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martes, 14 de febrero de 2023

Las víctimas de fecundaciones anónimas se organizan: sufren por la identidad que se les negó


Por interés propio (en el caso de los contratantes) o por razones comerciales (en el caso de la empresa intermediaria), la donación anónima de esperma genera en el adolescente que conoce su origen un gran sufrimiento por pérdida de su sentido de la identidad.

 

Saber que fue concebido a sabiendas de que se le privaba de la identidad paterna, y como parte de una transacción comercial, provoca angustia cada año a miles de jóvenes que descubren que su origen es una donación anónima de esperma. 

Con motivo de la ley de Colorado de 2022 que empieza a poner en el centro del debate a esas víctimas, Devorah Goldman, trabajadora social y ex asesora en el Senado estadounidense, además de colaboradora en numerosos medios de comunicación, ha expuesto algunos datos al respecto en Public Discourse (los ladillos son de ReL):

Los perjuicios a largo plazo de la donación anónima de esperma

En junio de 2022, Colorado se convirtió en el primer estado en aprobar una ley que instituye protección para las "personas concebidas por donantes", individuos creados mediante donación anónima de esperma. La ley refleja la extraña realidad de su vida: entre otras cosas, les concede el "derecho" a conocer la identidad de sus padres biológicos al cumplir los 18 años. También les permite conocer, antes de esa edad, su historial médico paterno.

La ley es un intento tecnocrático de arreglar un sistema que, en el mejor de los casos, es moralmente ambiguo, y que ha ido siendo parcheado con poca consideración hacia sus "productos": los muchos niños que vinieron al mundo sin forma de conocer a sus padres biológicos.

De la cultura del secreto a la pérdida de identidad

Las estadísticas sobre cuántos niños han nacido en Estados Unidos gracias a la donación anónima de esperma no están claras, pero en 1979 se estimaba que 250.000 personas habían sido concebidas de ese modo, y desde entonces han proliferado los bancos de esperma.

El negocio de la donación de esperma se diseñó originalmente para proteger la confidencialidad de los donantes y los padres; durante un tiempo, muchos médicos inseminaban artificialmente solo a mujeres casadas y, por supuesto, los matrimonios se limitaban a uniones heterosexuales. Se construyó una cultura del secreto en torno al deseo de proteger a las parejas que luchaban contra la infertilidad. A menudo, a los niños nunca se les decía la verdad sobre su filiación.

Eso ha cambiado, ya que las mujeres solteras y las que mantienen relaciones homosexuales recurren cada vez más a los bancos de esperma con la esperanza de ser madres. Los médicos han aceptado esta tendencia, y miles de niños han crecido sabiendo que sus padres nunca tuvieron la intención de conocerlos.

En otras palabras, la cultura del secretismo en torno al uso de la donación de esperma se ha desvanecido, pero la identidad de los donantes de esperma anónimos sigue manteniéndose oculta. Al mismo tiempo, es fácil descubrir el propio historial genético a través de servicios de genealogía como Ancestry.com o 23AndMe.

La odisea de Eli

Todo esto ha tenido consecuencias humanas alarmantes. En junio de 2019, el New York Times publicó un artículo fotográfico de Eli Baden-Lasar, un joven que se ha dedicado a viajar durante años por el país para conocer y fotografiar a los muchos medio hermanos que descubrió a través de un registro de hermanos de donante.

Sus dos madres nunca le ocultaron que el padre de Eli era un donante anónimo, pero a los once años empezó a presionarlas para que le dieran más información sobre ese hombre. Le dieron una fotocopia de un cuestionario que su donante había rellenado en el banco de esperma.

Como escribió Eli, "recuerdo que llevaba el formulario en la mochila, lo llevaba al colegio y, de vez en cuando lo estudiaba, cuando me acordaba de que lo tenía. Tenía la sensación del tacto: esa persona había utilizado su mano para responder a las preguntas; podía ver dónde había tachado cosas. No es que estuviera tan desesperado por imaginar quién era; me bastaba con tener la prueba de que era real, vinculado con lo que soy y, sin embargo, como mostraba aquel documento, totalmente separado. El formulario lo hacía concreto, aunque inescrutable. También me dio la sensación de que existía ese mundo más amplio, ese proceso y esa burocracia sobre los que se asentaba mi existencia. Era una forma de ayudarme a entenderme a mí mismo".

Mientras Eli rastreaba a sus docenas de hermanos, empezó a experimentar una "sensación de haber sido producido en masa". Quería que sus fotografías sirvieran para corregir esa sensación; como escribió: "El trabajo emocional del proyecto pretendía ser casi reparador: una respuesta a la naturaleza comercial del banco de esperma y al intercambio económico que nuestros padres hicieron para crearnos".

La historia de Eli es un ejemplo del tipo de problemas que surgen incluso cuando la industria de la fertilidad hace las cosas "bien". Puede que se sienta justificadamente abrumado al saber que probablemente nunca conocerá a su padre ni a todos sus hermanos, pero se cumplieron los términos del acuerdo con su madre. Otro adolescente en una situación similar se enteró de que su padre biológico, que había proporcionado esperma para al menos veinticuatro hijos, es portador de un trastorno genético que provoca un defecto cardíaco potencialmente mortal. Ambos casos, aunque preocupantes, estaban dentro de los parámetros legales.

Los casos de fraude

A veces, el engaño traspasa los límites legales. En abril de 2022, Netflix estrenó el documental Our Father [Nuestro padre], que detalla cómo el doctor Donald Cline, especialista en fertilidad de Indiana, engendró más de noventa hijos utilizando su propio esperma para inseminar a docenas de clientes sin su conocimiento.

Casos similares de "fraude de fertilidad" han salido a la luz en todo el país en las últimas décadas y con la creciente popularidad de los servicios de genealogía, cada vez es más difícil mantenerlos en secreto.

Estas revelaciones pueden ser demoledoras. Pero este tipo de fraude se considera sobre todo un delito contra las mujeres que quedan embarazadas con esperma del hombre equivocado. Texas y Arkansas, por ejemplo, tienen leyes que prohíben específicamente esta práctica, y los fiscales federales han utilizado leyes antifraude de aplicación general y otros estatutos penales para acusar a los médicos que hayan participado en fraudes de fertilidad. Para los niños implicados, sin embargo, hay poco recurso legal o consideración. Nadie puede elegir a sus padres biológicos, por supuesto, pero en el caso de la mayoría de las "personas concebidas por donantes" anónimos, el plan siempre fue dejarlos en la oscuridad de una forma u otra.

Los esclavistas hacían lo mismo

Existen inquietantes paralelismos históricos con este tipo de tratamiento. En los primeros párrafos de sus memorias de 1845, el orador y antiguo esclavo Frederick Douglass afirma sin rodeos que desconoce su edad y que "la mayor parte de los esclavos saben tan poco de su edad como los caballos de la suya, y la mayoría de los amos desean mantener a sus esclavos en esta ignorancia".

Y continúa: "La falta de información sobre mi propia [edad] fue una fuente de infelicidad para mí incluso durante la infancia. Los niños blancos podían decir su edad. Yo no podía entender por qué se me debía privar del mismo privilegio. No se me permitía hacer ninguna pregunta a mi amo al respecto. Él consideraba que tales preguntas por parte de un esclavo eran impropias e impertinentes y demostraban un espíritu inquieto".

Poco después, Douglass señala que le arrebataron a su madre cuando era un bebé y que no sabe nada de su padre, y que "se le negaron los medios para saberlo". A lo largo del libro, Douglass detalla los horrores más obvios y violentos de la esclavitud. Pero cabe destacar que comienza su relato señalando el vacío que le dejaron quienes no quisieron proporcionarle los conocimientos básicos sobre su llegada al mundo.

Las víctimas se organizan

Al intentar crear familias, los médicos de todo el país han creado personas que, en un nivel fundamental, no saben quiénes son. Una vez más, nadie puede elegir la familia en la que nace. Pero los profesionales de la medicina han instigado voluntariamente la concepción de seres humanos en circunstancias marcadas por el engaño o, como mínimo, marcadas por la ocultación deliberada. Las personas así creadas se sienten, con razón, maltratadas o desatendidas.

Reunión de hijos de donantes anónimos.

El 23 de octubre de 2022, hijos de donantes anónimos de Estados Unidos y Canadá se reunieron en distintas localidades para intercambiar experiencias y unir esfuerzos para conocer su identidad. Su lema, en las camisetas, 'Made to wonder [Hechos para preguntar]'.

Volviendo a la ley de Colorado, una organización en particular celebró su aprobación: el U.S. Donor Conceived Council (USDCC). Fundado en 2022 por un grupo de "personas concebidas por donantes", la misión de esta organización sin ánimo de lucro es aumentar "la concienciación sobre las necesidades, los intereses y los retos de las personas concebidas por donantes y [promover] un cambio que fomente y proteja su salud, su bienestar y sus derechos humanos". Las cuestiones relativas a los derechos de las personas concebidas por donantes y a la forma de comprender y proteger sus necesidades e intereses particulares no son fáciles.

Prácticamente todas las personas implicadas en USDCC tienen historias conmovedoras sobre la primera vez que supieron la verdad sobre su linaje y las consecuencias emocionales posteriores. Algunas se sienten frustradas por el hecho de que sus padres se lo ocultaran durante tanto tiempo; otras son víctimas de un fraude de fertilidad y se sienten violadas; algunas lamentan que no se les permita conocer ni siquiera la identidad de sus padres biológicos.

Muchas se sienten, como dijo uno de los hermanastros de Eli Baden-Lasar, "ahogados en los números", "como una estadística en lugar de una persona". Se sienten mercantilizados, como si les hubieran comprado y pagado para mejorar la vida de otros, sin tener apenas en cuenta sus propias necesidades, incluida la de establecer un sentido básico de identidad. Prácticamente todos los padres y médicos que participaron en esta práctica no tenían forma de relacionarse con las experiencias de los niños que crearon de esta manera.

Ética médica

La nueva ley de Colorado es un paso útil. Los intentos de poner algunos límites a la confidencialidad en este ámbito son importantes. Pero también debería ser un momento para hacer balance de una cultura médica que ha fomentado una práctica que, en retrospectiva, parece claramente cargada de dolor para los más vulnerables de entre nosotros.

En lugar de considerarse como meros proveedores al servicio de los consumidores, los médicos deberían considerarse profesionales vinculados a los principios de su disciplina, con una responsabilidad ética por las repercusiones a largo plazo de sus acciones.

Traducido por Helena Faccia Serrano, ReL

Vea también    Fecundación asistida: La "napro" es un método más eficaz, económico
y "católicamente correcto".

























sábado, 29 de agosto de 2020

Muchos embarazos de la Napro se dan en pacientes que fracasaron con la fecundación artificial

La Dra. Mena es experta en Naprotecnología, un método ético y natural para parejas infértiles


La Dra. María Victoria Mena es médico ginecólogo pionera en dedicar su consulta al estudio de Naprotecnología. Tiene la doble titulación de Monitora del Modelo Creighton y Médico Consultor de Naprotecnología. Ejerce esta especialidad desde el año 2014, y en esta entrevista explica, entre otras cosas que “el mérito de la Naprotecnología radica en que es un proceso cien por cien médico. La naturaleza del acto médico consiste en diagnosticar las causas subyacentes a los problemas que nos plantean los pacientes, y tratarlas atendiendo a las causas. Es un proceso que respeta completamente la naturaleza de las personas y de los hijos por concebir, así como la naturaleza del acto conyugal. Por eso es natural”.
Dra. María Victoria Mena
La Naprotecnología llegó a España hace ya seis años. ¿Por qué es tan poco conocida y sin embargo en otros países es una técnica mucho más empleada?
- En realidad, aún es una disciplina poco conocida en los países de nuestro entorno, excepto en Polonia. Tanto en Francia, como en Alemania, Suiza o España, el número de médicos que ejercen esta modalidad de la Medicina Procreativa a tiempo completo es muy escaso. Eso hace que el número de pacientes atendidos aún no sea elevado. Por otra parte, todos los avances en la Medicina requieren de muchos años para asentarse, para poder hacer estudios serios que avalen los resultados, para poder participar en foros científicos e intercambiar experiencias. Sin duda llegará, pero aún estamos dando los primeros pasos y somos muy pocos.
- ¿En qué se basa la Naprotecnología?
- Naprotecnología significa “Tecnología de la procreación natural”. Se trata de Medicina Procreativa basada en el reconocimiento del ciclo menstrual, preferentemente mediante el Modelo Creighton, para diagnosticar y tratar las causas de los problemas de salud femenina. Aunque también empleamos otros (Sintotérmico, Billings…) si la paciente ya era usuaria de alguno de ellos antes de empezar el proceso. La gráfica de fertilidad es como “el mapa de carreteras” que ayuda a orientar adecuadamente cuando realizar los estudios y aplicar los tratamientos, de modo que se facilita y mejora el proceso ovulatorio, o se reconoce el mejor momento del ciclo para intentar un embarazo.
El Dr. Hilgers, diseñador del Modelo Creighton

- ¿Qué tratamiento utiliza?
- En realidad, lo primero es realizar un diagnóstico de las varias causas que están interfiriendo con la fertilidad de una persona o de una pareja. En función de los resultados, se acometen varios tratamientos simultáneamente, dirigidos a intentar normalizar cuanto antes la situación, y que la fecundación ocurra de manera natural. Es decir, si encontramos en una paciente una resistencia a la insulina, una intolerancia alimentaria, un hipotiroidismo, un defecto vitamínico y una infección, ponemos tratamiento de entrada con medicamentos, dieta, hormonas, suplementos y antibióticos. Es frecuente tener pacientes con seis u ocho condiciones diferentes, unas más serias que otras. Priorizamos los tratamientos cuando es necesario, si son demasiados factores los que encontramos de entrada.
- La Naprotecnología es, por tanto, un método cien por cien natural, ¿qué retos plantean otras técnicas de reproducción asistida?
- En realidad, el mérito de la Naprotecnología radica en que es un proceso cien por cien médico. La naturaleza del acto médico consiste en diagnosticar las causas subyacentes a los problemas que nos plantean los pacientes, y tratarlas atendiendo a las causas. Es un proceso que respeta completamente la naturaleza de las personas y de los hijos por concebir, así como la naturaleza del acto conyugal. Por eso es “natural”. En cuanto a los tratamientos, empleamos técnicas comunes, como cirugía, hormonas, vitaminas y algunos suplementos o dietas.
» La diferencia con otras técnicas de reproducción se basa, por una parte, en que la mayoría de los diagnósticos de la infertilidad que se dan en centros de reproducción artificial entran en la categoría de “origen desconocido” y, por lo tanto, no pueden tratar las causas. No se hace un gran esfuerzo por llegar a la raíz de los problemas, sino que se recurre a una técnica “puente”, que soslaye aquello que dificulta la concepción, intentando “producir” un embarazo, sea como sea. Por lo tanto, no se respeta ni la naturaleza del acto médico, puesto que no se buscan ni eliminan las causas que están produciendo la infertilidad; ni se respeta la dignidad de las personas, a los que frecuentemente se les obliga a realizar actos contrarios a la moral y a la dignidad humana para obtener ciertas muestras biológicas; ni se respeta la naturaleza del acto conyugal, dado que se sustituye por un acto técnico en laboratorio, en el que no participan los progenitores, que quedan reducidos al papel de “donantes de gametos”.
- Entonces, la Naprotecnología va más allá de la posible infertilidad haciendo descubrir a la pareja cuál es su situación con una visión más amplia de la persona que la simple infertilidad. Resuelve mucho más que el tener o no hijos, ¿verdad?
- Efectivamente. Nosotros buscamos dar una respuesta objetiva a los problemas de salud que afectan a la pareja con infertilidad. Muchas veces son malos hábitos, estrés excesivo, falta de sueño, vivir contrarreloj... Todo esto termina por desgastar la salud, es inevitable. ¡Ningún mecanismo puede funcionar al 120% de su capacidad sin estropearse! Y eso es lo que esta sociedad está exigiendo a muchos de sus miembros. Si el organismo no puede abarcar todas las exigencias que se le plantean, suprime funciones que no le resultan vitales, como la fertilidad. Otras veces también encontramos patologías serias, que requieren una intervención médica concreta y eficaz para recuperar la salud de la persona. En general, en pocos meses, la mayoría de las personas en estudio y tratamiento mejoran sensiblemente. Aunque algunos problemas no se pueden solucionar solo con medicinas, requieren un profundo cambio en la mentalidad de la persona y sus hábitos o estilo de vida.
- Y dentro de este proceso de acompañamiento a la pareja, ¿qué pasos dan los médicos con ellos?
- Nosotros nos centramos en hacer una historia clínica muy detallada, en la cual afloran algunas cosas de la persona de las que ellos mismos no eran conscientes. Escuchamos primero, y nos centramos en el estudio y tratamiento de los problemas médicos. Procuramos crear un ambiente de confianza, dedicando tiempo a aclarar conceptos en relación con las gráficas, en relación con las pruebas y tratamientos. Intentamos que ambos cónyuges profundicen en el conocimiento del ciclo fértil femenino y admiren su precisión y la belleza de su función. Nos esforzamos por rebajar el estado de ansiedad en que se encuentran muchos de ellos, y nos volcamos en ayudarles a mejorar en su salud y a cuidar de ella en el futuro. Ellos son conscientes de que hacemos todo lo que nos resulta posible, y sienten con alivio que son tratados con respeto, después de un camino de mucho sufrimiento e incomprensión por parte de los profesionales que les habían tratado previamente, en muchos casos.
- Nuestra sociedad siempre ha mirado de forma ‘extraña’ a los matrimonios que no tiene hijos: ¿está preparada nuestra para entender que la ‘infertilidad’ es fruto de muchos factores que atendiendo a la persona en su integridad pueden resolverse?
- Más le vale a nuestra sociedad prepararse para ello, porque es la dirección en la que se mueve. La fertilidad no es un bien apreciado, sino todo lo contrario. Se desprecia a las familias numerosas, se promociona la falsa idea de que las mujeres pueden hacer con su cuerpo lo que gusten, se promueve masiva e indiscriminadamente el uso de anovulatorios para casi cualquier patología ginecológica desde la adolescencia, se anima a las mujeres a retrasar sus embarazos, haciéndoles creer que podrán lograrlo cuando ellas lo deseen, se dificulta la conciliación de la vida familiar con la laboral, se intimida a las mujeres en edades fértiles con la pérdida del puesto de trabajo en caso de embarazo... Nuestra sociedad moderna camina hacia el suicidio, a causa del falso bienestar prometido.
» Por otra parte, también la Medicina moderna está cambiando su paradigma, y está pasando de investigar y tratar las causas, a ignorarlas y dar tratamientos sintomáticos, sin profundizar en exceso. Es algo que afecta a todos los ámbitos de la Medicina, desgraciadamente. A pesar de los avances científicos, cada vez hay menor empatía con el paciente. Muchos médicos se están convirtiendo en técnicos, y eso es malo para todos.
- Con todo, la Napro no garantiza el hijo deseado... ¿Es esto un hándicap de esta técnica? ¿Los métodos artificiales lo garantizan?
- Me temo que la vida y la salud no se pueden garantizar. Se pueden garantizar una lavadora o un televisor, no una persona. Nosotros somos conscientes de ello. Lo que sí podemos garantizar es el esfuerzo de una investigación metódica, profunda, seria, aplicando todos los recursos médicos disponibles para intentar mejorar el estado de salud físico y mental de nuestros pacientes. No conseguir un hijo en todos los casos no es un hándicap, es algo inherente a la vida humana. Muchos de los embarazos en la Napro se dan en pacientes que fracasaron anteriormente con técnicas de reproducción artificial.
La Dra. Mena, en el primer Encuentro Napro de España, en la Universidad Francisco de Vitoria, de Madrid
- ¿Qué pasa cuando las parejas, a pesar de los estudios pertinentes, descubren que realmente no hay posibilidad de tener hijos?
- Hacen su duelo, lógicamente. Pero les queda la tranquilidad de que ellos han puesto todo de su parte, sin comprometer sus conciencias. Les queda paz en la mayoría de los casos, y se encuentran al final del proceso con una relación matrimonial reforzada, no debilitada, como en muchos casos de parejas que recurren a técnicas artificiales.
- ¿Cuántas parejas se estima que se han atendido en España y cuántos embarazos se han obtenido?
- Sabemos que más de 3.000 matrimonios han pedido información, pero determinar cuántos matrimonios han pasado o están en consulta es más complejo. Hay matrimonios que necesitan diez meses de seguimiento y otros ya han superado los tres años en consulta. Por otro lado, los matrimonios que abandonan a los seis meses, tal vez no deberíamos contabilizarlos, pues necesitamos un tiempo mínimo para considerar suficiente el estudio. Hasta hace un año solo éramos dos médicos en España ejerciendo Naprotecnología a tiempo completo. Hace un año se formaron 8 médicos más, de los que no conocemos sus datos. En junio superamos los 200 embarazos y ya habían nacido más de 100 niños. Esta es la información que manejamos la Dra. Marcos, en Getafe, y yo misma en Zaragoza.
- El congreso de este año de la Asociación Española de Naprotecnología está dedicado a los jóvenes sobre la importancia de conocer el ciclo menstrual como camino hacia la fertilidad. ¿Las parejas jóvenes están preocupadas por estos problemas o solo a las que tienen problemas para concebir?
- Desgraciadamente, nuestra sociedad es rica en información y a la vez, profundamente ignorante. La mayoría de las mujeres desconocen en qué consiste su ciclo fértil, qué es lo que acontece en su cuerpo. Tampoco conocen la utilidad de los métodos naturales como herramienta para llevar un eficaz control de sus ciclos, incluso antes de intentar concebir. La mayoría de los matrimonios se casan pensando que no tendrán problemas de fertilidad, sin más. ¿Por qué iba a ocurrirles a ellos? Parece que las cosas desagradables sólo ocurren a los demás. Empiezan a preocuparse cuando llevan un año de búsqueda sin conseguir un embarazo. Tampoco se plantean que cualquier aborto espontáneo es una advertencia para decir que algo no funciona bien... Todo esto es producto de la profunda ignorancia existente en el mundo médico y en la sociedad en general acerca del ciclo fértil femenino, su complejidad, la cantidad de factores que pueden dañarlo. Conocer y cuidar de la fertilidad entraña un esfuerzo muy superior a abrir la boca y tomar una pastilla, es indudable. Pero ese conocimiento produce un verdadero “empoderamiento” de la mujer o de la pareja, y es algo por lo que nosotros deseamos continuar luchando.
V. Carrión / F. de Navascués / ReL




jueves, 13 de junio de 2019

«Con la Naprotecnología pudieron diagnosticar las patologías que afectaban a nuestra fertilidad»

«Con la Naprotecnología pudieron diagnosticar las patologías que afectaban a nuestra fertilidad»




Más de 300 personas acudieron a la conferencia sobre la Naprotecnología como alternativa a la fecundación in vitro
Más de 300 personas acudieron a la conferencia sobre la Naprotecnología como alternativa a la fecundación in vitro

El Colegio Mayor San Pablo CEU acogió este pasado lunes 3 de junio la conferencia 
“Consecuencias de la fecundación in vitro y su alternativa: la Naprotecnología”, organizada por la Fundación Jérôme Lejeune y Fertilitas y con la colaboración de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP).

La conferencia contó con la asistencia de cerca de 300 personas y fue impartida por la Dra. Mónica López Barahona, presidenta de la Fundación Jérôme Lejeune en España y directora del Centro de Estudios Biosanitarios, y el Dr. Jaime Siegrist, ginecólogo especialista en Naprotecnología en Fertilitas y ginecólogo oncólogo en el Hospital Universitario La Paz de Madrid.
Los efectos secundarios de la fecundación in vitro
La doctora. López Barahona destacó que “la fecundación in vitro es una técnica, no un tratamiento médico, pues no cura la infertilidad y puede tener efectos negativosconstatados sobre la mujer como el síndrome de hiperestimulación ovárica y en el niño concebido con una mayor incidencia de ciertas patologías cardiovasculares, metabólicas y pulmonares”.
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De izquierda a derecha, el doctor Jaime Siegrist, Álvaro Ortega, y la doctora Mónica López Barahona
Tras la intervención de la Dra. López Barahona, se contó con el testimonio de una mujer que se sometió a 7 fecundaciones in vitro fallidas, que le han provocado graves problemas de salud como la extirpación del útero, trombopenia, lupus y deformidad en las articulaciones, entre otras. “Viví un calvario que he podido superar gracias a mi hija adoptiva Nuria y a los tres hijos biológicos que llegaron después de manera natural. Con el tiempo, los médicos han descubierto que mi infertilidad se debía a un problema de salud que se pudo haber tratado y que ahora gracias a la Naprotecnología es posible detectarlo a tiempo y tratarlo”, aseguró.
La Naprotecnología, una ayuda ante la infertilidad
Por su parte, el Dr. Jaime Siegrist explicó que “la Naprotecnología es un procedimiento médico desarrollado en EEUU que consigue un diagnóstico exhaustivo de los problemas de salud que afectan a la fertilidad para tratarlos eficazmente y alcanzar un embarazo de forma natural”.
Este ginecólogo manifestó que “la Naprotecnología me está permitiendo profundizar en el estudio diagnóstico de mis pacientes con problemas de fertilidad y aplicar tratamientos médicos y quirúrgicos más personalizados para restaurar la fertilidad que como ginecólogo, en muchos casos, con la Medicina convencional me quedaba a mitad de camino”.
La intervención del Dr. Siegrist fue ilustrada por el testimonio de un matrimonio que tras pasar por un período de infertilidad de varios años recurrió a la Naprotecnología y ha sido padres de manera natural. “Gracias a la Naprotecnología pudieron diagnosticar las patologías que estaban afectando a nuestra fertilidad y aplicarnos un tratamiento que permitió curar nuestro problema de salud y la llegada de nuestro hijo Luis”.
Recientemente se presentó Fertilitas, una entidad que ha becado a cuatro ginecólogos para su formación en Naprotecnología en EEUU y ya se encuentran ejerciendo esta práctica en España, lo que está permitiendo impulsar la Naprotecnología en el país y ofrecer una alternativa médica y natural para tratar los problemas de fertilidad.










lunes, 5 de junio de 2017

Fecundación in vitro: Por cada embrión que nace vivo, otros cincuenta son eliminados

Entrevista a doctor Manuel Ramos Kuri, investigador del Centro de Investigación Social Avanzada

© Florence DURAND / SIPA
Un científico investiga con embriones
Jaime Septién, aleteia
Recientemente, el Centro de Investigación Social Avanzada (CISAV) cuya sede se encuentra en la ciudad de Querétaro, México, publicó un libro digital y de libre acceso que contienen un análisis crítico a la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) en el fallo sobre fertilización in vitro.

El libro (de acceso libre en http://cisav.mx/caso-artavia-vs-costa-rica/) analiza a fondo varios temas colaterales que se entrelazaron en este juicio, como son la fertilización in vitro, los derechos del no nacido y la soberanía de los estados.
Aunque el fallo se hizo hace tres y medio años, el tema sigue en discusión, y las técnicas de fertilización in vitro parecen tomar carta de naturalidad en diversas partes de América Latina, por lo que Aleteia entrevistó al doctor Manuel Ramos Kuri, investigador del CISAV en torno a este polémico tema.
En el mundo moderno, en el que las técnicas de fertilización in vitro parecerían la solución para muchas familias que tienen problema de infertilidad, ¿por qué hay investigadores que se oponen?
Aunque algunas de estas técnicas han ayudado a muchas parejas a tener hijos, esto suele lograrse a un costo muy alto. Quizá el principal efecto negativo es el daño que se le causa al bebé al ser fertilizado en un medio artificial.
Está bien comprobado que el porcentaje de bebés con enfermedades congénitas importantes que nacen al ser concebidos ‘in vitro’ es casi el doble de los que son concebidos por vía natural. Dependiendo del análisis, pero mientras la concepción natural muestra de 4 a 5 por ciento de enfermedad genética, “in vitro” aumenta a 8 o 9 por ciento de bebés tendrán enfermedades congénitas.
¿Qué tipo de enfermedades congénitas son las que se presentan?
Estamos hablando de enfermedades congénitas importantes, por ejemplo malformación cardiaca (como comunicación interventricular, o comunicación auricular, que requieren cirugía cardiaca para resolverse), malformaciones faciales, enfermedades en sistema nervioso como espina bífida…
¿Pero él médico que realiza la fecundación in vitro no lo advierte a los futuros padres antes de realizarla?
Desafortunadamente no, muchos de los técnicos y los médicos que trabajan en esto no lo comunican a los futuros padres; así, el proceso de consentimiento informado suele tener muchas carencias en la fertilización asistida.
¿Y qué otros efectos tiene la fertilización in vitro?
Son muy comunes los embarazos múltiples, (dobles o triples). Estos son embarazos de alto riesgo tanto para la madre como para el hijo; además, presentan mayor mortandad materna, así como alto índice de prematurez, la mayoría de ellos deben pasar algunas semanas en incubadora, y también se incrementa el índice de infecciones (entre otros problemas nacen con el sistema inmunológico inmaduro), lo que aumenta el índice de morbilidad y mortandad neonatal.
Un amigo mío que es neonatólogo (médico con especialidad en atención de bebés al nacimiento), me comentaba que siempre que sabe que un bebé obtenido por fertilización in vitro va a nacer, él está casi seguro que tendrá complicaciones: prematurez, mayor índice de infecciones, etcétera.
¿En cuanto a la mujer, la fertilización in vitro representa algún riesgo?
Sí, la mujer también se somete a muchos riesgos, comenzando porque el primer paso es que la futura mamá es sometida a estimulación ovárica, a fin de que produzca un alto número de óvulos. Durante dos semanas se inyecta hormona gonadotropina coriónica o un fármaco llamado clomifeno, que harán que se estimule el ovario y produzca de 10 a 15 óvulos en lugar del óvulo mensual.
Esto tiene un efecto muy agresivo hacia el cuerpo de la mujer, en especial hacia los ovarios, los cuales suelen crecer mucho. Un cirujano me comentaba que en una ocasión vio un ovario que era casi del tamaño de la mitad del abdomen de la paciente. En estos casos de híper estimulación ovárica, algunas pacientes caen en insuficiencia renal, y algunas de ellas llegan a requerir terapia intensiva. Hay inclusive algunos casos bien documentados de muerte secundaria por híper estimulación ovárica.
En cuanto al Caso Artavia Murillo vs. Costa Rica, ¿de qué trató este juicio?
El 28 de noviembre del 2012, la Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió una polémica resolución contra Costa Rica en el Caso Artavia Murillo y otros (“Fecundación in vitro”) vs. Costa Rica. Como primer antecedente diremos que la fecundación in vitro estaba prohibida en Costa Rica desde al año 2000.
¿Por qué se prohibió?
La razón legal que adujo la Suprema Corte de Justicia de Costa Rica para prohibirla fue porque viola el artículo 4.1 de la Convención Americana de Derechos Humanos, la cual afirma que los estados deben proteger la vida humana desde el momento de la concepción, y que expresamente dice: “Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente”.
Además, en aquella ocasión, la Suprema Corte de Justicia de Costa Rica prohibió la fertilización in vitro porque ésta produce la pérdida de un gran número de embriones en estado temprano. De hecho se eliminan cerca de cincuenta embriones por cada uno que nace vivo.
¿Y qué sucedió después?
En el año 2008, un grupo de parejas costarricenses con problemas de infertilidad demandó a su país, alegando que la decisión del año 2000 de la Suprema Corte atentaba contra la libertad de formar una familia, también defendida en la Convención. Es importante mencionar, que el primer grupo de parejas que interpuso la demanda, se desistió de ella cuando supo los efectos secundarios y los daños que se producían al embrión como resultado de la fertilización in vitro. Sin embargo, otras parejas tomaron dicho reclamo y lo llevaron adelante.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos tomó el caso y después de aplicar algunos métodos interpretativos emitió su fallo con varias conclusiones erróneas: por ejemplo confundió el término “concepción” y aseguró que esta sería hasta el momento de la implantación en el útero. También desconoció el derecho a la vida desde la concepción al asegurar que la protección del derecho a la vida no puede ser absoluto, “sino gradual e incremental según su desarrollo, debido a que no constituye un deber absoluto e incondicional”.
Finalmente confundió tanto los términos que aseguró que “el objeto directo de protección (del artículo 4.1) es fundamentalmente la mujer embarazada y no el embrión”, cuando ese artículo 4.1 es muy claro en su protección al no nacido desde su primer momento.
¿Por qué este fallos de la Corte Interamericana han levantado tanta polémica, la cual aún resuena a casi cuatro años de emitido el juicio?
Es una historia un poco larga, pero básicamente nos preocupa que ese juicio puso en riesgo la viabilidad del sistema interamericano de derechos humanos. Por ejemplo, se observa una excesiva intromisión de la Corte en la soberanía de los estados, por lo que pone también en peligro la soberanía de los estados americanos.
También es preocupante la desprotección legal al no nacido contenida en este juicio, pues se opone abiertamente a la propia Convención Americana de Derechos Humanos, la cual le otorga protección al no nacido desde el momento de la concepción o fecundación del nuevo ser humano.

domingo, 4 de diciembre de 2016

¿No logras quedarte embarazada? La Naprotecnología es 3 veces más eficaz que la FIV... y aceptable

 Busca las causas de la infertilidad en pareja y trata de aportar una solución respetuosa

   Inicio / Vida y familia Busca las causas de la infertilidad en pareja y trata de aportar una solución respetuosa  ¿No logras quedarte embarazada? La Naprotecnología es 3 veces más eficaz que la FIV... y aceptable


Luís del Real Espanyol, ReL Son muchos los matrimonios que sufren al no poder tener hijos. En los últimos años se ha disparado la infertilidad, y las soluciones que ofrece la medicina moderna, como la Fecundación In Vitro, no siempre armonizan las creencias de los cristianos y con las implicaciones morales.

Una búsqueda a las causas de la infertilidad
Hace 30 años nació en Estados Unidos una técnica llamada Naprotecnología, que investiga las causas de la infertilidad de la pareja y ayuda a la reproducción.

Está técnica se creó en el Instituto Pablo VI de la Universidad de Creighton, y fue desarrollada por el doctor Thomas W. Hilgers.

En España, un matrimonio de Barcelona implicado en la Pastoral Familiar, Venancio Carrión y Jordina Fabrés, además de promotores de esta técnica, son testigos de la eficacia de la Naprotecnología, ya que acaban de tener un hijo: Nace en España el primer niño con Naprotecnología: eficaz contra la infertilidad pero «en cristiano»

Tras siete años casados y sin poder tener hijos, además de recorrer una multitud de ginecólogos, casi tiran la toalla hasta que encontraron la Naprotecnología...

Una técnica revolucionaria
Venancio Carrión señala a Catalunya Cristiana que "la Naprotecnología es una técnica médica que busca una causa y trata de hallar una solución, cosa que no ocurre en la Fecundación In Vitro (FIV), que no busca un motivo, sino que en base a unas probabilidades de edad, de calidad del esperma o del óvulo se va probando... pero no busca la causa de la infertilidad".

El negocio de la Fecundación In Vitro
"Acudiendo a la FIV nos cargamos la esencia del matrimonio, que es el encuentro íntimo de los esposos abiertos a la vida. Este encuentro es un acto humano y personal. El principal problema de la FIV es éste, además de la cuestión de los embriones congelados o desechados..., si rompemos el acto conyugal en su esencia, no respetamos la entrega mutua y libre de los esposos. La FIV es un negocio, y la Naprotecnología, no".

¿Es efectiva la Naprotecnología?
Esta pregunta se la hace mucha gente. Después de 30 años de implantación en varios países del mundo, y con miles de parejas que han probado este revolucionario método, ya disponemos de una serie de resultados sobre la efectividad de la Naprotecnología:

► Es de 1,5 a 3 veces más eficaz que la Fecundación In Vitro.

► 79% de efectividad en la prevención de abortos involuntarios repetitivos.

► 95% de efectividad en el tratamiento del síndrome premenstrual.

► 95% de efectividad en el tratamiento de depresión postparto.

► Reduce la tasa de nacimientos prematuros en un 50%.

► Reduce la tasa de histerectomía (extirpación del útero parcial o totalmente) en un 75%.

► Con una menor tasa de embarazo múltiple de 3,2%, inferior a la FIV y a otras técnicas de reproducción asistida.

¿Dónde puedo saber más de la Naprotecnología en español?
Venancio Carrión y Jordina Fabrés, junto con la doctora Victoria Mena Gutiérrez, han creado una página web con toda la información de esta técnica, así como asesoramiento personal: www.naprotec.es

Una alternativa eficaz a la Fecundación In Vitro


El Dr. Miguel Angel Dominguez Mena explica en qué consiste esta técnica


Un documental sobre la Naprotecnología


Testimonio de Venancio Carrión y Jordina Fabrés, publicado en Aleteia, que pudieron tener un hijo gracias a la Naprotecnología:
«Ya hacía 7 años que nos habíamos casado, pero no venían hijos. Los médicos nos decían que todo estaba bien y que sólo era cuestión de tiempo.

»No queríamos acudir a la reproducción asistida, así que iniciamos los trámites para adoptar a un niño peruano, que en un punto quedaron paralizados por razones políticas.

»Alguien nos había hablado de la naprotecnología, pero en internet sólo encontrábamos información en inglés. Después de dar muchas vueltas, enviamos un correo electrónico a un centro de Estados Unidos preguntando si había algún doctor de esa especialidad en nuestro país, España. Nos dieron un contacto: la doctora María Victoria Mena de Zaragoza.

»Ahí empezó una apasionante aventura que nos ha llevado hasta Marc, ¡nuestro hijo!, cuyo nacimiento esperamos para finales de noviembre (NdR: Nace en España el primer niño con Naprotecnología: eficaz contra la infertilidad pero «en cristiano»).

»La naprotecnología es un proceso científico que busca en la pareja las causas de su infertilidad y trata de aportar una solución respetuosa con la naturaleza humana.

»Debe su nombre a las tres palabras que la definen: TECNOLOGÍA, PROcreadora, Natural. Y se basa en el reconocimiento previo de la fertilidad, normalmente mediante el método Creighton.

»En nuestro caso, todo fue muy rápido. La doctora nos pidió nuestras gráficas del método de reconocimiento de la fertilidad Billings, que nosotros ya conocíamos, y nos citó en su consulta un día determinado de mi ciclo.

»Nos solicitó muchas analíticas a los dos y cuando regresamos unos días después con los resultados, vio que a mí [Jordina], me faltaba progesterona, lo cual impedía la anidación del embrión.

»El seminograma de Venancio tampoco estaba perfecto, y la doctora Mena descubrió ¡que era celiaco!

»A mí me prescribió primero unas vitaminas y el ácido fólico que suele tomar toda mujer que prevé quedarse embarazada.

Y poco después progesterona; era muy importante tomarla el cuarto día después de la ovulación, para lo cual me dio unas pautas específicas -respecto al moco cervical- del método Creighton, más preciso que el Billings.

»A Venancio le recomendó que probara comer sin gluten durante dos meses y después lo añadiera de golpe, pero le sentó tan bien la dieta que no hacía falta añadir el gluten para la comprobación.

»Después de tres meses sin probar el gluten, volvió a hacerse un seminograma y los resultados fueron perfectos. Por lo visto, el aparato digestivo tiene mucho que ver con la fertilidad, a él le afectaba.

»Seguimos estos tratamientos y coincidió justamente estar bien los dos y ¡quedarme embarazada!

»¡Estábamos tan agradecidos! Teníamos la inquietud de lograr que se hiciera difusión de la naprotecnología en España y nos lo tomamos como una misión. Propusimos a la doctora Mena crear una página web y en septiembre la pusimos en línea. La web es www.naprotec.es

»Ha sido muy duro no tener hijos. Pero ha sido una gran experiencia entender que la fecundidad en el matrimonio no es sólo eso, y descubrirla ayudando a otros matrimonios, además del niño que estamos esperando.

»La Napro es fantástica porque, a diferencia de otras alternativas, respeta el acto conyugal. Es un tratamiento para el matrimonio que estudia la infertilidad en pareja, busca una causa y trata de aportar una solución».

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