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viernes, 10 de julio de 2026

De monja de clausura a capellana militar en el frente en guerra: la historia única de Sor Simeone

Religiosa de clausura, logró un permiso especial y fue a un hospital militar ya en 2014; ha estado en el frente de 2022 a 2025.

La hermana Simeone Dovganiuk es capellana y psicóloga del Ejército ucraniano; en la foto, en un cingreso de capellanes fuera de Ucrania

La hermana Simeone Dovganiuk es capellana y psicóloga del Ejército ucraniano; en la foto, en un ingreso de capellanes fuera de Ucrania


    La hermana Simeone Dovganiuk es la primera, y quizá única, monja de clausura católica que ha ejercido como capellán militar en guerra. Y no en un lugar sencillo, sino entre los heridos de las distintas fases de la guerra de Ucrania. 

    Aprendió a dar esperanza a creyentes y ateos, aportar humanidad en el horror de las armas, heridas y mutilaciones. En otros países hay otras religiosas católicas, y a veces voluntarias protestantes, que colaboran con alguna capellanía militar, pero no han pasado por el frente en guerra, ni por una década de hospital de guerra.

    De 2014 a a 2022, Simeone sirvió en un hospital militar en Dnipropetrovsk, donde llegaban muchos heridos del conflicto del Donbás. Desde 2022, ya en plena guerra, al aprobarse una Ley de Capellanía, empezó a acudir a lugares de conflicto en el frente. 

    Desde otoño de 2025 está lejos del frente, en la región de Ivano-Frankivsk (al oeste del país, la zona más católica) como psicóloga en la Casa del Guerrero, una institución donde apoya a veteranos traumatizados y militares heridos y sus familias. Desde 2017 (en Zaxid.net) ha concedido varias entrevistas, la última al canal de televisión "3-studiya" y a Zhive TV (de la Iglesia Grecocatólica). En 2021, antes de la invasión a gran escala, dio una muy detallada a Tetyana Privalko en PIPSS.org.

    Dos vocaciones religiosas: basilianas y clausura estudita

    Nació en 1973 en "un pueblo muy bonito y bastante grande" de Ivano-Frankivsk, en una familia grecocatólica, con el nombre de Nadezhda Mikhailovna Dovganiuk, la cuarta de cinco hermanas.

    "No olvido mi 'primer amor' del toque de Dios y la presencia de Dios. El recuerdo de la presencia de Dios, el amor, hasta el día de hoy me da la fuerza para perseverar en fidelidad en todas las circunstancias. Con un toque el Señor te da un depósito de amor", explica ella recordando su enamoramiento inicial de Dios. El amor de Dios le hizo rechazar una petición de mano de un chico ya a los 19 años.

    Simeona Dovganiuk es una monja grecocatólica capellana y psicóloga en el Ejército ucraniano

    Simeona Dovganiuk es una monja grecocatólica capellana y psicóloga en el Ejército ucranianoUGCC.UA

    Su padre era más devoto que su madre. Ninguno estaba muy preparado cuando a los 20 años anunció su vocación, cuando todos esperaban que anunciara un noviazgo con un chico. La madre se enfadó. El padre, en cambio, dijo: "No elegí el novio para ninguna de vosotras, tampoco lo haré para ti". 

    Entró en las Hermanas de San Basilio el Grande, que tienen obras de caridad de muchos tipos. Sacó un título de Psicología Pedagógica en una universidad estatal en Leópolis, para trabajar con niños y otro de Teología en la Universidad Católica de Lublin.

    Pasó 7 años con las basilianas, e incluso viajó a Toronto (Canadá) a trabajar con las basilianas de allí en un proyecto con niños de la diáspora ucraniana, y también en Radio María. En Ucrania dio clases de Psicología y Ética Cristiana en 3 escuelas secundarias.

    Pero después se sintió llamada a la clausura en la Orden Estudita (de San Teodoro del Estudio), en Velyki Birky, en la región de Ternopil. Y allí estuvo 14 años de vida de clausura.

    En 2013 y en mayo de 2014, durante las protestas del Euromaidán que llevaron a la marcha de Yanúkovich, el presidente pro-ruso, tenía un servicio especial de oración y canto en el pueblo de Zarvanytsia, ligado al santuario del icono milagroso de la Virgen de Zarvanytsia. "Recorríamos el pueblo, recolectábamos fondos, ropa de abrigo, enviábamos gente al Maidán. Teníamos una especie de rotación allí. Y mucha gente me habló de este Maidán", recuerda.

    El 29 de mayo de 2014, terroristas pro-rusos (si no agentes rusos directamente) derribaron un helicóptero ucraniano Mi-8 con 13 militares a bordo, incluyendo un general. Entre los fallecidos estaba Petro Ostapyuk, de 26 años, primo de la hermana Simeone, a quien tenía mucho afecto. "Fue un punto de inflexión en mi vida".

    El rencor que bloqueaba

    Sintió un gran rencor por los agresores. Tal como ella lo veía, mientras en el oeste de Ucrania la gente vivía bien pero austera en la agricultura, con sueldos de 1.500 grivnas, en el este, con sueldos mineros de 8.000, nada les saciaba. Los funerales por el difunto duraban 9 días en la casa del pueblo y ella estaba allí, mientras llegaban parientes. "Fue una eternidad. Todos me miraban". Ella no tenía palabras de esperanza, aunque oraba con la gente. El odio la bloqueaba.

    Fue al jardín y clamó a Dios: ¿qué debería hacer? "Y entonces oí las palabras: “Tienes que perdonar. Perdona, perdona, perdona”. Comencé a decírmelo para que mis oídos lo escuchara y mi corazón lo comprendiera: "Perdona, perdona, perdona". Tras media hora de lucha, salí de ese jardín, fui a la gente y les hablé sobre el perdón. Y cuando comencé a hablar, comencé a liberarme, y cierta paz comenzó a sentirse en la casa. Bueno, mis parientes se calmaron. Simplemente oré y les dije a todos que perdonamos".

    En el funeral se quedó mirando a los soldados. Pensó que ellos no tenían con quién compartir sus preguntas profundas. "En mi ermita lloré, comencé a rezar y a hacerme preguntas. "¿Qué puedo hacer? Te graduaste de la universidad, tienes educación. Sí, rezas aquí. Sí, cantas aquí. ¿Pero qué más puedes hacer?" Y entonces realmente quise unirme al ejército".

    Una monja de clausura en el Ejército

    En la oficina de reclutamiento se negaron a reclutarla: se presentó como psicóloga pero enseguida vieron que era monja. Ella pensó entonces en apuntarse en algún batallón de voluntarios. Pero antes le telefoneó un sacerdote estudita. "Morir está bien, pero morir estúpidamente no es apropiado", le dijo. Y empezaron a mover su caso a través de la Iglesia y los obispos. Costó tres meses, pero la nombraron miembro de la capellanía militar, la primera mujer en ese cargo.

    "No sabían qué hacer conmigo, adónde enviarme", recuerda. "Me negué a quitarme el hábito, porque monja es lo que soy". Finalmente la enviaron al hospital militar A1615, un hospital soviético desastrado, con goteras y humedades, en la ciudad de Cherkaske. El hospital estaba diseñado para 100 camas, pero a veces llegó a tener 200 pacientes, con colchones en los pasillos.

    La Hermana Simeone con algunos pacientes en 2016, antes de la guerra a gran escala

    La Hermana Simeone con algunos pacientes en 2016, antes de la guerra a gran escalaarchivo personal /Pipss.org

    "Trabajas con enfermos que están heridos por la guerra, tanto física como, sobre todo, espiritualmente. Y les traes un poco de feminidad, un poco de luz a su mundo, y se abren a ti. Te cuentan cosas que no cuentan al sacerdote", explica. Algunos la miran como una hermana, otros como una amiga, otros "como un ángel a través del cual el Señor les habla".

    Una voluntaria llamada Tetyana Khutorna la introdujo en ese servicio. La jornada laboral de Simeón duraba 24 horas: la llamaban en plena noche para calmar y consolar a los soldados mientras los médicos preparaban el quirófano.

    A veces ella sorprendía a los soldados, que la veían de negro por los pasillos. "¿Cómo, ya me he muerto?», le decía uno. «No, pero te prepararé para la muerte, querido, para que todo sea digno", respondía ella.

    Atender hombre heridos espiritualmente

    Aprendió a hablar con cada uno, teniendo herido un trauma distinto, una historia distinta. "La fe es un recurso muy valioso. Pero a veces la fe por sí sola no basta. Trabajo con personas traumatizadas, traumas mentales, psicológicos y de combate. Y tengo que reconocerlos todos y brindar ayuda en la medida en que esta persona pueda aceptarla, bajo el color (como yo lo llamo) del espíritu de fe, esperanza y amor. Por supuesto, si sientes que una persona busca algo más espiritual, aprietas ese botón. Cuando alguien dice: 'Soy ateo', es genial. Admiro mucho a los ateos. Son los creyentes más grandes que he conocido".

    Su experiencia es que en el frente, el soldado sabe qué hacer. Pero herido en retaguardia, no sabe quedarse quieto, y cae en el alcoholismo, la droga u otras actitudes destructivas. Muchos han vivido grandes pérdidas y no hablan de ello. "¿Por qué murió él y no yo? Podría haber sido yo", se preguntan. Cargan ese resentimiento hablando mal a sus esposas o familiares, aunque les quieren.

    "Un tipo de 20 años, que viene del frente, que lo ha visto todo, con el pelo ya canoso, me dice cosas que no puedo oír en una persona de 50 años. Es decir, son maduros para su edad. Buscan en la sociedad comprensión, de su sabiduría y madurez. Y cuando esto no sucede, como decimos en psicología, comienza la disonancia cognitiva. 'No entiendo qué debo hacer. No entiendo qué quieren de mí'". Si encuentran una persona que les enseñe a vivir su nueva situación, vivirán. Si no, puede pasar de todo.

    Resistir al estrés desde niño

    En su opinión, mucho depende de si una persona adquirió resistencia al estrés siendo niño. "Si siempre estuvieron protegidos de todo, entonces no pueden valerse por sí mismos en nada [en el frente]. Y si saben que tienen que luchar por su vida, entonces siguen adelante".

    ¿Cuál es mi tarea principal? Enseñar a una persona a vivir con esto, que pueda seguir adelante, hacerle ver la misma situación desde otro ángulo. Y entonces la persona cobra vida y dice: ¡Dios mío! ¡Todo es tan bonito!'", explica.

    Parte de su tarea era acoger a los recién llegados. "Digo quién soy, me presento amablemente. Bromeo un poco. 'Si has aparecido aquí eres afortunado, pasas ante mis hermosos ojos. ¡Me encantan los chicos!'. Y entonces me perciben de otra manera. Todos dicen quiénes son, de dónde vienen. Y así tenemos una conversación informal". Ya es un avance, porque una norma de la guerra es no confiar en extraños.

    En cierta ocasión, un chico novato y herido, muy hundido, se negaba a responder a su móvil, donde le llamaba su madre. La Hermana Simeone lo sacudió por los hombros y le dijo palabrotas por primera vez. "Ni siquiera sabía que tenía esas palabras en mi vocabulario", reconoce. El soldado respondió al teléfono: 'mamá, estoy bien, luego te llamo'. "Diez hombres en la sala. Todos se congelaron. Y entonces me pregunta: “¿De verdad eres monja? Bueno, luego me confesé por decir palabrotas. Pero a veces hay que hablarle a la gente en su idioma".

    "Soy sincera. Cuando necesito llorar, lloro con ellos. Cuando necesito reír, río. Cuando necesito gritar, grito", explica la monja psicóloga.

    Recuerda el inicio de la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022. "Vivía cerca del hospital, simplemente me senté y me preparé un café. Decidí tomar este café con la Virgen María, cuyo icono está enfrente. Eran las 8 de la mañana. Cerca de nosotros cayó un cohete, una explosión y las ventanas volaron, el icono salió volando de la esquina, la lámpara salió volando, todo salió volando, los cristales cayeron por todas partes, la casa tembló. El segundo cohete llegó dos minutos después". Tardo un rato en salir de su estupor, pero luego corrió al hospital, que tenía las ventanas rotas, el equipo de cirugía disperso... "Se organizó un rincón de oración donde la gente podía acercarse y rezar. Me dijeron: "Hermana, rece". Yo dije: "Oro, pero también trabajo con ustedes".

    A los soldados les da consejos muy básicos para que no se corrompan. "Les digo a los chicos: 'según el Evangelio, si una vez robaron, no roben más; si profanaron, no profanen más. Aprecien lo que tienen, aprecien a su familia'. Porque todo está bien mientras esté así. Recuerden la parábola del hijo pródigo: mientras haya dinero, se les necesita, pero cuando no haya dinero, ¿quién se quedará con ustedes?". Hacerles pensar en su familia ayuda a que se mantengan humanos.

    La Hermana Simeone tiene una larga lista de aquellos que han pasado por su corazón. Ella reza por ellos todos los días. Muchos de estos soldados la llaman incluso después.

    • Desde España es posible ayudar a las víctimas y desplazados a través de Cáritas Española, que colabora con las dos Cáritas ucranianas (la latina y la grecocatólica). La cuenta es: Caixabank ES31 2100 5731 7502 0026 6218. 

    Pablo J. Ginés, ReL




    lunes, 2 de marzo de 2026

    ¿Qué piensan los católicos de Rusia tras 4 años de guerra? Habla el vicario general de Moscú

    El padre Kirill Gorbunov explica cómo viven los rusos, y los católicos rusos, una guerra que se alarga en Ucrania... 

    Unción de los enfermos en Moscú, en la jornada interparroquial del enfermo, en 2026

    Unción de los enfermos en Moscú, en la jornada interparroquial del enfermo, en 2026

    Los católicos en Rusia son muy pocos, una minoría frágil y diminuta en un país enorme (unos 800.000, el 0,5% de los 143 millones de habitantes). Muchos son descendientes de polacos, alemanes, lituanos y ucranianos. Hace tres décadas, con la caída del comunismo, se levantaron las limitaciones al culto, aunque la mayoría de templos confiscados por los soviéticos no se les han devuelto.

    Los católicos rusos, como todos los otros rusos, sufren limitaciones serias a la libertad de expresión y reunión, y sufren también la presión incesante de la propaganda del régimen de Putin. En Rusia, por ejemplo, no se permite usar la palabra "guerra" para hablar de 4 años de muertes, bombas, tanques y misiles en Ucrania. Se permite hablar de "conflicto", "conflicto armado" o "situación ucraniana".

    Es difícil encontrar un portavoz católico ruso que hable con libertad de la guerra de Ucrania, pero Jean-Charles Putzolu, en Vatican News, lo hace con el sacerdote Kirill Gorbunov, vicario general de la diócesis de la Madre de Dios en Moscú. Es hábil y veterano como portavoz de la Conferencia Episcopal de Rusia (que, como suelen recordar, cabe en un monovolumen; el país tiene cuatro diócesis). El arzobispo católico de Moscú es el italiano Paolo Pezzi.

    El periodista menciona el inicio del quinto año de "conflicto a gran escala" y pregunta por el sentimiento del pueblo ruso.

    Kirill Gorbunov ante todo quiere recordar que los católicos en Rusia no sólo son pocos, sino que son vistos "con cierta sospecha, como una Iglesia de extranjeros, como una Iglesia que no pertenece realmente a la cultura rusa". Es una forma de decir que debe hablar con cuidado.

    Después declara que "la gente en Rusia, incluidos los católicos, tienen la misma actitud que nosotros ante el conflicto. Debe terminar. Todas las innumerables vidas perdidas durante este conflicto hablan por sí solas. La violencia habla por sí sola, y el deseo es que esto llegue a su fin. Esta conclusión debe ser una paz justa y duradera; esa es la esperanza y la expectativa de los católicos rusos".

    ¿Cuánto saben los rusos tras 4 años de muertes?

    El periodista plantea que la cifra de muertos tras cuatro años habrá influido en la percepción del "conflicto" que tienen los rusos.

    La pregunta tiene sentido: Ucrania anunció esta semana que Rusia ha perdido 1.266.000 tropas en estos cuatro años de guerra, de las que un tercio habrían muerto. Rusia no da sus propias cifras de bajas. Pero la URSS en Afganistán perdió 50.000 hombres entre muertos y heridos, EEUU en Corea tuvo unas 140.000 bajas, y unas 200.000 en Vietnam, China en Corea perdió quizá 500.000. Las pérdidas rusas son, con mucho, las mayores sufridas por una gran potencia desde la Segunda Guerra Mundial. Además, la guerra ha matado a 15.000 civiles ucranianos (entre ellos casi 800 niños) y 41.000 civiles han sido heridos, según Naciones Unidas. ¿Tienen idea de esta magnitud los rusos de a pie?

    "Puedo hablar por las personas con las que me encuentro y que me hablan como sacerdote. Por un lado, existe la posición de la negación. Muchas personas, lamentablemente, prefieren simplemente reprimir esta realidad, no prestar atención a lo que ocurre y decir: ‘Bueno, no podemos influir en esto. No podemos hacer nada al respecto. Mejor fingimos que no pasa nada. No prestemos atención’. Y después surge la expectativa de que todo vuelva a ser como antes, que las cosas sean normales de nuevo. Pero eso es imposible", responde el portavoz católico.

    Cuando el Papa Francisco ya en 2014 habló de una "Tercera Guerra Mundial librada por partes", dice Gorbunov, "creo que eran palabras proféticas: él veía venir algo terrible". Y añade: "Como sacerdote, tengo que decirle a la gente: 'no pueden ustedes simplemente fingir que no pasa nada'".

    Los que dudan de la bondad de Dios

    Por el contrario, hay otras personas para las que "el conflicto ocupa toda su mente. No pueden ver otra cosa más que esta horrible realidad. Pierden la esperanza, caen en la desesperación y se preguntan si Dios —ya comenzaron a preguntárselo durante la pandemia— es realmente bueno, si permite que sucedan estas cosas. Y ahora lo cuestionan aún más: ¿es realmente cierto lo que la Iglesia enseña sobre Dios como misericordioso, bueno y bondadoso, si pasan estas cosas? Entonces, por supuesto, debemos mirar la historia de la salvación. Debemos atender a lo que dice la Escritura. Y la Escritura siempre dice que cuando suceden estas cosas es porque la copa de la injusticia está desbordando y algo debe cambiar. Nuestras vidas deben cambiar. No solo las vidas de los políticos, de los partidos o de los países, sino la vida de cada persona".

    Comenta también el caso de "muchas familias ruso-ucranianas, hay muchas especialmente entre los católicos, y estas familias ahora están divididas o incluso destrozadas. Esto es una fuente de gran sufrimiento para las personas, que de algún modo tienen que aprender a sobrellevarlo".

    Sobre la información que tienen los rusos de a pie, Kirill Gorbunov no habla de restricciones y control de los medios específica en Rusia, sino más "en general".

    "Diría que la narrativa en Rusia es muy parecida a la de todos los demás países directa o indirectamente involucrados en este conflicto. La narrativa dice que la verdad está de nuestro lado: nosotros tenemos la razón y los otros están equivocados. Y, como puedo seguir las noticias en distintos idiomas —inglés, alemán e italiano—, veo que más o menos la narrativa es la misma en todos lados: que el otro, el enemigo, es el culpable. No se trata solo de que haya hecho algo mal; se le considera generalmente como una persona mala, de una cultura mala, con una naturaleza humana distorsionada, incapaz de vivir en paz o de ser razonable. Hay una duda profunda sobre la posibilidad de convivir en paz con el otro lado. Diría que esta narrativa se presenta en todos los bandos actualmente", considera.

    El testimonio de las mujeres ucranianas con el Papa

    "Lo importante del mensaje de la Iglesia es que justamente esta es la actitud que debemos superar. Me conmovió profundamente, por ejemplo, cuando escuché sobre la reunión de mujeres ucranianas con el Papa León, y ellas dijeron: "No podemos culpar a los rusos por este conflicto, porque nosotros mismos no sabemos cómo nos comportaríamos, cuál sería nuestra actitud si viviéramos en la misma situación, en el mismo clima informativo, en el mismo entorno de información. Si escucháramos las mismas noticias, las mismas ideas, no podríamos culparlos por el punto de vista que tienen", añade... señalando de una forma sutil la importancia del "clima informativo".

    El Papa León XIV con madres ucranianas en 2025, llegadas con apoyo de los franciscanos para la canonización de Carlo Acutis

    El Papa León XIV con madres ucranianas en 2025, llegadas con apoyo de los franciscanos para la canonización de Carlo AcutisVATICAN MEDIA

    "Este es el punto de partida: entender que las personas, lamentablemente, están limitadas por lo que ven y por lo que saben, y desde ahí debemos avanzar para ver cómo podemos movernos hacia la paz, empezando por conocernos más profundamente", apunta.

    Evitar las divisiones en comunidades frágiles

    "Vivo en Moscú, en la parroquia más grande de la Iglesia rusa, la parroquia catedral, así que tal vez no sea tan visible; pero en una parroquia católica rusa normal, que suelen ser muy pequeñas, estas divisiones [sobre la guerra] pueden ser desastrosas para la comunidad. Por eso es fundamental aceptar al otro, poder rezar juntos pese a las diferencias de visión o de opinión, y comprender que Dios es más grande que lo que nos divide. Su amor es mayor, su plan de salvación es mayor, y esto vale para todos nosotros. No somos distintos. Él no nos mira con ojos diferentes ni con actitudes distintas. Quiere salvarnos a todos. Todo esto es muy, muy importante: no basta con aceptarlo como idea, hay que tomarlo en serio y mirar a los demás con los ojos de Dios", insiste.

    Pablo J. Ginés, ReL

    Vea también    La Navidad de una prisionera





    domingo, 16 de abril de 2023

    Francisco defiende a San Juan Pablo II, «en estos días objeto de acusaciones ofensivas e infundadas»


    El Papa Francisco en el rezo del Regina Coeli felicitó la Pascua a los ortodoxos

     

    Este domingo, tras el rezo del Regina Coeli en la Plaza de San Pedro, Francisco hizo un comentario poco frecuente, relacionado con las campañas que en Polonia -con eco en otros países, como la propia Italia- intentan difamar la figura de San Juan Pablo II.

    "Seguro de interpretar los sentimientos de los fieles de todo el mundo, dirijo un pensamiento agradecido a la memoria de San Juan Pablo II, objeto de acusaciones ofensivas e infundadas en los últimos días", proclamó. 

    Antes de eso, el Evangelio de este Domingo de la Divina Misericordia dio pie al Papa para indicar dónde buscar las señales de la Resurrección: en la Iglesia, que es el Cuerpo herido de Cristo. Comentó las apariciones del Resucitado a sus discípulos, especialmente a Tomás, que se mostraba incrédulo y pedía ver y tocar su cuerpo con llagas y heridas.

    ¡Cristo ha resucitado!, proclamaban los cristianos (precisamente, este domingo 16 de abril lo celebran también los cristianos ortodoxos que siguen el calendario juliano). Pero es normal que muchas personas busquen signos, señales, de que es así. 

    El Papa destaca que sí, Jesús le muestra su cuerpo herido y resucitado, pero "de forma ordinaria, a la vista de todos, en la comunidad". Como diciéndole, afirma el Papa, “si quieres encontrarme no busques lejos, quédate en la comunidad, con los otros; no te vayas, reza con ellos, parte con ellos el pan”.

    Creer tras una gran decepción

    Francisco apunta que el caso de Tomás demuestra que "no siempre es fácil creer, especialmente cuando, como en su caso, se ha sufrido una gran decepción. Tomás ha seguido a Jesús durante años, corriendo riesgos y soportando penalidades, pero el Maestro fue crucificado como un delincuente y nadie lo ha liberado, ¡nadie ha hecho nada! Ha muerto y todos tienen miedo. ¿Cómo fiarse todavía?"

    Así, Tomás descubrirá la verdad y el rostro de Cristo compartiendo con los hermanos sus dudas, miedos, oscuridades, y también su alegría.

    Y plantea el Pontífice: "Nosotros, ¿dónde buscamos al Resucitado? ¿En algún evento especial, en alguna manifestación religiosa espectacular o sorprendente, únicamente en nuestras emociones o sensaciones? ¿O en la comunidad, en la Iglesia, aceptando el desafío de quedarnos, aunque no sea perfecta?"

    El Papa anima a buscar las pruebas de Cristo en la Iglesia. "Nuestra Madre Iglesia es el Cuerpo de Cristo; y está ahí, en el Cuerpo de Cristo, que se encuentran impresas, todavía y para siempre, las señales más grandes de su amor".

    Después, anima a "abrir los brazos a quien está herido por la vida, sin excluir a nadie de la misericordia de Dios", sino acogiendo a todos, señaló, cada uno como un hermano, como una hermana.

    Saludos a rusos y ucranianos que celebran la Pascua ortodoxa

    En sus saludos, el Papa ha felicitado la Pascua a los que siguen el antiguo calendario juliano, Iglesias ortodoxas y orientales, que la celebran este domingo.

    "Quiero expresar mi cercanía a todos los hermanos y hermanas que, especialmente en Oriente, celebran hoy la Pascua: ¡queridos míos, el Señor Resucitado esté con vosotros y os llene de su Espíritu Santo! ¡Feliz Pascua a todos! Desafortunadamente, en marcado contraste con el mensaje de Pascua, las guerras continúan y continúan sembrando la muerte de manera espantosa. ¡Lamentémonos por estas atrocidades y oremos por sus víctimas, pidiéndole a Dios que el mundo ya no tenga que experimentar el espanto de la muerte violenta a manos del hombre, sino el asombro de la vida que Él da y que renueva con su gracia!"

    Así, detalló, "pienso en nuestros hermanos y hermanas que celebran hoy la Pascua en Rusia y Ucrania. ¡Que el Señor esté cerca de ellos y les ayude a hacer la paz!"

    También comentó la situación en Sudán, país que parece enfrentarse a un golpe de Estado, al parecer fracasado. "Estoy cerca del pueblo sudanés, ya tan probado, y lo invito a rezar para que deponga las armas y prevalezca el diálogo, para que juntos retomemos el camino de la paz y la concordia", exhortó.

    Saludó también a los peregrinos, "en particular los grupos de oración que cultivan la espiritualidad de la Divina Misericordia, reunidos hoy en el Santuario de Santo Spirito en Sassia".

    Por último, a los bomberos de varios países europeos que se han reunido en Roma les dio las gracias y les dijo, con humor: "Cuando rezo por vosotros, pido una gracia: ¡que no tengáis trabajo!"

    Jesús M.C., ReL

    Vea también       La Resurrección de Jesucristo
    - San Juan Pablo II  (varias catequesis)

















    martes, 29 de noviembre de 2022

    Entrevista al Papa en la revista «America»: «El Espíritu Santo primero hace lío; luego, armonía»

    Francisco critica la invasión rusa -y su Gobierno protesta-,
    el aborto y la polarización


    El Papa Francisco con los cinco periodistas de la revista jesuita America,
    de EEUU, que le entrevistaron el 22 de noviembre

    Hace ya diez años que Francisco es el Papa y sigue desconcertando a muchos. La veterana revista de los jesuitas de EEUU, America, acudió el 22 de noviembre al Vaticano con un equipo de cinco entrevistadores y le preguntó por diversos temas. Él fue respondiendo en español, y la periodista Elisabetta Piqué tomó nota y realizó la traducción. Se ha publicado el 28 de noviembre.

    La versión completa en español puede leerse en este PDF de la revista. Y allí queda claro que el Papa se considera guiado por el Espíritu Santo, y que esa guía incluye, en su opinión, un cierto nivel de caos, del que cree que después han de salir cosas creativas.

    Preguntado si habría hecho cosas distintas, el Papa responde: "All! All! (¡Todo! ¡Todo!) Todo diferente. Pero hice lo que el Espíritu Santo me iba diciendo que tenía que hacer. Y cuando no lo hice, me equivoqué".

    Y al principio de la entrevista comenta:

    "Lo católico siempre es armónico de las diferencias. Si vemos como actúa el Espíritu Santo, primero hace el desorden: pensemos en la mañana de Pentecostés, el lío que se armó allí. Y después hace la armonía. El Espíritu Santo en la Iglesia no reduce todo a un solo valor, sino que hace armonía de las diferencias de los opuestos".

    Y añade: "Siempre está la seguridad de que uno no camina solo. Yo tengo esa seguridad. Yo no camino solo, Él está al lado mío. Uno tiene sus equivocaciones, también sus pecados, yo me confieso cada 15 días.

    "La polarización no es católica; santos y pecadores, juntos"

    Le preguntan por la polarización en la política y en la Iglesia, y él responde: "La polarización no es católica. Un católico no puede pensar aut-aut [o esto, o lo otro] y reducirlo todo a polarización. La esencia de lo católico es et-et [esto sí, y lo otro también]. Lo católico une lo bueno y lo no tan bueno. El pueblo de Dios es uno solo. Cuando hay polarización entra una mentalidad divisoria, que privilegia unos y deja de lado a otros".

    E insiste: "Cuanta más polarización, se pierde el espíritu de lo católico y se cae en espíritus sectarios. Esto no es mío, pero lo repito: lo católico no es aut-aut, sino que es et-et, sumar las diferencias. Y así se entiende el modo de tratar el pecado en lo católico, que no es puritano. Santos y pecadores, los dos juntos".

    Luego comenta el caso de Jesús, que no quiso integrarse en las facciones de su época ("Jesús no fue ni fariseo, ni saduceo, ni esenio, ni zelote") sino que creó su propia propuesta "que son las bienaventuranzas".

    El papel de las Conferencias Episcopales

    Después le preguntan por los obispos y las Conferencias Episcopales. En EEUU, un 30% de católicos piensan bien de su obispo, y sólo un 20% de su Conferencia Episcopal, explican al Papa.

    El Pontífice recuerda que "la Conferencia Episcopal no es el pastor, el pastor es el obispo. Entonces uno corre el riesgo de disminuir la autoridad del obispo cuando mira a una Conferencia Episcopal. La Conferencia Episcopal es para unir a los obispos, trabajar juntos, discutir los temas, hacer planes de pastoral. Pero cada obispo es el pastor. No licuemos la potestad episcopal, reduciéndola a la potestad de la Conferencia Episcopal".

    Y añade: "Jesús no creó la conferencia episcopal. Jesús creó a los obispos y cada obispo es pastor de su pueblo. Sobre esto, evoco a un autor del siglo V que a mi juicio escribió el mejor perfil de un obispo, que es San Augustín en su tratado De pastoribus".

    Después pone como ejemplo de buen obispo a Mark Joseph Seitz, desde 2013 obispo de El Paso, Texas (900.000 habitantes, el 80% hispanos y el 80% católicos).

    "Yo no sé si es conservador, si es de avanzada, si es de derechas, si es de izquierdas, pero es muy buen pastor. Seitz, en la frontera con México, es un hombre que toma en mano todas las contradicciones de ese lugar y las lleva adelante como pastor. No digo que los demás no sean buenos, pero este es el que conozco", apunta.

    El obispo Seitz de El Paso en 2019 con fotos de niños migrantes muertos bajo custodia

    El obispo Seitz de El Paso en 2019, en la frontera, con fotos de dos niños migrantes muertos bajo custodia de las autoridades de EEUU.

    El aborto es un crimen, eliminar un ser humano

    Preguntan al Papa si el aborto ("sabemos que está mal") debe ser un tema priorizado en la Iglesia frente a "otras cuestiones de justicia social". (En EEUU, país rico y con buena tecnología médica, el aborto provocado mata a entre 850.000 y 930.000 seres humanos cada año).

    El Papa responde admitiendo que va a repetir argumentos que ya ha dado varias veces antes: que el aborto es un crimen y que es contratar un sicario para eliminar a un ser humano.

    "Sobre el aborto te digo estas cosas que repito ahora. En cualquier libro de embriología se dice que un poco antes del mes de la concepción ya están delineados los órganos en el feto chiquitito y el DNA. Antes que la madre se dé cuenta. Por tanto, es un ser humano vivo. No digo una persona, porque se discute eso, pero un ser humano. Y me hago dos preguntas. ¿Es justo eliminar un ser humano para resolver un problema? Segunda pregunta: ¿es justo alquilar un sicario para resolver un problema?", afirma.

    Luego señala que el aborto no es un tema "de tal partido o de tal otro. Es universal. Cuando yo veo que un problema como este, que es un crimen, adquiere una intensidad fuertemente política, yo digo, ahí falta pastoralidad en el modo de abordar ese problema". Y detalla: "Sea en este problema del aborto como en otros problemas, no hay que perder de vista la pastoralidad: un obispo es un pastor..."

    Sobre el grado de atención que una Conferencia Episcopal debe dar a la lucha contra el aborto, responde: "Es un problema de la Conferencia Episcopal que tiene que resolver dentro de ella. A mí lo que me interesa es la relación del obispo con el pueblo, que es lo sacramental. Lo otro es organizativo y las conferencias episcopales a veces se equivocan". Pone el ejemplo de Conferencias Episcopales que se equivocaron dando opiniones políticas y sociales "en la Segunda Guerra Mundial".

    Y añade: "Que quede claro esto: una Conferencia Episcopal normalmente tiene que dar sus opiniones sobre fe y costumbres, pero sobre todo sobre organización diocesana y etc. La parte sacramental del oficio pastoral está entre la relación del pastor y el pueblo de Dios, del obispo y su pueblo. Y eso no lo puede delegar en la Conferencia Episcopal".

    El cardenal O'Malley y Benedicto XVI, pioneros contra los abusos

    Sobre la crisis de los abusos sexuales, el Papa señala que desde la crisis de abusos de Boston, la Iglesia se ha esforzado es afrontar el problema y dejar de cubrirlo. "De ahí se fue progresando a través de los procesos judiciales, de la creación de la Pontificia Comisión para la Tutela de Menores. Ahí el grande es el cardenal O'Malley, de Boston, que tuvo la mentalidad de institucionalizar esto dentro de la Iglesia. Cuando la gente honesta ve cómo la Iglesia se hace cargo de esta monstruosidad, ve que una cosa es la Iglesia y otra cosa son los abusadores que están dentro de la Iglesia y que son castigados por la misma Iglesia. El grande en tomar estas decisiones fue Benedicto XVI".

    Después recuerda que "en el mundo pagano siempre se dio el uso del menor por placer. Una de las cosas que más me preocupan sobre esto es la pedo-pornografía: eso se filma en vivo: ¿en qué país se filma? ¿Qué hacen las autoridades de ese país que permite eso?" Preguntado por las denuncias contra obispos, pide que se traten con la misma trasparencia que las denuncias contra sacerdotes.

    "Todos saben mi postura, con Putin o sin Putin, sin nombrarlo"

    Preguntan al Papa por qué parece "no criticar directamente a Rusia por su agresión a Ucrania". Francisco se moja en la respuesta.

    "Cuando hablo de Ucrania, hablo de pueblo mártir, de un pueblo martirizado. Si hay un pueblo martirizado hay alguien que lo martiriza. Cuando hablo de Ucrania, hablo de la crueldad porque tengo mucha información de la crueldad de las tropas que vienen. Generalmente los más crueles son quizás los pueblos que son de Rusia, pero no son de la tradición rusa, como los chechenos, los buriatos [de Buriatia, república de cultura budista y chamanista junto a Mongolia, nota de ReL], etc. Ciertamente quien invade es el Estado ruso. Eso es muy claro", detalla el Papa.

    "A veces trato de no especificar para no ofender y más bien condenar en general, aunque se sabe bien a quién estoy condenando. No es necesario que ponga el nombre y el apellido. El segundo día de la guerra fui a la embajada rusa, un gesto inusual porque un Papa nunca va a una embajada. Y ahí le dije al embajador que le dijera a Putin que yo estaba dispuesto a viajar, a condición que me dejara una ventanita chiquita para negociar. Me contestó el canciller Lavrov, con mucha altura, una linda carta, donde comprendía que por el momento no era necesario", añade.

    El Papa explica que también habló por teléfono con el presidente ucraniano, Zelensky. "Y mi trabajo en general es recibir listas de presos, sean presos civiles o presos militares y hacerlas llegar al gobierno ruso. Y la respuesta fue siempre muy positiva. También pensé viajar, pero tomé la decisión: si viajo, voy a Moscú y a Kiev, a las dos, no a un solo lugar. Y nunca di la impresión de estar tapando la agresión".

    E insiste: "¿Por qué no lo nombró a Putin? Porque no era necesario, ya se sabía. Pero a veces la gente agarra un detallito y... Todos saben cuál es mi postura, con Putin o sin Putin, sin nombrarlo. Fueron varios cardenales a Ucrania: el cardenal Czerny fue dos veces, monseñor Gallagher, que es el encargado de los Estados, estuvo cuatro días en Ucrania y me llegó el relato de lo que vio; el cardenal Krajewsky [el Limosnero papal, polaco] viajó cuatro veces. Él va con su camioneta cargada de cosas y pasó toda la Semana Santa en Ucrania. O sea que la presencia de la Santa Sede con los cardenales es muy fuerte y estoy en contacto continuo con personas informadas. Y quisiera que mencionara que en estos días es el aniversario del Holodomor, el genocidio que Stalin hizo con los ucranianos (en 1932-33). Creo que eso conviene mencionarlo como un antecedente histórico de la lucha", detalla.

    La entrevista tuvo lugar el 22 de noviembre, y el Papa mencionaría varias veces el Holodomor en los días siguientes, en audiencias públicas, el ángelus y en su Carta al Pueblo Ucraniano publicada el viernes 25 de noviembre.

    Reacciones desde Rusia y Buriatia

    En el mismo día de publicación de esta entrevista en America, la prensa rusa, que no publicó en tres días ni una palabra de la Carta del Papa al Pueblo de Ucrania el viernes (aunque VaticanNews la difundió en ruso) se apresuró a publicar en agencia Tass y diario Kommersant, entre otros, el enfado del gobierno de Buriatia y de la portavoz de exteriores rusa. 

    Pantallazos de prensa rusa en reacción a las palabras del Papa sobre brutalidad de tropas rusas en Ucrania
    Pantallazos de prensa rusa en reacción a las palabras del Papa sobre brutalidad de tropas rusas en Ucrania

    Pantallazos de prensa rusa en reacción a las palabras del Papa sobre brutalidad de tropas rusas en Ucrania

    Los chechenos son de tradición musulmana y viven en el Cáucaso; los buriatos son de tradición budista o chamanista, viven junto a Mongolia, son una de las regiones más pobres de Rusia y sus jóvenes figuran desproporcionadamente en las tropas enviadas a Ucrania.

    ACTUALIZACIÓN 29 nov: Al día siguiente, 29 de noviembre, el embajador de Rusia en el Vaticano, Alexander Avdeev, dijo a la agencia rusa RIA Novosti que visitó al servicio de Relaciones Exteriores del Vaticano y expresó una fuerte protesta por las declaraciones del Papa: "Expresé mi indignación por tales insinuaciones y señalé que nada podría sacudir la cohesión y la unidad del pueblo ruso multinacional”.

    Es curioso que Avdeev no haya reaccionado a la Carta del Papa al pueblo ucraniano, donde habla de niños muertos y deportados, lo que sugiere que ha recibido instrucciones desde Moscú sobre este tema concreto de distinguir entre rusos y "otras culturas".

    También se ha quejado el líder del budismo de Buriatia, el lama Damba Ayusheev.
    "De repente e inesperadamente, el jefe de los católicos del mundo se vio obligado a hablar mal de nuestro pueblo. Creo que los latinos europeos no entienden que la vida en la fría Siberia y el Lejano Oriente hace que las personas sean más resistentes, pacientes y resistentes a diversas dificultades. Por lo tanto, nuestro pueblo no es cruel, simplemente se ve obligado a defender reiteradamente y adecuadamente su patria del fascismo, como nuestros abuelos y bisabuelos”, declaró en un mensaje.

    Buriatia está a 7.000 kilómetros de Ucrania y puede ser difícil entender cómo "se ve obligado a defender su patria del "fascismo".

    En realidad, según un estudio de 2012 (Sreda Arena Atlas), del millón de habitantes de Buriatia, son de etnia buriata un 30% de la población. En esta república son ortodoxos rusos un 27% de sus habitantes; cristianos de otras ramas un 6%, budistas un 20%, chamanistas un 2% y un 25% se declaran "espirituales pero no religiosos".

    Distinto es el caso de Chechenia: tiene aproximadamente 1,2 millones de habitantes, el 95% son de etnia chechena y musulmanes. Solo hay 8 templos ortodoxos en todo el país. Los vídeos de combatientes chechenos gritando "Allahu Akbar" en Ucrania, el país de Santa Olga y San Vladimir, los evangelizadores de la Rus' medieval, han sido ampliamente difundidos. 

    Mujeres sacerdote, no; propone puestos administrativos

    En la entrevista en la revista America, también comentan al Papa que, supuestamente, "muchas mujeres se sienten dolidas porque no pueden ser ordenadas sacerdote".

    El Papa responde que la mujer puede tener mucho espacio en el ambiente administrativo de la Iglesia. "Acá, en el Vaticano, los lugares donde hemos puesto mujeres está funcionando mejor. Por ejemplo, en el Consejo de la Economía, que son seis cardenales y seis laicos, hace dos años nombré a cinco mujeres entre los seis laicos y eso es una revolución. La vice gobernadora del Vaticano es una mujer. Cuando una mujer entra en política o en gestionar cosas, generalmente lo hace muy bien. Y son las mujeres, hay muchas economistas, las que están renovando la economía en sentido constructivo".

    También recuerda el Papa que "María es superior a Pedro y marca toda esa línea mística de la Iglesia mujer". "Que la mujer no entre en la vida ministerial [petrina] no es una privación, no. Tu lugar es aquello, que es mucho más importante y eso es lo que nosotros no hemos desarrollado todavía". Luego pone el ejemplo de mujeres con un don especial para detectar si un joven tenía de verdad vocación al sacerdocio. "Mire, no sé por qué, pero si fuera mi hijo, yo impediría que se ordenara sacerdote. Le falta algo", le dijo una mujer a Bergoglio sobre un seminarista. "Y yo le hice caso y le dije al muchacho ‘mirá, este año no te vas a ordenar’. A los tres meses tuvo una crisis y se fue".

    Ni comunismo ni socialismo: ¡las bienaventuranzas!

    Sobre los que acusan al Papa de ser "un socialista, un comunista, un marxista", Francisco responde: "Yo trato de seguir el Evangelio. A mí me ilumina mucho las bienaventuranzas, pero sobre todo el protocolo con el cual vamos a ser juzgados: Mateo 25. Tuve sed y me diste de beber, estuve preso y me visitasteis, estuve enfermo y me cuidaste. ¿Jesús es comunista entonces? El problema que está detrás de esto, que usted tiene razón en tocarlo, es el reduccionismo sociopolítico del mensaje evangélico. ¿Y si yo veo el Evangelio, solamente en modo sociológico, y, sí, soy comunista y Jesús también? Detrás de
    esas bienaventuranzas y de Mateo 25 hay un mensaje que es propio de Jesús. Y eso es ser cristiano. Los comunistas nos robaron algunos valores cristianos", responde con risas.

    Preguntado por el racismo o la discriminación racial en ambientes católicos en EEUU, el Papa responde: "Diría a los católicos afroamericanos que el Papa es consciente de su sufrimiento, que los quiero mucho y que resistan, que no se vayan. El racismo es un pecado contra Dios, intolerable. La Iglesia, pastores y laicos, deben seguir luchando para desterrarlo y por un mundo más justo. Y aprovecho para decir que quiero mucho también a la población originaria de Estados Unidos. Sin olvidarme de los latinos, que son muchos allá".

    Dialogar con China: lento, pero no ve otra vía

    Sobre la situación del acuerdo entre China y la Iglesia, el Papa detalla que allí "no es problema de hablar o silencio. Eso no es la realidad. La realidad es dialogar o no dialogar. Y uno dialoga hasta el punto que se puede". Francisco se inspira en el arzobispo Casaroli que durante la Guerra Fría, en dictaduras comunistas, "fue reestableciendo la jerarquía católica en esos países. Por ejemplo, pienso en un caso, no siempre podían poner como arzobispo de la capital al mejor, sino al posible, según el gobierno. El diálogo es el camino de la mejor diplomacia. Con China yo he optado por la vía del diálogo. Es lento, tiene sus fracasos, tiene sus éxitos, pero no encuentro otra vía".

    P.J.G., ReL

    Vea también     Carta del Papa Francisco a E. Scalfari, no creyente: Podemos "quizas comenzar hacer una parte del camino juntos".