El actor una vez más comparte felizmente su fe y algo de motivación al entrar en la cuarta semana de Cuaresma. En Instagram nos muestra su rincón de oración... y su pijama
Al entrar en la cuarta semana de Cuaresma, es posible que el ayuno y los sacrificios nos resulten un poco complicados. Pero si necesitas un empujón, mira a Mark Wahlberg para obtener un poco de inspiración.
Anteriormente informamos que el actor, padre de cuatro, está ofreciendo alguna motivación para ayunar a través de la aplicación Hallow. Pero, además, para alentar un poco a sus compañeros católicos, Wahlberg ha publicado un video en Instagram para mantener a todos enfocados en la Cuaresma y los sacrificios que debemos hacer para convertirnos en mejores cristianos y humanos.
El actor de Father Stu está un poco despeinado cuando termina sus oraciones matutinas y se dirige a sus fans. Con un pijama perfectamente ambientado, nos recuerda la necesidad de hacer sacrificios en esta cuarta semana de Cuaresma y sugiere darle un respiro a nuestros dispositivos tecnológicos.
Como él mismo señala, cuando se trata de Jesús, «muchos quieren regocijarse con Él, pero pocos están dispuestos a sufrir algo por Él, o con Él. Tenemos que fortalecernos en esta cuarta semana, nos estamos acercando mucho”.
Si bien es posible que nos resulte un poco difícil desconectarnos por completo de la tecnología (después de todo, el propio Wahlberg confía en ella para difundir su mensaje, como señalaron algunas personas), podemos hacer un esfuerzo para usarla solo para cuando sea necesaria.
Si eso es realmente demasiado difícil, podemos intentar reducir sustancialmente el tiempo que pasamos en nuestros teléfonos y tomarnos el tiempo para reflexionar sobre la temporada de Cuaresma u orar.
Los israelitas partieron del monte Hor por el camino del Mar Rojo, para bordear el territorio de Edóm. Pero en el camino, el pueblo perdió la paciencia
y comenzó a hablar contra Dios y contra Moisés: "¿Por qué nos hicieron salir de Egipto para hacernos morir en el desierto? ¡Aquí no hay pan ni agua, y ya estamos hartos de esta comida miserable!".
Entonces el Señor envió contra el pueblo unas serpientes abrasadoras, que mordieron a la gente, y así murieron muchos israelitas.
El pueblo acudió a Moisés y le dijo: "Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti. Intercede delante del Señor, para que aleje de nosotros esas serpientes". Moisés intercedió por el pueblo,
y el Señor le dijo: "Fabrica una serpiente abrasadora y colócala sobre un asta. Y todo el que haya sido mordido, al mirarla, quedará curado".
Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre un asta. Y cuando alguien era mordido por una serpiente, miraba hacia la serpiente de bronce y quedaba curado.
Salmo 102(101),2-3.16-18.19-21.
Señor, escucha mi oración
y llegue a ti mi clamor;
no me ocultes tu rostro
en el momento del peligro;
inclina hacia mí tu oído,
respóndeme pronto, cuando te invoco.
Las naciones temerán tu Nombre, Señor,
y los reyes de la tierra se rendirán ante tu gloria:
cuando el Señor reedifique a Sión
y aparezca glorioso en medio de ella;
cuando acepte la oración del desvalido
y no desprecie su plegaria.
Quede esto escrito para el tiempo futuro
y un pueblo renovado alabe al Señor:
porque él se inclinó desde su alto Santuario
y miró a la tierra desde el cielo,
para escuchar el lamento de los cautivos
y librar a los condenados a muerte.
Evangelio según San Juan 8,21-30.
Jesús dijo a los fariseos:
"Yo me voy, y ustedes me buscarán y morirán en su pecado. Adonde yo voy, ustedes no pueden ir".
Los judíos se preguntaban: "¿Pensará matarse para decir: 'Adonde yo voy, ustedes no pueden ir'?".
Jesús continuó: "Ustedes son de aquí abajo, yo soy de lo alto. Ustedes son de este mundo, yo no soy de este mundo.
Por eso les he dicho: 'Ustedes morirán en sus pecados'. Porque si no creen que Yo Soy, morirán en sus pecados".
Los judíos le preguntaron: "¿Quién eres tú?". Jesús les respondió: "Esto es precisamente lo que les estoy diciendo desde el comienzo.
De ustedes, tengo mucho que decir, mucho que juzgar. Pero aquel que me envió es veraz, y lo que aprendí de él es lo que digo al mundo".
Ellos no comprendieron que Jesús se refería al Padre.
Después les dijo: "Cuando ustedes hayan levantado en alto al Hijo del hombre, entonces sabrán que Yo Soy y que no hago nada por mí mismo, sino que digo lo que el Padre me enseñó.
El que me envió está conmigo y no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que le agrada".
Mientras hablaba así, muchos creyeron en él.
Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.
San Juan Crisóstomo (c. 345-407) presbítero en Antioquía, después obispo de Constantinopla, doctor de la Iglesia Catequesis Bautismal, n° 3, 16 s
«Cuando ustedes hayan levantado en alto al Hijo del hombre, entonces sabrán que Yo Soy»
¿Quieres saber el valor de la sangre de Cristo?... Mira de dónde brotó y cuál sea su fuente. Empezó a brotar de la cruz y su fuente fue el costado del Señor. Pues muerto ya el Señor, dice el Evangelio. Uno de los soldados se acercó con la lanza y le traspasó el costado, y al punto salió agua y sangre (Jn 19,33-34): agua, como símbolo del bautismo; sangre, como figura de la eucaristía. El soldado le traspasó el costado, abrió una brecha en el muro del templo santo, y yo encuentro el tesoro escondido y me alegro con la riqueza hallada…
“Del costado salió sangre y agua.” No quiero, amado oyente, que pases con indiferencia ante tan gran misterio… He dicho que esta agua y esta sangre eran símbolos del bautismo y de la eucaristía. Pues bien, con estos dos sacramentos se edifica la Iglesia: con el agua de la regeneración y con la renovación del Espíritu Santo, es decir, con el bautismo y la eucaristía, que han brotado ambos del costado. Del costado de Jesús se formó, pues, la Iglesia, como del costado de Adán fue formada Eva (Cf. Gn 2,22).
Por esta misma razón, afirma San Pablo: “Somos miembros de su cuerpo, formado de sus huesos” (Cf. Hch 17,29; Gn 2,23), aludiendo con ello al costado de Cristo. Pues del mismo modo que Dios hizo a la mujer del costado de Adán, de igual manera Jesucristo nos dio el agua y la sangre salida de su costado, para edificar la Iglesia. Y de la misma manera que entonces Dios tomó la costilla de Adán, mientras éste dormía, así también nos dio el agua y la sangre después que Cristo hubo muerto. Mirad de qué manera Cristo se ha unido a su esposa, considerad con qué alimento la nutre. Con un mismo alimento hemos nacido y nos alimentamos. De la misma manera que la mujer se siente impulsada por su misma naturaleza a alimentar con su propia sangre, y con su leche a aquel a quien ha dado a luz, así también Cristo alimenta siempre con su sangre a aquellos a quienes Él mismo ha hecho renacer. (EDD)
Oración
Dios todopoderoso, que habéis padecido en el árbol de la cruz,
y particularmente por mis pecados.
Estad conmigo, Santa Cruz de Jesús.
Sed mi amparo, Santa Cruz de Jesús.
Tened piedad de mí, Santa Cruz de Jesús.
Apartad toda pena amarga, Santa Cruz de Jesús.
Poned en mi toda clase de bienes, Santa Cruz de Jesús.
Apartad de mí todo mal, Santa Cruz de Jesús.
Haced que yo prevenga el camino de la Salvación, Santa Cruz de Jesús.
Apartad de mí todo el peligro de la muerte, Santa Cruz de Jesús.
Preservadme de todo peligro corporal y accidente temporal, Santa Cruz de Jesús.
Adoro para siempre la Santa Cruz de Jesús, Jesús Nazareno crucificado, tened piedad de mí y haced que el mal espíritu se vaya de mí para siempre, por todos los siglos. Amén.
Se había casado con una mujer llamada Susana, hija de Jilquías, que era muy bella y temerosa de Dios;
sus padres eran justos y habían educado a su hija según la ley de Moisés.
Joaquín era muy rico, tenía un jardín contiguo a su casa, y los judíos solían acudir donde él, porque era el más prestigioso de todos.
Aquel año habían sido nombrados jueces dos ancianos, escogidos entre el pueblo, de aquellos de quienes dijo el Señor: «La iniquidad salió en Babilonia de los ancianos y jueces que se hacían guías del pueblo.»
Venían éstos a menudo a casa de Joaquín, y todos los que tenían algún litigio se dirigían a ellos.
Cuando todo el mundo se había retirado ya, a mediodía, Susana entraba a pasear por el jardín de su marido.
Los dos ancianos, que la veían entrar a pasear todos los días, empezaron a desearla.
Perdieron la cabeza dejando de mirar hacia el cielo y olvidando sus justos juicios.
Mientras estaban esperando la ocasión favorable, un día entró Susana en el jardín como los días precedentes, acompañada solamente de dos jóvenes doncellas, y como hacía calor quiso bañarse en el jardín.
No había allí nadie, excepto los dos ancianos que, escondidos, estaban al acecho.
Dijo ella a las doncellas: «Traedme aceite y perfume, y cerrad las puertas del jardín, para que pueda bañarme.»
En cuanto salieron las doncellas, los dos ancianos se levantaron, fueron corriendo donde ella,
y le dijeron: «Las puertas del jardín están cerradas y nadie nos ve. Nosotros te deseamos; consiente, pues, y entrégate a nosotros.
Si no, daremos testimonio contra ti diciendo que estaba contigo un joven y que por eso habías despachado a tus doncellas.»
Susana gimió: «¡Ay, qué aprieto me estrecha por todas partes! Si hago esto, es la muerte para mí; si no lo hago, no escaparé de vosotros.
Pero es mejor para mí caer en vuestras manos sin haberlo hecho que pecar delante del Señor.»
Y Susana se puso a gritar a grandes voces. Los dos ancianos gritaron también contra ella,
y uno de ellos corrió a abrir las puertas del jardín.
Al oír estos gritos en el jardín, los domésticos se precipitaron por la puerta lateral para ver qué ocurría,
y cuando los ancianos contaron su historia, los criados se sintieron muy confundidos, porque jamás se había dicho una cosa semejante de Susana.
A la mañana siguiente, cuando el pueblo se reunió en casa de Joaquín, su marido, llegaron allá los dos ancianos, llenos de pensamientos inicuos contra Susana para hacerla morir.
Y dijeron en presencia del pueblo: «Mandad a buscar a Susana, hija de Jilquías, la mujer de Joaquín.» Mandaron a buscarla,
y ella compareció acompañada de sus padres, de sus hijos y de todos sus parientes.
Todos los suyos lloraban, y también todos los que la veían.
Los dos ancianos, levantándose en medio del pueblo, pusieron sus manos sobre su cabeza.
Ella, llorando, levantó los ojos al cielo, porque su corazón tenía puesta su confianza en Dios.
Los ancianos dijeron: «Mientras nosotros nos paseábamos solos por el jardín, entró ésta con dos doncellas. Cerró las puertas y luego despachó a las doncellas.
Entonces se acercó a ella un joven que estaba escondido y se acostó con ella.
Nosotros, que estábamos en un rincón del jardín, al ver esta iniquidad, fuimos corriendo donde ellos.
Los sorprendimos juntos, pero a él no pudimos atraparle porque era más fuerte que nosotros, y abriendo la puerta se escapó.
Pero a ésta la agarramos y le preguntamos quién era aquel joven.
No quiso revelárnoslo. De todo esto nosotros somos testigos.» La asamblea les creyó como ancianos y jueces del pueblo que eran. Y la condenaron a muerte.
Entonces Susana gritó fuertemente: «Oh Dios eterno, que conoces los secretos, que todo lo conoces antes que suceda,
tú sabes que éstos han levantado contra mí falso testimonio. Y ahora voy a morir, sin haber hecho nada de lo que su maldad ha tramado contra mí.»
El Señor escuchó su voz
y, cuando era llevada a la muerte, suscitó el santo espíritu de un jovencito llamado Daniel,
que se puso a gritar: «¡Yo estoy limpio de la sangre de esta mujer!»
Todo el pueblo se volvió hacia él y dijo: «¿Qué significa eso que has dicho?»
El, de pie en medio de ellos, respondió: «¿Tan necios sois, hijos de Israel, para condenar sin investigación y sin evidencia a una hija de Israel?
¡Volved al tribunal, porque es falso el testimonio que éstos han levantado contra ella!»
Todo el pueblo se apresuró a volver allá, y los ancianos dijeron a Daniel: «Ven a sentarte en medio de nosotros y dinos lo que piensas, ya que Dios te ha dado la dignidad de la ancianidad.»
Daniel les dijo entonces: «Separadlos lejos el uno del otro, y yo les interrogaré.»
Una vez separados, Daniel llamó a uno de ellos y le dijo: «Envejecido en la iniquidad, ahora han llegado al colmo los delitos de tu vida pasada,
dictador de sentencias injustas, que condenabas a los inocentes y absolvías a los culpables, siendo así que el Señor dice: 'No matarás al inocente y al justo.'
Conque, si la viste, dinos bajo qué árbol los viste juntos.» Respondió él: «Bajo una acacia.»
«En verdad - dijo Daniel - contra tu propia cabeza has mentido, pues ya el ángel de Dios ha recibido de él la sentencia y viene a partirte por el medio.»
Retirado éste, mandó traer al otro y le dijo: «¡Raza de Canaán, que no de Judá; la hermosura te ha descarriado y el deseo ha pervertido tu corazón!
Así tratabais a las hijas de Israel, y ellas, por miedo, se entregaban a vosotros. Pero una hija de Judá no ha podido soportar vuestra iniquidad.
Ahora pues, dime: ¿Bajo qué árbol los sorprendiste juntos?» El respondió: «Bajo una encina.»
En verdad, dijo Daniel, tú también has mentido contra tu propia cabeza: ya está el ángel del Señor esperando, espada en mano, para partirte por el medio, a fin de acabar con vosotros.»
Entonces la asamblea entera clamó a grandes voces, bendiciendo a Dios que salva a los que esperan en él.
Luego se levantaron contra los dos ancianos, a quienes, por su propia boca, había convencido Daniel de falso testimonio
y, para cumplir la ley de Moisés, les aplicaron la misma pena que ellos habían querido infligir a su prójimo: les dieron muerte, y aquel día se salvó una sangre inocente.
Salmo 23(22),1-3a.3b-4.5.6.
El Señor es mi pastor,
nada me puede faltar.
El me hace descansar en verdes praderas,
me conduce a las aguas tranquilas
y repara mis fuerzas.
Me guía por el recto sendero,
Aunque cruce por oscuras quebradas,
no temeré ningún mal,
porque Tú estás conmigo:
tu vara y tu bastón me infunden confianza.
Tú preparas ante mí una mesa,
frente a mis enemigos;
unges con óleo mi cabeza
y mi copa rebosa.
Tu bondad y tu gracia me acompañan
a lo largo de mi vida;
y habitaré en la Casa del Señor,
por muy largo tiempo.
Evangelio según San Juan 8,1-11.
Jesús fue al monte de los Olivos.
Al amanecer volvió al Templo, y todo el pueblo acudía a él. Entonces se sentó y comenzó a enseñarles.
Los escribas y los fariseos le trajeron a una mujer que había sido sorprendida en adulterio y, poniéndola en medio de todos,
dijeron a Jesús: "Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio.
Moisés, en la Ley, nos ordenó apedrear a esta clase de mujeres. Y tú, ¿qué dices?".
Decían esto para ponerlo a prueba, a fin de poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, comenzó a escribir en el suelo con el dedo.
Como insistían, se enderezó y les dijo: "El que no tenga pecado, que arroje la primera piedra".
E inclinándose nuevamente, siguió escribiendo en el suelo.
Al oír estas palabras, todos se retiraron, uno tras otro, comenzando por los más ancianos. Jesús quedó solo con la mujer, que permanecía allí,
e incorporándose, le preguntó: "Mujer, ¿dónde están tus acusadores? ¿Alguien te ha condenado?".
Ella le respondió: "Nadie, Señor". "Yo tampoco te condeno, le dijo Jesús. Vete, no peques más en adelante".
Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.
San Juan Pablo II (1920-2005) papa Mulieris dignitatem, c. 5
“El que esté sin pecado que le tire la primera piedra”
Cristo es aquel que “sabe lo que hay en el interior del hombre” (Jn 2, 25), en el hombre y en la mujer. Conoce la dignidad del hombre, lo que vale a los ojos Dios. Con su mismo ser, Cristo confirma para siempre este valor. Todo lo que dice y todo lo que hace tiene su definitivo cumplimiento en el misterio pascual de la redención. La actitud de Jesús frente a las mujeres que encuentra a lo largo de su camino durante su ministerio mesiánico es el reflejo del designio eterno de Dios que, creando a cada una de ellas, la escoge y la ama en Cristo (cf Ef 1,1-5)… Jesús de Nazaret confirma esta dignidad, la recuerda, la renueva, hace de ella un componente del mensaje del Evangelio y de la redención para el cual es enviado al mundo…
Jesús entra en la concreta situación histórica de estas mujeres, situación agravada por la herencia del pecado. Esta herencia se reconoce notablemente por la costumbre de discriminar a la mujer frente al hombre, y queda marcada por ella. Desde este punto de vista, el episodio de la mujer sorprendida en adulterio es particularmente elocuente. Al final, Jesús le dice: “No peques más”, pero antes despierta la conciencia de pecado en los hombres que la acusan… Parece que Jesús dice a los acusadores: esta mujer, con todo su pecado ¿no hace visible y por encima de todo también vuestras propias transgresiones, vuestra injusticia masculina, vuestros abusos?
Aquí se encierra una verdad que vale para todo el género humano… Se deja sola a una mujer, se la expone a la opinión pública con “su pecado”, siendo así que detrás de su pecado se esconde un hombre pecador, culpable del pecado de ella, corresponsable de este pecado. Y sin embargo, el pecado del hombre no atrae la atención, se pasa bajo el silencio… ¡Cuántas veces la mujer, de esta manera, se lo carga todo ella sola!... ¡Cuántas veces se queda sola, abandonada con su maternidad, y el hombre, el padre del niño, no quiere aceptar su responsabilidad! Y junto a las numerosas madres solteras en nuestra sociedad, debemos pensar también en aquellas que, muy a menudo, bajo diversas presiones, incluso por parte del hombre culpable “se liberan” del hijo antes de su nacimiento. Sí, “se liberan”, pero ¿a qué precio?. (EDD)
Oración
Gracias, Dios Padre Bueno, por el amor que nos tienes; porque nos has creado a tu imagen y semejanza en la condición de varón y mujer; para que, reconociéndonos diferentes, busquemos complementarnos: el varón como apoyo de la mujer y la mujer como apoyo del varón.
Gracias, Padre bueno, por la mujer y su misión en la comunidad humana.
Te pedimos
Te pedimos por la mujer que es hija: que sea acogida y amada por sus padres, tratada con ternura y delicadeza.
Te pedimos por la mujer que es hermana: que sea respetada y defendida por sus hermanos.
Te pedimos por la mujer que es esposa: que sea reconocida, valorada y ayudada por su esposo, compañero fiel en la vida conyugal; que ella se respete y se dé a respetar, para vivir ambos la comunión de corazones y anhelos que se prolongan en la fecundidad de una nueva vida humana, participando así en la máxima obra de la creación: el ser humano.
Te pedimos por la mujer que es madre: que reconozca en la maternidad el florecimiento de su feminidad. Creada para la relación, sea sensible, tierna y abnegada en la educación de cada hijo; con la dulzura y la fortaleza, la serenidad y la valentía, la fe y la esperanza que van forjando la persona, el ciudadano, el hijo de Dios.
Te pedimos por las mujeres buenas y generosas que han entregado su vida para realizar la nuestra.
Te pedimos por las mujeres que se sienten solas, por las que no encuentran sentido a su vida; por las marginadas y usadas como objeto de placer y de consumo; por las que han sido maltratadas y asesinadas.
Que colaboremos juntos
Te pedimos, Padre Bueno, por todos nosotros, varones o mujeres; que nos sepamos comprender, valorar y ayudar mutuamente, para que en la relación, amable y positiva, colaboremos juntos al servicio de la familia y de la vida.
Te lo pedimos por intercesión de la siempre Virgen María de Guadalupe, Mujer, Esposa y Madre Buena, llena de fe humilde y valiente, que nos acompaña, sostiene y conduce a tu Hijo Cristo Jesús, el cual vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
Por Rodrigo Aguilar Martínez, obispo de Matehuala, presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Familiar de la conferencia episcopal mexicana
Separado de su esposa, ha podido vivir en castidad gracias a la Eucaristía, la misa y el rezo del santo rosario. Ella buscó la nulidad de su matrimonio, pero él está seguro de que ella siempre será su esposa y siempre orará por ella, para que tal vez algún día regrese…
Rafael García Flores, nació en la Ciudad de México, tiene 48 años y es padre de dos hijos. Vive actualmente en Detroit (Michigan, Estados Unidos). Vive separado de su esposa. Es un sobreviviente del divorcio, pero ante Dios siempre tendrá una esposa. A pesar de todos sus sufrimientos y complicaciones, ha encontrado en la mirada de la Virgen de Guadalupe un refugio de castidad y de servicio a su prójimo. Esta es su historia.
Vivir como separado
Rafael tiene estudios de ingeniería y también estudió una maestría en Ingeniería electrónica en Nuevo México. Tiene dos hijos. Actualmente vive separado de su esposa. Un divorcio los separó del sacramento del matrimonio. Ella después se casó nuevamente, explica Rafael.
«Yo sigo como padre de familia y sigo orando por ella; y ahora me enfoco mucho en mis hijos. Realmente el cambio que hubo en mi vida, después de casi ocho años, fue el reencuentro con mi fe.»
Rafael, con un grupo junto a la imagen de la Virgen.
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«Como bien dicen, ‘de lo malo, siempre hay algo ahí escondido’, y yo lo he encontrado gracias a este evento de la vida.»
Heridas en el corazón
Rafael comparte que la separación, el divorcio de su esposa, fue doloroso para él y para sus hijos, que en ese entonces eran pequeños (de 2 y 4 años de edad).
Pero para Rafael, esta separación ha contribuido a un cambio radical en lo que estaba haciendo antes y en sus prioridades.
«Realmente fue un sufrimiento, pero creo que fue una puerta que se abrió desde que yo dejé de vivir mi fe como algo sólo de domingo, algo que estaba ahí sólo por tradición y después del dolor del divorcio, se convirtió en una convicción muy fuerte.»
Dolor y conversión
Para Rafael, esa conversión cambió su relación con Jesús, con sus hijos y con sus papás.
«Ellos encontraron otras cosas a través de mi conversión, ellos tuvieron su conversión también», declara.
Su papá falleció hace tres años, pero le dijo a Rafael en su lecho de muerte que realmente fue una bendición el que haya sucedido esta separación y divorcio a pesar del sufrimiento que pasó, porque de esto vino todo lo demás, todas las gracias y bendiciones.
«Con todas las personas creo que he cambiado, he encontrado lo que tengo que hacer. He puesto mis prioridades y entiendo que ahora es tratar de hacer lo mejor por los demás, no por nosotros. Realmente he encontrado mucha paz.»
El día en que su esposa se marchó
El día que sucedió la separación, el momento en que se fue su esposa, el abandono, fue un momento bastante inesperado. Esa semana fue un proceso decisivo en su vida, recuerda Rafael.
«Gracias a Dios nuestros padrinos de boda son amigos míos. Entonces ese mismo día los contacté y me ofrecieron su casa para estar en ese momento y al día siguiente fuimos a misa.»
Un regalo inesperado: El poder del santo rosario
Recuerda Rafael que al salir de misa llegó una persona que, sin preguntar, le dijo: «Ten esto«. Era un escapulario rosario, y desde ese día, lo conserva. Nunca supo quién fue esa persona y de dónde salió.
El rosario hace que Rafael se encuentre muy pegado a la Virgen.
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«Y ahí empezó toda mi conversión. Desde hace ocho años no he dejado de rezar el rosario.»
«Yo nunca había rezado el rosario con mis padres, pero desde ese día, empecé a rezarlo diario.»
«Mis papás se unieron y mi papá murió rezando el rosario.»
Relata Rafael que su papá murió de cáncer, pero pudo conversar con él mucho y platicar. Su padre comulgó todos los días y el último día de su vida fue el sacerdote a su casa y le dio la comunión. Rafael considera que este suceso es un milagro del Santo Rosario.
«El rosario es la espada, pero el rosario bien rezado, porque podemos repetirlo sin entender lo que estamos diciendo”.
«El rosario, el Ave María, realmente es una oración a Jesús.»
«La santa misa y comulgar es fundamental»
Rafael comulga cada semana y, normalmente, más de una vez va a misa entre semana. Los viernes va con sus hijos a misa en inglés. Los sábados va a la iglesia que está cerca, en la parroquia de la Sagrada Familia, a la misa en español, y los domingos participa en una misa en latín.
«Más o menos así se mueven mis fines de semana. La misa es la oración más grande, es la que nos tiene que cambiar. Es participar y cambiar para ser mejores», asegura.
La castidad es posible para un divorciado
Rafael confiesa algo muy personal: «He vivido en castidad todo este tiempo que he estado separado y divorciado.»
«No me queda la menor duda -opina- de que la mayoría de los matrimonios católicos no viven un matrimonio de castidad y de entrega. Mi matrimonio no lo viví de una manera católica pero ahora me mantengo en castidad gracias a los sacramentos.«
Errores
Rafael entendió que tuvo que haber cambiado mucho antes; y como todo pecador, reconoce que a veces se cae, pero tiene claro adónde tiene que ir a reconciliarse: «Les digo a mis hijos que somos imperfectos, pero la grandeza de ser imperfectos es reconocer y poder ir a buscar ayuda a Jesús, y esa ayuda es el perdón.»
Rafael con sus dos hijos, ante la imagen de una Virgen de Guadalupe.
Cortesía
Respecto a sus hijos, explica que «a ellos les tocó sufrir desde temprano y yo les he dicho que en la vida seguro naces, mueres y vas a sufrir. Entonces, si ya sabemos eso y sabemos que el sufrimiento probablemente más grande, va a venir de las personas que más queremos, entonces qué hacemos con ese problema. Pues la solución es el perdón.«
«Amor sin sufrimiento no es amor y el sufrimiento nos tiene que llevar al perdón. Y eso lo saben mis hijos sin que lo hayan leído en ningún libro.»
El perdón: «Estaría dispuesto a recibirla de nuevo»
Para Rafael, el perdón no es algo que digas «hoy perdono y se acaba». El perdón se da a diario, porque el recuerdo siempre está. Entonces, el perdón se da cada mañana. Es la elección de perdonar constantemente.
«Cuando me preguntan si aún amo a mi esposa… Yo creo que todos amamos a nuestra esposa, aunque ella se haya vuelto a casar. La amo, pero la manera en que la amo es diferente.»
«Y sí estaría dispuesto -añade- a recibirla de nuevo, claro que sí, habría un proceso de sanación adicional, pero no veo por qué no. Si ella está encontrando a Jesús, sí, pero si no, pues para qué voy a regresar al mismo pasado donde vivía alejado de Dios.»
¿Volverse a casar?
Él no había pensado volver a casarse. No lo había pensado así los primeros años, pero su esposa buscó una anulación y la Iglesia le dijo que no.
«Yo por mi lado no la estaba buscando, pero mi esposa la buscó y fue rechazada.»
Recuerda Rafael: «Con eso seguimos algunos años, pero cinco años después del rompimiento yo dije: ‘¿Señor, quieres que cargue esta cruz? Me tienes que decir qué quieres que haga’. Fue un Viernes Santo, había una cruz grande y había dos personas cargando la cruz, una del lado izquierdo y una del lado derecho. Yo estaba en las bancas del lado izquierdo y le dije al Señor: ‘Si quieres que cargue esta cruz, tienes que decirme’.»
Entonces ocurrió algo inesperado.
Del lado derecho se cansó una persona y otra se ofreció a ayudarle. De mi lado había otra persona y sentí el llamado de ayudarle. Recuerdo que le dije: ‘Si quieres que cargue esa cruz, ayúdame a cargarla, pero me tienes que llamar por nombre’. Y en ese momento la persona que estaba cargando la cruz del lado derecho me dijo: ‘Rafael, ven a cargar la cruz’.»
Fue una respuesta difícil, fuerte, pero clara. Desde entonces, estoy aquí, orando por ella, por mi esposa.
La Virgen es quien lo sostiene
«En cuanto a mi relación con la Virgen María de Guadalupe, ha sido algo extraordinario», asegura.
Para Rafael García la vida no ha sido fácil, él lo expresa diciendo que pudo tirarse al alcohol, a las drogas o sufrir depresión, después de que su esposa lo abandonara, pero fue Dios quien lo cuidó de perderse.
Y gracias a su voluntad dijo sí, al amor de la Virgen de Guadalupe. Un sí a su santo rosario y eso le permitió lograr lo imposible: la castidad, el perdón y el amor por sus hijos y por su esposa a pesar de lo grande de la herida que tiene en su corazón.
Pero él no deja de orar, de rezar, de servir y seguir la voz de Dios dentro de su corazón. Tal vez algún día despierte con alguien tocando a su puerta y tal vez sea su esposa. Si no sucede así, quedará para siempre su testimonio, porque fue más grande su amor que su resentimiento.
Los aspectos espirituales de la condición humana pueden dar lugar a necesidades espirituales que pueden acentuarse ante la enfermedad o situaciones vitales difíciles.
(ZENIT Noticias / Copenhagen, 16.03.2023).- Una investigación publicada en Science Direct muestra que «las necesidades espirituales son comunes entre los daneses”. En efecto, una de las sociedades más secularizadas del mundo se convierte en sujeto de estudio y los resultados “tienen importantes implicaciones para las políticas de salud pública y la atención clínica».
Por cuanto refiere la investigación, «Los aspectos espirituales de la condición humana pueden dar lugar a dolor y sufrimiento espirituales, especialmente ante la enfermedad o situaciones vitales difíciles. Un volumen creciente de investigaciones documenta los efectos de la religiosidad, la espiritualidad, el significado y el propósito en la salud. Sin embargo, en las sociedades supuestamente laicas, las cuestiones espirituales rara vez se abordan en la atención sanitaria. Éste es el primer estudio a gran escala que examina las necesidades espirituales en la cultura danesa, y el mayor estudio sobre necesidades espirituales realizado hasta la fecha».
El estudio «Spiritual needs in Denmark: a population-based cross-sectional survey linked to Danish national registers» («Necesidades espirituales en Dinamarca: una encuesta transversal basada en la población y vinculada a los registros nacionales daneses») fue realizado con “un total de 26.678 participantes que respondieron a la encuesta (25,6%). De los participantes incluidos, 19.507 (81,9%) declararon al menos una necesidad espiritual fuerte o muy fuerte en el último mes. Los daneses puntuaron más alto en las necesidades de paz interior, seguidas de las de generatividad, luego las existenciales y, por último, las religiosas. Afiliarse como religioso o espiritual, meditar o rezar con regularidad, o declarar un estado de salud bajo, una satisfacción vital baja o un bienestar bajo aumentaba las probabilidades de tener necesidades espirituales”.
Todo esto hace que «La atención a la dimensión espiritual de la salud está justificada como parte de una atención holística y centrada en la persona en lo que denominamos sociedades “postseculares”», dice el estudio. Y añade: «Las investigaciones futuras deberían informar sobre cómo abordar las necesidades espirituales en poblaciones sanas y enfermas de Dinamarca y otros países europeos, así como sobre la eficacia clínica de tales intervenciones».
Evidencias del estudio
Por cuanto reporta el informe, «Aunque existe mucha bibliografía sobre la atención espiritual y el efecto positivo de la religión y la espiritualidad en muchos resultados sanitarios, los estudios científicos sobre cómo experimentan las necesidades espirituales las poblaciones de sociedades supuestamente seculares son prácticamente inexistentes. Los aspectos espirituales de la condición humana pueden dar lugar a necesidades espirituales que pueden acentuarse ante la enfermedad o situaciones vitales difíciles. A pesar de las recomendaciones de hace décadas, las cuestiones espirituales rara vez se abordan en la atención sanitaria en lo que denominamos sociedades “postseculares”. La mayoría de las pruebas sobre las necesidades espirituales en los daneses, que deberían considerarse postseculares y no seculares, se han aportado de forma cualitativa. Por lo tanto, todavía no está claro si las necesidades espirituales están cuantitativamente presentes en los daneses».
También se refiere que «Dichas pruebas tendrían importantes implicaciones para las políticas de salud pública y la atención clínica, y respaldarían los esfuerzos y las recomendaciones para incluir la atención de los asuntos espirituales como parte de una atención holística y centrada en el paciente en la sociedad danesa». En el estudio reportado «Se realizaron búsquedas en PubMed desde el inicio hasta el 6 de febrero de 2023 con el término: (“secular” OR “post-secular” OR “post-secular”) AND (“spiritual needs” OR “spiritual need” OR “spiritual concern”), que arrojaron 27 resultados. Dado que sólo se consideraron pruebas cuantitativas de poblaciones seleccionadas al azar, se incluyeron 0 estudios. Las pruebas disponibles sobre las necesidades espirituales proceden predominantemente de muestras europeas relativamente pequeñas en diferentes poblaciones enfermas, en las que no fue posible buscar o comparar sistemáticamente. Hay muchas pruebas disponibles sobre el bienestar espiritual, pero la medida clínicamente importante de las necesidades espirituales está muy poco estudiada en el sistema sanitario danés (y en otros), donde se recomienda un enfoque holístico y centrado en el paciente que incluya la atención de los asuntos espirituales».
«AMÉN. Francisco responde»: estreno el 5 de abril... y dirigida por Jordi Évole
El Papa protagoniza un especial titulado "AMÉN. Francisco responde", en el que charla de forma distendida con diez jóvenes escogidos
Este cinco de abril, Miércoles Santo, aparecerá el Papa en televisión, algo que suele ser habitual, pero no tanto en el formato escogido esta vez. Francisco charlará sentado, en español, y de forma distendida con diez jóvenes, de diferentes edades, procedencias y con experiencias muy diversas, sobre temas como feminismo, aborto o pérdida de fe.
Titulado "AMÉN. Francisco responde" y dirigido por el periodista español Jordi Évole, y por su colaboradora Màrius Sánchez, el especial supone algo novedoso para un Papa. Nunca antes ha sido grabada por una cámara una conversación tan cercana entre un Pontífice y diez jóvenes de entre 20 y 25 años.
"Bienhallados, ¿cómo les va? Muy pronto se vienen cositas", dice el Papa Francisco en una promoción compartida por Disney, en la que utiliza una expresión muy propia de los influencers de hoy en día.
"Aprendí mucho de ustedes"
Entre los temas que el Papa aborda en su charla está el feminismo, el papel de la mujer en la Iglesia, el aborto, la pérdida de la fe, la homosexualidad, los abusos en la Iglesia, el racismo, o el bullying.
El encuentro entre el Papa y los diez jóvenes se grabó el pasado mes de junio de 2022 en el Pigneto, uno de los barrios más alternativos de Roma. El propio Papa Francisco ha dicho: "Yo aprendí mucho de ustedes en este encuentro pastoral. Les agradezco el bien que me han hecho".
Para Évole y Sánchez, directores del especial, este trabajo ha supuesto "una oportunidad única de juntar a dos mundos que normalmente no se tocan, de hacer dialogar a una de las personas más influyentes del mundo con un grupo de jóvenes cuyas vidas a veces chocan frontalmente con los postulados de la Iglesia. Y ha supuesto un acto de una gran generosidad, tanto por parte del Papa Francisco como por parte de los diez jóvenes".
"Que el Papa Francisco se siente a dialogar con jóvenes que están en la periferia de la Iglesia católica con esta honestidad y cercanía le da un enorme valor a este especial. Fue un encuentro único y estamos muy orgullosos de poder descubrírselo al mundo", ha señalado Sofía Fábregas, vicepresidenta de producción de Disney+ en España.
Puedes ver aquí el tráiler oficial del nuevo especial de Disney+ con el Papa.
No es la primera vez que el Papa colabora con el famoso entrevistador español Jordi Évole. En marzo de 2019 se emitió en la cadena La Sexta una larga entrevista con Francisco. Un encuentro que se centró en la cuestión de los refugiados.
Un año después, en marzo de 2020, en plena pandemia del coronavirus, el Papa se conectó de nuevo con Évole, esta vez por videollamada. Francisco fue uno de los invitados de La Sexta en el especial sobre el confinamiento. Sanitarios, pensadores, trabajadores de la limpieza... y un Papa explicaron cómo vivían aquellos tiempos.
Para vivir el espíritu de la Cuaresma en familia, podemos establecer propósitos comunes para cada día de la Cuaresma.
Miércoles de Ceniza: Asistiré con toda mi familia a la iglesia para recibir la ceniza. Jueves después de Ceniza: Leeré un pasaje del evangelio sobre la Pasión de Jesús para conocer más de Él. Viernes después de Ceniza: Haré un sacrificio en la comida por amor a Jesús. Sábado después de Ceniza: Rezaré un misterio del Rosario por todos los que están alejados de Jesús. I Domingo de Cuaresma: Me confesaré con mucha devoción para renovar mi amistad con Jesús. Lunes I semana de Cuaresma: Cumpliré con mis responsabilidades con alegría y sin quejarme. Martes I semana de Cuaresma: Haré un acto de caridad con alguien más sin que nadie se de cuenta. Miércoles I semana de Cuaresma: Hablaré sólo cosas buenas y positivas de los demás. Jueves I semana de Cuaresma: Rezaré un Padrenuestro con toda mi familia antes de comer pidiendo por las familias que no están unidas. Viernes I semana de Cuaresma: Haré un sacrificio por amor a Jesús. Sábado I semana de Cuaresma: Rezaré un misterio del Rosario ofreciéndolo por los que están en pecado mortal. II Domingo de Cuaresma: Visitaré a Jesús durante 15 minutos en el sagrario. Lunes II semana de Cuaresma: Daré algo mío a alguien que lo necesite más que yo. Martes II semana de Cuaresma: Cumpliré con mis responsabilidades con alegría y sin quejarme. Miércoles II semana de Cuaresma: Haré un acto de caridad sin que nadie se de cuenta. Jueves II semana de Cuaresma: Leeré un pasaje del evangelio sobre la Pasión de Jesús para conocer más de Él. Viernes II semana de Cuaresma: Rezaré el Vía Crucis. Sábado II semana de Cuaresma: Rezaré un misterio del Rosario por los sacerdotes y misioneros. III Domingo de Cuaresma: Invitaré a misa a algún familiar o amigo que esté alejado de Dios. Lunes III semana de Cuaresma: Ordenaré aquella área de mi casa que tengo más descuidada. Martes III semana de Cuaresma: En la comida platicaremos de las cosas buenas que hemos recibido de Dios. Miércoles III semana de Cuaresma: Haré un acto de caridad por alguien más sin que se den cuenta. Jueves III semana de Cuaresma: Hablaré sólo cosas buenas y positivas de los demás. Viernes III semana de Cuaresma: Perdonaré de corazón a todas las personas con las que pueda estar enojada o alejada. Sábado III semana de Cuaresma: Rezaré un misterio del Rosario ofreciéndolo por todos los que aún no están bautizados. IV Domingo de Cuaresma: Comulgaré con mucha devoción. Lunes IV semana de Cuaresma: Leeré un pasaje del evangelio sobre la Pasión de Jesús para conocer más de Él. Martes IV semana de Cuaresma: Cumpliré con mis responsabilidades con alegría y sin quejarme. Miércoles IV semana de Cuaresma: Daré algo mío a alguien que lo necesite más que yo. Jueves IV semana de Cuaresma: Rezaremos en familia antes de ir a dormir pidiendo por las familias desunidas. Viernes IV semana de Cuaresma: Rezaré el Vía Crucis. Sábado IV semana de Cuaresma: Rezaré un misterio del Rosario ofreciéndolo por los que están en pecado mortal. V Domingo de Cuaresma: Visitaré a Jesús durante 15 minutos en el sagrario. Lunes V semana de Cuaresma: Haré un sacrificio en la comida por amor a Jesús. Martes V semana de Cuaresma: Cumpliré con todas mis responsabilidades con alegría y sin quejarme. Miércoles V semana de Cuaresma: Compartiré un consejo con alguien que lo necesite. Jueves V semana de Cuaresma: Rezaré un Padrenuestro por el Santo Padre. Viernes V semana de Cuaresma: Haré tres sacrificios ofreciéndolos por el arrepentimiento de los pecadores. Sábado V semana de Cuaresma: Rezaré un misterio del Rosario por el arrepentimiento de las personas que ofenden a Dios. Domingo de Ramos: Participaré de los oficios del Domingo de Ramos. Lunes Santo: Escribiré una carta para cada uno de los miembros de mi familia agradeciéndoles por su amor. Martes Santo: Haré un sacrificio en la comida por amor a Jesús. Miércoles Santo: Haré un acto de caridad sin que nadie se de cuenta. Jueves Santo: Asistiré a los oficios para agradecer a Jesús que se quedó en la Eucaristía. Viernes Santo: Rezaré el Vía Crucis en una iglesia. Sábado Santo: Rezaré un Rosario para acompañar a María en su dolor. Domingo de Resurrección: ¡ALEGRÍA! Asistiré a misa para celebrar la victoria de Jesús sobre el pecado. (catequesisenfamilia.org)