Need A. C. Michael, coordinador nacional del United Christian Forum y miembro del equipo de investigación.
“En los meses transcurridos de enero a septiembre”, sostiene el informe, “los cristianos han sufrido 305 incidentes violentos en todo el país”, muchos de ellos perpetrados por turbas.
Según el informe, septiembre fue el peor mes para los cristianos en la India, donde sufrieron 69 ataques violentos, seguidos de 50 en agosto, 37 en enero, 33 en julio, 27 en marzo, abril y junio, 20 en febrero y 15 en mayo.
Los estados indios de habla hindi, como Uttar Pradesh, Chhattisgarh, Jharkhand y Madhya Pradesh, registraron 169 incidentes de violencia contra los cristianos en el mismo periodo. El hindi es, junto al inglés, la lengua oficial de la India.
El -hasta hace poco- relativamente pacífico estado meridional de Karnataka también se ha vuelto hostil a los cristianos, con 32 incidentes de violencia registrados tras la llegada al poder del partido nacionalista hindú Bharatiya Janata (BJP).
Según el informe, los extremistas hinduistas que están detrás de estos ataques ni siquiera se detuvieron ante las mujeres: más de 1.331 mujeres cristianas resultaron heridas, entre ellas 588 de comunidades indígenas y 513 mujeres dalits (de la casta de los intocables).
Además, el informe también documenta 28 casos de daños infligidos a lugares de culto cristianos, incluidas iglesias.
Otra gran preocupación para los cristianos es la actitud negativa de la policía y otras autoridades civiles, Según el informe, en 85 ocasiones y bajo varios pretextos, no se permitió a los cristianos reunirse para realizar actividades religiosas.
Los cristianos también fueron acusados a causa de las leyes anti conversión de los Estados: el informe registra 10 casos conocidos de cristianos acusados de actividades ilegales de conversión por medio del fraude, la coacción o la seducción.
“A las minorías no se les permite practicar su fe”, ha señalado Michael, quien ha añadido que “este fenómeno va en aumento con el apoyo tácito de la policía y otros funcionarios del gobierno que se supone deben protegernos”.
El 3 de octubre, una turba de 300 personas irrumpió en una iglesia de Roorkee, en el estado de Uttarakhand, atacó a los creyentes y vandalizó la iglesia. Los asaltantes “destruyeron las cámaras de video vigilancia, maltrataron a los hombres y abusaron de las mujeres”, ha dicho Michael a Aid to the Church in Need.
Incluso pasadas varias semanas, “no se había detenido a nadie y el acoso a los cristianos continuaba”, ha informado Michael, ex miembro de la Comisión de Minorías del estado de Delhi destinada a proteger los intereses de las minorías. Y ha añadido: “Estamos atravesando una situación muy hostil”.
No obstante, ha señalado que: “a pesar del aumento del acoso a defensores y activistas de los derechos humanos y civiles, a los periodistas, los estudiantes, los académicos y demás personas críticas con el Gobierno y su política, soy optimista. Creo que nuestro país superará esta prueba que afrontan su democracia y sus credenciales seculares, ya que las autoridades constitucionales, como el Poder Judicial, siguen adoptando la posición correcta”.
“Esta es una fase pasajera que desaparecerá en el momento en que la mayoría lo entienda bien y haga uso” de su poder político, ha concluido Michael.
Mons. Leo Cornelio, arzobispo emérito de Bhopal, capital del estado de Madhya Pradesh, en el centro de la India, también ha expresado su angustia por el creciente número de ataques a cristianos.
Por ello, se ha dirigido por escrito al primer ministro, Narendra Modi, pidiéndole que tome medidas eficaces para contener la violencia contra los cristianos. En su carta del 26 de octubre, el arzobispo dice que “ciertos grupos e individuos están intensificando una campaña de odio contra los grupos minoritarios y, especialmente, contra los cristianos”, lo que conduce a la violencia. “El aumento del fundamentalismo religioso y del odio”, señala el prelado, son «una amenaza para el crecimiento de la nación”.
Los cristianos representan el 2,3% de los 1.300 millones de habitantes de la India. Las Iglesias cristianas se dedican sobre todo a la educación, la sanidad y otras obras de caridad.
Los siete cristianos están ya en libertad
tras haber pasado once años injustamente encarcelados
Once años después de haber sido encarcelados y condenados a cadena perpetua en Orissa, los siete cristianos injustamente acusados han sido finalmente liberados por orden de la Corte Suprema. Este es un ejemplo de cómo los cristianos se han convertido en muchas ocasiones en chivos expiatorios. El primero de ellos fue puesto en libertad en mayo, en verano lo fueron otros y finalmente este 9 de diciembre salió de la cárcel el último de ellos.
El 23 de agosto de 2008 fue asesinado el octogenario monje hindú Swami Laxmanananda Saraswati y los nacionalistas de la India tuvieron la habilidad de hacer recaer la culpa sobre los cristianos, inventando la denominada "conspiración de Kandhamal", en la cual se atacó incluso el Papa. Le siguió una oleada de feroces persecuciones en el estado de Orissa, que causaron la muerte de casi 100 cristianos y la destrucción de 300 iglesias y 6000 casas, forzando a 56.000 fieles a quedarse sin techo.
El hilo de esperanza para estos cristianos inocentes de Kandhamal , que languidecieron en prisión desde 2008, comenzó cuando la Corte Suprema ordenó la libertad bajo fianza de Gornath Chlanseth, en mayo pasado..
Gracias al trabajo de investigación del periodista Anto Akkara se han podido durante todo este tiempo desmontar estas acusaciones. Los siete cristianos inocentes impugnaron su “cuestionable” encarcelamiento ante otro juez. Cuando el Tribunal Superior simplemente se negó a considerar la libertad bajo fianza, por segunda vez, en diciembre de 2018, apelaron ante el órgano supremo del poder judicial indio y solicitaron la libertad bajo fianza.
Akkara explicó cómo se fraguó esta acusación de cristianos inocentes:
¿Qué pasó en Kandhamal?
La noche del 23 de agosto de 2008, día de la fiesta hindú de Janmashtami, Swami Laxmanananda Saraswati, de 81 años, [un monje de religión hindú; el término sánscrito swami se pone delante del nombre para señalar a un maestro espiritual] fue asesinado en su ermita en Kandhamal.
Antes incluso de que amaneciera, los preparativos estaban listos para el cortejo fúnebre que, en un recorrido en zigzag, recorrió la jungla durante dos días llamando a la venganza contra los cristianos. Afirmando que el homicidio del líder hindú había sido una conspiración cristiana, declararon que el cristianismo quedaba expulsado de Kandhamal.
Algunos valientes cristianos rechazaron renegar de su fe incluso bajo amenaza de muerte, y miles de cristianos huyeron a la jungla para escapar de la deshonra de ser obligados a renunciar a su fe en las ceremonias de reconversión organizadas por los nacionalistas hindúes. Las masas, guiadas por los nacionalistas hindúes, apresaron a los cristianos más "rebeldes" y los quemaron vivos o cortaron en pedazos. Casi 100 cristianos fueron asesinados, 300 iglesias y 6.000 casas fueron violentamente saqueadas y 56.000 cristianos se quedaron sin techo.
¿Por qué mataron a Swami?
Solía decir; "La verdadera intención de Europa, de Estados Unidos, del Papa y de Sonia Ghandi es transformar toda la región en una tierra cristiana independiente. Dios me ha mandado desde el Himalaya y hemos detenido ese objetivo. El motivo de su campaña era la expulsión de los swami y crear una nueva tierra cristiana. Mientras viva no os permitiré hacerlo": el Swami Laxmanananda se jactó así, años antes de su asesinato, ante un grupo de medios de comunicación amigos del "azafrán" [color emblemático del nacionalismo hindú].
Esta declaración fue citada como prueba en el documental La agonía de Kandhamal, producido por la sospechosa India Foundation, que planificó el encubrimiento de Kandhamal. La afirmación del swami fue repetida desde el primer día, como papagayos, en las declaraciones "azafrán" sobre el asesinato. Dado que el swami había citado incluso al Papa y a Sonia Ghandi como personas que le consideraban una amenaza para la cristianización de Kandhamal, fue fácil difundir el bulo de que los cristianos le habían matado.
Los nacionalistas hindúes encargaron el asesinato. Cuando los cristianos de Kandhamal fueron tratados de manera violenta, maquinaron para insinuar que el lobby cristiano internacional guiado por el Papa obligaría a Sonia Gandhi (de origen italiano católico), como presidenta de la coalición de gobierno (liderada por el Partido del Congreso que ella dirigía), a destituir al gobierno de Orissa, donde el partido nacionalista hindú BJP era, en aquel momento, socio de la coalición. Esto allanaría el camino a los nacionalistas hindúes para las elecciones de 2009, al quedar demostrada su acusación propagandística de que Sonia era la "Papa ki Beti" ("la hija del Papa", cuyo objetivo era cristianizar la India). Pero las agencias de inteligencia intuyeron esta extravagante conspiración y el gobierno federal no "pisó" la mina de Kandhamal. Así lo confirman en ambientes de la ONU.
Inocentes en la cárcel
Puesto que los nacionalistas hindúes habían afirmado que el homicidio del swami (pretexto para desencadenar el derramamiento de sangre en Kandhamal) había sido una conspiración cristiana, los cristianos tenían que ser encarcelados. Pocas horas después del homicidio, cuatro cristianos, incluido un chico analfabeto de 13 años, fueron apresados por nacionalistas hindúes, golpeados y llevados a la policía. No fue la policía, sino Pravin Togadia, un conocido líder nacionalista hindú, quien hizo públicos los nombres de estos "cristianos asesinos". Fue así como engañaron a la nación sobre la "conspiración cristiana". Al ser incapaz la Policía de conseguir pruebas contra el "primer grupo de asesinos", que habían estado detenidos durante 40 días, los dejaron en libertad después de que hicieran la siguiente declaración: "El temor nos condujo a refugiamos en una comisaría de policía".
Después, el equipo de investigación arrestó al "segundo grupo de asesinos", siete cristianos inocentes, a saber: Bhaskar Sunamajhi, Bijay Kumar Sanseth, Budhadeb Nayak, Durjo Sunamajhi, Gornath Chalenseth, Munda Badamajhi, Sanatan Badamajhi, seis de ellos analfabetos y uno, Munda, con problemas mentales. El día en que las acusaciones se presentaron al tribunal, Togadia llegó incluso a decir que "el Papa tendría que disculparse con los hindúes".
Durante los cuatro años que duró el proceso, no se presentó ante el tribunal casi ninguna prueba digna de mención. Esto llevó al juez Biranchi N. Mishra a cuestionar la acusación "por la cual los inocentes" estaban detenidos. En 2013, el juez fue trasladado antes de emitir el veredicto y el tribunal se cerró. La impactante sentencia, que condenaba a cadena perpetua a los 7 acusados, la dictó repentinamente, en octubre de 2013, un tercer juez que acaba de ser nombrado, justo después de que se pidiera una investigación federal sobre Kandhamal como consecuencia de la publicación de mi libro Kandhamal Craves for Justice [Kandhamal desea justicia], en el quinto aniversario.
Convencido de que detrás había un gran fraude, indagué más a fondo y llegué hasta las casas de los inocentes, en la remota jungla. Me asombró comprobar que incluso sus vecinos hindúes se preguntaban cómo el sistema judicial había condenado a sus vecinos inocentes, y me manifestaron su voluntad de presentarse como testigos para demostrar su inocencia.
El encubrimiento y la conspiración
Mientras seguía la conmovedora historia de los siete cristianos inocentes procesados por el sensacional homicidio, me "topé" con el gigantesco fraude de los documentos "donados" por Ram Madhav, entonces portavoz de RSS (Rashtriya Swayamsevak Sangh, fuente y núcleo del nacionalismo hindú, coaligado en el poder con el BJP). El conjunto de productos secretos "azafrán" que Madhav regaló -incauta u osadamente- al jefe de la Iglesia católica de Kerala durante una visita en 2012 hizo saltar la tapadera del fraude de Kandhamal.
Entre los documentos encontrados bajo el estandarte de la India Foundation había un DVD titulado La agonía de Kandhamal en el que encontré la presuntuosa afirmación del Swami -que habla incluso del Papa como su enemigo- que es la base de la conspiración de Kandhamal. De manera similar, el libro Harvest of hate, Kandhamal in crossfire [Cosecha de odio, fuego cruzado en Kandhamal] del antropólogo Michael Parker, que vive en Seattle, fue publicado por la India Foundation en 2009. El voluminoso libro contenía una "nota del editor" del director de la India Foundation, Nirmala Sitharaman, actualmente ministro de Defensa de la India. En su presentación de Harvest of Hate, Sitharaman presentaba al autor como "nacido en la India", mientras que el perfil al final del libro declaraba que Parker ¡había nacido en los Estados Unidos!
Increíblemente, ni siquiera la Comisión Nacional por los Derechos Humanos (NHRC) emitió comunicado alguno sobre Kandhamal en una década, mientras que sus informes de investigación sobre la violencia parecían comunicados de prensa de los nacionalistas hindúes.
Después de haber revelado las contradicciones y los absurdos de la sentencia, alcancé en Nueva Delhi un acuerdo secreto con las mujeres analfabetas de los cristianos inocentes y el 3 de marzo de 2016 lancé Release 7 Innocents, la campaña online por la liberación de los inocentes. Cada firma genera cuatro mensajes de email instantáneos: al presidente de la Justicia en la India, al presidente de la India, a la Comisión Nacional por los Derechos Humanos y al Tribunal Supremo de Orissa, pidiendo la liberación de los siete cristianos inocentes. La campaña ha recogido hasta ahora 73.000 apoyos online.
A esta campaña le siguió la publicación de un libro de investigación, que ha tenido una gran resonancia nacional, Who killed Swami Laxmanananda? [¿Quién mato al Swami Laxmanananda?], en mayo de 2016, posteriormente actualizado. El libro, que recoge los hechos alarmantes que descubrí por casualidad o que desenterré durante los 27 difíciles viajes a Kandhamal y a otros lugares en busca de la verdad y de la justicia para Kandhamal, ha conseguido muchos titulares en los medios de comunicación de Orissa afirmando que "el pueblo ha sido engañado" con la teoría de la conspiración cristiana. En el décimo aniversario de Kandhamal, el valiente portal de noticias The Wire publicó la entrevista que me hizo para la ocasión y que tuvo más de 1,6 millones de visitas: Diez años de revueltas en Kandhamal, "siete inocentes han sido condenados", afirma Anto Akkara.
La Iglesia apoya la campaña
Gracias a mis repetidos viajes al distrito remoto de Kandhamal, a unos 220-350 kilómetros al suroeste de la capital de Orissa (Bhubaneswar), y a otros lugares de la India, he podido desentrañar el nudo de Kandhamal.
Un par de días después de haber lanzado la campaña Release 7 Innocents, me invitaron a hablar en la asamblea plenaria de los casi doscientos obispos católicos de la India. En marzo de 2018, estuve de nuevo en la Conferencia episcopal de la India hablando con los obispos y lancé la campaña de oración que había iniciado por la liberación de los siete inocentes.
La última buena noticia es que la Conferencia episcopal de la India ha acogido la campaña por los siete inocentes (iniciada por mí), convocando un gran encuentro entre todos los abogados senior de Nueva Delhi para presionar al Tribunal Supremo de la India. En diciembre de 2018, el Tribunal Supremo de Orissa rechazó por segunda vez sin medios términos las peticiones de libertad provisional de los siete inocentes.
La sorprendente manera con la cual se reveló la perturbadora conspiración nacionalista hindú detrás de Kandhamal -con pruebas asombrosas que caen como maná en el desierto, en mi camino- avalan la certeza evangélica de Lucas 12, 2: "Nada hay cubierto que no llegue a descubrirse, ni nada escondido que no llegue a saberse".
La hermana Elsie Vadakkekara fue enfermera muchos años, pero es ahora cuando, dice, ve a Jesús
La hermana Elsie con una de las enfermas psíquicas de las calles a las que alimenta y visita cada día
Con 79 años, la hermana Elsie recorre las calles de la India abrazando y consolando a los más pobres, buscando especialmente a los enfermos mentales sin hogar.
Ella encarna un impulso que revive el de Carlo Tancredi y Giulia Colbert, los marqueses de Barolo, un matrimonio italiano del siglo XIX que no tenía hijos y abrió su palacio a los niños sin techo de su ciudad, creando una congregación, las Hermanas de Santa Ana de Providencia, hoy presente en una docena de países.
Es ese impulso el que mueve a la anciana religiosa en pleno siglo XXI por las calles y cunetas de Mithapur, en la costa de Gujarat, al oeste de la India.
El sacerdote Hasmukh Bharati, del templo hindú local, Nageshwar Jyotirlinga, asegura en Global Sisters Report: “La gente de Mithapur trata a la hermana como un dios viviente, nadie hace el trabajo que hace ella”.
¿Qué hace la hermana Elsie Vadakkekara? Recoge a los enfermos mentales de las carreteras, los abraza, les da de comer cada día. Bharati, el sacerdote hindú, impresionado, quiere ayudar. “Mi esposa y yo cocinamos para ellos los domingos”, explica. Este matrimonio tiene tres criados de servicio doméstico, pero esta tarea estos cónyuges quieren realizarla personalmente cada domingo.
Ellos cocinan pero es la monja quien da la comida. “Ella les da de comer a cada uno con el afecto de una madre. Es imposible para mí pensar en dar de comer a estas personas. No hemos visto nunca a nadie hacer un servicio tan desinteresado”, dice el sacerdote hindú.
En la India mucha gente ve a los enfermos mentales como sucios, potencialmente violentos o incluso malditos.
La hermana Elsie se apoya en el conductor que la traslada, Sanjay Siruka, que también es hindú, y en su vehículo, donde guarda los cubiertos de papel y el agua que reparte.
La comida que dan es sencilla: arroz, verduras con curri y pan plano llamado roti. La hermana sabe lo que necesita cada uno. Algunos comensales toman solo un pan, otros toman hasta 10. “Lo interesante es que ella sabe lo que necesita cada uno y lo reparte de acuerdo a ello”.
Unas 40 paradas cada día
Siruka, un exalcohólico, se puso como chófer al servicio de la religiosa después de dejar el alcohol y no se pierde ni un solo día: ella lo necesita para llegar a los más pobres.
El vehículo amarillo con la religiosa realiza unas 40 paradas en cada jornada, y alimenta unas 45 personas mentalmente enfermas que viven en condiciones nada higiénicas.
A veces la hermana llama a los enfermos por su nombre, y ellos acuden. Otras deja el plato donde sabe que lo van a recoger, o envía a Siruka a entregarlo.
Algunos sonríen en agradecimiento. Otros, perdidos en su mente extraviada, no muestran ninguna expresión. La hermana Elsie les bendice a todos, tocándoles en la cabeza o el hombro. A las mujeres las abraza.
“Antes me costaba tocar a estas personas, tan sucias. Pero ahora veo a Jesús en todos.¿No abrazaría a Jesús si viniera a mí en esa forma?”, dice la religiosa.
Durante 37 años ella trabajó como enfermera en un hospital privado. Pero dice que es su actual trabajo con los enfermos de la calle lo que le ha transformado y acercado más a Jesús. “No puedo explicar la alegría y satisfacción que tengo ahora”. Aunque como enfermera a veces hace algún vendaje si se lo piden, en la calle no ofrece ayuda sanitaria.
Un día a día intenso a los 79 años
Su día empieza a las 3 de la mañana. “Paso mis primeras dos horas y media en oración privada y después me sumo a las oraciones de la comunidad y la Eucaristía”, explica. “La oración es la roca en la que me sostengo”.
A las 7 de la mañana visita sus pacientes del Tata Hospital de Mithapur. Les pregunta cómo están antes de la ronda de los médicos.
A las 11 vuelve al convento y se prepara para ir a distribuir comida con su vehículo amarillo. Termina este recorrido a las dos de la tarde. Después reza con su comunidad y pasa un rato con los ancianos del vecindario. A las 4 de la tarde vuelve al hospital donde sigue trabajando hasta las 7. Repitamos que tiene 79 años.
Rana, el hermano de Siruka, el conductor, es funcionario y miembro del partido nacionalista hindú, muy anticristiano, el Bharatiya Janata Party. Pero a veces acompaña a la monja en su reparto de comida. “Ella nos enseña el amor de Dios con su dedicación a los enfermos mentales abandonados por los que nadie se preocupa”, dice el funcionario.
Explica al Global Sisters Report que nunca pensó que alimentar a esta gente fuera su deber, hasta que conoció a la religiosa. “Como no pueden decir lo que piensan, esos enfermos se mueren de hambre. La hermana ha abierto nuestros ojos a la realidad”, admite.
El enfermo que comía estiércol de vaca
Elsie explica que todo empezó cuando un párroco anterior, el padre Titus Mandy, volviendo de misa de otra parroquia, encontró un enfermo mental que estaba comiendo estiércol de vaca. “Eso le conmovió”, dice. El sacerdote lo explicó a las religiosas. “Pidió nuestra ayuda y salí voluntaria”, dice ella.
Empezó a salir a repartir comida el día de Navidad de 2010. “Desde entonces, he salido sin descanso”, afirma.
La superiora de la comunidad, la hermana Helen D’Souza, explica que vecinos y algunos políticos locales ayudan con los gastos: hay que dar de comer a unas 45 personas cada día. “La gente ha asumido este trabajo como suyo. Cuando empezó, yo no estaba a favor, pero ahora me alegra mucho”, dice la superiora.
La anciana hermana Elsie nunca ha tenido un incidente serio en su recorrido en estos 8 años, aunque otras hermanas sí: a una le tiraron piedras, otra vio como tiraban la comida al suelo…
El párroco local explica que son las familias las que abandonan a los enfermos, a veces llevándolos en tren a esta zona, o tirándolos a las carreteras. La parroquia intentó crear un refugio hogar para acoger discapacitados psíquicos, pero es un proyecto que nunca llegó a culminarse. Por el momento, son las hermanas las que acuden a las calles, donde están los enfermos.
Un testimonio más fuerte que la predicación
En Gujarat y otras zonas de la India el nacionalismo hindú, a menudo violento, hace muy peligrosa la predicación abierta del evangelio. Pero el obispo de Rajkot, José Chittooparambil, dice que el trabajo de esta religiosa con los enfermos “tiene mucho más valor como testimonio que predicar”.
Las hermanas, dice, son un modelo a seguir, un ejemplo que muestra a las personas de otras religiones en qué consiste el cristianismo.
"Me llamo Swetha, estoy casada y soy madre de tres hijas. Mi matrimonio era difícil y tormentoso porque Dios no estaba en él. Abrazar el catolicismo ha cambiado mi vida y la de mi familia, ha salvado mi matrimonio porque hemos descubierto la figura de Cristo y lo que significa amar" (ver vídeo).
Hay muchos hombres y mujeres dalits que, como Swetha, abrazan la fe católica, a pesar de que la conversión a otra confesión en el estado en el que viven es severamente castigada.
La Iglesia en India transforma vidas. Ayúdanos a sostener a esta Iglesia que levanta y acompaña a tantas familias "sin nombre". Sé parte del cambio en India.
Y…
Durante
esta semana rezamos por las vocaciones (haga clic en oraciones…)
«La familia, iglesia doméstica, es el primer campo
donde Dios cultiva las vocaciones. Por ello hay que saber que una recta y
esmerada pastoral familiar es de por sí vocacional. Hay que formar a los padres
en la generosidad para con Dios si llama a alguno de sus hijos, aún más,
enseñarles a pedir en favor de la Iglesia para sus hijos tan inestimable don».