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domingo, 13 de agosto de 2023

Sí, hay diferencia entre memoria, fiesta y solemnidad

Cuando vamos a misa escuchamos decir que es la memoria o la fiesta o la solemnidad, pero es posible que no sepamos la diferencia.
 Aclaremos las dudas.

Generalmente, la palabra «fiesta» es usada por los católicos en referencia a cualquier celebración de la Iglesia: días dedicados a santos, a Nuestra Señora, a Cristo… No hay ningún error doctrinal en usar el término «fiesta» para todos los casos, pero es recomendable aprender que en la Iglesia existe una jerarquía de celebraciones. Estas se estructuran en tres tipos básicos: las memorias, las fiestas y las solemnidades.

Solemnidades

Las solemnidades son las celebraciones de grado más alto, reservadas a los misterios más importantes de nuestra fe: por ejemplo, la Pascua, Pentecostés, la Inmaculada Concepción; los principales títulos de Jesús, como Cristo Rey o el Sagrado Corazón, además de celebraciones que honran a algunos santos de especial importancia en la historia de la salvación, como es el caso de las solemnidades de los santos Pedro y Pablo y la del nacimiento de san Juan Bautista.

En las solemnidades, así como en los domingos, la celebración eucarística tiene tres lecturas, la oración de los fieles, el Credo y el Gloria (incluso cuando la solemnidad cae en Adviento o en Cuaresma).

Las solemnidades también tienen oraciones propias exclusivas: antífona de entrada, oración inicial, oración sobre las ofrendas, antífona de comunión y oración después de la comunión. En la mayoría de los casos, también hay un prefacio especial.

Algunas solemnidades son fiestas de precepto y otras no: esto depende de la realidad pastoral de cada país y, por tanto, del criterio de la respectiva conferencia episcopal.

Las solemnidades que caen en domingo se celebran como tales durante el tiempo ordinario y el tiempo de Navidad, pero acostumbran a ser trasladadas al lunes cuando caen en un domingo de Adviento, de Cuaresma, de Semana Santa y del tiempo pascual.

Fiestas

Las fiestas honran algún misterio o título de Jesús, de Nuestra Señora y de santos especialmente relevantes, como los apóstoles, los evangelistas y otros de gran importancia histórica como san Lorenzo.

La fiesta acostumbra a tener oraciones propias, pero se hacen solo dos lecturas y el Gloria. A diferencia de otras fiestas, las dedicadas a Jesús —como la Transfiguración y la Exaltación de la Santa Cruz— se celebran también cuando caen en domingo y en ese caso tienen tres lecturas, el Gloria y el Credo.

Memorias

La memoria es generalmente la celebración de un santo, pero podría también celebrar algún aspecto de Jesús o de María. Es el caso de la memoria facultativa del Santo Nombre de Jesús y de la memoria obligatoria del Inmaculado Corazón de María.

En lo que respecta a la liturgia, no hay diferencia entre la memoria facultativa y la memoria obligatoria. Toda memoria tiene al menos una oración propia de apertura. En cuanto a las lecturas, pueden ser específicas o no: en general se prefiere que se mantengan las lecturas del día para evitar que se interrumpa excesivamente el ciclo continuo de las lecturas propias de cada tiempo; al mismo tiempo hay lecturas específicas que deben usarse en el caso de algunos santos, especialmente los mencionados en la propia Sagrada Escritura, por ejemplo Marta, María Magdalena y Bernabé.

Durante la Cuaresma y en parte del Adviento (del 17 al 24 de diciembre) se usa solo la oración colecta del santo; todo el resto es lo ordinario de ese día.

Caso especial

El día de difuntos, celebrado el 2 de noviembre, tiene prioridad sobre el domingo a pesar de no ser una solemnidad.

Variaciones geográficas 

Hay casos en los que una determinada celebración tiene una clasificación diferente según la región, ya que algunos santos son más venerados en un lugar que en otros. Es el caso de san Benito: su día es memoria obligatoria en el calendario universal, pero es fiesta en Europa por ser uno de los patrones del continente y es solemnidad en la diócesis de Montecassino, donde está enterrado. O bien, la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe en México y todo el continente americano, decretada por San Juan Pablo II en 1999.

Hay solemnidades, como el Corpus Christi, que pueden ser precepto o no conforme a la determinación de la conferencia episcopal de cada país: la decisión se basa en una realidad pastoral local. Por eso hay países que mantienen la tradicional celebración el jueves como fiesta de precepto, otros mantienen el día pero no como precepto y otros, que ya son mayoría, en los que la celebración se traslada al domingo siguiente para garantizar la máxima participación de los fieles.


Aleteia Brasil

Vea también    El Hombre en Fiesta - P. Emiliano Jiménez
(abundante información)























martes, 29 de septiembre de 2020

Consejos útiles para tener una memoria de elefante

HEADACHE

Fechas de aniversario, contraseñas, letras de canciones… Para evitar las lagunas en la memoria, hemos de estimular constantemente nuestro cerebro. Aquí pueden leer algunos ejercicios prácticos para poner en marcha las neuronas diariamente.

La memoria sólo se desgasta si no se utiliza. La doctora Cécile Maître ofrece algunos consejos para darle trabajo todos los días.

¿Cómo funciona la memoria?

La memoria permite captar, acumular y recuperar las informaciones que recibimos.
Hay tres etapas que intervienen de forma sucesiva. Primero, la memoria sensorial, muy corta, en la que participan los cinco sentidos. Es indispensable para la instalación de la segunda etapa, la memoria a corto plazo, que dura unas decenas de segundos y permite registrar un rostro, un paisaje, una cifra, un fragmento musical…
Estas informaciones se registrarán y luego almacenarán con la memoria a largo plazo, que se extiende a lo largo de meses, años o incluso toda la vida. Esta permite conservar recuerdos, conocimientos históricos, geográficos, pero también realizar acciones como conducir, teclear en un ordenador, tocar el piano…
Según las tareas que se efectúen, se estimulan diferentes partes del cerebro, de ahí la importancia de variar las actividades mentales. Y de perseverar: la facultad de aprender disminuye con la edad, pero no la capacidad.

¿Cómo ejercitar la memoria?

Aprender. Un poco de todo: poemas, recetas, números de teléfono, direcciones, trayectos, listas de la compra y, por qué no, versículos bíblicos. Para ello, pueden emplear medios mnemotécnicos. Hay que obligarse a recordar hechos importantes del día, de meses o de años pasados.
Jugar. Dando preferencia a los juegos que exijan reflexión, lógica y conocimientos: cartas, ajedrez, Scrabble, palabras cruzadas, sudokus, Memory. Conviene alternarlos, ya que cada uno apela al funcionamiento de una actividad cerebral distinta.
Leer. La lectura hace trabajar mejor al cerebro que las pantallas. Alternen libros de reflexión con periódicos, revistas y novelas. Nada mejor que viajar en el tiempo y el espacio para reavivar los recuerdos escolares.
Mantener la calma. El estrés y la ansiedad dificultan la capacidad de aprender.
¡Dejarse sorprenderse, maravillarse! La indiferencia es un obstáculo para la memoria.
Y… dormir. Durante la noche, el cerebro clasifica y organiza las informaciones del día. La falta de sueño altera la memoria.
Dra. Cécile Maître, Edifa Aleteia
Vea también  El Credo Símbolo de la Fe de la Iglesia 
                               ¿Lo sabes de memoria?

jueves, 12 de septiembre de 2019

Papa Francisco: Dejémonos inspirar por la Virgen María

“El nombre de María, que significa Señora de la luz, indica que Dios me colmó de sabiduría y luz, como astros brillantes, para iluminar los cielos y la tierra”, se lee en el libro “El secreto admirable del Santísimo Rosario”, de San Luis María de Montfort, sacerdote francés, canonizado en 1947.

BLESSED Virgin Mary
Con motivo de la celebración de la memoria del Santísimo Nombre de María, el papa Francisco invitó a “todos a mirar a la Virgen y a dejarse inspirar por ella sentimientos cristianos, para vivir e imitar cada vez más a su Hijo, Jesús”.
Lo dijo este miércoles, 11 de septiembre, durante sus saludos, en idioma italiano, a los fieles y peregrinos presentes a la audiencia general en la Plaza de San Pedro y  tras regresar, apenas la noche anterior, de su periplo por África: Mozambique, Madagascar y Mauricio (4-10 de septiembre)”.
Francisco rememoró que cada 12 de septiembre la Iglesia celebra uno de los nombres más dulces y poderoso de la cristiandad: el de la Virgen María y que el Evangelio de San Lucas  (Lc. 1, 27) nombra para la veneración cristiana: “La virgen se llamaba María.”
Estas son algunas de las más importantes advocaciones en América Latina (Galería):
“El nombre de María, que significa Señora de la luz, indica que Dios me colmó de sabiduría y luz, como astros brillantes, para iluminar los cielos y la tierra”, se lee en el libro “El secreto admirable del Santísimo Rosario”, de San Luis María de Montfort, sacerdote francés, canonizado en 1947.
Allí el santo cuenta que la Virgen, llevando sobre el pecho la salutación angélica escrita en letras de oro, se le apareció a Santa Matilde. Por lo tanto, recuerda la Iglesia a través de la oración mariana llama a honrar los Santos Nombres de Jesús y de la Virgen María.
El Santísimo Nombre de María determina la predestinación de María, estrella de la fe, como se le conoce en varios pueblos.
La tradición confirma que el Santísimo Nombre de María se encuentra en los cuatro Evangelios que narran la venida de Cristo al mundo. El Corán también la nombra 70 veces, además de la “sura” 19 para citar el anuncio que le hizo el arcángel Gabriel.
En el catecismo de la Iglesia (punto 487), el nombre de la Virgen María es evocado como semilla de fe (“Nació de la Virgen María”): “lo que la fe católica cree acerca de María se funda en lo que cree acerca de Cristo, pero lo que enseña sobre María ilumina a su vez la fe en Cristo”.
Existen también los nombres de algunas mujeres que prepararon la misión de María: Eva, Ana, Débora, Rut, Judit y Ester y muchas otras. Pero, el nombre de María brilla porque ella “sobresale entre los humildes y los pobres del Señor, que esperan de él con confianza la salvación y la acogen”. Finalmente, con ella, “se cumple el plazo y se inaugura el nuevo plan de salvación” (LG 55).
El nombre de María, muy común en el mundo judío (Myriam), es sin duda el más extendido entre los pueblos cristianos: también se le atribuye a los hombres como una adición: Carlos María, Jesús María, Juan María, etc.
El nombre de la Virgen es reconocido como glorioso porque, como el de Judith, es “tan exaltado que en boca de todos será siempre su alabanza”; santo, porque designa a la Mujer “llena de gracia” para concebir y dar a luz al Hijo de Dios.
El Papa y la Iglesia lo asocian a la actitud materna, ya que Jesús moribundo en la cruz nos ha dejado a su madre, su propia mamá, por lo que los fieles experimentan “la dulzura de su nombre”; providente, porque el pueblo cristiano “la invoca como madre, la mira como una estrella brillante en los peligros y la busca como un refugio seguro”.
Francisco también llama al Santísimo Nombre de María antes de iniciar cada viaje internacional, cuando visita al ícono bizantino de la Virgen y el Niño (Salus Populi Romani), que se encuentra en la Basílica de Santa María la Mayor en Roma, para que sea ella a acompañarlo “como madre, a decirme lo que tengo que hacer, a cuidar mis palabras, mis gestos, con la Virgen voy seguro”.
En más de una ocasión, el Papa ha invitado a los fieles a inspirarse en la madre de Jesús: “Cada vez que miramos a María volvemos a creer en lo revolucionario de la ternura y del cariño. En ella vemos que la humildad y la ternura no son virtudes de los débiles sino de los fuertes, que no necesitan maltratar a otros para sentirse importantes”. (Santuario de Fátima 12 de mayo de 2017).
Así ha rezado el Papa para acercarnos más a María
Ary Waldir Ramos Díaz, Aleteia 

miércoles, 5 de junio de 2019

¿Te cuesta encontrar las cosas? Este sabio consejo te ayudará

Hace 16 siglos, un pensador encontró el remedio más útil 
para los que perdemos las cosas con facilidad

ADDICTION
7. Puede causar cambios emocionales destructivos.
Sobre todo, provoca baja autoestima, abandono de metas y pérdida de motivación. Aunque muchos jóvenes la usen para mejorar su socialización, realmente el efecto que produce es el contrario, un mayor aislamiento social.

Este artículo es para los que, como yo, hemos experimentado alguna vez la angustia de no encontrar algo que estás buscando con urgencia. Puede ocurrir que necesites un documento oficial y que al comenzar a buscarlo, te des cuenta de que no está en el sitio donde creías que lo guardabas. Comienzas la exploración del sitio, de sus alrededores, vuelves a revisar, y empieza a crearse un nudo en el estómago.
¿Has perdido el contrato del suministro del agua, la luz o el gas? ¿Buscas una foto familiar concreta que necesitas para algún evento? ¿Eres consciente de que guardaste aquel papel y ahora no sabes dónde lo dejaste? La sensación de sudor frío que recorre nuestro cuerpo bien vale el propósito de que aquello no nos tiene que volver a pasar y vamos a poner remedio.
Si no encontramos los papeles donde deberían estar es porque ha habido una falta de orden previa. En algún momento, dejamos aquel folio, carta o certificado en un lugar que no le correspondía.

Los enemigos del orden

Existen enemigos del orden que son frases (argumentos falsos) que nos decimos a nosotros mismos, como “lo dejo aquí de momento” o “ya lo archivaré/colocaré en su sitio más tarde”.
Para combatir el estrés que produce no encontrar las cosas en el momento en que las necesitamos, San Agustín de Hipona, escribió un consejo de oro: “Guarda el orden y el orden te guardará”. 
En latín: Serva ordinem et ordo servabit te. 
San Agustín vivió hace 16 siglos, pero su sentido común y su experiencia de la vida nos ayudan todavía hoy con consejos que resultan infalibles.
¿Que significa guardar el orden? Significa, en el caso de las cosas materiales, que dejemos las cosas en su sitio cuando hayamos acabado de utilizarlas: unas tijeras, unas gafas de sol…


OKULARY
gabrielle cole/Unsplash | CC0

Resulta casi heroico hacer el pequeño esfuerzo de “ordenar” así en vez de dejar las cosas en cualquier parte: esto sirve para los paraguas, las facturas, las chaquetas…
Es importante que, en cuestión de papeles, volvamos a su sitio cada documento en cuanto lo hayamos empleado. Guarda el orden… y el orden te guardará, que significa que no lo vas a perder.
Si guardamos el orden, vamos a experimentar calma y tranquilidad al saber que enseguida encontraremos las cosas porque están donde deben estar.
Agustín, San Agustín de Hipona, nos dejó el remedio infalible en 6 palabras (8 en español), así de fácil.

Dolors Massot, Aleteia 

































jueves, 19 de mayo de 2016

Europa necesita una “transfusión de memoria”. ¿También América?

El nuevo humanismo propuesto por el papa Francisco sirve para todos los países

WEB-POPE FRANCIS-GENERATION-YOUTH-MEXICO-FUN-DSC_9764-© Marko Vombergar-ALETEIA

Jaime Septién, aleteia
Antonio Maza Pereda es un consultor mexicano en estrategia de negocios; ha sido profesor en diversas universidades y es socio de la empresa Intelinet desde 2009.

Cada semana escribe y publica un artículo en diferentes medios católicos de México y es seguido en otros países del continente.
Sobre el tema del discurso reciente del papa Francisco ante el Parlamento Europeo al recibir el Premio Carlomagno, y su posible aplicación a las más jóvenes sociedades de América, versa esta entrevista.

En su discurso frente al Parlamento Europeo, el papa Francisco dio su visión sobre la Europa del futuro. ¿Es posible aplicar esta visión a nuestra situación americana?
Yo creo que sí. Y le voy a responder por qué: por lo notable del contenido. Viniendo del líder espiritual de la religión más numerosa del mundo, se esperaría un mensaje con un fuerte sentido religioso, y de reclamación. Y probablemente haría mucho sentido.

El Papa podría haber hablado de regresar a las raíces cristianas de Europa, podría haber predicado sobre el regreso a Jesucristo, podría haber ligado la situación europea a la falta de religiosidad y hacer el llamado del Padre bueno que pide a su hijo el regreso al hogar.

En cambio, prefirió construir su visión en términos sociales, filosóficos y culturales. Y al final, ofrece la participación de la Iglesia y del Evangelio en la construcción de esa visión.

¿Y eso es válido para todos?
Francisco pide a Europa –y con ello a todos los demás pueblos-dar a luz un nuevo humanismo con tres capacidades: la capacidad de integrar, la de comunicar y la capacidad de generar.

Nos recuerda la capacidad de integrar culturas y tendencias muy diversas, como ha ocurrido lo largo de la historia de Europa, formada por diversas etnias y culturas que han podido integrarse en lo que algunos han llamado la cultura occidental.

En cuanto a la capacidad de comunicar, su discurso hace énfasis en el diálogo. Un diálogo que reconoce al otro como un sujeto válido, que merece respeto y del que se puede aprender.

Muy claro en el tema del entendimiento de los emigrantes, pero que es mucho más amplio.

En el tema de la capacidad de generar, el Papa habla de la construcción de una sociedad integrada y reconciliada. Su énfasis está en el tema de losjóvenes, en la dolorosa situación europea del tremendo desempleo de jóvenes y en la necesidad de integrarlos en la construcción de esa nueva cultura.

Ya veo: muchos de estos retos, si no es que todos, son retos también para nuestra sociedad americana, ¿es así?
Toda América tiene una raíz cultural predominantemente europea, mayormente española, británica y portuguesa, pero con una fuerte influencia de centenares de culturas indígenas y la aportación de inmigrantes polacos, rusos, húngaros, y también de orígenes no europeos como árabes, libaneses, judíos así como chinos, japoneses y coreanos. Sin olvidar una importante participación de pueblos de origen africano. Un crisol de razas que llevó a José Vasconcelos a soñar en la raza del futuro: la raza cósmica.

De manera que el reto de la integración está aquí presente, más complejo aún que lo que ocurre en Europa…

La necesidad de diálogo no es menor; la dificultad en lograr una verdadera democracia sin adjetivos hace más complicado aún el diálogo entre los diferentes segmentos socioeconómicos y culturales.
Y tenemos también el problema de una integración y reconciliación de nuestras sociedades.

En cuanto a los jóvenes, ya se nos olvidó el tema que estuvo de moda hace algunos meses de los “ninis”: los jóvenes que no encuentran un empleo digno ni tienen oportunidades de seguir estudiando o tal vez ni siquiera la motivación para dedicar un esfuerzo importante en estudios superiores, sólo para encontrar empleos cada vez peor pagados o simplemente inexistentes.

Dice el papa Francisco, citando a un sobreviviente del Holocausto (Elie Wiesel), que Europa necesita una transfusión de memoria. ¿También América?
Europa tiene que recordar lo que ha hecho y lo que ha logrado, recordar sus triunfos y sus fracasos y cómo ha podido recuperarse de largas guerras y terribles catástrofes. Recordar cómo se construyeron sus sociedades y sus culturas mediante una integración en su rica y diversa identidad europea.
Nosotros, las naciones de América, no tenemos una menor necesidad de esa transfusión de memoria. “Tomar distancia del presente para escuchar la voz de nuestros antepasados”, dice Weisel en términos semejantes al concepto de la “democracia de los muertos” de Chesterton o al del “plebiscito de los mártires” que usó Anacleto González Flores.

¿Nos “viene el saco” a los americanos, sociedades mucho más jóvenes que las europeas?
Sí, posiblemente seamos una sociedad menos envejecida. Tristemente, siendo sociedades más jóvenes, ya se nos presentan síntomas de cansancio y, como dijo Francisco en México, con la gran tentación del desánimo. Un gran desánimo que nos puede llevar a la desesperanza.

¿Podremos –finalmente– construir una visión esperanzadora de nuestra sociedad, de nuestra cultura, basados en la integración, la comunicación y la generación?
Estoy seguro de que sí. Todos los ingredientes están ahí, hace falta tomar conciencia de ello y que todos, cristianos y no cristianos, aportemos para el rejuvenecimiento de las sociedades de América.

lunes, 7 de marzo de 2016

Descubre cómo actúa el mal espíritu Y combátelo así

Y combátelo así

A mid-age man contemplating a decision while an angel-daughter whispers in one ear, and a devil-daughter whispers in the other.



A las manifestaciones del mal espíritu las podemos clasificar en tres, por un lado duda y aflicción, por otro lado el manejo del tiempo y por último, el mal espíritu caricaturiza la memoria.

Si hay un modo en el que el mal espíritu trabaja y deja su huella en el corazón para apartarnos del camino del seguimiento de Jesús es por el camino de la duda, del camino de la aflicción.

Es propio del mal espíritu poner falta de paz con tristeza y desánimo, debilitamiento de la fe, esperanza, caridad, tristeza y soledad, dejar al alma toda como acurrucada y arrinconada, amordazada y atada, son como características propias con las que el mal espíritu busca atentar contra la vida de Dios en nosotros.

El mal espíritu además maneja los tiempos interiores. No el del reloj, sino los tiempos de la interioridad. Nos aparta del kairos, del tiempo de Dios en el presente, al ritmo en el que Dios conduce la historia.

El mal espíritu lleva hacia el pasado tentando por la seducción con los pecados de antes y haciéndonos creer que no se podía vivir sin ellos, que siguen incidiendo en la vida presente, que de ahí nunca vamos a salir y en todo caso si hay un mal que hoy nos habita, tiene mucho que ver con los males que en otro tiempo nos habitaban y que seguimos enredados entre sus redes.

Al mismo tiempo el mal espíritu nos presenta el futuro con desesperanza y con miedo.

Una forma de manejar el pasado de interferir sobre la lectura del pasado, es con los escrúpulos que torturan desde un pasado en desorden.

Cuando uno ha pecado gravemente en el pasado y en delicadeza busca en el presente ser fiel a Dios y a sus designios, el mal espíritu tiene como este deseo de culpabilizarnos y de acusarnos y entonces escrupulosamente va generando en el corazón la mirada pecaminosa sobre realidades en donde no hay pecado.

El convertido, a veces, es atacado por los escrúpulos. Pensemos que la noche oscura, para san Ignacio de Loyola, fueron eso, sus escrúpulos y no los tuvo al final de su vida sino al inicio, como le pasó también a Pablo de Tarso.

Hacia el futuro el mal espíritu nos presenta los futuribles, es decir, nos presenta lo que vendrá diciéndonos que con aquello no podremos, nos presenta fantasmas de las posibilidades, nos presenta el peor escenario en forma hipotética o condicionales: si ocurriera tal cosa yo no podría, qué va a pasar cuando… cuando en realidad no sabemos si va a pasar.

Estos futuribles generan un temor que no se puede resolver y por lo tanto mantiene a la persona con mucha angustia sobre esa fantasía o ese fantasma que el mal ha generado en nosotros.

Hemos visto cómo en el tiempo el mal espíritu tienta hacia el pasado y hacia el futuro cuando en realidad donde se juega la salvación es en el presente. Hoy es el día de la salvación, “hoy es el tiempo propicio” dice la Palabra.

El mal espíritu ¿qué hace? Nos saca del aquí y el ahora, de la cotidianeidad, del compromiso simple y sencillo en lo laboral, en lo familiar, en lo apostólico, en la ciudadanía, por lo que nosotros podemos poner  nuestro pequeño y gran granito de arena en el acontecer del hoy con la fidelidad a nuestra agenda discernida en Dios de cómo obrar y de cómo servir.
No te apures en el andar que en el hoy se juega tu destino. No le hagas caso a lo que pasó cuando te lo muestren mal ni te preocupes por lo que vendrá que hoy comienza a construirse tu futuro.

Nosotros somos invitados, en el tiempo que corre, a detenernos, para vivirlo según el ritmo de Dios, que ni va rápido ni va lento, va y en su ir marca un ritmo que es constante, que es permanente, que no se detiene, que reconoce el cansancio nuestro y nos invita a reposar en él mientras sigue yendo.

El mal espíritu caricaturiza la memoria
El mal espíritu caricaturiza la memoria haciendo que las cosas aparezcan como enfatizando lo negativo de lo que aconteció y minimizándolo.
En un momento de la película El Rito,Anthony Hopkins, que es el actor principal y el exorcista adulto, le dice al aprendiz de exorcismo: atención porque el mal es un farsante, un mentiroso, un embaucador. Está diciendo esto que queremos nosotros recalcar hoy en la denuncia a su modo de actuar.

Busca enfatizar lo negativo deformándolo o minimizando lo que está mal también deformándolo. Para esto se vale de la mentira haciendo perder la memoria del corazón.

Cuando uno lee la Palabra, en las tentaciones de Jesús en el desierto uno se da cuenta que el mal espíritu usa la verdad pero la da vuelta, y miente con la verdad, cita la Palabra de Dios el mal espíritu, y en ese citar la Palabra de Dios, con una intencionalidad hiriente, busca sacarlo a Jesús del camino.

En este trabajar sobre nosotros quiere oscurecer la memoria agradecida haciéndonos olvidar las gracias que hemos recibido en el pasado y entonces, cuando es así, quedamos a la deriva de la tentación, nos hace olvidar los afectos, las alegrías, la paz que han sido confirmatorios de la presencia de Dios en nuestra vida y viene con un espíritu ansioso para ir hacia delante sin rumbo, sin sentido.

Todo esto, cuando se combina con la duda, se hace una mezcla muy particular, el corazón queda todo como enredado, sin memoria y todo con dudas.

Solamente basta una experiencia de Dios fuerte, fundante, para perseverar y sostenerse también en medio de estos embates.
Dice santa Teresa hablando de una experiencia suya donde la esencia del alma ha sido marcada por la presencia del Dios vivo: “No se me olvidará aunque quiera esta gracia recibida”.

Por eso, en medio de las crisis, hay que buscar en la memoria si existió esa experiencia de gracia.

Por eso es recomendable, cuando hagamos los ejercicios de Ignacio, llevar nuestro cuaderno y anotar las gracias que vamos recibiendo, porque cuando nos olvidamos, volver sobre ellas es como cuando se nos apaga el fuego y al hacerle un poquito de viento y comienza a arder de nuevo, vuelve a recuperar el alma su fuerza.

Es que Dios no se muda, dice santa Teresa, Dios permanece, Dios queda, Dios es fiel.

Ernesto Sábato, en otro contexto, decía: el hombre sin memoria es una hoja de otoño a la deriva del viento, es como un barco sin rumbo.
En el pasado de alguna manera, marcado ya por Dios, están las claves de la brújula que nos conduce hacia el futuro.
El mal espíritu lo que busca es enfatizar lo malo en el pasado y minimizar lo bueno, caricaturizar la realidad.

Es un payaso, es un embaucador, es un mentiroso y nosotros; al ponerlo al descubierto no hacemos más que, con mucha sencillez, confiando en la bondad de Dios, desarticular sus estrategias para liberarnos y recorrer un nuevo camino.

Artículo publicado originalmente por Radio María Argentina

domingo, 7 de septiembre de 2014

Amor eterno más allá del Alzheimer

La epidemia del siglo XXI

Vea cómo un esposo cuida de su esposa con Alzheimer:

«¿Y tú quién eres?» Cada día, el anciano Boonsong se consagra al cuidado de la anciana Wandee, quien cada día le olvida, enferma de Alzheimer. «Tú no me recuerdas, pero yo sí te recuerdo a ti», le dice él en sus pensamientos: «Recuerdo la promesa que te hice aquel día, cuidar de ti el resto de tu vida». Y repasa cómo es ella, las cosas que no le gustan y las que sí le gustan: sobre todo, siempre la misma canción mientras come. Y tal vez bailarla, aunque la danza acabe también con un «¿Y tú quién eres?». Al final, mientras Boonsong le pone las zapatillas, Wandee le pregunta: «¿Vamos a salir de paseo? ¿No estarás cansado?». Boonsong se sonríe y responde: «No». 

Un hermosísimo canto de la compañía tailandesa de seguros ThaiLife Insurance a la pervivencia del amor, pero no entendido (a pesar de la emotividad del corto) como sólo un sentimiento, sino ante todo como una determinación.