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viernes, 3 de julio de 2026

Lefebvrianos arrepentidos: Roma difunde las nuevas normas para acogerlos

Los sacerdotes que abandonen el lefebvrismo deben buscar un obispo o congregación que les quiera acoger; los laicos siguen otro procedimiento.

Las ordenaciones ilícitas lefebvristas fueron declaradas acto cismático, y algunos pueden arrepentirse y dejar el lefebvrismo

Las ordenaciones ilícitas lefebvristas fueron declaradas acto cismático, y algunos pueden arrepentirse y dejar el lefebvrismo

    Varias horas después de publicarse en medios vaticanos el decreto de excomunión de los consagrantes y consagrados en la ilícita ordenación de obispos de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) en Ecône (Suiza), el portal vaticano VaticanNews ha difundido datos sobre el procedimiento que deberán seguir clérigos y laicos que quieran abandonar el lefebvrismo y ser admitidos en la plena comunión con la Iglesia Católica.

    En el pasado los arrepentidos solían ser remitidos a la Comisión Ecclesia Dei, en el Vaticano, que trataba con los adherentes a la liturgia tradicional, pero en 2019 el Papa Francisco disolvió Ecclesia Dei. Ahora, Doctrina de la Fe es quien establece el proceso e itinerario, y está enviando instrucciones a través de las nunciaturas para obispos y superiores de congregaciones y fraternidades.

    Condiciones para sacerdotes ex-lefebvristas

    Un sacerdote que decida abandonar la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, que está en situación de cisma, y quiera volver a la plena comunión con la Iglesia Católica ha de aceptar el Concilio Vaticano II y la legitimidad de la misa Novus Ordo, aunque puede él permanecer vinculado al rito tradicional.

    Ese sacerdote deberá "encontrar un Ordinario (obispo diocesano, superior mayor de institutos religiosos clericales de derecho pontificio y de sociedades clericales de vida apostólica de derecho pontificio, etc.) dispuesto a acogerlo ad experimentum", por un periodo de prueba no menor a 1 año ni superior a 3.

    Cuando encuentre a tal superior dispuesto a acogerle, el sacerdote deberá «escribir de su puño y letra una carta al Santo Padre en la que se presente y solicite la remisión de las censuras en que haya incurrido por haber recibido la ordenación de un obispo excomulgado o irregular, o bien por haber ingresado posteriormente en la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, aun habiendo sido ordenado válida y legítimamente».

    El sacerdote deberá adjuntar asimismo el certificado de ordenación sacerdotal y presentar, fechadas y firmadas, la Professio fidei (Profesión de fe) y la Formula adhaesionis (Fórmula de adhesión).

    La Fórmula de adhesión compromete al sacerdote a guardar fidelidad al Papa y a abstenerse de atacarlo públicamente, así como a su magisterio. Además, acepta la doctrina expuesta en el número 25 de la constitución dogmática conciliar Lumen gentium sobre la adhesión al magisterio de la Iglesia. Declara igualmente que considera válida la celebración de la Misa según los ritos promulgados por Pablo VI y Juan Pablo II y que acepta las normas del Código de Derecho Canónico promulgado por Juan Pablo II.

    El sacerdote deberá hacer llegar al Papa estos documentos (la carta, el certificado de ordenación, la Profesión de fe y la Fórmula de adhesión) por medio del Ordinario, «quien manifestará en la carta de acompañamiento su disponibilidad para acogerlo ad experimentum en su diócesis o en su instituto».

    Una vez recibida esa documentación en el Vaticano, Doctrina de la Fe emitirá un rescripto de remisión de las censuras, autorizando al Ordinario a recibir al sacerdote solicitante «por un período de prueba de al menos un año y no superior a tres, al término del cual podrá procederse a su incardinación», es decir, podrá ser parte de esa diócesis o instituto.

    Laicos exlefevrianos dos tipos: imputables e inimputables

    Entre los laicos que estuvieron implicados en la FSSPX y desean abandonarla para volver a la plena comunión con la Iglesia, se dan dos situaciones posibles y se ha de examinar caso a caso.

    «La imputabilidad requiere pleno conocimiento y consentimiento deliberado», señala el documento del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Pone ejemplo de laicos a los que se les puede imputar su pertenencia clara a la FSSPX: los pertenecientes a la Tercera Orden de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X y los que participan habitualmente en las celebraciones de la FSSPX compartiendo formalmente sus posiciones doctrinales.

    Los que estén bajo pena imputable deberán hacer «un acto formal de plena adhesión a la doctrina y de obediencia a la jerarquía católica, bajo la jurisdicción del Ordinario del lugar, garante de la unidad de la Iglesia particular».

    Para eso, el arrepentido deberá presentar a su obispo la Professio fidei y la Formula adhaesionis, fechadas y firmadas. «Una vez obtenida la documentación, el Ordinario del lugar se encargará de acoger al fiel laico en el plazo y de la forma que considere más oportunos».

    El documento precisa que «no deben considerarse imputables: los laicos que hayan frecuentado la Fraternidad Sacerdotal San Pío X únicamente por motivos litúrgicos o espirituales; los laicos que, aun siendo conscientes de las tensiones con la Santa Sede, no rechacen el Magisterio ni la autoridad del Romano Pontífice».

    Para estos laicos no imputables, bastará con que acudan «a un sacerdote en plena comunión con la Iglesia, con la decisión de no frecuentar en el futuro la Fraternidad Sacerdotal San Pío X».

    ¿Adónde ir?

    Como explica la norma, los clérigos ex-lefebvrianos pueden buscar ser acogidos por cualquier obispo o por cualquier congregación religiosa (agustinos, jesuitas, salesianos, etc...). Sin embargo, muchos obispos y congregaciones tienen poca sensibilidad respecto a la liturgia tradicional y su espiritualidad.

    Por eso, puede ser más frecuente que muchos acudan a institutos que tienen permiso para usar la liturgia y disciplina tradicional, que surgieron a partir de 1988, con el impulso del Motu Proprio Ecclesia Dei (de San Juan Pablo II). Estos institutos, a menudo fundados por ex-lefebvristas que deseaban conservar la unidad con Roma y también su tradición litúrgica, están ausentes en muchos países y diócesis, y en muchas sufren cierta hostilidad de la jerarquía diocesana local.

    Fieles en la Vigilia Pascual de 2025, con la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro, en México

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    Las opciones más populares pueden ser:

    • La Fraternidad Sacerdotal de San Pedro (FSSP), fundada en 1988 por exlefevrianos, que hoy tiene unos 350 sacerdotes y 150 seminaristas, con presencia en EEUU, Canadá y varios países de Europa y Latinoamérica (en España, en Asidonia-Jerez).
    • El Instituto Cristo Rey Sumo Sacerdote (ICRSS / ICRSS), fundado en 1990, con unos 120 sacerdotes, 110 seminaristas y 50 oblatas, con cierto énfasis en la belleza, música sacra y arte. Tiene comunidades en EEUU, Francia, Italia, Reino Unido y algunos países africanos. En España están en Madrid, en la iglesia Nuestra Señora de la Paz, con actividades en otras ciudades.
    • El Instituto del Buen Pastor (IBP), fundado en 2006, con unos 50 sacerdotes y 40 seminaristas, con presencia en Francia, Colombia, Polonia, Italia. Acostumbran a hablar de la doctrina con una "hermenéutica de la continuidad" (herencia de Benedicto XVI).
    • Administración Apostólica Personal San Juan María Vianney, con presencia solo en la diócesis de Campos (Brasil), con unos 30 sacerdotes. Regularizaron su situación con el Vaticano en 2002.
    • Hay algunas comunidades de sacerdotes seculares en comunión con Roma que usan la liturgia tradicional y se organizan según las normas de los Oratorios de San Felipe Neri (por ejemplo, en Birmingham y Londres).
    • Por último, dentro de órdenes religiosas hay algunas comunidades de rito tradicional como los dominicos de San Vincente Ferrer en Chémeré-le-Roi (Francia) , los benedictinos de Barroux, los de Nursia, etc... 
    • ReL




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