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domingo, 14 de mayo de 2023

Lima (Perú): Así funciona una gran red solidaria de parroquias

PERU


Un ejemplo que sirve para América Latina, continente que suele estar afectado por diversas crisis

Este 5 de mayo, la Organización Mundial de la Salud anunció el fin de la emergencia sanitaria a nivel internacional desatada por la pandemia del coronavirus. No obstante, la lucha contra el virus -que cambió la manera de vivir de millones de personas alrededor del mundo en los últimos tres años- aún no ha llegado a su fin.

En efecto, a pesar de que continúan las dudas sobre la evolución del coronavirus y posibles nuevas variantes, a lo largo de estos años se han contabilizado a nivel oficial 6.9 millones de muertes. Y América Latina ha sido uno de los continentes más afectados.

En el caso de Perú, la pandemia de coronavirus ha dejado más de 200.000 personas fallecidas. Sin embargo, a pesar del dolor generado durante todo ese tiempo, desde diversas organizaciones vinculadas a la Iglesia lo único que se hizo fue estar al lado de los más vulnerables y ofrecer esperanza en cada momento.

PERU
Lima y un ejemplo de red solidaria

Precisamente, de la mano del «brazo social» de la Iglesia, Cáritas, se ha destacado el ejemplo de ayuda en los momentos más difíciles, como ha acontecido con la crisis del coronavirus.

«Perú ha sido uno de los países más impactados por la crisis sanitaria y esto nos ha afectado a todos, especialmente a los que ya vivían en una situación de precariedad, vulnerabilidad y exclusión. A partir del 2020, debido a la pandemia, se organizaron alrededor de 2200 ollas comunes solo en Lima para que comunidades enteras puedan luchar contra el hambre», recuerda Cáritas Lima a través de su sitio web.

PERU
Resultados

Una potente red solidaria

Pero el trabajo de Cáritas va mucho más allá de crisis puntuales, pues su accionar es en todo momento y lugar.

Más acá en el tiempo, tal cual recuerda la propia Arquidiócesis de Lima, durante el llamado urgente a la solidaridad debido a las lluvias y huaicos (desplazamientos de tierra), más de 70 parroquias se sumaron a la convocatoria a favor de las personas damnificadas para ayudarlas con víveres y donativos.

«Este esfuerzo humano no solo representó un desafío logístico para convertir las parroquias en centros de acopio, también nos recuerda que la Iglesia se moviliza y es promotora de una gran red de solidaridad y hermanamiento», señala un pasaje de la nota difundida por la Arquidiócesis de Lima.

El encargado de reafirmar esto con su testimonio –principalmente en cuanto a poner la mirada en los más necesitados- fue el propio arzobispo de Lima, monseñor Carlos Castillo, quien afirmó lo siguiente:

«Frente a la gravedad de los problemas que afligen a las familias y personas más vulnerables, la labor de Cáritas nos recuerda que la indiferencia o el individualismo no son el camino. Nos dice que nos necesitamos todos y nos debemos ayudar los unos a los otros».





Ayuda humanitaria multiplicada

Todo esto ha posicionado a Lima como un ejemplo de potente red solidaria a nivel de parroquias, algo digno de observar en diversas partes de América Latina donde las crisis –políticas, sociales, económicas, sanitarias y hasta catástrofes naturales-  suelen ser recurrentes. Los datos de alguna manera avalan todo esto.

Hasta el momento, según informó la propia Arquidiócesis de Lima, han sido más de 140 toneladas de víveres, kits de aseo y frazadas para más de 9.300 personas en Perú. Pero esto, se subraya, «no hubiese sido posible sin la participación activa de nuestros sacerdotes, agentes pastorales, jóvenes voluntarios y familias enteras que, semana a semana, contribuyeron con sus donaciones de manera desinteresada».

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Un servicio a favor de los más vulnerables

En cuanto a reportes proporcionados por Cáritas Lima, se continúa, cerca de 80 comunidades religiosas (entre parroquias, colegios y congregaciones) acudieron al Arzobispado de Lima para entregar sus donativos.

«Esta red de hermanamiento se convirtió en un solo cuerpo que, conformado por distintos miembros, cada uno y sus distintos dones, son la base de nuestra labor solidaria», agregó Cáritas.

Pablo Cesio - Aleteia Perú

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lunes, 1 de mayo de 2023

Sacerdote da una lección a fieles que no aportaban en la colecta de Misa

colecta

Créditos: Giselle Vargas, ACI Prensa..

La Santa Iglesia Católica tiene la misión de predicar el Evangelio de Jesucristo, la misión más importante de toda la historia.

Para llevar a cabo este mandato de Jesús, también se necesitan recursos materiales que ayuden a mantener gastos generales de un templo o a brindar asistencia a los más necesitados.

Sin embargo, muchas parroquias sufren por falta de fondos económicos para hacer frente a sus obligaciones y deben recurrir a auténticos “milagros” para poder pagar la cuentas.

Sacerdote da una lección a fieles que no aportaban en la colecta de Misa

Esto es lo que le pasó a un sacerdote, quien compartió en Twitter lo que una vez tuvo que hacer porque los fieles de su parroquia no aportaban en la colecta.

El usuario @SacerdosMariae, un sacerdote diocesano secular, respondió a un tweet -que hoy a sido eliminado- y dejó el testimonio de lo que hizo para llamar la atención de los feligreses frente a este problema.

El sacerdote comenta:

“En una parroquia que me pasaba eso, un domingo celebré sin luz (ni, por tanto, micrófonos). La corté yo. Les dije que se arrimaran que no iba a esforzar la voz, y la próxima trajeran velas de casa para alumbrar. Tras la misa, conté delante de ellos la / colecta (6€) [Euros].

Les dije: 6×4=24. La luz son 200, el agua 40, formas, vino y cirios 60. 276 € faltaban para los 300 que se gastaron. Así van las cosas. Hasta que no entre más que salga, cada vez contaremos con menos cosas. Al domingo siguiente ya se presentaron con billetes”.

Más allá de la forma particular que este sacerdote encontró para llamar la atención de los fieles sobre las necesidades de la parroquia, todos los católicos necesitamos tomar conciencia de la importancia de ayudar económicamente a nuestras iglesias.

Por un lado, al no aportar, dejamos se observar uno de los Preceptos de la Iglesia. Según el Catecismo, el quinto precepto de la Iglesia es “Ayudarás a satisfacer las necesidades de la Iglesia”. Esto significa, explica el Catecismo , “que los fieles están obligados a ayudar con las necesidades materiales de la Iglesia, cada uno según su capacidad”. (CIC 2043) Esta obligación también se establece en el Código de Derecho Canónico  (CDC 222).

Por supuesto que cada uno debe aportar según sus posibilidades, pero siempre se puede hacer algo. Tomar conciencia de la importancia de la misión de la Iglesia en este mundo debería impulsarnos a ayudar más. Muchas parroquias se ven seriamente obstaculizadas en el servicio que podrían brindar a la Iglesia y sus comunidades por falta de recursos económicos.

Pero más allá del precepto, los católicos que no apoyan a la Iglesia Católica se están perdiendo los beneficios espirituales de dar. En última instancia, todo pertenece a Dios de todos modos. Todo lo que tenemos es un regalo de Él, incluso si pensamos que lo hemos ganado. Dios, no el dinero, es nuestra verdadera fuente de vida.

¿Qué piensas de la acción de este sacerdote?

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Vea también      Sermón sobre la limosna - Santo Cura de Ars
























jueves, 12 de enero de 2023

La Iglesia ayudó a 4 millones de niños gracias a la Jornada de la Infancia Misionera


La jornada infantil de Obras Misionales Pontificias, que se celebra cada mes de enero, recaudó el año pasado más de 12 millones de euros, con los que se financiaron más de 2.500 proyectos. 

«La Iglesia quiere ser familia para todos los niños del mundo; queremos que todos, y sobre todo los que más sufren, sientan que la Iglesia les cuida, les atiende y les da hermanos por todo el mundo que rezan por ellos, que les quieren y que les cuidan». Así define el director nacional de Obras Misionales Pontificias-España, el sacerdote José María Calderón, la Jornada de la Infancia Misionera que la Iglesia celebra cada mes de enero.

Una jornada similar a la del Dómund, pero que pone el acento en la capacidad de los más pequeños para convertirse en discípulos de Jesús para otros niños. En los países de habla hispana, se celebra este domingo, 15 de enero (allí donde no es tradición celebrar la visita de los Reyes Magos, la Jornada se ha celebrado el día 6).

Cifras impresionantes

José María Calderón repasa para Aleteia los elocuentes números de la campaña de 2022: «España fue en 2022 el país que más aportó a la campaña de Infancia Misionera, con más de 2 millones de euros recaudados (2.171.733,25€). Todo ese dinero se repartió en 35 países diferentes. Y en todo el mundo, se recaudaron más de 12 millones de euros (12.166.862,69€), que permitieron ayudar a más de 4 millones de niños, repartidos en 1.118 territorios de misión, a través de 2.577 proyectos relacionados con la educación, la salud, la protección de la vida y la evangelización».

Alimentos, generadores eléctricos, ayuda a embarazadas…

Generadores para tener luz en internados de Nigeria; mobiliario y alimentos para escuelas en Uganda, o casas de acogida para embarazadas en Tailandia son algunos de los proyectos que se levantaron gracias a lo recaudado por la Infancia Misionera. Una Jornada que custodia la niñez en todas sus etapas, incluso antes del nacimiento: «En Sierra Leona -explica Calderón-, el país con mayor mortalidad de madres gestantes y niños recién nacidos, la infancia misionera ayuda a las madres para que no se complique la situación en el embarazo, para que estén asistidas durante el parto, y para que se quedan en las misiones durante los primeros meses, y así enseñarles a cuidar a sus hijos».

Y concluye: «Necesitamos niños misioneros, familias misioneras, que ayuden a otros niños del mundo a recibir el cariño y el cuidado de Dios a través de la Iglesia, rezando por ellos y ayudándoles en lo que necesiten».

José Antonio Méndez, Aleteia 

Vea también       La Misión de la Iglesia y nuestra Misión: Fundamento eclesiológico de la Misón


















martes, 1 de diciembre de 2020

¿Por qué ayudar en la formación de seminaristas y sacerdotes? Una viuda relata su experiencia

 María Dolores, en un acto de CARF junto a uno de los seminaristas a los que ayuda en su formación


Muchos seminaristas y sacerdotes de todo el mundo no tienen posibilidad de formarse para poder responder desde sus misiones pastorales a los retos del mundo de hoy. Ya sea porque provienen de diócesis pobres o que sufren la persecución, estos jóvenes (y sus obispos) necesitan la ayuda de los católicos de Occidente para impulsar de esta manera a las Iglesias de estos lugares.

Para ello nació CARF (Centro Académico Romano Fundación), que desde hace más de 30 años ha dado becas a cientos de sacerdotes y seminaristas, algunos de ellos ahora obispos y líderes eclesiales. Y lo han podido realizar gracias a la ayuda desinteresada de numerosos benefactores que han entendido la importancia de ayudar en la formación de los futuros sacerdotes. Una de ellas es María Dolores Cuadrado, viuda de 82 años, abuela de 20 nietos y bisabuela de otros tres niños. Desde hace años colabora con esta fundación y explica así por qué lo hace:

«Sin sacerdotes no hay eucaristía»

“Os contaré cómo empecé a colaborar con CARF. Desde muy pequeña mi padre me enseñó lo importante que era para la Iglesia que existieran Sacerdotes Santos y que un sacerdote es algo muy importante para la iglesia.

En Valladolid, teníamos una beca para un seminarista al que mi padre conocía y trataba. Cuando mi padre falleció y me acaba de casar, mi marido Mariano siguió ayudando a los seminaristas. Y cuando Mariano se fue al Cielo, quise implicarme más en esa colaboración para seguir ayudando a los sacerdotes.

Conocí CARF en un viaje a Roma y a Pamplona, y allí vi in situ los seminarios y lo que hacía esta Fundación por la formación de los sacerdotes.

El lema que oí a Alejandro Cantero, entonces director de CARF, que buscaba fondos para sacar adelante el CARF, llenó mi corazón de fuerza para trabajar: `Sin sacerdotes no hay eucaristía y sin eucaristía no hay Iglesia´.

Me entusiasma experimentar que, con mi granito de arena, podía ayudar a que un seminarista pudiera ser sacerdote con una beca de estudios. Desde el 2008 tengo la alegría de tener una beca anual.

Como son muchos años, han sido varios los sacerdotes a los que he podido ayudar. De los últimos me acuerdo de d. Félix Amani Luboya de Tanzania. En estos momentos colaboro con un sacerdote de Japón, D. Akira Kirishima.

Akira Kirishima es un sacerdote de Japón becado por CARF

Akira Kirishima es un sacerdote de Japón, ayudado por María Dolores

En uno de los viajes a Roma que organiza CARF, conocí a un Obispo de Uganda que nos daba las gracias por ayudar a sus seminaristas a formarse y a esparcir la semilla del evangelio en su país. Son países que tienen pocos medios económicos y gracias a la ayuda de muchos colaboradores, pueden contar con una buenísima formación para sus seminaristas.

En esta pandemia tan grande que estamos sufriendo, estos sacerdotes han dado consuelo a muchas personas. En mi ciudad, Valladolid, durante el confinamiento han fallecido bastantes amigos y conocidos. El desconsuelo de las familias de no poder acompañarle ni poder celebrar un funeral se aminoraba con las misas que estos sacerdotes, desde Pamplona, celebraban ofreciéndolas personalmente por la persona que había muerto. ¡A todos los que les di esa posibilidad lo agradecieron tanto!

En mi casa, mis hijos y mis nietos colaboran y están felices que yo tenga esa ilusión. En Nochebuena suelo darles unos sobres con algo de dinero como regalo. Uno de mis nietos me dejó en mi mesilla (y lo sigue haciendo) el mismo sobre que le había dado con unas palabras: “Para los curillas de la abuela”.

Por experiencia propia yo os animaría a que ayudarais y buscarais ayuda para estos seminaristas. La cantidad es la que podáis. Dios la multiplica, pero la oración por ellos esa no tiene límites”, concluye María Dolores.

ReL

Vea también    La Vocación de Andrés  y Juan (hoy celebramos su fiesta de San Andrés)



miércoles, 15 de mayo de 2019

¿Cómo conseguir que tus hijos hagan los encargos de casa?

¿Es una lucha titánica? ¿Ocurre en todas las familias que los encargos son tan difíciles de cumplir? Ten en cuenta algunas pautas y conseguirás que en tu casa todo vaya mejor

SAD
Además de los “padres helicóptero” y los “cortacésped”, muchos lectores coincidirán en que existen también los padres “coche escoba”. Podríamos llamar así a los que se encargan de recoger lo que el niño va desperdigando por la casa: juguetes, zapatos, calcetines, libros, chándal, comida…
No sé si os habrá ocurrido alguna vez, pero llegan visitas a casa y tienes la sensación de que en cualquier momento podría aparecer una cuchara de postre entre dos cojines del sofá. O temes que vuestro perro aparezca con un calcetín en la boca. Parecen escenas de películas de Macaulay Culkin pero son tan reales…
Casi todos los padres del mundo coinciden en que los encargos son clave en la educación de los hijos y que es imprescindible ir  adjudicando tareas familiares a los pequeños. Sin embargo, ya inmersos en la vida práctica, algunos tiran la toalla pronto porque eso requiere tiempo, paciencia, supervisión… Normalmente lo que a un padre o a una madre le falta es tiempo, así que prefiere abdicar y hacer las cosas por sí mismo: “así acabamos antes”. Sí, pero… no hemos educado al niño.

¿Cómo conseguir que los hijos cumplan sus encargos?

Galería fotográfica 
  1. Recuerda que no estáis en el Ejército ni en la Marina. Es tu familia. Los encargos son obligaciones, pero están motivadas por el amor y eso lo cambia todo. No se trata de cumplir el deber por el deber, sino de educar a tus hijos. Piensa cómo quieres que ellos sean el día de mañana como colegas, padres o esposos.
  2. No olvides que los encargos son hábitos. Por lo tanto, lograrás éxitos con la repetición de actos. Un día y otro, una semana y otra. El niño irá de menos a más, pero para eso necesita hacer del acto una costumbre en su rutina. Eso se logra a base de semanas y meses. Además, ten en cuenta que hay niños a los que les cuesta muy poco incorporar hábitos mientras que otros necesitan más tiempo porque tienden a la dispersión o la creatividad. Ten paciencia, pero no te rindas enseguida. Piensa que a los 2-3 años los pequeños ya son capaces de tener encargos, así que no los sobreprotejas y confía en ellos.
  3. Que conozcan el sentido de su encargo. Si saben por qué hacen las cosas, les costará menos hacerlas. Nos pasa a todos. Explícales que sois un equipo y que ellos son imprescindibles en ese puesto (por ejemplo, el de tener recogidos los juguetes por la noche).
  4. Ve por delante y serás su líder. Papá y mamá son los referentes más claros de un niño. Si papá pone la mesa y descarga el lavaplatos, al niño le va a costar muy poco hacerlo. Si papá deja los zapatos tirados por el salón, el niño creerá que no es importante recoger los suyos. Ser ejemplares es una parte fundamental de la educación familiar.
  5. Acompáñalos si es necesario. La tentación de hacerlo tú mismo es permanente, pero no hay que ceder. Solo en el caso de que veas que el encargo se cumple mejor entre dos o que necesita unos días de aprendizaje contigo puedes acompañar a tu hijo. Si no, deja que aprenda solo. Eso le dará autonomía que es algo muy necesario en los niños.
  6. Muestra qué positivo es que el niño haga su encargo. Dale las gracias cuando haya hecho su encargo. O felicítalo. Comenta sus logros y que él vea lo orgullosos que estáis de él.
  7. Aprende a delegar. Ni se te ocurra reasumir tareas por el hecho de que el niño las hace más lentamente. No te dé miedo a que rompa un plato o un vaso.
  8. Revisa que las tareas que has otorgado al niño sean las más apropiadas para su edad. Pero sin miedo. Los niños son capaces de muchas cosas desde pequeños. Por ejemplo, si tiene entre 2 y 3 años el menor puede limpiar la mesa después de las comidas, recoger juguetes, o lavarse los dientes.
  9. Envíalos a algunos campamentos y actividades fuera de casa. Allí deberán dar cuenta a otros responsables y eso les hará ver que los encargos no son una manía de papá y mamá sino que forman parte del trabajo en sociedad. Habla con los monitores del campamento sobre este punto y marcad objetivos en la misma línea: hacerse la cama, higiene personal, tareas comunes…

Dolors Massot, Aleteia





























martes, 5 de febrero de 2019

Laicos: Gigante dormido 4b: Laicado cristiano maduro


Laicos: Gigante dormido

   “la Iglesia no está verdaderamente fundada, ni vive plenamente, ni es signo perfecto de Cristo entre los hombres, mientras no exista y trabaje con la Jerarquía un laicado propiamente dicho. Porque el Evangelio no puede quedar profundamente grabado en las mentes, la vida y el trabajo de un pueblo sin la presencia activa de los laicos. Por ello, ya desde la fundación de la Iglesia se ha de atender sobre todo a la constitución de un laicado cristiano maduro” (Concilio Vaticano II, AG 21).

¿Crees que forma parte de un laicado cristiano maduro? Vea los síntomas



¿Qué es lo que le ata a usted?



martes, 23 de agosto de 2016

Logra así que tus hijos tomen responsabilidades en el hogar

Tareas para todos y tácticas para que se impliquen

Logra así que tus hijos tomen responsabilidades en el hogar

Aunque tradicionalmente la mamá es el ‘alma’ del hogar, es cada vez más común que ella pase pocas horas del día en casa por compromisos de trabajo o de otra índole. Es por esto que para que un hogar sea mantenido eficientemente, es preciso la colaboración de papá e hijos.

Cuando en un hogar se siente la participación de cada miembro de la familia, se respira también un ambiente de mayor unión familiar. Y es que cada miembro del grupo, por joven que sea, puede aportar su grano de arena para ayudar en las tareas que a diario hay que realizar en casa.

Las responsabilidades en el hogar para cada miembro de la familia no solo facilitan la vida de los padres. También están ligadas a la educación de virtudes como la responsabilidad, la autonomía y la autoestima.

Los chicos, por ende, se sienten miembros activos de su familia y saben que de ellos depende en parte el buen funcionamiento de su hogar.

Consejo familiar
Debido al trabajo de los padres, a los horarios de los colegios y otras actividades, es buena idea convocar a todos los miembros de la familia a una reunión periódica para analizar cuáles son las tareas necesarias para que el hogar marche eficientemente y cómo distribuirlas equitativamente.

En dicho consejo familiar, es importante que los chicos participen en la enumeración de las tareas que debe realizarse a diario, semanal o mensualmente, pues su iniciativa (en vez de una lista elaborada por papá y mamá) es fundamental para el éxito del plan.

También se deben elaborar planes de rotación para algunos trabajos un poco más tediosos como lavar los platos después de la comida o sacar la bolsa de la basura.

Logra así que tus hijos tomen responsabilidades en el hogar


Tareas para todos
Estos son algunas de las labores que se pueden compartir entre hijos y padres, las cuales harán la vida mucho más fácil para todos en casa:
  • Antes de salir para el colegio o el trabajo, cada miembro de familia dejará su cama tendida y el cuarto en orden. Si los más pequeños aún no saben tender la cama, pueden dejar las sábanas en orden para quien la tienda.
  • Puede haber un plan de rotación para la hora de la cena así: Quien pone la mesa para comer durante una semana, ayudará a mamá o a papá con el lavado y secado de los platos a la siguiente, turnándose con los otros hermanos.
  • Picar los vegetales para la comida.
  • Limpieza de los basureros de toda la casa.
  • Tomar nota sobre detalles de mantenimiento y asegurarse de que estos sean efectuados ya sea por ellos mismos, o por papá y mamá. Tal es el caso de: reemplazo de bombillos dañados, manchas en las paredes, grifos con goteras, etc.
  • Si hay una mascota, cuidar que tenga comida y bebida y que el lugar donde permanece se mantenga limpio. Si se tiene un perro, llevarlo de paseo diariamente.
  • Cortar el césped (si lo hay) o regar las plantas de interior.
  • Los más pequeños pueden tener tareas como revisar que el gas y los fogones de electricidad estén apagados antes de irse a la cama; estar pendiente de que no queden luces prendidas en las habitaciones si no se necesitan.
Artículo originalmente publicado por lafamilia.info

lunes, 22 de agosto de 2016

El banco dominical o cómo evitar préstamos abusivos

La unidad crediticia de una parroquia de EE.UU.: créditos de poco monto y una tasa de interés de 8 por ciento anual.


El banco dominical o cómo evitar préstamos abusivos

Jaime Septién, aleteia
Muchas iniciativas, inspiradas en el pensamiento social de la Iglesia católica, surgieron y siguen surgiendo en Estados Unidos, sin que obtengan el beneficio de aparecer en los grandes medios de comunicación, concentrados en el sensacionalismo y la noticia “que sangra”. Pero eso no obsta para que existan y puedan ser reproducidas.

Tal es el caso de la parroquia de Santa Ana, en Arlington (Virginia, Estados Unidos), que está decidida, desde 1949, a apoyar a los fieles en sus necesidades de crédito.

Una de cada cinco familias católicas en Estados Unidos admite haber tomado un crédito comercial abusivo. Ante ese hecho, la Unión Federal de Crédito de Santa Ana ha dicho “basta”.

La unidad crediticia funciona con un pequeño grupo de voluntarios y dos empleados de tiempo parcial. Con una salvedad: también trabaja los domingos, después de las misas de la mañana y del mediodía.
El aval de los créditos no son propiedades o un historial crediticio limpio, sino la fidelidad a la parroquia.

Los feligreses son los dueños del organismo financiero cuya única misión es proveer de una alternativa a los fieles de la parroquia frente a los altos intereses cobrados por las tarjetas de crédito o de los prestamistas usureros.

En general, los créditos son de poco monto y con una tasa de interés de 8 por ciento anual.

La Unión de Crédito sigue todas las regulaciones federales en la materia, a la manera de las grandes uniones como USAA o Navy Federal, pero con personal mayormente voluntario.

Situada en el salón de calderas de la Iglesia, tiene 300.000 dólares en activos, no ofrece tarjetas de crédito o débito ni cuentas de cheques.

Actualmente tiene 180 miembros, todos parroquianos de Santa Ana, quienes obtienen un dividendo competitivo (cerca del uno por ciento mensual) en cuentas de ahorros aseguradas federalmente.

Pero el corazón de la misión es otorgar préstamos personales dirigidos a personas que, de lo contrario, podrían convertirse en víctimas de prestamistas con intereses de 100 y hasta 500 por ciento.

Santa Ana podría parecer la única en su tipo en Estados Unidos, pero no es así. Influidas por la EncíclicaRerum Novarum del Papa León XIII, muchas parroquias en la Unión Americana han abierto sus propias opciones de crédito y ahorro.

De hecho, la primera Unión de Crédito fue el Banco de Santa María, fundada en 1908 por Pierre Hevey, un sacerdote franco-canadiense en Manchester, New Hampshire.

En la actualidad, solamente quedan 100 uniones de crédito en las parroquias de Estados Unidos, aunque llegaron a ser 1.224 en 1960.

La de Santa Ana no es la mayor, pero indudablemente es un modelo que toda parroquia podría seguir, para sacar del agujero creditico en el que muchos depredadores, institucionales o no, meten a los fieles en dificultades.

Con información de The Catholic Herald (Arlington, VA)

martes, 8 de julio de 2014

Adopte a un cura...




Un estudio de la Universidad de Chicago reveló que los sacerdotes eran los profesionales más felices del mundo. Escritor, maestro o artista eran otros de los empleos "más felices”. Todos tienen en común la entrega a los demás y el sueldo bajo.

Pero más allá del romanticismo, ser sacerdote cuesta dinero. Por ejemplo, una casulla tiene un precio de entre 90 euros y 2.000 euros. O sin ir más lejos, la formación de un seminarista, por ejemplo, puede costar 140 euros diarios; y en muchas ocasiones, no termina con los años de preparación al sacerdocio.

Una vez ordenados, algunos se ocupan de más de una parroquia y tienen que recorrer muchos kilómetros al día con el gasto que supone en combustible.

Además, el sacerdote lo es 24 horas al día y tiene que estar localizable en su celular en cualquier momento.

Todo lo que cuesta llegar a ser y ser un cura lo ha calculado la diócesis francesa de Normandía. Por eso, han ideado la campaña online "Adopta un cura”. Quieren recaudar fondos para sus sacerdotes.
Así, cada católico puede aportar dinero para algún gasto en concreto. Por ejemplo, se pueden dar 140 euros para la formación de un seminarista; 50 para la vestimenta de un sacerdote; 80 para gasto de gasolina o 10 para una canasta de alimentos.

Con el lema: "Apoye a su pastor”, la web www.soutienstoncure.com facilita a los católicos de Francia destinar sus donativos a esas necesidades que muchas veces pasan desapercibidas.